Resumen: Tras la batalla final en la que vencen a Hawkmoth, Chat Noir pierde la razón al ser revelada la identidad del villano y huye con el Miraculous de Papillon. Para horror de Ladybug, después de ese incidente Chat Noir se convierte en su peor enemigo, Papillon Noir, quien está determinado a robar su Miraculous.

Notas:

1) Los Personajes no me pertenecen, son propiedad de ZAG Heroes, y los créditos son de Thomas Astruc y su equipo.

2) Este fin está realizado sin fines de lucro, solo por diversión.

3) Puede contener Spoilers de lo que ha aparecido en la tercera temporada

PAPILLON NOIR

CAPÍTULO 2

El corazón de Adrien dio un horrible vuelco al escuchar lo que acababa de decir Nathalie. ¿Ladybug estaba ahí? Pudo ver un borrón rojo en la distancia, como si estuviera esperando a que se quedara solo para poder bajar a su habitación para hablar con él. El chico rubio sintió el pánico formándose dentro de él. ¿Sería capaz de enfrentar a Ladybug, ahora que el amor de su vida sabía que era hijo de Hawkmoth?

-Llámeme cuando se haya quedado solo, monsieur Agreste- dijo Nathalie, inclinándose levemente mientras que salía de su habitación.

Adrien miró de reojo la ventana y se volvió a los kwamis.

-No quiero que Ladybug sepa que soy Chat Noir- dijo el chico haciendo un gesto impaciente con una de sus manos- no dejen que los vea, y no digan nada-

Los dos kwamis asintieron y se escondieron bajo la almohada del chico al tiempo que la heroína entraba por la ventana de su habitación. Ladybug tenía una expresión horrorizada y mortificada en partes iguales.

Conforme la chica se acercaba a él, Adrien sintió como si una mano invisible estuviera apretando su cuello, impidiéndole respirar. En condiciones normales siempre le encantaba que Ladybug estuviera en su casa, pero ahora daría lo que sea por que se fuera y lo dejara solo. Se avergonzaba enormemente de ser el hijo de Hawkmoth.

Cuando se detuvo a unos pasos de él, Ladybug se veía fresca y todas las motas negras de sus aretes estaban presentes, lo que significaba que la chica había recargado a su kwami antes de volver a transformarse e ir a verlo. El chico rubio la miró. ¿Qué estaría pensando de él?¿Y de Chat Noir? ¿Estaría enojada porque huyó con el Miraculous de Papillon?

La expresión de Ladybug no era para nada agresiva. Sus enormes ojos estaban llenos de cariño. Le recordó cuando pelearon juntos contra Zombizou y la heroína renuentemente tuvo que dejarlo atrás.

-Adrien- dijo Ladybug con voz temblorosa, trayéndolo de regreso a la realidad. Su lenguaje corporal se le notaba visiblemente incómodo y preocupado- supongo… que ya escuchaste que…-

-Que mi padre era Hawkmoth… todo este tiempo…- completó Adrien, cabizbajo y cerrando los ojos, como si esperara el golpe, un insulto, algo. No llegó. El chico abrió los ojos y vio a Ladybug aún mirándolo con preocupación- yo no tenía idea de lo que hacía… Ladybug, yo no sabía que él…- le parecía importante decirlo.

La expresión de Ladybug era difícil de leer, sobre todo en la penumbra de su habitación, pero sus cejas estaban arqueadas y sus labios tiesos en una línea recta.

-Yo no lo sabía nada, lo juro- insistió Adrien.

-Lo sé, Adrien- dijo Ladybug, dando un paso adelante con una expresión dudosa, pero extendiendo su mano hacia él y poniéndolo sobre su hombro izquierdo- nada de esto es…-

El chico hizo un esfuerzo sobrehumano para no quebrarse, pero la presencia de Ladybug no ayudaba mucho. Aún podía ver en su mente la expresión de horror de la heroína cuando desenmascararon a Hawkmoth hacía unas horas, tanto que la chica había perdido toda la compostura y lo había golpeado al enterarse de que era Gabriel Agreste.

Adrien apretó los ojos, y un sollozo escapó de sus labios. Su padre era un criminal. Era efectivamente huérfano ahora que su padre iría a prisión por sus crímenes. Y el amor de su vida no podía saber jamás su identidad secreta, porque siempre lo vería como el hijo de Hawkmoth, parte de la familia del terrorista que casi destruye las vidas de todos en París.

El chico sacudió la cabeza, sentándose en su cama e intentando tranquilizarse y evitar que otro sollozo escapara de sus labios, cuando Ladybug se acercó a él y lo abrazó sin ninguna advertencia. Adrien parpadeó, confundido ante ese contacto cuando sintió que los brazos de la heroína hacían que sus cabellos dorados se posaran en el pecho de ella.

-Lo siento mucho, Adrien- escuchó decir a la chica, haciéndolo recordar la furia de Ladybug al enfrentarse a su padre- si pudiera hacer algo para ayudarte…-

Eso terminó de tumbar todas sus barreras, y todo su esfuerzo por mantenerse en calma se fue al demonio. El chico se quebró, y comenzó a sollozar mientras que sus brazos rodeaban la cintura de la heroína, acercándola aún más a sí mismo mientras ella intentaba aquietar sus sollozos con dulces caricias en sus cabellos dorados y algunos besos en su frente.

-Debí haberme dado cuenta de algo- sollozó Adrien- debí haber sospechado… debí haber podido detenerlo de alguna manera, pero…-

-No, no, no digas eso- dijo ella, con un tono dulce y, a la vez, firme- no hay nada que hubieras podido hacer. Nada de esto fue tu culpa. Y quiero que sepas que nadie te culpa por lo que pasó-

Los sollozos de Adrien fueron muriendo en los brazos de Ladybug, mientras que ella hundía sus dedos en sus cabellos, acariciándolos en un intento de ayudarlo a calmarse.

-Lo lamento, Ladybug- dijo el chico, aún entre sollozos- no puedo…-

-Shhh…- dijo ella- todo va a estar bien. Todo se va a solucionar, Adrien. Me encargaré que te dejen en paz-

Adrien gimió levemente al sentir que la chica se separaba de él, y levantó sus ojos hacia ella. Sorprendente, también tenía los ojos ligeramente enrojecidos, como si también hubiera llorado, y seguía acariciando sus cabellos. Adrien extendió su cabeza hacia ella, buscando los labios de la chica con los suyos. Por un momento creyó que Ladybug lo iba a besar, pero la chica dio un paso atrás.

-Eh… yo… bueno, tengo que irme- dijo la heroína sonriendo nerviosamente- no te preocupes, no dejaré que se metan contigo. Y, si me permites, te quiero dar un consejo- añadió, poniendo su mano en el hombro de él de nuevo y lo miraba fijamente. Sus ojos azules parecían perforar su alma- no te alejes de tus amigos. Ellos te aman, y no te abandonarán-

Adrien la miró con los ojos abiertos desmesuradamenete. La sola idea de que Nino, Alya y Marinette supieran que su padre era Hawkmoth le provocaban náuseas, pero no dijo nada más y forzó una sonrisa triste.

-Gracias, Ladybug- dijo el chico con voz ronca- por todo-

La chica hizo una señal de despedida con sus dedos índice y medio, y salió por la ventana tan rápido como llegó.

Una vez que se quedó solo, Adrien hizo una mueca. Había sentido como si Ladybug hubiera huido de él. Se dejó caer de rodillas. Nooroo y Plagg salieron de su escondite.

-No puedo- volvió a sollozar Adrien- no puedo seguir así… esto no puede estar pasando…-

-Adrien…- dijo Plagg posándose en el hombro de su portador y ronroneando para consolarlo. El pequeño dios de la destrucción odiaba con todo su ser a Gabriel Agreste por hacerle eso a su cachorro. Jamás, en todos sus años, había tenido un Chat Noir que hubiera sufrido de esa manera. Nunca había tenido un elegido con tan buen corazón que hubiera sufrido tanto como este. Si no supiera que Adrien jamás se lo perdonaría, Plagg saldría en ese instante a usar su poder de destrucción en la estúpida cara de su padre.

Nooroo miró con tristeza al chico. ¡Tantas veces que él había advertido a Gabriel sobre todo el daño que sus acciones causarían a su hijo, y odiaba haber tenido razón!

Una vez que el chico pareció tranquilizarse, Plagg frotó su cabeza contra la mejilla de él.

-Más vale que hagas las preguntas que necesites a Nooroo, y luego regreses el Miraculous al maestro Fu- dijo Plagg en voz baja- Nooroo fue maltratado por mucho tiempo, y sería bueno que descansara un poco en la Miraclebox- se aclaró la garganta- creo que todos necesitamos recuperarnos de lo que pasó-

Adrien asintió levemente.

-Tienes razón, Plagg. ¿Dónde está la guarida secreta de Hawkmoth?- dijo Adrien, volviéndose a Nooroo.

-Detrás del cuadro de madame Agreste- dijo Nooroo.

-¿En la caja fuerte que está escondida detrás?- dijo el chico, y Nooroo sacudió la cabeza- muéstrame, por favor-

x-x-x

Habitación de Marinette Dupain-Cheng

Más tarde

Marinette se detransformó tan pronto como entró por el tragaluz sobre su cama, y se dejó caer sobre las almohadas con un gesto frustrado. Era estaba bien avanzada la madrugada, y la chica se sentía física y mentalmente agotada. Y a pesar de ello, no creía que pudiera dormir esa noche. Tras sacar una galleta de su bolso y dársela a Tikki, la chica se giró en su cama para mirar a su kwami.

-Tikki, creo que necesitamos hablar- dijo ella mientras la kwami masticaba la galleta para recargar sus energías.

-¿No prefieres descansar?- le respondió Tikki tras tragar un bocado- podemos continuar con esto mañana-

-No- dijo ella, sacudiendo la cabeza- no puedo, yo… fueron muchas cosas hoy, y…-

-Lo sé- dijo la kwami mirando con algo de preocupación a su portadora- te preocupa lo que dijo el maestro Fu sobre Chat Noir, ¿verdad?-

Marinette miró a Tikki. Antes de ir a casa de Adrien a ver como se encontraba, la chica se había asegurado de que la policía se llevara a Gabriel Agreste, y había hecho una pequeña escala en la casa del maestro Fu para devolver los Miraculous prestados, y para contarle lo que había descubierto y lo que había sucedido con Chat Noir.

FLASHBACK

Casa del Maestro Fu

Poco antes

Marinette detenía la taza de té que el anciano le había dado entre sus dos manos, y temblaba levemente, haciendo que el líquido caliente comenzara a chorrear. Estaba sumamente preocupada, tanto por Chat Noir como por Adrien.

Una vez que la chica le contó al anciano todo lo que había sucedido, el maestro Fu entendió muy bien lo que había pasado: el padre de Chat Noir era Hawkmoth, y el chico necesitaba llevarse consigo a Nooroo para obtener las respuestas que necesitaba, lejos de Ladybug. Era algo que el chico necesitaba hacer solo. Además estaría bien, Plagg no dejaría que hiciera alguna tontería.

-No te preocupes tanto, Marinette- dijo el maestro Fu tranquilamente- Chat Noir tiene una muy buena razón para haber hecho eso. Confía en mí. Cuando esté listo, él mismo me traerá el Miraculous de Papillon y te buscará para revelarte la verdad. Y entonces entenderás todo-

La chica se mordió el labio inferior, algo impaciente por saber que había pasado con su compañero, pero decidió escuchar al maestro Fu. Después de todo, él siempre tenía razón.

FIN DEL FLASHBACK

Tikki sonrió levemente. Ella también entendía lo que estaba atormentando a Chat Noir, pero tenía prohibido revelarlo a su elegida. No sabía que otra cosa hacer sino tranquilizar a Marinette.

-Sé que es un poco frustrante, pero tienes que confiar en lo que te dijo el maestro Fu- dijo la kwami con paciencia- él conoce bien a Chat Noir. Finalmente él fue quien lo eligió, como te eligió a ti. Y el maestro Fu solo ha cometido un error en su vida. Estoy segura de que no cometerá otro-

La chica iba a sonreír, pero no lo logró al recordar los ojos llorosos de Adrien cuando lo fue a visitar. El pobre chico tenía el corazón roto al escuchar todas las cosas horribles que su padre había hecho, y porque sabía que a partir de ese momento se quedaría completamente solo. Marinette no sabía exactamente que podía hacer para ayudarlo.

-Estoy preocupada por Adrien- dijo Marinette después de una pausa de silencio- quizá… quizá debería ir a visitarlo como Marinette, ver en qué le puedo ayudar-

-Eso sería una excelente idea- dijo Tikki, terminando su galleta- pero quizá deberías esperar a que él esté listo para abrirte su corazón. No lo presiones. Debe estar muy avergonzado por lo que hizo su padre, además de triste de haber perdido a su única familia-

-Lo sé- dijo Marinette en voz baja.

-Ahora, intenta dormir un poco- dijo la kwami mientras ladeaba la cabeza- mañana veremos que podemos hacer por Adrien-

Marinette no estaba muy segura de ser capaz de dormir esa noche, tan preocupada como estaba por su partenaire y por Adrien, pero decidió escuchar a Tikki y se dejó caer sobre la cama con su cabeza en la almohada.

X-x-x

Mansión Agreste

Al mismo tiempo

Nathalie había llevado a Adrien a la oficina de su padre, y le había mostrado todos los secretos que había guardado. Le mostró la caja fuerte, y el sitio donde tenía escondido el Miraculous del Pavorreal, el Grimorio que él mismo había perdido, así como los boletos del Tíbet donde su padre había encontrado los dos Miraculous perdidos. Le contó brevemente lo que sabía sobre ello, lo cual no era mucho, y luego le mostró el retrato de su madre.

-¿Esta es la entrada a su guarida?-

Nathalie asintió, y le mostró el código.

-Tienes que oprimir estos botones al mismo tiempo- dijo Nathalie- te veré allá-

Adrien asintió, e hizo como Nathalie le había indicado. Una plataforma apareció en sus pies, que lo llevó a la parte más alta de la mansión, que el chico siempre había supuesto que se trataba solamente de un tragaluz sin ninguna otra función. Jamás pensó encontrarse en la guarida de Hawkmoth, con una enorme ventana en forma de mariposa y una multitud de mariposas blancas a su alrededor.

Plagg parecía fascinado por lo que veía, Nooroo estaba más bien asustado de regresar al sitio donde había sido obligado a prestar su poder al villano.

"Père…", pensó Adrien mientras que miraba a su alrededor, "¿porqué hiciste todo esto?¿tienes idea de cuántas vidas arruinaste con ello, comenzando por la mía?"

-Tu padre hizo lo que pensó que era lo mejor para ti- dijo Nathalie adivinando sus pensamientos- puede que sus métodos no te parezcan los más ortodoxos, pero él estaba preocupado por ti, porque quería traer de vuelta a tu madre-

-Ojalá lo hubiera sabido…- dijo Adrien distraídamente mientras que sus ojos se fijaban en la abertura de la ventana.

-Hubo un momento en que tu padre quería confesarte todo- dijo la asistente- después de las últimas derrotas, pensó que quizá necesitaría tu ayuda. Quizá nunca te lo dijo en tu cara, pero estaba furiosamente orgulloso de ti, y del hombre en el que te estabas convirtiendo-

-No lo parecía- dijo el chico tristemente- yo estaba seguro de que estaba decepcionado de mi, y…-

-Adrien- lo interrumpió Nathalie, sacudiendo la cabeza- por supuesto que no estaba decepcionado. Nunca lo estuvo. Te evitaba porque se sentía mal cuando te veía. Te pareces demasiado a tu madre y tu presencia hacía que los recuerdos le cayeran encima. Toda interacción contigo era una tortura para él, y sufría estando contigo, y al mismo tiempo, sufría por tener que mantener su distancia, por tu propia seguridad-

Adrien se volvió a Nathalie con sus enormes ojos humedecidos. Su padre estaba preocupado por él. Había guardado esa distancia para mantenerlo a salvo.

-¿No confiaba en mí?-

-No era eso- dijo Nathalie- tenía miedo que fuera vencido, y que tú te vieras afectado. Que fue finalmente lo que pasó-

Adrien sonrió levemente, repitiéndose en su mente que su padre había hecho todo por él, y ahora no le parecía tan terrible lo que había hecho.

-Nathalie tiene razón- intervino Nooroo- me consta lo mucho que sufría por ti, y como siempre que te ponía en peligro se sentía culpable. Estuvo a punto de renunciar varias veces al caer en cuenta del peligro en el que te estaba poniendo-

El chico rubio sonrió levemente, y se volvió hacia los kwamis.

-Plagg, dame la dirección del Guardián, para regresarle el Miraculous de Papillon- dijo Adrien mientras que desprendía el broche de su ropa- Nooroo, muchas gracias por decirme todo lo que necesitaba saber. Renuncio a ti-

Nooroo sonrió lleno de simpatía, y fue absorbido por el Miraculous, el cual Adrien lo guardó en una caja y luego ésta en su bolsillo.

-Mañana iré a ver al Guardián y le devolveré los Miraculous de Papillon y del Pavorreal- declaró el chico rubio- será mejor que nos vayamos a dormir-

Nathalie asintió levemente. Había algo en su expresión que Adrien no supo como descifrar, pero la mujer volvió rápidamente su vista a su tablet.

-Sugiero que mañana evites ir al lycée- dijo la asistente- además, acabo de recibir un mensaje. La compañía Agreste pidió que asistas a una rueda de prensa sobre lo sucedido con tu padre. Aunque podré inventar una excusa si no te sientes bien para…-

-No, no, iré- dijo Adrien en voz baja, pensando que tarde o temprano necesitaría enfrentar al mundo sobre lo que había sucedido con su padre.

Nathalie asintió, y el chico la siguió hacia fuera de la Guarida y de regreso a la mansión.

X-x-x

Mansión Agreste

Al día siguiente

Al regresar a casa tras la rueda de prensa, Adrien se quitó el saco de su traje en la entrada y lo lanzó contra la escalera en un gesto exasperado. Sus manos temblaban violentamente y sus nudillos se habían vuelto pálidos de tanto apretar sus puños con enojo. Nathalie lo siguió mientras se iba quitando la corbata y la dejaba caer en la escalera, pero el chico entró a su habitación y cerró la puerta en la cara de la asistente.

La rueda de prensa había ido tan mal como había previsto, a pesar de lo que Nathalie había hecho todo lo posible para intentar mejorar la situación. La mayoría de los directivos de su empresa estaban furiosos al descubrir que su jefe había sido el villano de París, y no faltó uno que otro que acusó a Adrien de encubrir a su padre.

El chico estaba sumamente furioso por esa insinuación. Si tan solo todos esos idiotas hubiera sabido que estaba hablando del mismo Chat Noir que los había protegido todos esos años.

Para completar la pesadilla de Adrien, Ladybug acudió también a la rueda de prensa, y contestó algunas preguntas sobre la captura de Hawkmoth, aunque sus ojos se desviaban, dudosos, hacia el rubio cada vez que tenía que responder algo sobre Gabriel Agreste, como si temiera lastimar aún más a Adrien.

Lo peor fue cuando los reporteros preguntaron sobre su relación con su padre. Nathalie intervino, diciendo que ella había estado a cargo del chico la mayor parte del tiempo, y describiendo a Gabriel como un padre reservado que siempre estaba ausente, y que ahora entendían porqué. Lo describió como un padre amoroso que seguramente no quiso involucrar a su hijo en sus esquemas.

La molestia de los directivos y del resto de París hacia el chico se convirtió en lástima. Y Adrien tampoco quería su lástima.

Finalmente se decidió que Nathalie se quedaría a cargo de la compañía hasta que Adrien cumpliera dieciocho años, para lo que faltaban apenas algunas semanas. Después de ello apareció un video de un arrestado Gabriel Agreste, en el que confirmaba que todo lo que había hecho fue por amor a su familia, y que nunca quiso lastimar a nadie.

Hubo una frase que dijo al final, que se quedó grabada en el corazón de Adrien. "Si Ladybug y Chat Noir me hubieran entregado los Miraculous desde la primera vez, todos los akumas habrían desaparecido de inmediato. Pero fueron demasiado orgullosos como para desprenderse de sus poderes. Yo solo quería ese poder para reunir a mi familia, y trágicamente fue lo único que fue destruido en este proceso".

Cuando Adrien se levantó para regresar a casa, todos se volvieron a Ladybug, y notaron la ausencia de su compañero.

-Ladybug, ¿dónde está Chat Noir?- había dicho uno de los reporteros- ¿porqué no viene a celebrar la captura de ese peligroso criminal?-

Adrien había sentido un vuelco, como si tuviera el corazón en la garganta, y movió sus ojos a Ladybug. Quería saber que era lo que la heroína pensaba de Chat Noir, sobre todo después de lo que él hizo después de desenmascarar a Hawkmoth. Ladybug parecía dudosa a querer responder esa pregunta. El rubio entrecerró los ojos. ¿Estaría aún enojada porque había huido con el Miraculous de Papillon?

-La pelea contra Hawkmoth fue muy difícil, física y mentalmente, para todos nosotros. Y Chat Noir aún necesita tiempo para recuperarse- dijo simplemente la heroína sin elaborar en más detalles. Se puso una mano en el pecho con una expresión preocupada- pero él regresará cuando esté listo-

Adrien se dejó caer sobre su cama y abrazó su almohada. Su madre estaba muerta, no había mucho que hacer al respecto. Su padre estaba en prisión, y seguramente se quedaría ahí de por vida por todo lo que se le acusaba.

Hundió la cara en la almohada. Si lo que Nathalie le había dicho, su padre no había hecho nada por maldad. Lo había hecho por amor.

No supo cuanto tiempo estuvo así, pero perdió toda noción hasta que escuchó la puerta de su habitación abrirse.

"Père…", pensó el chico, mientras veía a Nathalie entrar y ponerse de pie junto a la cama.

-Tu padre te ama, y está sumamente orgulloso de ti, Adrien- dijo Nathalie en voz baja- si supiera que eres Chat Noir, lo estaría aún más. No es un mal padre, ni una mala persona. Solo quería reunir a tu familia-

Adrien cerró los ojos y le dio la espalda a Nathalie. "Si Ladybug y Chat Noir me hubieran entregado los Miraculous desde la primera vez, todos los akumas habrían desaparecido de inmediato. Pero fueron demasiado orgullosos como para desprenderse de sus poderes". Las palabras de su padre resonaban en la mente de Adrien. Si tan solo hubiera sabido. Si tan solo le hubieran entregado los Miraculous a su padre, todo habría terminado, y él no hubiera perdido a su familia completa.

-Y por mi culpa, y por culpa de Ladybug, mi familia está hecha pedazos- dijo Adrien para sí mismo- si tan solo hubiera sabido lo que estábamos haciendo y…-

Adrien volvió a sumir su cabeza en la almohada, y Nathalie se ajustó las gafas para ocultar con su mano una leve sonrisa. El chico a su cargo comenzaba a suavizar su cólera hacia su padre. Tomó su celular y se lo mostró.

-Cuando vi a tu padre hace rato, me pidió que te mostrara esta grabación- dijo Nathalie en voz baja.

-No quiero escuchar nada- dijo Adrien con voz ahogada, con su cara aún en su almohada, pero se arrepintió de inmediato. El chico levantó los ojos y se volvió a Nathalie para tomar el aparato. Presionó el botón y lo accionó.

-Adrien, no merezco que me perdones por todo lo que hice- dijo la voz de Gabriel Agreste- pero si me permites, solo quisiera decirte que jamás quise que sufrieras las consecuencias de mis acciones. Yo solo quería reunir a nuestra familia, y me obsesioné tanto por ello, que no me di cuenta lo que ya tenía contigo. Nunca me voy a perdonar por ello. Solo quiero que sepas de lo orgulloso que estoy de ti, mon fils-

Adrien tembló levemente al escuchar eso, y al apagar el aparato, éste calló sobre su cama. Gruesas lágrimas rodaron por sus mejillas. No era tan valiente como parecía. ¡Quería a su padre de regreso! No quería perderlo también a él. ¡Amaba a su padre, y a diferencia de su maman, él aún estaba vivo!

-No es justo…- sollozó el chico. Una lápida lo separaba de uno de sus padres, y los barrotes de la prisión del otro.

Se incorporó y se llevó la mano al pecho, notando la ausencia del broche del Miraculous de Papillon, que estaba ahora en una caja en su bolsillo. Metió la mano y pasó sus dedos por la caja donde estaba la joya mágica.

Justo ahora entendía a su padre, la desesperación que debió haber sentido al perder a Emilie Agreste. La necesidad de hacer algo para recuperarla. Lo mismo sentía Adrien en esos momentos, la imperiosa necesidad de hacer algo para recuperar a su padre.

Y pensar que en esos momentos él tenía en sus manos el poder de cambiar lo que había pasado.

"La mitad del poder", pensó Adrien sintiendo el anillo de Chat Noir en su mano derecha, "mi anillo y los aretes de Ladybug…"

Luego pensó en las consecuencias. ¿Qué pasaría si él mismo recolectaba los Miraculous de Ladybug y Chat Noir, y pedía el deseo? Alguien perdería algo equivalente. Se mordió el labio, recordando cómo había sido tratado en la conferencia esa mañana. Como si él debiera algo a los parisinos. ¡Si ellos eran los que estaban en deuda con Adrien! ¡Él los había salvado incontables veces, y otras tantas había salvado a su heroína para que continuara protegiendo la ciudad! ¿Cómo se atrevían?

Además, estaba Ladybug. No tenía idea de lo mucho que él había sacrificado por ella. ¡Incluso había muerto un par de veces para salvarla! Ladybug no podía entender lo que estaba sintiendo. Pero no, siempre lo rechazaba como si no sus sentimientos fueran una broma. Para ella, todo era un juego. No entendía que su corazón se trozaba durante todos y cada uno de sus rechazos.

Plagg le había dado la dirección del Guardián de los Miraculous, y él la había escrito en una hoja de papel. El chico miró la dirección, dudoso. Sabía que debía regresar el Miraculous de Papillon al maestro Fu, pero… ¿y si lo utilizaba una sola vez? ¿Solo para distraer la evidencia e intentar probar la inocencia de su padre primero? No, el maestro Fu lo sabría, y más importante, Ladybug lo sabría.

Sintió una mano en su hombro. Nathalie.

-No sé que hacer, Nathalie- dijo Adrien- quisiera que esto… no hubiera pasado- reprimió un sollozo- creo que ya entiendo a mi padre-

Cerró sus puños de nuevo. ¿Y porqué no? Él no le debía nada a la estúpida ciudad. Y tampoco le debía nada a Ladybug. Sí, la había amado, pero ella amaba a otro chico. Y se había sacudido todos sus avances e intentos de conquistarla. Adrien la había puesto en un pedestal, justo ahora se caía. Ladybug le había fallado.

Podía hacerlo. No necesitaba lastimar a nadie, como lo había hecho su padre. Sí, se ganaría el odio de todo París y de (reprimió un escalofrío) Ladybug, pero al final toda su familia estaría reunida.

-Nathalie- dijo fríamente el chico después de un rato- necesito que me ayudes, de la misma manera que ayudaste a mi padre-

Nathalie sonrió levemente mientras se ajustaba nuevamente las gafas, intentando ocultar un brillo triunfal en sus ojos mientras que Adrien abría la caja donde estaba el Miraculous de Papillon y hacía aparecer a Nooro de nuevo al ponerse el broche sobre su pecho.

-Así será- dijo la mujer.

Plagg, quien se habían refugiado en el escritorio para darle su espacio al chico, y Nooroo se miraron entre sí con idénticas expresiones horrorizadas al caer en cuenta del cambio que se acababa de gestar en Adrien.

El kwami morado se echó a llorar al darse cuenta de que su sueño de libertad no había durado ni veinticuatro horas, mientras que Plagg no se quedó callado y voló hacia la cara de su portador.

-¡Chico!- dijo el kwami negro haciendo una mueca de molestia- Adrien, ¿qué crees que estás haciendo? ¡Tienes que devolver a Nooroo con el maestro Fu!-

-Yo… realmente necesito hacer esto, Plagg. Necesito a mi familia- dijo Adrien tras limpiarse los ojos con el dorso de la mano- tú eres mi amigo, tienes que apoyarme-

-Ya te apoyé en que trajeras a Nooroo contigo- dijo Plagg entrecerrando los ojos- te apoyé que te tomaras tu tiempo interrogándolo antes de devolverlo al maestro Fu, a pesar de que seguramente el maestro Fu y Tikki me van a masacrar por haber permitido que hicieras eso. ¿Pero ahora planeas convertirte en Hawkmoth? No, de ningún modo-

-Por favor, Plagg- dijo Adrien, cerrando los ojos mientras que se abrazaba a sí mismo- no puedo hacer esto solo. No lo entiendes. Yo necesito… necesito a mi padre…-

Las orejas de Plagg cayeron, lleno de pena por su portador, pero siguió sacudiendo la cabeza con firmeza. Podía ser despreocupado, pero no podía ser tan irresponsable. Respiró hondo y puso sus diminutas manos en la barbilla de su portador, haciéndolo levantar la mirada.

-Esta no es la manera de hacer las cosas, y lo sabes bastante bien- dijo el kwami con una expresión llena de simpatía, pero también con firmeza- tu padre cometió un grave error corrompiendo el poder de su Miraculous. No cometas el mismo error tú también-

Adrien miró alternadamente a Plagg y a Nathalie. Su kwami no lo entendía. No podía quedarse solo, no podía perder a la única familia que le quedaba. El chico puso su dedo índice sobre su anillo.

-Lo siento mucho, Plagg, pero voy a hacerlo- dijo Adrien fríamente- te ordeno que no vuelvas a hablar hasta que te lo autorice-

Un brillo apareció en los labios de Plagg, sellándolos e impidiéndole hablar. El pobre kwami solo podía emitir sonidos ahogados, pero no podía abrir su boca. Después de ello, y para horror de ambos kwamis, Adrien arrugó la hoja de papel donde estaba escrita la dirección del maestro Fu, y se la pasó a Nathalie.

-No necesitaré eso, Nathalie. Voy a obtener los aretes de Ladybug- dijo Adrien, levantándose y caminando hacia la oficina donde estaba el retrato de su madre- voy a desear regresar al pasado, cuando nos enfrentamos por primera vez a Hawkmoth. Voy a desear que père pudiera realizar su sueño y yo aún tenga a mi familia-

El chico accionó el retrato, y apareció en la guarida de su padre. Se volvió a los kwamis. Si bien Nooroo estaba decepcionado, no había palabras para describir lo desolado que se veía Plagg ante ese resultado. Respiró hondo.

-Jeune maître, por favor, no haga esto- dijo Nooroo en voz baja- hay otras maneras de arreglar lo que pasó-

Adrien lo ignoró también, y oprimió un botón en la pared para abrir el mecanismo de la ventana. Respiró hondo y sintió el Miraculous de Papillon activarse sobre su pecho.

-Es hora- dijo el chico. Por un momento tenía una expresión desolada, pero al sentir el brillo del Miraculous sonrió levemente- Plagg, Nooroo, transfórmenme-

x-x-x

CONTINUARÁ…

¡Hola a todos! Como ven, Adrien creyó en lo que Nathalie le dijo sobre su padre, y queriendo pensar lo mejor de él metió las cuatro patas en este estúpido plan. Veamos que piensa Ladybug al respecto cuando se entere. Muchas gracias a todos por sus reviews. Abrazos.

Abby L.