La autora nos comparte una canción que es muy Caryl: "Gareth Dunlop & Kim Richey: One And The Same".
También nos advierte que este capitulo tiene una breve mención de abuso físico.
Uno y lo mismo.
-Es bueno para ellos salir de aquí por un tiempo.- dijo Eric, ofreciendo el plato de pan de ajo a Carol, quien no lo acepto.- Tienes que comer más cariño.- añadió con genuina preocupación.
Todo el grupo de Rick había llegado con muy bajo peso, pero al mes mas o menos ya se habían normalizado y verse mas saludables, con la excepción de Sasha y Carol.
Sasha parecía correr en adrenalina y café, la mayor parte del tiempo se la pasaba en la torre de vigilancia. Ella los había salvado de una manada, enviando una alerta a tiempo, lo que les permitió montar las paredes y encargarse de los muertos. Ellos la necesitaban allí.
Carol era tan delgada bajo su fachada interna, a pesar de que parecía que solo su grupo, Eric y Aaron parecían darse cuenta. Pasaba mucho tiempo con ambos porque Daryl trabajaba en su motocicleta a todas horas en el garaje. Ella llegaría luciendo su brillante sonrisa, con un nuevo buen experimento para ponerlo al horno y que ellos disfruten. Sutilmente comprobaría que el arquero este bien.
Aaron y Eric reconocieron el daño en ambos; el cuidado que los dos sobrevivientes tomaron entre si les recordaba la forma en que habían estado cuando ellos se conocieron. Maltratados por la ignorancia de sus padres, frágiles, esperando nada mas que amor. Por un lado era una tortura mental que comenzó con puré de manzanas y cebolla, el otro "endurecimiento" era en la forma de escuela militar con privaciones del sueño y salidas a trabajar, entrenamiento físico extremo desde que era un niño pequeño, lo cual lo llevo a tener artritis a temprana edad; palizas brutales por parte de chicos mayores, humillación sexual...
Conocerse en DC había sido todo. Reconociendo que eran uno y lo mismo, la búsqueda para amarse sin miedo. Le habían costado superar todas las cicatrices de su pasado para comenzar a confiar. Observaron a Carol y Daryl luchando contra los mismos temores y harían todo lo posible para facilitarles su camino.
Debido a sus puestos de trabajo, Aaron pasó más tiempo con Daryl. Con la lesión de Eric tenia la excusa perfecta para hacerse amigo de Carol cuando ella le llevaba la comida a su casa. Era un verdadero esfuerzo intentar ver mas allá de las apariencias externas con ella, mientras que, sorprendentemente, Daryl había comenzado a abrirse desde la primera noche que había pasado en su casa, sorbiendo fideos como un niño hambriento. Martes de espagueti se convirtió en una tradición después de eso y en su tercera semana como el segundo reclutador de Alexandria, Daryl había pedido si podía llevar un invitado a la cena.
Los tres hombres habían estado en el garaje, Daryl tratando de encontrar una manera para que la moto sea más silenciosa al andar, miro por debajo de su flequillo y sintió la lengua hecha un nudo, algo que no pasaba cuando se trataba de motos o caza.
-Uh, ¿mañana es la cena no? Yo me estaba preguntando...- espetó Daryl, luego dio un paso atrás, apoyando su peso de un lado a otro con inquietud, limpiándose las manos grasientas con un trapo y luego lo metió en el bolsillo. Ellos finalmente lo habían convencido que use overoles cuando trabajaba en la motocicleta para salvar su ropa de las manchas de aceite.
-Todavía vas a venir ¿no? No seria martes de espagueti sin ti.- Eric dijo alegremente. Y no pudo evitar añadir.- Ese Merlot que ustedes dos trajeron el viernes pasado irá estupendo con el marinara* que Carol trajo gracias a su cosecha de tomates frescos, ¡esa mujer conoce su orégano y ajo así como ella llena esos pantalones!
La cabeza de Daryl surgió de su moto, con una expresión de puro celos.
-¿Que ibas a preguntar Daryl?- Aaron dijo suavemente, mirando rápidamente a Eric.
-No importa.-gruño Daryl, dándose la vuelta recogiendo una llave para seguir su tarea con su motocicleta.
-Lo siento Daryl, no quise faltar el respeto, yo solo pienso en virtud de toda la ropa de ama de casa que lleva a lo mejor esconde un buen culo.- Eric dijo suavemente, esperando la explosión inminente, mientras Aaron revoleo los ojos.
Daryl arrojo la llave, un sólido ruido metálico resonó en el garaje, dirigió una mirada furiosa a Eric.
-¡¿Que demonios?!- grito con ira.- ¡Por supuesto que si! ¿Que haces mirando su culo de todos modos? ¡Tienes tu propio culo para mirar!- hizo un gesto enojado con el brazo en dirección a Aaron.
-Bueno gracias Dixon, es bueno saber que mi culo es tan bueno como el de Carol.- dijo Aaron acicalándose.
-Yo no...Nunca...-Daryl estaba dando marcha atrás, tratando de recordar exactamente lo que había dicho, sonrojándose como un tonto hasta que se dio cuenta que se estaban divirtiendo con el, con sonrisas en sus rostros.
-Idiotas.- murmuro, inclinándose para recoger la llave, sonriendo también, avergonzado ahora dándose cuenta que había dicho que le gustaba el aspecto del culo de Carol.
-¿Cuanto tiempo has estado huyendo de esto, Daryl?- pregunto Aaron suavemente.
La cabeza de Daryl surgió de nuevo, como una gacela en un pozo de agua, cauteloso de los depredadores que lo acechaban cuando era vulnerable.
Aaron mantuvo los ojos con una mirada suave, simpática, con una preocupación honesta por su nuevo amigo.
Daryl mordió el interior de su labio.
-Ella es la que ha estado haciendo la mayor parte del escape...últimamente.- dijo en voz baja, mirando hacia sus manos.- Despierto cada mañana preguntándome si ella todavía estará aquí...
Tanto Eric y Aaron fruncieron el ceño.
-¿No crees que ella estará pensando en...- pregunto Aaron. Después del ataque de la manada hubo dos suicidios; las personas que habían estado dentro de la seguridad del lugar desde el principio y no podían hacer frente a la realidad de lo que les esperaba si las paredes volvían a caer.
-No es eso, no...ella es la persona mas fuerte que conozco...pero ¿salir de la Alexandria?¿huir?- se detuvo, se encogió de hombros y meneo la cabeza con cansancio.- Puede ser.
-¿Por que haría eso? Todo el mundo que le importa y ama esta aquí ahora.- pregunto Eric con la frente arrugada por la confusión.
-Exactamente.- Aaron dijo con un destello de comprensión.- Ella no quiere ver a todos morir si algo sale mal.
Ellos sabían algo de su historia, lo que habían oído y lo que los demás sobrevivientes compartieron. Como el hermano de Sasha, Tyresse, había protegido a la hija de Rick y de Carol después de que cayó la prisión; como habían sido salvados de ese lugar de los caníbales; como lo habían perdido; como intentaron rescatar a una herida Carol quien había ido en busca de la hermana de Maggie, Beth y había ido mal, muy mal. Debe sentir como que todos los que estaban cerca de ella morían, uno por uno.
-Ya tiene tantos fantasmas...- dijo Daryl, inesperadamente poético.
-Pero ¿como podría pensar en dejarte a ti?- Eric insistió, y un rubor comenzó en el cuello de Daryl y lentamente se deslizo hasta su rostro.
-Eric.- Aaron amonestó al ver la incomodidad de Daryl.
-Lo siento, pero este es el maldito amor del Apocalipsis, ¡el amor real no es un fantasma!- Eric insistió, pero al decir la palabra con "A" empujo demasiado duro a Daryl.
-Me tengo que ir.- murmuro Daryl, desabrochándose rápidamente el overol y empezando a sacárselo dejando ver los músculos bien definidos de sus brazos y hombros. El hombre realmente era hermoso y ni siquiera lo sabe.
-Tráela a ella mañana, Daryl. Era eso lo que ibas a preguntar de todos modos ¿no?- Aaron dijo suavemente, poniendo su mano en el hombro de Daryl.
Daryl lo miro a los ojos, sorprendido, parpadeo rápidamente y luego asintió lentamente, preguntándose por las habilidades psíquicas del hombre.
-Soy bueno en la lectura de la gente también, ¿recuerdas?- Aaron sonrío, apretando el hombro de Daryl.
Esa noche mientras yacían en la cama juntos, Aaron pregunto en broma si Eric siendo chusma* con sus vecinos era realmente el mejor uso de su tiempo en su diaria lucha de vida o muerte para sobrevivir.
-¿No que todo el mundo merece ser tan felices como nosotros? ¿Durante el tiempo que se puede? ¿No deberíamos ayudar siempre y cuando podamos?- pregunto Eric.
Aaron sonrío de acuerdo, abrazándolo más a su lado.
-Solo necesitan un poco de ayuda, y creo que Daryl nos la estaba pidiendo hoy ¿no?- Eric reflexionó.
-Creo que eres una buena persona. La mejor.- Aaron respondió, besando los labios de Eric que portaba una sonrisa complacida.
-¿Como voy a mantener siempre mi figura de niña si sigues empujando carbohidratos en mi, señor?- Carol le bromeo a Eric, levantando una ceja escéptica en el plato de pan casero que estaba en la cena del martes.
Daryl gruño malhumorado desde el otro lado de la mesa, girando el Merlot en su copa, inclinado hacia atrás en su silla. Había estado gruñón desde que habían llegado. Carol había mostrado por primera vez su figura llevando un vestido azul pálido que se sumergió en una profunda V mostrando su escote cremoso y abrazo su culo como un guante antes de caer en un remolino a sus rodillas.
¿Por que se había vestido tan sexy para la cena de dos hombres que solo tenían ojos el uno para el otro?, estaba mas allá de él y no entendía porque lo enojaba tanto.
-¿Has estado disfrutando de la oportunidad de salir fuera de las murallas, Carol? He oído que tus lecciones de rifle con Tobin han estado yendo bien.- pregunto Aaron, cambiando de tema, con un brillo maligno en la falsa inocencia de sus ojos.
Los ojos de Eric se abrieron, preguntándose por que Aaron pinchaba al toro tan descaradamente. La búsqueda de Tobin, no muy sutil, a Carol mientras Daryl no estaba era un tema favorito de los chismes por toda la ciudad.
-¿Que demonios?- Daryl espeto, aterrizando su silla con una fuerte explosión.
Carol levanto la copa de vino, ignorando el arrebato de Daryl, y tomo un sorbo largo antes de hablar.
-Bueno yo no aspiro a competir el buen nivel de Sasha, pero realmente puedo dar en el blanco más frecuentemente ahora con las armas grandes. Tobin es un maestro muy paciente...y atento.
-¿Tu has ido por ahí? ¿A solas con ese?- Daryl echaba humo.
-Tú y Rick han estado ocupados con sus trabajos, no espero que dejen de lado sus responsabilidades por mí.- dijo con calma.- Tobin tubo la amabilidad de ofrecerse.
-Eso no es todo lo que esta ofreciendo.- Daryl murmuro, bebiendo el resto de su vino de un sorbo y vertiendo mas en la copa.
-Lo que hago en mi tiempo libre no es de tu incumbencia.- Carol entrecerró los ojos a él en señal de advertencia y luego delicadamente hizo girar la pasta de cabello de ángel en torno a su tenedor con ayuda de su cuchara, plasmarlo prolijamente en una pequeña porción y llevándolo a la boca.
-Al diablo si no lo es.-Daryl se inclino hacia adelante, apuñalando su tenedor en una pila de espaguetis en el plato y llevándolo bruscamente hacia su boca sorbiendo ruidosamente.
-¡Oh dios mio!, ¡les dan una gran albóndiga y un plato y son la dama y el vagabundo!- Eric estallo en carcajadas, seguido por Aaron.
Carol dejo el tenedor y los miro, pero se podía decir por la forma en de la comisura de sus labios que trataba de suprimir una sonrisa.
-Idiotas.- Daryl negó con la cabeza. Sabía que Carol iba afuera con Tobin como parte de una misión encubierta para aprender más sobre el funcionamiento interno de la comunidad, pero que ella no le había dicho nada al respecto no le cayó nada bien. Él sabia que tenia que ocultar quien realmente era, pero esto se sentía mal, ella estaba ocultándole algo a él.
-¿Como eres en el póker, Carol?- Aaron pregunto cuando su alegría se apago.
-Prefiero el ajedrez.- ella dijo con una sonrisa.
-¡Aun mejor!- Eric sonrío.- Podríamos jugar uno o dos partidos amistosos mientras tomamos té, ¿como suena eso eh? Aaron no es ninguna competencia para mi realmente, el prefiere las cartas y yo usualmente acepto cuando tenemos visitas.
-Es bueno que te comprometas así...dulce de tu parte.- Carol dijo, asintiendo la cabeza y echando una mirada a Daryl que estaba haciendo caso omiso a ellos, raspando el ultimo poco de pasta de su plato, usando su pan de ajo como esponja para absorber la salsa.
-¿Ya terminaste?- Eric pregunto, tratando de alcanzar el plato de Carol para apilarlo con los demás.
-Yo lo haré, tu solo relájate.- Carol dijo rápidamente levantándose para limpiar la mesa.
-Voy a buscar el tablero de ajedrez.- dijo Aaron, de pie dejando la servilleta sobre la mesa.- Daryl, ¿puedes mostrarle a Carol donde esta todo en la cocina?
Daryl frunció el ceño ligeramente, pero luego hizo una cara de "seguro ¿por que no?" encogiéndose de hombros. Se levanto de su silla recogiendo los platos y siguió a Carol.
-Todavía no puedo acostumbrarme al agua caliente.- Carol sonrío cuando abrió el grifo del fregadero, añadiendo una pequeña cantidad de detergente para lavar los platos.-Aunque si todos limpiaran sus platos así, no necesitaríamos lavarlos.- bromeo.
Los oídos de Daryl se pusieron rojos.
-No fue hace mucho cuando estábamos comiendo a Lassie y éramos felices por hacerlo.-gruño abriendo un cajón sacando un paño de cocina.
Carol suspiro, tratando de ignorar su estado de ánimo y escuchar la música suave de la otra habitación, era una cómoda melodía que suena como campechano que nunca había oído.
"Se lo que esta rondando en torno a tu cabeza
Es muy difícil decirlo, tú te vas sin decir...
Es mas fácil dar la vuelta y alejarse en vez..."
Dejo los platos en el fregadero, agarró el paño de cocina y comenzó metódicamente a lavar los platos que Daryl le entregaba y luego los vasos para enjuagar y secar. Pero su ritmo y comodidad habitual estaba apagado; uno de los vasos se deslizo en el paso de una mano a otra y golpeo con el borde de la pileta, reboto una vez y luego cayó al piso de madera.
Daryl se arrodillo rápidamente maldiciendo por su torpeza y comenzó a recoger los pedazos más grandes y ponerlos en el paño de cocina que tiro al suelo junto a él. Carol se arrodillo a su lado para ayudarlo y él se echo hacia atrás en su proximidad, cortándose la palma de su mano con una de las piezas rotas.
-¡Daryl! Ten cuidado.- Carol grito suavemente, tomando su mano para que dejara de continuar.
"Tu hablas de amor como si fuera un fantasma
que tu no crees en el, y nunca te acercas
Y nunca das lo que la mayoría quiere"
-Deja, yo estoy sangrando sobre ti.- Daryl advirtió tratando de alejarse.
-No será la primera vez.- ella resoplo delicadamente, manteniendo un firme control sobre su corte, aplicando presión en su palma, la sangre brotando lentamente tiñendo la mano de color rojo, goteando sobre su vestido.-Además, piensas que mi ropa se ve ridícula ¿verdad?- bromeo.
Los ojos de Daryl se dirigieron desde sus ojos hasta el escote de su actual vestido, su posición de rodillas le daba una vista perfecta a la suavidad tentadora de su pecho. Luego la miro de nuevo.
-Este no es tan malo.- dijo con voz áspera, mirándola a los ojos, sin sonreír pero con una suave mirada llena de calor.
"Oh si, tu y yo, somos uno y lo mismo
Encendemos el fuego y huimos de la llama.
Oramos por una tormenta, y luego nos escondemos de la lluvia...
Tú y yo, somos uno y lo mismo
Somos uno y lo mismo"
Los ojos de Carol cayeron a los labios, enmarcados por su pescuezo de vello facial, y luego volvió a los ojos de color azul, inclinando ligeramente la cabeza hacia un lado.
"Perdiste a tu manera, ¿como vas a volver?
Has ido tan lejos ahora, estas fuera del mapa
Te mueres por ayuda, pero eres demasiado orgulloso para pedirla"
-Debería ver que tan profundo es, podría necesitar puntadas...-dijo Carol, verbalmente apartando el momento, pero no se movió de su lugar.
-No vayas por ahí con él nunca mas.- Daryl dijo suavemente, llevando la otra mano a su mejilla, suspirando con satisfacción por la suavidad, confirmando lo que hace mucho tiempo se había preguntado como se sentiría.
"Oh si, tu y yo, somos uno y lo mismo
Encendemos el fuego y huimos de la llama.
Oramos por una tormenta, y luego nos escondemos de la lluvia...
Tú y yo, somos uno y lo mismo
Somos uno y lo mismo
Siempre huyendo
Siempre huyendo
Siempre huyendo"
Daryl podía ver el comienzo de su terquedad aumentando en sus ojos, la protesta de que no tenia nada que ver con él en la punta de la lengua; vio a ella empujarlo hacia un lado y pronuncio una sola palabra en su lugar, cerrando los ojos y frotando la mejilla con su mano como una tigresa marcando a su compañero.
-¿Por que?
-Dejé de escapar.- dijo simplemente, apoyándose lo suficientemente cerca para tocar sus labios a los de ella.
En la puerta de la cocina, Aaron lentamente retrocedió y casi se pavoneaba volviendo a la mesa del comedor, donde Eric estaba preparando el tablero de ajedrez.
-¿Y bien?- Pregunto.
-Un punto para los chusmas de Alexandria.-Aaron sonrío.
"Oh si, tu y yo, somos uno y lo mismo
Encendemos el fuego y huimos de la llama.
Oramos por una tormenta, y luego nos escondemos de la lluvia...
Tú y yo, somos uno y lo mismo
Somos uno y lo mismo
Somos uno y lo mismo
Somos uno y lo mismo"
Nota de la traductora:
*chusma: Es sinonimo de chismoso, entrometido, etc. Lo aclaro porque nose como lo digan en sus paises.
*marinara: Es una salsa.
Aquí otro capitulo de esta hermosa historia, ya hubo beso! :3 :D y Aaron y Eric son shippeadores de Caryl C: jaja
Saludos!
VegetarianaPeletierDixon.
