Capítulo 0.5: Prólogo pt 2
"¿Barricade...?" Bruise murmuró al ver como su hermano en un instante había pasado de estar riendo a estar a punto de dejar caer a Brazen por su peligrosa condición. El rubio extendió una de sus manos sin realmente pensarlo e instantáneamente creó una mano de hielo que en seguida atrapó a Brazen y a Barricade. "Vaya pero que susto... realmente pasa de la nada..."
"Uu... Age... Age..." murmuró Brazen al mirar a su hermano inconsciente en la mano de hielo, sin poder contenerse, el pequeño comenzó a llorar al no entender lo que pasaba.
"Brazen..." murmuró Bruise al ver al bebé de esa forma. Entendía por lo que su pequeño hermano pasaba, era muy angustiante y confuso ver que aquello le pasara a Barricade... pero ya tendría que saberlo en algún momento cuando creciera.
Bruise se paró de la tina, tomó una toalla y se secó tan rápido como pudo; no había terminado de tomar su baño pero necesitaba llevar a Brazen y Barricade con su mamá cuanto antes. Al acercarse a la mano de hielo que había formado, se agachó para tomar a Brazen en brazos.
"Ven, Brazen, tenemos que ir… ¡Ugh!" casi a punto de sujetar a su hermano menor, Bruise sintió como si su hombro se acalambrara, el dolor era tan fuerte que se había quedado estático por unos segundos tratando de aguantar.
"¿Uise…?" Brazen miró con mucha preocupación a sus dos hermanos mientras lloraba, Barricade no parecía moverse mientras que Bruise parecía estar sufriendo. ¿Por qué? No sabía que estaba ocurriendo, cosa que le llevaba a sentir mucho miedo e inseguridad.
"Ahora… te cargo… espera, no llores…" Bruise miraba a Brazen quien estaba lagrimeando mientras lo veía, le frustraba verlo así pero no podía hacer mucho en ese momento para evitarlo. Tras pasar un minuto, la sensación intensa y horrible en su hombro cesó, ¿qué había sido eso? No lo entendía pero agradecía poder moverse una vez más.
Brazen extendió sus brazos hacia Bruise quien por fortuna pudo cargarlo. El rubio salió del baño con tan solo una toalla alrededor de su cintura y se dispuso a llamar a su mamá.
"¡Mamá! ¡Oye! ¡Mamá!" exclamó Bruise esperando que su mamá escuchara. Sin pasar mucho tiempo, Her se acercó luciendo consternada.
"¿Sí? ¿Pasa algo?" preguntó Her al ver como Bruise cargaba a Brazen estando semi desnudo.
"Barricade volvió a caerse de la nada… Brazen se asustó mucho, y bueno, yo sólo estoy preocupado" explicó Bruise. "Mamá, ¿Es que acaso Barricade nunca dejara de caerse de esa forma? No lo entiendo…"
"Oh, Bruise…" murmuró Her al pararse frente a él. "La condición de tu hermano es muy complicada…" Bruise frunció el ceño ante la respuesta.
"¿Complicada? ¡Mamá, quiero entender que le pasa! ¡Ni siquiera puedo comentarle algo, así que por lo menos quiero saber bien que tiene!" exclamó Bruise al entonces pedirle a su mamá que cargara a Brazen. "Todo este tiempo lo he tomado como algo inevitable porque es algo que me has dicho que le sucede… pero… ¿Por qué? ¿Qué es exactamente lo que tiene? ¿Por qué no puedo decirle nada al respecto?"
Her guardó silencio al escuchar las preguntas de su hijo, ¿cómo responder a eso? No había una respuesta sencilla en realidad…
"Bruise, no puedes explicarle eso a tu hermano… o si no ya no va a querer cargar a Brazen, vivirá con miedo de sí mismo…" explicó Her "Es difícil de entender, pero Barricade no debe saber esto"
"¡Mamá! Es verdad que Barricade es muy preocupón pero creo que está bien que le digas, al menos tendrá más consciencia de sí mismo si le explicas…" dijo Bruise. Her negó con la cabeza, Bruise suavizo la mirada al ver esto y en cambio miró al suelo muy confundido. "No lo entiendo…"
"Es un tema muy delicado, Bruise, tengo que planear como decírselo" dijo Her "Eres su hermano así que estoy de acuerdo en que debes de saber bien lo que tiene… pero, no es el momento"
"¿Qué? ¿Por qué no lo sería? ¿Qué pasa?" preguntó Bruise. Her miró hacia el baño y luego hacia él.
"Bueno… en primera, estás en toalla y no te has secado bien, si no regresas a terminar de bañarte es posible que te resfríes" explico Her "Y en segunda… tu hermano está inconsciente en el baño, ¿no es así? No creo que sea un lugar apropiado para dejarlo mientras te explico algo importante"
"Ah… sí, tal vez tengas razón…" dijo Bruise al entonces mirar a Brazen quien parecía seguir sollozando levemente. "Mamá… ¿por qué sigue llorando? Ya todo está bien…"
"Es puro sentimiento… como dijiste, se asustó así que digamos que resiente un poco lo que pasó" explicó Her "No te preocupes, se le pasará… en cuanto a tu hermano, ponlo sobre uno de los sofás de la sala en lo que te bañas. Me encargaré de calmar a tu hermano mientras tanto"
"Sí… de acuerdo…" murmuró Bruise al caminar hacia el baño, no obstante, se paró y miro a su mamá una vez más. "Mamá… espero me cuentes lo que tiene Barricade después, de verdad quiero entender que le pasa…"
"Sí, Bruise, me aseguraré de explicarte" respondió Her sin mirar atrás. Bruise suspiró al escucharla, ya después entró de nuevo al baño y observó a su hermano ahora en el piso sobre un charco de agua. "Ah… pero que desastre…" murmuró al ahora cargar a Barricade hacia el sofá, ignorando el charco de agua en el baño por el momento. Su hermano no duraba mucho tiempo mojado por la misma habilidad innata que tenía así que no debía ni molestarse en secarlo antes de ponerlo sobre el sofá.
Bruise regresó al baño y decidió acabar de bañarse antes de congelar todo de nuevo, quería pensar pero no podía si le presionaba el que sus propios poderes pudieran interferir con su línea de pensamiento. Se deslizo en la tina dejándose llevar por tan sólo unos minutos… y es que… se sentía todo tan silencioso de repente, ¿Por qué le parecía tan extraño no escuchar a su hermano reírse de él?
Minutos después de que el rubio continuara bañándose, finalmente salió, ya vestido, y se dirigió a la sala donde había dejado a Barricade anteriormente; había dejado el charco de agua congelado para cuando Barricade se despertara… acción no tomada voluntariamente. Bruise se acercó al pelinaranja y tomó lugar a un lado de él, observándolo momentáneamente.
"Barricade… ¿Por qué sigues cayendo inconsciente de esa manera? Es tan frustrante… Brazen pudo lastimarse si no fuera…" Bruise se detuvo al contemplar lo que decía. "Bueno, no, en realidad no le hubiera pasado nada… pero de todas maneras no me gustaría verlo golpearse y… a decir verdad, me preocupas, no es como que lo diría si estuvieras consciente pero… me preocupas, bobo"
Barricade abrió los ojos lentamente, cosa que sorprendió levemente a Bruise, ¿Acaso lo había escuchado? El pelinaranja lo miró de reojo por unos segundos en completo silencio, cosa que puso nervioso al otro.
"Lamento lo que pasó en el baño… no quise incomodarte" dijo Barricade simplemente. Bruise no estaba seguro de si eso significaba que lo había escuchado o no…
"Eso… no te preocupes por eso, no pasó nada…" dijo Bruise no muy convencido de lo que decía. Barricade lo miró en silencio de nuevo, aparentemente esperando algo, ¿Qué cosa esperaba? Bruise no lo sabía pero le confundía aquel silencio. "¿Quieres decir algo?" preguntó el rubio al analizar la mirada fija de su hermano en él.
"No… no lo creo, ¿Qué tal tú?" preguntó Barricade. Al ver que su hermano negaba con la cabeza entonces suspiró. "¿Y Brazen? ¿Qué pasó con él? ¿Está bien?"
"Sí, afortunadamente lo atrapé cuando pasó eso… lo mismo contigo, ninguno de los dos se lastimó" explicó Bruise. Barricade asintió aliviado, de nuevo guardando silencio… silencio que estaba empezando a incomodar al rubio. "¿Qué…?"
"¿Qué de qué?"
"Me miras como si esperaras algo… pero no sé qué quieres que haga o diga…" dijo Bruise quien al decir esto, notó como la mirada de su hermano se volvía una de aparente tristeza o tal vez… ¿Decepción?
"No… sólo estaba pensando en algo, pero… no es nada" dijo Barricade al entonces decidir cambiar el tema. "Oye… Bruise, ¿Has visto a Momo? No ha regresado a casa y no sé dónde esté…"
"No, sé lo mismo que tú de hecho… o sea, nada en realidad" explicó Bruise "Pero, no creo que tarde en volver" Barricade asintió ante lo dicho.
"Ya veo, espero que no tarde…" Barricade comentó. Bruise estaba por decir otra cosa, sin embargo, Her regresó a la sala, logrando ver a los dos hermanos en el sofá.
"Barricade… veo que despertaste" dijo Her. Barricade la miró y asintió. "Brazen está durmiendo en estos momentos, debería estar tranquilo una vez que despierte así que no se apuren"
"Gracias, mamá" dijo Barricade "Mamá, ¿Has visto a Momo?"
"Debería estar en VillaVil, no creo que tarde mucho en regresar… pero bueno, hablando de VillaVil, quisiera que fueran a la granja de Candid y me trajeran las frutas y verduras de esta lista" explicó Her al acercarse a ellos y entregarle el papel a Barricade.
Bruise sonrió al procesar la información, ¿De verdad irían a VillaVil por un encargo? Escuchar las palabras de su madre le había hecho increíblemente feliz. Barricade, por su parte, miró hacia otro lado no muy contento, no parecía tener humor como para salir.
"¿Barricade? ¿Te sientes bien?" preguntó Her al ver a su hijo notoriamente triste. Barricade esperó unos momentos antes de responder.
"Mamá… ¿No hay nada que quieras decirme?" preguntó Barricade de la nada. Pregunta la cual carecía de sentido, según la opinión de su madre.
"No realmente… ¿Es que acaso no quieres ir? Aunque no puedo enviar a Bruise solo… no me da confianza" explicó Her. Bruise frunció el ceño al escucharla.
"¡Oye! ¡Puedo ir y venir solo si quiero!" exclamó Bruise. Her negó rotundamente.
"Me preocupas demasiado como para dejarte ir solo, eres muy pequeño, si no vas con tu hermano entonces tienes que ir con compañía adulta" explicó Her "Sé que te has escapado varias veces y que Barricade ha tenido que ir por ti, pero no me parece, no me gusta que salgas sin permiso y sin supervisión"
"¡Pero mamá…!"
"Sí, está bien, vayamos a ver a Candid entonces" dijo Barricade arrugando la lista al formar un puño con su mano. Her y Bruise observaron cómo se puso de pie y se alejaba con dirección a su cuarto.
"¿A dónde fue?" preguntó Her. Bruise se veía un poco consternado por la actitud de su hermano.
"Pues seguro que fue a cambiarse y lavarse los dientes, no puede irse en pijama después de todo…" explicó Bruise. El rubio tenía la sensación de que su hermano estaba actuando tan raro porque lo había escuchado mencionar la forma en que caía inconsciente, no obstante, no se sintió capaz de comentarle a su mamá al respecto.
"Ah… entiendo, bueno, los estaré esperando junto con Brazen, no tarden mucho" dijo Her a su hijo quien asintió.
"Mamá… tenemos muchas cosas de que hablar…" dijo Bruise "Espero poder hablar contigo cuando regrese…"
"Oh, Bruise…sí, les responderé lo que quieran, pero bueno, les encargo eso" dijo ella antes de irse y dejar a su hijo solo en la sala. Bruise abrazó sus piernas contra su pecho y recargó su cabeza sobre sus rodillas, esperaba a que su hermano acabara de cambiarse para poder ir… "No lo entiendo… Barricade, ¿Qué sucede contigo…?"
Después de murmurar aquello, Bruise se quedó en esa posición sin pensar en nada hasta que su hermano finalmente se acercó. Barricade lo miró con curiosidad, y es que encontraba curioso el ver a su hermano hecho bolita en el sofá, ¿se encontraría bien?
"Bruise… oye, ¿Estás bien?" preguntó Barricade sonando algo desganado. Bruise alzó levemente la mirada para ver a Barricade en frente de él.
"Sí… lo estoy, sólo te esperaba… bueno, hay que apresurarnos" dijo Bruise al ponerse de pie. Barricade asintió y pronto ambos chicos fueron envueltos en humo de color rosa, humo que servía para teletransportarlos a VillaVil.
Los niños aparecieron tiempo después en una de las calles que daban para la colina, donde se encontraba la granja de Candid. Bruise miró alrededor, notando la nieve por todas partes.
"¡Parece haber nevado!" exclamó Bruise muy contento "¿No crees que es sensacional? ¡Debemos pedirle a Momo y mamá que jueguen con nosotros a la siguiente!"
"Sí… supongo que sí…" dijo Barricade no tomando mucha importancia a lo que decía su hermano, caminaba en dirección de la granja sin realmente esperar al otro y sin prestarle atención a la nieve tal como su hermano estaba haciendo.
Bruise, quien miraba muy emocionado hacia la ciudad, regocijando en la vista invernal, se quedó muy confundido por el tono que había usado su hermano. Volteó a verlo y se dio cuenta de que éste no pensaba esperarlo.
"¡Oye! ¡Espérame! ¡No te adelantes!" exclamó Bruise ahora corriendo para caminar a lado de su hermano. "Oye… ¿Qué te sucede? ¿Por qué estás actuando tan raro?"
"¿Raro? ¿Raro cómo?" preguntó Barricade sin despegar su vista de la granja que se veía a la lejanía. Bruise miró hacia abajo, notando las huellas en la nieve, y se quedó pensando en que decirle.
"No estás actuando como normalmente actuarías… estás muy callado… eso me molesta" dijo Bruise "¿Qué sucede?"
"Yo… no tengo nada, no importa" dijo Barricade. Bruise frunció el ceño y dejó que Barricade se adelantara un par de metros antes de agacharse y formar una bola de nieve rápidamente. "¿Bruise?" Antes de poder voltearse completamente para ver porque su hermano no lo seguía, recibió una bola de nieve en la cara.
"¡Si no quieres que te golpee con más bolas de nieve será mejor que me digas que tienes!" exclamó Bruise quien ya tenía varias bolas de nieve preparadas. Barricade frunció el ceño, más que irritación, encontraba un poco molesto lo que decía… más que nada porque no estaba de humor.
"No, Bruise, no hagas eso, no tengo ganas…" Barricade dijo antes de ser golpeado de nuevo por otra bola de nieve. "Bruise, no-"sin poder acabar de decir algo, otra bola de nieve lo golpeó.
"¡Te lo dije! ¡Si no me dices que tienes voy a seguir golpeándote con bolas de nieve!" exclamó Bruise quien seguía lanzando bolas de nieve a su hermano quien tan sólo se cubría de ellas.
"¡Basta! ¡Bruise! ¡No tengo ganas de esto!" exclamó Barricade al seguir recibiendo los golpes de las bolas de nieve. Bruise siguió lanzándolas sin importarle las quejas de su hermano.
"¡Pues entonces defiéndete si tanto te molesta!" exclamó Bruise mientras seguía a su hermano, seguía lanzándole las bolas de nieve a una distancia decente suficiente para que el impacto de estas le molestara al pelinaranja.
"¡Basta!" exclamó Barricade antes de salir corriendo hacia la granja, de verdad no tenía ganas de seguirle el juego a su hermano. Bruise observó cómo su hermano salía corriendo, ¿Qué le ocurría? ¿Qué podía estarlo molestando tanto como para no seguirle el juego? Bien… tal vez al ver eso debería parar, o al menos ese era el pensamiento normal que debería respetar… claro, si no fuera porque podía seguir molestando a su hermano de la misma manera.
Bruise sonrió con malicia luego de verlo correr con tal de evitarlo, ¿Desaprovechar este momento de gloria contra su hermano? Jamás. El rubio tomó más bolas de nieve y corrió tras su hermano con el fin de seguir molestando, le era extremadamente divertido verlo correr de esa manera.
Barricade llegó a la cima y se apresuró a entrar en la granja, no quería tener que lidiar con Bruise todavía arrojándole bolas de nieve cuando no tenía ganas de jugar. El pelinaranja miró a su alrededor, el establo parecía estar cerrado, no parecía haber nada creciendo en el campo pues estaba todo cubierto de nieve o congelado… ¿Estaría Candid en el invernadero?
"¡Me estoy acercando!" exclamó Bruise desde lo lejos, haciendo que Barricade se apresurara a buscar a Candid, ¿Por qué estaba tan apurado si se trataba de Bruise? No lo sabía… sólo quería encontrar al mayor de una vez para que su hermano se calmara y dejara de molestar.
Barricade corrió hacia el invernadero pero pronto se dio cuenta de que salía humo de la chimenea de la casa, por lo que cambio de dirección y se apresuró para tocar el timbre.
"¡Candid! ¡Hemos venido por unas cosas!" exclamó Barricade al ver a su hermano acercarse felizmente con las bolas de nieve. Antes de que la puerta de la casa se abriera, Bruise le lanzó otra bola de nieve a su hermano, bola que fue desintegrada por Barricade cuando éste la golpeo ya hastiado de que el otro estuviera fastidiando.
"¡Hola chicos!" Saludo el joven pelirrosa. Bruise se paró a un lado de su hermano y le sonrió al mayor.
"¡Hola señor! ¿Cómo está?" pregunto Bruise quien seguía sosteniendo las bolas de nieve entre sus brazos. Candid soltó una risa al ver las bolas de nieve en sus brazos.
"Muy bien, aunque no soy un señor, pequeño, tengo 17 así que sólo soy un adolescente, ¿sabes?" explicó Candid "¡Pero bueno, han venido al lugar correcto por verduras! ¿Puedo ver la lista que tienes?"
"Sí, aquí está" respondió Barricade al entregarle la lista al mayor. Candid revisó la lista y en seguida asintió.
"Bien, bien, parece que tengo todo lo que les pidieron. Denme un minuto en lo que junto lo que dice aquí" explicó Candid a los niños antes de entrar en la casa. "Pueden entrar y sentarse en la sala si gustan, hace frio después de todo"
"¿Usted cree? Creo que hace un tiempo agradable" respondió Bruise "Pero sí, está bien, ¿Verdad, Barricade?"
"Sí, por supuesto, Candid es un buen amigo" dijo Barricade al entrar a la casa junto con Bruise. Los niños caminaron hacia un gran sofá que estaba en la sala y se sentaron a esperar por las frutas y verduras que les encargaron.
"Y pensar que recibiría visitas de la nada, perdonen que no tenga nada preparado… normalmente tengo algo para darles" explicó Candid desde otra habitación. "Pero pueden ver la tele si quieren, hay programas para niños también"
"Ah, sí… no te preocupes, estamos bien" dijo Barricade. Veía hacia la nada mientras esperaba, no le costaba nada quedarse así. Bruise hizo un puchero al verlo de esta forma… al parecer iba a tener que lanzarle más bolas de nieve de regreso.
"¡Ya tenían tiempo de no venir! Pero bueno, supongo que su madre los tuvo en casa seguros mientras los eventos pasaban" dijo Candid desde la otra habitación. Bruise se quedó pensando en lo que decía Candid, sí… efectivamente tenía razón en lo que decía.
"Es cierto, mamá no nos dejó venir a VillaVil en diciembre… y también estuvimos en casa por la mitad de este mes" explicó Bruise. Barricade lo miró de reojo por unos instantes antes de ver hacia otro lado.
"Aunque eso no te desmotivo para seguir viniendo a ver a ese chico…" dijo Barricade. Bruise frunció el ceño, no le gustaba que Barricade sacara ese tema.
"¿Oh? ¿Hablas de aquel chico de la cafetería?" preguntó Candid. Bruise se veía sorprendido por eso, miró a su hermano con asombro al escuchar aquello.
"¿Cómo es que…?"
"Oh, lo siento, Barricade me ha contado de las veces que tuvo que ir por ti, haha" explicó Candid. Barricade asintió ante eso.
"Sí… y ayer me hizo ir por él de nuevo" dijo Barricade. Candid se rio fuertemente antes de guardar silencio de nuevo, se escuchaba el ruido de cajas moviéndose y de madera chocando con el mismo material.
"¡Oye…! ¡No es como que hiciera eso demasiado! Bueno… no… no tanto creo yo…" Bruise murmuró esto último sonando un tanto inseguro. Candid volvió a la habitación con ellos, cargaba un par de costales con verduras y frutas dentro.
"Haha, es bueno que los niños sean tan despreocupados… aunque tal vez no sea tan bueno en esta ciudad…" dijo Candid luciendo brevemente preocupado, ya luego sonrió y les ofreció los costales. "Listo, aquí está todo lo de la lista, salúdenme a su madre cuando regresen"
"Claro, por cierto… ¿Cómo estuvo el evento de ayer?" preguntó Barricade a Candid quien lo miró confundido. "Hubo un evento ayer, ¿No es así?"
"Sí… la guerra de bolas de nieve… fue brutal, como siempre… aunque bueno, no es una historia apta para niños" explicó Candid. Bruise lo miró con curiosidad, ¿de nuevo no era apta?
"¿Pues qué tanto sucede en ese evento que no es apto para que nos cuentes?" preguntó Bruise. Candid se quedó pensando por unos segundos.
"Pues es más en general, los eventos de VillaVil son muy violentos… su madre hace bien en no contarles mucho al respecto. Tampoco es lindo explicarles de que van, son cosas que un ciudadano debe vivir y pues, de momento no son cosas de las que se deban preocupar" explicó Candid.
"¿De momento?" preguntó Bruise. Candid miró hacia otro lado no muy feliz por la pregunta.
"Ya hemos hablado de esto antes, niños… si una cosa les dije… es que cuando crezcan entonces participaran en estos eventos" explicó Candid "Pero tienen 5 años, es casi contra la ley explicarles de que trata todo esto… sólo no se preocupen, vivan sus vidas tranquilamente"
"Eso… suena muy dramático" dijo Barricade no muy feliz de escucharlo, tenía de repente una leve necesidad de saber lo que harían, quería prepararse para eso. "¿No hay manera de enterarse de qué tratan?"
"Pero claro que hay manera, pequeño, pero… no te recomiendo que busques eso, de verdad no son cosas que ustedes deban saber" explicó Candid al dirigirse a la puerta. Ambos niños se pararon y salieron de la casa una vez que el pelirrosa les abrió la puerta. "No hablaré de eso con ustedes… pero ya saben que pueden venir a platicar de lo que quieran, son bienvenidos en este lugar"
"Muchas gracias" contestó Barricade ahora cargando uno de los costales. Bruise asintió y le sonrió antes de ver a su hermano alejarse; una vez que Candid cerró la puerta de la casa, el rubio tardó poco en seguir con su ataque de bolas de nieve a su hermano.
Barricade sintió como una bola de nieve se estrellaba contra su cabeza, cosa que hizo que apresurara el paso para distanciarse del otro. Bruise rio para sí mismo al ver al otro apresurarse y decidió apresurarse de igual forma para seguir molestándolo.
"¡No escaparas de mí! ¡Seguiré arrojándote bolas de nieve hasta que te hartes!" exclamó Bruise al estar lanzándole bolas de nieve. Barricade volteó a verlo algo molesto, ¿Qué no se cansaba?
"¡Bruise! ¡Deja de hacer eso!" exclamó Barricade al ahora correr de su hermano. Bruise observó esto y soltó una carcajada interna, Barricade lucía muy gracioso intentando bajar la colina llena de nieve con cuidado pero con prisa; el rubio corrió de la misma manera que su hermano y sin dudarlo un segundo, se lanzó a sí mismo contra su hermano, logrando tirar al otro de cara contra la nieve.
"¡Te tengo!" Bruise sujetó a su hermano firmemente y con la velocidad que llevaban terminaron rodando por la colina hacia abajo en una aparente disputa de poder. Barricade estaba más concentrado en quitarse de encima a su hermano mientras que Bruise sólo quería sujetarlo y demostrarle que no podía escapar de él; el rubio reía intensamente mientras caían, risa que de forma gradual y eventual, terminó por contagiar al pelinaranja.
Ambos dejaron de rodar al llegar a la parte no tan inclinada de la colina, mostrando a Bruise encima de Barricade, al parecer había logrado ganarle a su hermano esta vez. Los dos niños reían fuertemente, olvidando temporalmente los sacos que habían caído en el camino.
"Bruise, ¡Eres un atrabancado!" exclamó Barricade entre risas. Bruise reía de la misma forma mientras sujetaba a Barricade contra la nieve.
"Tal vez, ¡Pero te gané! ¡Realmente lo logré!" exclamó Bruise relajando su agarre y sentándose encima de él. Barricade le dedicó una sonrisa amable, no podía enojarse al verlo de esa manera.
"Sí, creo que sí, sólo porque eres un loco, cabeza de chorlito" explicó Barricade al entonces voltear y ver como los sacos habían quedado olvidados metros atrás. "Ah… se nos cayeron los sacos…" Bruise siguió la mirada de su hermano.
"Sí… menos mal que se salieron pocas verduras…" dijo Bruise al pararse y ver hacia donde estaban los sacos. Barricade se levantó y se dispuso a ir por ellos. Bruise lo miró mientras se alejaba por los sacos.
"Barricade, oye, ¡Ya dime que es lo que tienes!" exclamó Bruise. Barricade caminó hacia uno de los sacos y se agacho para meter las verduras caídas en lo que su hermano preguntaba aquello.
"¿Por qué insistes con que tengo algo?" preguntó Barricade a su hermano luego de recoger uno de los sacos, ya luego caminó por el otro. Bruise caminó acercándose más a su hermano mientras éste recogía el otro saco y recuperaba las verduras enterradas en la nieve.
"Has estado muy callado desde que llegamos, es más tonto de tu parte intentar ocultar cómo te sientes" dijo Bruise. "¿Qué pasa? Normalmente eres muy franco con lo que piensas"
"No lo sé, creo que sólo es mejor hablar de esto después, no estoy de humor" dijo Barricade. Bruise frunció el ceño ante la respuesta y en seguida miro hacia otro lado.
"Escuchaste algo, ¿no es así?" preguntó Bruise. Barricade caminó de regreso hacia Bruise ahora con los dos sacos, al acercarse, le entregó uno de ellos a su hermano y siguió su camino hacia la ciudad.
"No sé de qué hablas" dijo Barricade luego de unos segundos de adelantarse. Bruise miró hacia el suelo, realmente creía que su hermano había escuchado algo que no debía… o al menos eso es lo que sentía en esos momentos ya que su hermano no quería decir nada.
El rubio fijo su atención en la espalda de su hermano al estar caminando hacia la ciudad, no es como que el no quisiera decirle lo que estaba en su mente, es sólo que…
"Barricade, no es que no quiera explicarte, mamá simplemente no me deja" dijo Bruise "No te enojes, si fuera por mi te diría pero…"
"No entiendo de qué hablas, es mejor que volvamos" dijo Barricade al verse un tanto decaído por la respuesta, ¿por qué es que le dolía tanto que hubiera respondido así su hermano? "No es bueno que…"
Bruise miró consternado la forma en que Barricade mostraba un semblante de tristeza al caminar, ¿es que había cambiado algo en realidad? No… es sólo que el rubio percibía sensaciones diferentes viniendo de su hermano… ¿cómo? No estaba seguro pero, si antes su hermano parecía enojado o frustrado, ahora parecía triste. Bruise corrió y abrazó a su hermano por detrás, no soportaba verlo así.
"De verdad, quiero decirte pero mamá me va a regañar…" dijo Bruise sonando preocupado. "No te pongas así… prometo decirte, es sólo que…"
"Bruise, no te angusties, no me molesta ni nada" dijo Barricade "Yo entiendo" Al escuchar esto último, Bruise frunció el ceño algo irritado.
"¡No mientas! ¡Al menos dime que te enoja o te entristece que no te diga! ¡No me digas mentiras!" exclamó Bruise. Claro, al exclamar esto, se dio cuenta que una variedad de personas se asomaba por sus ventanas a ver quién estaba gritando. "¿Uh…?" El rubio miró alrededor un tanto confundido ante las miradas curiosas de la gente.
"Bruise, cálmate, estás llamando la atención… tenemos que regresar a casa primero" dijo Barricade. Bruise se despegó de su hermano y sin esperarlo, sintió como su hermano le sujetaba la mano y tiraba gentilmente para que lo siguiera. "No hagas mucho contacto visual, tenemos que encontrar un lugar solo y seguro para volver"
"De acuerdo…" dijo Bruise asintiendo aunque luego frunció el ceño al darse cuenta de la situación. "¡Espera! ¡¿Quién te dejo a cargo?!"
"Bruise, no hagas esto ahora por favor… sólo hay que caminar en silencio hasta algún callejón…" dijo Barricade. Bruise no se veía muy feliz pero decidió que su hermano tenía razón, además de que las miradas de las personas sí lo ponían un poco de nervios…
Ambos chicos caminaron por varios minutos hasta que entraron a un callejón que parecía deshabitado, normalmente habían personas escondidas en esos lugares así que debían tener cuidado y escoger bien dónde meterse.
"Creo que aquí está bien" dijo Barricade al caminar dentro del callejón. El callejón se veía muy tirado, claramente había tomado lugar una pelea el día anterior en ese lugar, sin embargo, Barricade trataba de ignorar esto para poder volver a casa. Bruise dio unos pasos dentro del callejón, se había separado de Barricade para poder observar el lugar.
"Este sitio se ve muy mal… ¿Crees que haya habido mucha gente herida? No me da una buena sensación el estar aquí…" explicó Bruise al entonces abrazar su estómago. Barricade miraba la pared de ladrillos como si estuviera buscando algo… algo que no parecía encontrar. "De hecho, tengo nauseas…"
"No lo entiendo, ¿Por qué no está ocurriendo nada? Normalmente, ya nos hubiéramos…" en lo que Barricade decía esto, Bruise fue atacado por un par de mujeres que lo habían sujetado de repente.
"¡¿Eh?! ¡No! ¡No!" exclamó Bruise al ser abrazado por las mujeres. Barricade volteo en seguida y miró la escena estupefacto.
"¿Bruise?" logró decir en voz baja al apenas reaccionar ante lo que veía. Las mujeres se reían al sujetar a su hermano, detrás de ellas habían llegado otras dos quienes estaban mirando muy complacidas al niño atrapado.
"Vaya, vaya… ¿Pero qué hace un niño tan lindo como tú aquí? ¿Acaso estás solo?" pregunto una de las chicas que se había acercado, sin dejarlo responder, miro al pelinaranja que veía a la escena muy sorprendido. "Hmm… él también es lindo…"
"¡No! ¡No le hagan nada! ¡Déjenlo en paz!" exclamó Bruise quien trataba de zafarse del agarre, estaba tan nervioso que no lograba sacar fuerza de ningún lado.
"¡Bruise!" exclamó Barricade al empezar a correr hacia ellas. Bruise no quería que lastimaran a Barricade, no quería si quiera que su hermano hiciera nada pues temía que fuera a caer inconsciente por hacer algo.
"¡No, Barricade! ¡No vengas!" exclamó Bruise a su hermano quien se quedó atónito al escucharlo. "¡Estás débil! ¡No quiero que hagas algo innecesario!"
"Haha, pero que lindos, hasta parecen haber olvidado que estamos aquí… tú, ve por ese niño y duérmelo, será más fácil si nos lo llevamos inconsciente" dijo otra de las chicas que había llegado.
Barricade miró hacia el piso sin saber que pensar, estaba muy confundido por las palabras de Bruise, ¿'Débil'? ¿Es así como su hermano lo veía? Su deber era proteger a su hermano, no obstante, éste trataba de protegerlo a él… ¿Es que acaso no era de confianza? El pelinaranja podía sentir como su cuerpo se estaba enrojeciendo del coraje, claro, hasta que los gritos de las mujeres que sujetaban a Bruise lo sacaron de su mundo.
La chica que caminaba con prisa hacia el pelinaranja, se había detenido para ver perpleja la forma en que el rubio salía corriendo a un lado de ella con dirección a su hermano. Bruise tomó de la mano a Barricade y lo jaló con fuerza hacia el final del callejón con intención de huir.
"¿Bruise? Oye…" dijo Barricade al ver como Bruise se ponía en frente de él tratando de protegerlo mientras las chicas se acercaban a ellos cada vez más. Barricade trataba de cambiar lugares con él, si no fuera porque el agarre de Bruise era lo suficientemente sólido como para no dejarlo. "Puedo enfrentarlas, Bruise, suéltame, deja que haga algo, tú…"
"¡Váyanse!" exclamó Bruise. Su piel se tornaba gradualmente azul, detalle que notó Barricade en seguida.
"¡Bruise! ¡Espera! ¡No lo hagas! ¡No!" exclamó Barricade luciendo asustado. "¡Bruise!" el rubio siguió gritándoles a las mujeres quienes no parecían retroceder.
"¡Déjenos en paz!" Gritó Bruise causando que cientos de estalagmitas salieran del suelo con fuerza, atravesando a las mujeres súbitamente. Al parecer no las había asesinado pues las estalagmitas no habían entrado en contacto con ningún punto vital. Barricade miró anonadado como las mujeres se congelaban automáticamente por otro efecto de los poderes de Bruise.
"Bruise…" murmuró Barricade negando con la cabeza. El pelinaranja se soltó del agarre de su hermano el cual seguía siendo firme y lo tomó de los hombros, girándolo para verlo. Sus ojos parecían estar brillando tonos azules… claro que, lo que llamo su atención fue como rompió a quejarse sonoramente en un ataque de dolor. "¡Bruise! ¡Oye!"
"Duele… duele…" murmuró Bruise al cerrar los ojos y aguantar el dolor que estaba sintiendo por todo el cuerpo. Barricade miró a las mujeres y procedió a descongelarlas desde lejos, asumía estarían inconscientes de todas maneras.
"¡Mamá! ¡Oye!" exclamó Barricade, causando que humo rosa los envolviera y en seguida aparecieran de vuelta en casa.
Ambos chicos aparecieron automáticamente en su hogar, estaban en medio de la sala donde Momo yacía sentado leyendo el periódico; al verlos aparecer de esa forma, Momo fijo su atención en ellos en seguida.
"¡Bruise! ¡Bruise!" exclamaba Barricade al ver a su hermano en el suelo temblando. Momo se paró de su lugar y caminó hacia donde estaban.
"¡Barricade! ¿Qué sucede?" preguntó Momo ya a un lado suyo. "¿Qué pasa con tu hermano?"
"¡No lo sé! ¡Parece estar sufriendo! ¡Yo…!" Barricade trataba de explicar, no obstante, al ver como hielo empezaba a esparcirse por la cara de su hermano, se quedó paralizado. "¿Bruise…?"
"¡Bruise…!" Momo intentó moverlo, sin embargo, Her, quien se había acercado segundos después de que Momo se parara a ver que tenía Bruise, sujeto su brazo impidiéndole tocar al rubio.
"¡No! No lo toques, Bruise no puede entrar en contacto con nadie, es peligroso" explicó Her. Barricade la miró angustiado, ¿Era peligroso? ¿Qué? ¿Pero entonces…?
"¡Pero mamá! ¡Debo hacer algo! ¡Bruise parece estarse congelando!" exclamó Barricade. Her lo miró y asintió lentamente.
"Está bien que lo toques tú, Barricade" explicó Her. Barricade la miró confundido. "Sólo tú puedes ayudar a tu hermano"
Barricade observó a su madre momentáneamente, pensó en lo que eso significaba y ya entonces volteó a ver a Bruise de nuevo.
"Bruise…" Barricade veía como su hermano se quejaba por el dolor que estaba sintiendo y con asombro veía la manera en que éste se estaba congelando gradualmente. "¡No te congeles! ¡Bruise!" el pelinaranja extendió su mano hacia la capa de hielo que estaba cubriendo la cara de su hermano y procedió a descongelarla, acción que aparentemente también le dolía a su hermano.
"¡No! ¡Barricade! ¡Detente! ¡Me arde!" gritó Bruise al sentir mucho dolor, la piel de Bruise se tornaba de tonos rojizos al ser descongelada, parecía como si le hubieran arrancado algo a la fuerza.
"¡Pero Bruise, si no hago esto entonces te vas a congelar!" exclamó Barricade al seguir descongelándolo, claro que, al ver como Bruise se retorcía de dolor, decidió parar.
"No seas tonto, yo no puedo congelarme… estoy hecho de hielo… estoy hecho de hielo…" murmuraba Bruise algo nervioso, ¿se estaba congelando? ¿De verdad? ¿Era eso posible? ¿Acaso el peor de sus miedos estaba materializándose en ese momento…?
"Mamá… ¿Qué hago…? Lo estoy lastimando, pero… si no hago esto se va a terminar de congelar…" dijo Barricade al observar como la capa recién descongelada se formaba nuevamente. "No… ¿Por qué…?"
"No puedo congelarme… no puedo congelarme…" murmuraba Bruise una y otra vez al entonces sentir como se le dormía la mitad de la cara. "No… no…" el rubio parecía distraerse del dolor con el miedo que sentía al entender que de verdad estaba congelándose… por más incoherente que para él pudiera resultarle. "¡Barricade! ¡No me importa que me duela! ¡Descongélame! ¡No me dejes congelarme! ¡No quiero esto! ¡No quiero!" exclamaba Bruise al entonces sentir el ardor del efecto de los poderes de Barricade en su piel. "Ugh…. Nnn…" el rubio podía sentir como lagrimas se formaban en sus ojos por el miedo y el ardor.
"No… debe de haber otra forma… no puedo lastimarte así… es muy agresivo…" Barricade pensó en otra solución por unos momentos, ya entonces intentó abrazando a su hermano y tarareando una melodía la cual era casi inaudible.
El extraño hielo invadiendo a Bruise empezó a derretirse con lentitud y por lo visto, no parecía dejarle quemaduras a su hermano al desaparecer. Barricade notó como el hielo volvía a crecer por lo que asumió que iba a ser un proceso tardado.
"Mamá, debo llevar a Bruise al cuarto, ¿Nos puedes traer más cobijas? Esto va a tardar un rato y creo que las cobijas pueden servir" dijo Barricade.
"Sí, Barricade en un momento te las llevo" dijo Her. Barricade asintió y en seguida se llevó a su hermano entre sus brazos a la habitación. El pelinaranja ayudó a Bruise a subirse a la cama e inmediatamente se quedó acostado con él entre sus brazos.
"No, Barricade… que sucede… me duele el cuerpo… no quiero congelarme, no quiero…" murmuró Bruise sonando nervioso, nerviosismo que parecía propagar con más rapidez el hielo que se formaba.
"Este hielo que estás generando es diferente al usual… no se derrite con facilidad, y te hace daño" explicó Barricade "Pero, Bruise, no te preocupes… me quedaré contigo hasta que el hielo deje de regenerarse"
"No lo puedo absorber, este hielo no me deja absorberlo, cuando lo intento simplemente no pasa nada" dijo Bruise. "Barricade… mi cuerpo me duele…"
"No te preocupes, todo estará bien, te protegeré del hielo, Bruise" dijo Barricade al abrazar a su hermano con un poco más de fuerza.
"¿Por qué está pasando esto…?" preguntó Bruise quien se empezaba a sentir débil por el hielo que lo cubría. Bruise se quedó observando el pecho de su hermano momentáneamente, su hermano estaba abrazándolo tanto y no parecía mejorar. "Barricade, creo que voy a terminar congelándome de todas maneras…"
"No, Bruise, ¿Qué dices? Acabo de decirte que te protegeré, ¡No digas que te congelaras!" exclamó Barricade al ver como su hermano empezaba a cerrar los ojos. Tal como decía, el hielo estaba regresando.
"Yo…"
"¡No te duermas! ¡No sé qué pueda pasarte si te duermes! ¡Si el hielo se propaga con más fuerza yo…!" Barricade exclamó al intensificar un poco más su poder, no quería lastimarlo pero sí le desesperaba no descongelarlo efectivamente.
"Siento como si ya hubiera pasado antes… pero, no quiero… esta sensación tan familiar me está abrumando…" Bruise comentó al apretar los ojos con fuerza. "El dolor es cada vez menor…"
"¡No, Bruise, basta! ¡No te congeles! ¡Déjame protegerte!" exclamó Barricade sintiéndose frustrado. "¡¿Por qué no me dejaste protegerte en el callejón?! ¡Yo debo protegerte!"
"Porque… eres mi hermano, estúpido" murmuró Bruise un tanto irritado por la pregunta de su hermano. "No sabía que tenía que tener otra razón"
"Tú… gritaste que estaba débil, ¿Es que acaso piensas así de mí? ¿Por qué? Fácilmente hubiera podido con esas mujeres… no tenías que arriesgarte así…" dijo Barricade al observar el hielo derritiéndose de a poco.
"Tonto, así es como yo me siento todo el tiempo… todo lo quieres hacer tú, no eres el único que puede ser útil" dijo Bruise "Aunque… creo que esta vez sólo terminé causando problemas… lo siento pero no me arrepiento de nada"
"Bruise, no sé porque tus poderes te están afectando de esta forma, pero… te ayudaré a regresar a la normalidad, no tengas miedo, no dejaré que te congeles" dijo Barricade sonando angustiado.
"Sí… yo sé que sí…" murmuró Bruise mientras se quejaba. "Pero apúrate, me siento débil y sigue doliendo aunque ya no sea tanto"
"Sí, lo lograré te lo aseguro" dijo Barricade antes de concentrarse por completo en su hermano. Lo sostenía pidiendo a sí mismo que funcionara.
Her entró a la habitación segundos después, cargaba varias cobijas las cuales extendió encima de los niños una por una. Observó la forma en que Barricade sostenía a Bruise entre sus brazos y el como Bruise jadeaba tratando de soportar el dolor. ¿Por qué tenían que pasar por eso?
"Barricade, ¿estarás bien con tantas cobijas sobre ti?" preguntó Her a su hijo quien no parecía molesto por aquello.
"Estaré bien, Bruise realmente balancea el calor que puedo sentir de las cobijas, así que no me afectan… sólo que cuando esto termine la cama estará muy mojada" comentó el pelinaranja.
"Entiendo, no te preocupes, es algo necesario" dijo Her "Barricade, cuando tu hermano ya esté bien, necesito que me expliques lo que ocurrió"
"Sí, te explico más tarde… gracias por las cobijas" dijo Barricade a Her quien ya estaba por salir del cuarto. "Por cierto… ¿Qué hay de Brazen?"
"Está dormido en mi habitación, no te preocupes por él" dijo Her. Barricade suspiró aliviado al saber sobre su hermano menor, ya entonces dejo de distraerse para enfocarse en Bruise. "Por cierto, no pasa nada si dejas que tu hermano se duerma, de hecho, creo que si te duermes con él podría ser más rápido"
"De acuerdo, lo intentaré" dijo Barricade al quedarse aliviado por saber que no pasaba nada si su hermano se dormía. Her salió de la habitación cerrando la puerta en el proceso. Barricade miró a Bruise quien estaba todavía tratando de soportar el hielo creciendo de vuelta. "Bruise, ¿Cómo te sientes?"
"Creo que… las cobijas están ayudando, es sólo que se siente tan extraño… la primer capa de este hielo duele pero cuando crecen más capas encima entonces el dolor disminuye… pero no entiendo, ¿Por qué mis poderes están tratando de atraparme? ¿Acaso estoy muriendo o algo por el estilo?" Bruise respondió sonando consternado.
"No lo creo, Bruise, no tengas miedo, estoy seguro de que tiene solución… debemos hablar con mamá para que nos explique, así que… no te congeles, ¿Está bien?" Barricade le dijo, causando así que Bruise se riera.
"No es como que quiera congelarme, estúpido… pedirme que no me congele es tan tonto" dijo Bruise con una sonrisa cansada "No lograras que no me congele sólo con pedírmelo"
"¿Tú crees? Yo creo que sí funciona, no debes congelarte Bruise, yo no quiero que te congeles, por favor…" pedía Barricade a su hermano al incrementar un poco más el calor que emitía hacia Bruise.
"Barricade… eres un idiota…" Bruise murmuró esto antes de caer dormido, Barricade sostuvo la cabeza de su hermano de forma protectora, ayudaría a su hermano costara lo que costara. El pelinaranja siguió en esta posición y con su poder activado hasta que cayó dormido media hora después, el uso constante de su poder le había agotado con mucha facilidad, sin embargo, al estar tan seguro de que su hermano se recuperaría, siguió usando su poder incluso mientras soñaba.
~ "Sí que no tienes vergüenza… dormir con una sonrisa en el rostro… ¿Acaso esto te parece algo bueno? Creí que habías dicho que saldríamos, creí que te quedarías conmigo, pero… te equivocaste. ¿De verdad fuiste tan ingenuo como para creer que esto era todo…? Boomer… ¿Estás feliz ahora?" una voz extrañamente familiar resonaba de alguna parte. Barricade yacía en un espacio de color rojo, su alrededor era completamente de color rojo obscuro, se podría decir que estaba parado sobre nada, o… ¿estaría flotando?
El pelinaranja miró a su alrededor tratando de encontrar el origen de aquella voz, esto, hasta que escuchó a la voz nuevamente.
"Pero no puedo decir que yo sea mejor… nos creímos invencibles. Me burle de la palabra 'Muerte' sin realmente saber lo que significa. Al final, mi arrogancia me quitó a mis hermanos… y ahora, ya no puedo hacer nada por ellos"
"¿Quién está ahí?" preguntó Barricade hacia la nada. La voz parecía detenerse pero regresaba a hablar momentos después.
"Mi confianza evitó que actuara enseguida y por lo tanto terminé lastimándolos… por favor, perdónenme… perdónenme por ser tan mal hermano… ¡Si pudiera lo cambiaría todo…! ¡¿Pero porque no hay forma de cambiar nada?!"
"Esto es…" Al escuchar las palabras dichas por la voz, Barricade estrujo su playera encima de su pecho, por alguna razón le dolía el oír tales cosas… "Mi pecho me duele… ¿Por qué? No reconozco esto pero… ¿Por qué lo siento tan personal?" El pelinaranja sintió como lagrimas se derramaban de sus ojos, no obstante, al limpiarlas con el dorso de su mano, se percató que éstas eran de color negro.
"¿Por qué? ¿Por qué mis lágrimas son negras? No lo entiendo…" Barricade murmuró algo asustado antes de escuchar la voz una vez más.
"Lamento del silencio… Muerte de la tranquilidad…" Al escuchar estas palabras, Barricade empezó a sentir como su cuerpo se derretía, ¿Cómo era eso posible? No lo sabía pero sus brazos se deformaban de tal forma que empezaban a caerse al igual que partes de su cara las cuales terminaban volviéndose un líquido negro, el cual era completamente conocido para él.
"¡No…! ¡¿Qué es esto?! ¡No! ¡No! ¡Nooo!" exclamó Barricade al terminar derritiéndose completamente. ~
"¡No!" exclamó Barricade al abrir los ojos de golpe, se veía muy alterado y su respiración era ahora rápida y entre cortada. Bruise miró a su hermano algo consternado, había estado durmiendo hasta justo ese momento.
"Barricade… ¿Qué pasa? Me despertaste con tus gritos…"
"Lo siento, Bruise, es sólo que tuve una pesadilla muy fea…" dijo Barricade al mirar a su hermano quien lo veía con ojos cansados. "Pero en fin, ¿Cómo te encuentras? ¿El hielo se detuvo?"
"Sí, el hielo ya por fin se detuvo… no sé lo que ocurrió" dijo Bruise al sentir como Barricade se acercaba más a él y lo abrazaba con fuerza expresando su alegría por escuchar eso. "Así que, ya puedes dejar de usar tus poderes"
"Sí, eso haré" dijo Barricade al detener su poder. El pelinaranja sintió un mareo repentino y terminó por sujetar su frente con una de sus manos tratando de reponerse. "Ugh…"
"Sí, usaste tu poder por demasiado tiempo…" dijo Bruise "Pero, ehm, gracias… me salvaste"
"Me alegra saber que estés bien, Bruise, no hay nada que me haga más feliz" dijo Barricade entonces sintiendo como Bruise empujaba una almohada contra su cara.
"¡Cállate! Que cursi eres…" dijo Bruise apenado por el comentario de su hermano. "Siento haberme puesto así, no quería verme tan desesperado…"
"Tenías miedo, Bruise, yo entiendo" dijo Barricade quitando la almohada de su cara. "Fue algo inesperado, no sabíamos que podía pasarte o si aquello podía detenerse…"
"Y la cama quedó hecha un asco…" dijo Bruise al entonces pararse de la cama. "Iré a tomar un baño, no me quiero resfriar por dormir en una cama mojada"
"Me bañaré contigo, sirve y te ayudo a no congelar el baño de nuevo" dijo Barricade. Bruise volteó a verlo con el ceño fruncido.
"Que por cierto, dejaste un charco en el baño" dijo Bruise "Supongo pudieras secarlo ya que vendrás conmigo…"
"Oh, qué extraño que no te moleste que me bañe contigo…"
"¡¿Quieres bañarte conmigo sí o no?!" preguntó Bruise sonando molesto. Barricade sonrió y asintió.
"Pero Bruise, oye… ¿Seguro que ya te sientes mejor?" preguntó Barricade. Bruise miró hacia otro lado.
"Pues… ya no me estoy congelando, ¿O sí?"
"No lo sé… te ves decaído…" dijo Barricade. Bruise suspiró al escuchar sus palabras.
"Sólo estoy cansado, es todo… tú deberías estar cansado igual" dijo Bruise "Y… no quiero hablar de esto ahora"
"Mamá parece saber sobre esto… quedé de hablar con ella cuando ya estuvieras mejor" dijo Barricade. Bruise lo miró un poco ilusionado.
"¿De verdad? Aunque tal vez no me quiera decir o algo, no lo sé…" dijo Bruise de forma contemplativa.
"¿Realmente importa si quiere o no decirte? Sólo dile que quieres saber, mamá tiene que ceder" dijo Barricade al bajar de la cama y caminar hacia la puerta. "Además, aún tenemos que hablar de otra cosa…"
"Sí, tienes razón supongo, le exigiré que me diga" dijo Bruise con una sonrisa confiada "Aunque, hagamos eso luego de bañarnos"
"Sí, concuerdo contigo" dijo Barricade al salir del cuarto. Bruise se quedó viendo hacia la puerta preguntándose qué había pasado con él. ¿Cómo es posible que de verdad pudiera congelarse si estaba hecho de hielo? Jamás pensó que su mayor miedo, miedo el cual mantenía alejado por pensar que era ridículo, se convertiría en realidad.
Bruise siguió a Barricade al baño y se dispuso a tomar un baño, si es que no se equivocaba, por tercera vez en el día. No tenía forma de decirle a Barricade en esos momentos que le aliviaba bañarse con él pues podía vigilar que su hermano no se cayera en lo que se bañana, aunque no lo entendiera y tal vez nunca lo hiciera aun si explicaran, le preocupaba genuinamente que su hermano se hiciera daño.
Media hora después, los niños salieron a su cuarto y luego de cambiarse, se dirigieron a la sala donde pronto llego Momo seguido por Her. Una vez que tomaron asiento en el sofá, miraron a sus padres con curiosidad.
"Mamá, ¿Qué pasa?" preguntó Barricade. Her parecía que quería decir algo pero poco después pareció perder las ganas y decidió hablar de otra cosa.
"Barricade me dijiste que me explicarías lo que ocurrió" dijo Her. Momo, quien estaba parado a un lado suyo con Jomo sobre uno de sus hombros, asintió queriendo escuchar también.
"Ah, eso…" murmuró Barricade "Pues, cuando regresábamos a casa después de traer las verduras…" al decir esto, pronto recordó que no sabía dónde había dejado los sacos de verduras, ¿Dónde estarían?
"Descuida, nosotros recuperamos los sacos así que no perdieron nada" explicó Momo.
"¿Dónde estaban?" preguntó Bruise luciendo todavía decaído.
"En un callejón, por suerte alcanzamos a traerlos sin que los robaran o algo" explicó Momo. Bruise asintió al escucharlo.
"Ya veo… siento haber olvidado el saco ahí…" dijo Bruise.
"Lo mismo digo, perdón por olvidar el saco" dijo Barricade de la misma forma que Bruise.
"No se preocupen por eso, mejor sigan explicando lo que pasó" dijo Her. Barricade asintió y procedió a continuar explicando.
"Entramos a un callejón donde creí que podíamos teletransportarnos a casa… pero tras preguntarme porque no nos movíamos de lugar, un grupo de mujeres apareció y sujetaron a Bruise" explicó Barricade. Bruise frunció el ceño ante la explicación, no le gustaba como sonaba, no le gustaba escuchar que había sido tan impotente…
"Barricade trato de ayudarme pero no lo dejé, me puse muy nervioso y terminé atacándolas con mis poderes de hielo" dijo Bruise "Cuando terminé de atacarlas fue cuando me empecé a sentir mal y mi cuerpo empezó a doler"
"Ya veo… sí, claramente fue por eso" dijo Her. Barricade y Bruise la miraron expectantes. "Sé que quieren una explicación pero…"
"Mamá, por favor, deja de escondernos las cosas, tarde o temprano tenemos que enterarnos de todo lo que nos ocultas… prefiero que sea antes" dijo Barricade "Quiero que todos podamos saber todo, no me gustan los secretos…"
"Yo apoyo a Barricade, mamá, creo que lo mejor es que sepamos las cosas, no creo que beneficie en nada que nos escondas la verdad" dijo Bruise. Her se veía algo perpleja ante lo dicho, no obstante, se quedó pensando en las palabras de los menores.
"No lo sé… son muy pequeños como para…"
"Vamos, mamá, por favor, no importa que tan difícil sea la verdad, queremos saber" dijeron Bruise y Barricade al mismo tiempo.
"Yo… bien, está bien… no estoy muy de acuerdo con esto pero supongo que hay cosas que son inevitables" dijo Her. Bruise y Barricade intercambiaron sonrisas de satisfacción. "Pero tienen que aceptar la verdad, no importa lo dura que sea. Pueden sentirse mal, llorar o enojarse pero van a tener que aceptarlo y vivir con eso eventualmente"
"Sí, está bien, entendemos" dijeron los dos al mismo tiempo.
"En primer lugar, antes de decir lo que no estoy segura de decirles… deben saber que la teletransportación con mi humo especial, falla si hay testigos que puedan verlos desaparecer… así que si ven que falla, automáticamente asuman que no están solos" explicó Her "Cuando los mande a hacer encargos a VillaVil, no pueden llamar la atención, la ciudad está poblada con mujeres malintencionadas… sobre todo con los niños, la única razón de dejarlos ir es porque tienen superpoderes, sin embargo, no pueden usar poderes llamativos como el fuego o el hielo, no queremos que llamen la atención después de todo"
"Realmente, ni aun con poderes su madre los quería dejar ir, tuve que intervenir yo" dijo Momo. Barricade y Bruise voltearon a verlo con una gran sonrisa.
"Muchas gracias, Momo" dijeron Barricade y Bruise antes de ver a Her de nuevo.
"Y ahora, lo que me es difícil decir… primero la explicación de este incidente. Bruise. Me temo que tu cuerpo sigue intentando adaptarse a tus poderes, cosas como congelar el baño no te dañan pues ya estás acostumbrado a eso pero un uso más fuerte de tus poderes hace que tengas esa clase de efectos secundarios" explicó Her.
"Pero mamá, ese hielo que me estaba cubriendo no era normal, no puede ser sólo un efecto secundario…" dijo Bruise no muy convencido de la explicación de su mamá.
"Ese hielo parece ser un mecanismo de defensa de tu cuerpo, cuando usas tus poderes de forma tan intensa y que sobrepasan tu aguante, una señal es transmitida a tu cerebro, señal que automáticamente causa que empieces a congelarte con ese tipo de hielo… es una medida extrema para protegerte de daños anormales o mortales" explicó Her "Es lo que pude descifrar tras años de estudiar tu condición, Bruise"
"Entonces… ¿No sé usar mis poderes? ¿Es eso lo que me dices…?" preguntó Bruise sonando decepcionado. "¿Si los uso podría irme muy mal?"
"Lo que quiero decir es que tus poderes son tan grandes que tu cuerpo no los soporta, te lastimas fácilmente luego de usar cualquiera de ellos" explicó Her "No me cabe duda que varios de tus poderes no han surgido por la misma razón, no obstante, surgirán una vez que tu cuerpo se empiece a adaptar"
"¿Entonces no es imposible que use mis poderes…?" preguntó Bruise. Her negó con la cabeza.
"Sólo necesitas entrenamiento adecuado" dijo Her, logrando que Bruise sonriera "Y mucha paciencia"
"Está bien, si eso es todo lo que requiero entonces supongo puedo esforzarme" dijo Bruise "Pero, mamá, ¿Qué hay con eso de que Barricade es el único que puede ayudarme cuando me estoy congelando?"
"Ese tipo de hielo es tan resistente que requiere de muy altas temperaturas para derretirse, debido al poder de tu hermano, afortunadamente, él puede ofrecerte ese calor intenso y constante que requieres para descongelarte. Por cierto, ya arreglé la cama, cambié las sabanas y cobijas así que no deben preocuparse por haberla dejado mojada" explicó Her.
"¿Pero porque nadie más lo puede tocar?" preguntó Bruise. "Ah y gracias, mamá…"
"Eso es porque cualquiera que no sea Barricade, experimentaría congelación inmediata y debido a la naturaleza de este hielo, probablemente sufrirían de perdida de algún miembro" explicó Her "Tu estado de congelación es muy peligroso y delicado, por eso sólo tu hermano podría lidiar contigo"
"Oh ya veo… entiendo, entonces, mientras entrene puedo manejar esto" dijo Bruise "Si entreno no tendré que causarle problemas a Barricade"
"Lo único sería que al entrenar probablemente sufras de esa congelación nuevamente, ¿estás dispuesto a eso?" preguntó Her. Bruise se veía indeciso al escuchar eso.
"Si Bruise mejorará con el tiempo y puedo ayudarle a que su cuerpo resista cada vez más… no me molesta apoyarlo para descongelarlo si le llega a pasar de nuevo" explicó Barricade. Bruise sonrió levemente a esto, aunque a decir verdad, seguía con un poco de inseguridad.
"Gracias, Barricade, tu ayuda se aprecia" dijo Her a su hijo, el cual la veía esperando por algo. Her suspiró con resignación. "Barricade… tú…"
"¿Sí?" El pelinaranja la miró con expectativa, necesitaba saber la verdad, por más que le fuera a molestar, quería saber la realidad de las cosas.
"¿Estás seguro de querer escuchar esto?" preguntó Her a su hijo. Barricade asintió simplemente.
"Lo que sea que tengas que decirme… quiero entenderlo ahora y no después" dijo Barricade "Además, seguro ya tengo una idea de lo que es… sólo quiero escucharlo de ti para entenderlo mejor…"
"Está bien… pues…" Her desvió la mirada, trataba de pensar en cómo decírselo sin ser tan cruel… pero lamentablemente no tenía idea de cómo, lo dijera como lo dijera, era algo cruel por naturaleza. "Barricade, desde muy pequeño has tenido ataques de sueño, estos hacen que caigas dormido en cualquier lugar… es un trastorno de sueño llamado 'narcolepsia'"
"¿Eh? Mamá, ¿De qué hablas…?" preguntó Barricade no entendiendo "Supuse que algo extraño me ocurría de repente y escuche a Bruise mencionar que me caía pero… lo dices como… lo dices como…"
"Es una condición crítica la cual no es normal en niños, esos ataques pueden pasarte en cualquier momento y por lo tanto ponen en riesgo tu vida al hacer lo que sea" explicó Her al observar la expresión de horror de tanto Bruise y Barricade.
"¿Hay forma de controlar eso? ¿Puedo hacer algo al respecto?" preguntó Barricade. Bruise miró a su hermano con mucho miedo.
"No puede ser…" murmuró Bruise al pensar en las palabras de su mamá, ¿acaso estaba queriendo decir…?
"Al contrario de Bruise, Barricade, tu condición no es tratable. Es algo con lo que tendrás que vivir toda la vida" explicó Her mientras miraba a Barricade, quien de momento se encontraba paralizado por la información.
"¡Pero mamá! ¡Debe haber forma de controlar los ataques de sueño! ¿Qué no hay medicina para eso?" preguntó Bruise por Barricade, ya que el pelinaranja no podía hablar en ese momento.
"Me temo que no, Bruise, la condición de Barricade trasciende la narcolepsia humana pues la ha presentado desde muy pequeño… incluso puedo atreverme a decir que nació teniendo esa condición" explicó Her. "No debería ser posible pero… simplemente así son las cosas con él"
"Yo…" murmuró Barricade al mirar hacia la nada, no sabía en qué pensar. "Entonces… es verdad"
"¿Eh? ¿Qué cosa?" preguntó Bruise al ver a su hermano voltear a verlo. Barricade lo miró luciendo triste.
"Es verdad que soy débil…"
"¡No! Barricade, ¡No eres débil! ¡Sólo te caes dormido! Pero no eres débil…" explicó Bruise.
"Eso suena molesto… parece que sólo soy un estorbo" dijo Barricade al sentir lágrimas en sus ojos. Miró a su mamá y sonrió débilmente. "Gracias por decirme, mamá, prefería saber la verdad…"
"Barricade, oye…" Bruise trató de decir algo pero su hermano lo interrumpió antes de poder hablar.
"Parece ser que… sigo sin poder cambiar nada…" murmuró Barricade para sí mismo antes de dirigirse a su mamá. "Creo que iré a mi cama, si necesitan algo estaré ahí" Añadió al levantarse del sofá.
"¡Barricade! ¡No hagas eso! ¡Oye!" exclamó Bruise al ver a su hermano dirigirse a su cuarto.
"Estaré bien, sólo necesito estar solo" dijo Barricade al caminar con más rapidez a la habitación. Bruise miró a su mamá muy desconcertado.
"Te dije que no quería decirle, Bruise…" dijo Her. Bruise miró en la dirección que había ido Barricade, luego de unos segundos sin decir nada, frunció el ceño muy irritado.
"Pero es que no es un inútil… no lo es…" dijo Bruise al ahora mirar hacia abajo. "Barricade no es un inútil…"
"Te advertí que tu hermano podría tener miedo de sí mismo, seguramente se siente inseguro en estos momentos…" explicó Her.
"¡Pero yo estaré siempre con él! ¡Yo puedo ayudarlo cada que tenga un ataque de sueño! ¡Yo puedo ser su apoyo!" exclamó Bruise "¿Por qué no puede confiar más en mí?"
"Bruise, entiendo tus sentimientos… pero, aunque digas que estarás con él toda su vida… es imposible que estés con él en todo momento, ambos tienen que vivir sus propias vidas" explicó Momo "Además, piensa en lo que esta condición le imposibilita hacer…"
"Pero… pero… ¡Esos son sólo limitantes de humanos! ¡Aunque Barricade se caiga mientras juega, un golpe de ese estilo no lo romperá! ¡No somos igual de frágiles!" exclamó Bruise "¡Y no me importa lo que digan, yo estaré con él! ¡Lo ayudaré toda su vida si es necesario!"
Al gritar aquello, Bruise pudo sentir como una onda extraña lo golpeaba, no había sido un ataque en sí pero… había sentido como si le estrujaran el corazón. El rubio miró a los lados tratando de encontrar el origen.
"¿Qué pasa, Bruise?" preguntó Momo al ver al niño mirar a su alrededor.
"Es sólo que… sentí como si algo me estrujara por dentro, una sensación muy angustiante…" explicó Bruise al entonces mirar hacia su cuarto. "¿Por qué…?"
"Creo que tiene que ver con que hayas gritado todo aquello" dijo Her. Bruise se quedó confundido ante el comentario de su madre, ¿Qué tenía que ver lo que gritó con eso? "Debes saber que tu hermano tiene super oído al igual que tú… debió haber escuchado lo que dijiste"
"Pero, mamá, ¿Qué tiene que haya escuchado lo que dije con la sensación extraña?" preguntó Bruise con curiosidad.
"Bruise, creo que ya te has empezado a percatar de que tienes más habilidades… si no me equivoco, esa onda que sentiste se debe a la tristeza y angustia que está sintiendo tu hermano en este momento" explicó Her.
"¿Qué…? ¿Pero porque sería capaz de sentir tal cosa…? No entiendo…"
"Es una habilidad humana llamada 'empatía', Bruise, no obstante, al tener superpoderes e incrementar tu habilidad… parece ser que tienes la capacidad de sentir la energía emocional a distancia" explicó Momo.
"Entonces, ¿Quieres decir que hice llorar a Barricade?" preguntó Bruise a Momo y luego miró a Her buscando respuestas. "¿Por qué haría llorar a Barricade? No entiendo… no dije nada malo, ¿O sí?"
"Tu hermano está sufriendo en este momento, ya que acaba de entender de que por más que quiera proteger a sus hermanos, debe dejar que ustedes lo protejan también" explicó Her. Bruise arqueó una ceja.
"Pero no vería eso como razón para que Barricade sufriera…" dijo Bruise. Momo negó con la cabeza ante lo dicho.
"¿Qué acaso no conoces a tu hermano? Él tiene una necesidad extraña por estarlos cuidando, sentir que ya no puede, es para él algo cruel" dijo Momo. Bruise no parecía concordar con él.
"¡Pero si aún puede cuidarnos! ¡No tiene por qué sentirse así! ¡Tendré que sacarlo a rastras del cuarto!" exclamó Bruise al levantarse del sofá y empezar a caminar al cuarto.
"¡Bruise! No, no hagas eso" dijo Her. Bruise se detuvo y volteó a ver a Her, la veía con curiosidad y preocupación, ¿por qué le pedía que no fuera?
"Pero mamá…"
"Sé que te inquieta ver a Barricade triste, pero, es mejor que le des su espacio, de momento no creo que te escuche" dijo Her "A él le cuesta darse importancia a sí mismo así que tener una condición que lo obligue a dejarse cuidar por otros le está mortificando"
"¡Ugh! ¡Pero que terco es! Yo no me estoy quejando de que tenga que necesitar de él para entrenar…"
"Bruise, tu condición es manejable, la de Barricade no" dijo Her "No sólo serás tú quien cuide de él, no sólo será Brazen… va a requerir mucha ayuda en su vida"
"Mamá… ¿Qué no puedes hacer alguna medicina especial para él? Aunque no cure su condición de forma permanente… ¿No hay algo que puedas crear para que no necesite de tanta ayuda?" preguntó Bruise.
"He estado investigando por una solución, sí, estoy tratando de hacer algo efectivo para ayudar un poco a tu hermano" dijo Her.
"Es sólo que todavía no tenemos nada que pueda tomar, es por eso que no se lo mencionamos" dijo Momo.
"¿Qué hay de papá? ¿Papá no puede hacer algo?" preguntó Bruise mirando al pequeño simio que estaba en el hombro de Momo. Momo negó con la cabeza, lamentaba no poder decirle otra cosa al menor.
"Bruise, las cosas que hago son por Jomo, Jomo no ha podido encontrar una cura… pero estamos trabajando en eso" dijo Momo. Bruise miró triste a Momo y asintió sin mucho que decir.
"Entiendo… dejaré que Barricade piense las cosas por un rato, ya luego hablaré con él" dijo Bruise "Pero ahora quiero saber algo…"
"¿Qué cosa?" preguntaron Momo y Her.
"¿Qué pasa con la condición de Brazen? No me has dicho nada sobre eso, ni siquiera Barricade sabe sobre él" dijo Bruise "Hemos crecido todos estos años y Brazen sigue igual, sí, ahora se sienta pero… ¿Qué no deberíamos saber que ocurre con él? Sé que no es nada bueno pero sigo sin saber y yo…"
"Esto no es porque no quiera decirte, Bruise, pero… me gustaría saber la razón de que Brazen no crezca" dijo Her "Inclusive ahora sigue siendo un misterio para nosotros"
"¿Qué…? Después de todo este tiempo… ¿Siguen sin saber acerca de él?" dijo Bruise luciendo sorprendido. ¿Cómo era posible que no supieran nada? "No, mamá… no me mientas, de Brazen no"
"No son mentiras, Bruise, puedo decirte lo que sabemos a base de observación, lo que pensamos y asumimos acerca de él… pero no hay nada que sepa yo con certeza" dijo Her. Bruise asintió ante esto.
"Pues… lo que piensen o puedan decir acerca de él es mejor que nada" dijo Bruise. Her no parecía estar muy segura de eso.
"No lo sé, Bruise, es como con tu hermano… hay cosas que simplemente son mejor no saberlas" dijo Her.
"Por más triste que haya sido, Barricade se iba a enterar tarde o temprano, mamá" dijo Bruise "No creo que haya algo que no debamos saber, no creo que ocultar las cosas sea lo mejor… yo realmente quería decirle algo al respecto cuando fuimos por las verduras y frutas…"
"Sólo debes saber que lo que estás a punto de escuchar es muy delicado… es posible que te deje en un estado similar o peor que el de Barricade" dijo Momo "En realidad, creo que este es uno de esos casos donde concuerdo con Her, no sé de qué serviría que supieras eso"
"¿De qué serviría? ¡Brazen es mi hermano! ¡Debemos saber lo que esté pasando con él! Por más que me intimide la verdad… de por sí ya sé que Brazen no es como nosotros" dijo Bruise mirando hacia otro lado. Momo y Her parecían intrigados por lo que acababa de decir.
"¿Diferente a ustedes? ¿Por qué lo dices?" preguntó Momo. Bruise suspiró, seguramente sus padres ya debían saber.
"Es sólo que… Brazen hace cosas muy extrañas, me mira con malicia, se ríe de mi… y creo haberlo visto mutar a una cosa extraña obscura" dijo Bruise. Her y Momo intercambiaron miradas que para Bruise eran imposibles de interpretar. "¿Qué? ¿Qué ocurre?"
"No sabemos nada acerca de que mute a algo obscuro, pero sí ha estado presentando acciones que podrían parecerse a lo que viste…" explicó Momo luciendo pensativo. "Es posible que hayas cambiado la experiencia de ver esa escena traumática a algo que pudieras entender…"
"¿Eh? ¿Por qué torcería la realidad de esa manera? Estoy seguro de lo que vi… bueno, al menos eso creo ya que sólo lo vi ese día" dijo Bruise. "Pero, ¿De qué acciones hablas?"
"Bruise, te lo repito, esto no es como lo de Barricade, podría impactarte de forma severa" dijo Her. Bruise miró con horror a su mamá, ¿Qué estaba queriendo decir?
"Mamá, no hay forma de que no quiera saber… tengo miedo a causa de lo que me acabas de decir… ¿Qué pasa con él? ¡Explícame!" exclamó Bruise. Her y Momo ahora parecían consternados, cosa que sólo aumentaba la frustración del rubio. "¿Acaso está pasando algo ahora mismo? ¿Es por eso que no me quieren decir? ¡Si es así tengo que avisarle a Barricade!"
"Bruise, creo que presenciaste algo espantoso, creo con lo que me dices que esa es la verdad…" dijo Her "No supiste como procesarlo y preferiste pensar que Brazen muto en algo"
"¡¿Pero por qué haría algo como eso?!" exclamó Bruise, no entendía, no entendía a donde querían llegar ellos dos.
"Es por eso que te sientes inseguro alrededor de él, no quieres encariñarte más…" Momo añadió. ¿Pero de qué rayos estaban hablando? "Ahora que nos comentas eso, todo tiene sentido… lo lamentamos, Bruise"
"¿Qué? ¿Ahora porque te disculpas?" Bruise dio un paso hacia atrás con miedo, ¿por qué no dejaban de confundirlo? "¡Basta! ¡Dejen de hablar así! ¡¿Qué ocurre?! ¡Díganme de una vez que pasa con Brazen!"
Al gritar esto, la puerta del cuarto de ellos se abrió, Bruise miró hacia la dirección del cuarto y observó la forma en que Barricade se acercaba luciendo angustiado, la piel bajo sus ojos se veía roja, probablemente por haber estado llorando y parecía estar temblando por alguna razón. El pelinaranja se paró frente a sus padres y los miró muy consternado.
"Escuché los gritos de Bruise… ¿Acaso pasa algo con Brazen?" preguntó Barricade. Si su hermano menor estaba pasando por algo, no podía estar deprimido por lo que le habían dicho, Brazen era primero.
"Barricade… estábamos conversando acerca de Brazen, es verdad" dijo Her "Tu hermano nos estaba preguntando acerca de la condición misteriosa de él"
"¡Y empezaron a decir muchas cosas que no entendía!" exclamó Bruise a Barricade, quien se veía cansado pero preocupado por lo que estaba ocurriendo. "No me respondieron y en vez de eso se pusieron a decir cosas sospechosas, de momento no me interesa saber sobre su condición rara, ¡Sólo quiero saber si el engendro está bien! ¡Respóndanme!"
"¿Mamá…?" Barricade miró a Her quien parecía rehuirle la mirada. "¿Mamá?" Barricade repitió con un tono más serio. "¡Mamá…!"
"Brazen… no sabemos si estará bien" dijo finalmente Her. Barricade y Bruise se quedaron callados al escucharla, estaban paralizados de sólo escuchar esas palabras. "Cuando se fueron a VillaVil por los sacos… su hermano empezó a vomitar, el vómito de Brazen no es normal, no es lo que ustedes vomitarían por sentirse mal… el vómito de Brazen era equivalente a vomitar sangre"
"¿Brazen está vomitando sangre…?" preguntó Barricade simplemente, su rostro carecía de emoción, sólo permanecía helado.
"¿No saben si estará bien? ¿Por qué? ¿Acaso no están tratando de curarlo?" preguntó Bruise muy nervioso.
"En estos momentos está en una pequeña incubadora, estamos haciendo todo lo que podemos por hacer que se mejore…" dijo Her, tratando de evitar palabras más sensibles.
"En estos cinco años que han crecido, hemos estado monitoreando a Brazen. Nos dimos cuenta desde un inicio que requería más cosas que ustedes para mantenerlo estable" explicó Momo "Brazen se enferma muy fácil, es por eso que requiere de la formula especial que normalmente ustedes le dan"
"Realmente nunca les explicamos lo que estaba sucediendo pero fue porque los considerábamos muy jóvenes para entenderlo, incluso ahora creo que siguen siendo muy jóvenes… me pesa estar diciéndoles todo esto" explicó Her. Bruise y Barricade no parecían moverse o reaccionar ante lo que estaban escuchando.
"Mamá, me interesa saber acerca de la fórmula especial y todos esos detalles, pero… en estos momentos sólo quiero saber si Brazen estará bien" dijo Bruise al sentir lagrimas formarse en sus ojos, se sentía muy nervioso por lo que estaba oyendo. "Dime que estará bien, mamá…" El rubio miró a su madre en forma de súplica. "Por favor…"
"No lo sabemos, Bruise…" dijo Momo. Barricade sintió como su respiración se quedaba atorada, no podía más que ver hacia la nada en un trance extraño donde no podía sentir, no podía pensar… simplemente existía… al igual que esas dolorosas pero en ese momento, palabras vacías.
El pelinaranja, después de unos segundos, que para él se sintieron como minutos, miró en dirección del laboratorio de su madre. ¿Estaría Brazen ahí? Seguramente. Barricade, sin pensarlo mucho, se dirigió al laboratorio, ignorando los gritos de su madre, los cuales no lograba discernir.
Al entrar al laboratorio, Barricade bajo las escaleras corriendo y se dirigió automáticamente hacia la incubadora de la que hablaba su madre. Con desesperación, se acercó a la máquina y con horror observó la imagen de su hermano menor, luciendo completamente pálido y claramente sufriendo.
"No…" Barricade murmuró al verlo, no podía creer lo que veía… su hermano tan alegre y lleno de vitalidad… estaba en ese aparato tratando de sobrevivir. El pelinaranja cubrió su boca sintiendo como su respiración se volvía errática y entre cortada. "Brazen… ¡Brazen…! ¡Esto es mentira! No puede estar pasando esto…"
Bruise corrió al verlo sollozar, al pararse a un lado de él, pudo ver el estado lamentable de su hermano menor… rompiendo en lágrimas al igual que el otro.
"¡Brazen…! ¡Brazen…!" Barricade exclamó al entonces ver en su mente como escenas dolorosas de eventos que no reconocía se mostraban sin piedad, causándole mucha agonía. "¡No de nuevo! ¡No me dejes! ¡No me dejes! ¡Por lo que más quieras, no te vayas!" Sin saber de donde provenían esos comentarios, Barricade los acepto como suyos sin mucha dificultad.
Barricade ahora pasaba por un momento que juraría haber vivido antes, ¿Por qué? ¿Cómo era posible haber experimentado esa clase de dolor con anterioridad y no recordarlo? A pesar de que su hermano siguiera esforzándose por vivir, Barricade no quería verlo así, no soportaba no poder hacer nada por él y tener que esperar a que él solo se salvara… eso para él era inconcebible; sin embargo, en estos momentos, no podía más que confiar en que estaría bien de alguna manera y rogarle a la vida para que no se llevara a su hermano.
