Notas de autor: Primero que nada, olvide mis notas en el primer capítulo, una enorme disculpa. La idea de este fanfic surgió a raíz de ver tan pocas historias dedicadas a esta pareja , solo dos en español, y leerlas en ingles no es mi fuerte, mucho menos en otros idiomas, no llegó a los dos renglones cuando ya me rendí . Ambas historias de la pareja son geniales, y espero estar a la altura. Mi historia surgió al ver por millonésima vez Thor, preguntándome, ¿qué pasaría si ahora, Odín castiga a su otro hijo?, y bueno, aquí ven el resultado. En ese aspecto Thor y Loki son iguales, ambos mataron a muchos en guerras absurdas (Loki a los humanos, Thor a los gigantes de hielo y quizá a más criaturas) y ambos debieron cumplir con sus penitencias. Thor aprendió su lección y Odín espera algo similar en Loki, aunque no es tonto y sabe que ambos son muy diferentes. Eso lo iremos viendo.

En cuanto a las sugerencias, son bien recibidas, para eso publicamos, para recibir toda clase de bien intencionadas sugerencias que ayuden a mejorar al escritor en sus puntos flojos.

Muchas gracias por leerme, y por comentarme, me da aliciente para continuar.


Loki comenzó a recobrar la conciencia, la oscuridad parecía estar disipándose. Pronto, se vio en un lugar extraño, nada en ese pequeño salón, le parecía familiar en absoluto. No era la sala de palacio, ya no estaba en Asgard.

Lo primero que vio, fue a una joven de cabellos castaños oscuros, algo rizados y largos, con unos hermosos ojos azules, portaba un artefacto extraño con cristales en sus ojos. Era hermosa.

—Despertó, apresúrate Jane.

Entonces, Loki recordó lo que había pasado, la razón de que estuviera ahí, el hecho de que Odín lo había mandado a Midgard. Y lo que esas mujeres le habían hecho, específicamente esa mujer que tenía frente a él. Comenzó a sentir una especie de furia asesina, ¡maldita mujer!, ¿qué se creía?

Finalmente la miró con desprecio, repulsión.

—Horrenda mortal—murmuró con voz acida.

Darcy, se sintió ofendida, era la primera vez que la llamaban horrenda en su propia cara, intentó controlarse, el sujeto estaba loco, no iba a dejar que alguien como él la hiciera perder el control.

La aludida le vio fijamente, intentando olvidarse un poco de con quien lidiaba. El hombre era atractivo, eso sin duda, pero al recordar quien era y lo que había hecho, automáticamente reprimía aquella idea. No importaba lo atractivo que fuera, el tipo era peligroso y estaba bastante chiflado, solo dos meses atrás había intentado dominar el mundo.

Además, la llamó horrenda.

Loki carraspeó y le dedicó una penetrante mirada a Darcy, era como si comenzara a "penetrar en ella", conocer hasta su más íntimo pensamiento. En realidad, esa siempre fue una de sus tantas habilidades, pero ahora la más importante que tenía parecía ser la de respirar. Maldijo de nuevo a Odín, ¿era necesario dejarlo totalmente indefenso?

Mientras tanto la mirada de Loki no se despegaba de ella, ¿qué tenía?, ¿monos en el cuerpo? , era la primera vez que un hombre tan inmensamente atractivo la miraba así, con tanto… interés. ¿Tan fea era? Comenzó a sentir algo similar al pánico, ¿por qué tardaba tanto Jane?

—¿Qué ocurre? —inquirió Jane, pero su duda se resolvió sola al ver a Loki despierto—.Valla, despertaste—le dijo.

Loki despegó sus ojos de Darcy y observó fijamente a Jane. Era una mujer algo atractiva, no iba a negarlo, pero tampoco era una belleza deslumbrante, era simple, así la clasificaría, una mujer simple y sin gracia. Y la causante de varios de sus dolores de cabeza, la detestaba, incluso más que a la otra.

—Tu eres la mortal que cambió a mi hermano en un ser mucho más idiota—recordó—, no sé que pudo ver en ti—declaró mirándola con total desprecio.

Jane, al contrario de Darcy, sabía como guardar la compostura ante casi cualquier situación, quizá sería que, al ser seis años mayor que Darcy, se guardaba algo de ventaja. O en realidad, siempre había sido así, una mujer serena que no perdía el control de sus emociones con facilidad. Lo que fuera, parecía que ahora le era bastante útil, Loki claramente buscaba molestarle. Le dejaría bastante en claro que no iba a ser tarea sencilla.

—Como sea, Loki-enfatizó su nombre, usando un tono despectivo—, eso no es tu asunto.

El apelado sonrió con malicia y, al final, un rastro de resentimiento, Darcy notó aquello pero no dijo nada. No pensó que fuera a mostrar muchas emociones salvo por la arrogancia y altanería.

—Lo es más de lo que crees, Jane Foster—el acido y letal tono de Loki dejo entrever que ella no era de su agrado, Jane ni se inmutó, el sentimiento era claramente mutuo.

Darcy, al contrario, comenzó a preparar su maquina, por precaución, Loki comenzaba a asustarla de nuevo. Ese aparatito era muy especial, un regalo de su hermano mayor, quien siempre la había cuidado y protegido, cuando él se marchó de casa para estudiar en la universidad, se lo obsequió, "con esto podrás cuidar de ti misma, Darcy", y al parecer, el encanto funcionaba, hasta ahora había podido noquear a dos dioses nórdicos con ella.

—Déjalo Darcy, no lo hagas dormir otras doce horas.

La chica solo bufó en respuesta. Jane siempre parecía tan tranquila, aún y con un loco en la sala no perdía la calma.

—¿Qué quieren?, ¿es que me van a torturar? —cuestionó con tono mordaz.

—Valla, me pregunto ¿cuál sería la mejor forma de hacerlo? —comentó Darcy con ironía.

—Como sea, SHIELD pronto se enterará de tu presencia, al parecer estoy constantemente vigilada—comentó Jane.

Loki comenzó a murmurar por lo bajo. Lo que le faltaba, ese grupo de fenómenos rondándole cerca, solo para volver a humillarle. Debía buscar como obtener sus habilidades de vuelta antes de que alguno de esos sujetos llegase. Pero sabía que iba a ser una tarea difícil, si lo que su padre pretendía era que él reaccionase como Thor, ni la eternidad le haría justicia, eso nunca iba a suceder, no poseía un corazón débil como su hermano.

—Jane, ¿vendrán?-titubeó—, y tu relájate freak—le dijo Darcy a un muy irritado Loki

—No lo sé, les explicaré las cosas y tratare de llegar a un acuerdo o algo en caso de que nos descubran—explicó Jane.

A Darcy no le agradaba aquello, se sentía una secuestradora intentando evadir a la justicia, analizó entonces la situación, ¡genial!, las cosas no distaban mucho de eso, en realidad, si tenían a un tipo oculto en casa y trataban de evadir a la justicia.

Loki movía sus manos de manera extraña, y su rostro mostraba una expresión frustrada. Inútil, nada de lo que pudiera intentar le devolvería sus habilidades mágicas, estaba a merced de otra fuerza, no iba a recuperar sus poderes. Recordaba aquella vez en que su padre le había castigado por haberle cortado el cabello a Sif, fue un momento precioso, la expresión en ella no tuvo precio, Sif, la autoproclamada guerra invencible de Asgard, lloriqueando por una cabellera perdida. Perdió su magia por varios días hasta que le obligaron a disculparse con esa arrogante. Pero ahora todo iba más allá de una simple travesura. ¿Qué tenía que hacer?, ¿pedir disculpas a todo Midgard?, conociendo a su padre era probable. Prefería estar muerto.

Por su parte, Darcy no sabía que era peor, si estar encerradas con el loco por algún tiempo o que SHIELD realmente las descubriera. Ambas opciones eran igual de malas y aterradoras.

—¿Qué?, ¿quieres maldecirme o algo? —preguntó Darcy al observar sus movimientos.

Loki la observó, irritado.

—No pretendo nada, estoy asegurándome si mis poderes…—su voz se apagó—, de cualquier forma no es de tu incumbencia, bruja—le aclaró con desprecio.

Darcy cerró los puños, estaba dispuesta a golpearlo, la última vez lo había hecho, un niño en la escuela la había llamado cuatro ojos y ella se le fue encima, dejándole un ojo morado. La chica era peligrosa, y Loki simplemente estaba comenzando a ofuscarla.

Loki le dedicó una mirada enfadada. La mujer no parecía temerle en lo más mínimo, al contrario, le miraba de forma retadora, aún sin sus poderes podría darle un buen escarmiento a esa odiosa mortal, estaba ganándoselo.

—Darcy quédate con él, tengo que responder unos correos de Erik, y entre más pronto mejor.

Y Jane salió de ahí sin siquiera esperar la respuesta de su asistente. Genial, prefería mil veces estar clasificando fotos de estrellas raras que estar a solas con ese hombre tan raro y grosero.

En fin, haría lo que pudiera, no muchos estaban preparados psicológicamente para lidiar con psicópatas asesinos. Ella era un ejemplo, pero su trabajo de asistente al parecer también debía cubrir aquello, el ser la niñera de Loki. ¿Y si de pronto quería volver a sus locas ideas megalómanas?, ¿qué se supone que le diría?, ¿¡no niño malo, querer esclavizar a la humanidad es malo! Lo que Jane y ella hacían era un completa locura, y ya era muy tarde para intentar salir de ella.

—Bien, creo que—la joven se acomodó los lentes—, lo primero sería que te quitaras la ropa.

Loki enarcó una ceja. Esta mujer era muy extraña y le hablaba como si fueran iguales, con un descaro imperdonable. A parte de Sigyn, era la primera vez que sentía una curiosidad real por alguien. ¿Hablaba en serio?, ¿quitársela?

—¿Estas diciéndome que debería andar desnudo, Darcy? —la voz de Loki se había vuelto algo pícara. Sus ojos se clavaron en los de ella.

Darcy, apenas soportando la intensidad de sus ojos verdes, apartó la vista, abochornada por alguna razón que ella no entendía. No tenía mucha experiencia en chicos, siempre había sido bastante amigable con todos, tenía montones de amigos, pero huía de las relaciones formales, y de todos los hombres que conocía, ninguno le había parecido guapo realmente. Para ella, este sujeto lo era, y bastante, pero era un loco y debía guardar distancias, aunque pareciera imposible por la forma en que la miraba, como queriendo desnudarla, entrar en ella.

—No es eso freak, tu ropa de loco dominador no es lo más adecuado para pasar desapercibido. A eso me refiero.

—¿Loco dominador? —inquirió con algo de interés.

Loki sonrió divertido y pícaro.

Por alguna razón las mejillas de la chica se colorearon, él tipo era bastante atractivo y su sonrisa solo lo empeoraba, y sus ojos, como siguiera así no tenía idea de donde terminaría esta demencia. Loco dominador, si, pero de sus emociones.

La joven tragó saliva y acomodó sus lentes en un tic nervioso. El tal Loki la miraba ahora de forma muy descarada. ¿Qué pretendía con ella?, Darcy no lo entendía, nada de lo que ella pudiera hacer sería de ayuda para él, en todo caso Jane era mucho más provechosa.

Darcy carraspeó.

—Como sea, quítate eso, tenemos algunas cosas en el armario, iré a traerlas—respondió algo nerviosa mientras corría por las prendas.

Aunque esto no era lo que esperaba, Loki comenzaba a sentirse menos aburrido y hasta algo complacido, la forma en que la joven parecía ponerse nerviosa ante él, le agradaba. Le fascinaba como la dominada con una simple mirada. Además por ahora, mientras encontraba la forma de recuperar su poder, no podía hacer más.

Recordando las instrucciones de Darcy, Loki comenzó a despojarse de sus prendas, una por una mientras las iba acomodando con gracia en el suelo.

Darcy tomó algunas prendas que Jane guardaba celosamente en su armario, eran "por si acaso Thor venía", resopló ante la ironía de que, quien terminaría usándolas, sería su hermano el loco.

Tomó una camisa verde, como sus extraños ojos, unos pantalones, calcetines, ropa interior y zapatos.

Al llegar a la sala no pudo más que contener un gritó al ver semejante escena. Loki se encontraba totalmente desnudo, tragó saliva e intento desviar la mirada pero le fue imposible, su piel era muy pálida, lo cual la hizo pensar que el pobre debía salir más a que le diera el sol, su torso estaba marcado, no tan musculoso como Thor, pero no le pedía nada, sus piernas largas y fuertes, y su, su miembro, Darcy se ruborizó al extremo, era cierto que era la primera vez que veía uno en vivo, pero, ¿todos los hombre poseían miembros así de grandes?

Su rubor no desaparecía, ¿quién lo diría?, el primer hombre que ve desnudo, y no es precisamente un hombre, bueno, lo era, ¡y valla que lo era!, pero no de por aquí, era un asesino loco, desnudo, justo frente a ella.

Loki la miró divertido, los colores que pasaban por la cara de la chica le resultaban hilarantes.

—¿Sucede algo señorita?, ¿acaso no me pediste expresamente que me quitara las prendas? —la voz de Loki sonaba complacida y sugerente.

Darcy se acomodó las gafas.

—Si, si, pero no te pedí que te desnudaras aquí—chilló nerviosa.

—¿Estas molesta y nerviosa? —preguntó con verdadera diversión—, ¿es la primera vez que vez un hombre desnudo?, ¿a tu edad?

La joven se sintió repentinamente ofendida, ¿qué insinuaba?

—Tengo veintidós años, y no es que te importe, pero no voy por la vida desvistiendo hombres ni nada—respondió con torpeza.

Loki emitió una risotada, melodiosa para ser la de alguien común, pensó ella. Luego sacudió la cabeza, recordando lo que pasaba.

—Ten, ponte esto, y mientras tanto me iré, a, algún lado, me avisas cuando termines-murmuró aventándole las prendas y saliendo hacía otra habitación.

Loki la vio desaparecer, esta mujer era de lo más divertida, y mientras estuviera atrapado en Midgar, intentado descifrar la forma de tener sus poderes de vuelta, quizá ella tornará todo más llevadero.

Además de todo, era atractiva, lo admitía para si mismo, aunque no para ella, le divertía ver como la hacía enojar con tanta facilidad. Era una mujer con varios puntos intrigantes, no era simple y aburrida como Jane Foster, su hermano debía estar ciego o loco para haber ignorado a una mujer como Darcy.

Mientas sus poderes reales le fuesen devueltos, usaría su nuevo e interesante poder, el que comenzaba a tener sobre ella.