-¡AAAAH!

Naruto y Sasuke corrieron todo lo deprisa que pudieron. Al llegar al baño, intentaron abrir la puerta pero esta estaba cerrada con tranco. Sasuke dio un paso atrás y la derribo de unan patada. Cuando entraron se encontraron con un espectáculo demasiado surrealista. Sakura estaba en la bañera y no precisamente disfrutando de un relajante baño.

-Sa…sakura- dijo Naruto.

-¡Nos quedéis ahí mirando!

-¿Quieres una toalla?

-¿Qué si quiero…? ¡Naruto pedazo de imbécil, tú me has visto! ¡Tengo una maldita cola de sirena no puedo levantarme y tú me preguntas que si quiero una toalla! ¡VETE A LA MIERDA!

-Por si no lo has notado, Sakura nosotros también tenemos problemas..

-Sí, ya me he dado cuenta de que Naruto parece que se ha vestido con una lechuga y tú tienes pinta de ir a pescar cangrejos.

Sasuke no contento al comentario de su compañera, simplemente se dedicó a mirarla con enfado fijamente.

-Tápate. Esas conchas que te cubren los pechos no dejan nada a la imaginación.

-¡Pues no mires! – dijo ella tapándose con las manos.

-Chicos tenemos que ir a ver a Tsunade. Algo muy raro está ocurriendo.

-Si- dijeron los otros dos.

-Pero yo no podre ir, no tengo piernas.

-Naruto nos llevara.

-¿Cómo? – dijeron Sakura y Naruto a la vez

-Naruto vuela ¿O no os habéis dado cuenta de que no esta pisando el suelo? Asi que salgamos por la ventana y punto.

-No se si podre hacerlo…

-¿El futuro hokage no puede volar?

-¡Serás imbécil! De acuerdo preparaos. Cogeros cada uno de mis brazos.

Naruto suspiro y simplemente dejo de intentar pisar el suelo. Cuando se quiso dar cuenta ya estaban volando hacia el despacho de Tsunade.

-Jajajajaja.

-¿Se puede saber de que te ríes Naruto?

-¿No te has dado cuenta? Ahora eres un pez que vuela.

-…..

-Yo que tú no le pegaría, Sakura. O te Caerás, y tendremos que hacer sopa de pescado contigo.

-Cuando salga de este lio, los dos os quedaréis estériles.

Cuando llegaron a la puerta del despacho de Tsunade, parecía que la hokage estaba ya reunida con alguien, se oia demasiado alboroto dentro.

-¡Tsunade por favor ayúdenos ya no sabemos que hacer!

-¿Esa no es la voz de Kiba?- dijo Naruto.

-Entremos.

Los tres entraron de una forma bastante cómica ya que Sasuke llevaba a Sakura agarrada por los brazos y Naruto le sujetaba la cola, la cual no dejaba de darle coletazos en la cara.

-¡Sakura, basta!

-Lo siento Naruto no puedo controlarla.

-Oh…

-Dios…

-Mío…

Dijeron Kiba Tsunade y Shino.

-¡Pero Sakura! Y vosotros dos….

-¡Tsunade por favor haga algo!

-Oye Naruto ponte a la cola, por si no te has fijado aquí también ocurren cosas- dijo Kiba

Estaban tan concentrados en la cola de Sakura que no se habían dado cuenta de que Kiba y Shino rodeaban a una asustada Hinata, la cual vestida con una larga falda amarilla y un corsé de color azul intenso estaba intentando que los pájaros que tenia posados en ambos brazos y el par de ardillas postradas a sus pies la dejaran en paz.

-¡Hinata que te ha pasado!

-Y eso no es todo, de camino hacia aquí no san seguido dos ciervos ¡Ciervos! Y los únicos que hay por aquí viven en el bosque de Shikamaru. Por cierto ¿porque vas vestido como una lechuga?

-Sakura es mitad pez y tu te fijas en la ropa de Naruto- dijo Shino intentando que una de las ardillas no subiera por la pierna de Hinata.

-Pero Hinata ¿Estás bien?

-¡Naruto no la hagas hablar!

-Siiiiiiii algo confundidaaaaaa- dijo Hinata con una voz cantaría.

-A, que también canta- dijo Sasuke intentando no reírse a la vez que Tsunade se llevaba las manos a la cabeza.

-Si, canta caza vez que tiene que hablar, creemos que es lo que atrae a los animales. Y como Naruto acaba de hacerle hablar…..

De repente Tonton, que estaba dormida en el escritorio de su dueña, se levanto y corrió hacia Hinata para hacerle arrumacos junto a sus pies.

-Bien, tenemos que resolver esto enseguida- dijo Tsunade- y algo me dice que si vuestros dos equipos están asi, los demás no tardarán en llegar.

-¡Quieres estarte quieta! – se oyo una voz en el pasillo

-¡No lo hago a posta vale!

-Pues me has congelado el culo!

-Grrrrrrr

-Gaara, relaja las zarpas.

-Sai ayúdame que se me cae

-¡Ino noo! – dijeron varias voces a la vez.

-¡Yo la ayudare!

-¡Tenten me has roto la nariz!

-Ha sido un acto reflejo…

-¡Eres una bruta!

De repente ante las sorprendidas miradas de sus compañeros los demás equipos entraron a la vez con caras que venían desde expresiones asustadas a enfadadas desesperadas y otros solo se reian.

-De esta me jubilo….suspiró Tsunade.