Reencuentro e ilusiones
Todo seguía en silencio en el pueblo, las noticias de que el supuesto ser que venia a acabar con el reinado de paz y armonía resulto ser uno de los amigos más cercanos y el maestro de los monarcas de estas tierras impedía que alguien pudiera decir algo al respecto, bueno, al menos no a todos.
"oh, por los ancestros, esto me trae muchos recuerdos, aun recuerdo cuando la pequeña Luna trataba de escalar por mi bota como si fuera el monte Olimpo y a Celestia corriendo por todos lados devorando dulce tras dulce, jamás adivine de donde salían esos dulces"
El comentario hizo que ambas princesas se sonrojaran y alguno que otro ponie riera por la tierna imagen que se figuraba en sus mentes, pero almenos ayudo a ambas princesas a salir de su estado de shock y les devolvió la palabra.
"ahem... si... me temo que no recordamos muy bien eso, pero podríamos seguir con esta conversación en un lugar privado?, me temo que ahora que los papeles cambiaron hay muchas dudas que me gustaría que se me contestaran"
"por supuesto Celestia"
Celestia tomo rumbo a la biblioteca del pueblo, guiando a Luna y Edrubain por el mar de ponies que aun seguían atónitos por la facilidad con la cual este ser hablaba con ambas princesas, cierto, en parte se conocían de mucho tiempo atrás, diablos, incluso el las vio de pequeñas, lo que decía que este ser era aun mas viejo que ellas, pero aun haci se les hacia difícil entender como es que no tenia algún tipo de respeto por el titulo de ambas, aunque claro, el tenia que lidiar con dioses mayores a ellas, pero aun así...
"ESPEREN"
Un grito se escucho de entre los ponies, era nada menos que Twilight Sparkle, la alumna de Celestia, quien al igual que su mentora, tenia muchas dudas que quería aclarar, pero no era la única, todos los ponies presentes querían respuestas, pero sabían que no era su lugar, mas sin embargo, ella y sus amigas tenían un cierto privilegio, ser una salvadora del mundo conocido tiene sus ventajas a veces.
Las seis portadoras de la armonía corrieron en dirección de los gigantes que seguían caminando sin parar, esperando llegar antes de que algo interesante pudiera pasar, para su suerte, fue Edrubain quien se detuvo, mirando extrañado hacia atrás para encontrarse con las mismas que lo habían perseguido hace mucho, pero para su suerte, el no tenia ni idea de lo que paso ese día antes de recuperar su conciencia al haber entrado al bosque Everfree.
"si?"
"podemos acompañarlos? yo también quisiera algunas respuestas"
"jeje, eso depende de las princesas, ve con ellas y que ellas sean digan"
El rostro de Twilight se ilumino con una enorme sonrisa, pues ella sabia que no habría forma en que las princesas dejarían que una oportunidad así se le fuera de los cascos, Celestia mas que nadie sabia que tan curiosa podría llegar a ser, por lo que corrió a toda velocidad, dejando atrás a sus amigas quienes seguían tratando de alcanzar a todos, esperando la aprobación de su mentora para poder-
"lo siento Twilight, tendrá que ser en otra ocasión"
Las palabras de Celestia hicieron que Twilight casi cayera al suelo por el tremendo shock que recibió de parte de su mentora, si no hubiera sido por Luna, ella estaría en el suelo tratando de sacar su cuerno a causa de la tremenda caída que casi sufría.
"p-p-pero-"
"lo siento mi fiel alumna, pero esto es un tema delicado que tengo que tratar con mi hermana y Edrubain a solas"
La mirada de Celestia estaba siempre al frente, una mirada de concentración absoluta se podía vislumbrar en su rostro, era la primera vez que Twilight veía a su mentora tan seria y pensativa, pero no podía hacer nada al respecto, la decisión estaba tomada, solo podía observar como las princesas se alegaban junto con el humano que le podía dar las respuestas que estaba buscando desde hace un año.
"estas bien Twi?"
Applejack fue la primera en llegar al lado de su amiga, quien se sentó en el suelo para intentar aclarar su mente, intentar responderse a si misma que podría ser tan importante que no podía estar al lado de su mentora y aprender algo nuevo de un ser que era de otro mundo.
"s-si... solo me exalte un poco, creo que tendremos que esperar a que esto se arregle antes de que podamos tener respuestas nosotras mismas"
En cuanto las demás portadoras llegaron solo pudieron ver asombradas como una burbuja de magia se alzaba alrededor de la biblioteca, seguramente un hechizo a prueba de sonido y uno de protección para que nadie escuchara o entrara de imprevisto, lo que llenaba de dudas a todas, pero no había anda que hacer salvo esperar.
Mientras tanto, dentro de la biblioteca se encontraba Luna y Edrubain sentados en la sala de la biblioteca, mirando con algo de duda como Celestia colocaba capa tras capa de hechizos de todo tipo alrededor de la biblioteca, dejando una gran duda a Edrubain, quien no pudo evitar acercarse lentamente a Luna y preguntar.
"oye... ella siempre hace esto?"
"ni yo lo se... es la primera vez que la veo tan alterada por algo"
Edrubain solo se quedo mirando a Luna y ella hacia lo mismo, ambos con una cara de preocupación, que podría ser tan malo que Celestia necesitaba la mayor privacidad de todas al momento de hablar con ambos? la respuesta llegaría pronto, pues luego de lanzar tantos conjuros como ella sabia y de hacer una lista mental que satisfacía a la princesa por fin encaro al dúo que la miraba con algo de duda.
"listo, todo esta en orden, ahora podemos hablar en paz"
"no entiendo por que tanta protección, pero bueno, veo que tienes algo que decirme o que en verdad quieres preguntar, haci que dispara Celestia"
Celestia solo miro al suelo, pensando en la mejor forma de sacar de su pecho una duda que la había estado carcomiendo y matando por dentro, sabia que no había una forma sencilla de preguntar esto, haci que, tomando un poco de aire y dejandolo salir lentamente, calmo sus nervios y solo cerro los ojos para poder preguntar por fin esta gran duda en su interior.
"como es que llegaste aquí"
"bueno, es una larga historia, resumiendo todo, hace un poco de tiempo me enfrente a unos desgraciados que querían controlarlo todo, me enfrente a ellos y termine por morir, o almenos eso pensé, pues antes de que diera mi ultimo aliento una dama se me acerco a mi lecho de muerte, me cerro los ojos y pensé que era la muerte y sobretodo mi fin, pero imagina mi sorpresa cuando no solo desperté, si no que lo hice en el mundo que es o almenos era gobernado por mis queridos alumnos"
"esa es otra cosa, por que no intentas volver a tu mundo?"
Pregunto Luna sin el afán de herir a Edrubain, esa pregunta se la hacia Celestia al mismo tiempo, pero parece que su hermana le gano la palabra.
"bueno, como dije, en parte estoy muerto, o almenos debería estarlo, si mis cálculos son correctos, no puedo mantenerme en Asterad por mucho tiempo, si no, mi cuerpo se derrumbaría y seria mi fin"
"entonces fuiste traído por alguien a este mundo, la pregunta es por que?"
"... ni yo lo se"
Los tres se mantuvieron en silencio absoluto, todos en sus propios pensamientos hasta que Celestia no pudo más y simplemente dejo salir la duda que le había costado tanto sufrimiento en el pasado, una que jamas pudieron contestarle, pero que por fin tenia la oportunidad de responder.
"si tu sigues vivo, por que jamas trataste de buscar a nuestros padres?, ellos te aprecian mucho, incluso te están buscando por todo el cosmos mientras hablamos"
El dolor y la rabia era evidente en el tono de la princesa, lo que dejo atónitos a ambos, Edrubain por que no sabia de tal noticia y Luna por que jamas había escuchado un tono tan desesperado y lamentable en su hermana, quien abrió los ojos para mostrar unas cuantas lagrimas que se escapaban de sus párpados y mojaban sus aterciopeladas mejillas, ahora todo era claro, Celestia no quería dejar ver su verdadero interior a nadie, uno que siempre lamentaba la retirada de sus padres, una Celestia que siempre miraba al cielo y esperaba que sus padres llegaran de el viaje entre las estrellas que decidieron hacer hace mucho tiempo, pues cuando ellos se fueron ambas princesas seguían siendo una potras, mismas que tuvieron que dejar al vida de un infante y entrar directamente a una de un adulto, teniendo que sobrepasar muchas situaciones difíciles cuando ellas solo querían tener una vida normal, para Luna no fue tan difícil en parte, pues ella estaba acostumbrada a que nadie la visitara en la corte nocturna, cosa que por un tiempo agradeció, pero todos sabemos a donde llevo esto, pero por raro que fuera, nunca culpo a Edrubain de tal cosa, pero al parecer su hermana tenia otra mentalidad.
"bueno... yo no sabia que ellos habían-"
"nos abandonaron por ti"
Esa frase golpeo terriblemente a Edrubain, quien se sentía horrible al pensar que había pasado en el tiempo en que sus alumnos dejaron todo atrás para buscarlo, pero mas por que esto trajo con sigo un mar de recuerdos que eran mejor mantener ocultados y enterrados en el pasado por su propia salud mental.
"por que nunca intentaste volver a verlos, ELLOS CREIAN QUE ESTABAS MUERTO Y NO PUDIERON ACEPTARLO"
Los recuerdos seguían inundando a Edrubain, recuerdos se sangre y lagrimas, de felicidad y risas, pero mas que nada de perdida total y tragedias inimaginables, lo que hacia que unas cuantas lagrimas brotaran del humano, quien no podía soportar el hecho de que luego de pensar de que todo había terminado, al final siguió arrastrando a muchos en su propia miseria.
"RESPONDEME"
"CELESTIA, DETENTE, esta no es la forma de-"
"POR QUE ERA MEJOR QUE ESTUVIERA MUERTO PARA TODOS"
Ambas hermanas miraban como el hombre que una vez fue un ser inalcanzable y siempre fuerte se desmoronaba ante ellas, sacando del trance de ira a Celestia al ver que había cometido un error terrible al traer unos horribles recuerdos a un alma que había pasado por mucho.
"... dejenme que les cuente mi historia, haci entenderán un poco mejor..."
Así pues, Edrubain comenzó a recordar cada momento de su vida y lo fue relatando a las princesas, quienes escuchaban atentamente cada palabra del viejo lobo, en algunas ocaciones alegrandose y otras sintiendo mal por el lobo frente a ellas, cuando termino la anécdota ambas quedaron desbastadas al enterarse de un verdad muy fuerte que dejo a ambas con lagrimas en los ojos"
"... cuando todo termino, preferí dejarlo todo atrás, hice que todos los que estuvieron presentes juraran que jamas contarían lo ocurrido ese día, que contarían a todos que yo había muerto junto a Larox para acabar con esa locura, fue por eso que tome otra identidad, era un fantasma para el mundo, pues a pesar de que podía llegar a caminar entre los humanos con algo de facilidad y tratar de vivir en paz algunos seguían recordando, por eso siempre cambiaba de hogar, siempre corría, siempre estaba solo, para evitar que alguien mas sufriera por mi culpa... pero veo que todo fue en vano, termine por hacerles daño a ustedes... y por eso les pido una muy sincera disculpa"
Ambas princesas estaban atónitas de ver al guardián de la caída Gaia con la cabeza agachada, esperando poder tener el perdón de ambas por haberles arrebatado a sus padres y hacer que su niñez fuera tan dura, no sabían que decir y menos que hacer, solo podían mirar con asombro y duda al feroz guerrero frente a ellas, suplicando por su perdón.
Edrubain no podía levantar la mirada, era demasiado para el, todo el dolor del pasado había vuelto con una venganza al saber que hay fuera, en algún lugar del cosmos, estaban sus alumnos, viajando entre mundos y realidades, esperando encontrarlo, el sabia que era mas que obvio que ya habían encontrado a millones de el en otras partes, pero no al que buscaban, por lo que solo pudo mantener la cabeza agachada mientras escuchaba los cascos de Celestia, quien se acercaba lentamente a el, luego de haber escuchado el grito desgarrador de la princesa esperaba algún golpe o incluso alguna reprimenda de parte de la princesa adolorida, pero en cambio sintió una sabana de plumas suaves y unas patas que lo cubrían, al levantar el rostro se encontró con la compasiva mirada de Celestia, quien aunque tuviera unas lagrimas en los ojos, le sonreía de una forma tierna y comprensiva.
"Edrubain, por mucho tiempo te maldije, por mucho tiempo te guarde resentimiento, incluso llegue a odiarte por que no comprendía el por que mis padres nos dejaron a cargo sin decirnos una sola palabra, pero ahora... ahora lo entiendo todo, pero ahora tengo que ser yo quien te pida una disculpa, siempre pensé que habías sido un cobarde, pero ahora lo entiendo, simplemente querías ser feliz, por eso no puedo culparte por lo que sucedió, dime, algún día podrías perdonarme?"
Edrubain se quedo sin palabras, pero una sonrisa se fue abriendo paso lentamente en su rostro, hasta que por fin devolvió el abrazo de Celestia, mientras que Luna miraba con ternura el momento tan emotivo, no queriendo arruinarlo.
"oye, que haces hay, ven aquí Luna, también quiero disculparme con tigo"
"no hace falta, pero aun haci, muchas gracias por contarnos todo esto, se que fue difícil para ti"
"era lo mejor, ven, quiero comenzar bien las cosas con ustedes, se que les cause muchos problemas últimamente"
Luna no pudo evitar reír un poco y abalanzarse contra ambos, los tres reían luego de haber tenido que haber pasado por un momento algo incomodo y áspero, pero estaban alegres de que por fin todo estaba resuelto, tanto fue su alegría que dejaron a un lado los temas difíciles y comenzaron a platicar entre ellos, era como ver a unos viejos amigos charlando, al mismo tiempo que ver a nuevos amigos conociendose a si mismos, tanto fue su alegría que no se dieron cuenta que el tiempo había volado, ambas princesas tenían que realizar sus tareas celestes y Edrubain tenia que volver a su hogar en el bosque Everfree, pues luego de haber pasado un año dentro de el, ya estaba acostumbrado a respetar los horarios dentro del bosque que para muchos era un bosque maldito.
"bueno, no les quito mas su tiempo, creo que es hora de retirarme, fue un gran placer haber platicado con ustedes chicas, nos vemos"
"espera Edrubain, se me olvidaba preguntar, en que lugar estas residiendo?"
"en unas ruinas que están en medio del bosque, por alguna extraña razón mucho de los animales se alejan de ellas y a mi me han tratado bastante bien, nada raro o malo me ah pasado dentro de ellas"
Ambas princesas se exaltaron al escuchar esto, mas cierta princesa nocturna que sabia que tipo de criaturas podrían seguir dominando aquel lugar, pero por extraño que pareciera, todo indicaba que se mantienen a raya con su nuevo amigo, pero lo que le preocupada a ambas era el estado en el que el hogar de edrubain podría estar si se encontraba residiendo en su viejo castillo.
"Edrubain, esa ruinas no son seguras, que tal si se llegan a derrumbar?"
"no lo creo, con el tiempo libre que tengo hago algunas reparaciones en ellas y no es tan malo, aunque a decir verdad es un poco solitario, pero ya me eh acostumbrado"
Las dos hermanas se miraron mutuamente y se miraron por unos segundos a los ojos, como si una conversación entre hermanas se estuviera dando sin decir alguna palabra, hasta que asintieron al mismo tiempo y tomaron una decisión unánime.
"Edrubain, no tienes que seguir viviendo en ese lugar como si fueras un criminal, ven con nosotras a Canterlot, nuestro hogar es tu hogar"
"... Celestia, me halaga tu propuesta, pero no puedo, tus ponies me tienen miedo y siendo sincero creo que es mejor que nadie sepa sobre mi, este pueblo y los desgraciados que saque apenas ya saben de mi, con eso me basta como para tener muchos problemas, se que esto solo es el comienzo, si vine a sacarlos fue por que pensé que era lo mejor, pero ahora que lo pienso creo que fue peor, solo los ancestros saben que tantos volverán por venganza"
"pero nosotras podemos-"
"lo siento Luna, pero ya tome mi decisión, aun así si algún día necesitan ayuda no duden en buscarme, esto les servirá para contactarme en cualquier momento"
Edrubain busco en la bolsa de su gabardina un amuleto que contenía una gema redonda, dentro de ella había una runa que pulsaba de vez en cuando con una luz baja, parecía una estrella atrapada dentro del amuleto, lo que dejo confundidas a las princesas.
"solo susurren mi nombre y podremos estar en contacto, nunca duden en pedir mi ayuda, tengo una gran deuda con ustedes"
"... nos volveremos a ver?"
"claro que si, no se van a deshacer tan rápido de mi jejeje"
Al ver que era una pelea perdida ambas princesas decidieron dejar todo por la paz, despues de todo, no podian `perder mas tiempo y tenian que levantar la luna y bajar el sol, por lo que se despidieron del lobo Celestia revento la burbuja que rodeaba la biblioteca y las tres figuras imponentes salieron del lugar, sorprendidos por la cantidad de ponies que esperaban pacientes fuera de la burbuja.
"ok... es hora de irme, gracias por la oferta por cierto, tendrá que ser para otra"
"que haci sea, que tengas una buena noche Edrubain"
"diganme Leo, no hace falta tanta formalidad"
Con esto, Edrubain se convirtió de nuevo y salió corriendo en dirección del bosque al que ahora llama hogar, para su mala suerte y su hubiera esperado un poco mas, habría visto la sonrisa traviesa de la princesa Luna, quien miraba a su hermana de una forma un tanto acusadora.
"... que pasa Luna?, tengo algo en el rostro?"
"jejeje, no, es solo que sé algo interesante"
"y que podría ser eso mi querida hermana?"
"el te gusta cierto"
La cara de Celestia jamas se había puesto tan roja en toda su vida, tal fue su sorpresa que incluso sus alas salieron disparadas, haciendo que su hermana prácticamente cayera riendo y tomando sus costados.
"LUNA"
"jajajaja, lo sabia, Leo y Celestia sentados en un árbol-"
"Luna, atreveté a terminar esa frase y te juro que-"
"BESANDOSE"
Todos en el pueblo no pudieron evitar ver la muy poco típica escena de ambas princesas volando a toda velocidad por el cielo nocturno, Luna riendo y Celestia tan roja como un tomate, aunque, para aquellos que tuvieran buen ojo, podrían llegar a ver un ligero entorpecimiento en las alas de Celestia.
Pasaron los días y Edrubain por fin podía estar en paz almenos por el momento, pues aunque escuchaba a una gran cantidad de ponies fuera del castillo, muchos dudaban en si entrar o no, dejandolo la mayoría del tiempo en paz, cosa que a Edrubain le agradaba, pues a pesar de parecerlo, no era tan activo como muchos pensaban, el prefería tener un día o dos tranquilamente, arreglar lo mucho o poco que tenia en el castillo y pasar la mayoría del tiempo leyendo, de hay vino su apodo, pues cuando muchos lo encontraban siempre se la pasaba leyendo tranquilamente, un apodo algo extraño y aun mas un muy extraño hobby para alguien como el, pero haci era y este día no era la excepción, pues estaba en la biblioteca real cuando algo lo saco de su lectura, al parecer alguien había entrado al castillo y esto alarmaba algo a Edrubain,
"LEO, DONDE ESTAS?"
"que rayos?..."
Esa voz era muy conocida para el, pues era la voz de Celestia, quien parecía correr de un lado a otro tratando de encontrarlo, un poco de urgencia bañaba su voz y eso puso en alerta a Edrubain, pues se ponía a pensar en que podría alertar a la diosa del sol de esta manera, mas sin embargo, solo dio un suspiro y cerro su libro lentamente, fuera cual fuera la emergencia, al parecer Celestia había olvidado usar el amuleto que le regalo.
Camino por los pasillos del castillo, admirando un poco su trabajo de restauración del lugar y alegrandose de haberlo levantado en tan poco tiempo, pero su sorpresa fue máxima cuando no encontró a Celestia, si no que mas bien se estrello contra ella mientras miraba en otra dirección.
"woah woah, donde es el incendio?"
"LEO, me alegro de verte, tengo que avisarte de algo muy urgente antes de que Luna te encuentre"
"... ok... um... podrías quitarte de encima?, esto es un poco incomodo"
Al ver la posición en la cual estaba, Celestia se quito casi de inmediato de encima de Edrubain, pues en el choque, ambos terminaron cayendo al suelo, Celestia encima de Edrubain, pero para su mala suerte, Luna utilizo el ruido para encontrarlos a ambos y los encontró... bueno, ya saben.
"OH, hermana, que atrevida eres, esa no es la forma de invitar a alguien al castillo"
Parecía una pandemia que atacaba a Celestia, pues nuevamente, su rostro era tan rojo y caliente como un metal al rojo vivo, dejando que Luna se carcajeara y a Edrubain mas confundido que nada.
"... de que me perdí?"
"bueno Leo, no de mucho, solo que queríamos invitarte a tomar un poco de té en el castillo, ya sabes, para interactuar un poco mas con tigo"
"que amables, pero creen que sea una buena idea? digo, aun sigo teniendo mis dudas y-"
"oh vamos Edrubain, no seas así, ya todo esta preparado, ademas hay unas cuantas ponies que te quieren conocer, estoy segura que conoces a una, Pinkie Pie nos dijo lo que hiciste por el pueblo y no pudimos evitar almenos tratar de agradecerte por ello"
"(suspiro) esta bien, esta bien, jeje, tiene mucho desde que fui a una fiesta de té, por que no, supongo que las cosas ya se calmaron un poco por aquí no?"
"por supuesto, me alegra decirte que ya todo se soluciono, ya no eres buscado como un criminal, incluso eres considerado amigo de la realeza, no veo que puede salir mal"
"vale, pero una pregunta"
"que pasa?"
"que le pasa a tu hermana?, tiene fiebre o algo?"
Al voltear a su hermana, Luna no pudo evitar reír de nuevo, pues parecía una pequeña potra avergonzada y tímida, solo podía hacer pequeños círculos en el suelo mientras miraba a su casco, como si la cosa mas interesante del mundo estuviera siendo rodeada por el mismo, siempre teniendo una sonrisa plasmada en su rostro.
"no te preocupes, no es nada, ven, nos esperan y no es bueno hacer esperar a una dama"
"jeje, eso si, vamos pues, vienes Celestia?"
Aquí haremos una pequeña pausa para ver los pensamientos de nuestra querida Celestia, nos internaremos en la mente de una de las criaturas mas longevas de equestria y trataremos de analizar que pasa por su mente.
Dentro de la mente de Celestia
Vemos una Celestia vestida en un típico traje pomposo y muy rosado, mirando el cielo nocturno desde un balcón en un castillo, no puede evitar suspirar al recordar a su amado, el cual le ah robado el corazón y espera para poderlo ver llegar usando sus majestuosas alas que lo llevaran a su lado.
"oh amor mío, donde estas, me haces tanta falta"
De repente, la puerta se abre estrepitosamente, dejando ver a una muy desalineada y malvada Luna, quien solo se ríe de ella a causa de su desgracia y hablando como la bruja que es.
"no llegara por ti hermana, el nunca te ah amado y jamas lo hará MUAHAHAHAHAHA, siempre estarás sola y amargada, atrapada en esta torre, PARA SIEMPRE MUAHAHAHAHAHA"
"NO, YO SE QUE EL ME AMA, EL VENDRA POR MI"
De la nada, un grito rompe con el silencio y tranquilidad de la noche, ambas hermanas voltean al cielo, donde una figura en armadura plateada hace su aparición, su larga cabellera negra hace contraste con todo el atuendo y sobretodo con su pelaje y ojos plateados, una mirada decidida se abre camino al ver a la pobre Celestia atrapada en la torre mas alta del castillo embrujado.
"CELESTIA, MI AMOR, EH VENIDO A RESCATARTE"
Tan rápida como una bala, Luna sale del balcón a interceptar a Edrubain, pero la fuerza del amor que tiene por Celestia lo hace una fuerza imparable, por lo que da una estampida estrepitosa en contra de la bruja malvada, la cual cae mareada al suelo y sin forma de detener al amado de su hermana.
Cuando por fin Edrubain llega a lado de Celestia, este se arrodilla ante ella y toma uno de sus cascos, el cual besa tiernamente solo para voltear a ver sus hermosos ojos amatistas, una sonrisa muy caballerosa y llena de amor adorna su muy bien perfilado rostro.
"mi cielo, lamento haber tardado tanto, pero tenia que acabar con la hidra infernal que protegía el castillo"
"oh mi amor, no sabes cuanto eh sufrido por tu ausencia"
"no te preocupes mi bella dama, nunca volveré a alejarme de tu lado, pues te tengo algo importante que pedir"
De la nada, una pequeña caja hace su aparición, una que Celestia sabe que contiene el único objeto que evitara que sus caminos se alejen, llena de ilusión, ella espera a la tan esperada pregunta.
"Celestia, mi amada diosa, me harías el honor, no, el gran y enrome favor de compartir la eternidad con migo?"
Poco a poco Edrubain abrió la caja, dejando ver el mas maravilloso anillo de compromiso jamas forjado en todo el universo y sin mas preámbulos, tomo a Edrubain en un gran abrazo y lo beso apasionadamente como jamas lo hizo, dando una simple respuesta que repitió una y otra vez.
"SI, SI, SIIIIIIII"
PUFF EL MUNDO REAL PERRAS
"SI, SI, SIIIIIIII"
"...O... k... bueno, vamos jejeje, creo que en verdad te gusta el té"
Al darse cuenta de lo que estaba pasando y de que no era una damisela atrapada en el castillo de su malvada hermana, Celestia se quedo mirando al infinito luego de haber cumplido uno de sus tantos sueños que tenia al momento de estar despierta, al inicio habían sido simples, unos en los que Edrubain la llevaba a una cita romántica, otros en los que ambos paseaban por el parque hasta tomar el rumbo en el cual estaba ahora mismo, como era esto posible?, ni ella lo sabia, pero luego de ver que la dejaban atrás, corrió detrás de los dos para tener un poco de tiempo con Edrubain, ella sabia que su hermana la molestaba por ello luego de haber descubierto el flechazo de Cadance, pero también en cierta forma agradecía el intento de su hermana para que Edrubain tuviera un poco de tiempo con ella, como lo era esta "fiesta del té", era una simple excusa, pero hey, denles crédito, sirvió no?
En fin, no hubo mucho que decir al respecto del camino a Canterlot, a excepción de que por poco Celestia se estrella en los flancos de su hermana a causa de otro sueño despierta, hay que darle un poco de paciencia a la pobre, es el primer romance que tiene en toda su vida, que esperaban?
Luego de un largo viaje, por fin la ciudad de canterlot se hizo presente ante los tres, para Edrubain era una maravilla, pues una cuidado como esta solo la había visto en Mardunich y luego de haber pasado tanto tiempo lejos de ese mundo maravilloso era un gran recordatorio para el, por lo que se quedo admirando un poco el paisaje con la gran vista aérea que tenia, hasta que por fin aterrizaron en uno de los tantos jardines del castillo, donde seis ponies y un dragon esperaban pacientemente, hablando entre ellos de los sucesos de estos últimos días, pero todo se silencio al ver la llegada de las princesas y del lobo alado que descendían de los cielos, unos callaron por respeto a las princesas, otros por el miedo que les traía la presencia del lobo, pero había uno en especifico que solo guardo silencio por el respeto que esta criatura se había ganado luego de haber visto tanto heroísmo en tan poco tiempo, pues el dragón solo podía observar a Edrubain mientras se transformaba de vuelta en el gigante que visito hace unos cuantos días su pueblo para liberarlo de la opresión, todos se mantuvieron en este silencio algo incomodo para Edrubain hasta que por fin lo corto.
"jeje, lamento la tardanza, me entretuve mucho en la biblioteca que no me percate de la llegada de las princesas, en fin, veo que todo esta listo para el té y creo que tengo algunas respuestas que dar, haci que sentemonos, es un hermoso día para hablar"
Para desgracia de Edrubain, el no sabia que este terminaría por ser un día bastante... peculiar en su vida.
UFF, lamento la tardanza chicos, es solo que mis horarios han estado un poco más alocados que antes y la lluvia me arruino unos cuantos días y al final el café cayo sobre su horrenda cabeza y la eterna pregunta de si estaria atrapado hay todo el tiempo me llego y…. En fin, no creo que les interese tanto mis patoaventuras diarias jejeje, un capitulo un poco corto, lo se, pero quería retomar este proyecto luego de tanto tiempo y bueno, aquí tienen otro capitulo mas, pense mejor las cosas y al final desidi en verdad darle un poco de alegría y cariño a este fanfic, como veo que las aguas se estan calmando un poco por aca voy a volver a retomar esto y espero que por fin salga sin problemas, sin más que decir, no les quito su tiempo jejeje, nos vemos Bross y Sis, a y por cierto, si ven algunas faltas de ortografía me disculpo.
Silver fuera.
