Holaaa! Qué dijeron! Esta ya abandonó el fic desde el primer cap, pues no! No, gente aquí estoy actualizando, no tengo idea cuando lo vaya a publicar, porque hasta que no tenga internet fijo en mi casita tardaré meses en actualizar, pero don't worry chicas sexys (y chicos o.o digo, por si acaso hay alguno) haré todo lo posible por tener conexión pronto! n.n

Así que solo les pido un poco de paciencia con este y mis demás fics ;-; no tienen idea lo desconectada que me siento del mundo sin mi preciado internet y mis amados fics o.o porque la verdad soy una lectora adicta n.ñ. Bueno, el cap anterior fue una introducción, por eso fue corto y casto de gran información. So, los dejo con el segundo capi que está mucho mucho o.o más largo y chance y más entendible… creo xD.

Disclaimer: Todos absolutamente todos los personajes pertenecen a su autora J.K. Rowling ¿ok?... yo solo los tomo prestados para escribir esto n.n…Pero no me demanden! TT.

Capítulo 2: ¿Doble identidad?

-¿Algún problema Harry?- me pregunta, de nuevo llamándome por mi nombre, cosa que no deja de asombrarme. Con un leve movimiento de cabeza le indico que no y me refundo entre las sábanas, cerrando los ojos, solo esperando dormir, tal vez así pueda despertar de este sueño y volver a mi realidad donde todo es normal y donde debo hacer un hechizo para cambiar mi vida de una vez por todas.

Una fuerte sacudida me despierta, lo cual definitivamente me alegra pues el sueño que estaba teniendo era por demás extraño. Me quito las sábanas de encima y abro los ojos para darme cuenta de que dormí con mis lentes pues veo perfectamente. Los colores verde y plateado invaden mi vista y reacciono. ¡Aún estoy en el sueño extraño! Lo cual indica que esto ya no puede ser un sueño¡Por lo cual asumo que estoy despierto y de alguna forma esto está pasando!

Muy bien calma, tranquilo, tal vez aún estoy dormido, golpeo mi brazo para comprobarlo y la cruda verdad asota en mi cerebro: estoy despierto. Un segundo! Alguien me despertó hace un momento! Volteo a mi derecha y un chico de cabello castaño algo largo me mira divertido. Se que lo he visto antes, pero no puedo recordar su nombre. Será mejor sonreír y pretender que se quien es.

-Potter, si planeas ver tu espectáculo matutino será mejor que te mantengas despierto- me dice el chico mientras se sienta al borde de mi cama con una sonrisa burlona nada disimulada.

No tengo ni la menor idea a lo que se refiere, pero asiento con la cabeza aparentando saberlo, espero que me crea. Al parecer así lo hace pues ya no dice nada y yo tampoco. Creo que estamos esperando que algo pase y yo volteo la mirada a todos lados para ver si hay alguna leve pista de lo que sucederá, pero lo único que puedo notar es que hay dos camas vacías, asumo que una es de la del chico junto a mi y la otra de alguien más.

Unos minutos después, una puerta de caoba se abre al fondo de la habitación y un chico con una toalla alrededor de la cintura como única prenda sale por ella. No puedo evitar sorprenderme por la vista que tengo. Si, bien, varias veces había visto a un chico de esa forma, pero en ninguna me había sentido así.

Mis ojos abiertos de la impresión analizan todo frente a mí. Sus ojos tan únicos viendo nada en especial, su cabello rubio platinado despeinado de una forma tan sensual, su tez blanca y probablemente suave al contacto, sus brazos, abdomen y piernas en el punto exacto en el que deben estar ejercitados y tentadoras gotas de agua recorriendo todo su cuerpo.

Pierdo la noción del tiempo mientras lo observo, es tan hermoso, tan fino y elegante aún cuando solo una toalla lo cubre. Pero mi visión es interrumpida pues el rubio toma un par de cosas y va de regreso por donde vino. Es una lástima porque eso fue tan ex…quisito que en verdad me hubiera gustado seguir viendo.

Una vez más la puerta se abre y el chico sale, ya con un pantalón negro algo ajustado pero sin una camisa puesta, lo cual le agradezco a Merlín. Se dirige hacia lo que yo asumo un closet y lo abre de par en par, confirmando mi suposición, y se queda observando cada una de las camisas que hay ahí, mostrándome su perfecta espalda.

De repente se voltea hacia mí y me mira buscando una respuesta. Yo al no entender de qué se trata solo le sostengo la mirada disimulando todo lo que me provoca. Por lo visto entiende mi desorientación y formula la pregunta.

-¿Tú que opinas Potter?-sisea con una voz que se antoja sugestiva, claro tal vez sea producto de mi mente que ahora nos imagina a ambos en tantas posi…bilidades, señalando las camisas.

Las observo una a una con detalle, cada una era tan distinta a la otra, tan única, pero se notaba que la que fuera le quedaría bastante bien. Así que señalo una de ellas que llamó mi atención, era de un verde fuerte con algunos detalles plateados.

-Yo nunca entenderé porqué te gusta tanto que me ponga esta camisa- me dice mientras la toma entre sus manos y comienza a ponérsela, botón por botón, con una lentitud y sensualidad casi tortuosa, terminando de tapar mi bello panorama.

Y con un leve -ahora vengo- sale del cuarto seguido del castaño que estaba a mi lado, me recuesto en la cama de nuevo, cierro mis ojos e inconscientemente su imagen llega a mi cabeza. Tan bello. Pero una vez más el efecto retardado de mi cerebro me hace darme cuenta de un mísero pero importante detalle que había pasado por alto: era Draco Malfoy.

¡No puedo creerlo¿¡Cómo no lo noté? Bueno si lo noté pero... ¡Ese ser tan sublime no era otro si no Malfoy! Y yo, yo pensé todo eso de él¿¡Cómo pude? Es decir, es Malfoy¡el niño mimado que ha complicado mi existencia desde que entré a Hogwarts¡No puede ser! Merlín tú me odias ¿cierto¿¡Por qué me haces esto? Pero cambiando el tema, en lugar de estar debatiéndome en ¿cómo pude mirar a Malfoy de esa forma? Debería de preguntarme ¿dónde estoy? Y ¿cómo se supone que vuelva? Algo aquí tiene que darme una señal, una pista, algo¡Merlín no puede ser tan desgraciado conmigo!

Me levanto de esa cómoda cama decidido a averiguar mi paradero, podría jurar que estoy en Hogwarts, pero no creo estar ahí ya que esto no pasaría. Es decir numeremos lo que nunca pasaría que ahora sucedió: primero Malfoy me levanta del pasillo donde estaba tirado, segundo llego a Slytherin, tercero mi nombre está en la placa de la puerta y cuarto el condenado rubio sexy por el cual casi me derretí ¡es Malfoy!

Exacto, cuatro poderosas razones por las que no puedo estar en Hogwarts pero ¿y si estoy en un mundo paralelo¿o un universo alterno¿o en una dimensión oculta¿o en cualquiera de ese tipo de cosas¡Esto podría pasar! Creo, bueno tal vez. Y si estoy en algo de eso lo mejor sería mezclarse y no resaltar, no vaya a ser que me descubran y traten de cazarme o algo así. Muy bien Harry, recuerda mézclate. Actúa como si toda tu vida hubieras vivido aquí en donde sea.

Sigo buscando algo que me ayude a saber donde estoy parado y veo que al lado del closet de Malfoy hay otro par de puertas. Obvio, si él tiene un closet es normal que los demás también tengan, y si se supone que esta es mi habitación ¡entonces¡Debe haber uno mío también¿No? Con esto en mente, me dirijo al armario y abro las puertas, siendo bienvenido por un sin fin de ropa y no es por nada pero se ve muy cara.

Con decepción sigo buscando en el closet, ya que empiezo a dudar que sea mío, es cuando noto que hay cuatro cajones dentro de este. Así que para no hacerla de emoción los abro sin dudar, uno por uno, ropa, ropa, libros y…¡perfecto¡No se abre¡Argh! Pero ni creas que me rendiré tan fácil cajón! Hay una de dos, o estás atorado o estás hechizado! Y por cualquiera que sea te venceré. Pero en vano trato de abrirla tanto por medios mágicos como por muggles.

¡Qué creen¡Pierdo la paciencia! La verdad nunca fui una persona tan paciente pero ¡juro que mataré a alguien si este condenado cajón no abre! Si lo se, lo se, no gozo de una gran salud mental, pero ¿que esperaban¡Merlín, llevo desde ayer hablando solo! Bueno pensando porque en realidad no lo digo. ¡Ok ya! Suficientes cavilaciones¡cajón te maldigo con todo mi ser! Tan entretenido estoy con el dichoso cajón que no me doy cuenta de la presencia de otro ser en ese cuarto hasta que me habla.

-¿Se puede saber qué haces Harry?- sisea una voz ya muy conocida para mí, en ese tono que he decidido calificar como sugestivo. Si me escuchara Ron ahora trataría de exorcizarme para ver que demonio se me metió. Jajaja, pero como no me escucha no hay problema. ¡Esperen! Me preguntó que es lo que hago¿y si este cajón no es mío y estoy tratando de abrir el de quién sabe quien¡Oh bien hecho Harry, admiro tu gran inteligencia.

-Bueno yo- calma, no te dejes intimidar –trato de abrir este cajón ¿no se nota?- pregunto con obviedad desafiándolo con la mirada, él me mira extrañado y alza una ceja a la Malfoy. Perfecto, no era mío. ¿Qué se supone que le diga ahora?

-¿Y no usas la llave por qué…?- me pregunta mientras se acerca a mi agachado cuerpo, producto de que el cajón esté al nivel del piso. ¿La llave¿Qué llave¡Eso quiere decir que este cajón es mío¡Gracias Merlín! Pero aún te odio por hacerme esto.

-Porque- ¿un segundo porqué? Ah si ¡Porque no sabía que existía! Vamos responde algo, lo que sea –porque la perdí- respondo tratando de que me crean una vez más. Ha resultado muy fácil engañar a la gente aquí en… en donde sea que esté.

-Harry levántate- ante mi mirada de sorpresa aclara –ponte de pie- y ya sea por su sugestiva voz, su imponente mirada o porque en realidad no me afectaba pararme terminé obedeciéndolo.

En cuanto lo hice él se puso frente a mí, bastante cerca, demasiado ¿Qué no sabe lo que es el espacio personal? En definitiva este no es el Malfoy que yo conozco. Pero de un segundo a otro me veo interrumpido en mis pensamientos al sentir una cálida mano bajando por el cuello de mi camisa. Siguiendo un rumbo fijo hacia el primer botón, sus dedos se deslizan sobre mi piel con tal delicadeza fascinante que no puedo hacer ningún movimiento más que seguirlo con mis ojos. Desabrocha uno de los botones y toca con la yema de sus dedos el contorno de una cadena que ahora noto que traigo puesta, para después sacarla con cuidado y mostrarla delante de mis ojos. Y como si de nada se tratase vuelve a hablarme.

-Aquí esta- me dice aún sosteniendo la cadena de la cual cuelga una llave -no tengo idea que tienes pero andas muy distraído- y yo aún procesando lo que pasó solo trato de mostrarme indiferente y controlar la situación.

-No, yo estoy perfectamente- mi poder de convencimiento sale a flote de nuevo.

-¿Con quién crees que hablas Potter?- mi poder de convencimiento se hunde como el Titanic, ok este se parece más al Malfoy que yo recuerdo, claro si quitan el hecho de que me habla como si fuéramos amigos –Te conozco y se cuando te ocurre algo- me dice mientras se sienta sobre mi desaliñada cama ¿Qué querían¿Qué me pusiera a arreglarla en cuanto me levantaron? –así como tu me conoces a mi- continúa mirándome a los ojos y por primera vez noto la belleza de ellos y lo profundo de su mirada –¿recuerdas que me dijiste eso una vez?- me pregunta y yo no puedo hacer otra cosa que mentirle y decirle que sí, como podría negarle algo a esos ojos de luna –por cierto, gracias, nunca tuve la oportunidad de agradecerte por aquello- dice esbozando una muy leve, atrayente, pero linda sonrisa, terminando de borrar todo recuerdo alguno que tenía del otro Malfoy.

-No hay problema- alcanzo a responder. ¿Qué querían que le dijera¿No me agradezcas nada porque yo jamás hice o haría algo por ti? No puedo decirle eso, al menos no ahora que se oye tan sincero. Por todo lo que dijo debo asumir que aquí en donde sea, como llamaré a este lugar a partir de ahora, él y yo no nos odiamos y muy al contrario somos muy amigos. Si, creo que es un mundo paralelo. El es tan diferente, me mira de una forma que me hace desear que solo sea mío. En definitiva, estoy confundido y la verdad ya me cansé de pensar tanto así que dejaré de cuestionarme y haré lo que crea mejor.

Una vez más se acerca hasta mí, llevando sus brazos hacia mi cuello y mi mente trabaja a mil por hora tratando de entender lo que va a hacer ahora y no imaginar cosas que no son. Entonces con cuidado me saca la cadena que antes colgaba en mi cuello y ahora reposa en sus manos. Se va hacia el maldito cajón, si, aún sigo molesto con él, y presiona el dije de la cadena en una cerradura que yo no había visto, luego lo gira y me hace el milagro. ¡No ese milagro¡Pervertidos! Me refiero a que abre el cajón.

-Ya está¿Qué buscabas aquí?- me pregunta interesado. ¡Ni siquiera yo se qué buscaba! Pero ignorando este pensamiento me acerco para ver que encuentro, cartas, una bolsa con dinero y un pequeño libro. ¡Eso es! Seguro que es mi diario. Vaya, aquí tengo un diario, lo tomo entre mis manos y cierro el maldito cajón de nuevo¡exacto cajón! Nunca te perdonaré.

-Esto- le contesto simplemente para luego ir a sentarme en mi cama y leerlo, seguido por Malfoy que se sienta al lado mío. Lo cual debería molestarme, o al menos incomodarme, pero todo lo contrario.

Con alivio descubro que no tiene otra llave más que la que el rubio tiene en su poder y al entender que la necesito me la entrega, abro el libro con cuidado, como si temiera por lo que se encontrara escrito, en cierta forma si me da miedo. Empiezo a leer justo donde lo abrí, como a la mitad del libro, tal vez luego lo lea completo, por el momento solo ocupo algunas respuestas.

Diario:

Ya que Draco se volvió a reír de mi la última vez que te puse "Querido" he optado por no hacerlo, espero que no te sientas mal, pero ya conoces a Draco, cuando encuentra algo con que molestarme no para hasta que se le olvida, lo cual no sucede. Al leer la primera línea confirmo que en verdad me llevo bien con Malfoy y que ¡leyó mi diario¡No se supone que haga eso! El día de hoy estuvo bastante normal, no pasó nada relevante. Ya sabes, me levanté, pervertí a Draco con la mirada, lo toqueteé un poco "accidentalmente" oh cierto, y casi! Casi lo beso¿Puedes creerlo¡Te dije que lo lograría! Me falta tan poco para conquistarlo que ya lo siento mío…

-----------------------------

En otro lugar, el día anterior, después de la luz cegadora producto del hechizo anteriormente realizado, dos gryffindors miraban asombrados lo que había ocurrido o ¿lo que no había ocurrido?

-¿Harry¿Harry estás bien?- me preguntaba preocupada una castaña junto a mi cuerpo, que ahora se hallaba en el piso, mientras alguien más me sacudía.

-¿Q- Qué pasa?- alcanzo a preguntar al tiempo que me sentaba con pesadez sobre el piso. Esperen ¡Qué se supone que hago en el piso?

-¡Harry me asustaste! Te dije que no era una buena idea, pero como siempre nunca en la vida me escuchas- me regañaba una chica que parecía bastante histérica.

Después de unos segundos que me tomó procesar la información, alcé la vista, me paré y bastante molesto saqué mi varita y los apunté.

-¡Qué me hicieron par de gryffindors?- pregunto en mi típico tono frío y elegante.

-¿Harry que tienes?- cuestionó preocupada la chica más histérica que antes.

-¡Quién te dio derecho a llamarme así Granger?- la encaro mientras la apunto con mi varita, creo que ahora esta asustada. Pero es cierto, que yo sepa en ningún momento le di permiso a nadie de Gryffindor de llamarme Harry.

-Harry cálmate- pidió un pelirrojo que identifico como Weasley a lo que solo lo miro con fastidio y ni me digno a contestarle. Según Draco ni siquiera merece mi atención. Suspiro levemente al recordarlo, ese rubio caprichoso que tanto adoro.

-¡No se que me hicieron pero no tienen idea como les va a ir cuando lo descubra! Bien me había dicho Draco que ustedes los leones no eran gente de fiar muy en ello yo siempre los defendía- y con este último comentario bajo mi varita y me giró hacia la puerta dispuesto a irme. Fue cuando lo vi y me quedé paralizado.

-¡Qué les pasa¡No pudieron pensar en algo peor que arruinar mi imagen¡Merlín! tienen mucho que aprender sobre maldad- me quejo al ver mi reflejo en un espejo del cuarto. Un movimiento de varita y esos horribles lentes habían desaparecido dejando lucir mis ojos verdes, otro movimiento y mi cabello se arregló de una forma no muy peinada pero que a mí y mucha gente siempre les parece sexy, otro más y un uniforme de Slytherin me vestía. Perfecto.

Sentía la mirada de aquellos gryffindors recorrerme de arriba abajo, y si, estoy acostumbrado a que me miren¡pero no a que me miren como bicho raro¿Será que estén planeando algo? No lo creo, los gryffies son demasiado buenos para ello, además yo no les he hecho nada. El que Draco sea mi mejor amigo y futuro novio, prometido y marido, según mis planes claro¡no tiene nada que ver para que atenten de una forma tan… tan pobre la verdad porque ni me afectó, contra mi persona¡No tienen derecho! Aunque la verdad no pasó nada así que mejor me voy de aquí, no tengo ganas de que me castiguen por algo que no pasó.

Me retiro del lugar dejando a los asombrados gryffies ¡que me secuestraron porque yo no estaba en ese cuarto! De hecho estaba en un pasillo, bueno da igual. Camino por los pasillos hasta que me doy cuenta que no tengo idea a donde ir ya que es viernes en la tarde y no tengo clases.

Una idea cruza mi mente¿porqué no ir con mi seductor rubio favorito? Ayer casi lo beso tal vez hoy si se me haga y deje de hacerse el difícil, porque yo se que si le gusto, solo que es algo tímido en ese aspecto. Lo sé, mi autoestima está por los cielos, pero preferible ahí que por los suelos.

Así que bastante feliz al pensar en mi presa me dirijo hacia mi casa, que es la suya, sabiendo que estará ahí. ¿Cómo lo se? Lo conozco. Los viernes por la tarde la mayoría de los Slys salen al lago o a los alrededores a vagar pues tenemos todo libre, pero Draco aprovecha ese momento para estar a solas y tener un poco de tranquilidad. Si, voy a romper su tranquilidad. Me encanta.

Llego a la sala común de Slytherin y tal como pensaba esta más que desierta, subo cauteloso las escaleras que me llevan a nuestra habitación. ¿Apoco no se oye bien "nuestra" habitación? Mía y de Draco, si ignoramos a Zabini y Nott claro está. Me emociono de solo pensar que algún día podría ser así. ¡Qué digo! Algún día será así.

Me paro frente a la puerta y noto que mi nombre no está en la placa, una mala broma supongo. ¿Qué traen en mi contra hoy? Bueno, no importa. Abro la puerta y sin hacer ruido me acerco hacia un rubio que está de espaldas a mí, sacando algo de ropa de su closet. ¡No pude llegar en mejor momento! Enserio, Merlín me ama. Me coloco justo detrás de él, y en un movimiento rápido reclamo su cintura como mía al rodearla con mis brazos, y me pego completamente a su espalda. ¡Me encanta ser un poco más alto que él! Por ello, recargo mi cabeza sobre la suya, como hago usualmente.

Pero algo pasa, ante mi contacto lo siento tensarse al instante, tal vez crea que soy otra persona ¿no? Lo presiono un poco más contra mi cuerpo y me aferro aún más a su cintura, se que le gusta que haga eso, aunque siempre diga lo contrario. Se queda estático unos segundos y durante pocos de ellos lo siento debatirse entre disfrutar la situación o huir. Para mi desgracia opta por la segunda opción y no puedo evitar sorprenderme pues hacía meses que simplemente se había dado por vencido y me dejaba hacerlo.

-¡Qué rayos te ocurre?- me grita en un tono tan despectivo que parece que le habla a un Gryffindor y no a mi. Por instinto da media vuelta y al verme su expresión se ve tan desenfocada que solo atina a separarse un par de metros de mí. ¿Qué tiene? O ¿Qué tengo?

-¿Pasa algo Draco?- le pregunto con interés mientras me acerco¿Qué quieren¡Me preocupo por él!

-Potter ¿acaso tus ganas de morir son tan grandes que te atreves a venir hasta aquí y…?- por lo visto no supo como describir la acción que acabo de hacer, así que ¿porqué no lo ayudamos?

-¿Y demostrarte mi amor?- termino su frase divertido y ahora si, sus ojos se quedan un rato sin parpadear, creo que no era lo que esperaba oír. No se porque si siempre lo digo.

-¿Qué estupideces dices Potter?- me dice con un enojo tan falso que no puedo creer que haya tratado de usar en mí. Además, su notorio sonrojo casi imperceptible hace evidente que disfrutaba lo que hacía, o más bien lo que le hacía. No entiendo que le pasa. Tengo años declarándole mi amor a los cuatro vientos ¿y hasta ahora se sorprende?

-Draco enserio ¿te sientes bien?- ahora si me estoy asustando, no vaya a ser que haya perdido la memoria o algo –hace meses que te abrazo de esa forma y hace años que sabes que te amo¿me puedes decir cuál es el problema y porqué la inexplicable agresividad contra mi¿Por qué me dices Potter? Siempre me llamas Harry cuando estamos solos- le pregunto todo de una vez, no vaya a ser que se me olvide. El punto es que el pobre no sabe ni de qué le estoy hablando ¿Qué está pasando?

-En definitiva no puedo estar bien- me dice sentándose confundido sobre su cama¡hey¿y mi cama? Ese maldito bromista se las va a ver negras cuando lo encuentre. Pero eso no importa ahora. Admitió que no está bien, tal vez enfermó. Mi pobre Draco ¡si tú nunca enfermas! Bueno excepto el verano pasado que pasamos las vacaciones juntos, me la pasé cuidándote dos semanas, y para serte sincero lo volvería hacer, sentía que me necesitabas tanto. Pero dejemos los recuerdos ¿Qué tienes?

-¿Draco te puedo ayudar en algo para que te sientas mejor? – le pregunto preocupado a lo que él se da cuenta que yo aún estoy aquí, creo que anda algo desubicado, y se levanta para encararme.

-Tú¿¡Qué te sucede hoy¿Qué haces en Slytherin¡Debería correrte por eso¿Cómo osas tocarme¿Quién te dio derecho a llamarme por mi nombre¿Por qué me hablas como si no nos odiáramos¿Cómo que te la has pasado declarándome tu amor¿Por fin enloqueciste¿¡Por qué aún no te has ido y sigues ahí parado como poste de luz?- me pregunta todo de golpe bastante exaltado. No se si está molesto o confundido, tal vez un poco de ambas.

-No me pasa nada, fuera de que un par de estúpidos gryffies me secuestraron, estoy aquí porque aquí vivo¿¡Me quieres correr, siempre te toco, tú me diste el derecho, será porque no nos odiamos y eres mi mejor amigo desde el primer año¿¡Acaso no has notado que te amo? Merlín te lo digo cada diez minutos¿Enloquecí? Por ti si, y porque no planeo irme si estás así- wow cuantas preguntas. No puedo creer que las haya contestado todas.

Ante mis respuestas parece confundirse y/o molestarse más, saca su varita de quien sabe donde y me apunta dispuesto a sacarme del lugar. ¿Qué le pasa¿Por qué me corre? Tal vez deba llevarlo con Severus, lo mandaría a la enfermería pero se que jamás me lo perdonaría.

-Draco, baja eso por favor- le digo con ternura refiriéndome a su varita, a lo que él solo se queda estático, pero sin bajarla.

-¡Tú no me vas a decir lo que tengo que hacer Potter¡Así que ya lárgate antes de que esto pase a mayores!- me grita molesto, mirándome de una forma que nunca había visto en él, al menos no hacia mi. Hay que admitirlo, estoy empezando a asustarme, no por lo que pueda hacerme Draco, se que no sería capaz, sino por su actitud conmigo.

-En primera- siseo subiendo un poco mi tono de voz para que me haga caso –yo nunca te ordenaría nada, te lo estoy pidiendo- le aclaro –en segunda, no pienso irme estando tú así- le digo mostrándole mi pánico por su forma de actuar –y en tercera¿de cuando acá soy Potter?- le pregunto algo indignado¡Tanto que me costó que me dijera Harry! Aunque he de decir que el precio en verdad valió la pena. No se si Draco perdió la memoria o algo ¡pero yo haré que me recuerde!

Comencé dando unos pasos para acercarme a él, y tal como esperaba al instante el retrocedió la misma distancia, sin bajar su varita claro. No se cuantas veces me dijo que me detuviera o me iba a ir mal, me maldijo de mil formas y hasta mató a mis padres en una de esas oraciones, pero no me importó, se que jamás haría algo para lastimarme. Así que cuando estuve justo frente a él, con cuidado tomé su muñeca y lentamente la fui bajando para que dejara su varita a un lado, me alegra que no se haya resistido tanto.

Puede que ya comience a recordarme. Tomo su varita de la misma forma que lo hice con su muñeca y la coloco en un buró cercano, quitando lo último que nos separaba. Mi mano se posa sobre una de sus suaves mejillas, y lo primero que hace es retroceder un poco, casi nada, pero no me doy por vencido, así que repito esta acción y el no puede negarse a disfrutarla. La acaricio con cariño tratando de relajarlo, y mi otra mano emprende un viaje hacia la de él, entrelazando sus hermosos dedos con los míos. Su plateada mirada llena de desconcierto me pide mil respuestas y yo solo conozco una forma de responderlas todas al mismo tiempo.

Una de mis manos abandona su mejilla para colocarse en su cintura, llegó el momento¡si pretendo que esto salga bien tengo que hacerlo ahora! Termino la distancia entre los dos acercándome y presionando un poco su cintura para que haga lo mismo. Por fin pasó, cubro sus labios con los míos, acariciándolos, tratando de disipar cualquier duda que tenga con este contacto. Ningún sueño que haya tenido se compara con lo que estoy sintiendo, son tan suaves, deliciosos, placenteros, que me hace desear que esto dure por siempre.

Empiezo a sentir su nerviosismo presentarse, pues ahora intenta separarse de mí levemente, pero tengo que mostrarle que yo soy todo lo que el necesita, que me desharé de todos sus problemas e incertidumbres. Tratando de que sea así, mi otra mano libera la suya, dirigiéndose a su cintura también, ahora rodeándolo con ambos brazos lo acerco lo más posible a mi cuerpo, profundizando el beso, el contacto, las emociones. Protegiéndolo de todo y de todos, esperando que se sienta seguro entre mis brazos. Se relaja una vez más, dejándose llevar por todo lo que siente, por todo lo que sentimos y deposita sus brazos alrededor de mi nuca, rodeando mi cuello, envolviendo mi alma.

Continuará…

------------------------------

N.A.: Oh si baby! El segundo capi! Qué emoción ;-; Bueno, como pueden ver este ya estuvo prácticamente al doble que el anterior, porque tal como expliqué el primero solo era una leve introducción a este fic y ps este cap ya está mucho más largo y sinceramente mejor hecho u.uU. Así que podría decirse que este es el verdadero primer capi o.o. La verdad tengo muchas ideas para este fic, pero todavía no está nada decidido, como siempre ñ.n, aún así irán entendiendo todo conforme avance el fic. Espero que les haya gustado! Y ya saben que son libres de dejarme opiniones y/o sugerencias dejándome un review o de plano mandándome un mail n.n. Gracias por leer! Agradecimientos especiales a mi sis y lectora beta: Addanight! Thanks! n.n

Hasta el próximo capi!..

Kisses!

Nadeshda Vyacheslav.