Disclaimer: Lo siento, pero olvidamos ponerlo en el capitulo pasado...(Nada personal, JK...¬¬) Pero sin duda alguna todos lo personajes pertenecen a la dueña y señora JK Rowling. La situasiones solo ocurren en la mente de mi muy buena amiga Diana...quien es la escritora de este ff. Y yo, Paola (mina202), soy su pobre empleada para editar las locuras que se le ocurren...So...recapitulando...Nada es de nosotras a excepcion de la ilucion de que algun dia nuestras fantasias se haran realidad...

Si dejan un RR nadie se va a molestar...

Nota: Los capitulos son pequeños pero son muchos y seran subidos con algo de frecuencia...dependiendo de como ande el verbo de aqui la compañera.


Capitulo dos:

Rompiendo Cubos

Ha pasado tiempo desde nuestra última noche¿cuánto¿un día, una hora, una eternidad, el tiempo que pasamos juntos es tan efímero que no hay medición. Pero a pesar de la brevedad has tenido tiempo para asestar una estocada de muerte a mi corazón. ¿No lo recuerdas, hum, sabía que no lo harías… para ti todo es siempre tan fácil. Pues te recordaré lo que hiciste…corría el rumor de que Pansy andaba muy triste, todos decían que era porque por fin te habías enamorado de otra, y yo, tonta de mí, pensé que por fin admitías lo que hacíamos en nuestra torre. Al cabo de unos pocos días, te dirigiste con resolución al espacio entre las mesas de Gryffindor y Ravenclaw, a medida que tus pasos te acercaban a mí, mi respiración se entrecortaba, estaba sonrojada, lo sentí; pero sin siquiera mirarme pasaste de largo y a dos lugares más en la mesa de Ravenclaw, te inclinaste cortésmente ante Padma Patil y le preguntaste con toda la elegancia de la que eres capaz "Padma¿aceptarías ser mi novia?".

Sabías que ella no se te podría negar y con esa mirada de triunfo que siempre tienes cuando ganas un trofeo, te acercaste a su cara y la besaste.

Yo sólo supe que el alma se me vino al suelo. Y Ron, siempre Ron, notó que era lo que me acontecía, y sólo se atrevió a farfullar un leve "esta bien Hermione, esta bien". Oh Ronnie, no, nunca estaré bien, no después de esto.

Ahora llegas tarde a nuestra torre, y lo peor es que no vienes solo, vienes con ELLA. Al entrar me lanzas una mirada que sólo dice "A ver, atrévete, dime algo y si no vas a pelear, entonces vete". Y me voy, con la cabeza baja y escuchando a medida que me alejo los susurros y los gemidos de ambos.

Ya pasa de media noche, seguramente ahora ambos yacen plácidos y agotados en tu cama, pero… oh si, aquí vienes de nuevo¿qué¿acaso no fue suficiente con Padma?

Y de nuevo estás frente a mi puerta, y me miras suplicante "¿Por qué no dijiste nada Herm?". Así que ésta es tu prueba, qué tanto puedo resistir viniendo de ti. Te miro a los ojos, me demoro en mi respuesta y solo puedo darle un falso tono indiferente diciendo "¿Acaso te importa lo que piense? No somos nada Malfoy". Sé que lo que dije te duele, pero no veo otra manera de hacerte sentir lo que tú a mí. Me miras de la manera en que no me gusta, cuando parece que me practicas el hechizo legeremens, y tengo la certeza de que sabes que miento. Te acercas, muy cerca, y empieza de nuevo nuestro juego…

Ahora eres tu quien quiere jugar y lentamente me recuestas en mi cama. Tienes suerte, esta noche sólo me he puesto mi camisón. Con una facilidad asombrosa, inclusive para mí, me lo quitas y empiezas a besarme con una mezcla de delicadeza y necesidad que sabes que me encanta, apenas y noto que entraste sólo envuelto de una sábana verde de la cual ya te desprendiste, y lentamente empiezas a besar, pero no, esta noche no te dejaré poseerme, no después de lo que me has hecho.

Te empujo y hago que ruedes de lado, la expresión de tu rostro no podría ser más impresionante: nunca antes te habían negado nada.

"¿Qué pasa Herm?" es todo lo que atinas a decir. "Vete Malfoy, Padma de seguro te está esperando." Es lo que alcanza a salir de mis labios ultrajados y de mi garganta seca. Te quedas ahí de pie, esperando que en cualquier momento me lance a tus brazos y te cubra de besos, pero ya he decidido que esta noche no será así. "Vete ya, es tarde y yo tengo que ir temprano con McGonagall." Me pongo de pie, y así desnudos como estamos te tomo de la mano, no ejerces la menor resistencia, y te saco de mi habitación, después de hacer girar la perilla y poner un hechizo candado, no vuelvo la vista atrás…sólo hasta que amanezca, sólo hasta que salga el sol…