HOLA...TU?!

Lo se, lo se, tiene casi un mes que no subía nada, pero tengo una buena excusa, estaba en temporada de exámenes me faltó inspiración... en fin, pero he vuelto, y no pienso irme en un muy buen tiempo. Los dejo leer.

RING RING RING volvió a sonar mi celular. Conteste enojada.

- ¿ QUEEEEEEEEE? - pregunte frustrada.

- Ma-matsuri... estoy-y a una cuadra de tu departamento por si quieres bajar... - hablo nerviosa Hinata, asustada por mi reacción. Suspire.

- Lo siento Hinata, es que... Arg... ahorita te cuento - y colgué Busque mis zapatillas y me las puse, agarré mi bolsa, salí de mi casa, cerré con seguro y baje las escaleras.

Salí a la calle y vi como venia Hinata hacia mi. Mi amiga era hermosa, era mas blanca que yo, su cabello largo casi hasta la cintura de un tono negro azulado, sus ojos perla me miraban alegres, traía un vestido lila de tirantes y unas sandalias sin tacones y bolsa blanca. Iba casual, no parecía que iba a trabajar. Cuando llego a donde estaba me miro y sonriendo dejo escapar una leve risa, mientras seguía recorriendome con la mirada.

- ¡Ay Matsuri! jajaja - rió tiernamente.

- ¿ Qué pasa? - susurre apenada, creí que tenia algo mal.

- No, nada... Bueno... - jugó con sus dedos - es que todos vestimos de manera informal y vas vestida como si fueras a una oficina.

- ¿ Y es que acaso no voy a una? -inquirí preocupada. Recordaba perfectamente que había sido aceptada para trabajar en una oficina.

- Bu-bueno si, pero... bueno, no importa, hoy es tu primer día... a todos nos pasó lo mismo - sonrió.

- Me puedo cambiar... - sugerí.

- N-no se nos hace tarde - tomó mi mano y caminamos a la orilla de la banqueta. Pasó un taxi y Hinata lo paró. - Si no, no nos dará tiempo - me explicó rápido, abrió la puerta del taxi y se metió, yo la seguí y cerré la puerta. - A la empresa Konoha por favor.

- Como diga señorita - asintió el chofer y avanzo agilmente entre los demás automóviles, sentí la mirada de mi amiga sobre mi, pero decidí ignorarla, el camino fue corto. Cuando volví al mundo real, me encontraba frente a una gran empresa, era gigante e imponente, trague saliva nerviosa. Seguí a Hinata hasta el elevador, marco el piso 7.

- Tranquila - me apretó la mano en señal de apoyo.

- S-si - respondí nerviosa, me sudaban las manos, sentía una mezcla extraña entre excitación y miedo.

- Te va a gustar - aseguró

- Eso espero Hinata-chan- le sonreí tímidamente, el elevador llego hasta su destino. Ella miro su reloj.

- Justo a tiempo - susurró atravesando las puertas del elevador. Suspire y volví a seguirla, mire el piso en el que me tocaba trabajar...

Escuchar I can only imagine - David Guetta

Where you've been

Where you've been all my life

Baby this is it

The way you looking me like

Cause I'll be it

That I want something from you

You know what?

What I wanna do, do, do

Tenían música... y no precisamente a un volumen bajo, se escuchaba por toda el piso.

Every touch, it would bring me to life

I can only imagine, only imagine what it'd be like

Oh, everytime, it would bring me to life

I can only imagine, only imagine what it'd be like

What it'd be like, what it'd be like…

- ... - e-era... como estar en la escuela de nuevo, no solo la música, había mucho ruido, se escuchaban demasiados murmullos, un total desorden. Un chico rubio de ojos azules avanzaba agilmente en su patineta entre los escritorios, poniendo café en unos cuantos, hojas tiradas por aquí, documentos por allá todo un completo caos, y... la ropa, ¡Dios! Todos vestían totalmente informal, el rubio de la patineta llevaba unos jeans gastados, una camisa naranja con el logotipo de la empresa Konoha y tenis negros. Y no era por ser quisquillosa, pero... quién se vestía así para trabajar? Me sentí con la ropa de una mujer de 40 años, baje la mirada a mi ropa, por lo menos mi blusa era de tirantes delgados y la falda me llegaba a la rodilla, pero seguía viéndose larga, y las zapatillas, nadie traía zapatillas, por que me tuve que poner zapatillas! ARGGGG! bueno, ya no podía cambiar nada. Volviendo a la "oficina" no había cubículos solo muchos escritorios acomodados en filas, cada uno con su computadora y papeles.

Muchos me veía con curiosidad, les sonreí tímidamente Hinata paró enfrente de mis amigos y otros desconocidos.

- ¡ Matsuri! - me abrazó Temari, era mi amiga desde hace un año aprox. íbamos juntas a clases de baile, llevaba su cabello rubio en sus típicas cuatro coletas y sus ojos verdes transmitian pasión.

- Hola Temari, Sakura, Ino y Tenten - saludé en orden, Sakura tenía el cabello rosa, muy blanca, sus ojos eran jade, su mejor amiga, Ino, portada su cabello rubio muy claro en una coleta alta. Sus ojos eran azules como el cielo. Era mas que hermosa, lucía un pequeño vestido fresco morado.

- Tiene tanto que no te veíamos - me dijo nostálgica Tenten, pasando su mano por sus chonguitos castaños.

- Lo se, pero bueno, llegue para quedarme - anuncié feliz.

- Estuviste viviendo en Suna ¿verdad? - cuestionó Temari.

- Así es... - un carraspeo me interrumpió, atrás de mis amigas, recargados en un escritorio 3 chicos. Hinata volvió a reír.

- Ah, ellos son... Kankuro, mi hermano, si, el imprudente del sonido - le dedicó una mirada envenenada mi amiga.

- Hola Matsuri - intentó sonar cortes Kankuro, lo logró, su cuerpo era imponente, llevaba el cabello corto, era café, al igual que sus ojos, y tenía pintadas unas extrañas lineas moradas en la cara.

- Ahhh - suspiró aburrido otro castaño con coleta, no era feo definitivamente - Soy Shikamaru Nara, el novio de esta problemática - miró a Temari, esta se sonrojó.

- Pero Shika-vago aun no te respondo nada - aclaró la rubia.

- No te engañes mujer, sabes que eres mi novia, no necesitas responder... que problemática - volvió a suspirar.

- Jajajaja Temari te lo tenias bien guardado eh! - la molesto la pelirrosa.

- ¡Ay frentona! Siempre fue obvio - le contesto Ino.

- ¡Ya es suficiente! - gritó sumamente sonrojada la Sabaku No - y... el es Sasuke - dicho ese nombre, la chica de ojos color jade tomo un ligero rubor en las mejillas.

- Hmp - creo que fue un saludo.

No tenia palabras para describirlo, guapo... mas que guapo, podría ser modelo, era el mas blanco de todos, su cabello azabache con tonos azules algo rebelde era el perfecto contraste a su piel, sus ojos mas obscuros que una noche sin luna, era el chico mas guapo que había visto en mi vida. Con razón a Sakura le gustaba, o bueno, eso creía, aun no la conocía muy bien, todas nos hicimos amigas en la clase de baile, podría decirse que con la que mas me llevaba era con Hinata y Temari, no conocía a la mayoría pues mi casa se encontraba muy retirada de todo, me había ido a vivir a Suna por el trabajo de mis padres, pero murieron en un accidente por lo que regrese a Konoha. Llegue destrozada, sino hubiera sido por Sasori... no se que habría sido de mi. Y ahora no tenía ni a ese maldito. El simple hecho de pensar en ellos cambio mi humor, me sentí triste.

- Y... no se les hace raro que no haya llegado Gaara - me saco de mis pensamientos Kankuro ¿quién era Gaara?

- Hmp... supongo - le respondió Sasuke mirando hacia el elevador que se abría. Dos pelirrojos la traspasaron, uno era Sasori, el otro... no pude ver la cara del otro, se me formo un nudo en la garganta, los dos hombres me clavaron la mirada, sentí el nudo crecer, Sasori intento acercarse a mi. Saque el aire de golpe, todo, absolutamente todo el enojo se había ido, quedando únicamente la tristeza.

- ¿Ma-matsuri-chan que ocurre?- dudó Hinata al notar mi temblor.

- ... - corrí al sentirlo a menos de dos metros de mi, no llevaba dirección alguna, me tropecé varias veces con los escritorios, tire algunos papeles, no me importó, lo único que quería era huir de el. Me metí en la primer puerta que vi, era una oficina, se leía un nombre en la entraba pero no me tome el tiempo para leerlo. Una vez adentro quede estática, parecía que mis pies se hubieran pegado al piso. Mis ojos se aguadaron y pronto dos lagrimas traicioneras descendieron por mis mejillas, así me quede varios minutos intentando calmar mi respiración. Alguien abrió la puerta de la oficina en la que estaba, no voltee.

- Disculpa... - habló una voz profunda masculina, otro nudo se formó en mi garganta intentando no llorar de nuevo, pero fue imposible, el extraño se acerco a mí, sentí su respiración en mi hombro, no era Sasori y lo sabía, no era tan importante como para que me siguiera. Me dí la vuelta y me lancé a sus brazos, en busca de apoyo... de calor, apenas y pude apreciar su cabello rojo, me hundí en su pecho y lo abracé, al principio no respondió mi abrazo, pero después de unos segundo me rodeo con sus brazos suspirando pesadamente.

- Y-yo lo siento mucho - llorando desconsoladamente mojando con mis lagrimas su camisa, la cual sorprendentemente ya estaba húmeda, sorprendida subí la mirada y me encontré con unos hermosos ojos verde agua y un kanji rojo en su frente, entonces lo reconocí - tu eres... - apenas y susurre, sentí como perdía el color de mi piel, cosas malas siempre me pasaban, pero esto era el colmo. Mis lagrimas cesaron.

- ¿El pendejo al que mojaste? Mmm... me temo que si - dio una casi invisible sonrisa - estas en mi oficina - mi corazón empezó a latir mas rápido de lo normal, la sangre subió violentamente a mi cara, solo quería una cosa. Que la tierra me tragara.

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