El electrocardiograma resonaba por toda la habitación, las crestas y valles dibujaban en el papel una imagen que revelaba un hecho digno de estudiarse, los oídos le zumbaban como al salir de la disco después de varias horas y los parpados le pesaban tanto que abrirlos se estaba convirtiendo en una odisea. Jane pestañeo varias veces antes de conseguir despegarlos, se sentía confundida y adormecida, trato de hablar pero sus labios no se movían, cuando al fin logró distinguir las figuras pudo notar a un grupo de mujeres vestidas con ambos verde claro que salía ordenadamente de la habitación en la que se encontraba. No recordaba bien que había sucedido, solo venía a su mente la imagen del camión cruzarse en su camino y luego nada más, a lo lejos unos rizos dorados le llamaron la atención, trato de fijar su mirada lo más que pudo y esbozo una sonrisa al notar unos ojos verdes que la buscaban con anhelo, sintió el cálido roce de una delicada mano posarse sobre la suya y exclamar un simple "hola Maura" que puso a su amiga a llorar de manera desconsolada como jamás la había visto antes.
-Doctora Isles- alguien la llamaba desde fuera de la habitación, Maura no lograba despegarse del agarre que mantenía con la morena a pesar que sabía que no debía atosigarla - ¿doctora? Necesito que venga un momento por favor. La pelirroja se aparto despacio y camino hasta la puerta sin atreverse a dejar de mirar a la detective hasta que estuvo fuera.
M- Lo lamento, se que no debí arrebatarme así sobre ella- dijo apenada temiendo haberle hecho daño a Jane.
-No se preocupe, es perfectamente normal, solo quiero dejarle claro un par de cosas antes de proceder- dijo la mujer con una sonrisa en su rostro pero denotando lo importante que era su atención en ese momento- Han sido muchos años y como bien debe saber es probable que haya perdido movilidad en sus extremidades, también puede tomarle tiempo volver a hablar con normalidad y debemos tratar de que no fuerce la vista por lo que la trasladaremos a un cuarto especializado con iluminación suave.
M- Lo comprendo, me parece una excelente idea, y yo me haré cargo de los tratamientos necesarios para recuperarla, se que debe comenzar con fisioterapia y la ayudaré con el habla- contesto arrebatándose una vez más, tratando de que el tiempo pasara rápido para poder volver junto a la morena.
-Hay una cosa más- exclamo esta vez con mayor seriedad logrando que el cuerpo de Maura temblara- en casos como este se puede notar una perdida de masa encefálica, no es habitual de todos los casos pero si es una posibilidad que debemos tener en cuenta, haremos mas estudios en los próximos días para determinar el grado de deterioro que pudo haber tenido.
M- Esta bien- sus ojos volvieron a llenarse de lágrimas mientras retorcía sus manos una sobre otra, suspiro profundo y se dispuso a hacer la pregunta que tanto temía realizar- ¿existe la posibilidad de que vuelva a caer en coma?- esa sola idea le destrozaba el corazón, no quería volver a perder a Jane cuando apenas acababa de recuperarla.
-Mire la posibilidad de que eso pase es la misma que tenía de despertar- dijo sonriendo mientras posaba su mano sobre el hombro de Maura y le daba un cálido apretón en señal de ánimo- nadie saca el boleto ganador dos veces, así que seamos optimistas. – Esas palabras reconfortaron tanto a la forense que dejo caer sus brazos con alivio al tiempo que afirmaba con la cabeza.
M- ¿Puedo volver con ella?- pregunto finalmente en un tono que se sintió mas una súplica que una pregunta en si.
-Por supuesto, solo no le brinde demasiada información, tratemos de ir con cautela hasta saber mas de su estado.
Maura asintió una vez mas, le regalo una sonrisa y giro sobre sus pies para regresar junto a la detective, una vez allí acerco una silla a su cama y tomo su mano en silencio sin atreverse a decir absolutamente nada. Jane la miró con los ojos entreabiertos y comenzó a esforzarse por articular alguna frase.
J-¿Qué ha pasado Maura?- pregunto arrastrando un poco las palabras.
M- Tuviste un accidente- exclamo casi en un susurro apretando los dientes y desviando su mirada al piso- ibas persiguiendo a un sospechoso en tu coche y un camión se te atravesó, saliste despedida por el parabrisas porque su cinturón de seguridad había sido saboteado, capturamos a los culpables pero tu terminaste aquí.
J- ¿Y Camile?- pregunto mientras procesaba la información.
M- Ella esta muy bien, te extraña muchísimo- dijo sonriendo mientras las lágrimas volvían a correr por sus mejillas pálidas.
J- ¿Cuánto tiempo estuve inconsciente?
M- Jane debes descansar, es mejor que tengamos esta conversación por la mañana- contesto la pelirroja sin atreverse a decirle la verdad por temor a una reacción que pudiese regresarla al coma.
J- Maura quiero saberlo- insistió con los ojos cerrados debido al brillo de la luz.
M- Los médicos me han dicho que van a cambiarte a una sala con iluminación especial- trato de disuadir el tema.
J- Maura- susurró en tono de súplica.
M- Me han pedido que te de la menor cantidad de información posible Jane.
J- Maura por favor- los ojos de la morena volvieron a buscar aquellos que sabía eran fieles a la verdad bajo cualquier circunstancia. La forense hizo un gesto con su rostro en señal de preocupación y suspiró profundo sabiendo que no podía negarse a una petición como esa.
M- Cuatro años Jane- aquellas palabras se le clavaban en el pecho como mil puñales y le dolieron pronunciarlas mucho más de lo que Jane parecía procesar – estuviste en coma cuatro años, dos meses y cinco días, los médicos nos dijeron que las posibilidades de que despiertes eran una en un millón.
Jane se quedó en silencio por un largo rato, mantenía sus ojos cerrados pese a que Maura había apagado la luz de la habitación para ayudarla a que la transición sea menos brusca, contactó con Ángela para informarle la situación y decirle que se quedaría a pasar la noche allí. Sus ojos estaban perdidos en la penumbra de la habitación y mantenía la mano de Jane aún sujeta entre las suyas sin poder creerse que la había recuperado, la vio dormir por horas mientras observaba los monitores que no mentían, Jane estaba devuelta. Sus ojos comenzaron a caerse con pesadumbre y aunque no quería dormirse por miedo a despertar y que Jane ya no estuviese no pudo evitarlo, su mano libre colgó por un costado de la silla siendo arrastrada por el cansancio y el silencio.
Despertó cerca de las ocho de la mañana, sus ojos tardaron un momento en adaptarse a la luz, estaba adolorida por la posición en la que había dormido y se sentía agotada. Cuando al fin logro incorporarse se sobresalto al notar que Jane ya no se encontraba a su lado, salió con prisa de la habitación volteando a ambos lados en busca de una cara conocida, estaba comenzando a desesperarse cuando la doctora de la morena apareció tras una esquina.
-Doctora Isles justo iba a buscarla-dijo la mujer notando la palidez en el rostro de Maura- la detective Rizzoli se encuentra bien, no se preocupe, la han llevado a realizar una tomografía y luego la trasladamos a la habitación 110 en el segundo piso.
M- Muchas gracias, comenzaba a asustarme-dijo llevándose una mano al corazón tratando de acomodar el ritmo de los latidos.
-Váyase a casa, dese una ducha y descanse, quédese con su hija, la llamaremos si hay alguna novedad.
M- No voy a irme a ningún lado- exclamo con convicción y se marcho para esperar a Jane en su nueva habitación.
Pasó al menos una hora dando vueltas entre las paredes blancas hasta que pudo ver la camilla de la morena acercarse por el pasillo, ya había hablado con Ángela quien acordó aguardar un poco más para ir a ver a su hija, también se había comunicado con Korsak que pese a la emoción de la noticia también había accedido a esperar para visitar a la detective.
M- Te ves mejor- dijo sin saber que decir cuando al fín estuvo una vez más sentada junto a la morena- lamento lo que paso Jane, la vida ha sido dura sin ti todo este tiempo, pero espero con todas mis ansias que juntas podamos dejarlo atrás y seguir como antes.
J- Tu no tuviste la culpa Maura- dijo sonriéndole levemente, su voz comenzaba a parecerse a la de siempre y en el fondo de sus ojos Maura pudo descubrir un ápice de esperanza al tiempo que sentía que su vida volvería pronto a recobrar su cause. – Dirás que estoy loca, pero puedo jurar que escuche a una niña hablándome, más de una vez, tengo recuerdos de saber cosas y no se como esta todo eso en mi cabeza- Jane hizo una pausa para evaluar lo que estaba diciendo- ¿era Camile verdad?
M- Así es- respondió con una sonrisa- la he traído a verte cada semana sin falta desde el accidente, no iba a permitir que te olvidara, y se que no estas loca, por eso lo he hecho, un estudio reciente confirma que los pacientes que escuchan las voces de sus seres queridos sufren menos deterioro mental y tienen mayor posibilidad de recuperarse.
J- Extrañaba tu estado google, - exclamo sonriendo- gracias Maura, eres increíble, aún no puedo creer que te hayas hecho cargo de mi hija, tienes mucho que contarme sobre ella- Jane suspiro con tristeza y llevo sus manos sobre sus cabellos con algo de dificultad pero siempre bajo la supervisión constante de la forense quien no puedo evitar sonreír al notar que la morena podía moverse.
M- Es una niña muy inteligente, practica esgrima y es muy buena, pero estoy segura que estas muy ansiosa por enseñarle a jugar baseball y llevarla a ver a los Red Soxs.
J- La próxima semana es su cumpleaños, las enfermeras me dijeron la fecha, no puedo creer haberme perdido tantos años en su vida.
M- Estará feliz de verte Jane, rezamos juntas por ti todas las noches y nada de lo que paso es tu culpa, estas con nosotras ahora- Maura no cabía en si misma de la alegría que sentía al poder hablar con la morena sobre su hija, pero no pudo evitar sentir una punzada al darse cuenta que con Jane otra vez en el mapa Camile dejaría de ser su hija.
J- Ella siempre será tu hija Maura- las palabras de Jane dejaron a la pelirroja sin habla, ¿cómo era posible que tantos años después esa mujer aún pudiese sentir lo que estaba pensando- se que te llama mamá y apruebo que así sea- la morena le sonrió con dulzura y busco su mano sobre las sábanas blancas.
M- Gracias por decirlo, la siento mía aunque no lo sea, ustedes son mi familia- y tras decir eso, Maura reparo en un detalle que no había recordado tras tanta exaltación, el anillo que se suponía debía estar en el dedo anular de la mano izquierda de la detective ya no estaba allí- te has quitado el anillo.
J- Oh si, me han obligado para meterme en el tomógrafo por toda esa cuestión de los metales y eso- Jane saco el anillo del bolsillo de su camisón y volvió a colocárselo en su dedo, lo miró detenidamente hasta que noto que no sabía porque lo llevaba consigo- ¿de que es esto Maura?
M- Verás, hubo un pequeño detalle que no tuviste en cuenta cuando me pediste que si te ocurría algo me hiciera cargo de Camile- la forense comenzó a retorcer sus manos una vez mas con nerviosismo mientras buscaba las palabras para expresarse correctamente- debido a que no dejaste un testamento en vida ni nada que me diera la custodia legal esta quedaría en manos de tu madre, pero como ella sabía que tu querías que yo la criara se le ocurrió que nos casáramos para así poder adoptar a Camile.
J- Intentas decirme que yo…- dijo algo confundida buscando la palabra para continuar la frase mientras señalaba con su dedo el espacio vacío que había entre ellas.
M- Si Jane- exclamo levantando su mano y mostrándole la alianza dorada que descansaba en su dedo- eres mi esposa.
