Capítulo II.- Angel & Khriz – Me enamoré – Charlie/Hermione – Romance
Desde que entrase en Hogwarts, Ron se había acostumbrado a escribirle cartas a su hermano mayor, Charlie, después de todo, dentro de todos sus hermanos, Bill y Charlie, eran los únicos que no se metían tanto con él. Le contaba las cosas más interesantes, o para quejarse.
Charlie siempre estaba en Rumania, casi siempre, por su amor a los dragones, iba muy poco a casa, una vez al año y no solía quedarse más de una o dos semanas.
Sin embargo, Charlie no sólo amaba los dragones. Amaba a Hermione. Se había ido enamorando a través de las cartas de Ron, cuando le hablaba de ella.
En el primer curso le sorprendía el avance desde llamarla "repelente marisabidilla", "rata de biblioteca marginada", hasta la última carta del curso, donde le relataba una ventura tan extraordinaria…y con la que habían ganada la Copa de la Casa después de tanto tiempo. Podría recitarlas de memoria:
"Charlie,
Esta ha sido la mejor y la peor semana posible, por un lado he conocido a Harry Potter, el de verdad, ¡con la cicatriz incluida! Estamos juntos en Gryffindor. Es diferente a como lo había imaginado, más majo y menos orgulloso, Malfoy le ofreció su amistad y la rechazo como quien rechaza caca de hipogrifo.
La persona que hace mi semana un asco, no es Malfoy, es una chica. Se llama Hermione Granger y es una marisabidilla, el ojito derecho de la profesora. Me alegra que Snape, que también es un repelente, no la vea tan increíblemente inteligente, como el resto de profesores. Lo responde todo, y no tiene ni un solo amigo. Nadie la soporta…"
El resto de la carta era simplemente quejándose de las normas de la escuela.
En la última hablaba de ella de otra manera:
"¡Charlie, hemos ganado la Copa de la Casa! ¡Hemos ganado a Slytherin! Tenías que haber visto la cara de esas asquerosas serpientes cuando Dumbledore cambió los adornos verde y plateado a rojo y dorado, con leones en vez de serpientes. Pero es lógico que ganáramos después de lo que pasamos para evitar que 'quien-tu-sabes' pudiera conseguir la piedra filosofal. Harry es definitivamente increíble, después de que pasáramos por delante del hocico de un perro de tres cabezas, voló en un enjambre de llaves hasta dar con una exactamente igual a la puerta para poder seguir avanzando. Y Herms, Hermione, tampoco lo hizo mal, primero aterrizamos en una planta que pensaba estrangularnos, pero ella recordó que era vulnerable a la luz y el calor porque Sprout lo mencionó" – la palabra subrayada tres veces – "en clase y luego resolvió el acertijo de Snape para que Harry siguiera adelante. No creas que yo no hice nada, tuvimos que jugar una partida de ajedrez mágico, cosa de McGonagall. Pero esto es 'secreto' así que no se lo cuentes a mamá…"
Tres niños de once años, salvando el mundo. Casi parecía mentira, pero tanto los gemelos como Percy corroboraron que era verdad y Molly castigo a Ron dos semanas. En el fondo ella también estaba orgullosa de Ronald.
Hola ¿qué tal?
¿Cómo estas?
¿Qué te trae por aquí?
tanto que él me hablo de ti
y es verdad,
todo lo que me dijo es así
pero se le olvido decir
En segundo las cartas eran similares, le contaba las cosas, siempre después de que pasara todo el peligro, como si no quisiera que interviniese. Había robado el coche de su padre para volar hasta Hogwarts y cayeron sobre el Sauce Boxeador, los vieron siete muggles y su padre tuvo que pagar cincuenta galeones. Harry hablaba pársel, lengua de serpientes, lo que lo señalaba como sospechoso de la Cámara de los Secretos. Prepararon una poción Multijugos para sacarle a Malfoy información, la chica fue la encargada de esa parte, no pudo ayudar más en eso porque se transformó en gato. Además de que la pequeña también había adivinado cómo se movía el monstruo por el castillo, y qué era. Estuvo un tiempo sin recibir noticias, hasta el final del curso donde le dijo que habían entrado en la Cámara de los Secretos, que el basilisco medía como mínimo treinta metros y que Ginny estaba a salvo, que alguien la había hechizado pero que no había sufrido mayor daño que el susto y todos los petrificados habían regresado a la normalidad.
Que eres la más hermosa de todas las mujeres
que eres casi perfecta pero que no lo quieres
que no sientes lo mismo y aunque ni lo note ves
solo que del cariño de una pasión que muere
yo se que el es mi amigo por eso nunca te hable
pero hoy tengo que decirte que
En cada carta notaba que su hermano quería a la chica, el cariño que le iba cogiendo, incluso si el no se daba cuenta. También Harry Potter parecía muy importante para Ron. Era bueno que tuviera tan buenos amigos. En tercero no pudo dejar de reír durante un rato cuando le contó:
"…Tenías que haber visto como fue, porque fue increíble, el maldito Malfoy no dejaba de burlarse de Hagrid y Buckbeak, el hipogrifo por el que pasamos tanto tiempo en la biblioteca. Teníamos que salvarlo, no es malo, Malfoy solo es un quejica. Herms lo amenazó con la varita, le dijimos que lo valía, vamos, ni siquiera se había enfadado tanto cuando la llamo, ya sabes… 'sangre sucia', pero aceptó dejarlo y a la vez que se giraba para irnos de allí, cogió impulso, y le dio. Se quedó como un pasmarote, sin saber por dónde le vino el golpe. ¡Menudo idiota!..."
Me enamore, sin querer sin razón sin motivos
no se como fue pero
Me enamore tal ves fue todo lo que el me dijo
tal ves no este bien pero
Ese año no parecía ir muy bien entre ellos, algunas cartas parecía que estaban apuñaladas con la pluma, le costaba leer las quejas de Ron, que no eran pocas, sobre el gato de Hermione, con como casi destrozaron una grandiosa Saeta de Fuego por las dudas de que pudiera haberla enviado Sirius Black y todo porque la chica había querido ayudar. Él la apoyaba, por muy buena que sea una escoba, un asesino fiel a Voldemort andaba suelto, detrás de Harry, cualquier precaución es poca. También se quejaba del maltrato a Scabbers. Y estuvo a punto de responderle un "Ron, los gatos comen ratas y Scabbers es demasiado vieja", aunque hubiese sido cruel.
Y nadie manda en el corazón
herirlo no es mi intención
pero quien va a entender
que su alegría es mi perdición
sentiré la presión y el efecto
fallarle a un amigo por mis defectos
y a la vez conocer el amor perfecto
para mi esto no es pretextos
y no se al ver esto no valgo nada no se como darle cara
perdí un gran amigo que respetaba por tu cara
soy el que ahora lo apuñala
Muchas veces, mientras leía, le ponía cara a Hermione, le llamaba tanto la atención, una chica tan joven y tan inteligente, sólo la conocía a través de su hermano pequeño, pero para él, si fuese unos años mayor, sería la mujer perfecta. Una parte de si mismo se empeñaba en decirle que si fuera unos años mayor, perdería gran parte del interés por ella. Se la imaginaba, no una belleza, pero si guapa, mona. Una chica delgada y pequeña, con el pelo negro bien atado en una coleta, un moño o una trenza, a veces era rubia, y unos grandes ojos tras unas gafas de pasta, ojos curiosos, inteligentes…y una piel pálida y suave. Era un pervertido, un enfermo, un degenerado, por pensar en la amiga de su hermano pequeño. Llegó al punto que necesitaba hablarlo con alguien, pedir consejo, ¿pero a quién? No era un tema que pudiese hablar por carta, ni siquiera por la red flú. Todo se resolvió cuando su padre le dijo que irían al Mundial de Quidditch, todos, incluidos los amigos de Ronald.
Me enamore, sin querer sin razón sin motivos
no se como fue pero
Me enamore tal ves fue todo lo que el me dijo
tal ves no este bien pero
Llegó a casa más tarde de lo que habría previsto, uno de los dragones se había puesto de parto a ultima hora y lo necesitaban para mantener a la madre lo más tranquila posible y quitarle el huevo para revisarlo, así que perdió el transportador. Tuvo que esperar otras diez horas para el siguiente, en lo que se llevaban a cabo los trámites y demás. Todo ello le valió una buena regaña por parte de la señora Weasley. Cuando por fin llegó, sólo había dos personas despiertas: su madre, tan adorablemente maternal, con un buen plato de estofado caliente para él, y una chica pequeña, de pelo castaño en rizos indomables, y ávidos ojos color miel, encogida en uno de los sillones, con unos jeans y una camisa azul, con el enorme libro de "Hogwarts, una historia" entre sus manos.
-Hermione, querida – La chica levantó los ojos, maduros, serios y a la vez inocentes – Este es Charlie, Charlie, ella es Hermione.
La chica le sonrió, se iba a levantar para saludarlo, aunque el se adelantó y se agachó sobre ella para darle dos besos en las mejillas, que se ruborizaron enseguida. Era tan tierna, no era nada como él se la había imaginado y parecía perfecta, igualmente.
-Ron me ha hablado mucho de ti, la bruja más inteligente de tu generación – Y su mirada fue al libro que apretaba la chica contra el pecho – Es un libro muy bueno, pero no pensé que nadie lo leyese.
-Solo es algo de lectura ligera – Frunció el ceño – Hasta que tenga los libros para cuarto.
Y cada quien a su habitación. Ahora que Hermione tenía cuerpo y rostro físico y real en su mente, las cosas eran más difíciles, resultaba más fascinante y encantadora, incluso con los dientes delanteros un poco más grandes de lo normal. Aunque toda ella, era extraordinaria, nadie más que ella hacía hervir su sangre de una forma tan excitante. Mañana hablaría con Bill, lo necesitaba si iban a pasar algún tiempo, juntos.
-¿Te gusta Hermione? ¿Hermione Granger? ¿La chica tan inteligente de CATORCE años que estudia con nuestro hermano PEQUEÑO Ronald? – Asintió, pasando por alto las palabras que su hermano había resaltado tan…amablemente. – Charlie, tío, tiene catorce años y tu veintiuno.
-No es como si lo hubiese hecho a propósito.
Paso como por arte de magia
me enamore de todo lo que el decía
de tu cara tus ojos tu boca tu piel
y cada amanecer muy bella te veías
dime que puedo hacer
si eres la mujer que me eriza la piel
(tú lo sabes)
se que es un error quererla a usted
pero a mi lado la quiero tener y.
Después llegó el ataque de los mortífagos, había estado a punto del colapso mental de lo preocupado que estaba. Y a ello solo consiguieron llegar más cosas peligrosas, el Torneo de los Tres Magos, la vuelta de Quien-no-debe-ser-nombrado, la desaparición de las cartas de Ronald al llegar a Hogwarts la nueva profesora de Defensa Contra las Artes Oscuras, Dolores Umbridge, Grimmauld Place, Sirius, su padre herido….tantas cosas en apenas dos años, y al final el trío desapareció. Se esfumó. Una misión que solo ellos podían cumplir y que podía hacer que acabasen jodidamente muertos. Como si él no lo hubiera pasado lo suficientemente mal cuando le habían dicho que sus hermanos y Hermione estaban heridos.
fue creciendo poco a poco
este amor tan fuerte que siento por ti
las noches son tan amargas
por que no te tengo aquí
fue creciendo el sentimiento
y sin darme cuenta
deseándote a ti
sin ti no puedo vivir
Durante la guerra intentó apartarse todo lo humanamente posible de los sentimientos, pero tenía sueños, sueños muy vívidos de dos cuerpos juntos, indecorosamente juntos y desnudos en una cama. Hermione ya era mayor de edad, y sí, le llevaba siete años. ¿Y a quién le importa?
Me enamore, sin querer sin razón sin motivos
no se como fue pero
Me enamore tal ves fue todo lo que el me dijo
tal ves no este bien pero
Me enamoré
Al acabar la guerra, Voldemort muerto, bajas para ambos bandos, no esperó. No se escapó como hasta entonces. Bill tenía a Fleur, Ron quería a Hermione, la había amado…como hermana, cuando casi muere Lavender a manos de Greyback se dio cuenta y permanecía a su lado. George y Fred tenían a dos chicas de Gryffindor…Incluso Remus estaba con Tonks y a Teddy, su hijo, y su diferencia entre edades era mucho más que siete simples años. No quería acabar como Snape, sacrificando su vida por una mujer a la que no tuvo el valor de decir lo que sentía, según contaban las malas lenguas, Snape había amado a Lily Potter hasta la locura y solo la había amado a ella. Buscó a su Lily particular hasta dar con ella en medio del salón, retirando escombros para hacer más sitio a los heridos y medimagos de St. Mungo.
Mi amor que te puedo decir
me enamore de ti
en el libro de los sentimientos
nada esta escrito
y en el lenguaje del amor
no existe el jamás y el por siempre
que el corazón decida
La cogió allí mismo, la abrazó contra su pecho, y la besó con fuerza, con ardiente necesidad, y no le importó que la gente mirase. Sonrió cuando ella correspondió, apoyando las manos en su pecho. Se separó unos milímetros. Ambos sonreían.
-Me enamoré de ti, Hermione Granger.
-Me enamoré de ti, Charles Weasley.
