Capítulo II
Manchester, sólo quedaba a unos 50 kilómetros de Liverpool, y una vez más, y como siempre, lo primero que hicieron al llegar, fue registrarse en el hotel, cosa que Rachel siempre se encargaba. Santana miraba detenidamente el nuevo hotel, aunque para sus adentros, lo encontraba igual que todos.
De pronto, un hombre de unos 25 años, quien era el productor de toda la carrera artística de Santana, la llamó.
-San… Ven aquí.- dijo el hombre. Santana rápidamente se acercó.
-Qué sucede Thomas.- preguntó con una sonrisa.
-Hoy, después del concierto, haremos una fiesta. He reservado las mejores salas VIP de un club que no queda muy lejos de acá…
-Me parece estupendo, sin embargo… ehm, tú sabes que no me agrada bailar.
-Claro que lo sé mi querida Santana, pero piénsalo… podrás tomar unos tragos, conocer gente nueva de esta industria…
-No cerrarán el lugar cierto?- preguntó la joven morena.
-Diré que no lo hagan si tú quieres.
-Está bien. Entonces, una fiesta será…-dijo la chica luego de ver como Rachel ya había terminado de registrarse.- Nos vemos Thomas.- dijo Santana, marchándose rápidamente donde estaba su amiga.
-No puedo creer que no hayan tomado en cuenta las peticiones que les hicimos, detesto cuando pasa eso, siempre tengo que dejar un reclamo o algo así…- discutía consigo misma Rachel.
-Hey Rach, qué pasó ahora?
-Les dije queríamos agua natural con toques de limón, no con toques de naranja!
-Rachel, son detalles… además no es gran cosa el agua. Puedo tomar hasta de la llave.
-Santana, cuando será el día en que te comportes como una diva?- rió su amiga.
-Sabes que no lo haré… sé lo que no es ser nadie, sé lo difícil que es trabajar para otros… Prefiero ser amable.
-Lo sé.- dijo Rachel abrazando fuertemente a Santana.- Muy bien, muy bien, la prueba de sonido es a las 4, Santana.
-Está bien, está bien… estaré en mi habitación… que por cierto…
-261
-Gracias Rach.
….
La tarde pasó rápidamente, y el concierto fue todo un éxito, bueno al menos así se sentía Santana, lo que más le gustaba a la joven cantante era cuando guardaba silencio y podía escuchar esas miles de voces cantando. Su piel se erizaba y sus ojos algunas veces se llenan de lágrimas.
Pero ahora tenía una fiesta a la cual asistir, quería divertirse, sin embargo hace muchos años que no lo hacía, ya que era sólo con Quinn con quien le gustaba bailar y salir a divertirse. Lo único bueno de la fiesta, es que podría tener una excusa para beber…
-Rachel, apresúrate…- gritó desde el baño Santana.
-Es que… sabes que no me agradan estas cosas…
-Sólo es una fiesta.
-Pero… yo no bailo, no bebo… no entiendo por qué tengo que ir.
-Por que eres mi mejor amiga y te quiero junto a mi, quedó claro?- dijo riendo.
-Claro, claro…
Ambas chicas llegaron rápidamente al lobby, en donde se encontraron con Thomas y con otros dos amigos del chico. Se subieron rápidamente a la limosina, y en cosa de segundos llegaron a la disco. Santana vestía un entallado vestido negro, que hacía resaltar su hermosa figura, mientras que Rachel tenía un vestido rojo, no tan provocador como el de su amiga.
En cuanto Santana descendió del auto, nuevamente fue atacada por los flashes de las cámaras, pero esta vez no eran fans, si no que paparazzis. Pero esto no le importó a la joven morena, sonrió y entró rápidamente al club.
El dueño del local les dio la bienvenida y los guió al sector VIP. Era un lugar espacioso, que quedaba sobre la pista de baile. Santana se sentó de inmediato y Rachel con temor se sentó junto a ella sin pensarlo.
-Rachel, no estamos aquí para pasarlo mal, por favor cambia esa cara de terror.
-Santana, ya te lo he dicho! No me gustan estas cosas…
-Okey, okey… mira te tomarás algo y luego, si quieres podemos ir a bailar o algo así…
-San…- dijo un poco molesta, como lo hace un niño pequeño.
-Es mi última palabra.
-Pero no alcohol!
-Entonces que tiene de divertido, Rach.- Santana dijo con una sonrisa malévola. De pronto se acercó un camarero que les preguntó que deseaban tomar.- Danos Sex in the Beach.
-Santana…
-Tranquila, sólo un trago. Que sean dos, y tráenos también dos tequilas Sunrise.- el muchacho asintió de inmediato y se marchó.
- Ni se te ocurra que me tomaré esos dos tragos…- dijo Rachel con temor.
-Anda, lo pasaremos bien.- dijo Santana con alegría.
Todos lo que se encontraban allí, conversaban felizmente, reían y bebían. El camarero volvió con los tragos que Santana había pedido y la morena rápidamente sonrió.
-Muy bien Rach…- dijo sonriendo al ver la expresión de su amiga.
-San… no quiero…
-No pasará nada, es sólo un trago Rach…
-Está bien… pero sólo uno.
-Claro, claro.- dijo Santana mientras le acercaba el primer trago.- Este es más suave, así que partiremos con este.- dijo acercándole el tequila, Rachel observó con cuidado. Santana sonrió y chocó su vaso con el de su amiga.- Por nosotras.
-Claro, lo que tú digas…- dijo Rachel tomando su primer sorbo. Una mueca de desagrado se formó en su rostro, pero siguió bebiendo.
Ya había pasado una hora, y varios vasos estaban vacíos sobre la mesa de ambas chicas. Rachel se encontraba evidentemente ebria, mientras que Santana sólo se reía al ver a su amiga. De pronto Santana se levantó y observó la pista de baile. En ese instante algo llamó su atención, o más bien, alguien.
La reconoció de inmediato, ese cabello rubio, ese cuerpo esbelto y alto. No era sino la chica de las entradas, la chica de Liverpool. Rápidamente, Santana miró a Rachel y sonrió.
-Rach, es hora de bailar!- le dijo al oído, debido a lo fuerte que estaba la música.
-No me siento bien, San!- dijo Rachel.
-Anda, si no pasará nada.-dijo Santana mientras tomaba de la mano a la pequeña morena. Ambas chicas bajaron a la pista de baile y los ojos de Santana buscaban desesperadamente a la joven. Rachel por otro lado, tomó el descuido de Santana y se soltó rápidamente y se dirigió al baño.
De pronto, Santana la vio. La chica se encontraba en la barra, conversando con el barman, la joven morena no lo dudó ni un segundo y se le acerco. Al llegar allí, el barman la miró con sorpresa, cómo si no pudiera creer que alguien tan famoso estuviera frente a él. Santana claramente lo ignoró, ya que estaba completamente perdida en la chica que estaba a su lado.
-Hola…- saludó Santana. Brittany se volteó de inmediato. ´
-Wow, quiero decir… ehm… oh Dios!- dijo como cualquier fan lo hubiera hecho.
-Hola Brittany.- volvió de decir Santana. El joven del bar, se sorprendió al ver que Santana supiera el nombre de esa chica. Con curiosidad miró a Brittany.
-Hola…- dijo mientras su voz tiritaba por los nervios.
-Te molesta si te acompaño?- preguntó la joven morena.
-No… no… claro que no.- titubeó Brittany.
-Y bien, que haces aquí, creí que vivías en Liverpool?- preguntó Santana con una evidente sonrisa.
-Bueno, mi padre vive acá en Manchester.- dijo con nerviosismo.
-Ya veo, y cómo está Nicole?- preguntó Santana.
-Está bien, se alegro al saber que bueno… ehm… que la conocí y que nos dio entradas para su concierto.- Brittany no podía evitar sonrojarse, sus ojos se perdían en la belleza de la joven morena, además ese vestido no dejaba mucho para la imaginación. Santana pudo notar como Brittany la observaba y sin perder tiempo, volvió a hablar.
-Puedo invitarte un trago Brittany?- dijo la morena.
-No es necesario…
-Insisto.- dijo Santana.
-Está bien, muchas gracias.-dijo perpleja Brittany, Santana López una hermosa cantante, le invitaba un trago en un club de Manchester… era simplemente irreal.
-Qué deseas tomar?- preguntó Santana, sentándose más cerca de la chica. La verdad era, que la joven morena encontraba hermosa a Brittany, y también el alcohol estaba empezando a hacer un efecto en ella. Sin temor, Santana observaba como los labios de Brittany se movían con delicadeza.- Disculpa?
-Dije que cualquier cosa está bien…
-Muy bien, dos manhattans entonces.- dijo sonriendo Santana. El barman comenzó a trabajar de inmediato en los tragos de ambas chicas. Brittany apenas podía mirar a Santana, se sentía tan indefensa.- Por qué vienes aquí?
-Bueno… me gusta mucho bailar…- dijo Brittany con temor.
-A si? Qué te gusta bailar?
-De todo. Y a ud, le gusta bailar?- dijo la rubia. La cara de Santana se desfiguró al escuchar lo que acababa de decir la joven.
-Ud? Brittany, sólo dime Santana.- dijo con una sonrisa. Brittany asintió con temor.- En cuanto al baile… bueno hace mucho tiempo que no bailo.- dijo, mientras el joven del bar les entregaba sus tragos. Santana miró atentamente la copa.-Pero da igual… bueno, a tu salud Brittany.- dijo mirando coquetamente a la joven rubia. Brittany se sonrojó de inmediato. Su cabeza se llenaba de pensamientos… la forma en que Santana la miraba, la forma en que le hablaba o el simple hecho de que hubiera recordado su nombre, le hacía sentir cosas demasiado especiales.
Santana había acortado un poco la distancia entre ellas, pero no tanto como para poner a Brittany nerviosa. La verdad era, que la morena se moría por besar a Brittany… no sabía por qué…
-Creo que ya debo irme.- dijo Brittany con una sonrisa un poco tímida.
-No, no, por favor no te vayas.- dijo Santana.
-Realmente debo marcharme.
-Que te pareces si bailamos… sólo una canción.- rogó la joven morena, mientras tomaba la mano de Brittany.
Brittany de inmediato sintió como algo hacía latir su corazón, sabía que era ridículo, ella no podía… simplemente no podía sentir estas cosas por Santana. Y si las sentía, era solamente por un amor platónico, casi de adoración.
Santana, lentamente guió a Brittany hasta el centro de la pista de baile, sus ojos marrones, miraban atentamente los ojos de la otra chica. A medida que se acercaban más al centro, la música se hacía más y más fuerte.
Brittany sentía como sus pies querían moverse casi de manera salvaje en la pista, pero temía incomodar a Santana con su entusiasmo. Santana lentamente comenzó a bailar y Brittany sintió un alivio al ver los sensuales movimientos de Santana. Al menos, ella no era la única que danzaba así. La joven cantante mantenía sus ojos cerrados, así que Brittany dejó que el ritmo la invadiera y lentamente comenzó a danzar, la rubia se movía con tanta fluidez, que parecía que el bailar le fuera tan natural como el respirar. Santana abrió sus ojos y no pudo evitar admirar como Brittany se movía, sus caderas se movían junto al ritmo, y sus manos acariciaban su propio cabello.
De pronto, Santana agradeció la oscuridad, por que pudo sentir como se sonrojaba sólo por ver a la rubia. Brittany bailaba y Santana no podía imaginar nada más hermoso. Con un poco de temor, la joven morena se acercó a Brittany y acarició su brazo, la rubia sin perder el ritmo abrió sus ojos.
Una pequeña luz, iluminaba el rostro de Santana, y Brittany quedó completamente sorprendida ante la belleza de la joven morena. Sus ojos cafés brillaban cual estrellas, mientras que sus labios se veían… tan besables. De inmediato Brittany se sacó esa idea de la cabeza. Pero Santana tampoco la ayudaba mucho, ya que tímidamente, se acercó más a la rubia.
-Debo irme.- dijo de inmediato Brittany.
-Quédate conmigo…-dijo Santana. La joven rubia, podía sentir como el alcohol empezaba a confundir su pensamiento, y al parecer, el de Santana también.- baila conmigo Quinn.- dijo la morena tomando la mano de Brittany.
Brittany al escuchar ese nombre, se sorprendió. Aunque claramente debía ser algo así, admitámoslo, que persona famosa, talentosa y bella, se fijaría en una simple chica. Tal vez Santana pudo haber jugado con ella, es decir, no tiene nada de malo, por lo menos lo disfrutó… pero comprendió que todas esas ideas que tenía en su cabeza… no eran más que simples fantasías.
-Hasta Pronto.- dijo Brittany separándose rápidamente del amarre de Santana. Aunque, Brittany no logró avanzar ni un metro, cuando Santana volvió a tomar su brazo y la volteó.
Sus cuerpos estaban tan cerca, Santana podía sentir como su corazón latía cada vez más y más fuerte, sin temor aprisionó las caderas de la joven rubia. Brittany estaba confundida, en realidad no sabía que hacer, no sabía si debía seguir con esto, es decir, seguir coqueteando con Santana o decirle que ella no era la chica que buscaba…
-Mi nombre no es Quinn.- dijo Brittany rápidamente. Santana se detuvo por un segundo y la miró con detención. Los ojos azules de Brittany eran completamente diferentes a los de Quinn.
-Lo lamento Brittany.- dijo Santana separándose de la joven rubia.
-Está bien…- dijo peinando el cabello de la joven morena.- Debo irme.
-Déjame llevarte a tu casa aunque sea…
-No es necesario Santana.
-Seguirás yendo a mi concierto, no es así? Volveré a verte?- preguntó Santana.
-Claro.- dijo mientras se marchaba, sin poder evitar voltearse… voltearse para ver una vez más a la hermosa chica que había dejado en la pista de baile… aquella chica que era una verdadera estrella, una celebridad.
A/N: Lamento la demora, espero que les haya gustado el capítulo. Y una vez más agradecer sus comentarios y que sigan la historia (: Muchos Saludos, Nati.
