Sakasu
Por Katou Yuu
ADVERTENCIA: yaoi, yullen, novios celosos...
DISCLAIMER: D. Gray –man pertenece a Katsura Hoshino
No importaba las veces que fuera a ver el espectáculo y comprobara el nombre del circo. Red no estaba ahí y cada año había menos actos y menos personas en las gradas. Los animales disminuían también. Sólo esperaba que Red hubiese podido escapar. Pasaron los años, dejó de ir el circo a la ciudad y Kanda dejó de buscar. Sus ansias se calmaron y al ver a un niño parecido a Red sin quererlo, saltaba. Red ya no debía ser un niño. Kanda salió de la ciudad y comenzó a trabajar en un hotel casino, donde se presentaban los mejores espectáculos. Aunque ya no ponía el mismo empeño en encontrar a Red, nunca dejó de pensar en él.
Ya era un adulto y aquella vivencia con Red no había sido más que un lindo capítulo de su niñez, su abuelo contadas veces le daba ánimos diciendo que Red estaría bien en algún lugar y eso quería pensar. Salió de sus pensamientos viendo la próxima adquisición del hotel, el presidente no había escatimado en gastos para traer al mejor circo del mundo a presentarse en su hotel, estaba seguro que Cirque du Soleil sería un espectáculo que dejaría grandes ganancias, supo que hoy llegarían a instalarse y se había ocupado de que el espacio fuera el adecuado además de las reservas en las habitaciones correspondientes. Su secretaria le aviso que ya habían recibido una llamada de seguridad, sus invitados habían llegado.
Kanda se apresuró y fue hacia el auditorio con paso firme. Les daría la bienvenida y ahorrarían los horarios así como supervisaría que todo estuviese montado para la noche de la primera presentación.
El circo estrenaría su nuevo espectáculo ahí y todo debía funcionar a la perfección.
Al llegar al auditorio encontró gente ensayando sus giros y actos. Al parecer un hombre ya lo esperaba.
- ¿Señor Kanda? - el hombre era mayor. Kanda asintió y le ofreció su mano.
- Usted es Adam... - fue interrumpido.
- Digame Conde, todos me llaman así, siento extraño que me llamen por mi nombre- dijo el viejo.
- ¿Tuvieron buen viaje? si necesitan algo en las instalaciones o sus habitaciones háganmelo saber - dijo Kanda.
- Todo está bien, pero debo presentarle a la compañía - el hombre silbó y todos bajaron de sus lugares para saludar.
- ¿Tiene algún acto favorito señor gerente?- dijo el conde tomando a Kanda por el hombro después de presentarlo con todos.
- No en realidad- dijo Kanda algo inquieto por tener aquella mano encima.
- Mire, ahí vuelven Road y Lenalee, ellas están en el aire, danza aérea y trapecios. Esos dos son Jasdero y Devitto, ellos trabajan con los cuchillos y las armas, no armas de verdad ellos arreglan la pirotecnia y efectos especiales. Y ese es Tyki... el está preparando un número especial así que no puedo hablarle al respecto. - dijo el conde ahora conduciéndolo hacia el otro lado
Kanda miraba un tanto desinteresado por el protocolo ya estaba acostumbrado mientras el hombre lucía entusiasmado quizás debería mostrar algo de entusiasmo el también después de todo estaba frente a los mejores artistas circenses que se habían visto.
- Este pequeño de aquí es Timothy, tiene un espectáculo alucinante sobre el hielo - vio que el niño andaba con unos patines de un lado a otro como profesional, el niño se acercó a un payaso que estaba revisando algunas cosas de su utilería - Ese payaso de allí es Allen, aquí entre nosotros - le habló en voz baja - Es uno de los mejores artistas - Kanda miro escéptico al payaso aunque lucía elegante y algo rechoncho o eso le daba pensar el traje que llevaba encima.
El conde terminó de presentarles a todos los miembros del circo, se había quedado pensando la pregunta que le había hecho, no tenía una respuesta al menos una para ese hombre, ya que seguro le miraría como loco si le dijera que su mayor anhelo era tocar el brazo de aquel niño una vez más, aunque era imposible y no le entendería tampoco.
Kanda terminó de coordinar todo lo necesario para la presentación de esa noche, se había asegurado de tener una entrada en primera fila, era un lujo que podía permitirse y no desaprovecharía.
Cuando dio la hora, acudió al auditorio, su jefe, el presidente del hotel estaba entrando, atrás se quedó Link, su asistente.
- ¿Kanda Yuu en una función? - dijo Link acercándose a él mientras se abrían las puertas - Creí que sólo veías los shows por trabajo .
-Tenemos el mejor espectáculo circense en el casino. Ni siquiera alguien tan estirado como tú lo desaprovecharía. - dijo Kanda sacando su boleto de dentro de su saco.
Ambos entraron. Tomaron sus lugares y al encenderse las luces del escenario dio comienzo el espectáculo. Aquel payaso rechoncho entró cantando con una voz joven y dulce mientras sus compañeros saltaban de aquí a allá.
El espectáculo se fue entre aplausos y risas, Hubo magia con un tipo de cabello rojo y la sala pareció llenarse de mariposas con la aparición de un tipo de cabello ondulado. Le era difícil reconocerlos ahora que estaban maquillados, sólo podía ubicar al payaso gordo y al conde que vestía un extravagante sombrero. Se solicitó a alguien del público para participar en un acto. Las luces bailaron por la multitud y pararon sobre Kanda. el conde le sonrió, al parecer lo había hecho a propósito.
Leverrier alentó a Kanda con una mirada y tuvo que subir al escenario escoltado por dos chicas en brillantes trajes. - No tema, Allen sabe lo que hace- dijo una de ellas y lo entregó con el payaso redondo.
El payaso tenía esa sonrisa dibujada en su rostro le hizo acercarse a él , no mediaba palabra alguna solo le explicaba mediante los gestos que se quedara quieto, hacia movimientos estilizados moviéndose a su alrededor, sacó un mazo de cartas y le pidió que eligiera una, tomó una al azar del mazo, estaba acostumbrado a ver ese tipo de trucos, la miró y devolvió al mazo, el payaso comenzó a barajarlas mientras apretaba las cartas como si buscara comprimirlas poco a poco el numero de cartas de veía reducido y quedo solo una un As de espadas, miró impresionado comprobando que si era su carta el payaso alegre aplaudió e inesperadamente de sus palmas comenzaron a salir muchas cartas Kanda veía sorprendido como no dejaban de salir, ya era más que un mazo normal de cartas, allí debían haber como tres mazos enteros , el payaso se sacudía las mangas de su traje su aspecto rechoncho iba disminuyendo como si se estuviera desinflando conforme las cartas salían, terminó de sacudirse hasta ver el suelo lleno de cartas y ver la que supuso era la última carta.
Se notaba que ahora el traje quedaba un poco grande y lo arrastraba por el suelo, le dio una cuerda y pidió con un gesto que tirara de ella.
Kanda arrugó la frente pero el payaso lo animó a jalarla. Kanda jaló pero la cuerda no provocaba nada. El payaso regresó hacia él y le tocó el brazo comprobando si tenía músculos, hizo una seña de que si tenía y bastantes, haciendo reír a los presentes.
Kanda comenzaba a avergonzarse así que el payaso le pidió jalar una vez más. Kanda jaló y el payaso se movió como si una fuerza descomunal tirara de él, así que se agarró a una parte de la estructura de los trapecios para que Kanda lo volviera a moverlo como trapo. Él, por su parte, se estaba cansando y estaba sumamente avergonzado así que jaló con todas sus fuerzas y algo sonó como si fuese arrancado. Del traje había salido una delicada figura que ahora daba giros para llegar hasta él. Justo antes de chocar, saltó y pasó por encima de su cabeza guiñándole un ojo. El payaso agradeció a Kanda y lo tomó de la mano para conducirlo a su lugar.
Hubo aplausos ensordecedores pues el payaso regresó escenario para unirse a sus compañeros en un acto de malabares donde incluso lanzaron a Timothy y a Road quienes actuaban como si tuvieran pánico. Pero Kanda seguía mirando a aquel payaso y a su brazo negro que con la violencia de un baño de agua fría. Le había recordado a Red. El espectáculo siguió hasta el final. Kanda decidió ir a los camerinos, era una locura pero tenía la impresión de que algo en ese payaso se le hacía conocido.
- ¡Señor Kanda! - llamó el conde tratando de quitarse el maquillaje - ¿Qué le pareció? espero que no le molestara que lo hayamos elegido - dijo.
- Para nada, fue un acto interesante - trató de parecer calmado, quería llegar al sitio con ansias.
El conde le sonrió indicándole que terminaría de quitarse el maquillaje, ya una vez solo avanzó por el pasillo por donde estaban los camerinos, veía las placas con los nombres, hizo memoria rápidamente recordando que el del payaso era Allen, al menos se le haría fácil de buscar, ya casi al final vio la placa con el nombre, se sentía que actuaba irracionalmente por lo general no le hacía una visita a los artistas y se había librado de Link diciéndole que iba al baño.
Tocó pero no tuvo respuesta, en un impulso llevó su mano a la manilla notando que estaba abierta así que no dudó en abrir la puerta y entrar al camerino, parecía que no había nadie dentro, estaban los trajes ordenados y algunas pelucas, escuchó como la puerta del pequeño baño del camerino se abrió y vio al muchacho salir limpiándose el rostro con una toalla, se quedó allí estático sin decir nada y el otro no se había percatado de su presencia hasta que quitó la toalla del rostro y levantó la mirada, le miró como si le hubiera matado del susto.
- Disculpe, ¿pero se le ofrece algo?
Kanda miró su brazo y tragó saliva. No era como el brazo de aquel niño pero tal vez su memoria lo engañaba. Abrió la boca para decir algo pero alguien abrió la puerta.
-Allen nos vamos a cenar... - dijo un hombre con un lunar bajo el ojo. Al ver a Kanda ahí lo tomó del brazo y lo jaló a la salida.
- No se permiten fans en los camerinos, puede enviar flores, chocolates, un auto, pero el show ya terminó, ¡tenemos derecho a una vida privada! - dijo Tyki muy molesto, como si fuera de todos los días encontrar a un invasor en los camerinos.
Allen iba tras ellos tratando de explicarle a Tyki que ese hombre era el gerente del lugar pero Kanda fue sacado por la salida de emergencia por atrás del escenario.
- ¡Tyki! debiste ser amable! ¡era el gerente! - dijo Allen tratando de abrir la puerta aunque ya estaba atorada.
- ¿El gerente es tu fan? - dijo confundido.
- No... creo que sólo iba a hablarme... bueno, ahora debe estar molesto - dijo Allen rascándose la cabeza, los brillos que lanzaban en el escenario le daban comezón.
- El conde lo arreglará, ¿vienes a cenar? - dijo y puso la mano en su hombro masajeando suavemente.
Allen disimuladamente apartó la mano de Tyki - Si, solo dejarme terminar de arreglarme.
Kanda miró con recelo la puerta, era insultante el trato que había recibido de ese tipo, se sacudió y limpió su traje de algunos brillantes que se habían pegado a la fina tela, Link le vio en la entrada algo extrañado, no se esperaba verlo allí.
- ¿Dónde se había metido?
- Solo fui a dar una vuelta - era una excusa algo ridícula - Voy al restaurante.
- Entendido.
Sabía que podría volver a ver al muchacho allí por lo que ese tipo había mencionado, no estaba 100% seguro de que ese chico fuera Red pero nada perdía con tratar de comprobarlo.
Tomó su mesa habitual en un área privada donde el mesero acato su orden como de costumbre, pudo ver desde su privilegiada posición a ese sujeto Tyki sentado en una mesa como si esperara a alguien, seguramente a Allen, su predicción se cumplió al pie de la letra viendo al chico de cabellos blancos entrar algo despistado y encontrándose con aquel tipo para tomar asiento junto a él.
Había pensado por un momento que aquel cabello blanco era una simple peluca pero no parecía tener mucho sentido que la cargara puesta, más bien podía comprobar que era su cabello real, si bien recordaba Red tenía el cabello de un color castaño, esto era completamente lo contrario, llevaba una camisa manga larga de la cual apenas podía apreciar sus dedos de un color negro.
Estaba a punto de levantarse para ir a su encuentro cuando Link entró y se sentó en su mesa.
-¿Qué haces aquí? - dijo Kanda rogando porque se fuera.
En la mesa del chico de cabello blanco también ocurrían cosas, la mano de Tyki ya estaba sobre la del chico, sobre su mano izquierda.
-Tengo que comer, ya no hay mesas - dijo Link llamando al camarero y ordenando. Kanda no dejó de mirar a los cirqueros.
El payaso ya tenía la mano bajo el mantel y sólo ocupaba si mano derecha para comer pan de ajo. Tyki insistía en hacer contacto físico pero el chico lo evadía sin perder la sonrisa, incluso tuvo que fingir que tenía un mensaje cuando Tyki trató de tocar su rostro. Link lo miraba entretenido, era una novedad verlo poner interés en alguien pues siempre se mostraba frío.
-¿Te causó impacto?- dijo haciendo a Kanda devolver la mirada a las bebidas que habían llegado sin que se diera cuenta- estarán aquí buen tiempo, si sigues mirándolo así, acabarás como ese chico - dijo señalando a Tyki quien ahora tenía cara de querer voltear la mesa pues algunos compañeros del circo se estaban sentado con ellos.
- El señor Leverrier está complacido con tu desempeño, manda sus felicitaciones y una bonificación por tu empeño - Link deslizó un sobre que contenía el cheque.
Kanda miró el sobre y lo tomó como si nada guardándolo en su saco, el mesero no tardó en llegar con su orden de soba no perdía de vista la mesa del albino, llegó su orden pensó que era para todos los presentes pero todos sonreían y conversaban mientras el albino se disponía a comer vio a ese sujeto Tyki algo molesto darle un mordisco a su cena, y Allen no dejaba de comer, comía muy rápido y en grandes cantidades, nadie más que él había tocado la comida servida, todo ese banquete que era como para 4 personas el albino lo había consumido él solo, los fideos de soba se resbalaron de sus palillos justo antes de llegar a su boca.
- Imposible - dijo en un susurro.
Link le miró extrañado como si quisiera explicación al respecto.
- ¿Es posible que una sola persona se coma todo eso? - dijo como para si mismo.
Link comprendió a lo que se refería miró de reojo los platos vacios.
- Quizás si tiene mucha hambre.
- Eso es exagerar.
- Dicen que ese chico es la estrella del escenario - Link comió un panecillo - Quizás es otro de sus tantos talentos.
No, realmente ese chico no podía ser Red, no podía idealizar la imagen de aquel chico en el albino, no es que hubiera conocido mucho acerca de Red pero no podía imaginárselo de esa manera.
Red era... bueno, recordaba poco, sólo lo había visto dos veces, pero sólo había visto sonreír a Red con sinceridad cuando se despidieron, y su sonrisa era triste y desalentadora. La comida de Link y de los demás llegó mientras Allen devoraba cuatro postres distintos. Era muy alegre. No era que prefiriera encontrar a Red sumergido en la amargura, pero simplemente no podían ser la misma persona, sin embargo... ¿cuántos circos podrían tener a un chico con un brazo izquierdo extraño? Ya no sabía que pensar.
Kanda terminó su comida y siguió observando. La mesa de Allen reía y todos habían chistes, se trataban como si fueran una familia. Kanda en verdad esperaba que ese payaso fuera Red, así estaría seguro que ahora era feliz.
El grupo pagó la cuenta y se fueron haciendo escándalo, al parecer iban a festejar el éxito del show bailando en un antro. Kanda pagó a cuenta dejado a Link muy extrañado. Los siguió y para no verse sospechoso se quitó el saco y desfajó su camisa.
El grupo se adentró en el antro del cual disponía el hotel dentro de sus instalaciones, les vio hablar animadamente como Tyki trataba de llamar la atención de Allen que conversaba con la chica morena de baja estatura, estaba seguro de que era una de las trapecistas que le habían presentado.
Disimuladamente fue a la barra, se sentó y pidió un trago mientras miraba. Algunos miembros del grupo se fueron a la pista de baile cuando comenzó una tonada electrónica un tanto confusa para el junto con el juego de luces que le hacían sentir desorientado junto al efecto del alcohol. En una de sus miradas furtivas sin darse cuenta sus ojos hicieron contacto directo con aquellos ojos grises, quiso pensar que miraban a otro lado pero sabía que le sostenían la mirada, Tyki le hablaba a Allen al parecer quería llevarlo al centro pero este le ignoraba.
Esos ojos. No podía dejar de verlos.
Allen le pidió a Tyki que esperara pues iba al baño, sin embargo en lugar de dirigirse a la servicios, rodeó la pista use desvío a la barra. Se sentó al lado de Kanda.
- ¡Hey! ¿me estás siguiendo? - dijo sonriéndole.
NOTAS: Ya está aquí el segundo capítulo, ¿qué les ha parecido? Espero que les guste el rumbo que tomará esta historia, está hecha con amor. ¿Kanda será un acosador? ¿Allen logrará reconocer a Kanda?
¡Todo eso y más en el siguiente capítulo!
que a estas alturas ya muchas se habran enterado del regreso de Hoshino-sensei, realmente esto ha renovado mi amor por el Yullen y mi fé en el regreso de DGM ;-; así que habrá Katou para rato.
Besitos de Katou.
