Eran las 10 de la mañana, si el horario era cumplido como Coin lo había planeado, el aerodeslizador que venía del capitolio con algunos de los participantes rescatados de los 75 juegos del hambre y habitantes aliados a la rebelión que estaba pronta a levantarse, entre ellos mi padre: Haytmich Abernathy, llegaría a las 12 del medio día.

No se que paso durante 3 horas desde que recibi la noticia de que mi padre por fin estaría conmigo, tras reaccionar 3 horas después de la noticia de que mi padre estaría conmigo, corri directo al centro de entrenamiento para nuevos enlistados en la milicia rebelde del distrito 13, y si aunque el titulo no le gustara a Coin nosotros seguíamos siendo rebeldes desde que supuestamente el capitolio acabo con el distrito 13.

Corri mas rápido que de costumbre, tenia la adrenalina corriendo por mis venas y mi cerebro, al llegar note que se preparaban médicos, soldados, tenientes y mas, entonces ahí me di cuenta de lo que no me había enterado por no aceptar el cronograma de hoy, entre buscando a un chico alto, delgado, de cabello castaño oscuro bien corto pegado a su cráneo, ojos grandes color miel y de finas facciones; Valit, mi mejor amigo y parte de la efímera y casi invisible familia que tenia ahí, lo tome de la mano y sin decir nada tome mire su brazo, y si ahí estaba, en el cronograma de hoy estaba ese apartado de recibimiento a los heridos y fugitivos del capitolio.

Maldita sea –musite hacia Valit-

¿Qué pasa? ¿No sabías que hoy llegaban? –pregunta divertido y con cierto tono de sarcasmo en su voz- o si, probablemente es porque no fuiste por tu cronograma, si tal vez sea por eso –ríe divertido sin quitar los ojos de una de las armas que limpia y prepara para la llegada de los nuevos habitantes, ríe de nuevo y clava esos ojos cafés oscuros en los míos- y te aseguro que tampoco sabias que hace un par de días llegaron varios habitantes del distrito 12, entre ellos la familia y amigo intimo de tu ídola Katniss Everdeen –dice riendo un poco más alto y mirándome divertido y socarronamente

¡Muérete Valit! –digo riendo para darle un empujón a su brazo con mi mano izquierda- dios, tanto tiempo pase entrenando que no me entere de esa parte, tal vez porque no me acerque mucho al comedor, ni nada por el estilo

Una pregunta Mayr ¿comiste esos días? –pregunta con una divertida expresión en su rostro-

Si tranquilo, si comí, Boggs me llevo la comida –y de pronto lo mire extrañada- ¿y tu porque no me avisaste?

Porque no te veía, tu entrenamiento como teniente, yo como soldado, vamos no era fácil verte, aparte sabiendo que Katniss es tu ídola –dice y me mira divertido- creí que lo sabías, aparte fue todo un acontecimiento su llegada

Como si me importara quien entra o no, la única persona que me importa que entre, entrara en más o menos 2 horas o menos

Entonces ¿si viene en el aerodeslizador del capitolio? –pregunta sin mirarme, concentrado en otra arma que toma y empieza a limpiar-

Si, ¿vas a estar ahí conmigo? –pregunto mordiéndome el labio y poniendo mi mano sobre una de las suyas-

-resopla y mi mira-Tengo 2 razones para estar ahí, 1 soy parte de la milicia por tanto tengo que estar ahí, 2 tengo que verte gritar cuando tu padre baje del aerodeslizador, corras hacia el y grites como enferma mental –pasea uno de sus fríos dedos por mi mentón –aparte te prometí que estaría ahí cuando tu padre llegara por ti

-sonrió agradecida y ampliamente- Gracias

De pronto una voz gruesa interrumpe nuestra platica, seguro es uno de los altos con los que no me llevo bien, ya que pensándolo bien, con el único alto mando con el que tengo una amistad es con Boggs, a partir de ahí, con todos tengo un trato muy hostil

Teniente Abernathy, no se reporto esta mañana –resoplo y volteo no como militar, si no también como ciudadana y ahí estaba ese feo rostro, de toscas facciones, cabello rubio y ojos verdes

Así es Coronel Holmes, no me he reportado y no pretendo hacerlo el día de hoy, pues como sabrá hoy llegan los refugiados y fugitivos del capitolio, y entre ellos llega el mentor del distrito 12: Haytmich Abernathy, que a su vez es mi padre al cual pretendo recibir como la chica de 17 años que soy y que lleva casi 11 años esperando a este reencuentro con mi padre, así que no pretendo presentarme hoy, no como la Teniente, si no como ciudadano, así que por favor no me moleste ¿quiere? –dije fría y socarronamente-

No me falte al respeto –grita para después ser interrumpido por mi grito-

¡Yo no le falto al respeto coronel, es usted quien me lo falta a mí con su estúpida falta de sentido común al creer que voy a estar aquí solo porque usted lo dice, y que sacrificare el reencuentro con mi padre solo porque usted necesita a más gente que reciban a "la chica en llamas"-dije burlándome comillando mi frase con mis dedos- y repito no me moleste por que no pretendo presentarme hoy!

¡Por disposición de su horario usted hoy tiene que estar con nosotros para recibir a todos los refugiados y fugitivos- grita de nuevo con gruesa voz, lo cual me puso un poco neurótica y me hizo gritar de la misma manera-

¡yo no soy una maquina mas de este lugar y yo no sigo ningún horario! –levante mi ante brazo para mostrarle la limpieza y falta de horario en este, y justo en ese momento me di cuenta que todos en el lugar habían guardado silencio y nos miraban solo a el y a mi, de pronto la voz de Boggs interrumpió la encarnizada batalla de palabras que habíamos emprendido el coronel y yo-

Hey ¿Qué les pasa a los 2? ¿acaso están locos? –pregunta un poco alterado-

General, la Teniente Abernathy no se reporto hoy, y hoy …

-interrume Boggs-Hoy llegan los fugitivos y refugiados que vienen del capitolio, entre ellos el mentor del distrito 12: Haytmich Abernathy, padre de la teniente Abernathy, y si no se reporto fue porque la presidenta Coin la mando a llamar a primera hora y yo le di la autorización para no reportarse hoy y poder recibir a su padre como se merece un reencuentro después de 11 años, Coronel Holmes, así que le pido a los 2 –enfatizo levantando la voz un poco- que se calmen, tú y tu–me señala y a mí y a Valit- necesito que vayan a entregarle esto a los médicos –me entrega un folder negro con rojo que en la pestaña decía Katniss Everdeen y otro folder color azul turquesa en el que en la pestaña decía Finnick Odair, otro azul un poco más claro que apenas alcance a ver en la pestaña el nombre Beete, no pude ver los apellidos, mientras que Valit le entrega otro color negro del que no pude ver mucho- tu papá llega en 2 horas, trata de tranquilizarte Mayrleen –me dijo para después dirigirse al Coronel Holmes- y usted siga con su trabajo ya que vienen 3 recién salidos de la arena de los juegos, 2 de ellos heridos de gravedad, y 2 de ellos desorientados mentalmente

-interrumpie el Coronel tan confundido como yo- Pero general, dijo que venían 3 y usted menciona 4

Everdeen y Odair vienen con la misma desorientación mental, a su vez Everdeen y Beete vienen heridos de gravedad –de nuevo nos señalo a mí y a Valit- vayan a entregar eso y díganles lo que acaban de oir –de pronto Boggs se acerco a Valit y le susurro algo al oído que no pude entender- en el hospital encontraran a la madre y hermana de Everdeen, si pueden avísenle que llegaran a las 12 según lo planeado

Asentí con un movimiento de cabeza, para después mirar a Holmes y sonreírle triunfante, tomando la mano de Valit para salir lo más pronto posible y poder mirar el expediente de Finnick, lo conocía y lo consideraba como un tío para mi, y el hecho de que estuviera como desorientado mentalmente me preocupaba y mucho, avanzamos bastante antes de que tomara el expediente de lo que yo nombraba mi tío, le di el expediente de Katniss a Valit y abri el de Fin

Si Coin te pilla te meterás en problemas –dijo sin despegar la mirada del frente-

No tiene por qué pillarme ni cerca estamos así que tranquilo, al fin de todo al ser teniente tengo el derecho de revisar los expedientes de los que pueden ser algunos de mis soldados –digo leyendo el expediente- sálvame de chocar con algo por favor –le digo seria-

Finnick Odair, 34 años, distrito 4, desorientado mentalmente, no decía mucho, en si solo sus datos personales, y un par de datos curiosos, como que su pareja era Anne Cresta, la ganadora de otros juegos pero que había quedado de verdad muy mal mentalmente, tras ver como su compañero de distrito era decapitado, o eso me había contado mi tía en algunas de esas tardes en las que ninguna de las 2 se ponía el horario, en todo caso de ella había aprendido esa manía de no ponerme el horario y pasarla platicando hasta que falleció de un paro cardiaco cuando yo tenía 12, así que si alguien tenía la culpa de un poco o un mucho de mi rebeldía era mi tía, justo ahora la extrañaba tanto; cuando ella murió me quede a manos de Boggs, su mejor amigo, confidente y hombre al que le encargaría la vida de la única familia verdadera que le quedaba: yo. Estas últimas horas me habían puesto un poco melancólica en lo que ella concierne, el hecho de volver a ver a mi padre, de nuevo tener parte de mi familia, pero igual sentirme incompleta porque mi tía ya no estaba conmigo para disfrutar juntas el volver a ver a mi papá al que tantas ganas tenia de ver.

Llegamos al servicio médico donde al entrar, lo primero que vi fue a la pequeña niña rubia que había visto en las cosechas de hace un año, y últimamente en algunas entrevistas que le hacían a la familia de Katniss, sabía que se llamaba Primrose, pero al parecer de cariño le decían Prim, era muy linda a decir verdad su cara me causo cierta ternura a la que no le pude negar una sonrisa, a lado de ella una mujer guapa rubia igual que la pequeña, a decir verdad la pequeña era mucho muy parecida a la mujer que estaba ahí, de pronto un hombre alto de verdes ojos, un cabello corto peinado de lado y vestido como uno de los médicos del distrito, de hecho lo conocía muy bien ya que pase un buen rato en el hospital después de una pequeña luxación en el tobillo, eso y que también era un buen amigo de mi tía, por lo que al entrar me reconoció de inmediato saludándome con un abrazo y un beso en la mejilla.

Mayrleen que te trae por aquí, aparte de presumirme que tu padre llega hoy –pregunta sonriente-

Diablos ya no le puedo presumir nada porque ya sabe, Boggs me mando con esto para usted –le extiendo los 3 expedientes- Katniss Everdeen, Finnick Odair, y Beete –toma los expedientes y los revisa- 2 de ellos vienen gravemente heridos y 2 desorientados mentalmente –me mira extrañado

No entiendo, son 3, pero ¿2 vienen graves y 2 desorientados?

Si –le hago un ademan para que se acerque a mí y le susurro- Everdeen y Finick vienen desorientados, y a su vez Everdeen y Beete vienen graves –le susurro al oído pues no quiero que la pequeña que está cerca escuche que su hermana viene aparte de grave, loca

Oh ya entiendo –asiente con un movimiento de cabeza- ahora te toca decirles a su familia que la hija perdida y en riesgo viene en camino, de lo de la gravedad de su situación me encargo yo Mayr –me dice sonriéndome y señalando con la mirada a Prim y la señora Everdeen, y yo asiento con un movimiento de cabeza-

Por cierto Doctor yo también le traigo algo que le manda Boggs, pero me gustaría que fuera más en privado –le dice Valit con esa voz típica de cuando habla algo muy serio y grave con alguien pero entiendo la indirecta y me alejo con Prim y la señora Everdeen

Trago saliva y no sé cómo acercarme a Prim y su madre, jamás he sido una persona muy sociable, desde que mi tía vivía me costaba mucho trabajo relacionarme con otros niños, si acaso Valit fue la extraña excepción a la que le hable y nos acabamos haciendo buenos amigos, solo porque si, las vi tan ocupadas que creí que era un buen pretexto para no acercarme y que después el doctor se encargara de todo el trabajo, pero justo en ese momento en el que casi me arrepentía y le dejaba el trabajo al médico, la pequeña volteo y me sonrió tan amablemente que creí que las cosas serian un poco más sencillas, a lo que con una sonrisa igualmente amable y me acerque de a poco a ella con la cara más amigable que podía tener

Hola –dije sonriente a la chica- Buenos días …¿Señora Everdeen?- pregunte lo más formal pero amable que pude a la mujer rubia que estaba con Prim

Si, buenos días –respondió la mujer con dulce voz

Mucho gusto, yo soy la teniente Mayrleen Abernathy –le extendi la mano-

Mayrleen, la hija de Haytmich, todos sabíamos en el distrito 12 que habías muerto cuando se incendio tu casa –me tomo de la mano y me observo detenidamente- te pareces mucho a tu madre -sonrió amablemente, su comentario me saco un poco de tono, pero no distraje mucho el tema que iba a tratar con la señora Everdeen y la pequeña Prim

Muchas gracias Señora –agradecí con un ademan inclinando la cabeza mientras la pequeña de la que realmente no recordaba nada, pero al parecer ella a mi si

Tu eres la única niña que se perdió en el bombardeo, o eso me conto mi mamá –me miro intrigada

Si, creo que esa soy yo, y juro por todas las veces que te he visto que tu eres Prim –le conteste sonriendo

Si soy yo –respondo sonriente

Bueno, pues la presidenta Coin en persona le entrego cierta información al general Boggs y el general personalmente me pidió que les entregara yo una información acerca de Katniss –dije un tanto seria pero amable, vamos si yo estaba emocionada por a ver a mi padre del que según yo sabía estaba sano, no creo que ellas no estuvieran angustiadas por lo último que vieron en la arena, así que trataba de sonar lo más amable posible

¿Qué pasa con Katniss? ¿Está bien? –pregunto la pequeña con un tono bien marcado de angustia y desesperación

Tranquila, estará bien seguramente, lo único que quiero comunicarles es que ella junto con mi padre y otros más se dirigen hacia acá, y si el horario es cumplido como se debe, ellos llegarían aquí al distrito a las 12 del medio día, arribarían en el hangar de aterrizaje con un máximo retraso de 30 minutos –miro como ambas sonríen ampliamente, al parecer a ellas les emociona la llegada de la "chica hundida en estupides inmensa" que para ellas si era importante

Muchas gracias Mayrleen –dice alegre y un tanto aliviada la Señora Everdeen

De nada fue un placer –les digo y de pronto Valit pone su mano sobre mi hombro y con la mirada me indica que es hora de irnos.

Me levanto de mi lugar dándole la mano ambas aun sonriendo, para darles la espalda a ellas y caminar junto a Valit a la salida del lugar.

Son las 10:30 de la mañana aun, Valit tiene que estar ayudando en los preparativos para el recibimiento de todos, y yo no tengo nada mas que hacer que esperar a que mi padre baje de ese aerodeslizador, me dirigo a mi compartimiento en el que al llegar me siento con las rodillas al pecho en la cama. Un millón de preguntas me atacan sin piedad algúna, pero no todas son preguntas si no tambien recuerdos, y todos están con el y mi madre; como desearia que mi madre siguiera viva, que al igual que a mi padre estuviera a un par de horas de verlos, pero no, ella esta muerta y es gracias a su padre que la exilio solo por no pensar lo mismo que el, por no estar de acuerdo con el, con su forma de gobernar Panem, con los juegos del hambre, ni con la decisión de exiliar a su hermana mayor, solo por no tener ese poco corazón que se carga su padre, y su padre siempre será pues desde que la perdi a ella con un hermano de 3 meses en su vientre, a mi tia de no mas de 36 años encerrada aquí, desde ese entonces el es su padre, por que conmigo solo comparte la forma de los labios. Tal vez uno de los recuerdos que mas me pesan sentir es el rostro de mi padre la ultima vez que lo vi, ese rostro lleno de dolor y angustia por no saber a donde iria a parar yo, esa sensación de que algo me faltaba desde que llegue aquí, pero también habia un monton de recuerdos muy lindos rondando mi cabeza tal vez el mas bonito es el de el jugando conmigo en su habitación de aquella lujosa casa de la villa de los vencedores del distrito 12, mi mamá interrumpiéndonos para avisarnos que la cena estaba lista, el llevándome en su espalda hasta el comedor, sentarme en mi lugar y comer los 3 juntos como lo que eramos; una familia que destruyo el capitolio y su dirigente.

"¿Qué pensara de mi? ¿Me vera bonita? ¿Me reconocerá?" , no podía dejar de pensar, por un momento considere la idea de otra ducha, pero esta vez de agua tibia para evitar un resfriado y lograr relajarme, abro mi cajón de donde saco todos mis tesoros y los pongo sobre mi mano abrazando con fuerza la foto de mis padres y sin darme cuenta estoy dejando escapar un par de lagrimas de nervios o tal vez de alegría, era algo inexplicable solo sabía que no dejaba de llorar, de pronto una mano grande, pero fina y un poco áspera me toma la manos, la mano es de quien se sienta frente a mí en la cama

Mayr –dice la voz de Valit tranquila, dulce y hasta armoniosa- son las 11:50 tu padre llega en 10 minutos –me dice y pega su cabeza con la mía y con sus manos sobre mis mejillas- ya es hora preciosa, por fin llego el dia –respondo el gesto poniendo mis manos sobre las mejillas suaves de Valit

Por fin llego el dia Val, ¿Cres que me reconozca? –digo llorando y mordiéndome el labio para preguntar extrañada- espera ¿Cómo sabias que estaba aquí?

Claro que te reconocerá, es imposible no reconocerte –dice tranquilo y suelta un risita burlona –si no tienes horario, no tienes derecho a estar afuera, no estabas ayudando en los preparativos, por default tenias que estar aquí –dice y me da un beso en la frente y me hace verlo a los ojos con 2 de sus dedos- vamos, sécate esas lagrimas y levántate que tu padre llegara en un momento-entre los 2 secamos mis lagrimas y me sonríe para tomarme de las manos entre las suyas y sonreírme cálido- veas lo que veas, disfruta de que tu padre por fin ya está contigo ¿de acuerdo? –me dice mirándome de nuevo a los ojos

-asiento con un movimiento de cabeza- De acuerdo

Me siento en la cama y respiro hondo para después sonreír animada por la próxima llegada de mi padre, me levanto de un solo movimiento y conmigo se pone de pie Valit, me toma de la mano entrelazando nuestros dedos. Nos dirigimos casi corriendo al andén, al llegar veo ahí esperando a Prim y a la señora Everdeen algo angustiadas, abrazadas una con la otra. Me paró ahí esperando ver bajar el aerodeslizador que se ve cerca, siento como mis manos empiezan a sudar y aprieto un poco la mano de Valit, siento como él hace lo mismo y mi respiración se acelera a medida que el aerodeslizador esta cerca, me muerdo el labio y de mi otro lado siento otra mano grande, gruesa y un poco áspera, es la de Boggs entrelazando igualmente su dedos entre los míos y apretándome igualmente, mis latidos se aceleraban al 100 y mi respiración con ellos. Veo como el aerodeslizador por fin aterriza y con él los latidos de mi corazón se controlan un poco se abre la compuerta y siento como el agarre de ambos se extingue, pero mi emoción no, los primeros en salir son los médicos con la camilla de un chico delgado, parece ser Beete se acercan más médicos a él y Valit va con ellos, siguiente camilla la de Katniss que sale con varios médicos y un chico en especial que llama mi atención, alto fornido, de cabello corto y castaño oscuro, ojos cafés, no sé cómo me fije tanto en el, algo en el llamo mi atención, en cuanto baja la camilla de Katniss con el chico a su lado el cual tiene una mirada llena de angustia y dolor se acercan casi de inmediato su madre y su hermana como parte del cuerpo médico y Boggs, inmediatamente después de el sale mi tio Finnick con algunos médicos a sus lados, me mira de reojo y se acerca a mi sin decir nada, solo con una sonrisa picara pero alegre solo me abraza, me besa la mejilla y me dice al oído

Vaya que has crecido –me dice al oído con una voz divertida- no te recuerdo con estas formas –pone sus manos sobre mi cintura para separarse de mí y plantar sus hermosos y verdes ojos sobre los míos- tu padre esta tan emocionado por verte como tu –me sonríe y sigue su camino y con él se acercan un par de doctores mas

Veo como baja Plutarch Havensbee, y ya no hay nadie más en el andén más que yo, ahí parada y sola, me quiero acercar un poco pero mis piernas no me lo permiten, de pronto del aerodeslizador se asoma una sombra alta y delgada, alcanzo a ver un melena casi rubia, y ahí están esos ojos grises de veta que llevaba 11 años sin ver, ahí está de nuevo esa silueta que tanto había soñado con volver a ver, sale por completo a la luz y la luz ilumina su rostro, ese rostro ya un poco demacrado y arrugado por la edad, y ahí esta tan galante como siempre; mi padre. La adrenalina corre rápido por mis venas y llega hasta mis pies que por un momento pasmados se recuperan y me llevan corriendo hasta mi padre, no lo pienso ni 3 segundos cuando me doy cuenta que ya corro hacia él, corro emocionada, veo su rostro, que al igual que el mío se ilumina con una gran sonrisa que me regala y me hace gritar de la emoción, me extiende los brazos a los que me apresuro mas, mi padre da un par de pasos adelante o tal vez no, no lo noto solo sé que corro hacia él, hasta que por fin mi cuerpo se estrella contra el de él y mis brazos lo rodean fuerte como él a mí, su aroma por fin está de nuevo en mi nariz, sin darme cuenta ya estoy llorando de nuevo, pero esta vez ya no lloro sola, lloro en sus brazos recargada en su hombro, por un momento pierdo el piso y siento como me levanta del piso con esa fuerza que no sentía desde que había dejado mi vida en el distrito 12 hace ya casi 11 años, lloro con fuerza, pero no son esas amargas lagrimas de tristeza que últimamente me habían atacado, si no lagrimas de alegría, de esas que hacía mucho que no sentía, su cuerpo es tan cálido y fornido como lo recordaba, sus rizos siguen igual de hermosos, enredo ahí mis dedos nerviosos, me toma de la cintura y me separa un poco de él, ambos nos observamos con detenimiento parece que la edad y el alcohol han causado sus estragos en mi padre, aunque su sonrisa aun es tan blanca como la recordaba, hay algo perdido en su mirada que supongo es debido al exceso de alcohol que ha tenido desde que lo deje solo en el 12, pone sus manos en mi rostro, en mis mejillas, y me mira directo a los grises ojos que no dejan de llorar de alegría por volver a verlo y de pronto su voz aparece, esa misma voz tan dulce pero también algo gutural y arrastrando las palabras por los años de exceso de alcohol

Te ves hermosa –me dice y clava sus grises ojos de veta se clavan en los míos y ambos pares de ojos no dejan de producir una cantidad impresionante de lagrimas de alegría, sus manos se colocan en mis mejillas y sonríe feliz, auténticamente feliz

Y tú sigues igual de guapo –le digo entre lagrimas para después sentir como me jala de nuevo hacia él, me abraza fuerte

Te pareces tanto a tu madre –me dice al oído y me despega de nuevo para mirarme detenidamente otra vez- te pusiste hermosa, mírate estas enorme, la ultima vez no llegabas mas allá de mi cintura –me dice aun tomándome del rostro y le sonrió alegre- sin contar que ahora eres toda una señorita mi pequeña guerrera –me dice y me hace recordar todas la veces que me hacía sentir como una verdadera fiera al solo decirme "mi pequeña guerrera", le sonrío ampliamente- y dígame hermosa damita a donde nos dirigimos –Boggs interrumpe disculpándose

Perdón Mayrleen, pero Coin quiere que te reportes con tu padre a su oficina –mira a mi padre con una mirada un tanto inquisitiva, juraría es por las veces que lo ha visto ebrio tratando de advertirle que no se le ocurra ponerse así frente a mí. Le extiende la mano y se cuadra un poco- mucho gusto General Boggs –saluda con grave voz

Mucho gusto Haytmich Abernathy –lo mira igualmente y toma su mano, parecen estrecharlas con un poco de presión

Papá –decir la palabra de nuevo me pone eriza la piel- el es Boggs, aparte de ser el general de las fuerzas armadas del distrito 13 es la única familia que me quedo después de que mi tía falleció cuando tenía 12,tal vez es la primera persona en la que confié plenamente-se miran por un instante en el que de pronto Bogss desvía su mirada a mi

Muchas gracias por eso, es todo un placer conocer a la persona que se hizo cargo de mi hija en mi ausencia y en la de mi cuñada –dice mi padre en un tono un tanto irónico pero verdadero-

El placer es todo mío Señor Abernathy

Haytmich, dime Haytmich –interrumpe mi padre

Haytmich, es un placer-lo mira y regresa de nuevo la mirada a mi- recuerda tienen que reportarse con Coin para que le explique el modo de vida que tenemos aquí

¿Irías con nosotros por favor? –le pido a Boggs, se que así tan desbordante de alegría me puedo ver débil, y si algo que Coin sabe de mi es que nada me doblega, necesito la sobriedad de Boggs cerca

Claro que si Mayr –asiente con la cabeza-

Tomo a mi padre de la mano como cuando era pequeña, en el camino no decimos mucho más allá de lo mucho que he crecido, de las veces que lo he visto en tele, un poco de lo que paso con mi tía, y durante el transcurso siento como ese ligero aire de frialdad y crueldad empiezan a regresar a mi, mis ojos se aclaran y ya no arden, me voy parando cada vez mas recta y mis pasos cada vez se escuchan mas y mas fuerte por todos lados, al parecer voy recuperando un poco de mi cordura y seriedad. Al parecer Boggs nota mi cambio me mira extrañado y me sonríe dándome a entender lo extraña que soy, no digo nada pero sigo platicando un par de cosas con mi padre, nada de importancia, ya tendremos un buen tiempo para platicar. El camino se me hace tan corto que cuando me doy cuenta ya estamos en la puerta de su oficina enfrente de los soldados que apenas hacia un par de horas me habían visto como bicho raro, nos miran extrañados y de nuevo me les cuadro

La presidenta Coin me pidió que me presentara aquí con mi padre -digo seria y sin rastro de amabilidad observo que ambos miran a mi padre y a Boggs- ¡avísenle que estoy aquí¡ -les grito un poco desesperada, desde la mañana que la presidenta me había mandado a llamar me veían como bicho raro y eso me había puesto un poco agresiva, así que de inmediato entran ambos a su oficina como si huyeran de mi

No crees que deberías de ser más amable –dice Boggs entre risas

Fui amable en la mañana, fui amable ahora… perdón tenía que hacerlo, me desesperaron

Te tienen más miedo y respeto a ti que a mí –dice Boggs entre risas

Es que tu no gritas y yo si –digo entre risas

Los soldados salen de nuevo y me dan paso abriendo la puerta, los caballeros que me acompañan me dan el paso y lo tomo, entro tan altiva como de costumbre y de nuevo ahí está la presidenta Coin tranquila sin inmutarse ni un milímetro por mi entrada o alguno de mis 2 acompañantes

Teniente Abernathy ¿Cómo se siente con la llegada de su padre al distrito?-me pregunta y voltea su mirada hacia mí, noto la mirada algo extrañada pero impresionada de mi padre, después de 11 años quien sospecharía que esa pequeña pulga, la más bajita de la escuela pudiera llegar a teniente en el distrito donde vivía

-respiro y resoplo algo molesta- Muy bien presidenta, muchas gracias por preguntar –digo seria y entrada en mi posición de militar- el General Boggs me dijo que requería de mi presencia y la de mi padre en su oficina ¿para qué podemos servirle Presidenta?- pregunto seria y sin mostrar expresión alguna en mi rostro

Puede descansar teniente –me dice y entro en posición de descanso- solo quería darle la bienvenida a su padre, y pedirle personalmente a usted que por favor le explique el modo de vida que tenemos aquí en el distrito 13, que aunque usted aun siendo de la milicia, no sigue al pie de la letra , que mejor que su hija para darle los detalles de lo que será su hogar hasta que derrotemos a Snow –dice su nombre y no puedo evitar molestarme, incluso su nombre me pone de malas y verlo en la tele sale contra producente para mí, la presidenta le extiende la mano a mi padre- dicho esto, Bienvenido al distrito 13 señor Haytmich Abernathy –mi padre toma su mano y me mira extrañado por la posición que estoy tomando, Coin dirige su mirada a mi –puede retirarse teniente Abernathy, Boggs acompañe al señor Abernathy a su compartimiento, y cuando pueda le explican las reglas que le especifique a usted- le dice mirándolo directo a los ojos, había notado que aunado hace eso es porque alguno de los presentes tiene que ver

Gracias presidenta –asiento con la cabeza- que tenga una excelente tarde- le deseo y salgo de inmediato y tras de mí, mi padre y Boggs.

Salimos del lugar yo aún conservo mi rectitud como la teniente que soy, en algún punto del trayecto tomo la mano de mi padre, noto que el voltea al sentir mi mano, me mira y sonríe, con la otra mano tomo a Boggs, y él hace la misma expresión que mi padre

Tu nos llevas Boggs –le digo sin despegar la mirada de enfrente ni soltarlos, el asiente con un movimiento de cabeza-

Seguimos caminando y noto que el trayecto nos lleva técnicamente a nuestro compartimiento, lo miro extrañada y me doy cuenta que su compartimiento y el del chico castaño que llego con Katniss hacia un par de minutos es el mismo, sonrió complacida, tendré a mi padre cerca, y al chico que me llamo la atención, no sé porque si no es algo que no hubiera visto antes, si era guapo sin duda alguna, pero algo en él llamaba mi atención. Boggs nos sonríe, me besa una mejilla y le da la llave de su compartimiento a mi padre, mi padre abre la puerta y tras el entra Boggs, el que voltea y me detiene con una mano

Tu espera aquí, tengo que darle un par de detalles a tu padre, sobre su estadia aquí –lo miro extrañada- ordenes de Coin- asiento y me siento en la pared esperando a que Boggs salga