Segundo capítulo, insisto dejen R&R, me ayudan a mejorar (muchas gracias quienes dejaron sus comentarios, realmente lo aprecio).
Sosteniéndose de la baranda pudo moverse hasta la habitación más cercana donde encontró algunas vendas y medicamentos que ponían un límite entre la vida y la muerte. Una vez que se hubo vendado las heridas más profundas, se sentó y descansó un rato, cada movimiento era tortuoso debido a sus costillas rotas, debió tener al menos cuatro rotas, notaba la hinchazón en su caja torácica, tenía una profunda herida en su muslo izquierdo que molestaba en cada paso, el gran golpe en su cabeza, justo arriba de la ceja derecha había sido bastante fuerte y la hinchazón tan cercana a su ojo le nublaba la vista por lo que optó por cerrarlo y enfocarse en su ojo bueno, si bien dejó su flanco derecho con la guardia baja, decidió que era mejor no ver a ver doble y gastar balas que serían de utilidad.
El sonido intermitente y agudo de su transmisor la sacó de sus pensamientos y de su descanso.
_Me alegra que sigas viva, ve a ver al contacto_ dijo el hombre rubio del otro lado de la pantalla haciendo caso omiso a sus vendajes y heridas_ quizás puedas salir con vida de allí.
_Está bien es el hotel Apple Inn ¿verdad?_ la pregunta era retórica, sólo quería demostrarle a Wesker que ella aún recordaba las cosas.
_Lo sabes, ve_ acto seguido, la comunicación se cortó.
Llegó al hotel sin muchos problemas, sólo unos zombies, mutantes y esos perros molestos que sólo causaban problemas, sin embargo cuando llegó a la habitación se decepcionó al ver al contacto con su arma en la mano y un agujero en la cabeza "debió asustarse y prefirió volarse los sesos" pensó despectivamente, no pudo evitar que la rabia fluyera por su ser, entonces agarró la cabeza del hombre y la golpeó contra la pared detrás de Él reventando su cráneo y salpicando lo poco que restaba de materia gris y sangre por el lugar. Ese hombre era su única salida de esa maldita ciudad y ahora no tenía como salir sólo porque ese cobarde se voló la cabeza.
Ada caminó por la habitación mientras se limpiaba la sangre de las manos, no había mucho que hacer ahora que ya no había salida, al menos no moriría con la sangre de ese cobarde en las manos, era indigno… y entonces lo vio, sus ojos brillaron, allí estaba el maletín metálico, lo abrió y se encontraba su misión, su escape y lo que le aseguraría una buena vida por bastantes años. Llamó a Wesker desde su transmisor.
_Tu contacto ha muerto, Él ha fallado y tú también Ada, me has traicionado, nos has puesto a todos en peligro a causa de ese tal Leon, te habrías ahorrado tantos problemas si le hubieses puesto una bala en la cabeza como debiste_
_No he fallado y no vuelvas a compararme con este pequeño pedazo de mierda_ escupió en ira_ ¿ves esto? Es una muestra del virus G, si la quieres deberás sacarme de aquí.
_mph te he subestimado Ada, el último helicóptero sale en una hora, encuéntralo, será tu última oportunidad de escapar_ dijo Wesker, Él realmente esperó que Ada lo encontrara, más allá del virus, ella era una excelente agente, inteligente y hábil sin duda le serviría de mucho_ casi lo olvido, esto te ayudará a salir.
De un compartimento cerca de la cama del contacto muerto salió una caja con algo parecido a una pistola, ella no sabía lo que era.
_ ¿Cómo se supone que esto me ayudará a salir?
_ Es un lanzagarfios, cuando presiones el gatillo un garfio saldrá disparado y se ajustará a una superficie, si presionas por segunda vez tu cuerpo saldrá expulsado del suelo y llegarás rápidamente a donde el garfio haya llegado, te será de utilidad_ Por alguna razón, Wesker quería que ella viviera, no sabía por qué, solo sabía que no se imaginaba sin ella.
_ Está bien, te veré luego_ Ada sonrió y le guiñó un ojo, sabía que esas cosas incomodaban a Wesker y lo hacía para molestarlo, incluso en momentos difíciles. La comunicación se cortó e inmediatamente se puso en marcha en busca de su escape.
Nuevamente se movió dificultosamente por las calles desastrosas de Raccoon City, si no se agitaba el dolor de sus costillas era soportable, sin embargo tenía que lidiar con su cojera y con su campo visual reducido, agradeció que los zombies fueran lentos, ruidosos y fáciles de evitar, sin embargo su verdadero problema fue usar su nuevo juguete, sintió genial el aire en su rostro y la velocidad de la propulsión eran asombrosos pero el tener que dar una vuelta en el aire para poder aterrizar correctamente fue tortuoso, los huesos de sus costillas rotas chocaron entre sí provocándole un doloroso espasmo y un reflexivo estallido de lágrimas en sus ojos por el dolor, pero ya estaba allí, solo quedaba saltar hasta el techo por donde pasaría el helicóptero; unas últimas creaturas infernales y lo escuchó, se volvió hacia el origen del ruido y la luz del transporte la encegueció, por suerte sus ojos se acostumbraron rápido y ella fue más rápida aún como para usar su arma en el momento justo y subirse al helicóptero; le hubiese gustado más estar adentro, pero en esos momentos y con quienes estaban dentro del transporte tenía las mismas posibilidades de vivir tanto dentro como fuera de él; es más, se sentía más segura fuera del mismo.
Mientras estaba en su viaje revisó sus heridas, quiso dormir pero era imposible tomar ese lujo, en fin, ya dormiría cuando estuviese a salvo en su apartamento; esa idea la entristeció un poco, le hubiese gustado que alguien estuviese allí para recibirla, un hijo, un marido, un gato; pero no podía poner a nadie más en riesgo, si iba a arriesgar un vida sería la suya y sólo la suya; hizo inconscientemente un movimiento brusco para salir de esos pensamientos y concentrarse en su dolor físico, ahora era el momento de sanar sus heridas y de disfrutar de la victoria de una excelente paga además de al menos un tiempo sin misiones o con misiones cortas y no tan arriesgadas, quizás ahora si podría tener un gato.
