Buenas a todo el mundo, acá les traigo el nuevo capítulo de esta pequeña serie.
Antes de comenzar, responderé a una duda que me dejó un usuario en el capítulo pasado:
Para Guest (que me imagino no tiene cuenta y nomas lo puso así y quién sabe si lea esto): Sobre tu duda si serán con harem o no, déjame decirte que eso tengo planeado que el público lo decida y aprovechando esta oportunidad invito a todos los que lean esto a que sean ustedes los que decidan con quien se quedará el protagonista. Así que, déjenme en sus comentarios si quieren que se queda con alguna de las chavas, si quieren que se quede solo o si quieren que haya, en palabras del buen dios Naruto, Haremu no jutsu.
Y bueno, ya con ese pendiente resuelto, disfruten del nuevo capítulo.
Cap 2.- El dilema de la doncella.
Nuestro héroe acompañado de Alexa se encontraba en el puerto de Ciudad Carmín; habían arribado a Kanto pero el mensaje de la doctora Juniper había dejado preocupado a Ash, por lo que se dirigió inmediatamente al aeropuerto. En esos momentos su semblante era de preocupación, pues la profesora no le dio detalles de la emergencia.
Alexa: ¿Para qué crees que te necesite la profesora? – Lo cuestionó.
Ash: No lo sé, al parecer uno de mis amigos tiene un problema y solo yo puedo ayudarlo. – Contestaba con preocupación. – Pero no me agradó que no me explicara la situación.
Alexa: Recuerda que la llamada a aguas internacionales es muy cara y la señal se pierde fácilmente. – Tratando de consolarlo. – Al menos te dejó el boleto de avión ya pagado.
Ash: Tienes razón. – Dejando de lado el pensar el tema que sólo lo haría preocupar más, decidió cambiar la conversación. – ¿Y dime, qué harás ahora? – Curioso le preguntó.
Alexa: Aunque me agrada pasar tiempo contigo. – Dijo con una sonrisa maquiavélica que hizo que a Ash le diera un escalofrió en la espalda por recordar las veces que ella lo molestaba con sus "juegos". – Tengo aun reportajes que escribir sobre esta región, aquí hay muchos sitios de dónde puedo escribir grandes artículos.
Ambos decidieron pasar sus últimos momentos almorzando en la cafetería del aeropuerto y conversando sobre lugares a los que Alexa podría ir a realizar sus reportajes. Ash le daba detalle de los lugares interesantes que había visto en sus viajes mientras que a ella le brillaban los ojos de imaginarse todo lo que podría escribir.
También le dio algunas recomendaciones a tener presente como el que guardase a sus pokémon de Kalos para que los criminales como el Equipo Rocket no quisieran robárselos por su rareza y también le dio un papel con la dirección de un rancho donde lo conocían y podría rentar un Ponita para que la apoyase a transportarse.
Para cuando llegó la hora de abordar ambos estaban frente a la puerta de acceso despidiéndose. Ash se notaba un poco triste por no poder ir a su casa, cosa que Alexa notó.
Alexa: Bueno, es hora de despedirnos. – Se llevó un dedo a los labios y guiñándole el ojo a Ash, a continuación le dijo. – Creo que iré a entrevistar al profesor Oak en Pueblo Paleta, ¿Hay algo que quieras que haga mientras estoy por allá? – Preguntó sabiendo que él quería ir a su hogar pero que ahora tenía un amigo que salvar.
Ash: Gracias Alexa. – Le dijo dedicándole una de esas sonrisas que, sin saberlo, lo hacían ver muy lindo a los ojos de su acompañante. – Cuando llegues allá busca a mi madre, se llama Delia, dile que vienes de mi parte y de seguro te dejara quedarte en nuestra casa. Y también dile que me tomará un poco más de tiempo regresar a casa pero hay algo importante que debo hacer.
Alexa: No hay problema. – Dijo amablemente. – Después de todo es una buena oportunidad de dormir en la misma habitación que mi pequeño Ash. – Continuó, arruinando el momento.
Ash: Yo no dije… – Se apresuró a explicar, cosa que fue inútil porque la mujer que seguía hablando sin prestarle atención.
Alexa: … Y poder disfrutar de tu aroma en las noches. Y no te preocupes, dejaré algo de mi esencia en tu cama para que puedas recordarme en las solitarias noches. – Terminó de decir dejando bastante perturbado al joven y con un pensamiento en su cabeza "Incinerare mi cama cuando regrese".
Ambos oyeron el anuncio de la última llamada para abordar, por lo que se dieron un último adiós para cada quien irse por su lado; aunque no sin antes Alexa tomase a Ash por las mejillas y le depositara un beso tan cerca de su boca que los costados de sus labios se rozaron. Después de eso ella se retiró con una pícara sonrisa mientras volteaba a ver al chico que tenía un rojo tan fuerte que haría ver a un Cisor pálido.
El vuelo no fue nada placentero para nuestro protagonista pues no sabía que amigo lo necesitaba ni en qué peligro se encontraba. Después de varias horas de viaje arribó al aeropuerto de Castelia y de inmediato se dirigió a Ciudad Aspertia. Ya en ese lugar, fue directo al mirador donde lo esperaba la profesora. El lugar se ubicaba en la cima de un cerro el cual era accesible por unas escaleras; en la cima había algunas bancas y el borde del cerro habían barandales para evitar accidentes.
Ash: Ya… estoy… aquí. – Dijo jadeando de cansancio por todo el recorrido que hizo. - ¿Qué… fue lo que… ocurrió?
Juniper: Como te dije, hay una amiga tuya que necesita de tu ayuda urgente. – Dijo para luego mirar hacia las escaleras que conducían al mirador. – Pero dejaré que ella te lo explique.
Sin comprender lo que la profesora dijo Ash se dio vuelta para ver una nube de polvo que se dirigía a él a tal velocidad que fue imposible esquivarla, chocando contra él y haciéndolo caer en el único charco que había en el mirador. Cuando alzó la vista pudo ver a una jovencita rubia de ojos verdes bastante familiar.
Juniper: ¿Estas bien? – Preguntó desconcertada por la escena contemplada.
Ash: Si, siempre nos encontramos así, ¿no es verdad Bianca? – Preguntó en tono de broma levantándose todo mojado del charco.
Ella no le respondió y cuando volteo a verla notó que sus ojos se habían vuelto dos grandes gotas de agua y su boca tenía una mueca de sollozo. Antes de que pudiese preguntarle qué pasó, ella dejo salir un sonoro "¡WAAAAAAAAAAAAA!" y se lanzó a llorar sobre su hombro, dejando asombrado y preocupado al entrenador. El chico la dejo desahogarse para que le contara su emergencia y ocasionalmente le daba palmadas en la espalda para tratar de calmarla; después de un rato de llanto ambos se sentaron en una banca, Bianca tenia las mejillas, nariz y ojos rojos por haber llorado tanto y fue Ash quien decidió hablar.
Ash: Cuéntame que pasó Bianca. – Dijo viéndola con seriedad.
Bianca: Mi… papá… snif (sonido de sollozo)… no… no me… ¡no me dejará viajar otra vez! – Dijo aún con lágimas en los ojos para volver a romper en llanto. – ¡WAAAAAAAAAAAAAAA! ¡WAAAAAAAAAA!
Ash no comprendía lo ocurrido, pensaba que después de la batalla que sostuvo con el padre de su amiga en la que, a pesar de haber perdido, había conseguido el consentimiento para que ella viajara; además de la buena actuación que tuvo está en la liga Unova, no habría problema en que realizara otro viaje.
Bianca: Él… él dijo que… snif… después de ver como reaccioné al perder en la liga… snif… me dijo que no era lo suficientemente madura para viajar a otro país.
Ash: ¿A qué te refieres con otro país? – Preguntó intrigado.
Bianca: Bueno… tú eres un gran rival e hiciste un gran trabajo en la liga Unova, así que quería conocer tu región natal y participar tu liga regional. – Dedicándole una pequeña sonrisa.
Ash se sintió halagado por las palabras de su amiga.
Bianca: Pero papá no cree que sea lo suficientemente responsable y madura para viajar a un lugar tan lejano por mi cuenta, aparte de que utilizaría todo lo que gané en la liga solo para el viaje de ida y no tendría dinero para conseguir equipo, alimentos y otras cosas.
La profesora Juniper, quien conocía la situación y había estado al margen de la plática decidió unirse.
Juniper: Por eso te llame hasta acá. – Dirigiéndose a Ash. – Bianca me contó que tú ya una vez pudiste convencer a su padre cuando estuvo a punto de hacerla volver a casa, así que esperamos que puedas hacerlo de nuevo. Y en cuanto a ti. – Mirando ahora a Bianca. – Creo poder ayudarte; si te registro como mi asistente de laboratorio te podré conseguir un descuento para el viaje, por lo que te sobrará algo de dinero para conseguir suministros.
Bianca: ¡¿EN SERIO?! – Exclamó con gran alegría para luego voltear a ver al joven, tomar sus manos y verlo con ojos de esperanza. – Ash, por favor, necesito que vuelvas a convencer a mi papá de que me deje viajar.
Ash se sintió un poco abrumado por la responsabilidad que le estaba adjudicando pero rápidamente recuperó la compostura y se levantó de la banca enérgicamente aun sosteniendo las manos de la chica.
Ash: ¡Bien, vallamos a ver a tu padre! ¡No dejaremos que te nieguen la oportunidad de seguir tus sueños! – Dijo con entusiasmo.
Bianca lo abrazó mientras decía alegremente "¡Gracias, gracias, gracias! ¡Eres el mejor!"
Los tres se dirigieron a la casa donde se encontraba la familia de Bianca y Ash notó algo sobre el lugar donde se encontraban.
Ash: Oye, pensé que eras de pueblo Boceto, ¿Qué haces acá en Ciudad Aspertia?
Bianca: Vinimos a ver a mi tía y mis primas que recibirán a su primer pokémon.
Juniper: Por eso estoy acá. – Dijo mientras sacaba una capsula que contenía 3 pokebolas a sabiendas de que ambos entrenadores sabían el contenido.
Ash: Entonces ellas iniciarán su viaje. – Su tono a continuación cambió por uno de nostalgia. – Que recuerdos, tener diez años y obtener tu primer pokémon. – Pikachu, quien estaba en el hombro de su entrenador también adoptó el mismo semblante y expresó "Chaaaaaaaa".
Bianca: De hecho mis primas tienen catorce y quince. – Le aclaró. – Mi tía es tan sobreprotectora como mi papá y si no fuera porque mi mamá la convenció y que ambas prometieron viajar juntas probablemente no las dejarían salir de viaje aun.
Durante el recorrido Ash aprovecho para conocer más de la situación de Bianca. Al parecer su padre y tía habían obtenido el título de campeón y sub-campeona una vez durante su juventud, pero en sus viaje habían enfrentado situaciones muy peligrosas como las que el mismo vivió en sus viajes por las regiones, lo que les dejó un pequeño trauma y decidieron que sus descendientes no saldrían de viaje y si lo hacían lo harían cuando tuviesen la madurez necesaria para evitar los peligros. Afortunadamente para ella y sus primas, la madre de Bianca convenció a su cuñada para que las dejasen viajar, así como Bianca lo hizo cuando cumplió 16 y ahora la prima mayor de 15 y la menor de 14 empezarían también a viajar.
Al llegar a su destino observaron que el padre de Bianca la estaba esperando en la entrada con una cara de pocos amigos.
Señor: Así que por fin llegas. – Expresó enojado. – Te fuiste sin decirle nada a nadie a quien sabe dónde en cuanto recibiste la llamada de la profesora y todos pensamos que la traerías para que tus primas recibieran su primer pokémon. Pero como tardaste tanto todas decidieron ir a la ciudad vecina para comprarlas cosas que necesitaría para su viaje. – Continuó reprendiéndola.
El señor continuaba regañando a su hija, haciendo hincapié en que su actitud era inmadura. Ash por su parte veía a su amiga con la cabeza gacha y ojos vidriosos, eso lo hizo enojar bastante. A la profesora tampoco le agradó la actitud que había tomado el hombre pero mantuvo la compostura y le hizo un ademan a Ash para que hiciera lo mismo.
Después del regaño, el hombre notó a las dos personas que venían con su hija.
Señor: Profesora, es un placer verla. – Expresó haciendo de lado su enojo. – Y ¿Ash? ¿Qué te trae a esta ciudad? – Preguntó para luego notar la mirada que el chico le dirigía, la cual no era nada amable.
Juniper: Bueno, Ash vino aquí a petición mía, creí que podría servir de mediador en esta… pequeña situación que hay en su familia.
El hombre los invitó a pasar, pues no quería discutir en plena calle, donde los vecinos podrían verlos y causar problemas a su familia. Ya adentro todos se sentaron en la sala, siendo el padre de Bianca el primero en hablar.
Señor: Y… ¿de qué situación se referían? – Preguntó presintiendo a lo que venían pero conservando las apariencias.
La profesora estaba a punto de hablar pero se le adelantaron.
Ash: Queremos que deje a Bianca seguir viajando. – Se apresuró a decir, dejando a todos en shock por la forma directa en que se expresó.
Señor: Escucha chico, sé que tienes buenas intenciones, pero tienes que aceptar que mi hija no es lo suficientemente madura como para viajar a otro país, ni siquiera a otra región. – Dijo tratando de sonar amable. – Hay también muchos peligros afuera que podrían herirla severamente o peor.
Ash: Es cierto que los entrenadores a veces nos encontramos con situaciones riesgosas, pero también hay muchas buenas experiencias y aprendizajes que solo se pueden tener al ver el mundo con nuestros propios ojos.
Señor: No lo niego, pero mi hija aún no tiene la capacidad para valerse por sí misma.
Ash: No lo creo, durante mi viaje me topé numerosas veces con Bianca y sé que ella puede manejarse bien por su cuenta.
Señor: ¿Eso crees? – Cuestionó burlonamente. – ¿Recuerdas que cuando nos conocimos Bianca había olvidado su bolso?, pues esa no fue la única vez que lo hizo. – Le aclaró. – Tuve que llevárselo varias veces a parte de esa. ¿Cómo crees que le irá sola, sin nadie que le ayude? – Lo desafió.
Ash: Pero eso es parte del aprendizaje como entrenadores, aprender de los errores y mejorar. – Respondió al desafío. – Estoy seguro que Bianca no cometería el mismo error dos veces si tuviese que enfrentar el problema por su cuenta.
Señor: Aun así, el viaje hacia otro país es bastante caro, no le quedaría dinero para poder comprar suministros. – Dijo confiando en que un golpe de realidad haría que el chico desistiera en sus intentos. – ¿Cómo es que sobreviviría?
Juniper: Pues si la registro como una de mis asistentes puede conseguir un descuento de investigador para viajar a donde guste, así podrá ahorrar dinero que le será útil para lo que necesite adquirir. – Declaro la investigadora.
Habían tomado por sorpresa al hombre, no se esperaba que la profesora se pusiese del lado de su hija.
Juniper: Al parecer hemos olvidado a la persona central en esta conversación. – Dijo señalando con la mirada a Bianca quien no había hablado desde el inicio de la discusión y estaba con la cabeza gacha. – Dinos ¿Qué es lo que quieres hacer?
Bianca: Yo… quiero seguir viajando, quiero conocer nuevos lugares, nuevas personas, nuevos pokémon y tener muchos recuerdos en mi viaje, tanto buenos como malos. Quiero seguir siendo entrenadora porque me encanta serlo y planeo continuar así hasta encontrar lo que me apasione.
Al escuchar esas palabras Ash no pudo evitar recordarse a sí mismo cuando empezaba su viaje. En ese momento su madre también estaba renuente a que viajase, pero él le demostró la pasión que sentía por convertirse en un entrenador, tanto así que a la dama no le quedó opción más que aceptar.
Señor: Entonces demuéstrame esa convicción. – Dijo jugando su última carta. – Enfréntame en una batalla, si eres capaz de derrotarme aceptaré que eres lo suficientemente fuerte como para viajar nuevamente por tu cuenta. – Sabía que empleando ese recurso se ganaría el rencor de su hija, pero confiaba en que hacia lo mejor para ella.
Bianca: Pero dejé todos mis pokémon en el laboratorio. – Declaró anonadada. – Profesora, ¿de casualidad trajo consigo alguno de mis pokémon?
Juniper: Lo siento, no me esperaba que terminara saliendo todo de esta manera. – Dijo también tomada por sorpresa por el desafío. – Pensé que podríamos convencerlo pacíficamente de que te dejara viajar, pero definitivamente esto no estaba contemplado.
Ash: Entonces yo lo haré. – Dijo, siendo ahora el quien tomaba por sorpresa a todos. – Al igual que la última vez, me enfrentaré a usted para que Bianca pueda seguir viajando.
Todos quedaron callados ante la declaración de Ash. Ahora no había vuelta atrás, el destino de Bianca yacía en el resultado de una batalla, y era una que el entrenador no estaba dispuesto a perder.
Continuará…
Y eso es todo por el momento, espero que les haya gustado el capítulo de hoy.
Sé que en esta ocasión me quedó algo corto pero lo compensaré en el siguiente capítulo, donde tendremos batalla y ahí se pone buena la cosa.
Y ahora me despido agradeciendo por tomarse el tiempo de leer la historia y les recuerdo que cualquier duda, comentario, crítica y/o sugerencia será bien recibida. Además recuerden la votación para ver si el chavo termina solo o acompañado, dejen un voto por persona y para el final de toda la historia lo que ustedes, el pueblo hayan decidió se les dará (viva la democracia).
Así que, se me cuidan y hasta la próxima.
PD. Ya casi tengo terminado el siguiente capítulo de "Desafío en el parque de la luna", me tarde porque quería meterle bien una generosa dosis de muerte, destrucción y cumbia pero para la siguiente semana ya estará y si no lo han leído los invito a echarse el primer capítulo.
