Hola c: Me di cuenta que en una parte del cap anterior decía 'Max' y 'cega' y varios otros errores, le echo la culpa al computador de mi hermana (en el cual escribí el capítulo anterior) que tiene word en idioma inglés...

Tengo examen de Trigonometría, Cinética Química y entregar un ensayo sobre el Neo liberalismo, y aún así escribo esto D:

En otras noticias, ¡Fanfiction tiene opción de true pairing! Es hermoso x3 c: Y eso, ¡Disfruten!


VICTORIOUS NO ME PERTENECE


"Te amo de la misma manera..." (2/?)


No one's POV

"You let me violate you,

you let me desecrate you.

You let me penetrate you,

you let me complicate you"

Una canción comenzó a sonar a través del sistema de sonido multicanal instalado en la habitación de la gótica.

"¡¿Qué...?!" Jade se despertó velozmente e iba a comenzar a lanzar improperios por toda la habitación hasta que se dio cuenta que era su alarma, la que solía usar en su casa de campo. "¡Ugh!"

Sin tener ganas de despertarse y levantarse aún trató de buscar sobre la cama el control del equipo, pero su mano, que tanteaba a ciegas a través de las sábanas, dieron con otra cosa: la piel suave, desnuda y cálida de una latina. Por un momento se había olvidado de que dormía junto a la morena. Se sentó en su cama y miró fijamente al estéreo que seguía sonando, como si tratara de apagarlo con la mirada. Un quejido junto a ella sonó por encima de la música, volteó y observó cómo Tori se despertaba y se sentaba junto a ella.

"¿Qué es eso, Jade?" dijo cansada y aún dormida, restregándose los ojos. Tenía el pelo desordenado, pero estando así lucía perfectamente bien en ella.

"Una canción, ¿que no escuchas, Vega?" dijo molesta, no por Tori, sino porque el control lo había dejado encima del equipo y la única forma de detener ese sonido era levantándose y apagándolo sola. Seguía observando fijamente el equipo, y Tori le siguió la mirada para comprender qué era lo que miraba Jade. El control sobre el equipo.

"¿Por qué no lo apagas?" dijo mientras la música seguía de fondo.

"Está muy lejos" dijo cortante.

"I want to fuck you like an animal,

I want to fuck you from the inside,

I want to fuck you like an animal"

"¿Por qué tienes música de Striptease?" Miró Tori a Jade, quien se sonrojó un poco.

"Calla, Vega... es Nine Inchs Nails..." dijo sin ánimos mientras miraba un cojín y luego al estéreo, y seguía el mismo camino de vuelta.

"Oh, ni lo pienses" Le advirtió Tori quien se dio cuenta de lo que planeaba Jade. Una sonrisa se asomó por el rostro de la gótica mientras cogía el cojín y lo lanzaba lejos a través de la habitación para tratar de apagar la música.

"¡Ugh!" se quejó ésta cuando vio que su intento resultó fallido y el cojín ahora yacía en el suelo.

"Muy inteligente, Jade" Se burló la morena con una sonrisa triunfal en su rostro. Se volvió a recostar en la cama y cerró los ojos ignorando la mirada de odio de Jade, "yo seguiré durmiendo".

"¡Ugh, Bien!" se levantó de la cama y apagó la música. Recogió su cojín y se volvió a acostar, pero procuró de tirar más de lo necesario los cubres de la cama para dejar a Vega sin nada que la tapara.

"¡Oye!" Reclamó la Latina tratando de tirar las telas.

"Te lo buscaste, Vega"

"¡Deja de llamarme Vega!" dejó su intento de recuperar las mantas y se levantó de la cama. "Me iré a bañar... quiero aprovechar mi fin de semana acá. Estoy ansiosa... sé que dije que me comportaría frente a tu familia, sé que te importa, pero tu madre es Rose Ann... Siempre la he admirado por su buen gusto y me encantó la última novela que publicó, esa que cuenta las reglas del amor"

La chica no respondió nada, solo veía el bello cuerpo de la Latina envuelto simplemente por sus finas telas que se hacían llamar ropa interior. Tori se dirigió hasta donde había dejado sus maletas y las tiró sobre la cama, justo en el lugar en el que estaban los pies de Jade.

"Auch..." se quejó Jade por lo bajo, volviendo a la realidad, pero tan solo por unos segundos, puesto que cuando Vega le sonrió, en modo de disculpa, nuevamente retornó a su estado de embobamiento máximo.

"La que más me encanta es la que dice que uno se puede encontrar el amor en la persona que menos se lo espera, y en el momento menos indicado... Bueno, también me encantaron las partes en donde narra situaciones graciosas, al fin y al cabo es un libro casi de comedia, pero me encantó. A todo esto, tu hermano es rubio me cayó bien, se ve simpático... ¿Qué debo usar hoy? O sea, ¿Qué haremos? ¿O prefieres que me aparte de ti como me exigiste durante el viaje?"

Preguntó Tori mientras miraba qué cosas sacaba de su maleta y qué cosas no. Esperó unos segundos, pero Jade no respondía. Levantó la vista para encontrarse con que Jade le miraba, fijamente y casi sin parpadeo, el pecho, sus curvas, sus piernas y su cuerpo entero. Se sintió muy observada y en vez de colorarse de vergüenza o algo, se molestó por la falta de respeto de Jade. Por estar observando su cuerpo y no escuchándola a ella.

Le tiró una polera que justo había sacado de su bolso y le llegó justo a la gótica en la cara. "¿Te gusta lo que ves?" Trató de imitar la voz de Jade, pero le salió fallido por dos razones, la primera, no sabía cómo imitar voces y la segunda, su enojo era más evidente que su ironía.

"¿Qué te pasa, Vega?" Le preguntó Jade enojada cuando hubo salido de su hipnotismo.

"¡Te he estado hablando todo el rato y tú solo has estado observando mis pechos y caderas!" Le gritó Tori enojada, mientras que Jade bajaba la cabeza avergonzada por haber sido atrapada en medio acto delictual; robar la virginidad de Tori tan solo con su mirada.

Pero para tratar de pasar desapercibida, Jade levantó la cabeza en alto y transformó su cara en una de total indiferencia, "Nadie te miraría, Vega" dijo mientras se levantaba de la cama y se dirigía hasta su armario.

"¿Ah sí?" Ahora ambas sonaban enojadas. "Porque justamente eso hacías hace unos segundos"

"¡Que no!" dijo tratando de no darle mucha importancia pensando que así a Vega se le olvidaría. Entró a su armario y sacó lo que usaría aquel día, una mezcla de elegancia, juventud y todo en colores opacos.

"¡Ah si claro... Jade, te atrapé. Admítelo!" dijo la Latina mientras la seguía. Ambas estaban en ropa interior, pero pareció no importarle a ninguna de las dos.

"¡¿Admitir qué?! ¡Entiende que no le gustas a nadie!" Se dio vuelta de repente y la encaró justo en el marco de la puerta.

"¡Los chicos no piensan eso... y tú al parecer tampoco!"

"¡Vega, primero, NO me gustan las mujeres. Segundo, si es que me llegaran alguna vez en la vida a gustar, creéme que me buscaría a alguien con más atributos que los tuyos!" dijo enojada la gótica mientras señalaba con la mirada los pechos de la morena.

"¡Oh, claro, perdón. Se me había olvidado que hablaba con la chica de senos perfectos!" Recalcó Tori con ironía.

"¡Más que los tuyos!"

"¡Por lo menos yo no tengo mi piel arruinada con tatuajes!"

"¡¿Y me reclamabas a mí que te observaba?!" dijo sorprendida West quien ahora estaba a centímetros de distancia de Tori. Tal parece que la chica también se había dado el tiempo de examinarla. "¡Y dime Vega, ¿Te gustó más el de mi muslo o el de mi busto?!"

"¡Ninguno, son los dos feos!" dijo acercándose un poco más a Jade.

"¡Pues mis tatuajes son mucho más lindos que la mancha en tu trasero!"

Vega abrió la boca sorprendida, "¡Es una marca de nacimiento!"

"¡Seguro, Vega... apuesto que fue un intento de tatuaje, pero saliste arrancando porque te dio miedo!"

"¡Por lo menos se me ve más sexy que tus estúpidos tatuajes!"

"¡¿Qué te pasa?! ¡Con o sin tatuajes, soy mucho más sexy que tú!"

"¡YA BASTA!" Una voz las detuvo detrás de ellas. Una señora Rubia, de unos cuarenta años, pero aún joven, de piel igual de pálida que Jade y con sus ojos verdes estaba parada a un par de metros junto a ella. Lucía un vestido blanco, con líneas anchas de color negro a ambos costados. Tenía puesto un collar, quizá de oro, y en sus muñecas varias pulseras del mismo juego, también de oro, le daban un toque final. Su cara parecía más de risa y relajación que de enojo o decepción.

Tori observó a la señora y luego inmediatamente a Jade, y vio como la cara pálida de la gótica se liberaba de todo color y su expresión mostraba todo el susto que de un momento a otro se le generó, "¿Ma... mamá...?" Dijo despacio, con tono de vergüenza y arrepentimiento.

Tori inmediatamente se escondió tras de la pelinegra al verse casi desnuda en una situación tan incómoda. "Mamá, mamá" imitó la señora la voz de Jade, lo cual le salió algo gracioso. "Deja de pelear y ven a abrazar a tu madre" le dijo con una sonrisa mientras extendía los brazos para recibir a Jade en ellos.

Jade, sin pensarlo dos veces, corrió a los brazos de su madre y la abrazó como nunca la latina la había visto abrazar a alguien. Su preocupación desapareció y sus colores retornaron, una sonrisa salió sin represión de sus labios. "Te extrañe... y lo lamento". Se separaron y la hija West volvió donde estaba con Tori. "Mamá, ella es Victoria, pero le gustan que le digan Tori" La semi latina la miró asombrada por el hecho de que por fin reconociera cómo le gustaba ser llamada y que además, era la primera vez que la presentaba ante alguien de su familia como correspondía. "Tori, ella es mi mamá" le dijo luego a Vega, sin sacar la sonrisa de su rostro.

"Hola, Tori, un placer por fin conocerte. Me alegro que por fin mi hija haya elegido bien, ese chico Oliver no me gustaba para nada..." Le dijo mientras se estrechaban la mano con una calurosa sonrisa. Al separarse, Rose Ann la examinó rápidamente de pies a cabeza y volteó para hablarle a su hija, "Tiene cuerpo de modelo, me agrada. Buena elección, Jade".

"¡Mamá!" Se quejó West dando a entender que la estaba avergonzando. Rose giró su mirada ahora para examinar el cuerpo de Jade, notando algo y cambiando su expresión completamente. "¡Jadelyn August West, ¿tienes otro tatuaje?!"

"Am... emm... este... " trató de hablar, pero no encontró palabras que decir. Su madre le había prohibido tener cualquier tipo de tatuajes, y le había costado un año convencerla de que la dejara hacerse un pequeño tatuaje en su tobillo, pero lo había logrado finalmente. Luego apareció con el tatuaje en su trasero, y le costó más de un mes de castigo a la pobre chica ya que ni siquiera había avisado. Y el más resiente era el que se había hecho a un costado de su pecho izquierdo, eran dos líneas que hacían parecer que alguien le había mordido la piel y arrancado un poco de ésta.

"Ya, olvídalo..." su madre pareció relajarse nuevamente. "Ya está hecho. Pero para la próxima me avisas qué tatuaje es y en qué lugar te lo colocarás. Si no es así, yo misma me encargaré de conseguir a los mejores cirujanos para que te quiten TODOS tus tatuajes, ¿de acuerdo?"

"Sí, madre" La gótica agachó la cabeza.

"¿Supongo que no tienes otro Piercing o tatuaje escondido?"

"No, solo los del ojo y el de la nariz. Y los tatuajes ya los conoces..." dijo con un tono más humilde.

"Bien, tú no tienes nada de eso, ¿cierto?" Le preguntó mirando de reojo a Tori, quien negó con la cabeza.

"No, señora"

"No me digas señora, toda la familia me llama Rose, tienes todos el derecho a llamarme así" dijo amablemente. Tori estaba confundida por todo lo que había dicho recientemente.

"¡Mamá! Sigo con Beck, ¿Sabías?" Le gritó nuevamente incómoda Jade a su madre.

"Eso dices tú, pero cuando hablé con tu padre por teléfono me dijo claramente 'Jade traerá a su novia'..." comentó imitando una inocencia que no existía.

"¡¿Novia?!" Preguntaron las dos chicas al mismo tiempo. Jade parecía incómoda, y su madre, quien la conocía mejor que ella misma lo hacía, lo notó.

"No me digas, cielo, que aún no le cuentas a tu amiga... " Las dos chicas se miraron entre sí, quizá peleando por la posición de quién estaba más incómoda que la otra. Rose dejó escapar una pequeña risa, parecida a la de Jade cuando triunfaba. "Las dejo, supongo que tienen mucho que comentar... y no se pierdan el almuerzo. Un gusto nuevamente, en tenerte como parte de esta familia" dijo antes de salir de la habitación, cerrando delicadamente la puerta tras ella.

La habitación se quedó en un silencio incómodo y se podía escuchar como la Escritora se reía por los pasillos de la mansión.

"Lamento lo que dice mi madre... a veces es tan inoportuna..." Dijo Jade tratando de respirar el aire tenso que se había acumulado en el sector. "Me voy a duchar, no me demoro." Cogió una toalla, negra obviamente, junto con toda su ropa y entró al baño antes de que Tori pudiera decir o preguntar cualquier cosa.

Tori, mientras esperaba que Jade saliera de la ducha para que ella pudiera bañarse y arreglarse, se quedó pensando, sentada en uno de los tantos sofás que había dentro de la habitación. Pero había tan solo una pregunta que rondaba su mente, ¿Qué acaba de ocurrir? se preguntaba una y otra vez rememorando todas las palabras, letra por letra, que había dicho la madre de Jade. Llegó a una conclusión, pero pensando que no era adecuado hacer conjeturas apresuradas, dejó aquello. Por el momento.

Depositó su ropa en la cama y esperó con paciencia que Jade saliera del baño. A la media hora, Jade salió del baño su cabello mojado, luciendo sus tan comunes colores rojo y negro, Sin mirar a Tori le explicó que la esperaría en la entrada para mostrarle el lugar por completo. Eran las once de la mañana y aún tenían dos horas para hacer algo interesante.

Un poco más de media hora después Tori salió vestida con unos jeans negros, converse blancas, polera a tirantes y una blusa a cuadros color rosa y derivados.

"Ugh... ¿no encontraste nada más que no fuera rosado?" dijo Jade apenas vio a Tori, ciertamente era que ella misma había tirado esa blusa en la maleta de Tori porque creía que se le veía bien en ella.

Tori ignoró el comentario, como lo solía hacer siempre, y colocó una gran sonrisa en su rostro, "¿Qué haremos hoy?" Preguntó cuando llegó justo en frente de la gótica.

"Lo primero es presentarte a mi familia... como corresponde y vestidas" Dijo algo molesta, la morena lo interpretó como si todavía siguiera molesta por la pelea que estaban teniendo antes de conocer a la Señora West. Pero en el fondo, Jade estaba molesta de que su madre le haya casi gritado su único secreto y al mismo tiempo, de que no tuviera la oportunidad de conocer como corresponde a Tori. West tenía preparado todo un discurso para presentar a su amiga, sin pensar que ella era algo más que eso.

Al comentario de Jade, la otra chica rió un poco, "Si... eso fue algo incómodo". Se cayó un momento mientras ambas compartieron una mirada indescifrable. "Sobre la pelea... Jade, lo lamento. Exageré un poco con respecto a enojarme porque no me escuchabas y" La gótica la interrumpe con una sonrisa.

"Déjalo, Vega... Si igual te gustaron mis tatuajes" Dicho aquello, comenzaron a caminar, o bien, Jade comenzó a caminar y Vega tan solo la seguía. Después de recorrer varios pasillos y pasar por varios salones, llegaron a uno que parecía la Sala de Bar. Instalado por toda una pared estaba un mueble lleno de recipiente de colores, algunas de ellas con etiqueta y otras sin etiqueta. A un costado del mesón del bar había una colección de copas de distintos estilos para los diferentes tipos de tragos. La habitación estaba decorada con diversos elementos de la antigua Inglaterra y al centro del cuarto habían una serie de sillones colocados de forma opuesta, y en el centro de este mismo círculo había una pequeña mesita de vidrio. En una de las paredes libres había un espejo gigante, casi del tamaño de la pared, con un marco de oro.

Toda la familia estaba reunida allí, conversando animadamente y riendo sin preocupaciones. Al ver la presencia de las chicas, todos trataron de calmar sus ánimos para poder saludar como corresponde, pero la mayoría seguía riendo.

"Llegó la pareja del año" dijo Nick. Estaba vestido con jeans blancos y una blusa negra, pero tenía desabrochado los tres primeros botones de ella. Su brazo derecho estaba situado en el hombro de Marianne, quien llevaba un vestido simple de flores, y en su cabello, como adorno, tenía una flor cerca de la oreja.

Tori miró a Jade quien observaba con furia a su hermano. En los segundos que duró la mirada, de seguro creo nuevas formas de asesinar a alguien. Cuando vio que su madre la miró con el ceño fruncido, se relajó. "Buenos días, familia".

"Hija, te quiero presentar a Tyler y sus dos hijos Eric, el menor y Kyle, el mayor" Dijo mientras los cuatro se levantaban de donde estaban, provocando que el resto de los presentes hicieran lo mismo.

Tyler era relativamente joven, quizá de la misma edad que Rose. Era moreno y aún poseía su cabello negro, sin rastro de canas. Eric y Kyle eran una copia uno de otro, con la única diferencia que el pequeño tenía el cabello más claro, pero ambos poseían un rostro alargado tipo de corte, lo que les daba una seriedad y belleza única. Estrecharon las manos, con una sonrisa algo falsa.

"Hija, ella es Margaret" dijo el padre de Jade presentándole a una muchacha de unos treinta años, a lo mucho. La chica era morena, alta, de piel oscura y delgada, pero lo zorra que era se le notaba en la cara. Jade solo le limitó a levantar una ceja, ya que estaba segura de que su padre, John, solo la llevaba para no parecer un perdedor.

Nick se movió de donde estaba hasta quedar atrás de Tori, el chico era dos cabezas más alto que ella, por lo que puso sus manos en los hombros de Tori y sonrió malévolamente mirando a la familia, "Y ya que Jade apesta presentando personas, ella es Victoria Vega, o Tori, y es la novia de mi hermanita".

Al escuchar eso, Jade miró inmediatamente a Nick, tenía sus brazos cruzados y su mandíbula calló ligeramente por la sorpresa de lo que había dicho. "¡Que no es mi novia!" Trato de defenderse mientras alzaba las manos.

"Nicholas, deja de molestar a tu hermana" dijo cortante su padre, actuando, mientras se volvía a sentar.

El chico comenzó a reír, seguido también por todos los otros comensales del lugar, "se los dije, mi hermana sigue negando el amor".

Tori estaba roja, pero no dijo nada, estaba igual de incómodo como lo estaba Jade por la escenita que le estaba haciendo su familia. La latina no sabía qué hacer ni qué decir, ¿Qué podía decir? Tal vez negar lo que afirmaban, pero eso sería traer más problemas y le había prometido a Jade que no le causaría ningún problema.

"Nos vemos en el almuerzo" Dijo enojada Jade mientras hacía abandono del salón. Cuando se dio cuenta que Tori seguía parada en el mismo lugar sin moverse, se giró y le casi gritó, "¡Vega, ¿Vienes?!"

Tori la miró, aún colorada de vergüenza, y la siguió con la cabeza baja. El resto de los presentes aumentaron su risa al ver aquella escena. Cuando la Latina llegó junto a su 'novia', ésta la agarró de la muñeca y la arrastró por los corredores de la mansión West. Tori no habló en todo el camino hasta que llegaron al patio, y específicamente, a unos asientos hechos de tronco de árbol que estaban en una especie de bosque -al interior de la mansión-. "¿Qué fue todo eso?"

"No preguntes si no quieres saber la respuesta" dijo cortante Jade.

"Pregunto porque sí quiero saber... ¿Por qué todos creen que soy tu novia?" Preguntó algo irritada Tori. ¿Era esto una broma de Jade? se preguntó la chica. Pues no, muy a su pesar no lo era, pero Jade estaba lejos de decidir decirle la verdad. Jade no respondió y tan solo se quedó allí. Ambas chicas mirando a la nada, frente a frente, en un silencio totalmente incómodo. Tori no quería molestar a Jade, sabía que ir con ella a pasar todo un fin de semana juntas ya era un gran avance en su relación de amistad y vaya que le había costado a la latina lograr aquello.

Una canción de un grupo de rock alternativo que Tori desconocía interrumpió ese incómodo silencio. Jade sacó su pearPhone, vio la pantalla, titubeó unos segundos sobre si contestar o no, pero luego dejó el celular en el tronco, junto a ella. Beck la llamaba, pero ahora mismo ella no tenía ganas de hablar con él. Tenía mucho que pensar, y cero ganas de socializar con quien pese a llamarse su novio, prefería ir a vacacionar a Canadá antes de acompañar a su chica con una estúpida reunión familiar.

"¿No vas a contestar?" Preguntó Tori después de que el celular de la gótica hubiera parado por unos segundos y hubiera vuelto a sonar con la misma canción, indicando que quien fuera que llamase, lo estaba intentando por segunda vez.

"No" fue la simple respuesta de la pálida chica quien ahora miraba con repulsión su celular que seguía y seguía llamando. Lo tomó y lo puso en silencio, pero el sonido de la vibración que realizaba sonaba aún más molesto.

"¿Quién es?" Preguntó de nuevo la morena, pero solo con el fin de hacer conversación. No es que fuera su intención realmente saber quién necesitaba de Jade... aunque en el fondo, sí quería saber.

"Preguntas mucho, Vega" reclamó ésta mirando a la chica que tenía en frente cuando el silencio volvió a ellas. Una sonrisa fugaz se formó en los labios de Jade, tan fugaz que dejó a Tori con la intriga si verdaderamente se había formado una pequeña alegría en la cara de West.

Tori pensó por unos segundos; los únicos que la llamaban con tanta urgencia eran Cat, Beck y ella misma, Vega. André era un buen amigo de la gótica, pero no la llamaba a menos que algo realmente grave hubiera ocurrido y si hubiera sido así, también hubiera llamado a Tori. Descartó de inmediato a Cat, puesto que ella insistía más de diez veces solo para decir 'hola', lo que dejaba inmediatamente a una sola opción. "Era Beck, ¿no?", Jade no respondió, pero levantó la vista que yacía hace unos segundos en el suelo rodeado de hojas.

Sí, era Beck. No, Jade no sabía por qué no quería hablar con él. Simplemente quería disfrutar del fin de semana, aunque hubiera comenzado con el pie izquierdo por el tema de Tori y la novia y toda la burla de su familia. Jade sabía que su familia en verdad no quería herirla, pero le molestaba que hicieran eso y que la dejaran e ridículo en frente de Tori. De nuevo, no sabía por qué le molestaba aquello si a veces Vega hacía el ridículo por sí sola, sin la ayuda de nadie.

"¿Y por qué no quieres hablar con él?" Preguntó intrigada Tori.

La latina estaba sentada en forma de indio, con sus pies cruzados, mientras que Jade tenía sus rodillas pegadas a su cara y abrazaba sus piernas como si éstas fueran a escapar en cualquier momento.

"Debe estar preocupado..." comentó Vega de forma sencilla.

"¿De qué?" le recriminó Jade, "Si estuviera preocupado, me hubiera acompañado y no me hubiera encargado a una idiota", le respondió mirándola justo a los ojos. Tori se percató que algo había allí, pero a su pesar aún no conocía a la chica lo suficiente como para descubrirlo en una sola mirada.

"Si, tienes razón..." comentó Vega tratando de no darle importancia a cada insulto que le decía la gótica. Aunque era el primero del día, si se ignoraba la pelea que tuvo al despertar. "Pero al parecer, tu familia cree que estás saliendo con ésta idiota", le dijo con un tono de risa. Aún no lograba comprender por qué la familia de Jade creía eso, pero ya tenía varios fundamentos para llegar a una conclusión exacta.

Jade se sonrojó un poco, "lamento eso". Fue todo lo que dijo, y el silencio que ya era incómodo, aumentó el doble.

"¿No me dirás por qué tu familia cree que... ya sabes, somos novias?" Preguntó Tori tímida, pero aún tenía algo de orgullo y la próxima vez no se dejaría molestar por la familia de la gótica. Quería respuestas.

Jade no respondió, solo gruñó un poco y sin mirar a Tori, tomó su celular y se levantó. "Voy a llamar a Beck", dijo con voz seca y se fue de allí dejado a la morena sola.

Pensó durante todo el camino de vuelta hasta su habitación. Algo nuevo sentía, y no sabía qué era... no sabía si lo sentía desde ahora o hace ya un tiempo. Estaba casi llegando hasta la puerta negra con la gran mariposa en ella cuando alguien la detuvo en seco, era Marianne.

"¿Y tu chica?", preguntó con una sonrisa divertida.

Jade le devolvió una mirada resentida, pero algo cansada y angustiada. "¿Podrías, por favor, dejar de decir aquello?". Mari no pasó por desapercibida aquella reacción de su cuñada y se preocupó.

"¿Qué ocurre? ¿Está todo bien?" Colocó gentilmente su mano en el brazo de la chica para demostrar que la apoyaba.

"No... no lo sé, Mari" suspiró cansada Jade.

"¿Estás desocupada? Vamos a hablar" indicó con su cabeza su habitación, ya que si estaban en la habitación de Jade, probablemente Tori las interrumpiera y Anne lo único que quería era que Jade dejara escapar todo lo que le molestaba.

La habitación que ocupaba Marianne y Nicholas era una de las dos que no tenía balcón, pero tenía un bay window, en el cual se sentaron y comenzaron a dialogar.

"¿Cómo estuvo tu noche?" Preguntó Mari para tratar de relajar a Jade, la conocía muy bien y es por eso que la gótica se abrió fácilmente con ella, porque sabía que ella la entendería sin importar lo complicada que fuera la situación.

"Relajada..." respondió sin ganas.

"Durmieron juntas, ¿no?" Jade señaló un 'sí' con el movimiento de la cabeza. "¿Y qué pasó con los gritos de la mañana? Estábamos con tu madre conversando en el corredor cuando escuchamos que ambas estaban gritando."

Jade se sonrojó, "no fue nada", le dijo con una semi sonrisa.

Mari sonrió abiertamente al saber que había pillado a Jade, "¿Nada?, ¿Segura? Te conozco mucho, August... "

"No me llames así" reclamó Jade, pero sin estar enojada.

"August es un lindo nombre... y te llamaré así hasta que me cuentes qué sucedió"

"Está bien, no tengo problemas con eso"

"Entonces August, ¿cómo te ha ido en el colegio?"

"Bien"

"Interesante... Jadelyn es un lindo nombre también, quizá llame a nuestro primer bebé como tú. ¿Qué opinas, August?" La gótica comenzó a irritarse, pero no dijo nada.

Marianne siguió hablando por unos segundos nombrando 'August' o 'Jadelyn' cada tres palabras, por lo que Jade la detuvo irritada y algo enojada, "¡detente!"

"¿Me contarás por qué discutían?"

"Bien...", respondió West que le contaría, pero no fijo nada por unos segundos.

"Interesante historia, Jade" le dijo Mari con cierto sarcasmo alegre. Era una cualidad de Marianne, siempre estar alegre.

"Bueno... tú sabes que yo duermo con ropa interior, ¿cierto? La cosa es que Vega también, y-" no alcanzó a decir más porque Mari la interrumpió.

"No te creo, ¿lo hiciste? Por Dios, ¿cómo abusas de una niña inocente?" Preguntó Mari en forma de juego, pero aún así Jade se molestó un poco.

"Como decía" dijo alzando un poco la voz, molesta. "Cuando nos levantamos, ella seguía en ropa interior y yo estaba acostada, el punto es que se paseó por la habitación así para sacar su ropa y poder bañarse y todo, y me comenzó a hablar, pero yo la ignoré porque me quedé como estúpida admirando su cuerpo. Eso ocurrió" Dijo rápido, esperando que Mari no adentrara más en lo sucedido, pero sabía que con ella eso era imposible. A veces parecía psicóloga.

"Y ahí fue cuando ella se molestó..." continuó Mari deduciendo lo ocurrido. Jade asintió con la cabeza, "pero, ¿por qué se molestó exactamente?"

"Porque no la estaba escuchando"

"Oh bueno, deberías saber Jade que a cualquier persona le molesta que no la escuchen... ¿Y no se dio cuenta que la mirabas?"

"Sí, si se dio cuenta..."

"¿Y no se enojó por eso?"

"No"

"Pero le contaste que tú..."

"¡No!" respondió de inmediato Jade. No quería oír la palabra que Mari estaba a punto de decir, pese a que ya estaba asumida a ella, le incomodaba un poco aceptarlo en voz alta.

"Jade... se lo tienes que contar. ¿Y qué te dijo al respecto?"

"Comenzó a molestarme"

"Y ahí te enojaste tú, ¿me equivoco?" Jade negó con la cabeza. Le gustaba conversar temas así con Marianne, porque pese a su conexión con su madre, no estaba en confianza cuando hablaba de ello. Y ni con Cat ni Beck podía hablarlo. Mucho menos con André, y Tori... "¿Por qué no le cuentas?"

"No lo sé" respondió ahora molesta Jade.

"Si lo sabes" la retó Mari.

"Es que... ¿qué pasa si le da asco? ¿Qué pasa si después ya no quiere dormir junto a mí y prefiere devolverse a la ciudad?" Tan solo pensar aquello le provocó un dolor en su corazón, no entendía por qué le importaba tanto la opinión de Vega, pero es que ella simplemente se había esforzado demasiado en ser su amiga mientras que lo único que hacía la gótica era insultarla. Jade valoraba aquello, así mismo fue como terminó saliendo con Beck, porque él jamás se dio por vencido.

"Ya veo... te importa mucho su opinión, ¿no?" Jade asintió mientras una lágrima solitaria recorría su mejilla. "Yo creo que te va a aceptar tal como eres..."

Jade no respondió, tan solo liberó un suspiro profundo. Sabía que eso era lo más probable ya que Vega tenía un corazón de oro, pero también la veía muy cuadrada, como muy encerrada en la ética y la moral y las reglas y todo aquello. No estaba segura cómo reaccionaría al inicio con aquella noticia, y lo peor que podía ocurrir era que reaccionara igual como lo hacían todos las otras chicas estúpidas que conocía. Jade sabía que Tori no era como ellas, pero su inseguridad era aún más grande que su confianza ante la chica.

"La llevaste a Family & Memories, eso me dice lo mucho que te importa..."

"No es eso..."

"¿Ah, no? ¿Entonces qué?" Preguntó gentil Marianne.

"Da lo mismo a donde la lleve, sé que nunca me criticaría por eso... tal vez se moleste si la llevo a un lugar que no le gusta, pero aceptaría al final. Así es Vega, con un corazón de oro..." repitió la gótica en voz alta todos sus pensamientos.

"Le dirás hoy sí o sí" dijo firmemente Mari. "Si no se lo dices tú, se lo diré yo..."

"No, quiero hacerlo yo... pero no sé cuándo sea el momento... Aún quedan dos días aquí..."

Jade se quedó pensativa por unos segundos, pero volvió a la realidad cuando escuchó reir de la nada a Marianne.

"¿De qué te ríes?" preguntó confusa la gótica.

"Eres la primera chica que conozco a la que su famila la ha tenido que sacar a rastras del armario" dijo entre risas Marianne, provocando que Jade levantara una de sus cejas y le diera una media sonrisa. En sí la situación era divertida, y West se daba cuenta de ello.


PD: Aviso aquí, porque no tengo otra forma de avisar (?), no subiré ningún capítulo de nada en estos días, me voy al campo (donde no hay señal ni internet) y volveré para fin de mes, pero les traeré una maratón de capítulos de Victoriosa, de Te amo de la misma Manera, y el segundo -y último- capítulo de Probando algo nuevo (es de Pretty Little Liars)... en fin, eso c: ¡Nos vemos el 30! Cuídense c: