Creado para salvar el mundo.

Bianca iba caminando por la ruta que atravesaba un bosque mientras tarareaba una canción. Todo parecía ir muy bien. Había perdido en la liga de unova contra cameron pero eso tan solo fue una lección para hacerse más fuerte. Había comenzado un nuevo viaje, en una nueva región y estaba lista para lo que fuera.

-esta vez voy a salir victoriosa-gritó al aire.

Chiqui chiqui

Un extraño ruido llamó su atención.

Chiqui chiqui

Sonaba como piezas metálicas moviéndose entre sí.

Chiqui chiqui

Se acercaba cada vez más. Bianca quedó extrañada. Miró a su alrededor.

Chiqui chiqui chiqui

Cuando lo escuchó con suficiente cercanía pudo determinar de qué dirección provenía el sonido. Miró con detenimiento a la maleza. Los arbustos se movieron y una extraña criatura salió de ellos. Caminó en su dirección. Sus pies eran los que hacían ese sonido. La criatura era de color verde con manchas negras y algunas partes de color naranja. Sus ojos eran rosados casi en su totalidad a excepción de una pupila negra rasgada. En la espalda tenía lo que se asemejaba a las corazas que protegían las alas de los heracross y una larga cola con un aguijón en la punta.

-¡wow que pokemon tan curioso!- bianca sacó su nuevo pokedex.

¿?

No se encuentran datos

-¡ay no lo puedo creer! ¡No lo puedo creer! ¡es un pokemon raro!

La extraña criatura inclinó la cabeza como si estuviera desconcertado por el comportamiento de la chica.

-¡entonces voy a capturarte!- bianca tomó su pokebola. Le dio varias vueltas antes de arrojarla. De la esfera salió su emboar listo para la lucha.

-a mí me parece un tipo bicho, así que emboar usa lanzallamas.

El pokemon de fuego tomó aire y escupió un chorro de llamas que alcanzaron a la criatura. Pese a estar cubierto por llamas este no pareció afectado.

-uhh entonces tratemos con brazo martillo- emboar acometió. Su brazo derecho se iluminó y golpeó en la mejilla al ser. Este solo ladeó la cabeza ligeramente por el impacto. Probó con la otra mejilla obteniendo el mismo resultado.

-¡Sigue! ¡Sigue! ¡Sigue!- gritaba la chica.

Emboar lanzó otro puñetazo pero esta vez fue detenido por la mano de la criatura.

-débil-susurró. Le dio un fuerte golpe a emboar en el abdomen que le sacó todo el aire de los pulmones. Tomó uno de los brazos del pokemon de fuego y lo levantó en el aire para azotarlo contra el suelo con la fuerza necesaria para dibujar su silueta en la tierra.

-ahora quédate quieto- dijo el ser con una voz en extremo gruesa. Miró a Bianca. La chica chilló por lo bajo. El monstruo comenzó a caminar hacia ella.

Chiqui chiqui

Emboar se dio vuelta y le sujetó una pierna, pero en lugar de detenerlo fue arrastrado.

-te dije que te quedaras quieto- la criatura le dio un coletazo en la cabeza que terminó por debilitarlo. Bianca salió de su shock, apuntó con la pokebola para regresar a emboar y emprender la huida, sin embargo la criatura apareció delante de ella. La sujetó de la muñeca con fuerza obligándola a soltar la pokebola.

-¡ay! ¡Me lastimas!- lloró bianca intentando zafarse.

-ese es el punto- respondió la criatura- como eres la primera humana que me encuentro tendrás el privilegio de saber que va a pasar- con su mano libre la criatura sujetó la quijada de Bianca y la acercó a su rostro- me llamaron mewthree. Me crearon usando el ADN de todos los pokemon legendarios y tengo el propósito de salvar este planeta.

-¿sa-salvarlo?- preguntó Bianca.

-exactamente, y la forma de hacerlo es erradicar a aquellos seres que la destruyen. Ustedes los humanos.

-¿q-q-que dices?

-kukuku tal como oyes, voy a matarte y seguiré matando hasta que no quede ninguno.

-¡no puedes hacer eso!

-claro que puedo, para eso fui creado…. ¿Sabes? Te voy a dar otro privilegio- mewthree se acercó más al rostro de bianca y lamió su mejilla con su lengua purpura. Ella se aterró más- Serás el primer ser humano que consuma.

Bianca se retorció tratando de zafarse. Mewthree se alejó un poco sin soltarla solo para verla en su estado de miedo absoluto. Levantó su cola. El aguijón se abrió en una especie de embudo. Bianca se paralizó al ver el interior baboso y oscuro de esa cavidad. Con un rápido movimiento bajó su cola sobre Bianca apresándola.

-¡Qué asco! ¡Qué asco! ¡Qué asco! ¡Qué asco! –gritaba la chica. El conducto se contraía y expandía para llevarla cada vez más adentro- ¡NO! ¡NO! ¡NO! ¡NO! ¡NO! ¡N…

gulp