Gracias por darle la oportunidad a éste fic.
Capítulo 2: Consejos, decisiones y ¿un halcón?
Lis Pruett POV
Habían pasado dos días en que el "señor del parche" me capturó.
"¿Tendrá que ver con el destrozo que hice en la tienda de ropa? ¡Pudo haberme dejado con la policía! ¡¿Por qué carajos tiene que meterse en mi vida?!" Mis pensamientos eran de rabia y con cierto reproche.
Analizaba mi estadía en el famoso Helicarrier, aparentemente estoy considerada como un "enemigo de alta peligrosidad", debido a que estaba en una celda especial que bloqueaba mis habilidades. Conservaba mi forma de niña, respiraba de forma profunda, sentada en el piso y abrazando mis piernas ocultando mi rostro para que nadie me viese llorar. Noté que el viejo del parche no me había quitado mi mochila, decidí abrirla y sacar algunos objetos: Una libreta de dibujo, lápiz y colores.
- Al menos no estaré aburrida. – Dije sarcásticamente.
Desde el exterior
Nick Fury observaba desde el centro de control a aquella niña que se disponía a trabajar en dicha libreta, como a su vez en una pantalla alterna se lograba apreciar el historial de la niña.
-Con todo respeto señor – Dijo una chica de cabello corto de tez morena - ¿por qué traerla aquí? ¿Acaso su padre no puede protegerla?
-María – Respondió el susodicho con el tono que le caracterizaba – Su padre me contactó y como puedes ver, ella necesita ser guiada y su potencial es único. Aunque tiene habilidades impresionantes, sus limitaciones biológicas le impiden ver más allá.
La agente de Shield observaba con detenimiento los datos médicos y notó con detenimiento su edad.
-¡Por Dios! – Expresó la mujer con cierto recelo.
Nick no pronunció palabra alguna.
-María, deja que Parker hable con ella. – Expresó el líder de Shield.
De forma sutil, la agente permitía el acceso a Peter Parker para que ingresara a la celda de Lis, Mientras que Nick observaba a detalle lo que dibujaba la prisionera.
Un amigo en la tormenta
Lis Pruett describiéndola como la niña de cuatro años; luce de la siguiente manera: tez trigueña, cabello negro largo extendiéndose a la mitad de su espalda, de ojos claros y expresivos, sus pómulos denotaban cierta alegría propia de una niña; su vestimenta era sencilla; portaba una boina tejida de color azul, blusa manga larga en color rojo con un overol en color azul cuya parte de la rodilla derecha estaba rota, calcetas blancas y unos tenis Converse en color azul. Usaba unos aretes pegados en color azul; y como seña particular, portaba la insignia autobot (su marca de nacimiento) a la altura del antebrazo derecho; daba la impresión que fuese un tatuaje.
Y como todo ser nacido en Cybertron, cuenta con un nombre característico de su raza: Élita Prime
Habiendo hecho énfasis en la apariencia de nuestra protagonista, la historia puede continuar.
Lis estaba concentrada dibujando que no se percató de la presencia de un visitante muy especial quien la observaba desde las alturas. La pequeña se concentraba en plasmar una escena muy peculiar: se dibujaba así misma causando destrozos en el local donde había destruido los cristales de la tienda de ropa.
-Para tener cuatro años dibujas como toda una profesional. – Habló el sujeto de forma animada.
Ella cerró de forma súbita su cuaderno.
-¿Supongo que el viejo del parche te envió hacer labor de convencimiento, o me equivoco Peter Parker? – Respondió la niña de forma irónica.
-¡Vaya, veo que Nick no exageraba en tus habilidades! Pudiste deducirlo sin necesidad de verme ya que estoy en servicio.
Lis voltea sin mucho afán dándose cuenta que aquel sujeto usaba el traje de Spiderman.
-Puedo leer la mente, habilidades telequinéticas, control de energía, teletransportarme y finalmente alterar mi edad a voluntad. – La niña hablaba sin emoción alguna. – El dominio de armas por naturaleza está en mis genes como el combate cuerpo a cuerpo. Si deseabas saber lo que puedo hacer ya lo hiciste, así que por favor márchate.
No era necesario ser adivino que aquella niña de apariencia dulce tuviera en su interior un dolor profundo.
-Escucha Lis – Habló de forma conciliadora aquel hombre quien se despojó de su máscara dejando ver su rostro – Sé que no es fácil estar en tus zapatos pero puedo decirte que a pesar de todo puedes darle un sentido a tu vida.
La pequeña observa a aquel humano: Se veía como un joven de 21 años de cabello castaño con una mirada alegre.
-¡No es cierto y lo sabes! – Respondió duramente – ¡Yo no soy normal, no seré lo que una mujer podrá ser; no pedí nacer con estas habilidades…!
-Te diré algo, tú eres una persona que tiene principios al igual que tu padre. – Al decir esto Lis le quedó observando de forma rara – No preguntes como lo sé, pero puedo decirte que hay mujeres que son aparentemente "normales" y llevan una vida vacía u otras que son ultrajadas y aisladas; todas buscan un estereotipo… tu puedes ser algo más.
Ella guardó silencio por unos instantes mientras lo observaba fijamente.
-Mis habilidades solo sirven para hacer daño... – suspiró de forma lastimera.
-Un gran poder conlleva a una responsabilidad. Al menos tus poderes no han sido impedimento para tomar decisiones correctas; yo fui un inmaduro cuando los tuve y ése error lo pague con un precio muy alto…
Lis nota en la mente de aquel héroe el momento trágico en que perdió a Benjamín Parker.
-Por favor, ¿podrías platicarme de tu tío Ben? – Dijo la niña de forma respetuosa, aunque de forma inconsciente había cambiado de forma y ahora era una chica de dieciséis años cuyo cuerpo a pesar de ser muy joven despertaba cierta admiración.
-Con la condición que tú me platiques de ti y lo que dibujas. – Sonrío aquel hombre.
La chica Pruett había hecho un amigo en extrañas circunstancias, quien diría que el dolor y las experiencias trágicas fueran un lazo de amistad.
-Parker lo logró. – Sonreía de forma satisfactoria Nick Fury al ver el resultado.
-Creo que ella necesitará una amiga Señor. – Respondió María Hill con amabilidad, algo inusual en ella.
Giro del destino
Lis Pruett se había hecho amiga de María Hill, aunque seguía en la misma celda, su malestar emocional poco a poco iban sanando; con ella lograba platicar sobre lo que había vivido en el instituto de Charles Xavier, sus experiencias de batalla a lado de su padre y de cómo había descubierto de forma accidental el poder transformar su cuerpo a cierta edad.
La agente de Shield por su parte le había confiado algunos aspectos de su vida personal como a su vez, que los problemas que ella tenía, también lo habían vivido en su momento el equipo de Los Vengadores.
Cuando la joven Pruett escuchó hablar de ellos pidió algo que tal vez fue el primer acercamiento que tuvo con aquellos héroes: ver videos de sus misiones.
En su celda, ella veía en escena de combate a cada uno de los miembros; con su libreta de dibujo rescataba algunos rasgos que le llamaban la atención de ellos: El egocentrismo de Ironman, la capacidad de liderazgo del Capitán América, la furia y "sentido común" de Hulk, las conductas Asgardianas de Thor y como la belleza puede tener dosis letales en el enemigo con Blackwidow.
Repentinamente, hubo algo que le llamó la atención: en uno de los videos; un hombre con traje oscuro con toques púrpura, aparece disparando flechas con una precisión extraordinaria… por ahora ella se limitaba a describirlo físicamente: No posee súper poderes.
Lis hizo una pequeña pausa para contemplarle por unos instantes.
-Se vale de sus habilidades humanas, sin poder alguno; mente fría y certero…
María Hill había entrado a la celda, notando que su amiga estaba contemplando la imagen de forma inusual.
-Veo que Hawkeye te impresionó mucho, ¿no es así?
La agente de Shield llevaba un vaso con café.
-Es uno de los pocos héroes que veo que no usa poderes, y eso me impresiona. – Trata de cambiar su semblante – Papá dice que los humanos tienen habilidades únicas y que por ello han hechos grandes cosas.
Hill se limita a responder y le entrega el vaso a Lis.
-Si fuera tú no me haría ilusiones, por lo particular Hawkeye es un ser libre y "mujeriego". – Intervino Hill ante ello.
-Hablas por experiencia.
-Algo así. – Se sonroja un poco la agente – Aunque ha tenido varios intereses amorosos pero todos ellos han conducido al fracaso.
-Por ahora – Responde Lis bebiendo un poco del vaso – no estoy interesada para conocerle en ese aspecto, me gustaría conocerlo como el Vengador, sus habilidades y esas cosas.
-Claro. – Esboza una pequeña sonrisa María Hill
-Por cierto María, gracias por el café – bebe un poco más – hmmm, Amaretto; mi favorito.
Lis Pruett estaba aprendiendo un poco más del género humano; aunque en el fondo era el primer humano que había llamado su atención.
Esperamos sus comentarios: Gracias por leer.
