Acababa de levantarse cuando se dio cuenta de lo que pasaba. Hermione Granger abrió los ojos y vió que todas sus compañeras de cuarto estaban ya cambiadas y alrededor de la cama de Ginny Weasley. Entre ellas , la voz de la pelirroja resaltaba:

-Ayer me acompañó luego de Transformaciones y estuvimos paseando por el castillo….

Hermione se acercó a Ginny, quien al verla cambió su semblante casi automáticamente.

-Pero al parecer alguien tiene una historia más interesante que contar, ¿verdad, Hermione? ¿Qué hacías llegando a la Sala Común a las 3 de la mañana con Harry?-preguntó divertida la pelirroja, haciendo que la castaña se ruborizara.

No iba a contestar cuando una idea le vino a la mente. Se había acordado de lo que había hablado con Harry, y sabía que ese momento era perfecto para sacarle celos a Ginny. Lo que no sabía era que opinaría Harry cuando se enterara de que en todo el castillo hablaban de que estaba de novio con su mejor amiga; ya que si decía que Harry y ella eran novios Parvati y Lavender se encargarían de difundir el rumor a todo Howgarts.

-¿No te has enterado, Ginny? Harry y yo somos…-respiró hondo, intentando no pensar en las consecuencias que eso traería-novios.

Los ojos de Lavender y Parvati se abrieron de sorpresa y Ginny cambió su semblante a uno más serio. La castaña decidió cambiarse y salir de ahí antes de que sus compañeras de cuarto le pidieran más detalles. Era suficiente tormento la idea de que el rumor se difundiera y ella peleara con su mejor amigo a causa de él.


Aún ni siquiera te tengo y ya tengo miedo de perderte amor

que rápido se me ha clavado, que dentro todo este dolor

Para la hora de cenar ya todos comentaban sobre la nueva pareja, y Hermione escuchó su nombre en casi todas las conversaciones del Gran Comedor. Sonrojada, se sentó en la mesa al lado de los gemelos Weasley, y acababa de darle un primer bocado al plato que tenía delante cuando uno de ellos se volteó a hablarle.

-¡Hermione! Ya me enteré de la noticia-comentó Fred (¿o era George?) con el sentido del humor que los caracterizaba.

-Hola...emm…¿Fred?-se arriesgó la castaña. Los ojos del gemelo se abrieron de la sorpresa.

-Eres una de las pocas personas que acierta a la primera-comentó Fred, sonriendo.

-¿Así que tú y Harry, eh?-siguió George-La verdad al principio no lo podía creer, siempre pensé que terminarías con nuestro hermano.

-Hermione.

Fred y George levantaron la mirada antes que Hermione, y saludaron a Harry inmediatamente. La castaña volvió a dar otro bocado a su cena, en verdad sabía deliciosa,como siempre, pero eso no le importaba. Lo único que quería era no hablar con Harry; lo había estado evitándo todo el día.

-Hablando del Rey de Roma…-comentó Fred divertido.

-¿Podemos hablar?-le preguntó él, pero Hermione solo atinó a asentir y a retirarse del Gran Comedor al lado de su mejor amigo, lo que ocasionó que toda la atención se concentrara en ellos y se escucharan murmullos por todos lados.

Ya al salir, y luego de que los murmullos cesaron, comenzaron a caminar por los pasillos. Ninguno de los dos se atrevía a decir algo. Hermione, aterrada de que su mejor amigo se haya molestado por lo que ella había dicho, y Harry, por una razón que no podía comprender.

-Hoy me encontré con Ginny-empezó el ojiverde, algo inseguro-Me preguntó si el rumor era cierto. De que tú y yo…

-Entiendo-susurró la castaña. Harry calló, y luego de unos minutos volvió a hablar.

-Le dije que sí-la mirada de Hermione se alzó hasta encontrarse con aquellos ojos verdes que tan bien conocía.

-¿Le dijiste qué?

_Que sí, que éramos no..-Harry se corrigió automáticamente-Que somos novios.

-Harry…si quieres puedes dejar el plan. No es una obligación que finjamos ser novios, fue una idea algo tonta y…

-No quiero dejarlo-la interrumpió-Y no es una idea tonta, Herms. Ninguna de tus ideas son tontas.

Hermione se sintió aliviada luego de tanto tiempo que dejó escapar un suspiro, un largo suspiro que provocó la risa de Harry, y luego la de la misma Hermione. Mientras caminaban planearon todos los detalles, y qué es lo que harían mañana para conseguir la atención de los hermanos pelirrojos. Hablaron de las clases, de Ron, de Ginny, e incluso bromearon acerca de Voldemort.

Cuando llegaron a la Sala Común y Hermione se despidió ya que tenía que ir a la biblioteca, los dos habían recuperado el buen humor, y se habían reído tanto que habían terminado llorando. Mientras se dirigía a su destino, Hermione recordó la primera vez que vió a Harry en el andén 9 3/4, y sonrió al recordar a Fluffy, a la cara asustada de Ron, a la valentía que había demostrado y que seguía haciéndolo Harry. Ya estaba por doblar el pasillo que llegaba a la biblioteca de Howgarts cuando la voz de su ex mejor amiga llegó a sus oídos.

-Hermione Jean Granger-Ginny pronunció su nombre completo, separado y resaltado palabra por palabra, lo que indicaba que esa conversación sería larga. La castaña giró sobre sus talones para encontrarse cara a cara con Ginny, y respiró hondo. Las dos tenían una conversación pendiente.

-Novia de Harry James Potter, el Niño que Vivió-siguió hablando ella mientras Hermione callaba.

-¿Sabes? Eres una hi-pó-cri-ta

-¿Yo? ¿Porqué sería hipócrita, Ginny?-respondió Hermione Granger tratando de mantener la calma.

-¡Porque tú sabías que me gustaba Harry, pero aún así no dudaste en meterte con él en la primera oportunidad que tuviste!-gritó la pelirroja perdiendo los estribos.

-¡Tú sales con Draco, Ginny! ¿O ya te olvidaste de él?-le preguntó la castaña, volviendo a respirar hondo e intentando calmarse. No le gustaba pelear y mucho menos con alguien a quien había estimado, pero no iba a dejar que Ginny Weasley la humillara.

-¡Pero sabías que amaba a Harry, Hermione! ¡Tú lo sabías, y no te importó mis sentimientos!

-¿Y acaso a ti te importaron los sentimientos de Harry? ¡Él se moría por ti, y tu exhibiéndote por todos lados con Draco!-refutó la castaña, con los ojos cristalinos. La pelirroja intentó controlar su furia y sólo la miró con odio. En ese momento sólo una frase se cruzó por la mente de Hermione Granger: "Si las miradas matasen…"

-Nunca pensé que Harry se fijaría en ti, Hermione. Es decir, preferirte a ti que a mí. ¡Sólo mírate! Eres una sabelotodo, paras todo el día en la biblioteca y no tienes ningún amigo además de él y el tonto de mi hermano-Ginny rió, muy segura de sí misma-En cambio yo…es una historia distinta.

Una tras otra las imágenes de su infancia pasaron por su mente, y Hermione Granger se sintió tan insegura de sí misma que las lágrimas comenzaron a caer por sus mejillas y por un momento, uno minúsculo, la castaña le creyó. Quizás era cierto lo que le había dicho Ginny, quizás Ron nunca se fijaría en ella y preferiría a Natalie. No, mejor dicho, claro que prefería a Natalie, ella era la mejor amiga de Ginny ahora y sencillamente las dos eran perfectas.

-¿Ginny?-la voz de Harry la sobresaltó, y trató de limpiarse las lágrimas antes de que su mejor amigo se diera cuenta.

-¡Que vivan los novios!-dijo la pelirroja sarcásticamente, y luego se dirigió a Harry-No me creo su farsa, por si querían saber. Sé que ustedes dos nunca estarían, su amistad es más importante.

-Claro que somos novios, Ginny. ¿O no has escuchado los rumores?-Harry se sorprendió al responderle así a Ginny, sin embargo no podía negar la impotencia que sentía por ver así a su mejor amiga. Ella era Hermione Granger, la única que había estado siempre a su lado y lo había ayudado en absolutamente todo, y Ginny, a pesar de ser la chica que le gustaba más que nada en el mundo, no podía romper ese lazo de amistad de siete años con la castaña.

-Los rumores, rumores son, ¿no? Pruébenlo. Bésense, ahora mismo-les retó la pelirroja, mientras Hermione se secaba las lágrimas y miraba a Ginny con odio.

Porque te vi venir, y no dudé

te vi llegar, y te abracé, y puse toda mi pasión para que te quedaras

Harry y Hermione se miraron sin saber qué hacer, la verdad no habían pensado en que tendrían que besarse en público y ninguno sabía qué hacer en ese momento. Pero tal vez fue ver a su amiga tan mal por los comentarios de Ginny, o porque siempre había tenido curiosidad por saber que sentía al besar a Hermione, que Harry la tomó de la mano y la acercó a él, y rozó sus labios con los de ella. Al principio los dos se sobresaltaron, pero esta vez Hermione tomó la iniciativa y volvió a besar a su mejor amigo. Fue un beso tan dulce y largo que cuando se separaron por falta de aire, vieron como Ginny Weasley se alejaba rápidamente y doblaba el pasillo. Los dos mejores amigos sonrieron, y Harry se dio cuenta de que besar a Hermione no era como besar a su hermana. Se sentía…bien, correcto. Y Hermione aprendió que besar a su mejor amigo no era tan malo como había pensado. Se sentía…bien, correcto.

Lo que los dos no sabían era que nunca es bueno desatar los celos de un par de hermanos pelirrojos.


Notas de la Autora

Graciass por los reviews! La verdad que me han alegrado el día :D No pensé que la historia les gustaría, así que me han dado más ganas de seguir escribiendo y aquí vengo con el segundo cap de esta novela. Siento el retraso, pero prometo organizarme y publicar lo más pronto posible ^^

En fin, sigo esperando reviews! :) y espero que les haya gustado el cap

letyourimaginationfly