Tía Enriqueta

Capítulo 2: Todo acabará pronto

Roy busco con la mirada a su subordinada dentro de la concurrida cafetería. Riza llevaba un par de días evitándolo. Desde que tuvo que ir a su casa y hacerse pasar por su prometido. El moreno encontró por fin a la rubia sentada, sola en una mesa, se le veía distraída leyendo algo.

-¿Puedo sentarme? –pregunto el coronel haciendo que la atención de la mujer pasara a él. Roy vio como esta asentía y tomo asiento junto a ella -¿Qué lees?

-Es una carta. Se la envió mi madre a mi tía –Riza le paso la carta a su coronel –no sabía que ella se había escapado de su casa para casarse con mi padre.

-¿Por qué tuvo que escaparse? –Roy ojeo por encima la carta, no pudo evitar fijarse en a letra clara y bonita de la madre de Riza, parecida a la caligrafía de ella.

-Porque ella era niña de familia rica y mi padre un don nadie, un loco alquimista que soñaba con ayudar a la gente gracias a la alquimia, no era alguien digno de ella.

-Que historia tan bonita. Escaparte de tu casa para poder estar con la persona que amas. Como en un cuento. Siento un poco de envidia, tu padre debió de sentirse muy afortunado por lo que tu madre hizo por él –Roy miro a su teniente, parecía pensativa.

-¿Por qué le envidia coronel? Si usted siempre está rodeado de mujeres –Riza encaro a su superior.

-Si, pero ninguna me ama realmente, ninguna de ellas dejaría una buena vida para vivir una vida miserable conmigo –Roy sonrió a su teniente –Y bien que tal con su tía ¿funcionó la actuación del otro día?

-Negativo, sigue empeñada en que quiere que venga más a casa, pregunta todos los días por ti, además de que no para de hacerme preguntas referentes a la boda. ¿Cuándo pensáis poner fecha? ¿Por qué no tienes un anillo? –Riza intentó en un vano intento imitar la voz chillona de su tía.

-En el fondo es divertida –Roy rió al escuchar la imitación de su subordinada, bastante mala por cierto.

-Ya, pero yo me estoy cansando de ella.

-Por qué no quedamos otro día, quizás así se convenza y puedas quitártela de encima, podemos dar una vuelta, tomar algo por ahí, algo en plan familiar ¿Qué te parece?

-Que no me gusta la idea de seguir fingiendo y menos en público coronel.

-Nadie se va a enterar, además no veo nada malo en salir con mi subordinada y su tía –Roy espero la reacción de la mujer, pero ella solo se limito a quitarle la carta que tenía en las manos y volver a observarla -¿Por qué estas distante conmigo teniente? No sé después de ayudarle pensaba que quizás me daría las gracias en vez de evitarme.

-Yo no le evito.

-Si lo hace –Roy observo a su teniente fijamente.

-No lo hago –volvió a repetir, la verdad era que si le había estado evitando, no era que no le agradeciera la ayuda prestada, pero es que desde que él le había besado cada vez que lo miraba se ruborizaba recordando ese beso, había sido corto, pero muy intenso –gracias por la ayuda coronel. Y la verdad me parece buena idea lo que acaba de decir de la cena, así creerá que es enserio y me dejara en paz, de una vez.

-Ok dime el día y hare otra vez de tu prometido –sonrió seductoramente el moreno, haciendo enrojecer a su teniente. Roy se sorprendió mucho por ello, pero prefirió no mencionarlo –Y Hawkeye me estas cambiando de tema ¿Por qué me evitas?

-El viernes está bien –La rubia se levanto de su asiento y se alejo de allí dejando atrás a su coronel, necesitaba alejarse de él.

Roy llamó a la puerta de la casa esperando a que le abrieran. Roy se había pasado toda la semana detrás de su teniente para que le contara que era lo que le ocurría, pero ella seguía evitándolo, además de que esos días ella salía algo más temprano, no podía llegar tan tarde a casa, si para su tía ella trabajaba en una floristería.

La puerta se abrió y Roy pudo ver a su teniente, la mujer hoy también llevaba un vestido, esta vez escote palabra de honor, se ajustaba debajo de su pecho con una moña y falda por encima de las rodillas, llevaba una torera a juego de mangas cortas todo de blanco y unos zapatos de tacón.

-Estas preciosa –hablo y lo dijo sinceramente, Roy vio como aparecía detrás de Riza su tía Enriqueta, por lo que tomando su papel de prometido, beso en los labios a Riza decidido, aunque esta vez solo fue un pequeño beso, que hizo que Riza se ruborizara de pies a cabeza.

-Buenas tardes coronel –saludo Enriqueta a Roy sonriente como siempre.

-Buenas tardes tía –Roy beso la mano de la mujer –Os he traído unos regalitos –Roy entregó a la mujer mayor un ramo de flores.

-Oh son preciosas Roy, muchas gracias –la mujer olió el aroma de las flores, agradecida por el gesto del coronel.

-Y para mi princesa –Roy sacó de su bolsillo una cajita de terciopelo roja y la abrió frente a ella.

Riza se sorprendió mucho por el gesto de Roy, sobre todo cuando al abrir la caja se encontró con un anillo, no sabía mucho de joyería, pero sabía que eso no era una baratija cualquiera.

-Ya han arreglado tu anillo, siento que hayas tenido que esperar tanto por él –Roy se había inventado esa excusa, para que la tía de Riza no sospechara de ellos y así poder ayudar a su teniente –Roy tomo el anillo y se lo colocó a Riza -¿te encuentras bien? –pregunto un poco preocupado al ver que Riza no era capaz de reaccionar.

Riza observó el anillo en su dedo, un precioso anillo de oro blanco y con un brillante. Riza observo el anillo, era extraño, pero sentía un cosquilleo en el estómago, algo muy extraño, pero que a la vez le hacía sentir bien ¿ilusionada quizás? Por ver ese anillo en su dedo.

-¿Riza? –Roy tomo la mano de ella entrelazándola con la suya – ¿estás bien?

-¿Eh? –Riza miró a Roy dándose cuenta de que se había quedado absorta mirando el anillo sobre su mano, la cual ahora estaba entrelazada con la de su coronel.

-Es un anillo precioso, no sé porque mi sobrina no me dijo que lo estaba arreglando, esta chica es tan tímida.

-Lo sé tía. Por eso la amo –Roy miro a los ojos a su teniente.

Riza sentía como la mirada de su coronel sobre ella, la hacía sentir bien, sentía como esas palabras que acababa de decir eran ciertas y que las sentía de verdad.

-Lo siento, tengo que retocarme –se excuso para alejarse de su coronel rápidamente. Riza corrió a su habitación, recargándose sobre la puerta, cerró los ojos intentando tranquilizarse. Sentía un torbellino de sentimientos que hacían que se sintiera confusa. Debía comprender que todo eso era solo un teatro, debía tenerlo en cuenta, todo eso acabaría en cuanto su tía se marchara, todo acabaría pronto. La mujer no pudo evitar que una lágrima se le escapara de sus ojos, sintiendo tristeza al pensar en que todo acabaría pronto y no volvería a sentir nada de eso nunca más.

Los tres decidieron salir a pasear un rato, acababan de ir a una heladería y Roy seguía en su papel de prometido perfecto y por ello la Tía Enriqueta estaba más que feliz de que su sobrina y única familia estuviera con una persona tan maravillosa como él.

Riza miró enfadado a Roy, para él todo eso era como un juego de niños y se lo pasaba en grande.

-¿Qué te ocurre? –Roy aprovechó que tía Enriqueta se había entretenido mirando unos escaparates para hablar con ella -y no me digas que nada, sé que te ocurre algo.

-¿A que ha venido esto? –Riza alzo su mano y señaló al anillo que se encontraba en su dedo.

-Solo quería ayudarte.

-Esa no es forma de ayudarme ¿Por qué me has comprado un anillo?

-Ya te lo he dicho, solo quería ayudarte. No es normal que una mujer prometida no tenga un anillo. Tómalo como un agradecimiento por todo lo que has hecho por mí durante todos estos años. Yo nunca he podido ayudarte en nada, es la primera vez que te puedo ayudar en algo. Solo quiero hacerlo bien.

-No, no puedo aceptar esto. Creo que te estás pasando con todo esto Roy –Riza se sentía irritada con todo ello.

-Sé que a lo mejor ha sido algo excesivo regalarte un anillo, pero tranquila, sé que todo esto es solo una actuación y por ello quería ayudarte para que pudieras lograr que tu tía se fuera de tu casa. Solo quería ayudarte en algo, ya que nunca he podido agradecerte todo lo que me has ayudado. Todo esto acabara pronto y podrás volver a estar tranquila tú sola en tu casa.

-Si… solo un poco más y todo acabará –Riza bajo su mirada, sentía como su corazón dolía de solo pensar en lo poco que faltaba para que todo acabara.

-Riza estás…

-Roy Quédate a cenar esta noche por favor, yo cocinare lo que tú quieras – La mujer había terminado de ver escaparates y había vuelto, sin que ninguno de los dos se diera cuenta de ello.

-Por supuesto tía –Roy sonrió a Enriqueta haciéndola enrojecer.

Riza se alejó de allí haciendo como que observaba los escaparates de la calle. Todo terminaría pronto y dejaría de sentirse así de confusa, lo malo era que no deseaba que todo eso terminara.

La cena paso bastante tranquila y amena, parecía que le mujer mayor se había tranquilizado un poco y no se la pasaba haciendo preguntas a cada segundo. Por lo que Riza pudo disfrutar de lo que era una cena en compañía y la verdad es que resultaba agradable tener a alguien para poder conversar.

Riza se había dado cuenta de que había dejado totalmente las formalidades con su coronel, incluso cuando habían estado solos había tuteado a su superior sin darse cuenta. Aunque él también había obviado las formalidades con ella. De hecho había sido el prometido perfecto durante toda la tarde, se había portado como todo un buen caballero, atento y cariñoso, tanto con ella como su con su tía.

De hecho sabía perfectamente que si su tía tuvieras unos años de menos no se cortaría en quitarle a "su prometido" Enriqueta adoraba a Roy en todo sentido, en lo guapo y apuesto que era, en lo trabajador, caballeroso, todo. Enriqueta no paraba de decir lo perfecto que era Roy, haciendo que este se hinchara como cual globo de helio. Lo que le faltaba a su superior, no solo tenía que lidiar ya con su ego que encima su tía le ayudaba a que fuera más egocéntrico.

-¿Te comportas así con todas las mujeres con las que sales? –Pregunto Riza, aprovechando que ambos estaban solos en el salón, mientras que su tía hacía la cena.

-¡Por supuesto que no! Siempre soy un buen caballero con las mujeres. Pero solo tú haces que salga mi lado romántico y cariñoso –respondió Roy, con una sonrisa arrogante en su rostro, haciendo que ella se sonrojara de pies a cabeza.

-¿Piensas seguir jugando con mi situación mucho más? –pregunto enfadada. Entendía que actuara delante de su tía, pero en esos momentos no estaba ella, y aún así seguía actuando.

Roy iba a responder a Riza, cuando Enriqueta entró en el salón, interrumpiéndolos una vez más. La mujer pedía ayuda para poner la mesa, ya que la cena estaba lista.

-Estaba todo delicioso tía –alabo Roy a la mujer haciendo que esta se ruborizara. Hoy debía de estar terriblemente encantador porque hasta Riza se ruborizaba con él. Pensó el moreno feliz de su encanto natural.

-Jujuju no es para tanto, solo los años de práctica.

El sonido de la tormenta resonó en toda la casa haciendo que Black Hayate ladrara enfadado por el ruido. Después de la tormenta comenzó a llover con mucha intensidad.

-Espero que hayas traído el coche Roy –le comento Riza a su superior, pero por su cara supo enseguida que no –debiste de traerlo.

-No pasa nada hija. Roy se puede quedar esta noche con nosotras, será agradable tener en casa un hombre fuerte que nos proteja.

-Tía no tenemos sitio, las dos dormimos en la misma cama –le recordó Riza a su tía.

-No pasa nada mujer, por esta noche yo dormiré en el sofá y vosotros en la cama juntos –Enriqueta sonrió pícara a la pareja –no os preocupéis por mi yo duermo como una roca, no me entero de nada, por mucho ruido que hagáis –la tía recogió los platos de la mesa y se levanto alejándose de allí.

-JAJAJAJA –Roy no pudo evitar soltar una carcajada ante la proposición que le había hecho la tía de Riza a ambos, pero sobre todo lo que más gracia le hacía era como su teniente abría los ojos como platos y se sonrojaba –tu tía me cae bien Riza.

Roy dejo de reír ante la mirada asesina que le había mandado su teniente, sabía que después de eso ella se tomaría su venganza en el trabajo y eso le daba miedo. Era la mejor militar que tenía, pero también la que más carácter poseía, la única mujer que no había logrado controlar, la única que no caía bajo sus redes, la única mujer que para él era muy interesante.

Riza se metió en la cama y le dio la espalda a Roy. Esta se había enfadado mucho con él por estar disfrutando tanto mientras que ella tenía que aguantar tanta presión. Riza suspiró y se metió en la cama, intentaría dormir algo, necesitaba descansar para relajarse.

-¿Qué haces así? –pregunto Riza al ver como su superior se desvestía.

-Ponerme cómodo ¿no pretenderás que duerma vestido? –contestó divertido, al ver el sonrojo en la cara de su teniente. La rubia se recostó en la cama y se tapo evitando así mirarle a él mientras se desvestía -¿No será que no has visto a un hombre desnudo Hawkeye? –Roy obtuvo como respuesta un almohadón sobre su cara -No te enfades mujer solo era una broma – Roy se metió en la cama junto con Riza, acurrucándose en su espalda.

-¿Qué haces? –pregunto enfadada.

-Tengo frío Riza.

-¡No lo tendrías si no estuvieras medio desnudo! –respondió Riza enfadada.

-Como si no te gustara tener a un hombre tan sexy como yo medio desnudo en tu cama Riza –le habló susurrándole en el oído haciendo que ella se volteara para pegarle fuerte, pero él fue más rápido y la paro poniéndose sobre ella y atrapando sus manos –solo era una broma –habló nuevamente acercándose a ella a su oído.

Riza sintió como todo su cuerpo se tensaba, sentía el cuerpo de su superior sobre ella y su respiración rozando su oído haciendo que su piel se pusiera de gallina. Riza sentía como si su corazón quisiera salírsele del pecho, era como si le chillara lo que ella ya sabía y no quería reconocer.

-¿Quieres quitarte de encima? Logró articular palabra, aunque no pudo evitar tartamudear un poco, haciendo que Roy se diera cuenta de su nerviosismo al tenerlo tan cerca de ella.

-Perdón –Roy se sentó en la cama dejando libre el cuerpo de la rubia –oye sabes los que nos toca ahora ¿verdad?

-No ¿qué es lo que nos toca ahora? –pregunto sentándose también en la cama al lado de su coronel.

-Si quieres librarte de tu tía, esta es la prueba de fuego. Debemos fingir que nos estamos acostando.

-¿Qué? Pero si dijo que ella dormía profundamente y no se enteraba de nada.

-Justamente eso lo dijo para que nosotros pudiéramos intimar, lo que quiere decir que ella espera que eso suceda entre nosotros.

-¿Por qué me tuvo que encontrar? –se maldijo a sí misma Riza.

-Tampoco es para tanto, solo tenemos que hacer un poco de ruido. Venga intenta gemir.

-¿Qué? ¡Hazlo tú! –Riza se sonrojó, haciendo que su coronel se riera de ella.

-Yo también tendré que fingir, pero los hombres no suelen chillar tanto como las mujeres.

-¿Y cómo sabes si yo chillo? A lo mejor prefiero ser discreta –Riza encaro a su coronel, este la miró divertido.

-Todas las mujeres chillan –Roy acaricio dulcemente la mejilla de Riza deslizando su mano lentamente, hasta llegar a sus labios, los cuales también acarició –se que tu también chillas preciosa –Roy se deleito un poco más acariciando los labios húmedos de ella, hasta que ella le aparto la mano.

Riza se sonrojó de pies a cabeza al recordar el porqué Roy sabía que ella gemía. Ellos se habían acostado una vez, cuando Roy había estado estudiando su espalda, su tatuaje aunque había sido una carga pesada, les había unido mucho.

-Eso fue hace mucho tiempo y era joven y…

-Y era tu primera vez –Roy sintió como la almohada se estampaba contra su cara otra vez. Ese había sido su segunda amenaza para que cerrara su bocaza, la segunda iría un disparo seguro –está bien pongámonos serios ¿Quieres quitarte de encima a Enriqueta? –Roy vio como Riza asentía en respuesta –pues gime.

Riza suspiró cansada no iba a tener otra opción mejor, tenía que hacerlo, tampoco tenía que ser tan difícil fingir un poquito para que su tía se convenciera de que era cierto lo de la relación de ambos y así dejara de estar de ocupa en su casa. La rubia tomo aire y roja como un tomate intento fingir que gemía. Lo intento, pero por la expresión divertida de Roy sabía que muy bien no lo estaba haciendo.

-Riza pareces un gato muriéndose –Roy rió divertido.

-¡No sé fingir vale!

-Eso es imposible todas las mujeres saben fingir, lo tenéis en vuestra naturaleza, como el instinto maternal.

-Pues yo no sé fingir.

-¿Y qué haces si estas con un hombre y no te satisface? sino finges haces que el pobre se sienta mal.

-Hago la lista de la compra mentalmente… una vez no me di cuenta y comencé a hacerla en voz alta.

Roy comenzó a reírse a carcajadas haciendo que se enfadara más aún su teniente.

-¿De qué te ríes? Además si eres tan experto en eso de cómo las mujeres fingimos, será porque lo han hecho muchas veces contigo

-Golpe bajo si señora, pero negativo, ninguna mujer ha fingido conmigo –Roy empujo a su teniente poniéndose el nuevamente sobre ella –ninguna mujer finge conmigo Riza.

-Eso no lo sabes Roy –Riza observo a su coronel a los ojos.

-Sé que ninguna mujer ha fingido conmigo. Aunque me alegra saber que tú no sabes fingir, así sé que cada gemido que lanzaste aquella vez eran ciertos, con eso me basta.

-¿Se puede saber que haces? –pregunto Riza sonrojada y nerviosa por la cercanía de su coronel y aunque él la tenía inmovilizada sabía cómo poder zafarse de él, pero no podía, la mirada intensa de su coronel la tenía totalmente hipnotizada.

-No lo sé, solo me dejo llevar –Roy se acercó hasta los labios de su teniente rozándolos. Roy observo a su teniente fijamente, bajo él, la gran teniente Hawkeye presa bajo él, sumisa, era bastante excitante, no podía negarlo –solo me dejo llevar –volvió a repetir ¿y tú te dejaras llevar? –Roy aprisionó los labios de su teniente.

Roy espero la reacción de ella, como un buen golpe, por su atrevimiento, pero no, Roy se sorprendió mucho al sentir como ella le correspondía. Roy ahondo el beso adentrando su lengua en la boca de ella, tornándose en un beso pasional. El hombre bajo una de sus manos metiéndola por debajo de la blusa de ella, aprisionando uno de sus pechos acariciándolos dulcemente.

Roy sonrió malicioso al sentir como ella gemía sobre su boca. Ambos se besaron una y otra vez, parecía que no se cansaban, había tanta frustración y tantos sentimientos reprimidos guardados durante tantos años, que no deseaban parar. Aunque ya mareados y casi sin aire tuvieron que parar por unos segundos para recobrar un poco el aire.

Ambos se miraron fijamente, no había palabras en ese instante, no había trabas ni reglas, ahora eran solo ellos, juntos en esa habitación, encontrándose por segunda vez en sus vidas y mostrando la pasión que ambos sentían.

Roy se incorporó agarrando a ella para que se sentara sobre él, acto seguido le quito la blusa y tomándola por la nuca volvió a besarla con pasión. Entre besos y carias ambos acabaron desnudándose y mostrando por segunda vez que ambos se necesitaban y no solo como coronel y teniente.

La habitación se lleno con el sonido de los dos amantes dándolo todo por hacer que su pareja sintiera sin palabras la pasión que ambos sentían, mostrando lo que nunca podrían mostrarle al mundo y mostrándose así mismo sus propias debilidades, esas que habían hecho en más de una ocasión que perdieran la razón, deseando morir, deseando abrir la puerta de la verdad, deseando solo una cosa que ambos pudieran estar juntos. Poder verse diariamente, poder luchar uno al lado del otro, solo con eso les bastaba. Hasta esa noche que ambos habían vuelto a caer una vez más bajo su mayor debilidad.

Continuará

^0^

Gomen me tarde mucho mucho, pero no tenía tiempo ... bueno espero que os haya gustado el capi ^^ las cosas van un pelin rápido, pero es que es un fic cortito.

Muchas gracias a tods los que se han tomado un momento para dejarme un review ¡Arigatooo!

AniiCross: gracias por tu apoyo, espero que te guste el new capi

Al Shinomori: Riza es lista por eso eligió al mejor para ser su "prometido" XD jojojo si te gusto el beso espero que te haya gustado lo que ha ocurrido en este capi XD Gracias por tu comentario.

Andyhaikufma: Si puse a la típica tía Súper pesada para que Riza desesperada tuviera que pedirle ese favor a Roy y así que se hicieran pasar por parejita... aisss k monos ^0^ Muchisisisisisisisimas gracias por tu apoyo tanto aquí como en Happiness ¡te adoro! ^0^

Midori mitzuki: gracias por comentar, me alegra que te guste mi fic ^0^arigato

Agradecer también a las personitras que leen mi fic, arigato.

Y sin más me despido hasta el siguiente capi. Xaiitooo.