Capítulo 2

Pasada una hora de descanso, pues todos regresamos al set de grabación y más especialmente a la escenografía que tanto trabajo le había costado a mi Fye y a su equipo armar.

Todos se veían muy frescos y relajados, hasta Diamante que estaba muy golpeado gracias a Darien y a sus celos, se veía bien. Todos habíamos regresado y estábamos como si no hubiera pasado nada pero la pobre y por siempre hermosa Serena Tsukino, una de las actrices mejor pagadas en fandom y claro, una de mis amigas también, luchaba mucho para calmar a su marido.

La entiendo, tener marido y más uno como al parecer era Darien, no es nada fácil.

— Darien, por favor, no digas eso porque las cosas no son así.

— ¿Ah no? ¿Entonces cómo es Serena? Dime, dime porque hasta donde me acuerdo y tú me dijiste, ambos íbamos a dejar de actuar para dedicarnos a nuestras respectivas carreras. Yo a ejercer de tiempo completo mi medicina, y tú ibas a volver a la universidad para terminar tu licenciatura en…

— Lo sé Darien, tienes razón mi amor pero mi amor, yo me equivoqué con esa carrera. Por eso me he metido en cuanto fic me han llamado. Porque actuar Darien, esto si es lo mío. No la licenciatura en cuidado infantil que me metí a estudiar casi que obligada por mis papás.

— Espérate, ¿qué cómo? ¿Cómo está eso Serena? Yo siempre creí que a ti te gustaban los niños y… no, pero, ¿qué? Es que no termino de entender. Yo, yo siempre creí que esto de la actuación era para ti lo mismo que para mí, algo secundario y...

— Pues no mi amor y mi amor, ya no hagas coraje que me case contigo Darien.

Puso una mano sobre aquella esfera azul celeste de energía que lo mantenía preso.

— Yo te amo a ti y solo a ti. Eres el único hombre que he amado en mi vida y al único al que siempre amaré.

— No es cierto. — Gritó mientras entraba al set de grabación el chistoso de Seiya que ese día había ido a ver la grabación por invitación de mi Fye. Él, ya había salido en el fic y, aunque le dije a mi Bell que lo pusiera más, no quiso. Solo le dio una escena muy corta en un capitulo que hacía rato habíamos grabado— Di la verdad bombón. Tú sabes que lo nuestro fue amor y puro amor, mi amor…

— Que hubo Seiya.

Se acercó mi Fye y lo saludó de abrazo. Son muy, muy buenos amigos.

— Al fin llegó idiota. Que alegría me da verlo. ¿Cómo le fue por allá por Kanto? ¿Si llenó un estadio o no pendejo?

Claro, se soltaron a reír por igual mientras Serena le decía a Darien que eso que Seiya decía era como todo lo que Seiya hablaba. O sea, pura mierda.

— Claro bobo, ¿qué no ve que los three lights somos famosos en todo fandom? Nos fue muy bien y si, a mí también me da mucho gusto verlo; sobre todo a su reina. — Sonrió y como siempre, me guiñó un ojo tan solo por eso, por hacer enojar a mi novio— Hola, hola, reina. ¿Cómo has estado? ¿Ya te aburriste del bobo de Fye y de su indeseable hijo o todavía no, mi amor?

— A usted como que le quedó gustando actuar de mujer. ¿Cierto imbécil?

Dijo Fye mientras aparecía su báculo mágico y se alistaba para hechizarlo.

— Si quiere lo vuelvo mujer de verdad para que vaya y le eche los perros pero a su madre pendejo de mierda.

— Ya, ya, — decía Seiya entre risas— usted sí que es delicado con su reina, ¿no? Era una broma. Era de pura joda y no, ni se le ocurra convertirme en una vieja de esas en las que a usted le encanta convertirlo a uno cada que se meten con su mujer porque no, ahora no estoy para acosos. Tengo mucho trabajo y no estoy para sus pendejadas. Menos para pelear con Usagi por eso.

— Entonces no joda. ¿Qué tan difícil es ah? Deje de estarse metiendo con mi mujer que usted sabe que eso me saca la mierda.

— No es divertido cuando le pasa a uno.

Dijo por allá Darien, que seguía encerrado, pero ahora si sonriendo. Ya como que se le había pasado el mal genio que tenía.

— ¿Cierto que no, señor director?

— Siga jodiendo y verá que recibe su jubilación pero ahí encerrado, ¿oyó Chiba? Sígame jodiendo y verá. Listo, no más distracciones y a ver Seiya, siéntese pero ahí, lejos de MI reina…

— Ay ya, — reía Seiya mientras Mokona le traía una silla— que delicado se ha vuelto cretino. Pero es que si, la reina, por algo es la reina carajo. Estas muy linda mi reina. Cada que te veo estas más bonita, preciosa.

— Seiya….

— Gracias Seiya. — Le sonreí. Vaya que Seiya sabe que decir para subirle el ego a uno. Es muy amable— Eres muy amable.

— Bueno, muévanse pues todos ustedes, en especial tú Zafiro…

— ¿Qué? — Sonrió mientras Daidouji trataba de taparle los morados como podía con el maquillaje— ¿Y yo qué hice?

—…Que ya tenemos que arrancar. Necesito acabar de grabar este capítulo pero ya, para llevarme a mí reina de aquí. No debí haberlo invitado pendejo.

Miró a Seiya que no hacía más que reírse de ver hacer caras a mi novio.

— Ya llevaba tanto tiempo sin verlo que hasta se me había olvidado que lo único que hace cuando nos vemos y mi reina está aquí, es eso que está haciendo, molestármela. Afortunadamente usted no es su tipo porque si no… mejor dicho. Ya lo había convertido en lagartija.

— Deje de hablar bobadas, idiota, y hágale maricon. Trabaje ligero para que nos vayamos a tomar algo porque a eso vine. A ver qué es que vamos hacer hoy que ando por aquí de descanso.

— Listo, hágale que sí, ya estoy harto de tanto trabajo y quiero salir un rato.

Despidiéndose de uno de sus amigos y de mí, fue hasta donde estaba Serena y dijo mientras los camarógrafos y Zafiro se terminaban de arreglar…

— Serena, ya tenemos que empezar. Ve por favor a que te retoquen el maquillaje y trata de no demorarte. Allá está el bobo de Seiya con mi reina y…

— Eso si es mera culpa suya. ¿No, señor director? Eso le pasa por invitar al payaso ese de Seiya y…

— Listo, cuando tiene la razón la tiene Chiba pero bueno, no vamos a hablar de eso ahora porque estamos retrasados. Serena, ve por favor.

— Claro. — Se levantó y se desarrugó el vestido que estaba usando— Ya voy pero antes, me gustaría despedirme de mi esposo. ¿Será que ya lo puede sacar de ahí? ¿Por favor? Él ya está tranquilo y sé que no va a…

— Lo siento mucho Serena pero de ahí no lo voy a dejar salir, hasta que no sea el turno de él para actuar.

— Oiga pero….

— Nada Chiba, ni me diga nada. No lo voy a sacar de ahí hasta que sea su turno y ya, es mi última palabra. Serena, apresúrate por favor. Tengo afán. Estoy harto de tanto trabajar y quiero terminar de grabar.

— No me parece justo pero como sea... ya voy. — Dijo y después se giró para despedirse de Darien— No hagas coraje mi amor. Por favor, es sólo trabajo. Es sólo eso.

— Ve. Terminen pronto porque ya estoy harto de estar encerrado aquí Serena.

Dijo sentado y con las piernas flexionadas viéndose resignado.

— Creo que por una vez estoy de acuerdo con este, señor. Estoy harto y entre más rápido terminemos de grabar mejor. Ve y no te preocupes, estaré bien.

Y cuando todo estuvo listo….

— Muy bien todos, ya vamos a empezar. Kuro-ton, ¿las cámaras están…?

— Si flacuchento de mierda. — Rodó los ojos su asistente de cámaras y, mejor amigo. Kurogane— Todo está listo.

— En tres, dos, uno…

A ver, detente un momento porque sigo sin comprender del todo ¿Quién es él? ¿Qué pasó entre ustedes?

Bien… La cosa fue más o menos así. Cuando lo conocí yo estaba atravesando uno de los peores momentos de mi vida, me acababan de despedir de mi trabajo ideal, al cual le había entregado años de esfuerzo y dedicación, y me sentía la mujer más miserable y fracasada del mundo… Pero cuando lo vi por primera vez, y sobre todo después cuando me enteré de que era mi nuevo vecino, me di cuenta de que hacía muchísimo tiempo que no me fijaba en nadie, que estaba… muy sola… Y todo por culpa de mi trabajo ¿entiendes?

¿Y luego?

Luego me enteré de que él estaba saliendo con alguien más, y me desilusioné bastante, pero no quise rendirme. Estaba completamente decidida, la nueva meta para mi vida era tener un novio a como diera lugar, y no dejaría de buscarlo donde sea hasta encontrarlo. Así que me reencontré con mi ex-novio, pero ya se había comprometido con otra chica… Después conocí a Diamante, pero tampoco estaba disponible…

La escena iba bien, muy bien pero como a Seiya, y a Fye también, les había dado risa al recordar el capítulo en el que había salido Seiya diciéndole que no a Serena, pues tocó detenerla. Y con lo bien que iban.

— ¿Qué pasó? Me perdona señor pero creo que ni Zafiro ni yo nos equivocamos. ¿Por qué…?

— Lo siento Serena. — Le dijo Fye sin poder contener la risa junto a Seiya. Se reían con tanto gusto que hasta risa daban. Si seguían así, no íbamos a acabar nunca— De verdad lo siento y tienes razón, ustedes no se equivocaron en nada. Por favor, disculpen y vamos a retomar desde ahí. Desde donde dices que, que…

Y simplemente no podía parar de reír. Me gusta verlo reír de verdad porque se ve más kawaii de lo que ya de por sí es pero… no era el momento para que estuviera haciendo eso.

— Lo siento, de verdad lo siento muchachos y, ya cállese Seiya. Ya no joda más y no me haga reír que estoy trabajando idiota. Cállese pues o lo saco de aquí. Usted verá.

— Primero cállese usted pendejo pero es que, ay si, — y se seguía riendo, ya hasta le estaban saliendo lagrimas— esta autora es muy cruel. ¿Cuál es la bronca que te tiene mi hermoso bombón?

— Seiya….

— ¡No es un bombón! — Exclamó por allá lejos Darien y si, hizo tanto coraje que le pasó corriente— ¡Que dejes de decirle así a mi mujer Seiya!

— Es que no entiendo, en serio que no entiendo. ¿Por qué me hizo a mí comprometido, a Diamante una loca de pueblo…?

— ¡Oye!

Le gritó Diamante que regresaba del carrito de bebidas y comidas.

— ¡Cállate infeliz!

— ¿…Y al bobo de Darien un tipo tan rogado ah? No, eso, ¡eso es una locura!

— Pues no sé Seiya pero a mí esta temática, al igual que la de tus fics mi reina hermosa…

— Gracias mi Fye. — Le sonreí y le tomé una mano— Pero igual mi amor. No tienes que hacerme esos cumplidos tan lindos porque de cualquier forma pensaba quedarme esta noche en fandom contigo y, ya sabes.

Le guiñé un ojo con picardía.

— Dejarte hacerme muchas maldades. Las que tú quieras…

— Escena siete toma tres, hagámosle muchachos porque estoy es que me voy. ¡Ya me quiero ir!

— Claro, —lo molestaba Seiya mientras Fye se había levantado de su silla como un resorte y dirigía— y hasta razón tiene pendejo. Con una propuesta de esas… ¡cualquiera trabaja!

— ¡Acción!

Vaya, una desilusión tras otra… Debió haber sido duro.

Pero eso no es todo, todavía no te conté la peor parte.

¿Qué más pasó?

Luego de reproducir: Luna extraña, la canción en la que basó mi Bell su fic, y después de que Serena gesticuló e hizo los movimientos que se le habían indicado, la escena continuó.

Una noche, Más precisamente la noche del cumpleaños de Rubeus, cuando regresé a mi casa me encontré con él en el pasillo y… Me invitó a pasar a su departamento y conversamos mucho y…

Por dios, Serena ¿Qué pasó? ¿Acaso quiso aprovecharse de ti o algo por el estilo? ¿O es que estabas tan ebria que no recuerdas nada y…?

No, no. Nada de eso, no te alarmes, no pasó nada malo. Aunque bueno, para mí fue… terrible…

¿Qué fue lo que pasó?

Me besó… Y fue… Fue mágico… Fue tan perfecto… Me sentía inmersa en un hermoso cuento de hadas… Él me trató tan bien, con tanta delicadeza… Todo era tan maravilloso y divino entre nosotros, que en ese preciso instante me di cuenta de que estaba más que decidida a demostrarle lo que sentía, que ya no tenía más dudas, que ya no quería ocultarle más mis sentimientos… Simplemente lo supe y… Se lo dije…

¿Qué le dijiste?

Que lo amo.

¡¿Eso le dijiste?!

Sí, porque es lo que siento, porque estoy perdidamente enamorada de él, porque…

La escena de ellos dos en el parque, esa en donde tenían una profunda conversación de sensaciones, emociones y sentimientos, era una algo larga; hasta ni se cómo fue que hicieron ese par para memorizar la mayor parte del texto en tan poco tiempo. Aunque bueno, a veces se les olvidaba y paraban para releer sus guiones y recibir indicaciones de mi Fye pero como sea… la cuestión es que la toma quedó y ya por fin habíamos acabado ahí. Ya no más faltaba la parte que Darien llevaba dos horas esperando.

La parte en la que entraba él.

Y libre, visiblemente adolorido de haber estado tanto tiempo en esa posición y tomando su lugar para empezar a grabar…

— En tres, dos, uno….

Lo siento. Te llamé varias veces, pero parece que no me escuchabas.

Es que estaba… Discúlpame, estaba distraída, no te oí.

Por fin, Serena…

¿Eh?

Por fin has vuelto a dirigirme la palabra, ya me estaba volviendo loco.

Gracias por los chocolates… No debiste comprar tantos.

Es que tenía que demostrarte de alguna manera que quiero arreglar las cosas contigo, que necesito explicarte lo que…

No es necesario, todo está bien, ya no estoy más enojada ni ofendida. Mejor olvidémonos de lo que pasó y sigamos adelante ¿puede ser?

Pero Serena…

En serio, Darien, no hace falta hablar de esto, dejémoslo atrás y sigamos siendo…

¿Amigos?

Sí, amigos, porque eso es lo que somos, ¿verdad?

Hubo una pausa y mi Fye les indicó a los de las luces y las cámaras, también a los que estaban encargados del sonido, que ambientaran la escena. De nuevo el set volvía a estar lleno de aquella canción: Luna extraña, y no sé por qué pero si sentía una aura muy pesada entre ellos dos. En definitiva Darien y Serena, son todos unos profesionales.

Los mejores.

Adiós, Darien

¿Por qué llegas tan tarde?

¿Qué?

¿Tuviste una cita?

¿De qué estás hablando?

Es que recién estaba en la cocina lavando unas cosas y sin querer los vi por la ventana.

¿Estuviste espiándome?

No, Serena, te digo que fue sin querer. Justo estaba en la cocina y oí que un auto se detenía, así que me fijé por la ventana y te vi hablando con alguien ¿Y bien? ¿Cómo estuvo tu cita?

No fue una cita. Sólo me reuní con un amigo muy querido.

Está bien. No me digas si no quieres entonces. No pasa nada.

Adiós, Darien.

Te besó

¡¿Qué?!

Vamos, Serena, acabo de verlos, no lo niegues.

¡Por dios, Darien, eres exasperante!

¿Pasa algo entre ustedes? ¿Él es tu nuevo galán o algo así?

No voy a responderte y, ¿sabes? No tengo por qué rendirte cuentas de mi vida sentimental, así que piensa lo que quieras.

De acuerdo. No volveré a preguntarte nada. Pase lo que pase, lo más importante es que tú te sientas bien.

Yo me siento muy bien, no te preocupes por eso.

¡Genial! Entonces… Buenas noches, vecina.

Buenas noches, vecino.

— ¡Corten, corten! ¡Muchachos, les quedó perfecta, perfecta!

Los felicitó sinceramente mi Fye cuando se levantó de la silla y fue con ellos. Era verdad, habían hecho un excelente trabajo.

— ¡Son increíbles, increíbles muchachos! Ha quedado perfecta y bueno, Chiba, tengo que reconocer que te salió mejor que otras veces. ¡Y en la primera toma! Es que aún no lo puedo creer y…

— Si, si, genial. ¿Será que ya nos podemos ir? Como dije hace muchísimo rato… estoy harto de todo esto. Muero por irme a mi casa y con mi esposa…

Abrazó a Serena por la cintura mientras miraba mal a Zafiro, a Diamante, a Seiya y en sí, a todos los pobrecitos hombres que estaban ahí y que nada tenían que ver con el mal genio que tenía.

—… para descansar de toda esta locura y decadencia de su gente, reina.

— Darien yo, yo de verdad que no sé ni que decirte porque…

— No te vayas a meter con mi mujer ahora Chiba porque…

— Oye si Darien, no jodas porque gracias a esta mamacita de la reina…— Dijo Seiya cuando llegamos hasta donde estaban ellos— Yo, y no solamente yo eh, muchos de nosotros tenemos trabajo. En su fic, que por cierto belleza, me encanta mi papel, gracias.

— Si, si, — se acercó Zafiro cuando ya por fin era libre de todo el maquillaje que le habían puesto— Seiya tiene razón. Yo también estoy muy contento con el papel que me dio la reina en su fic. Es un gran reto para mí como actor ser un malo tan malo y…

— Ni que lo digas hermano.

Se unió a la conversación el pobre Diamante que sí, aun se sostenía el estómago porque Darien le había pegado muy feo.

— A mí me gusta más actuar de malo porque creo que es más desafío que ser la pobre damisela en peligro de siempre… cof, cof, Tuxedo idiota en toda la serie de sailor moon…

Seiya, y mi Fye, que se vuelve el diablo cada que esta con él chistoso de Seiya, se soltaron en que carcajadas por lo que Diamante había dicho. A Darien no le había dado ni mierda de risa pero como al parecer si estaba cansado y tenía afán por irse de ahí, miró a Diamante como si fuera una cucaracha y se despidió. Dio las buenas noches en general a todos los que estábamos ahí y apurando a Serena para que fuera por su bolsa, sacó las llaves de su auto y finalmente se fue con ella.

Diamante, Zafiro, Rubeus, Seiya y mi Fye, no hacían más que reírse. Yo no sé por qué es que Darien es tan de mala clase. ¡Es muy antipático a veces! A las únicas que siempre, siempre trata bien, no importa todas las cochinadas que le digan, es a las fans. Siempre, con ellas siempre es amable y se comporta como en mi fic. Como todo un caballero; que hablando de eso… todos esos hombres fueron muy amables cuando tocaron el tema de mi fic. Son muy lindos conmigo. Un verdadero encanto.

— Ese Darien, yo no creo que pueda haber en la vida un tipo más amargado que ese maricon. Es el colmo que mi bombón se haya casado con ese ogro.

— ¿Ah no? ¿Y dónde me deja a Byakuya Kuchiki, Seiya? Yo no sé con cuál de los dos es más difícil trabajar. Si con este, "caballero" o con ese otro que…

— Oye, oye, no, no digas eso mi neko porque pues, eso no es justo. Darien sí es un caballero. Lo prueba el hecho de que este trabajando en mi fic aunque me tenga tanto fastidio.

Hice cara de tristeza y eso los puso serios a ellos. Yo lo hice por molestar pero ellos, se preocuparon por verme así.

— Oye, reina, no te pongas así y no sientas que es algo personal porque ese pesado de Darien, ¡siempre ha sido así!

— ¿De verdad lo dices Diamante? — Hice carita de niña buena— ¿Lo dices de verdad o solo lo dices por…?

— Ah reina… si tan solo todas ustedes supieran lo insoportable que es ese pendejo de Darien… créeme, te has pasado de buena al describir tan bien su personaje en tu fic. Ese "caballero" que tu describes, no le llega ni a los tobillos a ese cretino.

— Bueno, bueno Diamante, tampoco te pases eh.

Dijo Zafiro y empezó a reírse.

— Tú dices eso porque desde que Serena le dijo que sí a Darien, pues te cae mal. Eso es todo. — Luego me miró y me dijo con seriedad— Reina, no le hagas caso que Darien es así, es un tipo muy serio; ni siquiera sé cómo es que sigue en este medio. Él no es un mal tipo pero tampoco es el caballero que has descrito tú en tu fic. Oh no, nada que ver.

— Bueno, tal vez. Es solo que bueno, no sé. Creo que lo he descrito de acuerdo a mis expectativas en un hombre y además, creo que esa fue la imagen que yo capté cuando, ya saben, cuando era una niña y veía el programa. Cuando era una nena y lo veía rescatar a Serena y…

— Eres tan dulce mi reina hermosa… tan bella… — Se hizo Fye frente a mí y me tomó el rostro en ambas manos— Ya hemos hablado de que no le hagas caso a ese pendejo de Chiba y, si tú quieres, podemos reemplazarlo. ¡Ja! Idiota ese… En este medio nadie es indispensable. Ni siquiera: "el más churro del fandom" Estúpidas revistas y sus…

— No, no, no, él, ¡él es el protagonista!

Me reí y los demás también.

— Darien tiene o tiene que estar. Sin él, no hay fic mi amor.

— Pues sí, eso es cierto pero, aahh, ahora voy entendiendo por qué no le has dado tanto protagonismo en tu fic mamacita. — Sonrió Seiya con malicia mientras Fye volvía a mirarlo mal— ¿Es por eso verdad? ¿Por qué es un grosero contigo, cierto?

— No, no por eso. Darien no ha sido grosero conmigo Seiya. Lo que pasa es que a él, bueno, ¿Cómo decirlo sin que suene mal ah?

— Mi reina, tú, eres tú y así eres perfecta. — Me dijo Fye y lo dijo así, con mucha seriedad— Yo te amo tal cual y como eres mi amor.

— Mi Fye… yo también te amo mi amor pero…

Dije al ver a los demás incomodos por nuestro romántico momento…

— Es normal. No a muchas personas les gusta el género que yo manejo en exceso en mis escritos y Darien, es uno de ellos. Él nunca me ha tratado mal, más bien siempre ha puesto un límite entre nosotros y bueno, debe ser por la relación que siempre ha tenido con Serena y no sólo por respeto a ella. Creo que es también por lo que dicen muchachos. Darien es muy serio. Creo que es solo eso. Nada más.

— Pues sea como sea, a mí sí me da mucho gusto que el único protagonista, ¡por una vez en la vida! No sea solo ese pendejo. Yo no es que salga mucho en tu fic reina, que aquí entre nosotros…

Dijo Diamante evitando que Mina lo escuchara…

— Pues si me alegra que tu amiga, la tal Bell suspenso, me haya tenido en cuenta en su fic pero es que con eso de haberme hecho gay y encima uke del maricon ese de Rubeus, no, me mató. Le agradezco porque el trabajo siempre es trabajo y es bien recibido pero, como decía, prefiero papeles de villano. Trabajo más cómodo así.

— Yo también estoy cómodo con el papel que tengo en tu fic, reina. — Sonrió amablemente Zafiro— Además de ser casi que uno de los coprotagonistas del fic, tuviste en cuenta a mi mujer y eso sí que te lo voy a agradecer toda la vida. Petzite, llevaba mucho tiempo sin actuar en nada y ya estaba cansada de estar haciendo papeles de extra. Gracias por eso. Por haberla tenido en cuenta.

— Uy si, Esmeralda también está contenta.

Sonrió Diamante y parecía muy contento.

— Como será lo contenta que mantiene, que ya no me ha vuelto a joder por las llegadas tarde. Claro, es que gracias a que estamos trabajando juntos en ese fic y ve en qué es que realmente me la pasó, se ha calmado. Gracias reina, en verdad eres un amor.

— Ay no muchachos, me van hacer sonrojar con tantos cumplidos tan lindos.

Empecé a sonreír como una boba de la pena que me había dado mientras mi celoso novio, me abrazaba por la cintura con más fuerza.

— Están siendo demasiado amables.

— Bueno, pues yo les propongo que nos vayamos por ahí a comer y a tomar algo para que sigamos hablando precisamente de eso, del fic de mi reina, que hablando de cumplidos y de otras cosas… que no se les olvide que es MI reina, ¿no pendejos? No me la estén pues mirando de a mucho. A ver, ¿Qué dicen? Caminen que yo los invito.

— Pues si puedo invitar a Esmeralda señor director, yo me apunto. Si no, no. Como les dije ahora ando muy bien con ella y prefiero que eso siga así. Muchas gracias pero: "esposa feliz, vida feliz" No quiero problemas.

— Yo digo lo mismo.

— Pues si quieren llámenlas y las invitan. — Sonrió mi novio con genuino gusto— ¿Ustedes le ven problema a eso? Háganle que no importa que estén ahí porque mientras nos tomamos algo y nos relajamos de este día tan pesado, y todo por culpa de tu "ex amor lindo" mi reina…

— Si, si Fye, hoy si tengo que darte la razón porque Darien, estuvo insoportable mi neko. ¿Qué le habrá pasado hoy ah?

— Pues quien sabe qué putas tendría pero me tenía harto. ¡Cansado!

Se empezaron a reír Diamante y Zafiro mientras sacaban sus teléfonos y llamaban a sus mujeres. Pero mientras nos reíamos unas como una incrédula Esmeralda decían por teléfono cuando Diamante puso el altavoz…

—…Pues no te creo ni mierda Diamante, no te creo nada. Mínimo debes andar es de conquista con tu hermano por allá porque…

— Hola Esmeralda y discúlpame que te interrumpa pero Diamante, te puso en altavoz.

¿Reina? ¡¿En serio eres tú?!

— Claro que sí Esmeralda, soy yo y bueno, yo no sé cómo es normalmente tu marido contigo pero hoy, sí te está diciendo la verdad. Mi Fye nos acaba de invitar a comer y a tomar algo por aquí cerca para que hablemos de cómo va a estar la grabación de la otra semana y…

Discúlpame por favor. — Se escuchaban sus risas y unas más de fondo— Que pena contigo reina y si mi Diamante esta con ustedes, quedo tranquila. Yo no puedo ir porque hoy me llegaron estas locas de Berjerite y Kalaberite de sorpresa pero vayan ustedes. De nuevo discúlpame y…

— No hay problema. No te preocupes por nada.

Gracias y, ¿me puedes pasar a Diamante por favor? De nuevo lo siento y, eres el colmo mi amor, ¿Cómo me pones en alta voz sin decirme nada ah? Qué pena con todos ellos Diamante.

— Eso te pasa Esmeralda. — Reía Diamante mientras yo le pasaba de nuevo el teléfono y él quitaba la opción del altavoz— Te dije que te estaba diciendo la verdad y no, tú nunca me crees. No creo que tarde y, ah claro, nosotros podemos dormir en el sofá cama de la sala, no pasa nada. Hasta más tarde. Yo también. Chao. Te mando un beso. Te lo prometo, si tomo mucho, que lo dudo, me voy en taxi. Ok, nos vemos más tarde.

Diamante se veía, aunque estaba muy golpeado, muy bien, se veía muy feliz de poder llevar la fiesta en paz con su mujer. Y mientras él guardaba su celular en uno de los bolsillos de su pantalón, Zafiro preguntaba tapando la bocina de su teléfono…

— Me está preguntando Petzite que en dónde vamos a estar. ¿Qué le digo?

— ¿Qué dicen? ¿Nos vamos para el bar de Furuhata o qué? Ese es un restaurante bar y además, Kino me odia y todo lo que ella quiera pero de que cocina delicioso, cocina delicioso. ¿Vamos para allá o no?

— ¡Vamos!

Aquella noche en el restaurante bar de Lita y Andrew, la pasamos increíble. Comimos, tomamos bastante vino hasta pasada la media noche y disfrutamos de nuestra mutua compañía.

Esos hombres no hacían más que reírse de todo lo que mi Fye y Seiya decían del pobre Darien mientras Lita, Petzite y yo, nos reíamos pero era de verlos a ellos tan contentos.

Hablando de la vida, de Darien y de las escenas que grabaríamos próximamente de mi fic, pasamos un agradable rato en, yo diría, entre amigos. Los buenos amigos que las circunstancias y el trabajo nos habían convertido con el paso del tiempo…