Disclaimer: Pokémon no me pertenece y con pokémon quiero decir a sus personajes y demás dicho esto no violo ninguna ley de derechos de autor.
Fanfiction: Amourshipping.
Nota: Este capitulo fue obra de mis amigos Skkiper & Rico, gracias chicos les quedo genial, que los disfruten. Saludos Zelaya.
reviews:
Eletrotrek12: Gracias por leerlo y espero te guste la conti n.n
Cesar14399: Gracias por las aclaraciones, lo tome en cuenta y ya edite lo de Serena :) en cuanto a los diálogos pondré mas atención espero te guste la conti.
Guest04: Saludos! Gracias a ti por sugerirlo y leer este bonito trabajo que espero que lo disfrutes como mis amigos lo disfrutan escribiendolo n_n.
K: Saludos! también es bueno leer tus post de nuevo :D y espero te guste en desenlace de la historia jijiji.
capitulo 2: Kanto
Cuando Dianta terminó su rueda de prensa toda la gente, salvo policías que continuarían resguardando el sitio y el cuarteto de viajeros más Pikachu, se retiró con sus respectivos equipos de trabajo. La noticia sí que había sido impactante para los múltiples televidentes y presentes, sobre todo en un chico azabache que sorprendentemente se le veía tranquilo como si nada hubiese pasado, cosa que generaba dudas en sus amigos si preocuparse o no. El día continuó su curso hasta que cayó la noche, Ash junto con los demás se quedaron en el centro pokémon que finalmente estaba en servicio nuevamente, con la condición de la vigilancia continua a la líder de gimnasio Olympia y que sólo la podría ver la enfermera Joy o la campeona de Kalos.
—Qué día… —dijo Clemont recostándose sobre una cama que daba hacia la ventana. —Qué miedo. No me puedo imaginar ni en sueños a esos malvados —comentó la hermana menor quien hacía lo mismo que su hermano en una cama al lado suyo. —Tampoco yo. Incluso para Dianta es demasiada carga —agregó Serena, quien tenía su cama frente a la de Bonnie.
—Lo que más me llama la atención es que Lance venga a ayudar —dijo Ash, quien se encontraba sentado en la orilla de la última cama que al igual que la de Clemont daba hacia la ventana. —¿Lance? —preguntaron los demás integrantes del grupo. —Sí, el campeón de la región Kanto.
—¿Cómo es que lo conoces? —preguntó el chico rubio. —Bueno, aparte que somos de la misma región… tuve la oportunidad de ayudarle en el caso de un Gyarados especial en Johto y en la batalla de Groudon y Kyogre en Hoenn. —Oye Ash, ¿y cómo es el campeón de Sinooh? Cuéntanos —dijo alegre la pequeña. —Se llama Cynthia. Es una mujer muy hábil en batallas, y al igual que con Lance estuve con ella en unos casos especiales mientras competía para la Liga Sinnoh. La última vez que la vi fue en la región Unova.
—¿Y es hermosa?, ¿Es más linda que Dianta?, ¿Quién es mejor; Cynthia o Dianta? —continuó preguntando la más joven del grupo con suma emoción. —Mmm… —pronunció el azabache, llevándose una mano a su mentón mientras analizaba las preguntas. —¿En verdad Ash va a responder algo como eso? —pensó sorprendida la performer—. ¿Y si le gustan las mujeres mayores? —entró en preocupación, por lo que su atención a Ash se incrementó.
—A por cómo se comportaba un viejo amigo mío, podría decirse que Cynthia es atractiva, y no sabría compararla en ese aspecto con Dianta; nunca me había puesto a pensar en ello. —Qué alivio… —susurró la castaña, seguido de un suspiro de gran alivio. —¿Dijiste algo, Serena? —preguntó Clemont.
—¡N… No! Solo estoy un poco cansada —respondió con notorio nerviosismo, pero no para los dos varones que se veían mutuamente con expresión de confusión. —Por cierto, ¿qué haremos de ahora en adelante? —preguntó el inventor. —Muy buena pregunta. Mi objetivo era conseguir las últimas dos medallas y prepararme para la liga pokémon, pero con esto que se acaba de presentar no sé qué más hacer. —Yo pensaba lo mismo para mis performance —dijo la chica del sombrero rojo—.
—También quería ver unas tiendas y tal parece que ni aun yendo al otro lado de Kalos podremos entrar o comprar—esclareció Serena. —Oigan, tengo una idea —comentó Bonnie—. ¿Y si vamos a la casa de Ash?.
—¿Eh? —dijeron confundidos los tres. —¿Recuerdan cuando Serena habló sobre un campamento donde se conocieron ella y Ash? Pienso que sería entretenido ir y ver también ese lugar— explico la más pequeña del grupo. —Usualmente no voy a mi casa hasta haber terminado mi participación en una liga pokémon… —se puso a pensar el entrenador. —Considero que es una buena idea. Si mal no recuerdo, tu pueblo natal queda cerca de la casa del profesor Oak, y a mí me encantaría ver su laboratorio —agregó el adicto a la ciencia. —Ese lugar… —pensó la ojiazul con cierta nostalgia al recordar aquella escena en la que Ash la llevó tras perderse en el bosque. —Yo también creo que es una buena idea. ¿Qué dices; vamos? —Pi pikachu pi —dijo alegre el ratón, estando de acuerdo con la mayoría en volver momentáneamente y ver a sus demás amigos pokémon. —De acuerdo. ¡Iremos a Kanto! —exclamó animado el oji marrón—.
—Pero antes necesito hacer una llamada. Vuelvo luego— Dicho y hecho el chico de las zetas junto a su Pikachu se fue al lobby en búsqueda de algún video-teléfono, mientras que sus amigos se cambiaban de ropa para próximamente dormir. —Espero y no causarle molestias a estas horas —dijo, marcando un número en específico. —Pi —asintió el roedor. A la mañana siguiente el grupo de jóvenes despertaba de su profundo sueño, siendo Ash el primero en despertar e ir afuera del centro pokémon para estirarse, seguido de los restantes miembros que más que por esfuerzo lo hacían gustosamente. Una vez que todos se cambiaron se dirigieron a donde se encontraba el joven más despistado de todos ellos, que miraba el cielo atentamente como un niño cuando ve por primera vez los fuegos artificiales. —Ash, ¿viste algo? —preguntó la pequeña loli. —Pronto tiene que aparecer. —¿Aparecer? —se mostró confundida. —¡Pikaaa! —exclamó el tipo eléctrico bajándose al suelo mientras agitaba sus patas delanteras al cielo en forma de saludo.
—¿Qué pasa?, ¿A quién saluda? —dijo algo nervioso el adolescente cuatro ojos. —¡Groa! —retumbó el sonido de un gran rugido proveniente del cielo, seguido de un fuerte y enorme lanzallamas que terminó rostizando al más inocente del cuarteto. —¡Ash! —exclamaron todos salvo él mismo. —Je… Yo también te sigo queriendo mucho, Charizard… cof… —tosió humo, viendo a un semi-dragón naranja con una llama en su cola aterrizando frente a él. —¿Lo conoces, Ash? —dijo con curiosidad el líder de gimnasio. —Sí, este Charizard lo he tenido desde que era un pequeño Charmander y recién iniciaba mi primer viaje por todo Kanto. Es uno de mis pokémon más fuertes.
—Increíble —decía maravillada la hermana menor, acercándose a Charizard para verlo más de cerca. El pokémon al verla no tuvo problemas por su cercanía y agachó su cabeza, dándole a entender que podía acariciarlo—. ¡Es muy bonito! —dijo emocionada mientras pasaba sus pequeñas manos por todo el cráneo de la enorme bestia. —Como pueden ver es muy amigable con todos; antes no lo era por su altanería. —¿Entonces porqué te quemó? —preguntó Serena aún preocupada por las quemaduras de Ash. —Es algo complicado. Se podría decir que es su manera de decirme que me quiere, ¿verdad amigo? —y en contestación lo volvió a quemar—. Buen chico….
—Gr —asintió. —A propósito, ¿vienes solo? —cuando terminó de realizar su pregunta, una corriente de viento sopló desde su espalda, que al darse media vuelta se encontró con otro Charizard que portaba un moño rosa en su cabeza—. Qué tal, Charla. —¡Dos Charizard! ¡Qué hermosos! —dijo Bonnie ahora yendo con la hembra que permitió a la niña abrazarla—. ¿También es tuyo, Ash? —Es de una amiga llamada Liza, vive en la región Johto y se podría decir que ella fue la encargada de entrenar a mi Charizard en el Valle Charicifico; ahí fue donde conoció a Charla y se volvieron muy cercanos. —¡Fabuloso! No puedo esperar a ver qué otra clase de pokémon e historias tienes— dialogo la pequeña.
—Por lo visto se ve que es una experta en charizards —dijo Serena revisando atentamente a Charizard, quien la veía con una cara de confusión—. Su piel está perfectamente cuidada a pesar de estar en batallas. —Me gustaría también examinarlo a fondo. Esto podría ser el siguiente paso en la ciencia para el cuidado y crecimiento de un pokémon —dijo Clemont mientras sus anteojos brillaban. —¡Groa! —expulsó el semi-dragón hacia el rubio un lanzallamas de menor fuerza e intensidad que con el que suele saludar a su amo. —Está bien, no lo haré… cof…. —Ash, ¿para qué pediste a tu Charizard y al de tu amiga? Las batallas están suspendidas —dijo la joven castaña. —No los llamé para una batalla. —¿Entonces?.
—Nos iremos montados en ellos hasta Pueblo Paleta —contestó mientras se quitaba las cenizas de su cuerpo. —¡Eh! —dijeron Clemont y Serena sorprendidos. —¡Yupi! —a diferencia de los otros dos, Bonnie se mostraba muy feliz. —Lo pensé y como este problema está causando miedo en las demás personas, dudo que haya algún vuelo o viaje en barco disponible, así que creo que lo mejor es irnos por cuenta propia. —Buen punto. Como dijo Dianta, la prioridad es proteger a las demás personas y por su seguridad muy pocos querrán hacer traslados incluso de ciudad a ciudad —analizó el científico inventor. —Exacto. Ahora preparémonos; Serena vendrá conmigo y ustedes Clemont y Bonnie irán en Charla. —¡Pika! —comentó Pikachu, siendo el primero en subirse en la cabeza de su viejo amigo. —¡Vamos hermano! —dijo la niña esperando a que su hermano subiese primero. —Creo que debí haber hecho un testamento antes… oh Arceus….— dijo el rubio con pavor.
—Bien amigo, contamos contigo —dijo Ash colocándose al lado de su charizard quien se agachó un poco—. Vamos, Serena. —D… De acuerdo —contestó nerviosa la performer, no solo por ser su primera vez viajando por aire en un pokémon, sino porque tendría al chico más cerca de ella de lo habitual. Una vez que se acercó a Charizard se impulsó para subir en este, pero como la altura del pokémon todavía era algo alta para la chica, su impulso no fue lo suficientemente fuerte un par de manos la tomaron de la cintura para acomodarla, quedando sentada como una dama al montar a un corsel. —Listo —sonrió el morocho, quien después sin problema alguno subió a su pokémon quedando delante de Serena—. Sostente fuerte. —Gracias —respondió con un ligero rubor en sus mejillas por semejante acción del azabache. Al estar todos listos el par de Charizards emprendieron vuelo rumbo a la región Kanto. La velocidad a la que viajaban no era ni molesta dado a que ambas criaturas sabían que las condiciones de los humanos no eran la misma a la de ellos, por lo que su trayecto era placentero, observando todo tipo de especies de pokémon; algunos conocidos y algunos nuevos para los oriundos de Kalos. Ante tal asombro a Clemont se le olvidó por un momento su miedo, Bonnie se divertía haciéndole honor a la actitud de una niña, Ash se veía tranquilo por su experiencia en vuelo incluso a mayor velocidad, y Serena parecía ser la que más sacaba provecho del viaje dado a que tenía abrazado por la espalda a su amigo para no caer.
Cuando finalmente arribaron a la región Kanto todos lograban apreciar cómo se notaba el cambio de una región a otra, empezando por los tipos de pokémon que planeaban en el cielo y otros que iban por el mar, después por las abundantes montañas que la rodean, el Monte Luna, el imponente Monte Plateado que hace la división con la región Johto, su considerable vegetación conformada por los bosques silvestres, y unas cuantas islas al sur, por mencionar algunos de los puntos más atractivos. —Con que esto es Kanto —dijo Clemont, mirando detalladamente a distintos lados. —Sí, y estamos a nada de llegar a Pueblo Paleta —dijo Ash, señalando un pedazo de tierra al norte de una isla conocida como Isla Canela—. Charizard, andando— Conforme descendían a una pequeña casa blanca de techo rojo rodeada por una cerca, todos notaron que el lugar natal de Ash era efectivamente un humilde pueblo, cubierto por una enorme manta de pasto y árboles que le servían de hogar para los pokémon salvajes, resaltando la paz y tranquilidad de un lugar que no necesitaba de lujosos hoteles, tiendas o centros comerciales.
—¿Esta es tu casa, Ash? —decía la pequeña niña estando frente a la puerta, viendo todo fugazmente incluyendo el jardín que yacía al lado. —Algo humilde, pero siéntanse cómodos —decía el chico de apellido tipo condimento, abriendo la puerta y después cederles el acceso a sus invitados—. Charizard, tú y Charla pueden ir a la parte trasera, se merecen un buen descanso. Gracias. —Gr —asintió el enorme pokémon, retirándose a pie con su pareja. —¡Mamá! —llamó a su madre, pero no obtuvo respuesta, en cambio escuchó pisadas provenientes de la parte de arriba que venían en dirección a las escaleras, bajando lentamente. —Mamá, ya lle... —y en un segundo se quedó mudo, pues frente suyo se formaba una silueta que para nada se parecía a la de su madre, sino a la de alguien más. —¡Qué sorpresa, Ash! —dijo una mujer de mayor estatura que el chico y esbeltas caderas con un mandil blanco puesto, que al verlo no dudó en lanzarse a sus brazos, ocasionando distintas reacciones en los nuevos y momentáneos huéspedes—. ¿Cómo has estado, Pikachu? —Pika pi pi pika pikachu —pronunció el ratón, intentando comunicar que no tenía problema alguno. —¡Kya! —gritaba la pequeña, ocasionando que la chica que abrazaba a Ash se despegara momentáneamente de él— ¡Eres perfecta! ¿Te gustaría salir con mi hermano y ser su novia? —se arrodilló pidiendo su mano. —¿Perdón? –dijo confundida la involucrada.
—¡Bonnie, no han pasado ni 2 minutos y ya me estás avergonzando ante una chica! —dijo incómodo el rubio mientras un brazo robótico que salía de su enorme mochila jalaba a la chica hacia él. —Je… Amigos, les presento a Misty —decía sin más presentando a su primera amiga—. Misty, ellos son Clemont, su hermana Bonnie, y Serena. —Mucho gusto —dijo la peli naranja con una sonrisa—. Yo era la "ex" de Ash. —¡Qué! —gritaron los todos a excepción de Ash y Misty. —Sí —confirmó el oji marrón—, ella era mi ex-compañera de viaje, hasta que nos separamos cuando partí a Hoenn —explicó, sin captar el doble sentido que ofrecía la oración. —Ahh… —dijeron aliviados, sobre todo Serena que por un instante todo lució espantoso. —Misty, ¿dónde está mi madre y Mr. Mime? — cuestiono el azabache cambiando un poco de tema. —Ellos están con el profesor Oak ayudándole con el aseo y tus pokémon. Creo que volverán hasta más tarde casi al anochecer porque tu Muk hiso un enorme desorden. —Me lo imagino —dijo el azabache mientras una gota de sudor caía de su nuca—. ¿Y qué haces aquí tú, Misty?.
—Que descortés señor Maestro Pokémon, una linda chica viene a limpiar tu cuarto ¿y así la tratas? —dijo algo molesta la amante de los pokémon de tipo agua. —¿Dawn también está por aquí? —preguntó mirando a todos lados, sin encontrar a nadie salvo un puño que se estrelló contra su frente dejándolo en nocaut instantáneo—. Ugh…. —Pika pikachu —suspiró Pikachu que se había bajado de su hombro antes de semejante golpe.
¿Se repondrá Ash del golpe?, ¿Qué clase de desastre habrá hecho Muk?
TO BE CONTINUED….
