Prompt: Teléfono


2. Amanecer tardío

El teléfono le taladró los oídos por la mañana. Era pronto, debía de ser, porque la cabeza le dolía horrores, lo que indicaba que había dormido poco. Con un gruñido quejumbroso Makoto se levantó de la cama e, intentando controlar su jaqueca, descolgó el teléfono.

—¿Makoto? —El aludido frunció el ceño—. ¿Makoto, estás bien?

—¿Sousuke...? —Reconocía la voz, pero lo que no sabía era por qué Sousuke lo estaba llamando—. Es muy pronto, ¿pasa algo?

—¿Pronto? —Al otro lado de la línea, Sousuke casi se ahoga de la risa—. Son las seis de la tarde, Makoto. He estado llamándote todo el día, creía que te había pasado algo. Te sube el alcohol muy rápido, ¿lo sabías?

Makoto agradeció no tenerlo delante y que no viese cómo sus mejillas ardían en color rojo. Así que su dolor de cabeza no era por la escasez de sueño —ni mucho menos—, sino por la cantidad de alcohol que había ingerido la noche anterior que, siendo sincero consigo mismo, Makoto no recordaba cuál era. Ni siquiera podía recordar qué había pasado después de la primera copa que había tomado en casa de Sousuke.

—¿Qué pasó?

La risa de Sousuke al otro lado no lo molestó del todo.

—Te pones cariñoso cuando bebes.

Makoto quería morirse de la vergüenza. Que la tierra se lo tragase. Ya.

—Lo siento mucho.

—Tranquilo. —Sousuke le restó importancia—. He estado con gente que es mucho peor ebria.

—Anoche me lo pasé bien —susurró Makoto—, hasta donde recuerdo, al menos.

—Yo también.


Estoy adorando escribir de estos dos.

¿Qué tal voy?