Capitulo 3 La leyenda de la corona humu

A la mañana siguiente me desperté muy temprano pero no podía o quería abrir los ojos, una parte de mi decía: "fue un sueño, ¡si! cuando abra los ojos veré mi póster de Orlando Bloom, hadas que hablan, que imaginación", oi el golpeteo de la puerta y pensé que era mi abuela así que abrí los ojos y... solo vi el techo de un desván, sin mi póster, ni nada que fuera de mi cuarto, fue en ese momento que lo comprendí:

-No fue un sueño-dije con pesar- realmente estoy aquí.

De pronto se oyó una voz a través de la puerta:

-Ya despertaste-dijo Hilary-deberías bajar para tomar el desayuno, después iremos a casa de Tyson.

-Si-dije rápidamente-bajare en un momento."Sera mejor que me acostumbre, además no he comido en bastante tiempo".

Media hora mas tarde, estábamos en el mismo parque observando una bleybatalla, la primera que había visto, había oído hablar de ellas pero solo en televisión. Y la verdad me estaba aburriendo, que tenia de divertido ver chocar dos trompos. Después recordé lo que dijo Tía "cuando me necesites solo haz girar tu blade y yo apareceré".tenia que intentarlo, así que me dirigí al otro lado del parque excusando que quería tomar agua, la verdad ni siquiera se dieron cuenta que me fui.

Encontrar un plato de bley no fue complicado, en ese lugar parecía haber uno en cada esquina,"en Brooklyn hay puestos de revistas, y aquí platos de bley" pensaba irónicamente.

Encontrarlo fue lo mas fácil, lo verdaderamente complicado fue hacerlo girar, primero por que en mi vida lo había intentado, y en segundo porque no tenía un lanzador. "Ahora que hago" pensé tristemente, busque entre mi mochila, y...

Había uno, color negro, muy lindo "de donde salió esto" pensaba sorprendida, bueno de seguro era la suerte que volvía a estar de mi lado. Al colocarlo la primera ves fue algo divertido, pero lo hubiera sido mas si lo hubiera hecho girar. Fue hasta el 15 o 16 intento que lo logre, no era perfecto, pero por lo menos se sostenía.

-Tía, estas allí- pregunte un tanto nerviosa.

De pronto mi blade empezó a brillar y salio una pequeña hada rosa.

-Hola, me alegra verte- dijo contenta-¿que sucede?

-¿Que sucede?- dije como si no la hubiera oído-necesito saber porque estoy aquí y como volver a mi mundo.

-Esta bien- dijo tranquilamente- pero no muevas tanto los labios, parece que estas loca.

-De acuerdo-dije en un susurro.

-A si me gusta- dijo sonriendo- tu estas aquí para ayudar a encontrar "la corona humu".

-¿Corona que?-pregunte confusa- primero me dijiste algo sobre hadas y ahora sobre coronas.

-Bueno será mejor que te pongas cómoda- dijo la pequeña hada-

-bien, pero... ¿Por qué?- pregunte sentándome enfrente del plato.

-Creo que debo comenzar por...-dijo recordando.

-Y bien- dije impaciente

-Veras hace millones de años, existían 2 mundos: el mágico y el mortal, que hoy se conocen como la tierra y la luna. En ese entonces los seres de ambos mundos vivían felices y en paz pues tenían todo lo necesario para serlo, magia para resolver sus problemas y una inteligencia para usarla adecuadamente. El poder de la magia era regido por la corona humu, una corona que tenia el poder de destruir o salvar el mundo según las manos en que se encontrara. La corona era cuidada por la princesa de la rosa y una guerrera que con ayuda de sus guardianas protegían a la princesa y a la corona. El problema de esto empezó con un guerrero que estaba enamorado de la princesa, pero la princesa no podía enamorarse porque si lo hacia la corona pasaría a un segundo termino y eso era algo imposible, al enterarse de esto el guerrero, robo la corona y creo caos, destruyendo la paz y parte de los 2 mundos, la guerrera y las guardianas llevaron a todos los ciudadanos al reino mortal y el caos solo quedo en el mágico. La guerrera y las guardianas murieron al recuperar la corona, pues su poder era demasiado. La princesa peleo y erradico el caos, el mundo mágico fue destruido, así que la princesa con sus últimas fuerzas reconstruyo el mundo mortal e hizo que todos los que habían sufrido renacieran en mortales, incluida ella y escondió la corona, esperando nunca volver a usarla. La corona había permanecido escondida hasta hoy en lo profundo de este planeta, pero con los hechos que se han desencadenado en los últimos años la corona corre el riesgo de ser encontrada por personas que la usaran para tener el control de todo.-dijo mirándome fijamente.

-Y eso que tiene que ver conmigo- dije seriamente

-tu eres esa guerrera-dijo sin quitarme la mirada de encima- por eso estas aquí, la princesa y tu deberán encontrar la corona y esconderla en un lugar mejor.

-¿Quien es la princesa?-pregunte rápidamente

-No lo se-dijo algo triste.

-Entonces...-dije sin comprender

-Tu debes encontrarla –dijo como si fuera algo obvio-¡ah! y también debes encontrar a mis amigas hadas.

-¡Hay mas como tu!-dije sorprendida-y… ¿cuando volveré a mi mundo?

-Bueno cuando la corona este a salvo volverás a tu mundo-dijo mirándome fijamente.

Mientras todo esto ocurría, del otro lado del parque se encontraban los g-revolution entrenando. Cada uno de ellos practicaba con una gran energía.

Se encontraban realizando diferentes cosas, Tyson peleaba contra Daichi, sus blades girando con una fuerza y pasión que solo eran superadas por sus dueños:

-Dragoon ataca-decía un chico de cabello azul

-Straata dragoon acaba con el- decía un pequeño pelirrojo.

Mientras que los demás hacían cosas distintas: Max y Ray corrían los 2 kilómetros diarios que, según el jefe era lo mejor para que se mantuvieran en forma, Kai por otro lado ya había terminado y practicaba agilidad. Hilary y Kenny los observaban, la primera los miraba muy entretenida, mientras que el segundo analizaba sus movimientos con su inseparable computadora. Así pasaba el tiempo hasta que...

-Deberíamos ya comer ¿no creen?-pregunto una castaña- tu que opinas Mina, ¿Mina?

-Si tienes razón- respondió Kenny.

-¿donde esta Mina?-pregunto Hilary

-No ha vuelto aun-dijo el jefe levantando la mirada

-De seguro se perdió-dijo Tyson, que llegaba a donde se encontraban sus amigos.

-¿Deberíamos ir a buscarla?- pregunto Daichi.

-No creo que se halla perdido-dijo Hilary- esperemos a que lleguen Max y Ray y si no a llegado...

-la buscaremos-termino de decir Kenny

Lo que ellos no imaginaban era que ella se encontraba del otro lado escuchando a una pequeña hada hablar de magia, salvar el mundo y ese tipo de cosas:

-De acuerdo-dije poco convencida-te ayudare, pero ¿que debo hacer primero?

-Me alegra oírte decir eso-dijo Tía contenta-mis amigas te encontraran, pero tu debes empezar por controlar tu magia

-¡Magia!-dije sorprendida-¿de que hablas?

-nunca te has preguntado porque tienes tanta facilidad para hacer ciertas cosas-dijo el hada sonriendo- cosas como saltar, correr y resolver tus problemas.

Me quede callada recordando toda la suerte que había tenido a lo largo de mi vida, no tuve a mis padres, pero mi abuela es maravillosa, a pesar de ser despistada siempre conseguía lo que quería; incluso ahora, estaba completamente perdida y ya tenia un lugar donde quedarme y personas que querían ser mis amigos.

-Bueno tu eres la reencarnación de la guerrera y tienes ciertos poderes-dijo convencida-debes desarrollarlos para ayudar a la princesa.

-¿Y como se supone que haga eso?-pregunte un tanto confundida

-Bueno debes...-empezó a decir, pero solo eso dijo pues un blade misterioso apareció y mando a Tía lejos del plato.

-¡Tía! te encuentras bien-dije corriendo hacia el blade inmóvil. No le había pasado nada, en cuanto lo tuve en mis manos y sin voltear empecé a decir:

-¿¡que demonios te pasa!?-pregunte molesta- quien te crees... Kai.

Si, era él, la ultima persona a quien debía hablarle así, eso decía Hilary, pero no me importo ya era hora de que alguien le devolviera su horrible expresión de "odio a todo el mundo"

-¿Qué haces aquí?-pregunte molesta

El no dijo nada solo camino en dirección a mí y me dijo:

-Sígueme-. Su voz fría e indiferente me recordaba... a nadie nunca había conocido a una persona que estuviera tan amargada.

-¿Viniste hasta aquí a buscarme?-pregunte al bicolor tratando de calmarme.

-...-solo eso se oyó.

-Podrías responder algo- le dije un tanto molesta

El se detuvo y me miro con sus ojos que daban un extraño destello rojo, y solo dijo:

-Podrías callarte-. Acababa de meter el dedo en la yaga.

-¿Disculpa? -dije molesta- cual es tu problema

-...-respondió

-Bien-dije molesta-bien. Lo siguiente que paso fue algo que no creo que esperara. Me puse delante de el y le dije ya harta:

-¿Cual es tu problema conmigo?-pregunte mirándolo a los ojos- ¿porque me tratas tan mal si siquiera me conoces?

Estaba a punto de contestar, pero no pudo decir nada pues llegaron todos corriendo al lugar, parecían haberme buscado hasta debajo de las rocas.

-Mina ¿te encuentras bien?-pregunto Hilary un tanto preocupada.

-Sí, estoy bien-le respondí tranquila-no quise preocuparlos, solo estaba pensando y perdí la noción del tiempo.

-Pensamos que te había pasado algo- dijo Max

-No claro que no-dije sonriendo- bueno por lo menos no pensaron que me había perdido o algo así.

Por las caras que todos pusieron parecía que si lo habían pensado. Me conocen tan poco y ya saben que mi sentido de la orientación es nulo. Naru, mi mejor amiga siempre decía "en vez de discos deberías llevar una brújula"

-¿Mina estas allí?- pregunto Tyson moviendo sus manos.

-¿Que?- pregunte volviendo en mí.

-Un caso perdido-dijo Tyson- bueno te encontramos ahora deberíamos... ¡ir a comer!

-No puedes pensar en algo más-dijo Hilary molesta

Yo veía una pelea en un futuro cercano y estaba algo cansada así que dije:

-Te apoyo Tyson-. Guarde mi blade en la mochila- vamos a comer.

Fuimos a casa de Tyson a comer, mi mente solo pensaba que tenía que hablar con Tía, después de todo ya no solo era el hecho de volver a casa lo que me preocupaba; sino que había que encontrar dos hadas, una princesa y debía desarrollar mi magia.

-"y yo que pensaba que lo mas difícil era aprobar matemáticas"-pensaba con pesar.


Otra actualización, desde ahora les digo todo tendra su porque, solo que todo se ira explicando poco a poco. Nos vemos la próxima semana.