Ea Teren Nenorocit
Salir de la mansión no fue exactamente lo que yo… esperaba. Todo gracias a una serie de eventos con los que me fui encontrando apenas llegue a la ciudad de Paris.
Lo primero, fue una extraña sensación de cansancio que me invadió el cuerpo entero. Había caminado toda la noche desde el sur de Francia hasta Paris, y sin saber por qué… me sentía hecho trizas. Tal vez era porque me estaba alejando del cuerpo durmiente de Saya… quien sabe, aun había muchas cosas relacionadas con mi naturaleza que no comprendía.
El ser un caballero, así de pronto, y de un momento a otro pasar de humano a monstruo… era como tener que volver a aprender a caminar, solo que sin padres que te ayudaran a levantarte y te animaran a no detener tus pasos y llegar hasta el otro lado… y de pronto, recordé las razones por las cuales quería llegar a Rumania… ¿Buscar a mi padres?
¿Para que quería buscarlos? Si mal no recuerdo, ellos me habían vendido sin tapujos ni remordimientos, (y aunque había pasado hace mucho tiempo, no era algo que terminara de gustarme, sin embargo, tampoco era algo de mi pasado que lamentara) y además, seguramente ya estaban muertos. Después de todo habían pasado muchos años, y estábamos a finales de siglo, o si no, estaban ya en las ultimas.
No importaba, después encontraría las razones de mi viaje, por mientras, solo quería algo que hacer mientras Saya estaba dormida, así que, si bien ya sabía hacia donde tenia que ir, aun hacia falta llegar ahí, y atravesar la mitad de Europa para llegar al Este de Europa, a pie, no era algo que me apeteciera mucho por más habilidades de quiróptero que pudiera poseer.
Al principio pensé que tampoco era opción preguntar el camino a cualquier persona, al
menos, no lo tenia pensado, así que, no tuve otra alternativa que dirigirme a una bandada de gitanos con los que me había topado doblando una esquina en una de las calles del centro de Paris.
Hablarles fue, para mi sorpresa, extremadamente fácil, dado que, con solo echarles un vistazo, pude darme cuenta de que eran originarios, y que casualidad, de Rumania, y aunque hacia ya mucho tiempo atrás de aquellos días, sabía como actuar frente a ellos, por obvias razones.
Siendo gitanos, supuse no los dejarían entrar a un tren, entonces seguramente sabían de rutas alternativas y quizás ellos podrían informarme sobre el camino para llegar mas fácilmente al lugar que días atrás había decidido visitar.
Respire hondo, y aunque llevaba años sin hablar el rumano con alguien más que no fuera conmigo mismo y mis propios pensamientos, me atreví a acercarme, y fingiendo un encuentro casual, los observe bailando y tocando en la estrecha calle, mientras mi mirada se juntaba con algunas otras que pasaban de largo y echaban un rápido vistazo, o algún otro caminante que dejaba un par de monedas, así que seguí aquel ejemplo y deje un poco de dinero en un sombrero frente al pequeño grupo.
Después de unos momentos en los cuales los observe, planeando en mi mente mis primeras palabras, pregunte de donde venían, con una tranquilidad fingida que hasta me sorprendió. Uno de los hombres, al parecer el mayor de ellos, miro un tanto confundido y de reojo a otro hombre más joven a un lado de él, al parecer, sorprendidos de que alguien pudiera hablar su idioma en Francia, y que se hubiera atrevido a cruzar palabra con ellos, puesto que siempre habían sido gente despreciada.
Después de unos segundos en los cuales pude notar como me observaron de pies a cabeza, quizás para comprobar que no era un policía o algo parecido, una vez que me encontraron "inofensivo", preguntaron que para qué quería saber, y respondí que simple y sencillamente deseaba saber que camino habían tomado para llegar a Paris, así que me explicaron sin reparos que habían salido junto con otros gitanos de un pequeño pueblo montañés, en los Cárpatos. Llegaron a Hungría y pasaron por Budapest, para luego dirigirse a Eslovaquia, llegando a Bratislava y de ahí a Checoslovaquia, donde cruzaron por Praga, y luego tomaron rumbo hacia Alemania donde pasaron por varias ciudades, entrando a Frankfurt y después a Stuttgart, y finalmente bajando a Estrasburgo, para luego, ir directamente a Paris.
-Aquí esta el niño- un hombre joven, de claros ojos azules y cabello negro lo tomaba por los hombros con unas manos maltratadas, acompañado de una mujer ataviada con un vestido muy llamativo y remendado de forma muy rudimentaria, que, discretamente, observaba al pequeño niño que se encontraba a un lado de ella.
Otro hombre, que había causado una extraña sensación en el pequeño, lo observo detenidamente de arriba hacia abajo.
-Esta algo flaco… pero servirá- susurro esbozando una media sonrisa. El tétrico comentario hizo imaginarse al niño que se lo comerían o algo por el estilo, y no pudo evitar gesticular una mueca de miedo, mientras el robusto hombre respondía afirmativamente, entregando de forma brusca un pedazo de pan a la pareja que se hallaba frente a él, mientras dirigía al pequeño hacia un carruaje que lo esperaba a unos metros de distancia.
El niño ni siquiera opuso resistencia, pero tratando de desviar lo mejor posible la mirada, evito con mucho esfuerzo su impulso de mirar hacia atrás… para darse cuenta de que sus padres lo habían vendido… vendido, por una barra de pan.
No quería mirar hacia atrás y ver la verdad… quería pensar que podía volver.
Volver
Tuve que sacudir mi cabeza discretamente… un recuerdo no muy grato me había asaltado, pero, disimulando, di gracias a la información dada, y cuando me disponía a irme uno de los gitanos me hablo.
-Scuze, dar notabil că cineva pro tipendadă- dijo mirando con detenimiento las ropas que portaba, suponiendo, venia de la alta sociedad, pero tampoco pude evitar darme cuenta de la intriga del hombre de saber como y por qué, es que un "aristócrata" se había atrevido a hablar con ellos, y además, a preguntar rutas alternativas cuando podía supuestamente viajar en tren, en carruaje privado o en un barco por el Danubio. Todo eso, dentro de un velo de desconfianza.
-Nu explicit- respondí seriamente, dando a entender con la mirada, que solo era un sirviente de los aristócratas. No era ningún rico.
-Nu a însemna, a fi bârfitor…- se excuso el joven, notando algo de miedo en sus gestos, mientras el mismo echaba una mirada furtiva a su alrededor, como si no quisiera que nadie más lo escuchara -… dar dacă undeva ceva a preţui al lui viaţă, nu a se îndepărta la aceea teren nenorocit- me advirtió a medias, serpenteando las palabras tras de si, como queriéndome transmitir el miedo de ese lugar. También pude ver, como otras jóvenes que habían estado bailando, de pronto se detuvieron, mirándose entre si, para luego clavar su mirada en mí.
-¿Pentru că? ¿Orice nu pot să cred?- dije sin prestar atención a todos los ojos que se habían posado en mi, intrigado por la reacción de los demás por las palabras del que al parecer, era el jefe del grupo.
-Proverb că nu pot să cred tot gen în timpul făptură iad. A şti că nu pe a conţine compasiune în timpul blestem că el însuşi a îndrăzni la a invada ei teritoriu.- dijo una de las bailarinas que había estado escuchando la conversación, hablando de un rumor en aquellos lugares, exagerando un poco los gestos, y aunque sabía que eran personas muy supersticiosas, enseguida pude darme cuenta… de que el terror con el que se expresaba la joven para con "esas criaturas infernales y las tierras malditas" no era fingido ni se trataba de ningún rumor o drama barato, y que en verdad, aunque no podía evitar ser un poco escéptico… también pude sentir que había algo raro en esas tierras malditas, como las habían llamado, y me pregunte… si había sido casualidad o cosa del destino que información como esa se topara conmigo cuando apenas iniciaba mi viaje, búsqueda, lo que sea… era como si me estuviera llamando, ó advirtiendo. En realidad no lo sabía ni lo comprendía del todo. De lo único que estaba seguro, era que había un fuerte poder de atracción, y que sobretodo, después de las palabras de aquellos gitanos, me habían llenado de una curiosidad indescriptible, que juraría, sentí que mi corazón se detenía por unos segundos.
-Mulţumesc- agradecí de nuevo la información… y las advertencias, que lejos de asustarme, habían provocado en mí más deseos de ir hacia allá. Pude sentir las miradas del grupo clavándose tras de mi mientras retomaba camino hacia otra parte de la ciudad, y pude escuchar, apenas, como decían en rumano, alguna oración de protección.
Cuando ya me había alejado lo suficiente, fruncí un poco el entrecejo, confundido aun de su reacción y sobretodo de la mía… pero bueno, tendría que encontrar lo que tuviera que encontrar... solo esperaba, no estarme equivocando de labrar en mi destino el estar en el lugar equivocado y en el momento equivocado.
"Că Dios a proteja în timpul tot rău. Că Dios a proteja în timpul Diavol"
Aquella oración… en ese momento no la había tomado en cuenta, y no fue hasta después de mi larga búsqueda, y lo que al final descubrí de aquel oscuro pasado, que me di cuenta del significado de esa plegaria.
¡Segundo capitulo! Bueno, solo un comentario, lo que esta en otro idioma, obviamente esta en rumano, omito la traducción pues creo explique un poco de ese dialogo en la misma descripción, pero si alguien quiere la traducción al español, solo déjenme un review dejándome su correo y responderé con gusto. Solo una cosa más, todo eso lo traduje con un traductor de Internet muy rudimentario, y algunas palabras no me aparecieron por lo que tuve que modificar de cierta forma el texto, por ahí si alguien sabe hablar rumano… esperé muchas faltas de ortografía.
Sin más, ustedes díganme que piensan de este segundo capitulo y como voy llevando la trama, saben que me gusta que se expresen de forma sincera y si así lo desean, corregirme o sugerirme en lo que sea necesario, así como también acepto consejos o ideas, por supuesto criticas constructivas.
Y una cosa mas, este fic no es HagixSaya, toda la historia se centrara en la experiencia y búsqueda de Hagi, así que no habrá romance… quizás… un poco de lemmon, pero MUY poco, además de que aun lo estoy pensando seriamente, ¡Así que no se ilusionen! Además, el lemmon y sus derivados no es algo que considere necesario en un fanfic, y mucho menos algo que realmente me interese leer o escribir.
Muchas gracias por tomarse el tiempo de leerlo este nuevo capitulo.
(El titulo significa: "Tierra maldita")
Me despido
Agatha Romaniev
