"El beso"

— Como sea ¿qué es lo primero que querrás que haga?—Le cuestiona Egbert.

La verdad que el rubio prefería olvidar lo de la apuesta, pensó por unos minuto— ¿Quieres ir a por helado?—Dave creyó que seria una buena idea para subirle los ánimos al oji azul.

— ¡Claro que si! Eso estaría totalmente genial —Exclamo, pareciese que nunca estuvo triste por perder la carrera, ahora se veía mas que feliz con una tierna sonrisa en el rostro.

Un leve sonrojo apareció en el rostro del rubio que logro disimular con facilidad. Este le extiende la mano al azabache—Vamos entonces.— John sujeto la mano de Strider sin apretarla y sin sudar esta vez por pura suerte, su mano era suave pero fría y eso que no estábamos en esas épocas del año.

Con sus mano unidas, Egbert jalo al rubio hacia la salida para que se diese prisa. Dave camino detrás mientras era jalado de su mano derecha por el moreno. Ambos salieron de la casa a buscar una heladería cercana a la casa de John, teniendo éxito en su búsqueda. Encontraron rápido una heladería, el pelinegro no recuerda haber visto ese negocio ahí antes y eso que el vive por esta calle. Total, ambos entraron en el dichoso negocio a pedir sus helados correspondientes, cuando a John le entregaron su helado se dio cuenta que todavía estaba sujetando la mano del Strider ¿Acaso lo hizo todo el camino hasta acá? ¡Que vergüenza! se dijo a si mismo. Rápidamente soltó la pálida mano del rubio.

El oji rubí por su parte se sorprendió ante tal acción de su acompañante, se sintió un poco triste ya que el lo estaba disfrutando... Espera, ¿Por qué él rubio disfrutaría eso? Él es mas que heterosexual y obviamente no tenia sentimientos hacia el moreno.

— M-me iré a sentar en la banqueta de afuera, a esperarte, yo ya pague mi helado—Dijo el oji azul. Sus mejillas estaban rosas por lo sucedido, escondiendo su mirada de la del rubio se fue afuera del negocio lamiendo su helado, evitando que se derritiera en su mano. John había pedido un cono con una bola de chocolate. Al Strider menor le extraño el comportamiento de su contrario, pero decidió pasar de el. Pidió su helado y pago la tarifa correspondiente. También había pedido un cono.

John estaba afuera de la heladería sentado en la banqueta viendo los coches pasar mientras comía gustosamente de su helado, volteo en cuanto escucho la puerta del lugar abrirse, el pelinegro se veía mas tranquilo ahora, sus mejillas ya no estabas sonrojadas— ¿De que pediste el tuyo, Dave?—Le pregunto con esa sonrisa típica de el.

— De manzana—Respondio dando una lamida a su helado con una sonrisa mientras se sentaba junto a su amad... amigo, junto a su amigo.

El de cabellos azabaches suspiro al escuchar su respuesta— ¡Era de esperarse de ti!—Este soltó una suave risa, haciéndole burla. Pasaron unos segundos en silencio antes de que John volviera a hablar dirigiéndose al rubio— Oye Dave ¿Le dijiste a tu hermano que te quedarías a dormir en mi casa?—John traía esa duda desde antes, ya que de vez en cuando el Strider suele ser algo descuidado.

Dave ascendió con su cabeza algo dudoso, ¿Lo había hecho? Se preguntaba el Strider menor, de todas maneras, Dirk no se enojaría con él... ¿Verdad?

— Bueno, me alegro, no me gustaría que tu hermano se enoje contigo—Dijo el menor, ni el sabe porque de repente le da tanta preocupación algo como eso. Pasado el rato John ya había terminado con media bola chocolate (vaya que era lento para comer un simple helado). —Dave ¿Qué vas a querer que haga por ti durante una semana?—La duda lo carcomía.

El rubio simplemente encogió los hombros restandole importancia mientras tiraba su servilleta, ya se había terminado su helado. — No lo sé dude, lo que se me ocurra supongo. (MENTIRA).

— Uhh, esta bien Dave... — John decidió restarle importancia entonces, se levanto de la banqueta y nuevamente se dirigió al rubio. — ¿Ya quieres que volvamos a mi casa?—Cuestiono al rubio con su cono en mano.

Strider simplemente ascendió con su cabeza mientras se levantaba de aquella banqueta.— Vamos, Egderp.

El Strider menor regresó a pose "guay" como el le llamaba, que constaba de caminar un poco encorvado con sus manos dentro de sus bolsillos. Seguía a su amigo Egbert, el cual caminaba delante él terminando su helado. No tuvieron que caminar mucho de regreso, finalmente llegaron a casa de John, ambos entraron y fueron sin mas al cuarto del ya antes mencionado. Dave al llegar a la dichosa habitación se dejo caer en la cama, como si hubiera caminado kilómetros. El oji azul solo suspiro al ver al rubio tumbado sobre su cama, el solo fue y se sentó en la esquina de la cama mientras suspiraba— ¿qué quieres hacer ahora?

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El rubio se levanto con rapidez y de un ágil movimiento cargo al pequeño Egbert como si un costal de papas se tratase. — ¡Vamos John! Juguemos a que eres superman—Soltó una sonora carcajada mientras esperaba que su compañero riece junto a él.

El acto de Dave tomo completamente desprevenido al pelinegro, se quedo en shock unos segundos, cuando lo noto el rubio estaba cargándolo como si nada, este pensando que se caería así que se aferro fuerte a las ropas de su contrario— ¡D-dave! ¿Qué diablos te pasa? ¡B-bajame!—Exigió mientras la risa del Strider termino por contagiarlo— ¡Nos vas a tirar a los dos!—Exclamaba John entre risas.

— Si caemos, ¡Caeremos junto!—Exclamo para tirarse a la cama, no sin antes usarse a él como un escudo humano abrazando a John y dejando a este encima de él.

El pelinegro pega un grito del susto cuando el rubio se dejo caer se aferro al pecho de su contrario al caer en la cama— ¡Maldita sea Dave!—Dijo mientras alzaba la cabeza, su cara se topo con la de Strider, sus lentes de sol estaban intactos no se movieron ni un solo milímetro de su rostro.

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Dave miraba con detenimiento cada rastro del chico que tenia arriba, era precioso, tomo su rostro con las palmas de sus manos con suavidad, mirando aun su rostro, le dedico una sonrisa cálida y tierna. La cara de John enrojeció al instante, sentía que no se podía mover al ver la sonrisa de su contrario y tener sus manos encima de su cara, le provocaba un escalofrió que recorría todo su cuerpo, el azabache por primera vez en toda su vida que lleva compartiendo junto con el rubio no se había fijado nunca que este tenia unos bonitos, finos y rosados labios, su mirada se quedo clavada en esos seductores labios, Egbert juraba que podía sentir su corazón acelerarse.

El Strider comenzó a acortar la distancia poco a poco hasta que sus labios se unieron en un beso tierno y amoroso con su mejor amigo. Cerro los ojos debajo de sus obscuras gafas, disfrutando este hermoso y pequeño momento que compartía con su amado. Cuando sus labios se unieron el pelinegro no se pudo negar y poco a poco empezó a cerrar los ojos, era un simple choque de labio, pero aunque lo fuera John lo sentía totalmente diferente. Los labios de Dave eran tibios y suaves.

El rubio se separo de aquel beso al pasar los minutos, observo a John con detenimiento esperando algún grito o golpe del mencionado con anterioridad. Sin embargo Egber no tenia la menor idea de como reaccionar, lo único que salio de la boca del pelinegro fue un simple "Wow" a lo cual Dave soltó una pequeña risa al escuchar su reacción, acariciaba con gran cuidado el cabello de este.

Le tomo un tiempo a John reaccionar por completo, en cuanto se le paso se incorporo rápido sentándose en la esquina de la cama con el rostro muy sonrojado. Ahora que había vuelto a la tierra nuevamente y analizaba bien lo que acababa de pasar, el simplemente se sintió extraño, no sabia porque su corazón latía tan fuerte o porque no evito ese beso. Todo estaba dando vueltas en la cabeza del pelinegro.

¿Con qué cara se supone que tiene que ver ahora a Dave?

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Al paso de los minutos el Strider se sentó en la cama dándole la espalda a su mejor amigo— Perdón...—Se disculpo apenado.

— Ummm...no importa—Observo nervioso hacia el suelo ¿ahora qué? ¿Qué se supone que tiene que hacer ahora? Él que se pensaba que Dave era súper hetero, ahora con esto ya ni sabia que tipo de preferencias tiene.

— Creo... que mejor me iré a mi casa... —Decia totalmente apenado mientras tomaba sus pertenencias sin cruzar miradas con John. Al abrir la puerta de la habitación volteó a verlo— Siento las molestias.—Y se fue.

El azabache no sabia si debía ir detrás de el para que no se fuera o simplemente dejarlo ir, esta no seria la ultima vez que se iban a ver ¿verdad? Todo estaba siendo muy confuso, que hasta la cabeza le había empezado a doler. John simplemente se acostó a dormir, ni siquiera se molesto en cambiarse de ropa, de todas formas mañana vería a Dave en la escuela...

Su cama apestaba a ese tonto chico cool.

continuara...