Tanto los personajes como las ideas originales de Zero no Tsukaima y Duelo Xiaolin no son de mi propiedad.


— Explícame una vez más cómo llegué aquí.

Jack había necesitado cerca de un minuto para poder asimilar lo que había escuchado de Louise. Una obvia teoría se había formado en su cabeza, pero necesitaba hacer un par de preguntas más para poder confirmarla. Decidido eso, cerró la ventana, retrajo las hélices de su mochila y dio media vuelta para empezar por la primera pregunta.

Louise, por su parte, tenía ganas de irse a dormir de una vez. Sin embargo, tanto por las respuestas de Jack como por su actitud, ella dedujo que él todavía no la había aceptado como su ama. Ella no podía irse a descansar antes de lograr eso, pues no estaba segura de qué es lo que haría el joven pelirrojo en dicho caso. Por ello, decidió ignorar su cansancio por unos minutos más. Sólo una vez lograra lo que quería iba a permitirse dormir.

— Hoy era el día en que mi clase haría el ritual de invocación para conseguir a sus familiares. Una vez fue mi turno, hice el hechizo y te traje aquí.

— Respóndeme algo, ¿alguna vez has escuchado de Europa, América o Asia?

Louise no respondió, pero eso no fue necesario, pues la expresión hizo fue suficiente para que Jack supiera que ella jamás había oído de esos lugares. Ni siquiera se tomó la molestia de nombrar países, sino directamente continentes que deberían ser conocidos por todo el mundo. O, al menos, en el mundo que él conocía. Una vez más, el joven genio se quedó en completo silencio durante unos segundos. Tras ello, dejó escapar una pequeña risa, la cual no tardó en convertirse en una gran y malévola risa. Esto, como es completamente evidente, tomó desprevenida a Louise y provocó que una clara confusón apareciera en su rostro.

— ¿Por qué te estás riendo?

Jack, ignorando la pregunta de Louise, comenzó a hablar consigo mismo.

— El destino por fin le sonríe al grandioso Jack Spicer. Un nuevo mundo sin ningún tonto Xiaolin que se interponga en mi camino y con todos los Shen Gong Wu sólo para mí.

Louise se molestó de inmediato al ver que había sido ignorada.

— Sólo es cuestión de tiempo para conquistar este mundo y cuando lo haga, volveré para poner en su lugar a esos patéticos monjes.

Él tenía confianza en poder volver. Ciertamente había utilizado un Shen Gong Wu para ello, pero había sido capaz de crear una máquina para viajar en el tiempo. Si él pudo lograr algo así, no pensó en que fuera imposible poder hacer un aparato que le permitiera viajar entre dos mundos. Él, después de todo, se consideraba un gran genio.

— ¡Jack Spicer! ¡No dueño de uno, sino de dos mundos! ¡Jack Spicer! ¡Conquistador de dimensiones! ¡Jack Spicer! ¡El inigualable...!

Completamente irritada por la actitud de Jack, Louise se acercó a él y le propinó un fuerte puntapié en su pierna. El autodenominado joven genio del mal cayó de inmediato al suelo a la vez que gemía sonoramente por el dolor.

— Bien, tuve suficiente. — Comenzó a decir Louise. — Tengo sueño y quiero irme a dormir, cosa que no puedo hacer hasta que dejes esos estúpidos delirios de grandeza y aceptes de una vez tu posición.

Tuvieron que pasar varios segundos para que Jack se recompusiera del dolor lo suficiente como para poder hablar, pero no como para poder levantarse.

— ¿De qué posición hablas?

— Yo te invoqué. Tú eres mi familiar y yo tu ama.

Jack se levantó de inmediato al escuchar esa última palabra. Su reacción fue instantáneo, pues su ego le hizo imposible ignorar la supuesta posición que le había asignado Louise.

— ¿Ama? Ya te lo dije, enana, Jack Spicer no es…

El chico pelirrojo no pudo terminar de hablar, pues al escuchar la palabra enana el enojo de Louise incrementó más y provocó que ella le diera otro puntapié que, para mala suerte de Jack, cayó en el mismo lugar que antes. Dos enorme egos estaban chocando uno contra el otro, pero la diferencia era que uno de esos egos estaba respaldado por una violenta actitud y pertenecía a una persona a la cual era difícil intimidar. El otro ego, en cambio, le pertenecía a una persona que si bien trataba de ser amenazante, daba un paso hacia atrás cuando las cosas parecían estar en su contra.

Louise dio un par de pasos hacia adelante y colocó su pie sobre Jack.

— Di que eres mi familiar.

— S-Soy tu familiar. — Respondió Jack con una voz temblorosa.

— Dilo de nuevo y di también que yo soy tu ama.

— Jack Spicer no…

Louise agregó más fuerza sobre su pie.

— Soy tu familiar y tú eres mi ama.

La estudiante retiró su pie y caminó hasta su cama.

— Y que no se te olvide.

Nadie trata así a Jack Spicer y queda impune. Pensó Jack mientras que Louise se sentó en el mueble. Una vez conquiste el mundo serás la sirviente principal de mi guarida maligna.

— Entonces, ¿podrías decirme qué es exactamente lo que hace esta moneda? — Preguntó ella.

El chico pelirrojo de levantó lentamente y sacudió el polvo que había quedado sobre su ropa.

— ¿Y por qué debería…?

Louise lo miró con furia, a lo cual Jack reaccionó cubriéndose con sus brazos. Completamente aterrado por la posibilidad de ser golpeado, respondió a la pregunta rápidamente.

— Te da la agilidad de una mantis.

— ¿La agilidad de una mantis?

— Sí, básicamente puedes hacer varias piruetas que normalmente no podrías lograr.

— ¿En verdad? Nunca había escuchado de algo así. — Comentó Louise a la vez que inspeccionó la moneda de la Mantis. — Por cierto, antes mencionaste que no eras un plebeyo, pero tu nombre no parece el de un noble.

Jack dio un resoplido de molestia. A él realmente no le importaba en lo más mínimo ocultar su procedencia. De hecho, le pareció lo más apropiado revelarla, pues pensó que de ese modo sería tomado más en serio por Louise.

— Bien, no me gusta repetir las cosas, así que lo diré una sola vez. Yo provengo de un mundo diferente.

— ¿Un mundo diferente?

— Así es, un mundo en el que había una sola luna Un mundo que estaba en proceso de ser conquistado por mí antes de ser traído aquí por ti.

Louise realmente no le había prestado atención al monólogo maligno de Jack, pues su malhumor por haber sido ignorada lo evitó. Por ello, al escuchar la declaración que él acababa de hacer, no pudo evitar pensar que Jack estaba mal de la cabeza. En un caso normal quizás hubiese sentido algo de lástima, pero la personalidad de Jack provocó que ella sintiera gracia por el asunto. En consecuencia, Louise dejó escapar una sonrisa burlona. Segundo después, empezó a reír.

— ¿De nuevo con lo de dominar el mundo?

— Veo que no me crees. — Replicó Jack a la vez que miró a su alrededor.

Ahora que lo pienso, este sitio no se ve muy avanzado que digamos. Pensó él. Bien, esto hará las cosas incluso más fáciles.

De la mochila de Jack volvieron a salir las dos hélices de antes, las cuales empezaron a girar al segundo siguiente. Tras ello, él se elevó alrededor de un metro. Eso, como es evidente, sorprendió a Louise.

— ¿Estás volando? ¿Entonces en verdad eres un noble?

— Ya te dije que vengo de otro mundo, un mundo mucho más avanzado que este. E incluso en un lugar así soy considerado un genio.

— ¿Un genio?

— No sólo un genio, sino el genio más grande de todos los tiempos. Mi genialidad me ha permitido hacer grandes inventos con lo que pudiera lograr la dominación mundial.

Louise quitó la expresión burlona de su rostro. Todavía no lo creía del todo, pero su instinto le estaba diciendo que había algo de verdad en lo que él estaba diciendo.

— ¿Y… puedes probar lo que estás diciendo?

— ¿No lo estoy haciendo ya? Pero si quieres ver algo más impresionante, sólo llévame al lugar donde me invocaste.

Si estoy en lo correcto, son los restos de la máquina en la que estaba trabajando antes de ser enviado aquí y con suerte algunos Jack-Bots destruidos. Sólo necesitaré un par de días para poder reconstruirlos. Esta enana me podrá subestimar ahora, pero no hay duda que temblará de miedo cuando vea de lo que soy capaz.

La pelirrosa se quedó mirando a su familiar durante unos instantes. Hace tan sólo un minuto ella no pensó en él más que como un plebeyo. Sin embargo, si tan sólo la mitad de lo que él había dicho era cierto, eso quería decir que había invocado a un familiar mucho más grandioso que los demás. En adición a ello, cierta idea se formó en su cabeza.

— Antes de eso… — Louise le mostró la Moneda de la mantis a Jack. — Estos… Shen Gong Wu también provienen de tu mundo, ¿verdad?

— Correcto.

— ¿Cómo se usa?

Según Jack, los Shen Gong Wu eran artefactos mágicos. En otras palabras, magia de otro mundo. Hasta ese momento Louise no había logrado utilizar magia de manera apropiada, por lo que tuvo de interés en probar esa nueva magia que se había presentado ante ella.

— Dámela y te haré una demostración.

— No. Quiero ser yo quien la use.

Louise todavía no le creía del todo a Jack. Por ello, se negó a entregarle a la moneda hasta poder confirmar un par de cosas más.

Bien, sólo es la Moneda de la mantis. No es realmente la gran cosa. Pensó él.

— Se llama Moneda de la mantis. Tan sólo di su nombre y se activará.

Al escuchar eso, Louise se levantó, mas no siguió la indicación de Jack al instante. Los artefactos mágicos, al menos los que conocía, seguían requiriendo un uso apropiado de la magia para poder ser utilizados. Por ello, no sintió mucha confianza en poder activar el Shen Gong Wu sin causar una explosión. De hecho, por experiencia propia, temió que pudiera hacer que el mismo Shen Gong Wu explotara.

No, si lo que él dice es verdad…

Tras esperar unos segundos más, ella tragó saliva y abrió su boca.

— ¡Moneda de la mantis!

Tras decir esas palabras, ella saltó y e hizo una acrobacia en el aire. Apenas tuvo sus pies en el suelo de nuevo, ella abrió sus ojos en asombro.

Lo hice.

Ciertamente lo había hecho por medio de un artefacto, pero tras años y años de intentos fallidos, ella había utilizado magia. En ese preciso instante ella recordó algo.

— Dijiste que habían más como estos, ¿verdad? ¿Qué es lo que pueden hacer?

Jack sonrió, pues de inmediato supo qué es lo que Louise tenía en mente.

— ¿Qué es lo que no pueden hacer? — Dijo Jack.

Los ojos de la estudiante se iluminaron.

No será a través de una varita, pero si puedo conseguir más de estos, entonces…

Jack dio un par de pasos hacia Louise.

— Una vez construí una máquina para detectar los Shen Gong Wu. Puedo hacerlo de nuevo si me llevas hasta el lugar donde me invocaste. Pero antes…

Entonces, él extendió su mano con su palma hacia arriba. Era evidente lo que estaba tratando de insinuar. Louise, al ver eso, le entregó la Moneda de la mantis.

— Ha pasado un tiempo desde que usé un Shen Gong Wu por última vez.

Los monjes habían resguardado con éxito los Shen Gong Wu por alrededor de un año antes de que Jack lograra robarlos. E incluso así, apenas los consiguió, los colocó todos en su máquina para poder fusionarlos. Él realmente extrañaba la sensación que sentía al utilizarlos.

— ¡Moneda de la mantis!

Jack dio un salto para intentar dar una pirueta, pero lamentablemente para él, eso se quedó en un simple intento. Debido a la forma en la que había saltado, él acabó cayendo bocabajo.

¿Qué demonios sucedió?

Jack se levantó y volvió a gritar el nombre del Shen Gong Wu para intentarlo de nuevo. No obstante, el resultado se repitió. Agitó la moneda, la golpeó contra la pared, saltó sobre esta e incluso la mordió en repetidad ocasiones, pero no hubo cambio alguno.

¿Qué rayos le sucede a esta cosa?

Él no podía encontrar una explicación convincente. Habían Shen Gong Wu que requerían tiempo para volver a usarse y otros que tenían condiciones especiales para ser activados, pero no la Moneda de la mantis.

— ¿Qué ocurre? — Preguntó Louise.

Jack guardó la moneda en su bolsillo.

— No lo sé, pero lo averiguaré después.

Al instante pensó que quizás su máquina había dañado la moneda. En ocasiones anteriores Shen Gong Wu habían sido destruidos, así que lo anterior no era totalmente imposible. Sin embargo, sin una forma de poder asegurarlo, decidió dejar ese asunto para después, ya que había cosas de las que todavía debía encargarse.

Pero esto podría suponer un problema.

Él tenía pensado usar los Shen Gong Wu para facilitar su trabajo, por lo que temió que los otros Wu también hubiesen sido afectados. El que no tuviera ni el más mínimo conocimiento sobre ese mundo tampoco era algo que lo ayudara. En especial porque, según había sido informado por Louise, había magos en ese mundo. Tenía confianza en sí mismo, era Jack Spicer después de todo, pero tampoco subestimada del todo a la magia. Había pasado muy malas experiencias en el pasado por esta. Entonces, por simple casualidad, él miró de reojo a Louise. Al instante, una idea apareció en su mente. Una sonrisa con una pizca de malicia se formó en su rostro.

— Entonces, continuando con lo anterior… Ya sabes, sobre NUESTRA búsqueda de los Shen Gong Wu.

Louise le devolvió la sonrisa, mas era una sonrisa de tentación.

— Es tarde, así que seguiremos con la discusón mañana a primera hora.

— Me parece bien.

Jack no era tan tonto. Él ciertamente había aceptado su posición como familiar de Louise, pero eso no significaba que no tendría voluntad propia. A pesar de ser alguien que pudiese acobardarse, también era capaz de traicionar al instante a otra persona si las cosas se inclinaban a su favor. Él era esa clase de persona.

Louise, por otro lado, a pesar de su personalidad, no era tan crédula. Con la conversación que había tenido con Jack supo que él, debido a su ego, no estaba siendo completamente sincero cuando la aceptó como su ama. Y por todo ese asunto de ser alguien malvado, ella supo que no podía depositar mucha confianza en él.

Por ahora le seguiré su pequeño juego. Pensó Jack.

Por ahora le daré algo más de libertad. Pensó Louise.

Sin embargo, ambos tenían intereses propios por los cuales ignoraron esos problemas.

Dejaré que piense que tiene todo bajo control, pero al final seré yo quien dé las órdenes. Pensaron ambos a la vez. Y cuando obtenga esos Shen Gong Wu…

A pesar de saber lo que pensaba el otro, no les importó, pues la soberbia de cada uno les hizo pensar en eso como un problema menor.

— Será un placer trabajar contigo. — Dijo Jack.

— Igualmente. — Respondió Louise.

Nadie podrá tratarme de nuevo como un fracaso.

Una chica que había tenido una taza de éxito de cero en los hechizos que había intentado hasta el momento. Un chico que había tenido una taza de éxito de cero en sus intentos de dominación mundial. A primera vista, dos grandes fracasados que no habían logrado acercarse a sus objetivos en lo más mínimo. Sin embargo, ahora que se habían reunido, el cambio que se produciría cambiaría por siempre la historia de Halkeginia.


Sí, en retrospectiva, pude haber puesto estos dos primeros capítulos como uno solo.

En fin, antes de los comentarios finales siempre respondo reviews, así que ahí vamos.

V9:

Espero manejar bien la interacción de Jack con los demás. Más que nada porque él se parece a Guiche y si trabajo mal esto, entonces se sentirá como tener dos veces a un personaje. Por otro lado, la novela tiene sus momentos serios y como Jack es… Jack, a lo mejor desentona un poco. Eso último es mi temor principal.

Gracias por el comentario.

Ahora bien, a las notas.

1. Prácticamente el crossover será lo del último párrafo, dos personas con una taza de éxito de cero trabajando juntos, cada uno pretendiendo dominar sobre el otro. Igual y el fracaso seguirá presente por ahí de vez en cuando.

2. ¿Habrá Duelos Xiaolin? Sí, tiene que haber, pues los Shen Gong Wu están presentes. Igual y tengo que ver cómo hacer para que no se sientan forzados.

3. Por último, sobre la Moneda de la mantis, ya se explicará en su debido momento lo que le ocurrió. Como adelanto, planeo una especie de cruce entre los Wu y la magia de Halkeginia. En fin, creo que eso vendría a ser todo por ahora.

Gracias por leer.