Lonely Wolf: Las crónicas de Ryoga.

Capitulo 2: "Buscando respuestas"

Comenzando el nuevo día y luego de desayunar Ryoga emprendió el último tramo de su viaje a Nerima en busca de la respuesta a esa sensación que tenía dentro de él que lo hacía volver.

Ryoga: eh llegado… me pregunto que habrá aquí para que haya decidido volver…

El joven entra a la ciudad pero al no saber dónde ir se dirige al rio y se queda en la orilla y ahí establece su campamento hasta decidirse que hacer…

En ese momento aparece Ukyo una conocida de él y de los otros chicos (su rival y se antiguo amor)

Ukyo: ¿Ryoga?... ¿Qué haces aquí?

Ryoga: ah eres tu… hola… sinceramente no se qué hago aquí

Ukyo: no me digas que volviste a perderte…

Ryoga: -RIE- no esta vez llegue apropósito

Ukyo: qué raro que hayas vuelto después de lo que paso, ya casi ah pasado un año desde ese día.

Ryoga: si es verdad, pues realmente no sé que me impulso a volver, sentí que había algo que necesitaba o algo que debía encontrar, como si algo aquí me esperara…

Ukyo: ya veo, es bueno verte otra vez, oye por qué no vienes al restaurante y tomamos algo y me cuentas que has hecho en estos meses

Ryoga: me parece bien, si por qué no…

Ryoga levanta sus pertenencias y junto con la bella chica llamada Ukyo se van al restaurante de Okonomiyakis que ella poseía, una vez en el restaurante la bella muchacha le prepara un rico platillo de bienvenida a su amigo.

Ryoga: cuéntame Ukyo, ¿qué es de tu vida? ¿Qué has hecho en todo este tiempo?

Ukyo: veras luego que supe lo de Ranma y Akane sufrí una gran depresión, mi corazón se rompió en mil pedazos y no podía soportarlo pero trate de ser fuerte y seguir adelante.

Ryoga: pase por lo mismo así que te entiendo perfectamente

Ukyo: que has hecho tu después de que ella oficializara con Ranma

Ryoga: luego de ese día fui vagando por muchos lugares intentando volver a casa, pero nunca encontraba el camino –Sonríe- tuve muchos trabajos temporales y gane bastante dinero así que aprendí a ahorrar y administrar el dinero.

Ukyo: wooow has madurado bastante.

Ryoga: podría decirse que si es que hay que poner la cabeza en orden para cumplir los objetivos, tú por ejemplo tienes tu propio negocio y lo llevas bien, yo por mi parte quiero también comenzar a formar mi futuro.

Ukyo: concuerdo con tu forma de pensar después de todo estamos en la misma situación, la única diferencia es que yo ya tengo mi trabajo.

Ambos jóvenes pasaban momentos muy agradables entre sí, era la primera vez que compartían tanto tiempo junto hablando solamente de sus vidas. La noche estaba llegando y Ryoga debía irse pero Ukyo lo detiene preguntándole donde iba a pasar la noche, el le responde que volverá a la orilla del rio y levantara su tienda de acampar.

Ukyo: Oye ¿no te gustaría quedarte aquí en mi patio? Es verdad que es lo mismo pero quizás aquí detrás podrías estar más seguro y puedes usar mi baño por si quieres bañarte o lavar la ropa.

Ukyo no quería que este a la intemperie en un lugar solo, no podía meterlo en su casa por que no consideraba que sea correcto pero no quería que su amigo corra peligro afuera.

Ryoga: ¿lo dices de verdad? No quiero serte una carga o un invasor.

Ukyo: claro que no lo serás, te lo estoy ofreciendo yo, se que eres un chico fuerte pero igual no quiero que te pase algo malo.

Ryoga: bueno creo que si es por hoy estará bien.

El entra nuevamente y Ukyo lo escolta al patio de su casa donde Ryoga comienza a instalarse ahí, una vez instalado el joven se dispone a descansar pero con la inquietud de querer buscar las respuestas que lo llevaron allí pero sabía que era algo que le tomara tiempo. Lo que debía arreglar antes que nada era donde se hospedaría desde mañana, creía que no era la manera de vivir siempre en algún terreno baldío o a la orilla de rio en su tienda de campamento.

Al día siguiente Ukyo va a despertar a Ryoga invitándole el desayuno y preparándole el baño para que se aseara.

Ryoga: gracias Ukyo eres muy amable, es la primera vez en mucho tiempo que alguien tiene esos detalles conmigo.

Ukyo: no seas tonto –Sonríe- no tienes por qué agradecerme somos amigos y te estás quedando aquí es lo menos que puedo hacer.

Ryoga: te lo compensare de alguna manera.

Ukyo: no tienes que hacerlo.

Ryoga: quizás no pero quiero hacerlo, en verdad.

Los jóvenes entran a la casa y luego de que Ryoga se dio su baño se sientan juntos a desayunar, ese día Ukyo debía asistir a clases así que le daba curiosidad saber que haría Ryoga, no quería dejarlo solo por si llegaba a perderse pero no sabía que él había superado ya ese problema.

Ukyo: oye ¿que harás hoy? Yo debo ir a la escuela si quieres puedes acompañarme y me esperas a que terminen las clases.

Ryoga: suena bien, pero antes debo hacer unas cosas –Sonríe- y luego ire por ti.

Ukyo se sonroja un poco por que sonaba como un chico que esta acordando pasar a buscar a su novia.

Ukyo: E..Está bien… no quiero parecer una chismosa pero… ¿que debes hacer? ¿Tienes algún asunto pendiente?

Ryoga: no exactamente, debo buscar un lugar en alquiler para estar al menos hasta que logre establecerme.

Ukyo: ¿alquiler? ¿Acaso tienes para pagarlo?

Ryoga: claro tengo para pagar hasta 6 meses sin problemas claro que también deberé buscar un empleo.

Ukyo: oh está bien.

Aun que no lo admitía Ukyo se preocupaba un poco por Ryoga, no sabía si realmente se podría manejar solo y mas con una responsabilidad tan grande como alquilar una casa. Por otro lado ella sabía que el siempre se manejo solo pero de todos modos se preocupaba por su amigo.