Summary: UA.Después de que su planeta fuera purgado y conquistado, Bulma fue capturada y llevada a la base principal de Freezer, quien decidió que ella era el regalo ideal para los monos y sin saber que ella seria quien los ayudaría en sus planes para destruirlo.

Disclaimer: Los personajes de Dragón Ball Z no me pertenecen, son propiedad de Akira Toriyama

INEVITABLE DESTINO

By. Yurika Cullen

Capitulo Dos

-.-

—Bien, ahora que no hay mas interrupciones me dirán ¿Quiénes son ustedes y qué demonios les envió a hacer Freezer?— aunque lo dijo de manera intimidante en cierto modo se notaba más tranquilo que cuando hablaba con el tal Raditz y Nappa

—No nos… enviaron a hacer… nada— maldije el que me pusiera tan nerviosa, pero él me miraba directo a los ojos como si intentara mirar más allá de mi alma, nunca antes me habían mirado así

—Voy a dejarles claro algo, aunque es cierto que no vamos a hacerles nada, quiero absolutamente toda la verdad, si me entero que me mienten entonces tal vez se las entregue a Nappa y a Raditz para que les hagan todas las cosas asquerosas que tienen en mente, y déjame decirte mujer que de ser así no pasaran de la noche— un escalofrió me recorrió el cuerpo al imaginarme lo que tendrían esos dos en mente, Milk pareció también pensar en ello porque de nuevo la sentí estremecerse

—¡Se lo juramos, nosotras no sabemos nada!— exclamo Milk al borde de las lagrimas

—Basta Vegeta, las estas asustando— dijo el más joven acercándose a nosotros y palmeando a Vegeta en el hombro —¿No te das cuenta que estas chicas son solo otra víctima más de Freezer?—

—No confiare en nadie Kakarotto— dijo molesto

—Aun así, déjame intentarlo a mí— el chico nos tomo de la mano y nos hizo sentarnos en un gran sillón que había en la habitación, luego tomo asiento en la mesa de en medio y nos sonrió —Discúlpenlo un poco, pero es que Vegeta siempre es así de gruñón— Milk le respondió tímidamente la sonrisa —Díganme chicas ¿De qué planeta son?—

—De la Tierra— respondió Milk con la voz un poco más tranquila

—Había escuchado a Freezer hablar algo sobre ese planeta, si no estoy mal se lo vendieron a los insectos de los Arlians— comento Vegeta escupiendo el nombre de los individuos —el maldito lo vendió a un muy alto precio— yo me sentí nostálgica, mi planeta natal aun existía y yo estaba a millones de años luz en una nave llena de asesinos desalmados

—¿Cómo se llaman chicas, cuantos años tienen?— volvió a preguntar de manera cordial Kakarotto

—Mi nombre es Milk y tengo dieciséis años— dijo mi amiga sonriendo, yo la mire y me quede sorprendida al verla tan tranquila, hasta hace un momento estaba temblando como una hoja, tal vez la cordialidad de Kakarotto estaba surtiendo efecto, el chico sonrió y me miro esperando una respuesta

—Bulma, y tengo dieciocho— dije algo desconfiada, tal vez se estuviera portando amable, pero no podía confiar todavía, todos los que estaban en esta nave eran asesinos

—Mi nombre es Kakarotto, aunque lo odio, y tengo dieciséis años, y él es el príncipe Vegeta y tiene veinte— yo fruncí el ceño ¿Príncipe?

—¡Basta de tonterías Kakarotto!— dijo su nombre de manera lenta como regañándolo —no pierdas el tiempo en nimiedades— y se acerco hasta mi, al parecer Milk de nuevo estaba temblando y se había escondido en mi espalda— díganme ahora mismo todo lo que saben y que pretende Freezer enviándolas aquí— sentí un escalofrió recorrer mi cuerpo, aunque no estaba segura si era por miedo o por otra cosa

—¡Ya dijimos que nada!— dije nerviosa —ese desgraciado solo apareció dando órdenes de a donde iría cada chica, cuando vio que éramos similares a ustedes en apariencia ordeno que nos enviaran aquí, y cuando le preguntaron él porque, simplemente rio y dijo que estaba aburrido y quería algo de diversión— Vegeta levanto una ceja

—¿Diversión?— repitió pensativo —¡Maldito desgraciado! Ahora veo porque— Kakarotto frunció el ceño

—¿Por qué?—

—Kakarotto no hay que pensar mucho para darse cuenta, el muy maldito sabe perfectamente que tu nunca has visitado el sector R, sabe lo poco que lo hago yo y lo mucho que si lo hacen Raditz y Nappa, es obvio que pretende que hagamos una pelea de todo esto, esa sabandija solo está jugando con nosotros— había dado justo en el clavo

—Mi hermano y Nappa no van a descansar hasta ponerles las manos encima, si se quedan tarde o temprano habrá una pelea— dijo ahora muy serio Kakarotto —después se quejan porque nos dicen monos, solo actúan como unos malditos primates— en ese momento algo me llamo la atención

Kakarotto estaba sentado sobre la mesa con las piernas y los brazos cruzados mientras pensaba y a su lado algo se movía de un lado al otro, abrí los ojos sorprendida al darme cuenta que era una cola, gire mi visión hacia Vegeta y pude darme cuenta que el también tenía una, antes no lo había notado porque estaba enrollada en su cintura y se camuflaba con la armadura, ¡Ahora entiendo porque les decían monos!

—Ya se me va a ocurrir algo, por ahora haremos lo que he dicho— dijo Vegeta, luego se acerco y se sentó junto a Kakarotto —escúchenme bien— dijo mirándonos amenazadoramente a ambas, Milk de nuevo se puso nerviosa —nadie se puede enterar de que ustedes se están quedando aquí y ninguno de nosotros les ha tocado ni un pelo, no importa quién pregunte, para el resto de este planeta ustedes ya no son vírgenes. ¿Entendido?— ambas asentimos —de su silencio depende su seguridad, si alguien se entera de lo contrario entonces me veré en la obligación de entregárselas a Raditz y Nappa para que cumplan con el mandato de Freezer— de nuevo nos amenazo, yo me estremecí al pensar de nuevo en el par de depravados y en lo que nos harían

—¿Por qué están haciendo esto?— me atreví a preguntar después de unos segundos en silencio, Vegeta levanto una ceja y me miro atentamente

—No tengo porque darte explicaciones mujer, agradece que todavía estas en una pieza, no tienes derecho a preguntar nada— y se levanto molesto —decide con quien te quedaras Kakarotto, voy a darme un baño— y camino hasta un pasillo, imagino que daba a su habitación

—No se preocupen chicas, en el fondo no es tan mala persona— dijo Kakarotto de repente cuando Vegeta ya no estaba —y la respuesta a tu pregunta Bulma, es que nosotros podemos ser una elite de Freezer, pero también estamos aquí gracias a que el mismo Freezer destruyo nuestro planeta—

—¿Ustedes también son prisioneros?— pregunto Milk

—Algo así, aunque se puede decir que estamos buscando el momento perfecto para acabar con Freezer, mientras tanto no tenemos otra opción que jugar a ser sus soldados, aunque a veces Nappa y Raditz parecen olvidarse de ese detalle, Vegeta y yo tal vez también seamos asesinos, pero de ninguna manera seremos violadores, se que suena ilógico, mas cuando nuestra raza es catalogada como malvada y sin escrúpulos, pero cuando Freezer destruyo nuestro planeta Vegeta y yo fuimos testigos de cómo la Reina era violada y asesinada sin piedad por los hombres de Freezer, desde ese momento Vegeta y yo en cierto modo prometimos que nunca le haríamos a una mujer lo que le hicieron a nuestra madre— el semblante de Kakarotto era completamente sombrío y triste

—¿Eres hermano de Vegeta?— pregunto Milk algo sorprendida, él le sonrió y negó

—No, pero desde que nací fui destinado a ser algo así como el escudero de Vegeta, así que iba con él a cualquier parte pues mi deber era cuidar de él. La Reina siempre fue muy diferente a todos los demás Saiyajin, en su corazón había nobleza y amor, cualidades que despreciaba el resto de mi planeta, así que siempre que podía y cuando el Rey o la guardia real no estaban cerca ella no tenia reparo en darle a su hijo y a mí un poco de cariño, así que después de un tiempo yo también empecé a verla como una madre y ella nunca puso objeción cuando la llamaba de esa forma en privado— hizo una pausa y se quedo pensando un poco, luego suspiro y continuo —pero todo eso solo lo sabemos Vegeta y yo, por eso mi hermano y Nappa pusieron tantas objeciones, se supone que Vegeta debe actuar mas como su padre, él es el príncipe y es lógico que él tome lo que quiera sin pensar en nada mas, pero Vegeta tiene más de su madre que de su padre, aunque en estos años ha tenido que hacer todo tipo de cosas horribles y actuar como un ser frio y sin piedad… todos lo hemos hecho— volvió a decir mortificado —pero abusar de ustedes seria como traicionar a la Reina y sé que Vegeta no está dispuesto a hacer algo así, por eso les pido por favor que hagan lo que él les dijo, si Freezer se entera que lo desobedecimos no dudara en matarlas a ustedes y castigarnos a nosotros— yo lo mire y asentí

—Te lo prometo, no diremos nada, mas a un si nuestra vida depende de ello— él sonrió aliviado

—Ahora tenemos que decidir quién se quedara con quién— pregunto Kakarotto rascándose la cabeza, yo suspire

—Creo que Milk debe quedarse contigo— dije mirando a mi amiga, pues había notado lo mucho que le temía a Vegeta y al parecer Kakarotto le simpatizaba, ella me miro esperanzada

—¿Estás segura?—

—Si, después de todo lo que aguantamos hasta aquí no quiero que sufras algún ataque al corazón, he visto como te pones cuando se te acerca Vegeta— ella se avergonzó pero continuo preocupada

—No te preocupes Milk, Bulma estará bien— dijo él tratando de tranquilizarla, ella le sonrió ahora más calmada, luego Kakarotto guardo silencio de repente, segundos después apareció Vegeta por el mismo pasillo por el que se había marchado, el cabello lo tenía húmedo, su armadura había desaparecido, y como ropa llevaba únicamente un short y sus botas, tenía que reconocer que se veía realmente bien, su cuerpo no tenía ni una sola gota de grasa y sus músculos se veían duramente trabajados

—¿Ya decidiste?— le pregunto a Kakarotto mientras se paraba cruzado de brazos

—Si, Bulma se quedara contigo— Vegeta me miro atentamente, yo me puse algo nerviosa y desvié la mirada, no estaba acostumbrada a que me miraran con esa intensidad

—Estuve pensando y lo mejor es ponerlas a hacer algo— dijo mirando a Kakarotto —además es la oportunidad perfecta para que ninguna rata de Freezer se meta en nuestras habitaciones a husmear—

—¿Estas proponiendo dejarlas encargadas a ellas?— Vegeta asintió —Me parece una estupenda idea Vegeta, además eso hará que Nappa y Raditz no pongan tantas objeciones ante su presencia— luego ambos se quedaron serios de repente

—Viene Nappa en camino, por hoy será mejor que les muestres las habitaciones y lo que tienen que hacer mañana, ahora pretendo tener una pequeña charla con esa sabandija, tu después hablaras con Raditz— ordeno Vegeta mientras sonreía con malicia, Kakarotto por su parte nos hizo una seña para que lo siguiéramos y nos llevo por el mismo pasillo por el que se había marchado Vegeta hace un rato

El pasillo era igual a todos los de la base, eternamente blanco y frio, ¿Sería el planeta Nº 79 igual de desolado y frio? No habíamos visto nada del planeta porque habíamos sido confinadas directamente en la base, de igual forma no me daban muchas ganas de conocer un planeta que estuviera regido por Freezer. Kakarotto se detuvo y nos mostro cuatro puertas, las habitaciones de él y Vegeta estaban una junto a la otra y en frente las de Nappa y Raditz. Nos mostro cada una y me sorprendí al ver lo enormes que eran, la base principal de Freezer era aterradoramente grande, nunca imagine que fuera tan espaciosa. Nuestra labor era realmente simple, solo teníamos que mantener el lugar limpio, cambiar las sabanas, cambiar las armaduras rotas y sucias por otras nuevas y limpias y abastecer con comida los refrigeradores que había en cada habitación, después de hacer esa labor el resto del tiempo lo teníamos libre para hacer lo que quisiéramos, ya que éramos dos, el trabajo era realmente fácil.

—Bueno chicas eso es todo, si quieren pueden irse a dar una ducha, por ahora pueden usar las batas de baño que hay en los armarios, yo iré a pedir que traigan algo de ropa para ustedes—

—Gracias, la verdad es que has sido muy amable con nosotros— le agradecí de corazón, él solo sonrió

—No hay problema, si necesitan algo mas solo tienen que decírmelo—

—Por ahora creo que estaremos bien— él volvió a sonreír y se marcho, en cuanto lo perdimos de vista Milk me abrazo

—No puedo creer la suerte que hemos tenido— dijo alegre

—Ni yo, pero aun así creo que lo mejor es tener cuidado, tal vez Kakarotto y Vegeta no quieran hacernos nada, pero los otros dos definitivamente no comparten su idea—

—Pero Vegeta los amenazo con matarlos si nos tocaban— comento ella ahora preocupada

—Lo sé Milk, pero si ellos lo desean pueden mentirle a Vegeta y decirle que fuimos nosotros quienes los provocamos, es su palabra contra la nuestra, nosotros no somos nadie, nunca nos van a creer, así que lo mejor es tener cuidado— ella asintió —por el momento lo mejor es que hagamos lo que nos piden, vamos a descansar y a darnos un baño— ella volvió a asentir y de nuevo me dio un abrazo antes de entrar en la habitación de Kakarotto

Cuando entre en la de Vegeta me sentí un poco incomoda y nerviosa, no era la primera vez que estaba en la habitación de un hombre, miles de veces había estado en la de Yamcha, pero no estaba en la misma situación, Vegeta no era Yamcha, no era ni mi novio, ni mi amigo, ni nada por el estilo, además su mirada me ponía nerviosa, su presencia era muy imponente y aunque había dicho que no nos tocaría, eso no evitaba que me pusiera nerviosa al tener que compartir la habitación con él.

Así que decidí darme una ducha lo más rápido posible, entre al baño me quite el vestido que Malaka había escogido para mí y tirándolo al tacho de basura entre al agua, definitivamente no me pondría de nuevo un vestido que había sido escogido para prostituirme, cuando el agua caliente toco mi cuerpo me sentí mejor, desde que invadieron la tierra no me había duchado y realmente lo había extrañado muchísimo y aunque el jabón tenia olor a hombre no me importaba, por lo menos estaría limpia. Cuando termine tome una de las batas que nos había mencionado Kakarotto y la anude con fuerza, luego me seque el cabello rápidamente y salí a la habitación pues no quería estar en al baño cuando llegara Vegeta.

Él todavía no había aparecido y yo no sabía qué hacer ni como debía portarme ahí dentro, así que preferí sentarme en un gran sillón que tenía en la habitación para esperarlo, no quería hacer nada que lo molestara y lo llevara a cambiar su opinión sobre usarnos. Quince minutos después él apareció con una expresión bastante molesta, cuando me vio en su rostro se formo una malvada sonrisa.

—Te diste un baño, ¡estupendo!— dijo más para sí mismo, que para mí, luego se acerco y me tomo del brazo haciéndome levantar —quítate esa bata y acuéstate en la cama, viene hacia aquí una de las sabandijas de Freezer con lo que pidió Kakarotto, y nos conviene que te vea ahí— ordeno, yo lo mire asustada

—¿Quieres que me vea desnuda?— Vegeta me miro disgustado

—¡Tapate un poco con la maldita sabana, pero más vale que el imbécil se dé cuenta que estas desnuda!— en ese momento se escucho un golpe en la puerta —¡Ahora!— gruño, y se giro hacia la puerta, rápidamente me quite la bata y me metí en la cama sosteniendo con fuerza la sabana contra mi pecho pero dejando fuera mis brazos y una pierna para que vieran que estaba desnuda

Casi al instante Vegeta abrió la puerta y entro uno de los hombres de Freezer con una especie de baúl, luego de hacerle una reverencia a Vegeta y de entregarle dicho objeto miro poco disimulado hacia mí y me detallo de arriba abajo, la casi transparente sabana y el cabello húmedo mas la poca ropa que traía Vegeta daban la perfecta impresión equivocada que él quería aparentar, cuando el soldado tardo demasiado su atención en mi, escuche a Vegeta emitir un gruñido, inmediatamente el soldado se puso a temblar, le hizo una nueva reverencia a Vegeta y se marcho. Cuando estuvimos solos Vegeta soltó una risa divertida.

—¡Perfecto!— volvió a decir para sí mismo, luego se giro hacia mí y dejo caer el baúl a mi lado —ahí tienes lo que pidió Kakarotto, guárdalo en uno de los armarios libres, pero asegúrate de que no me estorbe— él se quedo mirándome como esperando que me levantara, inevitablemente me sonroje

—¿Puedes por favor… darte la vuelta mientras me levanto?— le pregunte nerviosa, él frunció el ceño pero se dio la vuelta, así que sin perder más el tiempo me levante y me puse la bata de nuevo, si me tardaba buscando ropa tal vez Vegeta podría cansarse de esperar —Ya puedes girarte— y lo hizo con los brazos cruzados y una clara expresión molesta en su rostro

Trate de no mirarlo demasiado, así que le preste toda mi atención al baúl y lo abrí para ver su contenido, la ropa era bastante aceptable, casi todo eran vestidos, también habían accesorios, varios tipos de zapatos, ropa interior increíblemente parecida a la humana y productos de aseo para mujer, al parecer habían enviado un paquete completo.

Tome lo que parecía ser un vestido de pijama y me dirigí rápidamente al baño para ponérmela, sintiéndome mucho más presentable salí a la habitación y encontré a Vegeta parado frente a una ventana que no había estado ahí antes, la respuesta a mi pregunta interna apareció cuando él apretó un botón en la pared y una gran persiana apareció cerrando la ventana y quedando de nuevo la blanca pared.

—Puedes dormir donde quieras, si lo deseas usa la cama, de todos modos yo casi nunca duermo— dijo girándose hacia mí, yo me sorprendí un poco ante su declaración

—Yo… creo que prefiero usar el sillón… si en algún momento quieres dormir, la cama estará libre, además el sillón es bastante grande y muy cómodo, no tendré problemas— dije apresuradamente, él me miro de nuevo fijamente y luego desvió la mirada

—Haz lo que quieras— dijo en ese tono molesto que al parecer usaba siempre y guardando silencio se marcho

Yo solté un suspiro, en verdad Vegeta me ponía nerviosa, pero no porque tuviera miedo de que me hiciera algo, si no porque siempre me miraba como tratando de ver algo mas, y no tenía la menor idea de que. Pero por ahora prefería no pensar más en eso, así que busque en los armarios una frazada y un par de almohadas y acomodando todo en el sillón me acosté a dormir, tenía que descansar pues mañana tendría que empezar mi nueva vida lejos de mi hogar y rodeada de hombres peligrosos.