Título: Sentimientos negativos a medianoche.
Advertencias: Ninguna en general, spoilers futuros.
Claim: Diva/caballero favorito ustedes-saben-quién.
Prompt: 02: Rutina.
Notas: Esto no está ubicado en un tiempo en específico, pero la ambientación es en un periodo antes de donde empieza el anime. Es una especie de continuación del drabble anterior.
II. Sentimientos negativos a medianoche.
-Oye, oye. Tal vez no lo veas, tal vez no te tomes la molestia de ver más allá de lo que quieres ver, pero estoy segura de que lo escuchas. Escuchas claramente mis gritos, ¿cierto? Y como los escuchas, los ignoras. Te afectan tanto que no sabes hacer otra cosa que pretender que no existen. Pero llegan a tu subconsciente, ¿cierto? Y entiendes cada palabra, ¿verdad? Pero aún así, no lo quieres ver. Lo miras de reojo y lo evitas. Y te culpo a ti, y los culpo a todos. Porque todos hacen lo mismo que estás haciendo ahora: poner esa cara de fastidio y hacer como que no me escuchan.
Aprieta el vestido de algodón blanco en sus manos y sonríe. Una sonrisa proveniente del inframundo, tan fría como el hielo. El hombre de traje blanco permanece estático desde el otro lado de la habitación, con la mirada que la ve pero al mismo tiempo que no ve nada. Ella está tan familiarizada con esa mirada como con el dolor. Los bonitos ojos del hombre se le antojan perfectos para sacárselos y beber la sangre. Su cabello un poco alborotado no brilla como lo hace al sol, pero a ella le gusta más como luce así; un rubio apagado, muerto.
-Lárgate.
Y el caballero preferido de la reina hace una pequeña reverencia, sin cambiar la expresión sombría, camina con pasos ágiles hacia la puerta y la cierra tras de sí como un fantasma miserable que escapa. Obedeciendo. Pero ella sabe que no es cierto. Sabe que lo hace porque se ha hartado de escucharla. No le interesa complacerla en lo más mínimo, porque si eso fuera, estaría tumbado junto a ella contándole cuentos de hadas (de esos que él desapareció misteriosamente de los estantes).
Y esa agua misteriosa resbala por su cara hasta sus rodillas, como siempre, sin que las pueda controlar. La sonrisa no se borra, el odio no se borra, la soledad no se borra. Nunca. Jamás. Solo queda siempre el sonido seco de una puerta que se cierra.
Ya ni siquiera le sorprende. Tan acostumbrada está, que si alguien se tomara la molestia de preguntarle qué sabor tiene el dolor, ella contestaría enseguida que a sangre diluída en té. Pero es un pensamiento efímero (que se repite con frecuencia, pero efímero al fin) y se escapa porque esperar cosas inútiles es, precisamente, inútil. No crea nada ni estorba en nada. No tiene sentido.
Como no tiene sentido las mil y un maneras en que la lastiman a cada respiro que ella da, pecado terrible: estar viva. Rutina espiral que nunca se detiene, ni cuando ella grita dentro, muy dentro de su ser "ya basta". Y así como ellos odian, ella odia y contesta vertiendo sangre a mares; el derrame de su sufrimiento embotellado.
Duerme.
Críticas y comentarios son grandemente apreciados. Gracias a las chicas que me dejaron review; suiny claro que dedicaré un prompt a Diva y Haji, que será como por el seis más o menos :) ¡Muchas gracias de nuevo!
