Capitulo 2

Había pasado una semana desde que Alex y Brennan se habían conocido, y aquel día iban a volver a encontrarse. El sábado había amanecido soleado y una desorientada Brennan andaba por los pasillos del FBI siguiendo las instrucciones que Booth le había dado para encontrar el gimnasio.

Tras andar por unos cuantos pasillos más se encontró que estaba en uno que no tenia salida, fijó su vista a la derecha topándose con unas dobles puertas de madera, en la pared de la derecha pudo ver un cartelito que ponía "gimnasio", con determinación agarró el pomo y abrió la puerta.

Cuando entró dentro del recinto se quedó mirando alrededor, pudo ver que Alex ya estaba allí, estaba a un lado haciendo flexiones en un aparato y ni siquiera el sonido de la puerta lo había distraído, iba vestido para la ocasión, un pantalón de chándal y una camiseta, además Brennan pudo notar que llevaba las manos vendadas.

¿Hola? – dejó caer Brennan para hacerse notar.

Alex se descolgó rápidamente en cuanto escuchó que había alguien más en la habitación y fue al encuentro de Brennan.

Me alegro de que hayas venido – exclamó animado Alex – pensé que Booth te habría convencido para no presentarte.

Si, bueno, hablé con Booth y fue por él que al final me decidí a venir – explicó Brennan – y la verdad es que me gustan los retos – añadió con una gran sonrisa.

Alex sonrió abiertamente, para a continuación echarle un vistazo a Brennan, llevaba el pelo recogido en una cola de caballo e iba vestida con un pantalón de chándal y una sudadera, por debajo de la misma podía ver el cuello de una camiseta negra, también se dio cuenta de que llevaba una mochila a la espalda, y ligeramente desconcertado le pregunto:

¿Y esa mochila?

Bueno, como entenderás no me voy a presentar a mi trabajo vestida de esta forma, así que cuando acabe me cambiaré

Las duchas están por esa puerta – contestó Alex señalando a una puerta que estaba a la izquierda

Si, ya me lo dijo Booth. Quería estar segura, ya que no conozco demasiado este edificio.

Dándole la espalda por unos momentos, Alex se acercó a la maquina en la que había estado antes y con la misma rapidez llegó de nuevo hacia Brennan.

Tal vez necesites esto – comentó Alex lanzándole unos guantes para proteger sus manos

Brennan los cogió ágilmente y se dispuso a ponérselos, mientras que Alex calentaba en su sitio dando saltitos, se distrajo mirando alrededor y su mirada se posó en las gradas metálicas que estaban en los dos extremos del gimnasio.

Porque no hay nadie aquí – preguntó curiosa Brennan

Bueno, dado la hora que es, es temprano para los demás agentes, ellos suelen venir a mediodía para liberar tensiones, por lo que ahora mismo el gimnasio esta listo para nuestro "duelo" - añadió Alex haciendo el gesto de las comillas con la ultima palabra con una gran sonrisa.

Entiendo – sentenció ella ajustándose el segundo guante.

Con un gesto la guió hasta la colchoneta que se encontraba casi en el centro de la habitación, Alex estaba descalzo así que Brennan hizo lo mismo y se quitó las deportivas que llevaba. Una vez se acostumbró al tacto de la colchoneta bajo sus pies desnudos anduvo hasta ponerse frente a Alex.

Entonces, como lo hacemos... ¿al mejor de tres o combate único? - preguntó Alex

Creo que lo mejor seria hacerlo en una sola pelea, de esa forma las habilidades físicas de los dos quedan claramente a la vista – explicó tranquilamente la antropóloga.

Pues entonces cuando quiera, doctora – respondió el agente.

Acto seguido se prepararon para la pelea poniéndose en posición de ataque, tanto el agente como la antropóloga flexionaron las rodillas, ella subió sus puños hasta casi la cara pero el agente tenia los brazos mas separados de la cara y ambos con semblante serio, concentrados, esperando el ataque del otro.

Cuando sin previo aviso, la antropóloga se abalanzó de forma desbocada contra Alex lanzándole un puñetazo directo y otro circular, los cuales Alex esquivó ágilmente el primero impactando en su mano y el segundo rozando su mandíbula, Brennan volvió a atacar lanzándole una patada que Alex también logro atajar. Intentando seguir el ritmo de la antropóloga lanzó el brazo para golpearla pero ésta le paró el golpe y con un rápido movimiento le dio un codazo que pilló desprevenido al agente, "le he dado mucha ventaja" pensó el agente mientras empujaba a Brennan lejos de él, colocándola en su sitio enfrente de él.

La científica sonrió mientras seguía moviéndose para no perder el ritmo, Alex también se movía intentando no perder su concentración, riendo y con la respiración agitada comentó:

Vaya, hace tiempo que no hago esto.

Un ejercicio físico continuado es excelente para el organismo y para mantenerse en forma. - explicó con simpleza Brennan.

Yo estoy en forma – se defendió Alex – lo que pasa que no todos los días estoy enfrentándome con alguien como es el caso ahora.

Tratare de no hacerte daño -contestó Brennan bromeando

Oh! vaya, pero si eso es una broma – respondió divertido Alex – Booth me dijo que no sabias bromear.

Yo puedo ser muy graciosa

Vale vale, pues entonces porque no te dedicas a la comedia

No se que significa eso

Significa que no te distraigas...

Y acto seguido le lanzó una patada con la pierna izquierda, que Brennan interceptó bloqueándolo con el codo e igual de rápido Alex lanzó otra patada con la pierna derecha que Brennan atajó agarrándole la pierna y golpeándole en la pierna de apoyo tirando de esa manera a la lona al agente, mientras le empujaba con el otro brazo.

Quieres que paremos? - preguntó la antropóloga por encima de él

No, no, me lo tomo con calma antes de empezar en serio

Aprovechado la distracción de Brennan, Alex le hizo una llave desde el suelo haciendo que ella diera una voltereta y se pusiera de pie para ponerse en guardia de nuevo, pero él ya la esperaba en el otro lado de la colchoneta, en guardia.

Creo que ya estoy a tono – comentó el agente respirando con dificultad.

Habían pasado 5 minutos desde el inicio y la pelea seguía igual de igualada con puñetazos y patadas, Brennan y Alex se notaba que estaban fatigados pero continuaban atacando con la misma intensidad de como habían empezado. En uno de los movimientos, Brennan golpeó a Alex con su brazo, pero éste fue rápido y paró el golpe haciéndole una llave que hizo a la antropóloga caer de espaldas a la lona produciendo un golpe sordo, al momento Alex se acercó a ella y le ofreció su mano para ponerse en pie, pero Brennan dedicó esos segundo a recuperar el aliento "no me estoy esforzando" pensó Brennan y rechazando la mano del agente se incorporó con rapidez y se puso en guardia.

Alex estaba sudoroso, notaba como su camiseta se le pegaba al cuerpo y eso le molestaba para seguir peleando, así que se deshizo de la mojada camiseta echándola a un lado de la colchoneta y dejó ver esa parte de su anatomía, Brennan observó que realmente Alex era un hombre atlético, ya que sus pectorales estaban bien definidos, lo mismo que sus abdominales, era lo que se decía un hombre sano, pero también pudo observar lo que la camiseta no le había dejado ver, pudo vislumbrar dos tatuajes en el agente, uno en el pecho y otro en el brazo, el del pecho parecía ser algún tipo de kanji japonés y el del brazo era como una alambre de espino; sin embargo, en esos momentos su concentración estaba en acabar aquella pelea y Alex le hacia gestos para continuar, de modo que volvió al ataque lanzando sus puños y piernas.

Los ataques de la antropóloga eran mas lentos y en un descuido Alex la agarró por el brazo y la apoyo contra su cadera con la idea de hacerle una llave que la estampara contra la lona, pero se asusto, nunca había peleado contra una mujer, siempre había sido con hombres y temió hacerla daño, así que al final en vez de lanzarla contra la colchoneta la sujetó por la cintura y acompañó el recorrido hasta la colchoneta haciendo que cayese casi con suavidad en la misma, la soltó y se puso lejos de ella.

Pronto fue Alex el que estaba mas fatigado que Brennan, esta parecía que a cada buen golpe que le daba el agente reaccionaba con nuevo animo, no le gustaba perder de modo que estaba dispuesta a acabar con aquello de un modo u otro y lanzó un ataque que Alex intentó evadir, los golpes eran muy seguidos y él trataba de contener cada arremetida de la antropóloga, pero uno de los puñetazos que le dio Brennan, uno circular impactó de lleno en su pómulo, le hizo perder el equilibrio y cayó de espaldas al suelo.

Durante unos segundos, agente y antropóloga se miraron, él impactado porque había recibido un golpe, y ella con gesto retador, "pero solo era un golpe más" pensó Alex eso no iba a detener ni iba a bajar la guardia ante la científica, con rapidez se puso en pie y se frotó el pómulo con el puño, y sonriendo de forma forzada le comentó:

Vaya, creo que me equivoque con usted doctora.

Ya le dije que era muy buena.

¿Continuamos? – preguntó el agente respirando con dificultad

De acuerdo...

Se pusieron en guardia, Alex se secó con el brazo el sudor que le entraba en los ojos, Brennan se apartaba el pelo que se le había salido de la cola de caballo y se le pegaban a la frente, cuando sin avisar Alex empezó de nuevo su ataque, lanzado dos puñetazos seguidos con ambos puños que fueron repelidos por Brennan, iba a decirle algo cuando el ataque de Brennan le pillo desprevenido de nuevo, impactando los puños de la antropóloga contra el pecho de él y a la misma vez y girando sobre su pierna como un eje ella le lanzó una patada que impactó en el abdomen del agente, cayendo este al suelo desequilibrado.

Alex se giró poniéndose boca abajo intentado recuperar el aire, estaba exhausto pero parecía que la antropóloga aun tenia cuerda para rato.

¿Te rindes? – le preguntó respirando entrecortadamente

Para nada – le espetó el agente y girándose ligeramente golpeó a la antropóloga en la pierna, haciéndola perder el equilibrio y cayendo pesadamente en la colchoneta.

Cuando Alex se puso boca arriba pudo ver que la científica estaba tan cansada como él, pensó en preguntarle si acababan la pelea, pero ella se incorporó quedándose a cuatro patas mientras respiraba casi sin aliento.

Era el momento, lo vio claro, ella estaba distraída podía tumbarla y acabar con aquella pelea infinita, con agilidad se levantó de la colchoneta y corrió hacia ella haciéndole una llave, agarrándola por una pierna y por el brazo giró sobre ella bloqueándola contra la colchoneta con su cuerpo. Alex sonrió con superioridad, la pelea estaba acabada iba a decir su frase final, la del ganador cuando en un rápido movimiento que no esperó, Brennan se liberó, girando sobre él y lo puso contra la colchoneta para acto seguido agarrándole el brazo se lo torció. Alex luchaba por soltarse pero no podía, Brennan entonces se dio cuenta que el agente tenia otro tatuaje, podía ver parte de él mientras le doblaba el brazo, parecía como un escudo.

Alex no soportaba más el dolor, no podía más y gritó:

¡Me rindo, me rindo!

Al momento Brennan le soltó y el agente con esfuerzo se giró para quedarse con la espalda pegada a la colchoneta sin aliento, respiraba rápido intentando recuperar lo antes posible el oxigeno perdido, Brennan se levantó y mirándolo con seriedad le dijo:

Me has dejado ganar

¿Qué? - preguntó el agente sin entender

Me has dejado ganar porque soy mujer – le espetó la antropóloga - ¡No te has esforzado! - le gritó

Alex ni siquiera podía responderle, estaba agotado, exhausto, aunque pudiera no le salían las palabras, así que se quedó tirado en la colchoneta mientras Brennan le gritaba y le tiraba los guantes.

Tras lo que le pareció una hora de gritos de la antropóloga, casi no se dio cuenta que ella cogía su mochila y se iba, seguramente le había dicho que se iba a asearse y marcharse a su trabajo; le dio igual se quedo allí intentando normalizar el ritmo de su corazón.

Horas después, Alex subía en el ascensor tras venir de interrogar testigos para el caso que llevaba, estaba de malhumor porque quien pensaba que podía no tener coartada la tenía y eso alargaba el caso más de lo que él quería, de forma distraída se tocó el pómulo, el cual tenia magullado a la vez que ponía cara de dolor; aun tenía fresca en la memoria como la antropóloga le había derrotado por la mañana, se sentía humillado, había perdido contra una mujer y es que nunca antes había perdido, y menos con una mujer... Inmerso en su conversación interior no se dio cuenta que el ascensor se había parado y las puertas se habían abierto para dar paso al psicólogo del edificio, al entrar Sweets en el ascensor se creó una atmósfera algo tensa. El psicólogo miró a Alex tras un pequeño silencio y le saludo cordialmente:

Agente Carter

Sweets respondió Alex fríamente.

¡Oh! Vaya, que mala pinta tiene eso – comentó Sweets señalando el pómulo del agente - ¿que le ha pasado?

He tenido un accidente – respondió simplemente el agente – y no te voy a contar nada mas – añadió de forma áspera.

Bueno, entonces le diré yo...le pediría encarecidamente, agente Carter – empezó Sweets – que dejara de maltratar emocionalmente a las mujeres de este edificio.

¿Perdón?...¿maltratar?- preguntó Alex extrañado – de que estas hablando, Sweets – añadió, su voz tenia un dejo de enfado.

Me refiero a que estoy harto de atender a mujeres llorosas que se quejan de ti y de tu actitud con ellas – le respondió Sweets.

Alex sonrió complacientemente ante el comentario del psicólogo

Que puedo decir – respondió Alex encogiéndose de hombros despreocupadamente – les resulto atractivo y ellas se sienten satisfechas con eso.

¿Ellas están satisfechas o tu estas satisfecho? – respondió con suspicacia Sweets – En todo caso he estado observándote durante un tiempo – continuó hablando apoyando su espalda contra la pared del ascensor y metiendo las manos en los bolsillos del pantalón – y he llegado a la conclusión de que el desarrollo de tu carácter esta provocado por algún tipo de hecho traumático ocurrido en tu infancia y del que seria interesante profundizar. ¿Un padre agresivo tal vez?

El semblante de Alex cambio por completo, si hasta ese momento había tenido un gesto de paciencia absoluta con el psicólogo el gesto que tenia ahora era todo lo contrario, su rostro se puso serio, y casi se podía decir que el agente lo miraba con mirada asesina, respiro profundamente antes de volver a hablar:

Mira Sweets...te estas metiendo en cosas que no te importan – y dio un golpe con la palma en la pared del ascensor.

En realidad si me importa, si influye en la integridad del trabajo que se hace y yo me debo al FBI – respondió sin inmutarse el psicólogo.

No soy tu maldita cobaya para que me estudies, ¡comprendes! – le gritó Alex.

De repente vio como un indiferente Sweets tomaba notas en un pequeño bloc que tenia en la mano, "pero de donde demonios ha sacado eso" pensó un perplejo Alex.

No pretendo que lo sea, Agente Carter – respondió Sweets aun escribiendo – lo que quiero decir es que su carácter demuestra que podría haber tenido la experiencia de un padre violento

Escúchame bien Sweets, hay cosas que no voy a hablar contigo y menos sobre mi pasado, porque eso no afecta al FBI, como tu dices, solo te diré una cosa mas...si vuelves a preguntarme por mi padre de nuevo entrarás a este edificio por la rampa de minusválidos, así que no vuelvas a mencionar a mi padre – le amenazó Alex.

Y justo en ese momento se abrieron las puertas del ascensor, Alex salió lo mas rápido que pudo intentando dejar atrás a un pensativo Sweets, pero antes de que se cerraran las puertas de nuevo sacó la cabeza y le dijo alzando la voz :

Le aconsejaría que tuviera una sesión conmigo, le ayudaría bastante.

Los agentes que estaban en los alrededores del ascensor, miraron al psicólogo y después hacia donde miraba mientras se cerraban las puertas del ascensor, Alex sentía la mirada de sus compañeros en su espalda "maldita sea...dios mátame, por favor" pensó el agente "es que me he levantado hoy con el pie izquierdo para que me salga todo mal", y entre murmullos se fue hacia su despacho.

Al llegar a su despacho casi se chocó con Booth, estaba sonriente pero al ver la cara de pocos amigos de Alex le preguntó:

¿Que te pasa, Alex?

¿ A mi?, nada. Solo que ese tío, Thompson tenía coartada, así que tendré que investigar al jefe.

¿Solo te pasa eso? - volvió a preguntarle sabiendo que no le había contado todo - ¡vaya moretón! - exclamo sonriendo Booth – deduzco que ha sido obra de Huesos – añadió soltando una carcajada.

¡Eh!, oye, dejalo ya, vale – contesto Alex indignado, señalándole con el dedo – no es eso lo que me tiene fastidiado.

Y...que es entonces? - preguntó Booth sonriendo

Es ese metomentodo de Sweets, ¿porque no se mete en sus asuntos?

¡Aaah! – suspiro con paciencia – ¿y ahora que te pasa con él?

Pues que trata de analizarme, intenta saber porque me comporto como lo hago...esta loco.

Venga, Trigger, no intentes buscarle explicación a lo que hace, es un buen chico a fin de cuentas.

No me llames así, Booth, sabes que me revienta ese estúpido mote que me pusiste, no hace falta mas para que los memos estos empiecen con los chistecitos graciosos...- y echó un ojo para ver si había alguien alrededor.

El tono del agente sonaba bastante mosqueado, y sabiendo Booth que no lograría nada enfadándolo aun mas le contestó

Vamos, no te enfades Alex, sabes que yo no me lo invente para reírme de ti...mira, con respecto a Sweets, es cuestión de dejarse llevar.

No me fastidies Booth, seguro que tu no hablarías con él si te preguntara por tu padre...

Booth se tensó por un instante, el tema de su padre era delicado y casi nunca o nunca le gustaba hablar de él.

Lo cierto es que tienes razón amigo – respondió Booth con una sonrisa confidente.

Y...¿porque has venido a mi despacho? ¿Que querías? - le preguntó curioso Alex.

¡Ah!, era una tontería...te iba a proponer plan para esta noche...salir a tomar unas copas...

Vale, me parece bien. A la hora de salida me paso por tu despacho, ¿de acuerdo?.

Estupendo, ahora me vuelvo a mi despacho, estoy en mitad de un caso con Brennan y tengo que hacer algunas averiguaciones.

Entonces nos vemos luego... y se despidió de Booth entrando en su despacho y enfrascándose en los informes que había sobre su mesa.

Hacia la hora de salir, el Jeffersonian empezaba a quedarse vacío a excepción de cierta antropóloga que estaba encerrada en su despacho, estaba tan enfrascada en su ordenador que no se dio cuenta que Ángela estaba en la puerta:

Hola cariño – se acercó a ella la artista – Hodgins ha identificado las partículas y yo he reconstruido el cráneo, he buscado en la base de datos de desaparecidos y le he identificado como Wally Crane – continuó dándole los informes

Buen trabajo Ángela – respondió viendo los informes – Hodgins sigue en su puesto?

No, hace unos 5 minutos que se ha marchado

¡Ah! Entonces nada.

Cariño – empezó la artista – tu también deberías seguir el ejemplo de Hodgins e irte a casa

Tengo que acabar un informe, y mandar un correo a la editorial...

Brennan – contestó con paciencia la artista – el informe puede esperar hasta mañana y el correo lo puedes enviar desde tu apartamento – y agarró por el brazo a la científica para sacarla del despacho.

Vale, vale Angie – se zafó Brennan de ella – pero antes tengo que llamar a Booth para contarle lo que ha encontrado Hodgins y le interesará saber la identidad del restos.

De acuerdo – la artista poco convencida – pero después te marchas a casa, ¿vale?

Vale – dijo Brennan rindiéndose ante la artista.

Una vez satisfecha con la respuesta de Brennan, la artista se dio media vuelta y salió del despacho despidiéndose de ella. Brennan volvió a sentarse en su sillón y alcanzó su móvil buscando el número de Booth en la memoria, en cuanto lo vio en la pantalla le dio al botón de llamada y esperó unos segundos para escuchar el primer tono. Cuando casi al momento empezó a sonar una musiquilla, le resultaba muy familiar se levantó siguiendo la melodía hasta que encontró un móvil en la mesita; era el móvil de Booth podía reconocerlo fácilmente, así que no podía contarle lo encontrado en las pruebas.

Sabiendo donde podía encontrar a Booth, apagó su ordenador y tomó sus cosas saliendo de allí inmediatamente, su necesidad de contarle lo que había descubierto era mas grande que su obligación de acabar el trabajo.

Le llevó unos 20 minutos llegar hasta Founding Fathers, y al entrar no le fue difícil situar a Booth sentando en una de las mesas, bebiendo y riéndose, pero parecía tener compañía. Le sorprendió bastante reconocer que quien estaba con Booth era su amigo Alex, pudo saber quien era por su pelo largo y porque era tan alto como Booth; en ese momento estaba gesticulando doblando su brazo detrás de la espalda mientras que Booth reía, Brennan no entendía que era lo que hacia pero igualmente se aproximó decidida hasta la mesa que ocupaba Booth y Alex e ignorando al otro agente se centro en Booth, éste estaba tratando de no reírse, mientras que Alex era incapaz de mirar a Brennan mientras se rascaba el brazo y su rostro se tornó ligeramente rosa, aunque aquello pasó desapercibido para la antropóloga.

¿Que es lo que pasa? – preguntó Brennan confundida por la medio sonrisa de Booth

Nada, cosas de tíos – respondió Booth negando con la cabeza.

Alex se movía inquieto en su sitio, por unos segundos la atmósfera se volvió levemente incómoda ya que se instaló un silencio que nadie rompió, sin poderlo evitar cogió su vaso, al cual aun le quedaba un poco de cerveza y lo mas natural que pudo lo enseño y dijo

Voy a por otra cerveza – pero no pudo controlar que algunas de las palabras se le trabasen y se fue directo a la barra mientras miraba a Booth como si quisiera matarle con la mirada.

Booth y Brennan se quedaron solos, y mientras sonreía afablemente Booth le comentó:

Pensaba que te ibas a quedar en el laboratorio.

Si, con este caso entre manos, pensaba hacerlo...pero había descubierto algo sobre el tema y te llame.

Booth empezó a buscar en los bolsillos de sus pantalones y al no sentir el tacto de su móvil en las manos, miró confundido a Brennan, la cual solo buscó en su chaqueta y puso un objeto en la mesa:

¿Buscas esto? – le preguntó tranquilamente

¡Huesos! - exclamo Booth – ¿donde estaba? – le preguntó

Bueno, te fui a llamar para contarte lo que había encontrado del caso, y lo encontré en la mesita de mi despacho, no sabia que te hubieras dejado allí. Además tenias algunas llamadas de tu jefe y supe que tenia que traértelo.

Vaya...ahora entiendo porque me llamó a su despacho, pero, es que no dijo nada...

Bueno, ya te lo he traído, yo me marcho a casa ya, se lo prometí a Ángela y tengo que acabar unas cosas.

Vale Huesos, nos vemos el Lunes.

Que pases un buen fin de semana, Booth.

Brennan dio media vuelta y abandonó el local, pasado unos segundos Alex volvió con un nuevo vaso lleno.

¿Dónde esta la doctora? – preguntó inocentemente, aunque le alegraba de no ver por allí a la antropóloga.

Venga ya Alex, sino has dejado de mirar a la mesa desde la barra, no te hagas el tonto.

Yo no me hago el tonto – se defendió Alex – lo que pasa es que se me había acabado la cerveza.

Te sientes humillado, lo se, pero eso no es motivo para ignorar a Huesos

¡Y tu que sabes ! – le espetó Alex.

Bueno, porque conozco a Brennan desde hace tiempo, y en nuestro primer caso...tuvimos...Ehm...discrepancias, o sea que se bien lo que es sentirse humillado.

Pero si te estabas riendo antes, Booth.

Es que es muy gracioso, te lo advertí Alex, has subestimado a Huesos y ya has visto lo que te ha pasado – le respondió sonriendo.

Y que sabia yo que era una "maquina mortal" – contestó Alex haciendo el gesto de las comillas.

No es para tanto, Alex, solo que la retaste a algo y es normal, ella no se iba a quedar de brazos cruzados, nunca lo ha hecho. De hecho ahora te puedes cortar el pelo – añadió Booth sonriendo.

Y que tiene que ver mi pelo en esto – preguntó molesto Alex.

Bueno, esa mata de pelo te recordara siempre que una mujer te ha pateado el culo – Booth no podía evitar reírse mientras hablaba, pero dejó de hacerlo en cuando vio la cara de enfado de Alex – aparte que sin esa melena es posible que Cullen te tome más enserio.

La verdad es que mirándolo bien... y se quedó mirándose en el reflejo de su vaso.