Los personajes de Naruto no me pertenecen; los únicos que me pertenecen. Son: Saya Uzumaki (Hermana de Naruto), Kaito (Guardián de Saya) y So (Nuevo Enemigo)
Danzo necesitaba el Chacra de Saya, para sus experimentos inhumanos. Pero ella nunca se encontraba sola, siempre era acompañada por ese chico de cabello verde.
Saya y Kaito iban hablando sobre distintos temas. En eso, Kaito se detiene en medio de la calle.
—Kaito ¿Ocurre algo? —Pregunta Saya. Kaito la mira.
—Saya-sama, busque a Naruto-sama. Yo estaré con usted en poco tiempo. —dice Kaito, la chica desaparece. —Ya puedes salir, Danzo, solo estamos tu y yo. —Danzo no planeaba salir de allí. Estaba paralizado, por verse descubierto por ese chico. El chico hace algunos sellos— Ikazuchiryū (Dragón del Rayo) —Un rayo toma la forma de un Dragón y golpea el árbol, haciendo que Danzo saliera de su escondite. Muchas personas van a ver lo que ha pasado, entre esas personas son los equipos: 7 compuesto por Naruto, Sasuke, Sai y Sakura (Saya y Kaito que acaban de integrarse), 8 compuesto por Hinata, Kiba y Shino, 10 compuesto por Shikamaru, Chouji e Ino. —Al parecer tenemos compañía, Danzo. Intentas lastimar a mi ama. —Kaito extiende ambas manos hacia Danzo—Tsuru kangoku no Kami (Prisión de los Cuarenta Dioses) —Una plataforma de Obsidiana (Un mineral volcánico) apareció a los pies de Danzo y le impedía mantener el equilibrio. Luego la plataforma comenzó a hacerse más grande hasta crear un Domo de Obsidiana, el domo comenzó a comprimirse hasta tomar la forma de un hombre con los brazos extendidos a los costados de su cuerpo. (Imaginen un premio Oscar pero del tamaño de un hombre y de un mineral negro) Como una estatua de Danzo pero sin rasgos. —Cuando Kami-Sama es traicionado por alguno de sus hermanos. Envía a que lo encierren en algo muy parecido a esto Danzo y lo mantiene allí dentro, hasta que considera que su hermano ya ha sufrido demasiado y lo saca. Dependerá de Saya-sama el hecho de que vuelvas a ver la luz del día.
—Sácame—dijo Danzo, pero se escuchó como un eco muy lejano.
—Naruto, Sakura, Sasuke, Sai, Saya y Kaito—dijo Kakashi—demasiadas "S"… vamos a entrenar.
—Si… Kakashi-Sensei—dijeron los 6. Los 6 comenzaron a entrenar con Genjutsu. Fue puro Genjutsu toda la tarde. Al final todos estaban exhaustos.
— ¿Por qué puro Genjutsu, Kakashi-Sensei?—Pregunto Sasuke.
—Porque jamás los he visto usar Genjutsu en batallas—dijo Kakashi.
Danzo no sabía cuánto tiempo había pasado allí encerrado en esa estatua. Sin comida, sin agua. Sus ojos se adaptaron a la oscuridad.
Cuando la estatua se comenzó a quebrar, la luz del sol le dio en los ojos, por lo que los tuvo que cerrar. La estatua desapareció, Danzo era libre, sus ojos seguían sin adaptarse a la luz. Así que los mantuvo cerrados.
—Pasaste unas 2 horas allí dentro, te saque porque quería probar algo, Danzo—dijo Saya, Danzo la miro directo a los ojos. —Tu Sharingan, no se adapta a la luz con facilidad. —Saya le quito la venda del ojo y de paso, le saco el Sharingan con sumo cuidado. Aplicando Chacra para que no le doliera a Danzo. Luego, vio a Naruto a un lado de Saya y sintió un golpe que lo dejo inconsciente, lo último que escucho fue—… busca un lente de contacto amarillo para el Sharingan…
Danzo despertó en su casa, no podía abrir su ojo derecho. Pero era como si… era como si…
—Uzumaki Naruto… juro que me vengare de ti…—se miró en un espejo. Después de sacarle el Sharingan le habían pegado un parche en el ojo con silicona Caliente, para que no pudiera ponerse alguno de los Sharingan de su brazo en la cuenca del ojo.
Una vez en su casa, los hermanos Uzumaki ataron a Kaito a una mesa, le sacaron su ojo amarillo con unas pinzas de lados curvos, para no dañarlo. Luego, usando Chacra, le dieron el Sharingan que le habían quitado a Danzo. Le pusieron un lente de contacto amarillo.
—Estás listo Kaito—dijo Naruto sonriente. Kaito, al ser una especie de clon de Naruto. No sentía dolor. De haberlo sentido, estaría gritando y revolcándose.
—Gracias, Naruto-Sama. —dijo Kaito.
En un lugar inaccesible del País de las nubes, en un castillo prácticamente vuelto ruinas. Se ocultaba un hombre, con miles de seres grotescos bajo su mando.
El hombre: de cabello canoso, ojos blancos y de ropajes reales. Era el mayor asesino del mundo. Su nombre era So Hyuga. Y con sus soldados, que no tenían conciencia de sí mismos. Planeaba atacar Konoha e ponerle un punto final a aquello que Madara había iniciado, pero por culpa de El Rayo de Konoha. No había podido finalizar.
So miro el cielo y dijo
—Ho Lord Madara. Si realmente soy merecedor de finalizar aquello que tú iniciaste, házmelo saber—dijo So Hyuga con una sonrisa. — ¡Pero claro que soy digno! Después de todo…—dijo mientras caminaba por el castillo, con paso decidido hacia una puerta que daba al sótano.
Allí en ese sótano, estaba el laboratorio de Madara Uchiha. En él, había conseguido crear a esas grotescas criaturas y tenía los ojos Rinnegan en un pequeño frasco con un líquido. Los alimentaba constantemente con su propio Chacra, para evitar que se pudrieran.
—Clonare los ojos Rinnegan, tantas veces como "Marionetas" (los seres grotescos contra los que lucho el equipo 7 cuando fueron salvado por Saya y Kaito en el capítulo anterior) poseo y les entregare a mis "Marionetas" la vista del Rinnegan. —dijo So. —Y, conquistare este mundo putrefacto.
