Espero les guste el capi me esforcé mucho en el, no me desprecien. Perdon por la tardanza es que soy algo vaga y he tenido mucha tarea.
Kate: Mentirosa se puso a ver anime toda la semana en vez de escribir
Se que no te agrado, pero quieres que me maten
Kate: Si es la idea. Ignorenla y espero que les guste
Los personajes no son mios son de la super sensei amono Akira-sama! Respeten los rangos.
Empesemos :P
-Déjame ver si entendí, ustedes son una organización de chicas ladronas que roban todo tipo de cosas o personas, y además de eso me ayudaran a que Hibari-san se enamore de mi- Dijo Tsuna mirando con recelo a las chicas que estaban mirándole, sin que él se diera cuenta, con cara de pervertidas, sicópatas y maniáticas. En realidad no sentía que le fueran a hacer daño pero su súper intuición le decía que si bajaba la guardia, seria dañado mentalmente y con trauma irreparable.
Tsuna miraba a las 8 chicas con varias preguntas en la mente ¿En qué momento término en tal situación? ¿Por qué la mayoría de las chicas tenían mascaras? ¿Por qué la chica sentada detrás del escritorio le resultaba conocida? ¿Saldría virgen de ese lugar? ( Yo: solo si quiero saldrás virgen así que compláceme) entonces comenzó a recordar como termino en tan extraña situación y solo con una camisa que cubría muy poco.
~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~Flachback~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~
Sawada Tsunayoshi, aquel dame como todo se referían hacia él, se había convertido a sus 21 años un buen hombre y cuando digo buen hombre me refiero a que no solo mentalmente sino físicamente. Ligeramente alto (Yo: no creció casi nada, el pobre), cabello castaño largo hasta los hombros y algo indomable, cuerpo esbelto y piel acanelada, la figura perfecta de un buen uke digo de un buen capo. Habían pasado varios años desde que acepto ser el Decimo Capo Vongola aunque el Noveno todavía no se ha retirado le han dado mucho trabajo ahí en la sede de Japón y aunque hayan pasado esos años lo único que había cambiado era su vision, ahora tenía una mirada amable y llena de experiencias.
Tsunayoshi estaba muy tranquilo dándose un buen baño relajante después de haberse escapado de su oficina. Estaba más que harto de tanto firmar papeles porque a sus guardianes les daba por ir por el mundo a destruir lo que se les venga en gana. A veces se preguntaba si vivía con puros animales o con personas.
Tsuna salió de la ducha y se coloco una toalla en la cintura para luego salir del baño hacia su habitación para sentarse en la cama. Hace algunos días había tenido un extraño sueño y algún que otro presentimiento como si algo le estuviera advirtiendo que vendrían acontecimientos y verdades que nunca se hubiera imaginado. Esos presentimientos lo tenían más que estresado además de que no podía sacar a cierto azabache amante de las peleas de su mente.
Hace aproximadamente medio año comenzó a tener una extraña sensación en presencia del azabache ya que en los momentos que lo veía, que eran pocas, estaba haciendo cosas que harían a cualquiera que conociera al guardián de la nube sentirse interesado por él, como cuando sonríe sinceramente, se ve tierno y dulce (Yo: ¿en serio?) algo que no es; o cuando alimenta a Hibird; o en los momentos que duerme plácidamente en el jardín de la mansión. No es que Tsuna fuera un acosador, es que donde sea que se escapaba de cierto tutor sádico se lo encontraba, si, así de sencillo, por eso cuando veía esas fachadas del mayor lo hacían querer estar en sus brazos y hacer esto y aquello… Tsuna se sonrojo y se sentó sobre sus rodillas. No podía creer en que estaba pensando y peor ¡con su guardián!
Por estar en su mundo llorando de forma chibi no se dio cuenta cuando una niebla lo rodeo y lo hizo aparecer en una gran oficina.
Aquella oficina parecía una gran sala de té, había dos grandes sofá de colores pastel y en medio de ellos una mesa donde había un juego de té de porcelana muy fino. Al final de la sala había un gran ventanal que dejaba a la luz del sol entrar más adelante había un escritorio en el cual estaba una peli-naranja con una boina en la cabeza y una ¿mascara? Si, una máscara de conejo.
Tsuna paso su vista por la habitación y vio a 5 chicas mas, con mascaras de animales alrededor de la peli-naranja y una castaña con cabello ondulado y ojos color menta que no tenía una máscara, lo extraño era que lo miraba algo sonrojada. Puso su vista en el sofá donde había dos chicas sentadas una rubia con mechas rojas en una coleta y otra peli-blanca con una ¿correa? Si, una correa en el cuello sostenida por la rubia anterior. Las dos chicas tenían un ligero sonrojo en las mejillas pero mucho más la peli-blanca que le caía un hilillo de sangre por la nariz, se lo encontró extraño, y con solo sentir un frio en su entrepierna, lo supo. Estaba desnudo.
Todo pasó en cámara lenta. El castaño se tiro al suelo sosteniendo la toalla caída mientras juntaba bien las piernas. La peli-blanca se desmayo y todas las chicas excepto la castaña, sacaron un pañuelo levantando un poco la máscara para limpiar la sangre que corría desde su nariz.
La imagen era la siguiente el pequeño castaño, sentado en el suelo, piernas cruzadas, una toalla que cubría poco pero cubría su cuerpo, mejillas sonrosadas y con algunas lagrimas en los ojos amenazando con salir. Estaba totalmente avergonzado y tenía el presentimiento que si la peli-blanca es decir la loca del collar no se hubiera desmallado, estaba seguro, no, más que seguro apostaría su casa, su dignidad y su orgullo que su cuerpo hubiera sido violado manoseado, besado y desvirgado.
Estaba tan ensimismado en su desnudez que no se dio cuenta cuando la peli-naranja, si, aquella loca de la máscara de conejo, le dio la orden a su secretaria de que le consiguiera "algo" de ropa. Aquella chica de ojos de menta salió de la oficina y volvió a los pocos minutos con una camisa blanca en las manos, ofreciéndosela así al pequeño castaño el cual inmediatamente se la coloco. La camisa de un color blanco casi transparente y que era tan grande que se deslizaba por un hombro era tan corta que no dejaba casi nada a la imaginación.
El castaño miro a la peli-naranja esperando una muy buena explicación, mas ella solo le hizo una seña para que se sentara en una silla que se encontraba delante de ella. El la miro sin mucha confianza, total ¿Quién puede confiar en una loca con máscara de conejo? Sin darle mucha importancia a la pregunta se sentó, que sea lo que Dios quiera, además, si lo hubieran querido muerto ya lo habrían matado por la razón de que no tenía sus guantes y esas chicas no parecen tan débiles como quisiera. Hubo un silencio algo incomodo.
-¿Quiénes son?- pregunto el casi desnudo capo- Y ¿Por qué las mascaras?
-Somos una organización secreta de ladrona que roban todo tipo de cosas que quiera ayudarte y las mascaras son por amor al arte- Dijo la peli-naranja haciéndolo sonar como un anuncio mientras a todos en la sala le salía una gotita en la cabeza. Su jefa no era buena inventando excusa y ¿Por qué simplemente no dijo que era por seguridad?
-¿quieren ayudarme? Pero ¿Por qué? Que recuerde no tengo ningún problema – dijo pensativo ahora sí que pensaba que estaban locas.
-No tienes que preocuparte no te haremos daño, bueno nosotras no, pero la loca que esta desmayada por allá no creo que piense lo mismo pero no te preocupes no es daño físico- dijo de lo mas jovial como si estuviera hablando del clima. Tsuna sintió un escalofríos pasar por todo su cuerpo. Miro a la loca en el piso y pregunto lo que le tenía rodeando la cabeza desde que llego.
-¿Por qué razón el collar en el cuello?- Pregunto, ya mucho más tranquilo pero todavía no les daba toda su confianza.
-Es que, ella es algo exótica
-¿Exótica?
- Es una manera fina de decir que es rara- Dijo la rubia de las mechas que estaba sacando un látigo de no sé donde para golpear a la dueña de esas cualidades.
-Bueno,- siguió la peli naranja explicando- lo importante Tsuna-kun es que nosotras te ayudaremos, ya que no lo has querido admitir que lo que sientes por el guardián de la nube es amor y por tanto no has intentado enamorarlo o por lo menos intentar llevártelo a la cama.
Tsuna se puso tan rojo que podría competir con un tomate. Como rayos sabían de sus sentimientos, ahora se sentía más que acosado, sentía que habían violado su privacidad.
-No hemos violado tu privacidad, solo que eres muy expresivo- Tsuna se asombro, ¡le había leído la mente! Como Reborn- No te leí la mente como te dije antes eres como un libro abierto.
Relajo su cara, estaba siendo dramático, tenía que tranquilizarse y mirar bien la situación.
Fin Flachback
-Sí, entendiste perfectamente y no nos tienes que pagar lo hacemos por placer
-¿por placer?
-Sí, vale la pena el placer. Sabes lo aburrida que he estado estos días. Quiero jugar- dijo la peli-naranja. Tsuna ya se estaba cansando de esto así que se paró de la silla y ante la atenta mirada de las chicas camino hacia la puerta.
-Ustedes están verdaderamente loc… - no pudo terminar la oración cuando a puerta se abrió, golpeando así a nuestro protagonista.
-Hahi, Tsuna-san que hace tirado en el suelo- si Haru, la encantadora Haru que aunque llego tarde llego en buen momento (Yo: Esos momentos en los que Haru es útil)- Kyoko-chan ¿por qué excluiste a Haru de la reunión?
Tsuna se levanto al escuchar a Haru y miro con cara de puro asombro a las chicas enfrente de el que ya se habían quitado las mascaras pero a las que más miro fue a Kyoko, a Chome ahora sabia como esa niebla lo había traído y a Haru que en ese momento parece que la hubieran atacado los tigres; medias rotas, camisa a medio botonar, cabello desarreglado y una falda toda rasgada, si, estaba totalmente a la moda.
-Haru-chan siempre tan inoportuna, solo quería que se sorprendiera cuando nos quitáramos las mascaras- dijo sacando a Tsuna de su ensoñación mientras Kaori la secretaria solo se golpea la frente con la mano y pensando que todo ese ajetreo de las mascaras era por diversión ahora sí que siente pena ajena por Tsuna y todo aquel que sea juguete de la peli-naranja.
Se escucho una risa en la oficina y todos miraron al dueño de aquella y para la sorpresa de todos el que se reía era Tsuna.
-Esto es una muy buena broma de Reborn casi me la creo, pero está bien, chicas dejen de actuar- todas lo miraron con una gota en la cabeza mientras el lloraba de la risa. El pobre se había vuelto loco, mas nadie lo culpaba ya que sin darse cuenta conocería la verdad detrás de tanta inocencia.
Espero les gustaran y gracias por leer y antes que todo quiero agradecerle a Valeria que me ayudo en el fic. Gracias Vale!
Tambn quiero darle las gracias a las chicas que me dejaron comentarios que son mi alimentacion diaria y por los ooc tambn os dire que los utilizare a todos en ente fic ninguna se quedo afuera.
Gracias a todas Review? Alimenteme
