Segundo capitulo, la historia cada vez se vuelve mas hilarante~
Declaimer: Nanoha pertenece a sus respectivos dueños. Esta historia es solo una traducción del original perteneciente a Deathbybunny.
Las tres chicas, mas el bebe, estaban sentadas en una mesa cerca de la piscina a las afueras del Caesars Palace. Su comida ya había llegado, pero ninguna comía mucho. Sus sensibles estómagos eran una parte de la razón; la otra era que no habían encontrado a Signum como esperaban. No ayudaba que sus memorias siguieran increíblemente difusas.
"Lo siento chicas, pero aun no puedo recordar nada." Suspiró Tea. "Lo único que recuerdo es haber ido a la azotea. ¿Nos tomamos unos tragos, cierto? Creo que fuimos al lobby después de eso."
"Okay, probablemente salimos del hotel y fuimos a alguna otra parte." Concluyo Fate. "La pregunta es ¿Dónde más fuimos?"
"Ah, lo tengo!" Exclamó Hayate, repentinamente.
Tea y Fate la miraron con expectación, esperando que hubiese recordado algo importante. Pero a cambio, tomo los lentes de sol que traía en la cabeza y se los puso al bebe.
"Ahí si, ahora te ves mucho mas cool"
"Hayate!" Le gritaron ambas a la morena.
"Deja de jugar!" Dijo Fate.
"Ya en serio, tenemos que encontrar a Signum!"
"Cálmense. Estoy segura que esta bien." Les respondió Hayate.
"Hey, qué es eso?" Pregunto Tea mientras agarraba la mano de la morena. Hayate también estaba sorprendida. No recordaba tener un brazalete.
"Es un brazalete de hospital." Dijo Tea sorprendida.
"Estuve en el hospital?" Dijo Hayate con algo de miedo en su voz.
"No debió ser algo serio si ya te dejaron ir." Trato Fate de calmar a la morena, a pesar de que también estaba algo sorprendida con la dirección que tomaban los hechos. Como fuese, esto le dio una idea. Si de verdad salieron por la ciudad, deberían de tener recibos u otras cosas que les darían pistas sobre lo que habían hecho o donde habían ido.
"Esperen, chicas. Esto es algo bueno!" Dijo Fate emocionada.
"Como puede ser bueno que estuviera en el hospital!" Respondió Hayate.
"No lo es, pero nos ayudara. Por fin tenemos un lugar donde comenzar a buscar respuesta! Revisen sus bolsillos chicas, debemos encontrar mas pistas!"
Fate, Tea y Hayate vaciaron rápidamente el contenido de sus bolsillos sobre la mesa con monedas y dos recibos. Fate tomo el que ella había dejado y lo estiro. Tea tomo el otro.
"Okay," Comenzó Fate. "Parece que use el cajero de Bellagio a las 11:05 pm y saqué 8.000 dólares! Oh dios! Estoy tan jodida!"
Tea y Hayate se sorprendieron por su uso de obscenidades. Fate era, probablemente, la más educada y cortés persona que conocían. Casi nunca usaba una maldición y en especial en voz alta. Pero aun así, podían entender su preocupación, al menos Tea entendía porque estaba entrando en pánico.
"No creo que 8.000 dólares sea algo para asustarse." Dijo Hayate algo confundida. Sabía que Fate tenía un muy buen sueldo al ser cirujana sumándole que su madre, Precia trabajaba en el área médica, también. Incluso tenía un fondo solidario que ganaba dinero desde el día en el que Fate y su hermana nacieron. Lo que había sacado no era nada comparado con ello. Fate, como sea, no había oído nada de lo que Hayate decía. Estaba ocupada tratando de arrancarse los bellos mechones rubios de su cabeza.
"Lo que le preocupa no es el dinero." Le dijo Tea a Hayate. "Es por su novia."
"Novia?"
Tea asintió. Carim Gracia era una chica afortunada. Estaba saliendo con una de las personas más codiciable del planeta. Podrías buscar por todas partes, pero difícilmente encontrarías a alguien como Fate. Pero esta mujer era, posiblemente, la más desagradable persona que te podías cruzar. Era como si hablaras con alguien que era todo lo contrario a lo divertido de la vida. Tea culpaba a la hermana de Fate, Alicia, por presentarle a esa horrible mujer. Era una broma entre ellas, el que Alicia odiara secretamente a su rubia amiga así que la junto con la peor persona que encontró. No era cierto, por supuesto. No era claro lo que provocó su cambio, pero al parecer, Carim no siempre fue la desagradable perra que conocían y amaban.
"Seh, Fate tuvo que mentirle sobre donde íbamos para poder venir a la despedida de Signum."
"Aun no entiendo."
Tea suspiró. "Al parecer, Fate le dio a Carim acceso a su cuenta de banco, y adivina quién la revisa todos los días por alguna "sospechosa" actividad? Probablemente ya sepa donde estamos y este mas que disgustada de que su obediente cachorro le mintiera y desobedeciera."
"Oh… no es eso un poco psicópata?"
"Si, pero supongo que es cierto lo que dicen sobre que el amor te ciega."
"Chicas, sigo aquí saben. Apreciaría que no hablaran de mi novia de esa manera." Dijo Fate inexpresiva.
Tea rodó los ojos. "Oh, vamos Fate. Sabes que es la verdad. No puedo creer que vayas a proponértele incluso después de que te engaño."
"Whoa, espera!" Hayate salto de su asiento. "Te engaño, pero aun así vas a proponerte! Estas loca! Deberías mandarla a volar!"
"De eso estoy hablando!" Se le unió Tea.
Tea estaba feliz de que Hayate pensara como ella. Con Signum habían estado tratando de hacer que botara a Carim desde que ocurrió el incidente. Pero la rubia se rehusaba por alguna razón. Tea estaba segura que le había lavado el cerebro a su rubia amiga para que creyera todo lo que decía. Era en la única razón que podían pensar para que no viera a su novia por lo que realmente era: una buena para nada y traicionera puta.
Fate se quejo. "No deberíamos estar preocupándonos por alguien más en vez de por mi vida amorosa?"
"Bueno, bueno." Acepto Tea por el momento. "De cualquier forma, según este ticket de parqué regresamos a las 5:15 am."
"Cielos, estuvimos fuera tanto tiempo?" Fate frotó su cabeza. La jaqueca estaba regresando otra vez. "Okay, subimos a la azotea a las 10 pm así que podemos asumir por todo esto que Signum estaba, probablemente, con nosotras cuando regresamos a las 5 am."
"Eso nos da siete horas en las que pudimos perderla." Se quejó Tea.
"Bueno, por qué no vamos al hospital?" Ofreció Hayate. "Es un punto de partida."
Aceptando el plan de Hayate, las tres chicas, más el bebe, se encaminaron hasta el parqué por el auto. Gil Graham, abuelo de Hayate y Shamal, le paso a Signum su raro Mercedes-Benz Cabriolet de 1969. Fate casi se desmaya al verlo. Era una gran fan de los autos, y viendo uno en tan buena condición la redujo prácticamente a las lágrimas. Mientras esperaban, vieron una cama empalada en una de las estatuas. Se preguntaron como había llegado hasta ahí, pero no por mucho tiempo, ya que el valet regresó con su auto.
"Aquí esta su auto, oficiales." Dijo el valet, educadamente.
Para su sorpresa les entrego un carro de policía. Las tres se mantuvieron en calma. Lo último que querían era levantar alguna sospecha.
"Gracias." Respondió Fate al recibir las llaves.
Fate tomo el asiento del conductor, mientras Tea daba la vuelta. Hayate estaba a cargo de cuidar el bebe en el asiento trasero.
"Hey, chicas," Comenzó Hayate "acabo de pensar en algo."
"Qué?" Preguntó Tea. Tal vez recordaba algo.
"Cómo deberíamos llamar al bebe?"
Fate y Tea gruñeron. ¿Por qué Hayate tenia que pensar en cosas que no eran de ayuda?
"No tengo idea." Respondió Fate.
"Bueno, entonces voy a llamarla Arf."
"No es un perro, Hayate." Señalo Tea.
"No las oigo proponer algo mejor."
Con eso ambas se quedaron calladas. No querían discutir por el nombre de un bebe que ni siquiera era de ellas. Llegaron al hospital sin mayores inconvenientes y buscaron al doctor que atendió a Hayate. Megane Alpine, era una mujer ocupada. De verdad no tenia tiempo para las chicas, como sea, gracias a la persuasión en forma de unos cientos de dólares, cambió de actitud y buscó el expediente medico de Hayate.
"Dice que entraste a las 2:45 am con una pequeña contusión y unas cuantas costillas golpeadas. Nada grave. Además, ninguna de ustedes pudo explicar como paso."
"Recuerda cuantas éramos?" Pregunto Fate.
"Ah, definitivamente ustedes tres estaban aquí. No tenían un bebe. Oh, y habia otra chica mas."
"Signum!" Exclamaron las tres chicas.
"Estaba ella bien?" Pregunto Tea esta vez.
"Si. Estaba bien. Fuera de sus sentidos, como todas ustedes, pero de todos modos bien." Continúo revisando el expediente y se detuvo en una hoja en particular. "Parece que tu examen de sangre llego esta mañana. Bien, esto es interesante."
"Qué es lo que dice?" Intento ver Hayate.
"Dice que se encontró una gran cantidad de Rohypnol en tu sistema."
"Qué?" Pregunto Fate algo sorprendida.
"Rohypnol. Conocen los Ruffies? La droga que utilizan para violar?"
"Esta diciendo que Hayate fue violada?" Pregunto anonadada Tea.
"A decir verdad…"
Sus caras palidecieron mientras la Dra. Alpine revisaba más páginas.
"Olvídenlo, parece que nada paso, pero alguien les dio la droga. No me sorprende que no recuerden nada."
"Pero entonces significa que todas fuimos drogadas." Concluyo Tea.
"Es por eso que no recordamos nada, pero cómo pudo alguien drogarnos a todas?" El misterio del porque no podían recordar nada fue resuelto, pero dejaba a Fate con mas preguntas. ¿Quién las drogo? ¿Para qué? ¿Y cuándo paso?
"Miren, yo no me preocuparía." Dijo la doctora mientras cerraba el expediente. "La droga debe de estar fuera de sus organismos para este momento. Van a estar bien. Ahora me tengo que ir."
"Espera!" Tea esperaba obtener un poco mas de información ya que habia visto a Signum con ellas. "Hay algo mas que pueda decirnos? Nuestra amiga esta desaparecida y estamos intentando rehacer lo que hicimos la noche anterior."
"Si, hablamos sobre algo, o sobre algún lugar donde iríamos? Cualquier cosa?" Rogó Fate.
La doctora pensó por un momento, buscando en su memoria algo que pudiera ayudar. Las tres chicas esperaron manteniendo la respiración.
"De hecho si. Estaban hablando sobre una boda la noche anterior."
"Bueno, nuestra desaparecida amiga esta por casarse así que eso tiene sentido." Suspiro Fate. Esperaba lograr obtener algo más útil.
"No, estaban hablando sobre una boda de la que acababan de salir en Best Little Chapel. Hablaban sobre lo alocada que habia sido, muy emocionadas. Espero que eso ayude. Ahora, de verdad tengo que irme." La Dra. Alpine iba tarde a una cirugía. No tenia porque perder más su tiempo a menos que le pagaran por la información.
Sus rostros se alegraron. Otra pieza para su alocada noche habia aparecido. Tea busco en seguida algo en sus bolsillos para escribirlo.
"Puedes decirnos dónde queda la capilla?" Tea estaba lista para escribir la información.
"Claro. Esta en la esquina de búsquense un mapa y váyanse a la mierda."
El hecho que la doctora acabara de mandarlas a la mierda fue razón suficiente para dejarlas con la boca abierta.
"Miren, soy doctora no una guía turística. Descúbranlo ustedes misma, bueno? Son chicas grandes."
Con eso, la Dra. Alpine dejo a las tres chicas pensando en sus palabras. Tenía una cirugía que realizar.
-The Hangover-
Fate, Tea y Hayate fueron hasta Best Little Chapel. Luego de comprar un mapa, rápidamente condujeron a la capilla. Esperaban poder conseguir más pistas que las condujera a Signum. Hayate azoto la puerta y prácticamente corría hacia la capilla.
"Espera!" Le grito Tea. "Olvidaste a Arf!"
El nombre se les pego ya que no querían seguir refiriéndose a ella como el bebe o eso.
"Estará bien! No tardaremos mucho."
"No vamos a dejar a Arf en el auto." Respondió Fate seriamente. Con rapidez tomo al bebe y siguió a la castaña hasta la capilla.
"Qué tal si no nos recuerdan?" Comento Hayate mientras miraba a su alrededor en el pequeño lobby.
"Tan solo preguntemos y veamos si nos pueden guiar en la dirección correcta." Tea se encamino hasta el mesón e hizo sonar la campanilla de servicio.
"Hey! Como están chicas! Ya nos extrañaron?"
Las tres solo pudieron mirar confundidas a la mujer mientras se acercaba a Tea y Hayate dándoles a cada una un abrazo de oso. Se detuvo frente a Fate.
"Déjenme decirles chicas, he conocido gente alocada en mi vida, pero esta chica," Apunto a Fate. "Es la mas salvaje que me he cruzado!"
Tea y Hayate intentaron con todas sus fuerzas no reírse. Fate? Salvaje? Esas palabras no podían estar en la misma oración. Nunca.
"No puede ser Fate." Rió Tea. Era demasiado difícil no hacerlo.
"Fate es la persona mas correcta que existe!" Hayate dejo de intentar ocultar lo gracioso que encontraba las palabras de la extraña mujer.
"Ah, pero es cierto!" Estiro sus brazos como si esperara un abrazo de la rubia, pero Fate no se movió. Esta situación la tenía extremadamente confundida. "Qué? No hay un abrazo para mi?"
"Uh no, umm…." Fate observo la identificación de la mujer. "Noel, no es eso. Escucha, a decir verdad no recordamos nada de la noche anterior y estábamos esperando que nos pudieras ayudar."
"Si," Tea detuvo su risa por un momento. "Estamos buscando a nuestra amiga Signum. Estaba ella con nosotras anoche?"
"Chica alta con cabello rosa?"
"Esa misma!" Tea y Fate exclamaron.
"Puedes decirnos que paso anoche?" Pregunto Hayate.
"Están bromeando?" Noel estaba encontrando difícil el creer que olvidaran lo que había pasado en ese lugar. "No recuerdan nada de nada?"
Las tres asintieron algo avergonzadas. No le iban a mencionar que sus memorias habían sido comprometidas porque fueron drogadas. Aun un poco escéptica por lo que las chicas decían, Noel asomo su cabeza por la puerta que llevaba a la parte de atrás.
"Farin! Tráeme las cosas de la boda Takamachi-Harlaown!"
"La boda de quien?" Grito Fate.
La rubia busco enseguida en ella tratando de encontrar el anillo de compromiso que le perteneció a su fallecida abuela. La anciana mujer se lo dio esperando que se casara como correspondía con alguien, a diferencia de su hermano y hermana. Alicia no creía en el matrimonio a pesar de que su actual novia, Ginga, estaba tratando de que le pusiera un anillo en el dedo. Han estado juntas lo suficiente y parecía natural que tomaran el siguiente paso. Alicia, como sea, continuaba dándole una buena pelea al sagrado vínculo del matrimonio. Su hermano Chrono, por otra parte, se había comprometido con su novia, Amy, luego de embarazarla. Irónicamente, habían viajado a Las Vegas para casarse antes de anunciarles a todos lo del embarazo y el matrimonio. Decir que su madre, Lindy, estuvo molesta estaba de más. Estaba algo sentida por no tener la oportunidad de realizar una enorme boda y con Alicia rehusándose a casar, Fate era la única esperanza de sus madres para realizar una fiesta. Era una enorme presión en ella, de seguro.
Tal vez por eso estaba tan decidida a continuar con Carim. Ella era la única chica con la que había salido y han compartido lo suficiente. La traición fue solo un error. Carim lo había admitido al menos, pero…
"Aquí tienen!" Farin apareció con una caja llena de cosas de la parte de atrás. Noel se acerco y le entrego a Fate un álbum.
La rubia abrió el álbum y jadeó. No lo hizo porque estaba sorprendida de haberse casado de verdad, sino porque la mujer que aparecía con ella en las fotos era preciosa! Su exquisito cabello castaño estaba atado en una cola alta ladeada y sus ojos de un azul cobalto danzaban de alegría.
"Felicidades Fate!" Hayate golpeo su espalda de nuevo.
"Oww, Hayate!"
"Disculpa! Lo olvide! Deberías de verte la espalda." Murmuro la morena.
Fate volvió a observar el álbum. Estaba comenzando a comprender lo que había hecho. Se casó. En Las Vegas. Pese a que tenía una novia a la que amaba. Ese último pensamiento parecía insignificante cuando veía a la preciosa chica de las fotos.
"Oh por dios. Chicas, me casé! Mis madres me van a matar!"
Tea encontraba impresionante que la razón de la preocupación de Fate no fuera su novia. Tomó el álbum de las manos de su amiga y empezó a revisarlo hasta llegar a una donde su amiga cargaba en brazos a la castaña. Se veía bastante apropiado.
"Te diré algo. En serio te ves feliz." Sonrió Tea. Era verdad, de hecho; nunca había visto a la rubia así de feliz con Carim. Tenia que agradecerle a esta chica, quien quiera que sea.
Farin trajo dos cajas más para las chicas.
"Qué es esto?" Pregunto Hayate.
"Son las cosas del paquete High Roller que ordenaron." Noel se acerco y comenzó a sacar tazas, gorros y calendarios con fotos de Fate y la misteriosa chica. "Aquí tienen! Todas las cosas que pidieron con imágenes de Fate y Nanoha."
"Nanoha? Ese es su nombre, huh?" Hayate le sonrió a la rubia. "Tiene un lindo nombre, cierto Fate?"
La rubia le respondió sonrojándose.
"Oh, es una chica preciosa!" Comentó Noel. "Su cuerpo es solo… wow. Y sus pechos…"
"Okay, ya entendí!" Intervino Fate. Por alguna razón, se sentía incomoda con alguien hablando así sobre la chica. No es que estuviera celosa ni nada…
Noel levanto sus manos como diciendo que no pretendía molestarla.
"Lo siento, solo decía que no luce tan mal para ser alguien que tuvo un bebe hace poco."
"Así que de ahí salio el bebe. Ves Fate, misterio resuelto." Sonrió Tea. Estaba feliz de el bebe no fuera abandonado por alguien. Se volteo para ver a Noel. "Escucha Noel, anoche cometimos un error. Necesitamos anular el matrimonio. Puedes hacer eso?"
Tea en realidad no quería, era una buena oportunidad para sacar a Carim de la vida de Fate, pero no tenia opción. Sin importar que tan ebrias y drogadas hayan estado, Fate se caso sin realmente quererlo. No podía dejar a su amiga casada con alguien que ni siquiera conocía y mucho menos recordaba. Era triste, pero debía hacerse por el bien de ambas.
"Por supuesto que si. Rompe mi corazón, pero aun así lo hago. Tan solo necesito las firmas de Fate y Nanoha para hacer el anulamiento."
"Genial!" Tea se volteo a ver a Fate. Se sorprendió de ver a la rubia algo triste. Regreso a ver a Noel. "De casualidad, puedes darnos la dirección de Nanoha?"
"Por supuesto! Farin!"
Segundos después Farin volvió con la información que necesitaban. Las chicas le dieron las gracias y regresaron al carro policial. Hayate tomo el volante esta vez mientras Fate se sentaba atrás con Arf. La rubia sentía la necesidad de entablar un lazo con el bebe lo que mas pudiera, en vista de que pronto la regresaría con su futura ex esposa. Fate frunció el ceño. No le gustaba como se oía. Su teléfono sonó de repente. Viendo la pantalla, su ceño se frunció aun más. Era Carim. De seguro ya se había cansado de no saber sobre ella. Estaba tentada a solo ignorar la llamada.
"Vas a responder?" Tea volteó a ver a Fate ya que la rubia estaba más callada de lo usual.
"Es Carim."
"Entonces solo ignórala."
"Eso quiero, pero…" con un suspiro, Fate presionó el botón para responder. "Hola cariño…" Sonaba realmente poco entusiasmada.
"Así es como saludas a tu novia después de no haberla llamado durante toda la noche y por la mañana?"
"Discúlpame, ha sido un largo día."
"Oh, es el tour de cata de vinos tan agotador?"
Fate podía oír el sarcasmo en su voz. Era obvio que su novia había revisado su cuenta de banco y ya sabia donde se encontraba. Estaba a punto de responderle cuando un auto amarillo se coloco detrás de ellas. Dos chicas salieron y se plantaron frente al carro policial. Una chica con cabello rojo y llamativos ojos amarillos saco un arma y las apunto.
"Bájense del auto ahora mismo!"
"Por la mierda!" Grito Hayate.
Las otras chicas, que tenían un largo cabello café en una cola y ojos del mismo color, tenían bates con los que golpearon el capó del auto.
"Ya la oyeron! Bájense!"
Toda la conmoción hizo que Arf comenzara a llorar y el resto gritara de pánico. Fate había olvidado momentáneamente que hablaba con Carim por el teléfono.
"Qué son todos esos gritos! Es eso un bebe?"
"Oh mierda! Solo conduce Hayate!" Le gritó Tea a su amiga. "Fate habla con ella luego!"
Sin despedirse, Fate le colgó a Carim. Hayate acelero, sin importarle si golpeaba el otro auto en el proceso o si pasaba sobre el pie de la pelirroja. Arrancó de ahí como si sus vidas dependiera de ello, lo cual era así. Una vez estuvieron suficientemente lejos y seguras de que no les seguían, se dirigieron en dirección a la casa de Nanoha. Con precaución bajaron del carro, aun paranoicas por cualquier ataque sorpresa. Esas chicas parecían ser parte de alguna pandilla y eso las aterrorizaba. Aun si habían hecho algo alocado la noche anterior, de ninguna manera se jodieron a una pandilla, cierto?
"Tan solo hablemos con Nanoha y preocupémonos de esas chicas luego, ya?" Aconsejo Fate. "No nos hace ningún bien preocuparnos por ellas ahora."
Tea tomó un largo respiro. "Cierto. Entonces, conozcamos a tu adorable esposa?"
Fate se sonrojo pero asintió de todas formas.
"Veamos… Ah, aquí es!" Hayate corrió hasta el cuarto 825 y golpeó la puerta entusiasta. Fate y Tea se le unieron justo cuando la puerta se abría.
Fate contuvo la respiración. Las fotos no le hacían justicia a la belleza de la chica. El cabello de Nanoha estaba libre de esa cola ladeada y ahora caía libre por su espalda. Sintió la urgencia de pasar los dedos por el cabello de su esposa y acariciar sus labios con los suyos. Se sacudió a si misma de su ensoñamiento. No era el momento.
"Fate!"
La belleza de ojos azul cobalto lanzo sus brazos sobre la sorprendida rubia, con cuidado de no lastimar a su bebe. Sin dudarlo, presiono sus labios sobre los de Fate, besándola apasionadamente. Las bocas de Hayate y Tea se abrieron. No solo porque aparentemente Nanoha no tenia problemas con las demostraciones de cariño en publico, sino también porque Fate había pasado un brazo por la cintura de la chica y estaba ansiosamente regresando el beso.
"Rayos, esto es hot!" Exclamo Hayate.
La ruidosa voz de la morena hizo que Nanoha notara el público y se alejara. Se sonrojo avergonzada. No era normal en ella hacer algo así en frente de más personas, pero estaba tan feliz de volver a ver a la rubia que no pudo evitarlo.
"L-lo siento, es solo que estoy tan feliz de volver a verte…" Nanoha miro hacia el suelo encontrándolo, repentinamente, muy interesante.
"N-no hay problema." Respondió Fate. El sonrojo en su cara intensificándose. "T-también estoy feliz de verte."
Nanoha volvió a mirar a Fate con una pequeña sonrisa. Tea y Hayate no pudieron evitar sonreír al ver como Fate y Nanoha se perdían en sus ojos. Definitivamente estaban comportándose como las recién casadas que eran. Tea se aclaro la garganta sacándolas de su embrujo.
"Nyahaha, dónde están mis modales? Pasen!"
Las chicas siguieron a Nanoha al interior del cuarto. Tea y Hayate no pudieron evitar burlarse de Fate a sus espaldas. Era demasiado gracioso. Fate no estaba actuando para nada como ella misma. Si tenían que compararla con algo, seria un cachorro enamorado. Nanoha tomo al bebe de los brazos de Fate pero no sin antes darle un amoroso beso en la mejilla.
"Gracias por cuidar de Vivio. Me preocupe cuando regrese al cuarto del hotel y lo encontré vacío."
"Aww, su nombre es Vivio" Se lamento Hayate.
Tea le palmeteo la espalda. "Esta bien Hayate. Arf también era un buen nombre."
"Y umm, Nanoha. Recuerdas a nuestra amiga Signum?" Preguntó Fate.
"Por supuesto, ella fue tu padrino en nuestra boda." Respondió Nanoha con una sonrisa.
"Genial! Cuándo fue la última vez que la viste?" Preguntó Tea ansiosa. Saco el arrugado papel en el que tenia toda la información que habían recogido hasta el momento.
"Hum, veamos…" Para la sorpresa de las chicas, Nanoha saco uno de sus pechos al que Vivio se agarró inmediatamente. Tea tosió en su mano y desvió la mirada. Hayate, al contrario, ni intento ocultar que miraba. Esto no paso desapercibido para Fate. La morena pronto sintió su cabeza ser golpeada por la rubia. Fate la miro con algo de enfado, haciendo que sonriera nerviosamente.
"Creo que fue alrededor de las 1 ya que a esa hora tuve que irme a completar mi turno. Después de salir regrese al hotel con Vivio. No recuerdo haber visto a Signum luego de eso."
"Umm, tengo una pregunta." Consulto Fate nerviosa. "Cuando dices que tu turno termino… significa que eres una enfermera o una crupier de Blackjack?"
"Fate, ya sabes que soy una stripper." Dijo tranquilamente.
Fate sintió como su corazón se rompía ante esa triste sonrisa. Tenia que hacer que esa tristeza desapareciera sin importar el que.
"No importa!" Se levantó Fate repentinamente de su asiento, sorprendiendo a todas en el cuarto. "T-tienes tus razones para hacer lo que haces. No pienso menos de ti por ello."
Para la felicidad de Fate, la brillante sonrisa de Nanoha regreso. La castaña no pudo evitar reír haciendo que Fate se sonrojara por lo lindo que sonaba.
"Dijiste lo mismo la primera vez que nos conocimos. Luego me preguntaste si me casaba contigo de la nada. Me rehusé en un principio, pero entonces dijiste que me probarías que tu amor era real, así que fuimos a un salón de Tatuajes." Nanoha rió. "Te tatuaste la espalda por mi."
"L-lo hice?"
Nanoha la miró algo confundida.
"No lo recuerdas?"
La desilusión era evidente en su voz. Fate se pateo a si misma mentalmente. Acaba de traer de regreso su alegre sonrisa y se la llevo igual de rápido.
"Nanoha." Habló Tea. Pese a que era entretenido ver a la rubia actuando igual de torpe que un adolescente enamorado, se sentía mal cada vez que Fate metía la pata. "No es su culpa. Alguien nos dio algo anoche así que no podemos recordar nada."
"En serio? Bueno, eso explica en algo las cosas. Pensé que estaban actuando demasiado alocadas como para solo estar ebrias."
"Ah, por eso era que te dolía la espalda Fate!" Hayate no le dio ninguna advertencia a la rubia mientras la tiraba al suelo. Nanoha y Tea se sonrojaron mientras Hayate intentaba quitarle la camisa a Fate.
"Hayate!" Grito Fate avergonzada.
"Quiero ver tu tatuaje!"
"Bueno! Te lo mostrare! Tan solo quítate de encima!"
Hayate obedeció y dejo que Fate se sentara. Se desabrocho los primeros botones, lo suficiente como para bajar la camisa por sus hombros. Entonces movió su cabello sobre sus hombros para que no tapara el tatuaje. El cuarto estuvo en silencio por cinco segundos antes de que Tea y Hayate comenzaran a reír histéricamente. Fastidiada, Fate se arreglo la camisa y se volteo a mirar enojada a sus amigas.
"Qué rayos es tan gracioso?"
En vez de responder, lo único que hicieron fue seguir riendo. Fate miró a Nanoha por algún tipo de respuesta, ya que sus amigas no eran de ayuda. Nanoha sonrió tímidamente.
"Te hiciste un tatuaje en la espalda que dice "Propiedad de Nanoha"."
"Qué?"
"Oh dios! Fate eres una verdadera salvaje!" Tea finalmente se había calmado lo suficiente para hablar. "Apuesto a que Signum se impresionaría con esto!"
Hayate se limpio unas lágrimas. "Eres una verdadera romántica, Fate!"
Fate murmuro para si misma, pero no les dijo nada mas. En lugar de eso se volteo a ver a Nanoha. Repentinamente recordó el porque estaban en ese lugar y no le estaba agradando. Nanoha despertaba algo en ella que nunca había sentido con Carim. El pensar que podría perder eso la hacia sentirse vacía.
"Sabes," Comenzó. "A-aun te pediría que te casaras conmigo incluso si estuviese con algo encima."
Hayate y Tea dejaron de reírse. Quedaron sorprendidas. Fate nunca fue una persona irracional, sin embargo todo lo que estaba haciendo con Nanoha estaba tan fuera de lugar que la única razón para no creer que estaban imaginándolo era porque lo estaban viendo pasar.
"L-lo dices en serio?"
"Yo…"
La confesión de Fate fue interrumpida cuando repentinamente derribaron la puerta. Dos policías estaban de pie en la puerta con sus armas apuntándoles.
"Al piso de rodillas!" Un hombre pelirrojo les grito.
"Háganlo ahora mismo delincuentes!" Gritó su compañera pelirosa. "Creyeron que no las encontraríamos, huh? Bueno, piénsenlo otra vez!"
"Oh mierda!" Hayate salto desde su asiento y rápidamente se tiro al suelo de rodillas con sus manos tras la cabeza. Fate y Tea la imitaron no queriendo enfurecer más a los oficiales. No con Nanoha y Vivio en el cuarto. Las tres amigas se encontraron con sus caras en el piso y con los oficiales esposándolas una por una.
"Muy bien delincuentes, nos vamos a la estación. Muévanse!" Les ordeno el oficial pelirojo.
Mientras eran sacadas por la puerta, Fate le dio un último vistazo a Nanoha. La castaña lucia asustada por el repentino cambio de eventos, pero también vio la preocupación en sus ojos cobalto.
"Nanoha…. Espérame! Volveré a ti!"
"No iras a ninguna parte por un buen tiempo!" La oficial pelirosa procedió a sacar a Fate por la puerta y fuera de la vista de Nanoha.
Las tres chicas se sentaron en la parte trasera del carro que habían robado. Dedujeron que probablemente les pertenecía a los dos oficiales que las arrestaron. No era de sorprenderse que estuvieran tan enojados con ellas.
"Ahora como vamos a salir de esta?" Se quejo Tea.
"No lo sé, pero vamos a encontrar una manera." Dijo Fate determinada. "Una celda no va a detenerme"
Pese a su actual predicamento, Tea y Hayate estaba impresionadas con la repentina confianza que mostraba Fate. Tea seria la primera en aprobar el efecto positivo que estaba teniendo Nanoha en su amiga. Si Signum estuviese con ellas de seguro estaría de acuerdo con ella. Definitivamente le haría a Fate una espectacular despedida de soltera cuando la rubia se casara como corresponde con la hermosa castaña. No sabia porque, pero sentía que Fate no estaba dispuesta a dejar ir a Nanoha tan fácilmente, ahora que se conocían.
"Hey ustedes tres! Qué creen que es esto? Un viajecito feliz?" Hayate se volteo a ver a la oficial pelirosa mientras esta las miraba enfadada. El nombre en su identificación era C. Ru Lushe. "Una vez que con el oficial Mondial terminemos con ustedes, no tendrán nada de que reír."
El auto se detuvo frente al departamento de policía de Las Vegas. No sabían como, pero tenían que pensar en algo pronto si querían salir de ese lugar, encontrar a Signum y llegar a tiempo para la boda.
