+Fallen+
capitulo 1
Al día siguiente aprovecho su descanso para darse una vuelta por la Academia y saber si los alborotadores habían cumplido su castigo. Siete reglas del código ninja de un golpe, era demasiado hasta para un genio como él. Y es que aunque la idea era simple, había como mínimo un total de veinte apartados por cada regla que desahogaban en al menos cincuenta pies de página que servían para no dejar duda sobre la responsabilidad total de ser ninja. Ósea una tarea bastante aburrida, en la teoría.
Sabía que era muy fácil entrar a la academia, pero no quería aceptar que se había interesado por algo que no fuera su libro. Así que se coló por el patio trasero y se concentro en sentir el chakra que más recordaba. El del niño de cabello negro.
El salón era el segundo del tercer piso del lado norte. ¡Que mejor!, un árbol quedaba justo frente a la ventana que daba a la mitad del salón, con lo cual podía ver tanto a los alumnos como a su sensei.
La clase estaba en silencio y no era para menos, todas esas dulces y angelicales caritas parecían haber dormido poco menos de cinco horas. En todos y cada uno de los pupitres había un gran rollo de pergamino. El profesor entro y cerró la puerta para dirigirse a su lugar y saludar a la clase.
–¡Buenos días Iruka-sensei! –un coro de querubines.
–Buenos días chicos. Me alegra verlos tan despiertos, porque hoy tendremos clase de acondicionamiento físico. –Kakashi sintió verdadera lastima por esos niños, al parecer Iruka-sensei, no olvidaba tan fácil. Ninguno de los veintisiete chicos fue capaz de decir nada.
–Ahora quiero que pasen sus tareas de atrás hacía delante de las filas… -El resto del día de clases siguió de manera normal, nadie había sido capaz de no entregar un pulcro y detallado trabajo. Lo único que sorprendió a Kakashi fue ver que el chico de cabello rubio estaba sentado en la mesa del sensei y tenía un pergamino aun más grueso que el del resto del grupo.
Kakashi creyó que ya que tenía el día libre, ese árbol era muy buen lugar para quedarse el resto de la mañana. Seguramente pronto aparecería por ahí Sarutobi y así, él conseguiría el almuerzo gratis.
Ese mismo día un poco más tarde el Hokage apareció de sorpresa en la academia y anuncio que quería revisar las instalaciones exteriores. No le llevo mucho tiempo "ver" a Kakashi sentado en una de las ramas de uno de los árboles, atento a lo que se decía y hacía en la clase que podía verse desde la ventana que tenía más cerca.
–¿Quién da clase en ese salón?
–Iruka-sensei, Hokage-sama.
El Hokage sonrío y decidido que la escuela tenía en perfectas condiciones sus exteriores, por lo que pidió ir al salón de Iruka-sensei.
Cuando llego al salón, Iruka les explicaba sobre la regla número cinco del código ninja. El Hokage, saludo a los chicos y pregunto al azar uno de los apartados de la regla. Una chica de cabello rosa levanto la mano de inmediato para responder, Iruka le dio el turno y sin pensárselo dos veces, la niña empezó a recitar como una canción el apartado.
–Muy bien. Muchas gracias Sakura-chan. Ahora ¿Quién puede decirme la regla número tres? ¿Qué tal tú Naruto? –el chico de cabello rubio se revolvió en su asiento y se puso de pie sólo después de que Iruka le dijera que lo hiciera. Trato de decirla tan fluida como lo había hecho Sakura, pero las palabras se le atoraron y termino revolviendo la regla tres con la cuatro y añadiéndole algo de la siete.
Iruka lo miro con ganas de golpearle la cabeza para aclararle las ideas, pero antes de decir otra cosa, el chico de cabello negro se puso de pie y la recito, sin que se lo hubieran pedido, y como si todo lo que quisiera fuera terminar con el asunto.
–Gracias, Sasuke-kun. Naruto debes concentrarte más. Un buen ninja se sabe el código completo y más aun sabe cumplirlo. –malos recuerdos. Kakashi sacudió la cabeza y siguió concentrado en lo que pasaba dentro del salón.
–¿Y qué tienen planeado para después del almuerzo, Iruka-kun?
–Prepararnos para la clase de acondicionamiento físico.
–Pues de ser así, será mejor que comiencen a almorzar, para tener la energía suficiente.
Iruka les dijo que podían salir a comer su almuerzo al jardín y que iría por ellos después.
–Me alegra ver que has progresado en tu relación con Naruto, Iruka-chan, pero ¿Cómo vas con Sasuke-kun?
–Es muy orgulloso, no acepta que se siente solo, tan solo como Naruto. Trato de hacerlo entender que la soledad, no es una buena amiga y menos un refugio, pero él está empeñado en ir por el camino difícil.
–Ya veo… -el Hokage permaneció en silencio, y después le dijo que si lo acompañaba a almorzar. Se notaba a leguas que Iruka, era una persona sumamente apreciada por el Hokage y que de él siempre esperaba lo mejor. Kakashi se quedo un rato más en el árbol hasta que sus sentidos le avisaron que el otro Sarutobi ya había entrado a la academia.
–Me resulta difícil aceptar que estés interesado en algo más que tu libro, pero me alegro. Se esperan grandes cosas del grupo de Iruka-sensei.
–¿Tú lo conoces?
–Kurenai me lo presento hace un par de semanas, además, mi padre me ha dicho que este año estoy nominado para ser tutor de uno de los equipos nuevos. Así que considero oportuno conocer a través del sensei a mis posibles genins.
–¿Y sólo por eso? –la pregunta de Kakashi fue inocente. El no tenía más experiencia que la de sus libros en las relaciones humanas, pero su amigo mostraba todos esos síntomas descritos en los relatos del Icha-Icha, así que él quería saber si Sarutobi estaba enamorándose de Kurenai. Era algo que le resultaba interesante.
–¡Claro! –demasiado entusiasmo en la respuesta. Obvio, era falsa.
Una cosa llevó a la otra y ambos terminaron acomodados en diferentes ramas de uno de los árboles que daban al campo de entrenamiento al aire libre de la academia. Iruka recién había llegado con su grupo y los comenzó a poner por parejas. –Bien. Chouji, tú me ayudarás a mí, y luego cambiaremos. –Iruka comenzó con los ejercicios básicos de respiración, para el control de chakra. Era muy bueno. Podía sentirse como la energía fluía a través de él y se proyectaba. Kakashi la sintió como una suave brisa de primavera.
Iruka sintió la presencia de Asuma-san y la de alguien más. Se le hacía conocida, pero no lograba ponerle rostro, y aun así le gusto mucho, mucho poder sentirla tan cerca de él.
Kakashi, reconoció muchas de las virtudes de su sensei Minato, en Iruka-sensei. Como si el tiempo hubiera retrocedido.
Era el segundo día que los veía y sentía que algo que hace mucho anhelaba se estaba acercando. Sintió miedo, sintió que algo comenzaba a girar.
Hola! MUCHAS GRACIAS por los reviews. Me hacen muy feliz.
Pues aquí paso a dejar el primer capitulo de esta historia. Yo sé que debo desenlaces. Estoy reconstruyendolos.
Este fic va de paso a pasito. La semana que esta termianndo fue muy reveladora para mi, así que puse en duda una parte de mi y bueno... Espero que les guste.
Saludos!
