Lección sobre los amigos.

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Temática: U.A. Escolar

Categoría: Romance/humor.

One Piece es propiedad de Eiichiro Oda.

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Los pasillos de la renombrada preparatoria Norland se encontraban tétricamente vacíos. Tal fenómeno antinatural era consecuencia de que los exámenes estaban por iniciar al día siguiente. Así que presas del pánico, los estudiantes se encontraban atiborrando cualquier espacio disponible para estudiar.

A causa de esto, Trafalgar Law se encontraba secuestrado por sus dos mejores amigos en la saturada biblioteca. Odiaba estar en tal posición, pero después de que Kidd le robara las llaves de su casa, no le quedo más opción que ayudarles. Con un suspiro irritado, trato de ignorar algunos lamentos de frustración y risas que arruinaban la calma de la biblioteca.

Comúnmente le agradaba estar en la biblioteca, la atmosfera silenciosa y serena era un bálsamo para un día rodeado de compañeros de aula ruidosos, en especial de Monkey D. Luffy, su vecino de banca. En los últimos días, el chico se había empeñado en que se uniera a su grupo de amigos para una fiesta de karaoke y al equipo de baloncesto. De alguna manera, parecía inmune a sus negativas.

-¿Dónde te sentaras en el examen del profesor Vegapunk?- Pregunto Kidd a su lado sacándolo de sus pensamientos.

-No te pasare las respuestas- Contesto Law con fastidio.

-¡Oye! Que yo deje que copiaras mis respuestas en la clase del profesor Aokiji- Respondió el pelirrojo de mal humor cerrando con fuerza su libreta sobre la mesa.

-Dejar que vea tus respuestas para corregirlas no es ayuda.

-¡¿Pueden callarse?!- Pregunto exasperada Bonney -.

-¿Por qué te enojas? Ni sacrificando una virgen a Enel pasas ese examen- Dijo Kidd con burla lo que desencadeno una pelea que Law prefirió ignorar. Distraídamente observo a su alrededor, notando que además de que no había silla disponible en toda la biblioteca, el mayor ruido provenía de la mesa más alejada frente a él.

Los reconoció al instante. Monkey D. Luffy y sus amigos abarcaban dos mesas en lo que parecía una sesión especial de estudios. Observo como una chica pelinegra le explicaba con una sonrisa amable a un rubio mientras que Luffy dormitaba cubriendo su rostro con un libro que se suponía debía estudiar. Los demás integrantes charlaban animadamente y solo una persona lucia totalmente concentrada en sus labores. Nami, la pelirroja presidenta del comité escolar.

La conocía desde el inicio de la preparatoria, sin embargo, no fue hasta el actual curso que empezó a compartir un par de clases con ella. De inicio le pareció una mujer manipuladora y algo descarada. Sin embargo, después de verse obligado a realizar trabajos en grupo con ella, su trato empezó a ser más cordial hasta llegar al punto en que podía hablar con ella de temas interesantes de manera fluida, saludarse en los pasillos y esporádicamente hacerla reír, aunque aún desconocía que era lo que provocaba risa en la chica.

El constante contacto le hizo reconocer que no solo era manipuladora y descarada, también era amable, inteligente y noble, especialmente con sus amigos.

-Si no la invitas a salir, juro que quemare tu colección de sombreros-Dijo la peli rosa cerrando su libro.

-Eso no es amenaza, sería un favor-murmuro Kidd que parecía haber cambiado sus apuntes por el celular.

Law rio levemente.

No empieces- Dijo bajando la mirada a sus apuntes.

-Llevas todo el año barriendo el piso por ella, eso sin hablar de la sonrisa estúpida que pones cuando hablas con ella- siguió Bonney.

Law la miro ofendido. ¡Él no reía de forma estúpida!

-Amigo, esta vez no tienes como defenderte- Dijo Kidd-. Además, si no te animas pronto tal vez yo si lo haga.

Sin saber por qué, Law le dirigió una mirada feroz a su amigo.

Fastidiado de ser el centro de burlas tomo sus cosas, se puso de pie y se dirigió a la salida dejando atrás las risas poco discretas.

Menos mal que eran amigos.

Salió de la biblioteca pero no avanzó mucho antes de que una familiar voz le detuviera.

-¡Trafalgar!-Le llamo Nami deteniéndose frente a el-. Vaya que caminas rápido, apenas pude alcanzarte.

Law solo la observo en silencio sin saber realmente que debía contestar, ¿Lo siento?, ¿No es mi culpa que seas baja?, su instinto le decía que no eran buenas respuestas.

-En fin, vine a entregarte esto- Dijo Nami con una sonrisa extendiéndole un grueso tomo de ciencias biológicas. El moreno lo tomo recordando que hace un par de días le había ofrecido prestárselo después de una clase donde ella se quejaba del poco material disponible en la biblioteca.

-¿Te fue de ayuda?- Pregunto genuinamente interesado.

-Bastante, me ayudo bastante el alto nivel de detalle en el sistema vascular de las plantas-Dijo Nami.

-Eso no vendrá en el examen -Dijo Law observándola fijamente.

-Lo sé, pero últimamente Robin me ha contagiado parte de sus costumbres así que termine leyendo sobre tema.

En ese momento sonó el timbre que marcaba el fin del descanso, así que debían regresar a clases.

Nami sonrió agradeciendo de nuevo por el libro y se despidió, emprendiendo camino hacia sus clases.

Trafalgar observo como más de un chico giraba su vista al verla pasar.

Frunció el ceño y llevo una mano a su rostro.

Tal vez sus amigos tenían razón.

Estaba jodido.

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Varios días después, Law estaba a punto de golpear su cabeza en la pared.

Estúpidamente acepto ante sus amigos que Nami le atraía. -¿Enamorado? Nunca- Se repitió una y otra vez. Tal confesión llevo a que sus amigos elaboraran una lista de estrategias para invitarla a salir que ella no podría rechazar.

-Según mis contactos, el día de hoy ella se queda en los huertos del club, así que tu pasa por casualidad y le ofreces ayuda.

-Es estúpido- Dijeron Kidd y Law al unísono.

-Ustedes son estúpidos y sigo aquí ¿No?- Dijo Bonney restando importancia al asunto, entonces giro a Law y de un fuerte empujón por la espalda lo obligo a cruzar la puerta hacia el jardín donde estaba el pequeño huerto del club de horticultura. Derrotado, suspiro y empezó a entrar al lugar, ¿Qué podía perder? Dudaba mucho que le quedara poca dignidad después de ver la lista de acciones que elaboraron sus amigos.

Encontrarla no fue difícil, la chica se encontraba arrodillada junto a una peli azul hablado animadamente mientras sembraban unas pequeñas plantas.

Se detuvo bruscamente al darse cuenta que no sabía exactamente qué hacer. Podría ser muy listo en muchas áreas, pero –según Bonney- era más lento que un caracol para el romance. El solo creía que el romance era una pérdida de tiempo.

Tan centrado estaba en su predicamento que no reacciono a tiempo a un grito de alarma a su lado.

-¡Cuidado!

Law entonces se vio envuelto en una nube de gas química.

-¡Si fuera tú, no respiraría!- Grito un chico.

Lo que siguió después fue una pérdida parcial de conocimiento y una visita a la enfermería por el resto del día.

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Contra toda lógica y raciocinio, Law siguió con los planes de sus amigos.

Llevar un chocolate -que Bonney aseguraba era el mejor del mercado- para regalárselo en alguna clase que compartían fue un fracaso al desaparecer dicho dulce. Misteriosamente Luffy rio nervioso y fue incapaz de verlo a los ojos el resto del día.

Kidd ideo un plan para aumentar su sex appeal. Al parecer su sudadera amarilla favorita parecía algo que le compraría su mama y tenía nulo atractivo –tonterías si le preguntaban, era cómoda-, así que después de gastar los últimos ahorros de su trabajo de verano, Law llego vistiendo pantalones ajustados de piel, camisa negra, cadenas por más lugares de lo que consideraba practico y un chaleco de piel. Todo pareció funcionar bien, las chicas se acercaban a él en un vano intento de coquetear.

Sin embargo, Nami parecía más lejana de lo común y desaparecía de su vista más rápido que el alcohol en una fiesta clandestina.

Las pruebas continuaron e incluyeron clases de dibujo, dedicatorias por radio y otros intentos que prefería olvidar por salud mental. Finalmente, Law termino descartando todo y seguir con su vida.

Días después, cuando todo parecía volver a la normalidad, Trafalgar se encontró en la banca de un juego de baloncesto. El equipo de baloncesto de la escuela mantenía un duelo amistoso contra otra escuela. El juego no era oficial, así que eso incentivo a que los golpes fueran más salvajes que de costumbre. El cómo termino siendo un jugador de reserva en el equipo liderado por Luffy no era un misterio. En un plan bien elaborado, Bonney lo invito a practicar algo de baloncesto para "despejar su mente" mientras Kidd se ofrecía él y a Law de voluntarios para jugar en el equipo.

Luffy en su ingenuidad continua, pensó que era una oportunidad única para que su nuevo amigo se uniera al equipo.

Al final, Kidd no apareció y él estaba en la banca.

El lado positivo, es que Nami junto a otras chicas animaban al equipo animadamente en las gradas.

Decidió que solo disfrutaría de una tarde de ejercicio, así que al entrar de cambio a la cancha no pudo evitar sonreír con arrogancia a sus rivales, listo para liberar la frustración acumulada.

Con varios rebotes y más de veinticinco puntos anotados, Law se sintió satisfecho por el juego. El equipo festejaba la victoria a su alrededor por lo que se acercó en la búsqueda de agua y alguna toalla. Fue ahí que Nami se acercó a él y le tendió una toalla con una sonrisa.

Law, sin proponérselo, sonrió con un toque de flirteo en la mirada.

Segundos después, una botella de agua le cayó en la cabeza provocándole una herida en su frente que empezó a sangrar de manera escandalosa.

Después de hacer que Luffy se fuera asegurándole que le perdonaba por haberlo golpeado por accidente, Law se quedó solo en la enfermería esperando a que la enfermera le dejara salir.

Estaba por quedarse dormido cuando una voz le hizo levantar la mirada.

-Tengo algo que recomendarte algo Trafalgar Law-Dijo Nami seriamente unos pasos frente a él con su maletín en la mano -. Nunca bajes tu guardia mientras estés en un radio de diez metros cerca de Luffy o terminaras de nuevo en este lugar.

-¿Lo dices por experiencia?

-Así es, ser amiga de Luffy tiene en riesgo mi salud-. Dijo sonriendo con resignación-. En fin, solo quería ver si estabas bien, así que me retiro.

-Gracias por venir- Dijo Trafalgar con pereza recostándose en la cama de nuevo.

-Por cierto- Dijo Nami con una sonrisa divertida viéndolo desde el marco de la puerta.

-Me gusto como jugaste hoy, espero que regreses a ser como eras antes de todas esas cosas raras de los últimos días-Dijo-. Espero aceptes pasar alguna tarde con nosotros en el karaoke, será divertido, además de que ya me canse de pedirle a Luffy que te invite.

Dejando a un moreno sorprendido, Nami se despido con una sonrisa y salió de la enfermería.

Desde ese momento, Trafalgar Law fue un miembro regular del equipo de baloncesto.

Además, Bonney y Kidd empezaron a enseñarle a cantar.

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Nota:

Algo medio cursi XD.

Muchísimas gracias por los review/follow/favoritos!, me hacen muy feliz :D