La mañana siguiente, todo parecía más calmado, aún para Darién. El dolor de cabeza solo era un recuerdo… mas que quedaría olvidado. Al incorporarse de su cama y al colocarse la bata que se encontraba a los pies, se dirigió al baño, un aroma esquicito rodeaba la casa, pan tostado, galletas, no podía recordar cuando avía sido la ultima ves que avía comido algo. Ami estaba con un delantal precioso en la cocina, mientras conversaba por su celular, increíble que una mujer pudiese ayudar en una operación a distancia y al mismo tiempo hacer un tan buen desayuno, los ojos de ella se perdían mientras miraba como se freían los huevos.

Esto debería hacerlo ella no yo ¿o no? Que mas da no puedo pretender creer, que todo es una mentira que todo es un malvado juego del maldito destino tengo que aceptar como son las cosas de ahora en adelante aun así no me ciento cómoda con el…

¿Con quien dices tú? – le pregunto Darién

No… no es eso es que estaba hablando con migo misma… Mamoru dime ¿por que te as levantado? - le hablo una sorprendida Ami

Realmente no podía seguir acostado, es como si mi cuerpo necesitara, que la sangre que tengo, fluya y viva, algo me dijo que una persona me avía preparado un banquete. – le contesto Darién con una sonrisa

Al parecer, esta noticia no se tomo como gran reacción para la chica que tan afanosamente preparaba el desayuno.

¿Que día es hoy? – le pregunto Darién

Hoy es jueves – fue la cortante respuesta de Ami

¿Desde cuando que me encuentro en el hospital?

-Bueno a ver veamos mmm… Mucho. – le contesto

Al perecer la chica no diría mucho, algo de valor, por lo tanto prefirió seguir a oscuras en sus preguntas, en lo que concerniera a su pasado, tal ves era esta una forma de dejarlo descansar y recuperar sus recuerdos.

El día estuvo muy tranquilo, mientras escuchaba viejos discos que tenia, el miraba por la ventana, le pareció muy extraño, lo que Ami le avía dicho antes, de irse, lo inquieto mucho. Como podría ser que tanto tiempo un individuo como el pudiese estar viviendo solo en ese piso no lo entendía.

Salió de su departamento y se dirigió a la puerta que seguía, al abrirla, descubrió que no avía nada. Así estuvo mucho tiempo abriendo las puertas de casi todos los departamentos que avía. Entonces llego al subterráneo, la única puerta que no pudo abrir le pareció muy extraño.

Si, ese edificio, era de su propiedad, como era posible que no pudiera abrirla le desconcertaba mucho, no lo concebía.

En la tarde, las cosas eran muy desconcertantes para el. La intriga era mucha, se escondía tras esa enorme puerta, es como si se tratase de su propio pasado Lo que le estaba ocurriendo al el, en su mente, avía un gran vació, así como el edificio, como en su mente el edificio guardaba cosas que tan solo esa puerta podría indicarle las cosas que tan solo algo físico podría indicarle que cosas podría hacerlo entender por que su tristeza había dejado un vacío en su pecho había una aprisionamiento en su corazón era rabia era dolor no podía describirlo no podía entender por que el dolor era mas que físico, casi pareciera que dependiera de alguien más, esa mujer tal ves la cual recuerda su olor pero no su rostro.

Sus manos sujetaban un vaso con agua mientras miraba por la ventana y se acercaba a la terraza con un poco de preocupación abrió la puerta que dividía la pieza y la calle de la ciudad.

Un socavón de aire paso frente el. El aire llenaba sus pulmones de aire limpio, era un vello atardecer, el sol se estaba ocultando. La llegada de un automóvil se veía como se estacionaba frente al edificio, era el automóvil de Ami llegaba de su turno en la clínica. Retomando el aliento se dio fuerzas y fue ala ducha para poder recibirla, en un mejor estado. Al entrar a la ducha otra cosa vino a su mente, pero esta tampoco era de una imagen, si no era de una sensación muy familiar.

Esta ducha, esta sensación, me dice nuevamente, que alguna ves, no estaba así de solo, como hoy alguien llenaba mi vida, alguien con quien compartía mi vida, alguien con quien asta incluso tomaba una ducha, como es que esa mujer que aun no la recuerdo pero aun a si no viene su cara a mi mente… aun así no le preguntare a Ami si esa persona alguna ves significo algo importante para mi, no debería preguntar, seria algo que no me lo perdonaría si tanto quise a esa persona no. Un beso una caricia son cosas que un hombre no debería olvidar. Me pregunto en mi mismo en este cuerpo, si la ame, si sufrí por ella, si ella me amo, si nos amamos son tantas… - pensaba en vos alta Darién

¿Mamoru estas ahí?

Así es Ami estoy en medio de una ducha pero descuida estoy por terminar.- fue la cordial respuesta de Darién

Esta bien preparare la cena, dime ¿como estuvo tu día? ¿Como esta tu recuperación? ¿Como esta tu cuerpo, este día te a dolido algo, te as sentido mal? – fueron tantas preguntas de la joven doctora

Bueno a decir la verdad estoy bien no e sentido ningún malestar asta ahora gracias por tu preocupación en verdad, ahora dime ¿como a estado tu día?

Creo que ahí cosas irrelevantes en este momento es mas importante el como te sientes tu y como te encuentras de ánimos.

¿de ánimos? –

Si así es de ánimos

mmm… me encuentro en perfectas condiciones.

Al escuchar estas palabras la chica dejo las bolsas de compra que traía para la cena y le dijo que se cambiase de ropa, el asintiendo con la cabeza, estaba dispuesto a salir, le pregunto si podían salir caminando no deseaba salir en automóvil deseaba caminar, lo miro a los ojos y le dijo que no avía problema, las llaves sonaron cerrando la puerta del departamento. Dos siluetas se divisaban cruzando la calle. Las estrellas se encontraban relucientes, una noche sin luna era una noche muy triste para el cielo de la ciudad, muy oscura como el alma de quien no conoce su pasado aun así este hombre no duda en recobrar parte de su pasado y sus recuerdos.

Un pequeño restauran abierto en la calle le dio pie para decir aquí a la chica, al entrar y se percato de que todo era muy acogedor muy sencillo se sentaron frente a una gran ventana de esas antiguas de papel japonés. Al pedir la orden el a dicho.

-Ami… es que yo te conozco, y dime ¿yo te guardo alguna relación especial? Contigo… tenía que preguntarlo.

Me preguntas si teníamos algo en común pues claro siempre fuimos muy bueno amigos y asta cundo yo pensé que todo estaba perdido pero…, nunca espere que el echo de perderte fuera definitivo.

-¿Definitivo dice? ¿Eso porque?... –

Creo yo que esas son cosas que iras informándote de apoco, disfrutemos de la cena no crees? Por cierto pagas tu, acá e traído tu chequera y tus tarjetas de crédito ha otra cosa mas, tu identificación y la de conducir.

Ahí algo que no entiendo, acá dice que mi nombre es Darién por que mis fichas médicas y asta tú misma me dices Mamoru? –

A ver creo a verte dicho que cada cosa a su debido tiempo no te exaltes.

El pecho de Darién volvía a tener esa sensación que deseaba estar con otra persona en esa mesa pasaban las horas y mucho hablaban de cosas que avían pasado desde que el avía estado en su estado las cosas eran diferentes. Ahí mismo ella le explicaba que el y ella trabajaban en experimentos con alimentos mas nutritivos y la forma en que estos mismo se preservaran mas para los países del tercer mundo y así abarataban muchas cosas, con la clínica que ellos tenían atendía mucha de las urgencias que tenían en el sector publico le contaba sus vidas antes que todo pasara, eran muy cómodas pero aun así los últimos años solo pensaban en como poder ayudar a las personas.

Era muy tarde, eran alrededor de las 2:45 de la madrugada salieron del local, el cual atendía las 24 horas.

Ami seguía en su conversación de cómo de mucho de sus proyectos avían resultado con sus propias financiaciones. Ami se veía preciosa en ese instante con los años avía dejado que sus cabellos crecieran asta la cintura, el celeste pálido que antes tenia se avía tornado un azul oscuro intenso, debido a que los años pasaron sus caderas eras mas anchas y cintura muy delgada, su silueta tras de los reflectores eran preciosas a los ojos de cualquier hombre eran de una mujer escultural. Ella con algunos tragos de más, al cruzar la calle, estuvo apunto de caer, en una acción muy rápida la sostuvo y la tomo por la cintura, ella mas la aceleración de el y la caída de ella provoco que se cayeran los dos, ella callo sobre el, al punto de estar casi ebria le dijo:

la tentación es demasiado grande ¿Sabes Mamoru? mi corazón aun es muy frágil aun no puedo decir lo que ciento, no puedo decirte nada lo ciento mucho.

Los largos pelos de Ami cayeron en la cara de Darién la chica estaba llorando, desconsolada, mientras ella tomaba la camisa de el y la apretaba aferrándose, Darién tomo unos de los mechones que tapaban su rostro, apartando lo le dio un beso en la frente.

-Sea lo que sea que sientas, espero poder no ser lo suficientemente imbécil para no darme cuenta de lo que esta ocurriendo, se que es muy posible que los dos estemos solos, por ahora, es así como me ciento pero eso no es todo. Nada es tan absurdo me as ayudado mucho.

Fue inevitable fue casi por cobardía mientras Darién hablaba, ella le dio un beso que callo toda palabra que el emitía en ese momento, los cabellos de ella caían en los hombros de el, era posible que de que estuviese mal, pero algo en su interior encontró algo natural que estaba pasando. Serró sus ojos tratando de buscar la imagen de ella, al pararse la tomo por la cintura la beso asta poder encontrar algo que encontrara en su corazón, mientras tanto debajo de un farol estaban los dos besándose. Una imagen de una típica pareja estaba en la calle, ella estaba por llorar. Lo dejo y se limpio la ropa esto era un poco absurdo no entendía que estaba pasando, estaba fuera de si, tal parecía que no entendía lo que avía pasado, estaba en un extraño estado de shock, como si nada hubiese pasado.

Entendió que debería conservar el silencio (otra ves) mientras tanto recordó que esos labios eran diferentes, pero la sensación le trajo un dulce recuerdo.

Ella se puso a caminar delante del, llegando al edificio entro y lo dejo, ella al irse le dijo:

Lo he pasado de maravilla, muchas gracias

Para esos estamos las amigas Mamoru

Buenas noches serena… ha… Perdón

No podía entender por que le había dicho eso a ella, era algo muy raro ¿Serena? ¿Como? ¿Quien era esa persona? Le pareció algo sin sentido ella se veía ir con su automóvil mientras las luces de el auto se reflejaban en la ventana al subir se pregunto por alguna foto algo que le hiciera recordar cualquier fracción de su maldito pasado, esto ya parecía que estaba saliéndose de control. De control de su mente y sus recuerdos, seria más difícil de lo que l mismo pensaba mucho más difícil.

La soledad en el edificio era inmensa como las preguntas que el mismo tenia.

Era su primera noche, muy inquieto prendió el televisor no avía nada que le interesara de ahí se preguntaba a cada momento de quien era ese nombre el cual había pronunciado antes.

Bajo nuevamente al subterráneo tratando de buscar una palanca para abrir aquella puerta que no concebía el no poder abrir.

No pudo fue en busca de una hacha que estaba en la escalera de emergencia y empezó a tumbarla mientras se preguntaba

-¿Serena?... ¿Serena?... Quien diablos es ella su ausencia mancha mi tristeza no esta en mi cabeza atraparla con hacha recuerdo mío, mientras te azote el recuerdo es casi mío.