Disclaimer: Naruto no me pertenece, es creación de Masashi Kishimoto.


Nota: Universo Alterno.


"Miss Atomic Bomb"


Capítulo 2: Un chico invita a salir a una chica.


.

Naruto entró a su casa como un remolino de buenas nuevas y Sasuke pudo jurar que jamás había estado tan contento de verlo, considerando que la única razón por la que lo invitaba a su casa era para molestar a su padre. Desde su cuarto logró alcanzar a oír los gritos de su madre quien le exigía al rubio que se quitara las zapatillas; minutos después oyó el ruido seco de sus Converse rojas impactar aleatoriamente contra el suelo. No quiere admitir que está ansioso y un poco feliz, pero lo está. Tantos años de amistad habían logrado crear un vínculo inexplicable entre ambos: él podía sentir su energía mientras el Uzumaki podía leer su mente y expresar las palabras que siempre se atoraban en su garganta. Oye las ruidosas pisadas de Naruto sobre su suelo de caoba e inmediatamente se acuesta sobre su cama, toma una revista de anime que tenía sobre su mesa de noche y se despeina los cabellos.

—¡Sasuke! —exclamó Naruto desde la puerta, dejando su mochila en el suelo— ¿Qué diablos fue eso?

El aludido le echa una ojeada al rubio un segundo y luego retoma con su lectura. El papel de indiferente lo viene realizando desde hace mucho (con mención honorífica) e ignorar a Naruto resultaba mucho más fácil que hacerlo con sus padres. El rubio optó por sentarse sobre la cama y extraer del bolsillo su teléfono móvil.

—No debiste irte así, fue muy obvio, ¿sabes? Me haces pasar vergüenza ajena.

Sin desviar la mirada de la revista, Sasuke preguntó:

—¿Te dijo algo?

La sonrisa ladina de Naruto casi lo hace sonreír. ¿Qué le estaba pasando? Mordió su mejilla interna y frunció el ceño en un intento por contener sus emociones. Sasuke despegó su espalda de la almohada y dejó la revista a un lado, mientras veía de reojo la pantalla del celular de su mejor amigo.

Naruto sabía que lo tenía en sus manos, incluso con su máscara de indiferencia puesta.

—Naruto, ¿cuántas veces te he dicho que no te sientes en la cama? —Mikoto entró hecha furia, jalando tras de sí un banco de madera—. Toma, una silla.

El rubio susurró una disculpa y le dedicó una breve venia a la mujer que no se dignó en responder.

—¿Tu mamá sigue creyendo que eres gay? —preguntó Naruto una vez estuvo seguro que la mujer se había marchado— ¿Acaso cree que la homosexualidad se contagia? ¡Mikoto me adoraba de pequeño! Qué estupidez.

A la mente de ambos llegaron recuerdos de una infancia compartida: las poleras idénticas, el jardín de niños, la caja de arena, el curso de natación en verano. Kushina seguía adorando a Sasuke, incluso en Navidad se atrevió a regalarle una camiseta de los Avengers idéntica a la que le había regalado a su hijo solo que la de él era azul y la del rubio, naranja. Por otro lado, Mikoto era una mujer fácilmente manipulable y gracias a Fugaku, había roto lazos con la familia Uzumaki a excepción del menor a quien tenían que ver por insistencia de Sasuke.

Naruto le sonrió a Sasuke, consciente de que ambos estaban recordando lo mismo y que la atmósfera se había tornado un tanto nostálgica.

—Es una chica adorable —empezó su monólogo—. Su nombre es Sakura, qué adecuado, ¿no? Estudia ballet clásico y tiene nuestra edad. Su cabello se lo pintaba desde que tenía ocho años, en realidad es rubia pero le gusta cómo le queda el rosa, aunque su color favorito es el rojo. Le gusta la música electrónica y se presenta en recitales los sábados en el teatro municipal…

Sasuke entrecerró los ojos, ¿cómo es que sabía tanto de ella? Si a él le gustara alguien, definitivamente no sería una persona habladora o que revele cosas personales tan deliberadamente.

—Los mejores amigos… —bufó, sarcástico.

—Casi, no subestimes mi talento para socializar. La cuestión es que no paramos de hablar hasta que se hizo tarde y el museo estaba a puertas de cerrarse…

Si Naruto no se hubiera declarado abiertamente homosexual, Sasuke sopesaría la idea de que su mejor amigo se había enamorado de la tal Sakura; pero como incluso tenía un novio a quien amaba como si su vida dependiera de ello, resultaba ilógico su planteamiento.

Torció la boca ante la desesperación; a él solo le importaba una cosa y era él mismo.

—¿Le hablaste de mí?

La sonrisa socarrona en el rostro de Naruto persistió aún cuando Sasuke intentó borrarla con la frialdad de su mirada.

—No todo gira en torno a ti, Sasuke —dijo y extendiéndole el celular a la altura de sus ojos, añadió—: Tengo su número.

En la pantalla del celular del rubio se apreciaba la conversación vacía de Whatsapp con el nombre "Sakura-chan". En el pequeño círculo de la aplicación pudo apreciar –con mucho esfuerzo- a la chica de cabello rosa que vio en el museo abrazando a una rubia que cubría la mitad de su rostro con su cabello. Ambas chicas eran atractivas pero había algo en los ojos de Sakura que lo llamaba aún cuando solo se trataba de una fotografía. Ese verde… estaba seguro que no pararía de mezclar acuarelas hasta encontrar el tono más cercano a ese extravagante color.

Naruto quitó de improviso el celular de su campo de visión y empezó a tararear una melodía que estaba seguro la había inventado en ese momento solo para sacarlo de quicio.

—Felicidades —fue lo único que atinó a decir, dejando caer pesadamente su espalda sobre su cama.

—Le hablé de Gaara, Sasuke, no te quedan los celos. También le dije que te daría su número.

—¿Y qué te dijo?

—Parecía muy interesada en ti —contestó el rubio, con una sonrisa contagiosa en su bronceado rostro.

Sasuke bostezó exageradamente para disimular su nerviosismo. Muchas chicas se le habían declarado en el transcurso de su vida, incluso desde que estaba en el jardín de infantes; no tenía por qué alterarse, solo era una chica.

—¿Qué esperas? Escríbele.

Su pecho empezó a subir y bajar notoriamente. Sasuke se sentía expuesto y al lado de una persona tan burlona como lo era su mejor amigo, eso no podía significar nada bueno. Dejó su celular desbloqueado a su costado a propósito y se volvió a echar sobre la cama.

—Hazlo tú.

—¿Estás seguro? —preguntó Naruto, tomando su celular y empezando a hurgar en la galería de fotos.

Sasuke ladeó su rostro hacia el otro lado y cerró los ojos.

—Haz lo que quieras.

Naruto balbuceó algo y se puso manos a la obra. Empezó a agregando a su reciente amiga al celular de su mejor amigo. Sinceramente ella le había parecido una muchacha linda, aparentemente inteligente por cómo se expresaba y además a su amigo parecía interesarle, eso era mucho. Ella también era artista, danzaba y sus rasgos delicados y de tonos pasteles parecían pinceladas de acuarelas; tal vez por eso le había llamado la atención a Sasuke, siendo la acuarela su herramienta artística favorita.

Actualizó los contactos de Whatsapp del celular de su amigo y le dio clic al nombre de Sakura una vez apareció su foto en la lista de contactos.

—Hola nena, desde que te vi quedé impresionado por tus sensuales piernas. No puedo esperar el día para tocarlas y…

Sasuke se aventó contra Naruto dispuesto a quitarle el celular de las manos. Un forcejeo superficial y Sasuke logró tener el móvil en sus manos. Agitado, leyó el mensaje que Naruto había mandado: "Hola, soy Sasuke, amigo de Naruto, los dos chicos del museo".

—Imbécil.

Naruto se carcajeó unos segundos y recogió el celular que Sasuke había vuelto a dejar sobre el colchón.

—¿Quiere decir que apruebas esto? —preguntó Naruto sorprendido.

—Te dije que hicieras lo que quisieras. No me interesa.

Eso, en el lenguaje de Sasuke, era un "me alegra que lo hayas hecho porque yo jamás lo hubiera hecho".

—¿Ahora? —añadió Sasuke.

Naruto lo miró interesado, no había pensado que Sasuke se portaría como una quinceañera cuando le llegara la ilusión del primer amor. Dejó las bromas de lado e intentó calmarlo, no siempre era cruel con su mejor amigo.

—A esperar… las chicas responden después de tiempo, incluso si ya han leído el…

El celular de Sasuke vibró y ambos dirigieron sus miradas a la pantalla del aparato.

"Hola! Sí te recuerdo".

—¿Ahora?

—Cállate Sasuke y deja a los expertos trabajar.

El rubio tecleó algo rápido y le mostró el mensaje antes de enviarlo:

"Naruto me habló de ti, me pareces una chica interesante. Me preguntaba si te gustaría salir con nosotros este sábado".

—¿Nosotros? ¿Quién te invitó? —preguntó Sasuke medio en broma, medio en serio.

Naruto arqueó la ceja, retándolo con la mirada.

—Perdón pero ella es mi amiga no tuya, el que sale sobrando eres tú —acusó a Sasuke con el dedo para luego soltar una sonora carcajada—. Es broma, obviamente no iré, le dirás que me enfermé. Yo también le hablaré por mi celular para que la salida sea más creíble.

Sasuke captó el truco pero entonces objetó de nuevo:

—¿No es demasiado rápido para invitarla a salir? Pensé que solo le hablarías por mí y después de semanas la invitarías a salir.

La frente de Naruto se arrugó por el estrés que le estaba generando lidiar con un Sasuke ilusionado. Muchas veces había rogado al cielo por que su amigo dejara de ser un gruñón asexual pero esto no era lo que quería, ¡deseaba que le devolvieran al Sasuke insensible y desinteresado!

—¡¿Quieres tener novia?! Déjamelo a mí.

—Solo quiero hablarle; lo más probable es que cuando la conozca me deje de interesar.

Naruto rodó los ojos y apretó con el dedo pulgar la flecha de envío.

Apenas el mensaje fue enviado y confirmado por los dos vistos, Naruto y Sasuke se enfrascaron en una discusión sobre las posibilidades de que Sakura aceptara una invitación con ellos. Según Sasuke, eran nulas; ni siquiera lo conocía y su única interacción fue una mirada y su patética huida del museo. Naruto pensaba todo lo contrario, ¿quién no quisiera una cita con Sasuke? Todas las chicas (y algunos chicos) de la universidad morían por él; el chico era atractivo aunque tuviese un carácter terrible, pero allí Sasuke tenía otra ventaja, ella no lo conocía. Además iba a ir él, ambos habían congeniado.

Cuando Sakura contestó el mensaje; Naruto pudo autodeclararse como el vencedor de la discusión.

:_:

.

.

.


.

.

N/A: Estaba haciendo la estructura y esta historia tiene como 6 capítulos.

Gracias a quienes comentaron y disculpen la tardanza! Quiero terminar mis historias inconclusas este año, a ver qué tal me va.

Saludos :B