CAPITULO 2

Muchas gracias por seguir con esta historia, significa mucho para mi.

Bueno pienso seguir con la historia, pienso actualizar cada semana y si no puedo es por la escuela, pero los compensare subiendo 2 la siguiente semana.

Los personajes pertenecen a verónica roth

Que lo disfruten.

Pasamos por el control de seguridad sin detenernos. Al otro lado veo a cara. tiene muy amoratado un lado de la cara y lleva una venda en la cabeza, pero eso no es lo que me preocupa. Lo que me preocupa es su expresión de tristeza.

-¿Qué ocurre?- le pregunto

Cara niega con la cabeza

-¿Dónde está tris?

-lo siento, Tobías

-¿Que sientes qué?- pregunta Christina bruscamente- dinos lo que ha pasado

-tris entró en el laboratorio de armamento en lugar de Caleb- responde cara-sobrevivió al suero de la muerte y libero el suero de la memoria, pero… le dispararon. Y no saben si sobrevivirá , esta bajo coma y es probable que no despierte. Lo siento mucho.

Casi siempre soy capaz de distinguir cuando alguien miente, y esto debe ser mentira, porque tris esta bien, con sus ojos brillantes, sus mejillas ruborizadas y su cuerpo diminuto lleno de energía y fuerza, de pie bajo un rayo de luz en el patio interior. Tris sigue viva y bien, no me abandonaría aquí, solo, no iría al laboratorio de armamento para ocupar el lugar de Caleb

´´no´´ dice Christina, negando con la cabeza ´´no puede ser, es un error´´

A cara se le llenan los ojos de lágrimas

Entonces me doy cuenta: claro que tris iría al laboratorio en lugar de caleb

Claro que sí.

Christina grita algo, pero su voz suena lejana, como si mi cabeza estuviera bajo el agua. También me cuesta distinguir los detalles del rostro de cara, el mundo se hace borroso y pierde su color.

Ni siquiera puedo pensar en que tris puede acabar como Uriah, y si eso pasa, tendríamos que desconectarla, y no creo poder soportar algo así. E incluso podría ser yo el que la tenga que desconectar. No puedo. Simplemente no puedo.

No puedo hacer nada más que permanecer inmóvil; como si así impidiera que sea cierto, como si fingiera que todo va bien. Christina se dobla por la mitad como si no pudiera soportar su propia pena. Cara la abraza y…

Lo único que puedo hacer es permanecer inmóvil.

Cuando su cuerpo callo en la red, solo vi un borrón gris. La saque de ahí y comprobé que su mano era pequeña, pero cálida, y entonces se puso de pie frente a mí , baja, delgada y plana, sin nada destacable, salvo que fue la que saltó primero. La estirada fue la que salto primero.

Ni siquiera yo hice eso.

Su mirada era tan severa, tan insistente.

Tan bella.

Pero esa no era la primera vez que la veía. Ya la había visto por los pasillos del instituto, durante el falso funeral de mi madre y caminando por las aceras del sector abnegado. La veía sin verla; nadie vio cómo era de verdad hasta que saltó.

Supongo que un fuego que arde con tanta fuerza no puede durar.