Hola, espero y se encuentren bien, aquí les traigo un nuevo cap. Ojala y les guste, la verdad es que me costó mucho escribirlo, de verdad, de verdad espero que sea de su agrado.
Ranma ni ninguno de sus personajes me pertenecen, son propiedad de Rumiko Takashi =)
Para no confundirlos aclarare algunas cosas:
-esto significa que hablan los personajes-
Esto que son pensamientos
Una aclaración, Akane convertida en gato no habla, es igual que shampoo, por eso cuando se convierta y para evitar confusiones pondré sus pensamientos entre comillas y con letras negritas y cursivas de tal manera:
-"así piensa akane-neko"
En el capitulo anterior:
-"¿Pero que me pasa?"- miro a su alrededor, notando un pequeño detalle- esa es mi ropa?, que pasa? Yo…- justo en el momento en que volvió a girar, quedo de frente a un charco que había quedado en el área, por lo que inmediatamente vio su reflejo, cuestión que la dejo totalmente en shock.
Pequeñas patas, cola estilizada, afiladas garras, bigotes, orejas puntiagudas…
-"¡S-s-soy un…g-g-gato!"
-"No, puede ser, no puede ser, ¡soy un gato!"- Comenzó a dar saltos por todos lados totalmente desesperada, para posteriormente jalarse una y otra ves las pequeñas orejas puntiagudas.
-"E-es verdad, soy un gato…¡maldita Shampoo!"- un gran maullido se escucho por todo el lugar.
-"Muy bien Akane, cálmate, te convertiste al ser mojada con agua fría, ¿podría ser que esto fuera igual a…? ¡Agua caliente!, necesito agua caliente."- y así emprendió una carrera a toda velocidad hacia su casa.
Una vez que estuvo frente a su residencia, salto sigilosamente la pequeña barda que rodeaba su jardín e ingreso sin hacer el mayor ruido.
-"Parece que estoy de suerte, no hay nadie, mas importante aun, Ranma no ha regresado, bien, eso me da tiempo".-con un pensamiento mas optimista, comenzó a caminar hasta llegar a la sala de estar, pero de lo que nunca se percato es de que alguien si la había visto entrar.
-He, lindo gatito, ¿estas perdido?- se escucho una inesperable y dulce voz detrás de ella que la hizo saltar, logrando, así mismo, asustar a la otra chica, que para desgracia de la menor, traía cargando consigo una pequeña taza de té, cayendo esta irremediablemente sobre Akane.
Ese momento fue visto como si pasara en cámara lenta, Akane vio como la taza humeante se acercaba cada vez mas hacia ella, hasta que, irremediablemente se fue a estampar sobre su cabeza, haciendo que debido a la fuerza del impacto, ésta se rompiera y que todo el líquido que contenía cayera sobre ella.
-Auch, ¡quema!, estaba demasiado caliente.- lloriqueaba ahora una Akane humana, la cual, ni siquiera se había percatado que se encontraba totalmente desnuda ante su atónita hermana mayor.
-¿A-akane?, pero como…- Coloco su mano sobre su boca en señal de asombro, fue entonces cuando la menor fue consiente de su estado.
-Haaaaaaa.- un grito se escucho por toda la casa, seguido de fuertes y rápidas pisadas subiendo por las escaleras hasta perderse en el cuarto que le pertenecía a la chica de pelo corto.
Paso un rato antes de que Kasumi pudiera recuperarse dé la impresión, pero cuando lo logro, subió decidida a averiguar que le había sucedido a su hermanita.
Para ese instante, Akane ya se encontraba vestida y ahora se movía rápidamente por su habitación, arrojando sobre su cama varias de sus pertenencia sin ponerse realmente a analizar lo que ahí ponía.
-Akane-chan, ¿que ha pasado?- se detuvo al ver como su hermanita intentaba meter toda la sarta de tonterías que había puesto sobre su cama, en una pequeña maleta, sin éxito alguno.
-¿Te vas? Akane, por favor, explícame que esta pasando.- aunque como siempre su voz era dulce, esta sonó decida y de alguna manera un poco imponente.
-Es solo que yo… debo irme, al menos por un mes, estaré bien Kasumi.- fue su única respuesta, hasta que sintió como su hermana tomaba una de sus manos y la veía directamente a los ojos angustiada.
-Uff, esta bien Kasumi, te lo contare todo.- y así, en un abrir y cerrar de ojos, había platicado su frustrante experiencia del día a su hermana mayor.
-Entonces, ¿prácticamente eres como uno de los malditos de Jusenkyo?- pregunto aun confundida.
-Por lo que veo así es, tenia mis dudas antes de llegar a casa pero después de lo de la taza de té, estoy mas que segura, Kasumi, ¿entiendes ahora porque debo irme?, me convierto en ¡gato!, demonios, esa maldita me las pagara.- su enojo regreso con toda su fuerza pero tan pronto como llego se fue, no tenia sentido enojarse si no estaba la chinita para desquitarse.
-Pero Akane, no tienes que irte, yo sé que a Ranma no le gustan los gatos, pero él te aceptara o por lo menos estoy segura de que no querría que te fueras de casa por su causa, sabes que él te quie…
-¡No lo digas!, por favor Kasumi, esto no lo hago solo por él, también lo hago por mí, necesito un poco de tiempo para pensar las cosas, además bien sabes que no es cierto, él no me quiere.- un deje de tristeza inundo su cara.
-Akane, eso no es cierto...
-Si él me quisiera no se abría ido tras el agua del hombre ahogado el día de nuestra boda, ¡él me dejo plantada ahí Kasumi!, estoy harta de tener que ser siempre la tonta que va corriendo detrás de él, o peor aun, tener que sentarme a ver y esperar mientras él libra sus batallas hasta que me recuerda de nuevo.
-Akane-chan, yo…
-No esta vez Kasumi, este problema es todo mio, yo enfrentare todas la consecuencia, aunque la verdad sea dicha, la cosa no es tan grave, creo que lo único que necesito es poco de tiempo, quizás Shampoo lo único que hizo fue darme la excusa perfecta.
Y ahí estaba, esa era realmente la razón, Kasumi pudo ver el cansado rostro de su pequeña hermana, ella sabia que lo que decía era verdad, por mucho que el prometido de su hermanita la quisiera, había actuado mal el día de su boda y ella tenia todo el derecho de estar enojada, pero no era solo eso, ella sabia que su pequeña hermana amaba profundamente a su tonto prometido así que sin duda alguna esto también lo hacia para no afectarlo a él, o al menos tenia la certeza de que eso pensaba ella, no sabiendo lo que equivocada que estaba.
-Y ¿a donde piensas ir?- una vez que hubo comprendido la situación no le quedo mas remedio que apoyar a la pequeña, ya vería como se desarrollarían las circunstancias.
-Pues, ¿recuerdas a esos parientes lejanos por parte de Mamá?- una enorme sonrisa se dibujo en su rostro, una vez que vio que tendría todo el apoyo de su querida hermana.
-Te refieres a los tíos que viven en Kyoto, ¿esos que son medios raros, ya que dicen dedicarse a eliminar espíritus, monstros y cosas así?- pregunto algo preocupada por su respuesta.
-Los mismos, vamos Kasumi, recuerda que no son tan raros, nosotras pasábamos mucho tiempo ahí en verano, todo antes de que Mamá muriera.- nuevamente su mirada se volvió un poco triste.
-Esta bien, esta bien, llamare a los tíos para que te reciban, estoy segura que les encantara tenerte con ellos, siempre te adoraron pequeña.
-¡Muchas gracias!, hermana eres la mejo, pero debes hacerme un favor mas.
-Dime.
-Prométeme que no le dirás a nadie a donde fui, en especial al tonto de Ranma.
-Pera Akane, ¿que le diré a Papá?
-Dile que por solo esta vez confié en mí, asegúrale que estaré bien y que regresare en un mes, y que si insiste en saber más o en ir a buscarme nunca regresare.- dijo con pequeñas llamas en sus ojos.
-Creo que con eso se quedara quieto, jejeje.- una gota cayo por la sien de la mayor.
-Oye Akane ¿que es lo que tienes sobre el cabello?- pregunto Kasumi una vez que se fijo en el extraño objeto que colgaba de la cabellera de su hermana.
-¿Traigo algo en la cabeza?- por reflejo, toco sin cuidado sus cabellos, sin imaginarse que al objeto a que se refería Kasumi era un pequeño pero muy afilado pedazo de la taza de té que se hubiera roto en su cabeza un momento atrás, haciendo que irremediablemente esta se hiciera una pequeña pero profunda cortada en el dedo.
-Auch.- sacudió un poco su dedo, haciendo que una pequeña gota de sangre se derramara por el suelo, sin si quiera percatarse de ello.
-¿Estas bien?- pregunto una preocupada Kasumi.
-Si, es solo un rasguño, no es nada.- y restándole importancia al asunto comenzó a hacer su maleta de nuevo, pero esta vez con ayuda de su hermana.
Una vez que hubieren terminado, ambas se encontraban paradas en la parte de abajo, cerca de la entrada, ya con las maletas de la chica.
-Bien Kasumi, es hora de irme, si no podría llegar alguien mas, ahora que lo pienso, ¿en donde esta todo el mundo?- por primera vez se dio realmente cuenta de la ausencia de los demás.
-Papá y tío Genma fueron a los baños públicos y Nabiki dijo que tenia negocios que atender, ya sabes como es.- una dulce sonrisa se dibujo en su rostro.
-Si, como sea, si no me doy prisa perderé el ultimo tren a Kyoto, cuídate mucho hermana y gracias de nuevo, por confiar en mí.- abrazo tiernamente a su hermana en señal de agradecimiento y como despedida.
-Sabes que siempre te apoyare hermanita, cuídate mucho y toma esto por si acaso.- le entrego un pequeño papelito doblado a la mitad.
-En él he anotado la dirección de los tíos, voy a llamarlos ahora para avisarles que vas hacia allá, seguramente ira alguien a recogerte, pero por si algo pasara es mejor que sepas a donde dirigirte, ha y también toma esto.- le entrego un sobre con algo de dinero.
-No es mucho pero seguro te será útil para alguna emergencia.
-Gracias hermana, ¡eres la mejor!.- y nuevamente la abrazo.
-Ahora sí, debo irme.- y con sus maletas en mano y sin mirar atrás se dirigió decidida a la estación de trenes.
Mientras en otro lado de la ciudad…
Un chico, con el cabello amarrado en una trenza, caminaba un poco mal trecho de regreso a su casa.
-Rayos, ese estúpido cerdo si que me hizo enojar esta vez, ¡ja!, el muy tonto aun cree que me puede ganar, ni él, ni Mousse, mucho menos Kuno podrán hacerlo alguna vez, ojala y Akane me hubiera visto darles una paliza.- de repente una imagen se formo en su mente, una sonriente Akane gritaba con mucho animo el nombre del chico para darle ánimos mientras éste, ganaba fácilmente la batalla.
-¡Demonios!, se supone que me alejé por un rato para dejar de pensar en ella, pero tal parece que es todo lo contrario, rayos, será mejor que vaya a casa, pero que conste que me urge regresar porque tengo hambre, esto no tiene nada que ver con esa chica, soy totalmente capaz de permanecer lejos de ella.- Intentaba auto convencerse, cuando sintió algo extraño en su pecho, una mala señal.
-Akane...- fue lo primero que se paso por su mente, pero en ese momento un par de femeninas manos le apresaron el cuello en un forzoso abrazo.
-Ranma mi amor, debe ser el destino el que quiere vernos juntos, mira que cruzar nuestros caminos.- mientras decía esto, la chica de las rosas negras apretaba su abrazo.
-K-kodachi, suéltame, ¿que no ves que no puedo respirar?- forcejeo sin mucho éxito ya que la chica no daba su brazo a torcer.
-Uff, lo mas seguro es que esto es lo que sentí hace un momento, me pregunto como seria si fuera Akane la que hiciera algo así.- rápidamente el mundo de los sueños invadió su cabeza.
Imaginación de Ranma:
Ranma se encontraba sentado en medio del dojo, cuando sintió como era abrazado por detrás, de inmediato sintió como si una corriente eléctrica le recorriera todo el cuerpo.
-Ranma, mi amor, ¿en que piensas he?- la melodiosa voz de Akane lo dejo totalmente embobado en el acto.
-A-akane, ¿se te ofrece algo?- se encontraba totalmente sonrojado por la cercanía de la chica pero no hizo el mas mínimo ademan de alejarse, le encantaba estar así con ella.
-Nada, solo que te vi aquí tan pensativo y como te veías tan guapo, pues no pude evitar el querer abrazarte mi amor.- apretó un poco más sus brazos entorno al cuello del chico.
-Akane, yo…-giro para ver de frente a su prometida, pero sin romper su abrazo.
-Yo quiero decirte, que….- mientras decía esto iba acercando cada vez más sus labios a los de la chica. En eso estaba cuando de repente sintió como fue golpeado en la cabeza, cuestión que le regreso de inmediato a la realidad.
Fin de la imaginación de Ranma
-¿Pero que…?.- en ese momento se vio sentado sobre el pavimento sin entender bien lo que sucedía, hasta que observo a su amiga Ukyo, quien seguramente al intentar alejarlo de Kodachi, le dio "accidentalmente" un golpe en la cabeza.
-Oye tu, ¿como te atreves a acosar a mi Ran-chan de esa manera?, ¡me las pagaras!- y así nuevamente comenzó una batalla en donde el chico se entretuvo un rato mas.
Unas horas mas tarde…
-Maldición, escapar de esas chicas es mas difícil que vencer a Ryoga, Mousse y Kuno juntos, lo bueno es que al fin estoy en casa, me urge…cenar, si eso es, tengo mucha hambre.- entro con algo de desesperación a la residencia Tendo.
En cuanto puso un pie en la casa escucho el terrible llanto del señor Tendo que inundaba al mismo tiempo, con sus enormes riachuelos salientes de sus ojos, toda la habitación.
-¡Mi pequeña!, ¿Por qué?- oírle decir eso alarmo inmediatamente al chico, que sin ninguna delicadeza atravesó la habitación y tomo a su padre de la solapa levantándolo en el aire.
-¿Y ahora que ha pasado? ¿En donde esta Akane? ¡habla!.- grito a su asustado padre.
-Ha hola Ranma, que bueno que ya has regresado, ahora podremos cenar.- decía la mayor de los Tendo.
-¿C-cenar? Pero Kasumi, ¿acaso no esta Akane desaparecida?- pregunto totalmente confuso mientras veía como el llanto de su suegro solo aumentaba y dejando caer a su padre en el acto.
-No esta desaparecida, simplemente decidió tomarse unas pequeñas vacaciones, o eso es lo que Kasumi dice.- dijo sin la mayor preocupación, la mediana de las Tendo, mientras se colocaba en su lugar de siempre, dispuesta a cenar.
-¿V-vacaciones? ¿ahora? y ¿sola? ¿A dónde fue?- mil preguntas mas pasaban por su mente, pero esta fue las únicas que logro articular.
-Buuuuuuaaaaa, mi pequeña solo dejo dicho que estaría bien, que no nos preocupáramos y que regresaría en un mes, mas o menos.- ese era su suegro que aun seguía llorando a mares, inconsolablemente.
-¡UN MES!, ¿A dónde diablos se fue? Kasumi, ¡como pudiste dejarla ir sola! Sabes lo torpe que es.- le dio una mirada llena de reproche a su cuñada.
-Ella estará bien Ranma, tranquilo.- dijo calmadamente mientras servía la cena.
-La pregunta aquí, cuñadito, es: ¿estarás bien tu?- como siempre no podía faltar el comentario mordaz de la media de ellas.
-¿Yo?, ¿Por qué tendría que estar mal?- pregunto aun muy frustrado.
-Pues porque ahora tendrás que estar un mes sin mi hermanita, sin escuchar su voz, sin poder verla, sin saber realmente si esta bien o lo que es peor aun, sin saber que hace o… con quien lo hace.-las palabras anteriores de su cuñada lo habían dejado totalmente en shock, pero cuando escucho las ultimas, sintió toda una ola de emociones, ira, preocupación, celos, miedo, entre otras mas.
- E-ella no…. ¿q-quien en su sano juicio querría estar con una marimacho como ella? JAJAJAJA.- empezó a reír como tonto, totalmente descolocado, intentando aparentar.
-Pues yo conozco a varios que se morirían por un solo minuto con ella.- ahora vemos a un Ranma totalmente hecho una estatua.
-Buuuuuuaaaa, ¡mi pequeña!, Saotome, este podría ser el fin del compromiso, ella podría encontrar a alguien mucho mejor que su hijo.- este comentario fue como una puñalada para el ya de por si frustrado y asustado chico.
-Ho vamos Tendo, no se tan negativo, no hay nadie mejor que mi hijo, ¿de quien se podría enamorar su hija, teniendo a alguien como mi muchacho?- trato de calmar a su amigo.
-Quizás de alguien que la trate mejor, que no este rodeado de chicas, bueno creo que se conformaría con alguien que simplemente no la insultara.- nuevamente Nabiki hizo su intervención.
-¡Tendo, estamos perdidos!- ahora los dos amigos lloraban al unísono.
-Nabiki, deja de decir esas cosas, Akane solo fue de vacaciones, Papá, tío, por favor tranquilícense, ahora vamos a cenar.- al ver la comida, los dos "adultos" se recuperaron de inmediato.
-Yo solo digo lo que podría pasar, quizás si nos das mas datos, estaríamos mas tranquilos ¿o no cuñadito?- Ranma se quedo totalmente en silencio, pero interiormente rogaba porque Kasumi les dijera mas del paradero de su prometida.
-Ya he dicho lo necesario, ahora a cenar, Ranma, siéntate, te serviré en un minuto.
-Lo siento Kasumi pero no tengo hambre.-y ante la mirada atónita de los demás se fue directo a su habitación.
-Vaya, jamás lo había visto rechazar una comida, si que mi hermanita lo dejo mal.- fue el ultimo comentario que se escucho en la mesa, ya que extrañamente todos siguieron comiendo en total silencio.
En el cuarto de Ranma…
-¿Como demonios pudiste dejarme aquí solo Akane?, ¿Por qué quieres alejarte de mi?- se arrojó totalmente frustrado en su futon.
-Haaa, Kasumi dijo que debíamos de confiar en ella y esperar a que regrese, ¿confiar?, ¿que demonios quiso decir con eso?, yo confió en ella.- se restregó sus manos en su cabello en señal de frustración.
-Uff, un mes, bien, fácilmente puedo con esto, no necesito de esa boba para nada.- se levanto, dispuesto a salir hacia el dojo, un poco de entrenamiento lo ayudaría a ocupar su mente en algo mas.
En cuanto salió de su habitación se dio cuenta de que su entorno estaba ya oscuro.
-Vaya, parece que transcurrió mas tiempo del que pensé.- y sin darle mayor importancia intento seguir con su camino; apenas había dado el primer paso, cuando por inercia giro la cabeza hacia la puerta que pertenecía a la habitación de su prometida.
-Tonta…-y sin poder resistirse, entro en ella, al inicio abrió la puerta sigilosamente, como si Akane estuviera ahí y él temiera ser atrapado, pero después de unos minutos se convención de que el lugar estaba vacío y tristemente termino de entrar a la habitación.
La habitación se encontraba totalmente ordenada, como si todo estuviera ahí, pero lo mas importante faltaba y eso era algo que lo estaba volviendo loco, se sentó pesadamente en la cama de la chica y por un momento cerro sus ojos, sintió como su fragancia aun permanecía en el lugar, la desesperación lo inundó.
-¡Demonios Akane! ¿En donde rayos estas? ¡Déjame estar contigo!- de la frustración dio un puñetazo directo al suelo lo que lo hizo quedar medio hincado en el lugar, fue entonces cuando vio algo inusual en el lugar.
-S-sangre, ¡esto es sangre!- rápidamente salió como un poseso de la habitación, dirigiéndose a la planta baja donde sabría que encontraría a la mayor de las Tendo, la cual estaría recogiendo aun, lo ensuciado en la cena.
-¡Kasumi!, tienes que decirme en donde esta Akane, ¡ella esta herida!- tomo de ambos brazos a su cuñada y la sacudió como un loco mientras decía esto.
-R-ranma, ¿quieres calmarte un momento por favor y explicarme lo que pasa?- la acción del chico realmente la tomo desprevenida.
-¡Sangre!, había rastros de sangre en su habitación, e-ella esta herida y yo no estoy ahí para protegerla, Kasumi por favor, ¿en donde esta?- dejo hablar al chico miedoso que existía en él solo cuando se trataba de su prometida.
-¿Sangre?, ha, eso debió deberse al accidente de la taza.- logro pensar una vez que el chico la hubiera soltado.
-¿Accidente con la taza?- aunque se calmo un poco, que la palabra accidente tuviera que ver con su prometida era algo que no le gustaba.
-Heee…si, veras le serví un poco de té a Akane en su habitación pero accidentalmente deje caer la taza, ella quiso recoger los pedazos con la mano y se hizo una pequeña cortada, nada grave, ¿ves que no tienes nada de que preocuparte?- aunque lo que mas odiaba era mentir, era necesario para calmar al muchacho.
-¿Qué no hay nada de que preocuparse?, Kasumi, se hirió con una taza, ¿como rayos crees que va a sobrevivir sola?- estaba frustrado, enojado y temeroso.
-Tal y como lo hizo antes de que tu llegaras Ranma.- esta respuesta dejo totalmente callado al chico.
-Sabes, Akane no es tan débil como crees, si la apoyaras en lugar de insultarla te aseguro que ella podría mejorar en cualquier cosa que se propusiera, ¿no crees que merece que confíes mas en ella?- por primera vez estaba siendo un poco dura con el chico, pero tenia la sensación que si no lo hacia así, él nunca lo entendería.
-Bueno, yo…-no sabia que decir ante la aptitud de la mayor.
-Ese es otro problema Ranma, cuando se trata de Akane no eres capaz de hablar con sinceridad, ¿crees que tu amor oculto será suficiente para mantenerla a tu lado?
-Yo no la am…
-Vamos Ranma, los dos sabemos la verdad, el problema es que das por hecho que por ser tu prometida, es su deber amarte, pero no es así, si no le dices la verdad o lo que es peor aun, si no se lo demuestras, podrías perderla.
-Yo no…, por favor Kasumi, solo dime en donde esta.- no quería seguir enfrentando toda esa verdad, no sabia como.
-Si no la quieres, ¿para que quieres saber en donde esta?, lo siento Ranma, pero no pienso dejar que sigas insultando y pisoteando la autoestima de mi hermanita, si no eres capaz de afrontar la verdad ante nadie, no eres digno de ella.- y así sin mas, se fue de ahí.
Por un buen rato se quedo parado en el mismo lugar, la casa estaba totalmente en silencio, lo dicho por la chica resonaba una y otra vez en su cabeza.
-"no es su deber amarte", "podrías perderla".- esas dos frases eran las que mas lo torturaban, de tan solo imaginarse el poder perderla por culpa de un imbécil o de que no lo amara, lo llenaba de un miedo que solo podía compara a cuando la creyó muerta.
-Maldición, ¡eso jamás va a pasar! Akane es solo mía, nada ni nadie va a evitar que encuentre a mi futura esposa, ni siquiera Kasumi.- Como siempre su inmadurez le había evitado entender lo que la mayor le había querido decir.
A la maña siguiente, Kasumi se levanto temprano, como siempre, con una linda sonrisa, dispuesta hacer el desayuno y el resto de las tareas para la familia.
Se dio una rápida ducha y después de ponerse su típico atuendo, descendió a la primera planta, pensaba que en lo que prepararía para el desayuno, cada idea la ponía mas contenta pero su sonrisa se desvaneció al entrar en su cocina.
Todas las cacerolas, cucharas, cucharones y demás trastes, estaban regados por todo el lugar, al igual que mucha de la comida que había en el refrigerador y en la alacena, incluso había rastro de comida en el techo, y en la pared del enfrente había escrito con salsa de tomate un mensaje:
-"Kasumi, por favor dime en donde esta Akane".- no era una petición era una amenaza y ella lo sabia.
-Ho cielos, esto será difícil.- y resignada comenzó a recoger el lugar.
Continuara…
Hola, primero que nada quiero agradecer a mi amiga Jorgi san por sus consejos, gracias a ella pude ver otra perspectiva de mi historia, ojala y le guste este cap.
Quiero aclarar que algo sobre Ranma en este cap. Todos sabemos que él es un muchacho inmaduro y eso es lo que quise plasmar, aunque ame a Akane sigue siendo igual, no va a cambiar con ella hasta que no cambie él, tiene que poder aceptar ante los demás lo que siente por la chica, estoy segura que cuando logre superar su vergüenza de que los demás lo sepan será totalmente capaz de demostrarle su amor a la chica =P
Bueno o al menos eso es lo que pienso en esta historia jajajja
Porfa déjenme sus reviews, como siempre lo digo, sus palabras son mi motivo para seguir escribiendo
A todos los que leen mi fic y más aun a los que se toman la molestia de dejarme un review…
¡Arigato!
