Los personajes no me pertenecen, de serlo asi estaría escribiendo esto. ¿No verdad?
Aclaraciones: el texto narrador
"el texto" pensamientos
-el texto- diálogos
(El texto) Autora
2º capitulo "LA SOLUCIÓN AL AYER"
Kagome se sorprendió al encontrar Inuyasha esperándolo detrás de la esquina y mucho menos se esperaba a que se ofreciera para llevarla a su casa, pero pensándolo bien con lo que habían pasado en el maldito elevador era de esperarse de que haiga creado un laso algo fuerte, tal vez esto los llevara a convertir su relación de empleado-jefe a amigos. Quien sabe la vida cambia en cada respirar.
Kagome negó con la mano la oferta tan tentadora de Inuyasha, pero no aceptaría subirse al carro de un casi desconocido, no importaba que se hubieran quedado encerrados juntos varias horas en un incomodo elevador.
Después de adelantarse al maravilloso automóvil de Inuyasha, sintió como una mano se reposaba en su hombro y la obligara a voltear, Kagome presento resistencia sabiendo claramente quien era, pero otra mano la jalo del brazo derecho haciéndola voltear de una manera brusca que casi hace que pierda el equilibrio.
Inuyasha la miraba con recelosa cara, le había ofrecido llevarla hasta su casa y ella se había negado¿A que le tenía miedo¿Acaso le tenía miedo a él? "Estúpida, de seguro piensa que me quiero propasar con ella".
-Señor Taisho ¿Por qué me detiene?
-me he ofrecido llevarte hasta tu casa, y tu me das la espalda
-no vio que le negué con la mano, además yo puedo irme sola
-A estas horas, no sabes los peligros que corres por estas calles tan tarde, pequeña.
-Bueno tal vez no las conozco, pero conozco claramente las que corro con usted
-¿Me tienes miedo, pequeña¿crees que voy a intentar violarte o algo por el estilo¿Qué clase de hombre crees que soy? Anda súbete de inmediato- Jalo el brazo de Kagome con más fuerza y arrastrándola tras de si la subió al carro cerrando con fuerza la puerta de este y poniéndole llave.
Kagome trato de abrir la puerta pero esta estaba cerrada por fuera, trato de encontrar los seguros, pero este tipo de autos se basaban en las apariencias asi que esos detalles se mantenían escondidos por el simple hecho que no encajan con el diseño. Pero en el momento en que decidía entre golpear la ventana para romperla o romper la cabeza de Inuyasha cuando este entrara. Pero se detuvo al pensar mejor, se quedo viendo hacia sus piernas mientras que sostenía entre sus manos su pequeño bolso.
Inuyasha entro en el auto momentos después, para encontrarse con una Kagome nerviosa, se sentó puso en marcha el auto y fue acelerando despacio
-¿hacia que dirección, pequeña?
-Hacia la derecha y luego derecho hasta la calle principal contra esquina de la decima
-A ya veo¿Ahí es donde vives?
Kagome asintió con la cabeza con un pequeño movimiento, mientras Inuyasha hacia un alto en el semáforo.
Inuyasha volvió a hacer un alto enfrente de un edificio muy alto, de un color marón, de seguro uno de esos edificios de departamentos. Kagome hizo un intento por buscar la palanca de la puerta pero como anteriormente le había sucedido no la encontró, volteo a ver Inuyasha que mantenía una sonrisa burlona entre dientes. Cosa que a Kagome no le agrado para nada. Quiso golpearlo, quiso empujarlo hasta matarlo pero se volvió a detener, "por que me hace esto" fue lo que pensó Kagome mientras Inuyasha oprimía un botón en la puerta de su lado.
Salió del auto lo más rápido que pudo, volteo a ver a Inuyasha dentro del carro, pero este se había delatando y ya estaba del mismo lado del auto que ella, la tomo del brazo como lo había hecho anteriormente y la beso, era un beso apasionado de esos de que con solo verlos te quedas sin aire, al principio Kagome callo hipnotizada por el contacto de sus labios, entonces recordó con la forma con la que había acabado su anterior acercamiento en el elevador y se separo de él inmediatamente.
-¿Por qué haces esto? –Dijo Kagome después de golpear con el bolso el cuerpo de Inuyasha
-No lo se, solo me nace…
-Pero es que no sabes que me das miedo…
-¿Acaso te he lastimado?
-No, pero… -Se quedo dudando
-¿A caso no sientes lo mismo que yo?
-Claro que no, tú eres mi jefe y solo te conozco un día ¿Qué te hace creer que yo puedo sentir algo por ti?
Inuyasha se dio media vuelta de deslizo una mano por cabello negro, volteo su cara que mostraba una sonrisa de secretismo, se quedo mirando a Kagome…
-Es que tú me miras de esa manera
-¿qué manera? –Dijo Kagome algo curiosa
-De esa
Kagome no podía entender de qué manera lo miraba, ya que ella sabía que su mirada era la misma que le hubiera dado a cualquier persona o eso pensaba.
-Mira cuando tu me miras lo haces de una manera muy diferente a la que la hacen las demás, en todas las mujeres en las que he tenido contacto me miran con un poco de pación, de deseo, pero tu me miras diferente y supongo que es por que sientes respeto a hacia mi pero pequeña ¿me estas entendiendo?
Kagome solo dio la vuelta y se dirigió hacia la puerta con una actitud de cansancio, se había aburrido de la palabrería de su jefe Taisho, ya no soportaba más su presencia. Inuyasha la siguió pero cuando ella entro en el edificio se dio por rendido y solo deseo que llegara la hora de entrada para volver a verla.
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Eran las seis de la mañana, el sol ya se había anunciado en el cielo desde hace rato, Inuyasha se levantaba de su cama con cansancio, solo había dormido un par de horas tras su terrible despedida con su actual secretaria, ahora que pensaba mejor las cosas se dio cuenta de la horrorosa situación que se había creado con Kagome.
-Maldito¿En que estaba pensando anoche? –dicho esto, Inuyasha se dio un golpe con la palma de la mano en la frente dejándolo con un leve tono de rojo en ella, rápidamente se puso de pie, llevaba puesto solamente unos bóxer azules, se dirigió al cuarto del baño, se dio un breve vistazo en el espejo (los hombres también pueden ser vanidosos) y al ver agradable rostro se dirigió a la ducha, ya fuera de ella se puso una camiseta de manga corta blanca y unos pantalones azul marino al juego con unos zapatos negros.
Desayuno, no importa que haiga desayunado (siendo hombre y soltero no creo que se preocupe mucho por eso) salió de su casa, miro por última vez el interior como para comprobar que nada se le olvidaba, la cerro con llave y salió en si auto rojo con dirección a sus oficinas.
Subió al elevador, recordando cada instante de lo sucedido solo hace unas pocas horas. Hasta ahora había ignorado a todas las personas ya que iba muy sumido en sus pensamientos de auto regaño. Al llegar a su piso camino lentamente hacia su oficina al abrir la puerta se encontró con una bella Kagome que ya estaba trabajando, llevaba un traje de oficina, de color azul marino y camiseta blanca. Inuyasha se quedo prendado en su cabello, lo llevaba en una larga trenza que terminaba en su cadera. Se la imaginaba usando eso solo como ropa. "pero en que estoy pensando, soy un estúpido" pensó el joven Taisho
-Va parece que nos pusimos de acuerdo, señor – Con eso Kagome saco a Inuyasha de su trance
-A si –dijo para dar una respuesta a algo que sinceramente no había entendendido – Hola
-Bueno días S-E-Ñ-O-R –dijo Kagome para dar a notar esa palabra "insignificante"
-¿Y que tienen de buenos eh Srta. Higurashi?
(A continuación pondré un dialogo y lo que piensan nuestra pareja)
-Bueno nada recordando lo de anoche - "Asi que todavía no piensa pedirme perdón"
-Lo de anoche tenía que suceder – "sigue enojada, que niña tan terca"
-¿En verdad eso cree? – "Cálmate Kagome no debes demostrarle que te gusto"
-Si, es parte de nuestro destino – (o lo que la escritora decida XD) "Pero agradecería que se repitiera"
-No creo en el destino, o al menos no creo que lo controle todo - "Demonios se ve tan apuesto"
-A con que eso cree, y ¿se hacia llamar Miko? – "Ya Kagome ríndete a mis brazos"
-No era Miko por querer serlo ¿Sabes? Lo hacía por mi familia y por el Templo Higurashi- "¿Tenías que mencionar eso?"
Entonces Kagome se adelanto con algunos papeles en las manos hacia la oficina de Inuyasha, él la siguió sorprendido. Ya adentro de la oficina Kagome dejaba los papeles en el escritorio y se dirigió hacia la puerta pero el ambarino la detuvo del brazo la jalo como lo hizo en la noche y la coloco frente a él.
-¿QUÉ DEMONIOS TE PASA?- Le dijo histérico a la ex miko, apretó más el brazo de ella para que evitar que se fuera.
-Me haces daño – Kagome gimió de dolor, Inuyasha bajo su mirada, quedando sus ojos escondidos en el flequillo. Suspiro librándose de su enojo y la soltó. Kagome solo retrocedió un paso para alejarse del alcance del ambarino.
-lo siento –Lo dijo quedamente para luego irse a sentar a su respetiva silla en la parte de atrás del escritorio.
-Inuyasha –Kagome se acercaba lentamente cabizbaja al escritorio. –Inuyasha, lo de anoche fue algo que realmente nunca olvidare, nunca realmente estado de eso manera junto con un hombre, pero de vez de entender, no nos conocemos "como quisiera que esto no fuera verdad" eres mi jefe y no me quedare por mucho tiempo. Lo recuerdas.
-Claro que lo recuerdo y tienes razón. Lo mejor será olvidarlo todo- Se soltó riendo a carcajada abierta.
-¿Y ahora de que te ríes? –Pregunto Kagome exaltada, mientras que golpeaba con sus manos el escritorio.
-de lo que me acabas de confesar, pequeña- Kagome no entendía, pero aun asi al ori la palabra "pequeña" hizo que se sonrojara
-JA asi que nunca has estado con un hombre¿Quién iba a decir que yo iba a ser el primero?
-Eso no eso es gracioso, TONTO –Salió de la oficina furiosa.
-Feh, que miedo me da enojada, es como un moustro, desde ahora tratare de no… -Pero al ver lo que tenía en su escritorio dejo lo que estaba haciendo para concentrarse en su trabajo.
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Kagome salía de su oficina, se dirigió hacia los elevadores pero le saco la vuelta por cierto accidente que le sucedió solo la noche anterior, se sintió exhausta, miro su reloj rogando que ya fuera la hora de salir, pero no, todavía le quedaban una hora y antes de irse tenía que entregarle las citas para el día siguiente de Inuyasha.
Los pisos más abajo se encontraba una cafetería, era la primera vez que Kagome la visitaba, se acerco al mostrador. La cafetería era atendida por una joven de cabello largo color caoba, usaba una traje en tonos rosas y negros algo ajustado en las caderas.
-Buenas tardes¿en que puedo servirle?-Dijo Sango tras el mostrador
-A hola, bueno me da una café doble y un capuchino, por favor – asentó Kagome
Sango se dio media vuelta y encendió la maquina del capuchino.
-Tú eres la nueva asistente de Inuyasha Taisho ¿Verdad?
-Si – Acertó Kagome –Si inicie ayer- Soltó un suspiro deprimente.
-¿Te pasa algo?
-Lo que pasa es que tal vez renuncie
-Tan malo es…
-Lo que pasa es que mi jefe es un pesado
-Te refieres que se te insinúa, he sabido que es algo mujeriego
-Bueno… -Se quedo pensando –La realidad yo no he tenido la oportunidad de hablar mucho con él, solo para lo de trabajo y su infinidad de llamadas, las cuales la mayoría son de mujeres con las que sale…
-De verdad, ya lo suponía. Sabes ahora que lo pienso siempre han venido mujeres muy bellas por estos lugares, sabes que es peor, que tiene un buen gusto en mujeres ese pervertido…
-Por cierto, puedo hacerte una pregunta
-Si claro la que quieras
-Bueno… esto… yo quería que me dijeras si llevas trabajando mucho tiempo aquí
-A eso, si tengo tres largos años¿Por qué?
-Entonces también has de conocer a Miroku ¿Verdad? –Kagome miro el rostro de Sango que se había puesto rojo -¿Dije algo malo?
-¿Por qué lo preguntas?
-es que te has puesto roja
-No, no me suceda nada. Pero dime que quieres saber
-Es que quiero saber como me lo puedo quitar de encima, cada vez que mira, lo hace de una manera extraña y me da pena quejarme con mi jefe
-A eso es –Sango apretaba el puño al saber que su Miroku coqueteaba con otra chica –bueno es sencillo
-¿Entonces sabes una forma?
- si, es fácil dile que ya tienes novio, él no suele meterse con otros hombres, es un cobarde –Se rio victoriosa.
-Muchas gracias –Dijo Kagome mientras que tomaba los recipientes con café que Sango le ofreció, pago y se fue.
-Que chica, tener que trabajar entre dos hombres de la calaña de estos dos, pero que envidia… -Soltó un suspiro que rápidamente fue cortado por un cliente que llamaba la atención de Sango.
Kagome ahora no le saco vuelta al elevador, ya que subir las escaleras cargando con las bebidas no era muy conveniente. Para su suerte se encontró con el elevador vacio asi que no tubo problemas en llegar. Entro en su oficina dejo su capuchino en el escritorio y se dirigió a la oficina de Inuyasha.
Toco tres veces antes de entrar y que tras la puerta el joven Taisho y abrió la puerta con la mano libre y entro en la habitación, Inuyasha se encontraba sentado en su silla hundido hasta la cabeza en papeleo, Kagome no se explicaba de donde salía tanto papeleo y si solo era una empresa de publicidad.
-Aquí esta su café- Kagome dejo el café sobre el escritorio, pero antes de que apartara la mano, Inuyasha poso la suya sobre la de ella creando asi un contacto que no debía de suceder.
Inuyasha bajo la hoja que tenía y miro directamente a Kagome a los ojos, ella quiso apartar la mano, pero la de Inuyasha ya la tenía prisionera con la suya, era un apretón no muy fuerte pero lo bastante como para detenerla.
-Por favor no –Susurro Kagome, más para ella misma que para el ojiambar de enfrente
-Kagome, lo siento de verdad. No fue mi intención eso nunca debió de haber sucedido, tu y tu no debemos –
-Es verdad no debemos y es por eso que le pido que me suelte –Inuyasha vio sus manos unidas y tras un leve sonrojo la soltó
-Señor Taisho- el levanto la mirada hacia ella –me retiro si no quiere algo más
-A si ya puedes volver a tu escritorio, señorita Higurashi. –volvió a hundirse entre sus papeles.
Kagome salió de la oficina, se recargo en la puerta exhausta y suspiro aliviada, regreso a su escritorio y el día siguió normal. Cuando llego la hora de irse Kagome, miro como Inuyasha salía de su oficina apurado "de seguro tiene una cita con una rubia despampanante" pensó Kagome deseando que Inuyasha tropezara frente a ella para alegrarle la noche. Pero claro esto último no sucedió seria demasiado bueno para la protagonista ¿no creen?
Bueno esto lo dejare hasta aquí no se enfaden estoy corta de inspiración por ahora y agréguenle que estoy escribiendo como tres fic más (uno es un epilogo y este y otro son de Naruto, el último lo subiré ya que este terminado jajaja)
Bueno pasasen al botoncito y dejen un mensaje se lo agradecería eternamente…
Abiyasha…. sayonara
