"Recuérdame" – Capítulo 2
- ¿Encontraron algún número telefónico entre toda su documentación? – preguntó el doctor, quien llevaba dos horas con la paciente. Salía de la sala y se quitaba la mascarilla - ¿Algo? – volvió a preguntar mientras se sentaba en una silla del pasillo junto al doctor interno.
- Encontraron un número que no tenía buzón, no nos contestó jamás y otro número contestó hace poco…dijo ser una amiga y ya viene para acá… - explicó el joven. Comenzaba la práctica en el hospital de Chiba, se sentía aún nervioso y quería hacer las cosas bien por lo que él mismo se encargó de avisar por teléfono sobre el accidente de la joven de tan solo 23 años.
En un lugar posiblemente no muy apartado de aquel hospital local, se encontraba una joven bebiendo una taza de té. Se había levantado temprano para tener aquella reunión con su socio de empresa, que futuramente sería su marido.
- Sabes perfectamente que no me casaría contigo si no hubiese un contrato prenupcial que tu papá firmó hipotecando los pocos bienes que tenía a cambio de que saldáramos sus enormes deudas – decía un hombre de unos 30 años. Estaban en una sala de un estilo antiguo japonés.
Ambos se encontraban bebiendo té mientras se aproximaban a hablar de lo que sería el futuro matrimonio. En la mesa se encontraban unos documentos y estaba el diario el cual tenía dentro de sus titulares "Derrumbe en carretera de Chiba provoca accidente".
En la esquina de aquella sala se encontraba una mujer de unos 70 años que había sido la criada de toda la vida de Takanori. La mujer se encontraba sentada en aquella esquina y solo se levantaba para servirles el té.
Shizuru se encontraba mirando el reflejo de su taza, se preguntaba si acaso todo lo que estaba haciendo estaba bien, sin embargo, estuviera bien o mal, no tenía más opciones. Su madre se encontraba enferma, su padre debía una millonada y la única forma de solucionarlo todo era casándose. Había amado y admirado toda la vida a su padre, mas se sentía desilusionada de él, ya que sentía que prácticamente la había vendido, la había prostituido en su lecho de muerte.
- Creo que las obviedades no es necesario explicarlas – sonrió Shizuru con una mirada muy apagada. Se preguntaba cómo se encontraba Natsuki, si acaso se encontraba bien. Había cambiado su celular, por lo que ignoraba si la había llamado, y ya no estaba abriendo su correo personal, únicamente el del trabajo. No es como que Natsuki no hubiese sabido que ella tenía un correo electrónico especial para su trabajo, pero sabía que la peli cobalto era tan despistada que posiblemente ni siquiera tenía internalizada dicha información, sin embargo, y para su desgracia, todo lo que estaba sucediendo le rompía cada segundo que pasaba un poco más el corazón y creía genuinamente que llegaría el momento en el que ya no podría soportarlo más.
- Vaya…hubo un choque cerca de aquí – comentó Takanori mirando el diario – la carretera que conecta con Kyoto es tan peligrosa – mencionó mientras lo dejaba en la mesa.
- Que lamentable… - musitó la castaña sin importarle realmente qué había sucedido.
POV Mai
Me llamaron por teléfono de un hospital y quise creer que se trataba de una mentira, de una estúpida estafa telefónica, sin embargo, no era cierto, Natsuki se había tenido un accidente.
Al cabo de una hora llegué donde estaba ella, Tate me llevó. Llegamos hasta el hospital y mientras una chica de la recepción me pedía que no corriera por los pasillos, yo buscaba al doctor Sakuragi. Al cabo de pocos minutos logré encontrarlo y pedirle que me explicara qué demonios había sucedido.
Había chocado, había un letrero de peligro de derrumbe y Natsuki no lo vió. Terminó cayendo más de 5 metros y se terminó rompiendo el casco. Tenía 5 costillas rotas, una pierna y se había quebrado la clavícula. El golpe en la cabeza la tenía con coma inducido, había perdido demasiada sangre, el pronóstico no era muy alentador, pero estaban trabajando las 24 horas del día para mejorar dicho pronóstico. Había que esperar el resultado de unos exámenes para saber si es que acaso tenía algún daño cerebral…estaba aterrada por Natsuki.
Fin POV Mai
- Todo es mi culpa…Tate – decía Mai mientras comenzaba a llorar - ¡Maldición! ¡Yo le dije que fuera a ver a Shizuru! ¡sabía que estaba mal! ¡Sabía que no estaba pensando! ¡Y le dije que fuera igual! ¡Por qué?! – decía mientras se agarraba la cabeza y Tate la abrazaba con tristeza, tenía mucha pena, se sentía realmente desesperada.
- Pero Mai… - le acarició sus manos – fue un accidente…todo esto fue un accidente – intentaba explicarle
- ¡Debo llamar a Shizuru! – decía desesperaba entre llanto mientras comenzaba a llamar – El número al que usted intenta llamar no existe - ¡Mierda! ¡Shizuru por qué mierda no contestas! – gritó desesperaba mientras se agarraba la cabeza - ¡Necesito comunicarme con Shizuru como sea! – Tate la agarró de los hombros y la abrazó fuertemente
- Mai…tranquila – tomó el rostro de la joven de cabello naranjo – Vamos a comunicarnos con Fujino-san, lo haremos como sea – besó la frente de su novia - ¡Tranquila mi vida!
- Tate…Tate… - lloraba abrazaba a él – si a Natsuki le pasa algo jamás me lo voy a perdonar…¡¿por qué mierda no la llevé yo donde Shizuru?! ¡¿Qué mierda tenía en la cabeza?! – sollozaba en los brazos de su novio.
- Vamos a comunicarnos con Shizuru…tranquila – decía preocupado, con bastante seriedad.
- ¿Pero cómo? No contesta el teléfono… - lo miró mientras lloraba
- Hablaremos con Reito-san – dijo Tate – la buscaremos como sea…ya lo verás… - le sonrió – Natsuki es fuerte… - besó los labios de su novia – Natsuki siempre lo ha sido…
POV Shizuru
Takanori se puso a hablarme de un accidente en moto en la carretera, de La bolsa, que los nuevos negocios que podríamos hacer luego de casarnos. Me fue inevitable ponerme a pensar en todas las cosas bellas que había vivido junto a Natsuki…realmente poco y nada me importaba…Sentía que mi corazón se estaba desangrando…sentía que no me cabía la pena en el corazón.
Recuerdo cuando me fui a estudiar a Tokyo, lo hice con mucho dolor porque sabía que posiblemente no volvería a ver a Natsuki, sin embargo, ella había sido bastante clara conmigo, ella no quería nada más que una amistad, y como solo éramos amigas, debía ser consistente en mi discurso y no exponerla a situaciones que sabía que ella no quería.
Para mi grata sorpresa, al poco tiempo de haberme ido a vivir a aquel departamento de Tokyo que tan buenos recuerdos me traería, apareció Natsuki tocando la puerta con una mochila y dos cascos – Vine a verte…¿Puedo pasar? – recuerdo que preguntó de la forma torpe y sincera que ella tenía. ¿Qué si podía pasar? Natsuki podía vivir ahí si quería. Venía aproximadamente una vez al mes, a veces venía cada dos meses, pero siempre que venía me hacía la persona más feliz de la tierra. Había momentos en los cuales se acercaba tanto a mi que quería creer que realmente estaba dejando aquel umbral de "amistad" de lado, pero al pasar los minutos volvía a ser la misma de siempre, la misma persona que me exigía que la viera solo como una amiga. ¿Acaso podía hacer eso? No podía, podía fingirlo, podía no hablarle de mis sentimientos, pero me era imposible no verla como la persona más importante de mi vida, por la que estaba dispuesta a entregar mi vida si era necesario.
Las cosas comenzaron a complicarse cuando apareció una tal Arika. Era compañera de universidad de Natsuki y solía llamarla casi todos los días. Desde el momento que me dijo su nombre y me comenzó a hablar de ella, comencé a sentir como un fuego interno ardía de forma casi enfermiza en lo más profundo de mi corazón. Temía lo peor, y dentro de lo peor, temía no aguantarme los celos y terminar matándola.
No lo soporté más y decidí ir a Fuuka a ver a Natsuki, ahí conocí a la famosa Arika y me di cuenta que efectivamente estaba enamorada de mi Natsuki, podía verlo claramente, sin embargo, también me di cuenta que ella era tan torpe que no se había dado cuenta.
- No sabía que Natsuki era una rompecorazones… - recuerdo que le comenté en una feria de la primavera. Por supuesto Natsuki me ignoró completamente, quizás ni siquiera entendió exactamente a qué me refería, pero yo creo que esa chica realmente la amaba. Aquella noche en la feria, para mi sorpresa y quizás la de todos, Natsuki tomó mi mano por un rato. Yo sentía que quería volar, íbamos caminando de la mano, su mano era algo fría, pero me hacia sentir tantas cosas que posiblemente mi temperatura corporal habría subido 10 grados por el solo hecho de sentirla tan cerca. Ella esa noche se veía radiante, se reía mucho de lo pésima que era con la pesca milagrosa, recuerdo que intentó recoger un peluche para mi pero jamás lo logró, incluso se puso a discutir con el dueño del puesto, y se puso a decirle que su juego estaba arreglado. Posiblemente era cierto, después de todo Natsuki era una Hime, sin embargo, a mi ese peluche no me importaba, me importaban las ganas que tenía ella de dármelo…era hermoso todo lo que ella hacía.
Años después Natsuki me confesaría que me había dado la mano porque había muchas chicas detrás de mi y ella se había puesto celosa. Natsuki sinceramente no era una persona muy celosa, al menos muy pocas veces lo demostró, posiblemente las veces que yo la molestaba con mi club de fans cuando ella decía que se quedaría el viernes en la noche jugando en casa. A veces me costaba entender que ella realmente necesitaba su espacio. Cuanto daría por volver todo ese tiempo atrás y disfrutarlo nuevamente. Tengo la impresión de que lo disfruté tanto como pude, pero podría haberlo apreciado aún más si hubiese sabido que solo duraría 3 años.
Recuerdo aquella noche que discutimos, me salí de control, le dije muchas cosas que tal vez no eran mi intención, que estaba harta de sentir que Natsuki no asumía que nuestra relación realmente no era una simple amistad. Sentía que todo el mundo lo notaba menos ella, o quizás…todo el mundo lo notaba pero ella prefería fingir demencia.
Aquella noche Natsuki me dijo que no quería ilusionarme, que no quería hacerme creer cosas que realmente no eran. Aquella noche no lo aguanté más, tomé tu rostro y besé tus labios como jamás en la vida me había atrevido. Aquellas infinitas veces a tu lado, incluso aquellas infinitas veces que había dormido a tu lado, que me habías terminado abrazando en la noche y había quedado a escasos centímetros de ti, todas aquellas veces se habían juntado en ese momento. Supongo que ni siquiera estaba pensando, mis manos se impusieron a la razón y mis labios se juntaron con los tuyos. Temía un rechazo, temía que todo terminara en una cachetada que por supuesto asumía que quizás si la merecía…pero no…en vez de una cachetada recibí la respuesta a aquel beso. Creía que estaba soñando pero no, estabas tú besando mis labios, devolviéndome la vida. Dijiste que te daba miedo que te conociera bien y me terminara alejando de ti pero ¡Por Dios! Yo te amaba tal como eras…todas las formas que conocía de mi Natsuki las amaba, sin distinción.
Así pasaron las semanas y en realidad prácticamente no volvimos a hablar del tema. Actuábamos de forma normal, como las amigas que no éramos, pero tampoco como novias o algo parecido a eso. Te fuiste a quedar un fin de semana a mi casa, estábamos viendo una película que realmente a mi me gustaba, estaba concentrada viéndola cuando de pronto sentí como tu mano comenzó a acariciar el dorso de mi mano. Estabas apoyada en mi pecho viendo la película y de pronto sentí un cubo de hielo pasar por mi espalda cuando alzaste tu rostro y quedaste a escasos centímetros de mi…hice lo mismo y te quedé mirando, para cuando me di cuenta estabas besándome. Así estuvimos un tiempo, entre besos que nos dábamos cuando llegaba la noche, pero después de eso no me daban ganas de pedir explicaciones…pues me daba mucho miedo perderte debido a mi insistencia.
Llegó el día de mi cumpleaños y recibí un mensaje de Natsuki, me había invitado a un restaurante que yo amaba. Llegué posiblemente 20 minutos antes de la hora citada, pedí un té, lo que no sabía es que terminaría bebiendo 4 tazas de té esa noche. Al cabo de dos horas asumí que Natsuki no llegaría, lo extraño de todo eso era que ella no me contestaba el celular, tampoco tenía llamadas perdidas…¿Acaso me había dejado plantada?
Llegué a mi casa en un estado de bastante desilusión – debo admitir – me puse a leer un libro mientras pensaba en lo triste que era la situación, estuve llorando un poco pues me preguntaba si acaso Natsuki se había arrepentido de todo lo que había pasado…¿Y qué tantas cosas habían sucedido? Tal vez para ella no significaban la gran cosa…Me puse a tomar un par de vasos de vodka, eran vasos muy pequeños, no quería emborracharme como idiota por Natsuki, tenía que verme digna a pesar de la decepción. Iban a ser las 12 de la noche y ni rastros de ella, cuando de pronto la puerta se abrió…era ella. Natsuki venía totalmente mojada, su cabello estaba húmedo, sus mejillas estaban rojas por el frío y en sus manos traía unas rosas a mal traer ¿Qué había sucedido?
- No me vas a creer lo que sucedió… - dijiste al mismo tiempo que dejé aquel sofá en el cual estaba postrada y decidí correr a abrazarte, el alma me había vuelto al cuerpo por fin, te abracé tan fuertemente que sentí que casi podía sentir tu cuerpo por completo. Al cabo de unos segundos luego de besarnos me pediste que fuera tu novia…simplemente no podía creerlo ¿Acaso podía ser el día más feliz de mi vida?
Fin POV Shizuru
Flash Back
- Ara ara…Natsuki fue muy cruel… - quedó mirando a la joven peli cobalto y acarició la mejilla de esta.
- Shizuru se me fundió el motor a mitad del camino ¡Lo juro! – explicó la peli cobalto
- ¿Y Natsuki no recordó que los celulares los inventaron para comunicarse con las personas? – le sonrió - por ejemplo…para este tipo de eventualidades…
- No tenía señal en la carretera…además se me acabó la batería del celular…lo lamento – la quedó mirando fijamente – Shizuru ¿No vas a responderme? – preguntó con temor - ¿Estás enojada conmigo?
- No… - la abrazó fuertemente – no puedo creer lo que me estás pidiendo… - confesó con felicidad - ¿De verdad crees que esto es lo que quieres? Ser novia de esta loca…? – le sonrió y abrazó fuertemente, llevó los brazos de la joven motociclista hasta su cintura – Estoy segura que no he hecho publicidad engañosa…Sabes como soy…
- sí… - Natsuki le sonrió y llevó las manos hasta su rostro – y sí, creo que estás loca – se rio al mismo tiempo que Shizuru – pero porque eres hermosa y sigues enamorada de mi…no tiene sentido…
- estoy enamorada de la mujer más bella del mundo…en todo sentido… - se acercó y volvió a besar sus labios. Se sentía nerviosa de la situación, pero se sentía segura en los brazos de Shizuru y además quería hacerla sentir segura.
Las flores cayeron al piso, la peli cobalto tomó en brazos a la castaña y la apoyó en la primera pared que encontró mientras comenzaba a besarla sin parar, al mismo tiempo que sentía como su ahora novia le quitaba la chaqueta y esta caía al piso.
La motociclista comenzó a besar el cuello de la amante del té, era un olor exquisito el que emanaba de su cuerpo, su mentón tiritaba de los nervios, pero mientras más la besaba, más segura se sentía de todo lo que quería entregarle a Shizuru. Entre besos y caricias terminaron llegando a la habitación de la cumpleañera.
- ¿Estás segura de esto? – preguntó Shizuru, entre un jadeo que intentaba disimular, mientras miraba sonrojada a la motociclista - ¿Estás segura de que quieres esto? – quedó mirando a Natsuki. Ella estaba sentada en la cama y Natsuki estaba parada frente a ella, cuando de pronto se quitó la blusa que traía puesta.
- Sí… - suspiró nerviosa Natsuki, quien se sentó en las piernas de Shizuru y continuó besándola. Las manos de Shizuru se fueron a la cálida espalda de Natsuki, tocaron sus hombros, su nuca, su larga cabellera, sentía que se la estaba comiendo a besos.
Entre ambas existía un pequeño vaivén que hacía que la menor se meciera encima de su novia, la que con cada roce la apretaba un poco más a su cuerpo, llenando de deseo su corazón.
- T-te…te a-amo… - era un gemido ahogado el que intentaba ocultar Shizuru. No podía creer lo que estaba sucediendo, pero tenía claro que no quería parar. Se preguntaba en qué momento había merecido todo lo que le estaba pasando. Tener a Natsuki de esa manera era algo que jamás en la vida había imaginado que podría suceder, sin embargo, todo ello estaba sucediendo.
- Te amo… - con la ronca voz que la caracterizada. La peli cobalto se incorporó un poco y se recostó en la cama con la castaña. La miró emocionada – Te amo…te amo tanto… - le sonrió emocionada, mientras sentía que la felicidad la tenía frente a su nariz. Se sentía realizada.
- ¿Estás segura? – preguntó Shizuru, quien veía a la joven con una respiración pesada y las mejillas sonrojadas producto de todo lo que estaba pensando.
- Sí… - sonrió nerviosa – Shi…Shizuru… - tomó el rostro de la joven mientras la miraba con vergüenza – yo…sé que es obvio, pero…jamás he estado con nadie… - desvió el rostro, a lo que la castaña sonrió - ¡No te rías!
- Lo siento…pero me matas cuando te sonrojas… - besó la mejilla de la peli cobalto – tendré cuidado… - besó la frente de su novia.
Fin Flash Back
- ¿Doctor? – preguntó Mai con angustia - ¿Cómo sigue? – decía con los ojos llorosos.
- Aún no podemos decir nada al respecto – explicó mientras le tomaba el hombro – yo le juro que haré todo para que su novia se mejore… - le sonrió con esperanza
- No…no es mi novia – sonrió con tristeza – es mi amiga…
- Lo…lo siento… - susurró el doctor – cuando llegó al hospital alcanzó a decir algo…susurró algo así como que no la dejara alguien… - la miró preocupada – ella no vio el letrero…supongo…además por la proyección de los golpes, iba a un exceso de velocidad…lamento decir – dijo de solemne manera el doctor.
- ¡Mai! ¡Mai! – llegó Tate por el pasillo – ¡Encontré el número de Reito-san! – decía esperanzado el rubio.
Flash Back
Shizuru continuó besándola mientras comenzaba a irse nuevamente al cuello de Natsuki, tomaba fuertemente la cintura de ella y procedía a acariciarla. Natsuki se puso encima de su novia y quedó mirándola por algunos segundos – ¿Por…por qué…eres tan…tan linda? – Shizuru tras escuchar esto sintió que se podía morir de amor en ese mismo instante, realmente Natsuki era demasiado tierna con ella. Luego de decir esto continuó besándola mientras la menor comenzaba a meter sus manos por debajo del vestido de Shizuru, lentamente esta comenzaba a sentir como a su cuerpo le comenzaba a subir la temperatura, debido a que el tacto de Natsuki era demasiado intenso. De su cuello se fue al lóbulo de su oreja y lo mordió, Shizuru en ese momento se preguntó si era lo que Natsuki quería, que qué debía hacer en ese momento, sin embargo, la peli cobalto la tomó del cuello y se puso debajo de ella, rodeándola por el cuello mientras la tomaba de la nuca para dirigirla a su propio cuello. Shizuru obedecía con vehemencia. Ambas se sentaron y continuaron besándose. Natsuki la quedó mirando, su respiración estaba agitada, estaba sonrojada, sin embargo, volvió a meter sus manos dentro del vestido de Shizuru y comenzó a acariciar sus piernas, subiendo por su abdomen hasta cerca de las costillas, la apretaba fuertemente mientras Shizuru comenzaba a recostarla, atrayéndola a ella.
Los besos continuaban mientras Natsuki comenzaba a subir hasta los senos de Shizuru, la cual se sentía en el cielo, sentía como una pequeña carga eléctrica iba de su corazón hasta su entrepierna. Natsuki sentía lo mismo, sin embargo, era algo que nunca en su vida había sentido y eso era algo que la tenía ensimismada en la mirada penetrante de su novia. La motociclista sentía como los pezones de Shizuru estaban completamente erectos y eso le daba ganas de lamerlos, pero le daba demasiada vergüenza. Terminó por sacarle completamente el vestido, hasta verla desnuda, estaba demasiado nerviosa, sus manos tiritaban. Shizuru se separó un poco de ella, quien quedó en silencio unos segundos. La amante del té iba a decir algo pero se sorprendió al sentir como Natsuki se iba a sus senos y los comenzaba a besar lentamente.
- Na-Natsuki… - la joven gimió sutilmente. Se sentía de maravilla, nunca en su vida habría imaginado que Natsuki la estuviera dominando, la estuviera haciendo sentir que no sabía que hacer más que disfrutar las caricias de su novia.
- ¿Es…está bien así? – preguntó ella luego de besarle los senos para mirarla algo avergonzada.
- si... – le sonrió y comenzó a besarla a ella. Shizuru la tomó del cuello y continuó besándola. Natsuki la acostó y tomó sus manos e hizo que la tocara.
- Vas a matarme… - sonrió Shizuru, quien continuó sintió que podía morir del éxtasis en ese mismo minuto.
- Me encanta que me toques… – confesó la motociclista y la miró a los ojos para besar sus labios.
- Te amo mi Natsuki…y quiero…quiero demostrarte que eres hermosa…que me encantas…que te quiero…que eres la única persona que deseo en mi vida - besó nuevamente sus labios. La peli cobalto se sacó muy avergonzadamente su camisa, haciendo que Shizuru quedara pasmada ante tanta belleza.
- Hazme tuya…por favor… - Dijo haciendo enternecer a Shizuru, la cual tomó ambas manos y quedó mirando su abdomen, su pecho, su rostro; la joven era hermosa.
- Natsuki es hermosa – Mientras acostaba a Natsuki y comenzaba a besar sus costillas, su abdomen. Ambas se quedaron mirando unos segundos, estaban muy excitadas, se podía notar en la mirada de ambas, que brillaban, que estaban iluminadas, con ganas de sentirse en la otra. Continuaron besándose por un largo rato, no hacían más que eso, besarse, sus respiraciones era lo único que llenaba el silencio de aquella noche de lluvia de Tokyo.
Shizuru besaba cada centímetro del abdomen de Natsuki, excitándose cada vez que esta soltaba un gemido ahogado acompañado de su nombre. Tenía sus brazos entrelazados al cuello de ella, se sentía completamente entregada.
- Dame más… - Realmente escucharla así la hacía sentir en las nubes, Natsuki era realmente perfecta, era hermosa, no sabía qué hacer, no sabía si tocarla o continuar mirándola, no quería que ella notara cuanto estaba babeando por verla, así que comenzó a rozar sus pezones con la punta de sus yemas, haciendo que esta dirigiera sus manos a la nuca de la amante del té para guiarla hasta sus senos y comenzar a besarlos.
La motociclista estaba experimentando un cumulo inexplicable de placer, sentía que cada momento que pasaba le era un poco más difícil respirar.
- Shizuru… - la joven la miró – soy tuya… - la comenzó a besar nuevamente, mientras que su novia la recostaba y comenzaba a besar entera, sentía como la piel de Natsuki ardía por completo, depositaba besos en todo el cuerpo de ella, para luego llegar a sus labios y continuar. Se acercó a su oreja y mordió su lóbulo – Shi-zu… - la joven con mayor intensidad de apretaba al cuerpo de la kiotence, comenzando a usar sus uñas y marcando suavemente su espalda.
Shizuru comenzó a bajar por el ombligo, hasta llegar al pantalón que portaba Natsuki, la miró unos segundos y ella sumamente excitada se mordió el labio de manera inconsciente y le pidió – sigue… - accionando el botón de "fin de autocontrol" de la joven amante del té, la cual delicadamente le sacó los pantalones, mientras acariciaba las piernas de la menor. Al mismo tiempo, Natsuki continuaba acariciando a Shizuru, cuando de pronto metió su mano dentro de la ropa interior de la joven, sintiéndola sumamente húmeda. Al sentir esto la joven de ojos rojos, sintió que la vida se le iba y luego volvía. Tenía su boca entreabierta. Tomó a Natsuki completamente y la recostó, comenzando a bajar por su abdomen, dirigiéndose directamente a su entrepierna, tocándola con su propia boca, sin embargo, a Natsuki no le bastó pues quería que la sintiera completamente y con sus manos se sacó la ropa interior que traía puesta y dejando con ataque al corazón a Shizuru, la cual la quedó mirando con duda – si…sigue… - estaba entrando en suma confianza con su novia, la cual abrió un poco las piernas de Natsuki y se dirigió hasta ella para comenzar a lamerla. El primer contacto entre su lengua y el clítoris de la peli cobalto le supo a gloria, sentirla tan húmeda era algo maravilloso que jamás en la vida se habría imaginado. Posiblemente ni en los sueños más húmedos que alguna vez había tenido con Natsuki se comparaban a la maravilla que estaba experimentando en aquel momento. Continuó rápidamente mientras los gemidos de Natsuki se comenzaban a volver cada vez más intensos. Con sus manos tocaba la nuca de su amante para profundizar el contacto. Realmente en ese estado había olvidado completamente como se respiraba, lo que estaba sintiendo por Shizuru era único, era especial, era maravilloso, se sentía querida, se sentía amada; sentía que todas las dudas que alguna vez había tenido se esfumaban para siempre, en ese instante.
Shizuru dejó su trabajo para volver a los labios de Natsuki, un beso que tenía sabor a ella, por lo que se sonrojó completamente pero ahora a pesar de la vergüenza sabía lo que quería, quería ser completamente de ella, quería que fuera Shizuru quien marcara su vida. Se levantó y continuaron besándose por algún rato, se tocaban completamente. Natsuki se recostó y comenzó a sacarle la ropa interior a Shizuru. Cuando ya ambas estuvieron completamente desnudas Shizuru volvió a los senos de Natsuki y los masajeaba y mordía suavemente. Ambas se quedaron mirando unos momentos, la tensión aumento pues sabían lo que seguía.
- Sigue… - gimió la peli cobalto.
- yo… - la joven tragó saliva algo nerviosa – Natsuki…Te amo… – musitó la castaña.
Shizuru quedó mirando fijamente a Natsuki, intentando demostrarle en aquella mirada todo el amor que le profesaba. Con su mano izquierda – siempre izquierda - tomó la mano derecha de la peli cobalto, entrelazando sus delgados dedos con los de ella. Con su otra mano llevó uno de sus dedos hacia los carnosos labios de Natsuki, los delineó lentamente y posteriormente comenzó a acariciar con su mano el pecho de la joven, su cintura, su cadera, hasta por fin llevar a la bendita intimidad de Natsuki, al cual se aferró completamente al cuerpo de Shizuru, le abrazó la espalda y comenzó a arañarla sutilmente para luego de que entrara un segundo dedo ese sutil abrazó se volviera en un feroz abrazo, Natsuki chupaba con frenesí el cuello de Shizuru, por lo que esta internamente pensaba que realmente eso no pasaría desapercibido al día siguiente – Shi-Shizu…Shizu…m-me encanta… - confesaba la joven con algo de vergüenza – si…sigue…sigue…por favor…
La kiotence continuaba moviéndose dentro de Natsuki, moviendo sus caderas al compás de aquella danza que ambas bailaban, la cual cada vez se volvía más rápida y los gemidos de Natsuki se volvían el coro de los ángeles para la amante del té.
– Si…si…sigo? – preguntaba Shizuru entre gemidos pues la pierna de Natsuki rozaba con su entrepierna dándole una caricia exquisita en su clítoris.
- S-si…si…si…gue…. - Para Natsuki estar con Shizuru así la hacía completamente feliz, sin embargo, sentía que su excitación estaba llegando a su punto.
Shizuru miró el pasado y se dio cuenta que podía ser amada, que todo lo que había tenido que esperar para ser feliz valía la pena en aquel instante. Sentía que Natsuki le estaba dando el mejor regalo de cumpleaños del mundo. Sentía que ese 19 de diciembre no lo olvidaría jamás en la vida, que si tenía que esperar de nuevo todo lo que había esperado le daba lo mismo. Dos años esperando al amor de su vida se habían vuelto una insignificancia para todo lo que estaba experimentando en aquel momento. Sintió como la motociclista la apretó completamente, dejándole marcas de uñas que pensaba, no saldrían con facilidad de su piel.
- Shi-Shizu…Shizu! Sí! Te amo…¡Te amo tanto! - posterior a eso sintió una corriente eléctrica recorrer todo su cuerpo, había tenido un orgasmo provocando una presión que se alojaba en lo más profundo de su corazón y terminaba en la punta de sus pies. Se dio vuelta automáticamente quedando en el pecho de la castaña, quien le sonrió con sus ojos llenos de lágrimas.
- muchas gracias… - besó sus labios y posteriormente cerró los ojos mientras las lágrimas continuaban cayendo por sus mejillas. Su Natsuki…su motorista favorita.
Fin Flash Back
- ¿Estás bien? – preguntó Takanori al notar que una lágrima caía por las mejillas de la castaña.
- Lo siento! – la joven se levantó algo incómoda, realmente haber recordado su primera vez con Natsuki la ponía así. De un momento a otro una puntada en su corazón hizo que comenzaba a latir muy fuertemente - ¡Takanori! ¿Podrías prestarme el diario por favor? – lo quedó mirando fijamente. El alto moreno quedó mirando a la castaña y se acercó a entregarle el diario, sin embargo, la señora de 70 años se acercó a servir el té y debido a su vejez, sin querer la mujer roció parte del agua hirviendo fuera de la taza.
- ¡Discúlpeme! - decía mientras tomaba el diario local y lo ponía en la mesa para que absorbiera el agua caliente.
- No…no se preocupe – dijo Shizuru algo incómoda, sentía que debía leer el periódico.
- Si quieres te traigo otro periódico – comentó Takanori de forma amable.
- Ne…necesito ir a tomar aire…permiso – le sonrió y se fue hasta el jardín, quedó mirando el cielo y tocó su pecho – Natsuki…¿Estás bien…? – se preguntó a si misma con pánico. Suspiró un poco y comprendió que debía ser solo un delirio. Natsuki iba a estar bien, eventualmente estaría bien.
Hola hola! Aquí viene un nuevo capítulo de "Recuérdame", el fanfic del concurso del fandom de Mai Hime Latinoamérica. Quiero agradecerles a todas las personas que han comentado esta historia y me han dado su apoyo para este concurso. Realmente no tengo palabras para agradecer a todos quienes amablemente me han dado su apoyo, agradezco cada uno de sus comentarios, me hace feliz y de corazón, me llena el alma (sí, si tengo alma).
Espero de todo corazón que les guste haya gustado este capítulo que hice con todo el corazón del mundo para ustedes.
Les mando un besito esquimal a toda la gente y no olviden votar por Mari Morson opción 5. Pueden concursar por una cita con Shizuru marcando Morson al 8022 luego de comentarme esta historia (Ojalá fuese así, incluso yo concursaría xD).
