Kuro miro su mano en el pomo de la puerta con una expresión cansada. Afuera, su hermano y Eve estaban teniendo un pleito. Era lo único que le faltaba, soportar a Lawless y su violento ángel. Por ningún motivo debería abrir esa puerta y dejar entrar a esos invasores.

-¡Mi cabeza realmente duele! ¡Todo porque Ángel-chan no puede tener su pierna tranquila!

Tal vez si los dejaba en el frio, el Eve con problemas angelicales se aburriría y patearía a Lawless devuelta a su nido.

-¡Nii-san!¡Abre la puerta!

Solo tenía que dar la vuelta, volver a la habitación, transformarse en su adorable forma de gatito y acurrucarse a un lado de Mahiru a esperar que le baje la fiebre.

-¡Nii-san! tengo la medicina de tu Eve aquí.

Y solo esas palabras hicieron detener la marcha de Kuro hacia el cuarto. Miro la puerta con cierta molestia y se devolvió. Bufó con cansancio y abrió.

-¿Sabes el frío que hace aquí?

-¿Que pasa Neko-san? ¿Para que necesitas la ayuda de este ángel?

Él no pidió la ayuda de ninguno de esos dos, pero tampoco se los diría. Miro las manos de su hermano y este sostenía una pequeña bolsita. Lawless capto la mirada y, sonriendo, levanto la bolsa a la altura del rostro de su hermano.

-¿La quieres, Nii-san? tendrás que dejarnos entrar.

Kuro arquero una ceja. Sabía que con mucha facilidad podría quitarle la medicina y simplemente dejarlos en el olvido. Pero tampoco era tan mal hermano. Además, no quería moverse mucho. Tener la puerta abierta hacia que el frío aire entrara y le calara los huesos.

-No hagan escándalo. Mahiru está dormido.

Hyde simulo un cierre sobre su boca y entro con una sonrisa seguido de su ángel, quien simplemente llevaba sus manos en los bolsillos y miraba con curiosidad el departamento.

Kuro cerró la puerta y los siguió al comedor. Lawless dejo la bolsita en la mesa mientras trataba de calentarse las manos.

-¿Como supieron?

El rubio miro a pereza que hurgaba con la bolsa y sacaba unos pequeños sobres.

-All of love nos contacto diciendo que Shirota Mahiru estaba enfermo y Nii-san necesitaba nuestra fabulosa ayuda.

Kuro no le prestó mucha atención a sus palabras, estaba más concentrado en ver qué rayos eran esos sobres y cómo se usaban.

-Es medicina en polvo. Solo se hierve agua y listo.

Lawless se acerco para tomar un sobre en lo que su Eve se sentaba en el sillón y prendía la TV. Kuro los miro, ambos estaba inusualmente tranquilos. Casi como si hubieran captado el ambiente de tranquilidad que necesitaba el castaño.

Se giro con un sobre en mano y fue por el hervidor.

-Es extraño ver a Nii-san moverse tanto ¿Tan mal está tu Eve? Realmente estas preocupado ¿Cierto? Si Ángel-chan se enfermara yo no me preocuparía tanto-

-Lawless.

El mencionado borro su sonrisa a la voz profunda del mayor. Y siguió con la mirada la mano extendida de este.

-Si sigues ese pasillo llegaras a la puerta.

Y Hyde hizo un intento de sonrisa forzada. Ya capto la indirecta de no molestar a su hermano si su Eve se encontraba enfermo.

-Oye rata de mierda ¿Aun no te has ido?

-¡¿Tu también me estas echando?! Y si yo me voy, tu también licht-tan!

-Neko-san necesita de una presencia divina en casa. Obviamente el que sobra eres tú, rata mierdosa.

El primer Servamp chisto molesto. Solo esperaba que Mahiru no despertara, de lo contrario si se enteraba que habían visitas, estaba totalmente seguro que se levantaría para atenderlas. Y él no quería eso. Solo quería que el castaño descansara y se recuperara, de lo contrario para mañana solo tendría de desayuno su ramen. Y no es como si se quejara de comerlo, pero realmente ya estaba acostumbrado a desayunar la comida casera a manos de Shirota. Y para ese entonces, ya la extrañaba.

Mientras esperaba hervir el agua. Llevo la mirada a su pequeño hermano molesto. Este ya había dejado de discutir y estaba sentado a un lado de su Eve, y miraban juntos un documental de gatos y perros. Y aunque el rubio miraba totalmente aburrido el programa, el chico a su lado casi juraba que le veía brillitos en sus ojos. Totalmente emocionado por las pequeñas y adorables criaturas que veía.

Sus sentidos se agudizaron cuando sintió que alguien se ahogaba. Dejo el medicamento y todo lo demás en la cocina -ante la atenta mirada de su hermano- y fue al cuarto solo para encontrar a Mahiru tosiendo con dificultad. Se acerco con rapidez y poniendo una mano en su pecho y otra en la espalda, trato de darle golpecitos para ayudarlo a calmarse.

Se permitió el mirarlo con extrema preocupación. Shirota ardía en fiebre -mas que cuando lo dejo solo- y tenía el pijama totalmente húmedo. Hacia muecas dolorosas cada que tosía, y su cuerpo se estremecía ante el minino cambio de temperatura.

Sintió una mirada, y giro el rostro hacia la puerta solo para encontrar a Lawless mirándolo curioso con medio cuerpo asomado en el marco.

-Se ve realmente mal ¿Cuando enfermó?

Kuro lo miro y soltó un suspiró, tratando de calmarse y no mostrarle lo inútil que se sentía a su hermano.

-Hoy. Hace unas horas.

-La medicina de Lujuria es realmente buena. Un día Licht-tan también enfermo, le dimos una misma medicina y a la hora ya me estaba golpeando.

No sabía si creerle a la medicina -por hacer semejante milagro- o creerle a su hermano por semejante estupidez. Ángel-chan siempre pateaba a su Servamp. Estuviera o no enfermo. O eso creía. Pero al menos agradeció internamente el que su hermano le dijera que su Eve se recuperaría pronto.

-Iré a prepararla.

Y desapareció en la luz del pasillo. En el cuarto del castaño, la luz estaba apagada y era tenuemente iluminada con los destellos del corredor. Afuera ya había anochecido y la lluvia parecía haber empeorado, al igual que la salud de su pequeño Eve.

Le toco la frente, retirando sus cortos mechones y secando el sudor. Al menos la tos de Shirota había pasado.

Se levanto tomando nuevamente esa pequeña toalla y salió rumbo al baño para mojarla. Paso por la cocina viendo a Lawless debatiéndose entre llenar una taza con agua y viendo el interior del refrigerador. Se detuvo y miro molesto a su hermano.

-¡¿Qué?! Ángel-chan tiene hambre y si no le preparo algo me golpeara y haremos un desastre mayor. Estoy siendo considerado Nii-san.

Kuro no quiso escucharlo más y siguió su camino. Mojo el pañito y salió. En la cocina la taza con la medicina estaba lista. Y mientras Hyde preparaba unos improvisados omelette, Licht estaba sentado esperando en la mesa mientras jugaba con un 3DS.

-Oye rata de porquería. Samanta se está muriendo.

-No de nuevo, Licht-tan.

Kuro entro al cuarto y entre cerró la puerta. Dejo las cosas en el velador y encendió la lamparita. Tomó la toalla y doblándola en dos -pues era pequeña- la coloco sobre la ardiente frente del castaño.

La taza humeante con la anti-gripal lo esperaba, pero antes, tenía que cambiarle esa húmeda pijama. Al menos la parte superior. Se giro buscando en los cajones del ropero la primera prenda para dormir. Al tenerla se acerco al chico y quito las cobijas hasta la cintura. Mahiru se removió ante la ausencia de calor sobre su cuerpo.

Uno a uno fue abriendo botón por botón la camisa. Cada vez con más lentitud hasta llegar al último con sus manos algo temblorosas. Se detuvo, sin soltar el ultimo y miro hacia la puerta. No veía a Hyde ni a su Eve, es más, a lo lejos escuchaba algunos regaños de su hermano y los utensilios de cocina.

Miro a Mahiru, y este jadeaba mientras tiritaba la mandíbula. Trago saliva sintiéndose nervioso de pronto ¿Porque se sentía apenado? Hace una hora estuvo a punto de dejar desnudo a su Eve, y ahora solo le quitaba la pijama. No sabía...

No. Si sabía. Y precisamente por eso estaba tan nervioso.

Con movimientos titubeantes desplegó el ultimo botón y le abrió la prenda. Y frunció el ceño sintiendo un tenue calorcito en el rostro. Porque fue capaz de ver completamente como la piel de Shirota se volvió chinita ante el cambio de temperatura, y sus pequeños y sonrosados pezones se endurecían, mas un gemido ahogado saliendo de sus -algo resecos- labios.

-K-Kur...o

Y el mencionado se petrifico sintiéndose pillado haciendo la mayor maldad en el mundo. Retrocedió un poco cuando vio que los adormecidos ojos avellanas se abrían y lo miraban.

-M-Mahiru...yo no.

Pero tan pronto como los abrió, los volvió a cerrar cansado. Inclino el rostro a un lado haciendo que la toalla resbalara y cayera sobre la almohada.

Kuro lo miro sin respirar, y sin quitar sus manos de la prenda abierta del menor. Cerro la boca y trago con una dificultad infinita la saliva. Meneo la cabeza y se llevo una mano al rostro, soltando el aire retenido.

No tenia por qué preocuparse tanto. Mahiru estaba dormido, y si despertaba simplemente podía camuflarse con que estaba agonizando. Además, no estaba haciendo nada malo. Solo le cambiaría esa ropa.

-Que maldito fastidio.

Respiro profundo.

Su Eve enfermo estaba siendo el detonante a sus más bajos instintos. Así que serenándose, se giró a encontrar al chico y con cuidado lo sentó. Mahiru no despertó y siguió respirando con irregularidad, y Kuro le quito la prenda -usando esta misma para quitarle el sudor del pecho y espalda- para después, ponerla la nueva y seca pijama.

Al acostarlo dejo una mano en la mejilla ardiente, viendo como Shirota nuevamente buscaba refrescarse con su -casi siempre- baja temperatura corporal.

Llevo la mirada a la taza y con cuidado la guió a la boca del chico. Contrajo un poco las cejas al ver como intentaba darle el liquido al menor.

Mahiru inconscientemente sintió el caliente líquido y al intentar tragar, una nueva tos lo embargo. Tosiendo con más fuerza que antes, el fluido se deslizo por la comisura de sus labios, y Kuro retiro la taza antes que ahogara a su Eve.

Espero que Mahiru se calmara nuevamente mientras miraba el vapor de la medicina saliendo de la pequeña tacita.

Shirota le está dando demasiados dolores de cabeza. Ha tenido que soportar todo el día -más de lo necesario- todos los problemas del chico, añadido el caminar y ejercitarse demás. Definitivamente, mañana no pensaba ayudar en nada, permanecería acostado; durmiendo o jugando, tal y como él había planeado estar su tranquilo sábado.

Así que ¿Por qué no mejor darle la vendita medicina a Mahiru y simplemente descansar después?

Cuando lo miro sintió nuevamente un pequeño rubor en su rostro, pero ya simplemente estaba cansado. Arto de todos esos sentimientos que subían y bajaban su pulso cardíaco. Tenía una tonta y -tal vez- agradable idea. Si Shirota se enfadaba, pues él simplemente se haría el muerto. Si su Eve decidía pegarle con su Lead pues entonces era hora de correr. Pero al menos sabia, que en ese momento, el chico no podría hacer nada contra él.

Con eso en mente, agarró la taza y -sin mirar al chico- bebió de la medicina sin tragarla. Agarró el mentón de Mahiru y sin más unió sus bocas. Con los dedos trato de separar sus labios, lo suficiente para hacer entrar el liquido. Shirota gimió.

Se separó, sólo para ingerir más de la medicina y volver a la boca de su Eve. Repitió el proceso una tercera vez y en ese momento uso su lengua para guiar la sustancia al interior, y supo que había cometido un error. Mahiru abrió mas la comisura de sus labios, permitiendo a su Servamp el explorar su calidez.

Kuro recorrió con su lengua buscando la contraria. En algún punto dado, había dejado la taza en el velador y ahora estaba encima de Mahiru solo besándolo, haciendo que tanto la saliva de ambos -como restos de la medicina- resbalaran de sus bocas hacia la almohada.

-K...ro.

Había perdido los estribos, y el tener a su compañero gimiendo su nombre lo perdía mas. Si en algún momento se confundía con sus acciones y palabras, ahora simplemente dejo que la razón se fuera al caño. Simplemente dejo a sus impulsos actuar.

Que el arrepentimiento llegara mañana si quería.

El beso se había vuelto más apasionado. Ahora ambos ósculos se encontraban y jugaban entre sí en aquella ardiente cavidad. Explorándose inexpertamente, pues tanto Eve y Servamp, era el primero que daban. Kuro no quiso pensar en que le estaría robando el primer beso de Mahiru. Simplemente se apoyo más en la cama y llevo una mano al vientre del durmiente castaño.

-Nng...

Al separarse, un pequeño hilito de saliva unía sus sonrojados e hinchados labios. El casi imperceptible vapor del calor en Mahiru rosaba la boca de Kuro, acariciándolo y tentándolo a seguir. El Servamp miro el rostro sofocado de su humano, y la errática y descontrolada respiración.

Estaba por iniciar un nuevo contacto cuando la luz del pasillo ilumino la habitación.

-Nii-san, Ángel-chan se esta durmien-

Lawless se detuvo en el marco de la puerta al ver al minino en el pecho del castaño mientras daba masajes con sus pequeñas patitas.

-¿Qué haces, Nii-san?

Con la sorpresa y la adrenalina, Kuro se había transformado en gato y no encontró nada mejor que amasar las sabanas sobre su Eve. Pues ni tiempo de bajarse le habían dado.

-¿No sabes que los gatitos tienen poderes curativos? Le estoy dando un poco de mi energía a MahiMahi.

Hyde ladeo el rostro sin entender las palabras y actitud de su hermano. Observo al minino bajar de la cama y salir al pasillo para perderse en el living como si nada.

-¡Neko-san!

Escucho el grito del azabache. Miro una última vez al enfermo de la casa, y alzándose de hombros siguió a su hermano para preguntarle donde dormirían, pues ni chiste saldrían con esa tormenta de afuera.

-.

-.

Abrió los ojos con cierta pesadez, aun se sentía cansado pero ya simplemente no podía seguir durmiendo. Cuando miró hacia el costado, notó que en su velador había una tacita y una toalla. Las cortinas estaban cerradas pero sabía que era más del medio día. Con cuidado se sentó en la cama y miró su cuarto. La puerta estaba cerrada y afuera no escuchaba nada.

Quito las cobijas y finalmente se levantó. Cuando salió al pasillo escucho una pequeña melodía, ya la conocía, así que fue al pequeño living solo para encontrarse a su Servamp jugando en su 3DS.

-Kuro.

El gatito estaba cómodamente recostado en unas mantas y, aunque lo vio encogerse, este no lo miró.

Mahiru buscó el reloj de pared y se encontró no solo con la hora- que pasaban las dos de la tarde- sino que su amada cocina había sido utilizada. Habían restos de lo que parecían ser la cena y un par de papelitos sobre la mesa.

Se acerco ante la mirada nerviosa de su Servamp, y tomó los envoltorios leyendo que se trataban de anti-gripales. Entonces todo encajo. Kuro había cuidado de él anoche. Aunque no recordaba nada con claridad, podía jurar que anoche sintió al chico cerca. Probablemente ayudándole a bajar la temperatura.

Se giro buscándolo, y ahora Kuro se había ocultado bajo las cobijas, dejando afuera solo sus patitas y su juego.

- Kuro, anoche tu...¿cuidaste de mi?

El mencionado se oculto mas. Sabía que Mahiru le saldría con la pregunta, por eso no había querido encontrárselo en su forma humana. Le es mas fácil hacerse el desentendido en su forma de gatito. Pero igualmente se sentía avergonzado. Se sentía débil de solo pensar que anoche había besado al indefenso chico, y este ni por enterado estaba, al parecer.

-Puede que sí, puede que no.

Sintió una risita, y los pelos de su cola se erizaron. No tenía necesidad de verlo, sabía que Shirota le sonreía feliz. Sabía que tenía una radiante y hermosa sonrisa en su rostro. Totalmente ajeno a lo que le provocaba.

-Gracias, Kuro.

Y simplemente se sintió mal. El maldito remordimiento había llegado y le golpeo hondo. Se sintió pésimo de guardarle ese pequeño desliz que tuvo anoche. Desliz ocasionado por los sentimientos que llevaba hace un tiempo y simplemente habían explotado con su Eve enfermo. Aquella sensación de querer al chico cerca y anoche no solo obtuvo aquello, sino que de paso, un apasionante beso con su castaño preferido.

Si Hyde no hubiera intervenido accidentalmente ¿Hubiera obtenido más?

-¿Kuro?

El gato pausó su juego en lo que sentía que el menor se le acercaba. Al menos quería confesarse. Mahiru le ha enseñado que no se guardara secretos. Y él no quería esconderle aquello al Eve, aun cuando posiblemente se enfadara. Aun si posiblemente lo odia o repudiara. Al menos quería sacarse ese malestar del pecho.

Al menos tenia una leve confianza en que no seria tan malo. Mahiru le había correspondido después de todo, aun si estaba dormido-agonizando. El chico había gemido su nombre y no el de cualquier otro. Quería aferrarse a aquella esperanza.

-Mahiru...anoche yo-

El timbre del departamento le interrumpió-salvo aquella confesión. Ambos miraron hacia el pasillo pero fue el castaño quien se dirigió a la puerta. Al abrirla el aire helado le estremeció de pies a cabeza.

-Shirota ¿Qué haces levantado?

-Hermano mayor Mahiru, te hemos traído frutas.

-¡Ah!¿El Eve de Nii-san ya se recuperó?

El castaño miro sin entender el por qué estaban todos en su puerta. Entendía que tal vez Misono y Tetsu se encontraran allí, pues se suponía que saldrían, pero no sabía que hacían el par avaricia también.

-Lawless, Licht-san ¿Qué hacen aquí?

-¿Así tratas a las personas que vinieron anoche a cuidar de ti?

Cada vez estaba más confundido. Apunto de preguntarle a Hyde a que se refería, cuando siente un abrigo en su cabeza.

-Ustedes ¿No se supone que irían al teatro?

-¡Nii-san!

Mahiru llevo la mirada a su espalda. Kuro lo había abrigado con las mantas que estaba envuelto -hace poco- en su forma de gato. Un pequeño e imperceptible rubor asomo en sus mejillas al notar que el chico dejo sus manos en sus hombros, casi abrazándolo.

-Algo malo le paso a nuestros boletos. Licht-tan me empujó y se me cayeron a un charquito de agua. ¡Mira!

Y les mostró el puñado de lodo y papel que eran las supuestas entradas. Kuro -muy entrada en la mañana y medio adormilado- los había prácticamente sacado del departamento con la escusa de que usaran esos boletos y desaparecieran por el resto del día. Pero simplemente ese par frustraba cada uno de sus planes.

Soltó un suspiro mientras recargaba su mentón sobre la cabeza del castaño -con expresión aburrida- sintiendo el pequeño saltito que hizo el chico.

-Si van a entrar, háganlo luego.

Y Kuro termino abrazando por los hombros a su Eve para hacerlo a un lado y dejar entrar a los chicos. Mahiru simplemente era una bola de nervios y sonrojos, pero aun así no hizo nada para separarse del Servamp. Tampoco dijo nada cuando todos entraban gritando y armando alboroto -par avaricia- y no respondió al saludo ni las cositas que habían traído el par orgullo. Lily -en forma de mariposa- en la cabeza de Misono, y este entrando con un bufo, se perdían en el pasillo directo al living.

-Hay algo que debo decirte.

Escucho el suave susurro del mayor. Su corazón se acelero a la expectativa, y separo sus labios tratando de mirar al chico, llevando una mano a los brazos de pereza.

-Pero te lo diré cuando visitantes indeseados se larguen.

Shirota soltó una pequeña risita. Tenía muchas preguntas y dudas, y todas ellas ocasionadas por estar unas horas inconsciente por culpa de un resfriado. Pero por ahora, a pesar de los nervios y el calor -no solo en el rostro- quería sentir a su Servamp abrazándolo como estaba.

Había visto -por el rabillo del ojo- un pequeño sonrojo en Kuro también. Ambos eran una bolita de nervios, pero aun así, no querían separarse.

-¡Nii-san! Trajimos comida y películas, apresúrate!

Kuro se despeino los cabellos sintiéndose ya exasperado. Los gritos de Lawless se escuchaban como ecos en el corredor.

-¡NII-SAN!

-¡Ya cállate rata mierdosa!

Y Mahiru se separó, tomando la mano del mayor y guiándolo a la zona que habían ocupado sus inesperados inquilinos.

-Yo también tengo algo que decirte, Kuro.

Y Sleepy Ash sintió un pequeño apretón en su mano, y supo que -tal vez- aquel día no podría ser tan malo.

-.

-.

FIN


Los sentimientos de Kuro estaban en una montaña rusa, pero al menos en la noche habrá salseo 7w7 (?)

Espero que les haya gustado ;3

Besos y abrazos!

*°*CuteDoll*°*