Shingeki No Kyojin no es de mi propiedad, pertenece a Isayama Hajime.
Advertencias:
Lenguaje Soez. Mucho lenguaje soez.
-¿Sabes? Te tomaste demasiado literal esa invitación.
Eren El Vago Yaeger me miró con sus –asombrosos, joder que uno tiene que reconocerlo- ojos verdes antes de tragar ruidosamente –cómo el vago maleducado que era- la pasta que le llenaba la boca y sonreír—Pues claro, gorda. Uno tiene que saber tomar las oportunidades, y ésta, fue una grandísima oportunidad.
-Eres un descarado. Un imbécil y que nada más para que no se te olvide, un vagabundo sucio y maleducado—Le pasé la canastilla con el pan—Y cómo vuelvas a llamarme gorda, te colgaré de los huevos, ¿me entiendes?
-Lo que entiendo es que debido a tu extraña aversión a que alguien te respire cerca no quisiste un poco de buen sexo cómo el resto de… pues de todo el mundo y te hiciste un experimento raro de betas para preñarte. Y ya que a la gente de… pues de todo el mundo eso es algo así cómo una blasfemia, cosa que entiendo, tú necesitas a un pobre diablo para dar la cara por tu chistecito, ¿voy bien, cierto?
-Vas por el camino de quedarte sin testículos, ¡mastica con la boca cerrada, hombre!
-Cálmate gorda, que te vas a volver a poner mala.
-Juro por Cristo sagrado en la Cruz que te mataré.
-Si, lo que el omeganazi diga, sè bueno y pásame más ensalada de patatas. ¿Sabes? Está estupenda, estoy seguro que sino fueras tan raro cualquier alfa que se precie de tener cerebro querría emparejarse contigo.
-Gracias por lo de la ensalada de patatas, no gracias a lo del alfa. No me interesa que nadie se empareje conmigo.
-Ya, vale, lo he pillado...—Se apresuró a servirse más ensalada y a continuar con su cháchara—Pero, ¿por qué no, hombre? No es tan malo.
El vago había estado yendo a almorzar y cenar todos los días desde nuestra fatídica cita con la doctora, y esas charlas se habían hecho bastante comunes—No lo entenderías. Los alfas no sufren lo que los omegas.
-Vale, no parimos, pero tenemos unos dolores de huevos que ustedes en su vida sentirían.
Sin poder evitarlo, me reí—Eso suena terrible, pero si tú fueses omega…
-…que Dios me guarde…
-¿Te gustaría que cada tres meses te escurriese el culo? ¿O que algún cabrón que ni conoces te la deje caer toda nada más porqué se dice tu destinado?
-Cómo lo dices haces que suene tan… horrible.
-Porqué es horrible.
-No siempre. Mis papás fueron muy felices.
-Una pareja de mil. O de dos mil. Hay estadísticas. Los números no mienten, vago.
-Vale, que discutir contigo es cómo ponerse a las patadas con Sansón. Pero gorda…
-¡Que estoy embarazado, joder!
Se echo a reír—Es difícil no notarlo, ¿sabes? Tienes un planeta debajo de las tetas.
Enrojecí—No son tetas, son…
-¿Pectorales?—Inquirió, burlón.
-Pectorales blandos.
-Te están saliendo tetas, no te lo niegues.
-Y a ti se te están colgando los huevos, ¿te enteras? Anda, mueve tu culo de vago y ayúdame a limpiar—Dije, poniéndome de pié. Él me miró, antes de sonreírme, inocente.
-Pero ese es trabajo de los omegas…
Y la ópera comenzó.
Probable Improbabilidad.
Capítulo Dos.
"Del Trabajo de los Omegas y Visitas Inesperadas"
-Maldita vaca agresiva—Comenzó de nuevo la maricona de Yaeger—Eres una beluga loca, es la tercera vez que me das en las pelotas.
-¿Cuáles?
-¡Ah, calla y ponte a cocinar, gorda!
-¡Carajo, que estoy embarazado trozo de mierda!
-¡Atácame de nuevo y llamaré a la policía!
-¡Dudo que vengan a salvar a un jirafón llorica cómo tú, patética excusa de alfa!
-¿Jirafón?—Balbuceó, ofendido—No es mi culpa de que seas un puto hobbit, ¿Sabes?
-¿Cómo...? ¿Cómo mierdas me...?
Antes de que comenzase el segundo acto de nuestra bella ópera, sonó el timbre. Nos observamos en silencio. De nuevo, el timbre se dejó oír.
-¿Qué no oyes, omeganazi? Están tocando.
Le di la espalda—O abres tú, o no hay comida.
-Te quedarás sin padre para tu engendro.
-Me vale.
-Serás repudiado por el mundo.
-Me vale.
-Te saldrán tetas más grandes todavía.
-Me vale.
-¡Dios te dará a dos mellizos alfa!
-¡Me vale, me vale, me vale! ¿Te enteras? ¡O abres la puerta o no hay comida!
-¡Vete a la…!
Tercer timbre.
-¡Carajo, cuál es tu puta prisa!—Me eché a reír cuándo el vago se precipitó hasta la entrada, para abrirla de un tirón y seguir quejándose—¡Levi, te busca Steve Rogers!
-¿Disculpa?
¿Steve Rogers? ¿Capitán América? ¿El Cejas?
-¡Cierra la puerta, Eren!
Muy tarde.
Antes de lo que imaginé, el cejas de oruga ya estaba en la sala de mi pacífico hogar, mirándolo todo cómo si estuviese muy sorprendido.
-¿Levi?
-¿Eren, querido, acaso entendiste tú lo que te dije?
-Me pediste que cerrase la puerta.
-¿Y lo hiciste, acaso?
Él me miró, confundido—Esto… ¿esto es una especie de prueba?
Dios, dale a mi bebé los ojos de este cabrón.
Pero por piedad, herédale mi coeficiente.
-No cariño—Dije sonriéndole dulcemente, a Eren de seguro aquel gesto le pareció impregnado de cianuro, antes de cerrar los ojos y agitar levemente la cabeza—Te dije que cerrases la puerta. Delante de este tipo, no detrás.
Eren me miró fijamente unos segundos antes de alzar las cejas y abrir la boca en una gran "O"—Anda, ya, lo siento cielo.
-Levi, necesitamos…
-No primo, nada. No necesitamos nada, estoy bien, muy bien, él es mi pareja, ¿ya te marchas? No te apures por no quedarte a la cena, yo lo entiendo, Eren, dulzura, acompáñalo…
-No me iré de aquí hasta que hablemos.
-Es una lástima que yo no tenga la intención de escuchar la mierda que salga de tu boca.
-Oh—Masculló Eren, cerrando los ojos con dramatismo. Luché por no reírme.
-¿Por qué no? Merezco una explicación…
-Mereces una patada en tu culo de alfa, a mí no me exiges nada, ¿ya te enteras?
-Ohhhh...—Repitió aquel cabrón, sabiendo que estaba a punto de echarme a reír a carcajadas cómo una vaca lunática y preñada.
-Claro que te digo, soy tu primo y el que en teoría debía…
-¡Debía un carajo!—Exclamé, repentinamente enfurecido. Me sujeté el hinchado vientre, y traté de controlar el enojo que de súbito comenzó a alterarme la respiración. Rayos, estos cambios hormonales...—¿Quieres que te diga que era lo que en teoría debiste hacer? ¿Te lo digo? ¡Debiste respetar mi decisión! No correr a lloriquearle a mi madre que te había rechazado, no a chismearle a la familia entera y meterle en sus reducidas cabezas que yo debía comenzar a acatar las órdenes, de comenzar a comportarme cómo un omega… ¡Eso es lo que debiste!
Irvin Smith era un cabrón, chismoso, llorica y chiflado que se pensaba que por ser alfa el mundo le debía las mensuales y que no aceptaba un no por respuesta.
-No haces más que causar problemas, Levi—Dijo Irvin con enfado—Me rechazas, te vienes a vivir hasta dónde da vuelta el viento y te embarazas de un cualquiera que…
-¡Hey!—Debatí—Ten cuidado acerca de cómo hablas de mi alfa…
-Vaya excusa de alfa, ¿no?—Dijo, volviéndose hacía Eren. Me tensé ante aquello, que nadie más que yo le cantaba las verdades al padre de mi hijo que aún no se enteraba que era el padre de mi hijo—Un mocoso cualesquiera que deja que venga otro a perturbar a su omega…
-No necesito de Eren ni de nadie para poner a una rubia despechada en su lugar…
-¡OH!—Contribuyó el imbécil de Eren una última ocasión antes de que me atreviese a decir aquello para lo que había estado ensayando en el determinado caso de que alguien de mi familia por parte de mamá se atreviese a venirme a recriminar un carajo—Ahora, lárgate. No te quiero más en mi casa.
-Levi…
-¡Que te marches!
En ese momento sucedió algo que no me esperaba en lo absoluto. Al quererme apartar de Irvin aún más, aquel imbécil intentó cogerme de la muñeca con su inmunda mano… mano que en un abrir y cerrar de ojos se vio sujeta por la altura de la muñeca gracias a otra mano enorme, morena y veloz—Yo que tú lo pensaría dos veces antes de tocar a mi omega—Advirtió Eren en un tono que nunca antes le había oído. Era un tono oscuro, dominante y amenazador, que destilaba riesgo y un enfado que no debía ser puesto a prueba. Irvin era el alfa más grande que había conocido en mi vida, luego de Mike, el jardinero de mi casa familiar, que era un tipo tranquilo y enlazado a Nanaba, una omega encantadora, era el hijo mayor de los Smith, familia adoptiva de mi mamá y era el heredero de Richard Smith, un beta sabio y pacifico que jamás se preocupó por educar a su engendro. Nunca, nadie, ni siquiera mi padre le había hecho frente jamás.
Hasta ese día. Eren Yaeger había cambiado repentinamente, de un instante a otro y miraba a Irvin con una ira burbujeante deshaciéndole la mirada verde—Lárgate—Dijo el papá del niño que cargaba en mi vientre antes de empujarle con violencia—Fuera antes de que decida arrancarte las pelotas y dárselas a Levi de regalo.
Irvin sabía, lo vi en su mirada, que frente a Eren no habría nada qué hacer, así que me miró, con un despecho casi palpable, antes de irse de una buena vez.
Eren y yo nos quedamos en silencio unos minutos. En aquellos momentos, Engendro de veras que me pesaba, tuve que sujetarme del borde de la mesa para tratar de equilibrarme—¿Levi? ¿Te encuentras mal de nuevo?
-No, no...—Dije, restándole importancia. La verdad era que sentía un alivio enorme. Irvin no me buscaría más si sabía que estaba ya preñado y con un alfa del calibre de Eren a mi lado.
Vaya, aquello sonaba bastante comprometedor.
-Gracias, vago—Suspiré con una sonrisa sincera. Eren se atrevió a tocarme los cojones unas cuántas veces más, para equilibrar su buena acción del día con su marcada estupidez, pero ni así logró deshacer el agradecimiento que comenzó a nacer hacía él desde mi pecho—Así que… ¿querían que te casaras con él?
Asentí—Es mi primo. Ósea, yo no le entro al incesto, además…
-…odias que la gente te respire cerca, lo pillo—Ambos reímos—Siento si me alteré un poco, gorda. Es que...—Se removió en su asiento—…no me parece bien que alguien, independientemente de la raza a la que pertenezca, perturbe a otra persona frente a mí. No lo tolero.
-Tu me perturbas siempre.
-Tu no cuentas, hombre—Dijo, acercándose a a barra de la cocina—Porqué eres una gorda preñada.
-Por hoy no habrá más insultos para el vago, ¿te parece?
-¿Las hormonas nuevamente?
-No oigo, no oigo…
Ambos nos reímos.
La cena aquella noche fue bastante pacífica. Sí, el muy imbécil no paró de llamarme gorda, y sí, estuve tentado en reventarle los huevos de una patada, más de unas pullas no pasó el asunto. Cuándo se despidió, me agitó el pelo y me sonrió..-Descansa, gorda, te ves agotado.
-Enfrentarme a un alfa de dos metros es bastante cansado, ¿te enteras?
-No me lo parece, enano...—Dijo, retrocediendo hasta la entrada de mi muy cuidado –Eren había comenzado a encargarse del mantenimiento de la flora en mi hogar- jardín—Tienes a tu alfa para que te defienda. Al más fuerte.
-¿Dónde?
Me levantó el dedo medio—Vaca insolente.
-Descansa, vago—Dije, riéndome.
Antes de cerrar la puerta, Eren se detuvo y me sonrió de una manera bastante distinta a esa fea mueca de superioridad que siempre me dedicaba cuándo me veía incapaz de alcanzar las cosas de la repisa alta de la cocina.
Me sonrió con una sincera naturalidad.
Con camaradería.
(…)
-¡Levi!—Gritó Hanji desde el otro lado de la puerta.—¡He traído regalos para ti, dulzura!
Abrí con rapidez. Me encontraba en el baño, sacando de mi cuerpo enormes y preocupantes cantidades de orina cuando el timbre de mi hogar sonó cómo mínimo unas treinta veces de manera frenética.
-Uno no puede ni mear tranquilo en esta casa—Dije tan pronto le dejé entrar.
-¿Ya te han dicho que será?-Preguntó, ignorándome cómo siempre, antes de dejarse caer en el sofá.
-Hanji, tengo apenas dos meses.
-Pues pareces cómo de cuatro.
-Dijeron que a juzgar por el diámetro de la barriga del empalme (1), posiblemente sería un alfa—Eren, bienvenido, pásale, ponte cómodo, pensé irritado al verlo entrar cómo Pedro por su casa y echarse al lado e Hanji con una gran sonrisa.
-¿Un alfa? ¿Un omeganazi cómo Levi, esperando un alfa?
-¡Es lo mismo que yo dije!—Exclamó el imbécil antes de chocar los cinco con la otra imbécil.
-Me fascina que las dos bestias que no se alejan de mi vida se lleven de maravilla—Dije con sarcasmo, antes de aproximarme a ver el contenido de la bolsa que Hanji había colocado sobre la mesa. Vaya, camisas de maternidad para omegas hombres, y calentadores… Hanji era una bestia buena.
-¿Ya han almorzado?—Preguntó ella antes de ponerse de pie.
-El empalme está a punto de ponerse a hacer el almuerzo, ¿te quedas?
Claro vago, tómate la libertad de invitar a comer a la bestia buena a mi pequeña y pacífica casita—Si se quedan, me ayudan. Es la condición.
-¡Ay, pero que soy tu invitada!
-Él también lo es—Indiqué señalando a Eren con simpleza. Así que si quieren comer algo, me ayudan…
La beta irritante que era Hanji alzó la ceja y con la burla brillándole en sus ojos de loca miró a Eren e inocentemente preguntó—¿Qué acaso cocinar no es el trabajo de los omegas?
Y la ópera comenzó…
-¿Entonces te vino a buscar?—Cuestionó Hanji, con cierta gracia, horas mas tarde.
-Exacto—Respondí yo.
-Y Erencio se puso en plan alfa contigo y lo echo…
-Exacto…
-No tiene dignidad, el tipo…
-¡Exacto! ¿Qué comes que adivinas, Han?
-Mis encantos naturales, dulzura.
Me reí mientras ella y yo terminábamos con la tarea de lavar los trastos. Afuera, podíamos ver desde nuestro sitio a Eren maniobrando de nueva cuenta con las enredaderas del jardín—Es bueno en lo que hace. Se las sabe bien.
-Años de cultivar marihuana para su consumo, vuelven bueno a cualquiera.
-Primera vez que veo algo verde en el jardín de tu casa sin que Mike tenga qué ver con ello.
-Mike era un buen jardinero, pero el loco ese es más diestro.
Hanji me miró con una sonrisa misteriosa—¿Qué?
-¿Cuándo le dirás que Engendro es suyo?
Decir que casi me desmayo ante eso no es exageración. Se los juro.
-¿Cómo...?
-Intuición. Usualmente los alfas son protectores con omegas embarazados, no importa si son suyos o no, pero los alfas que protegen a sus omegas preñados con sus cachorros son capaces de hacerle frente a cualquiera que intente perturbar a dicho omega. Inclusive a un alfa del pote de Irvin Smith.
-Yo no soy el omega de Eren.
-Pero cargas con su bebé—Me acarició el pelo—El destino es curioso, ¿no?
Suspiré—Y que lo digas.
Me observó larguísimos momentos antes de sonreírme de nuevo, esta vez con una dulzura poco propia de ella—Te miras bastante bien así, amigo.
Miré mi vientre, hinchado, redondo y bonito bajo mi camisa celeste de maternidad para omegas masculinos y sonreí por igual.
Desde afuera, Eren agitó su mano y nos saludó—Es que me siento bastante bien, ¿sabes?
Mi amiga simplemente suspiró y asintió—Se te nota.
Continuará.
Aclaraciones:
(1)
Un empalme es una comida mexicana que es muy popular en mi país, consiste en dos tortillas unidas de maíz rellenas con algún guiso. Es muy rica
Ahora sí, aquí les traigo lo prometido. Siento muchísimo la larga espera, y de verdad espero que esto les parezca decente. Si les arrancó alguna sonrisa, es porqué he logrado mi propósito.
AGRADECIMIENTOS A:
-Frozen Muse
¡Hola! Espero que haya logrado corregir un poco el punto que me resaltaste, ¡gracias por hacerlo! Apreci enormemente que me hayas hecho ver eta falta y prometo trabajar para corregirla. ¡Muchas gracias por leer este pequeño fic y me disculpo por tardarme 94 años en volver a actualizar!
-IngridAstrid
No te miento que cantè la canciòn de "Los caminos de la vida…" cuàndo leì tu comentario. ¡Muchas gracias! Espero que te guste esta continuaciòn y que me disculpes por la ENORME tardanza!
-Guest
¡FELIZ AÑO A TI TAMBIÈN! Me he tardado, pero si sigues ahì, espero de todo, todo kokoro que esta conti cumpla, sacàndote una sonrisa!
Gracias!
-Patatapandicornio
-c desmaia de nuevo- Leer tus reviews siempre me dan pequeños mini infartos que me desmaian desmaiadamente… ¡POTATO! Gracias por pasarte por aquì, tus palabras neta, neta, neta que sieeempre me dan muchos animos y me sacan muchas sonrisas. ¡Muchas gracias porestarle dando oportunidad a varias de mis historias! Significa un MUNDO porquè, òsea, io soi tu fangirl. ¡Gracias por hermoso comentario!
-YesOffer
Me alegra que te haya gustado mi pequeño fic, ¡gracias por pasarte por aquì y darme un lindo review!
De todo corazòn me alegro que esta trama te haya gustado, significa muchìsimo para mì. Tus palabras me hicieron chillar còmola gordita loca que soy, muchas gracias por ellas, tambièn.
-Guest
Y YO TE AMÈ TAMBIÈN A TI
-Ola-Chan
¡Que casi me voy pa' tras cuàndo vi tu review! Me hiciste reìr, mucho muchas gracias po pasarte por aquì y darle una portunidad a mi fic ¡gracias de verdad! Espero que sea de tu agrado la continuaciòn.
-Nanao Himura
Tu apoyo es siempre constante y muy valioso para mì, no solo en este, sino en muchos otros de mis fics. Significa bastante que siempre te tomes un momento para leerlos y me des una oportunidad a mì y a mis pequeñas historias.
¡Gracias!
-Maka Kagamine
¡Me desmaio! Que bueno que te gusto mi pequeño fic y gracias, gracias de todo orazòn por ese bonito y larguìsimo revew. Espero que esta continuciòn cumpla tus expectativas y te saque alguna sonrisa màs.
Y finalmente, a mi hermana Charly Land; parcera, tu apoyo es como siempre, inconicional y trascendental para mì. Muchìsimas, muchìsimas gracias, aneki. Eres… eres la mejor, ¿lo sabes, parcera?
Gracias por todo.
Con mucho amor, Elisa.
