Wow la primera vez q escribo en el día! e.e

Ok, lo sé nadie le las patéticas notas de los autores q dice siempre: Disculpen por el retraso T-T soy una persona terrible por no haber escrito la continuación de una historia q no me trae beneficio alguno y q además me ha hecho reprobar todas mis materias y tal vez tenga q vivir de limosna etc. Pero a mi si créanme v.v

Perdoooon por el reetraasoooo!!! .

hum!

Los personajes son del delicioso grupo CLAMP y yo solo soy otra mortal conquistada por los efectos mortíferos y adictivos de su serie SCC n.n Mucho choro y poco songfic! Comienza el segundo capi ya!

Canción: Saúl- Natalia y La Forquetina del álbum Casa.

Tomoyo Daidouji retiro con una mezcla de flojera y responsabilidad las sabanas de cara seda. Se metió a la ducha y empezó a pensar en la cuestión que cada sábado la atormentaba: ¿Qué se pondría?

Soy una chica
en las mañanas
me lavo el cabello

Antes de que dieran las 8 Meilin ya tenía el desayuno sobre la mesa. Antes de que dieran las 8:15 Syaoran entraba arrastrando los pies al desayunador siendo recibido, como siempre, una cálida y feliz sonrisa.

Sabiendo cuánto dolor oculta esa simple sonrisa, Syaoran nunca la responde. No puede.

Pero Meilin no se cansaría nunca de sonreírle.

Meilin ya estaba acostumbrada al 'Gracias' rutinario y a que su primo dejara casi lleno el plato pero le sorprendió e ilusiono de sobremanera cuando el castaño le invito a dar un paseo por los jardines exteriores al la mansión Li.

Pinto mis uñas

Ambas pensaban, mientras sus corazones se agitaban: "Lo amo."

si me visto de rosa
son verdes

Despues de una larga y tediosa decisión Tomoyo siempre elige un vestido de color rosa.

El color de hoy es palo de rosa y Tomoyo se sienta en su tocador de caoba a arreglarse un poco más antes de que su novio llegue por ella.

Extrañamente siempre se forma un incomodo silencio donde Tomoyo mira su reflejo.

Extrañamente siempre le dan ganas de arrancarse la piel cuando ese silencio sobrenatural inicia.

Y hay días, como este por ejemplo, en los que se quita el reloj de plata, regalo de Eriol como aniversario de su primer año de novios, y contempla la marca que ella misma se hizo. Porque apenas han pasado 9 meses desde el día en que recibió el caro reloj y a Tomoyo le parece que ha pasado una vida.

El silencio acaba con el claxon de la moto de Eriol, Tomoyo baja rápidamente las escaleras que dan al recibidor olvidando el reloj justo en medio del tocador.

Luego me maquillo

¿Qué si estaba emocionada? Cómo no iba a estarlo, por fin Syaoran la dejaba estar a su lado.

Después de todos estos meses, quizás, él ya se estaba dando por vencido.

Quizás el recuerdo de Sakura se estaba decolorando…

A penas se había medio arreglado para no hacer esperar a su querido primo; Syaoran mientras tanto fue a buscar unas cosas en su habitación.

Tomaron un taxi. Meilin se subió extrañada. ¿Acaso Syaoran no había dicho que iban a dar un paseo por los alrededores?

Ilusa Meilin miro de reojo al castaño y sintió una mezcla de temor y felicidad al verlo sonreír. Hacia muchos meses que una sonrisa tranquila no se formaba en el rostro del ambarino y creyó, tenía la esperanza, de que ella fuera la causante de esa frágil sonrisa.

Tan frágil esa sonrisa era que, Meilin, sintió que si hablaba moría

Cuando yo camino
la gente me mira insistente

Eriol y Tomoyo.

Tomoyo y Eriol.

Todos los que los miraban se decían en sus adentros: ¡Qué envidia, quisiera tener un romance así!

Y el ojiazul abrazaba hipócrita a su novia y ella ingenua le devolvía el abrazo.

Cuando estoy contigo.

Un bello parque.

Las hojas otoñales bajaban caprichosas.

Meilin quería llorar.

No podía creer estar en el mismo lugar en el que hace unos meses lo había encontrado.

Donde había encontrado tirado, sangrando a Syaoran.

Y ahora lo entendía todo, ahora las lágrimas bajaban aterrorizadas.

Este paseo significaba el adiós.

Sólo quiero nieve de fresas
Tu ru...

La cita rutinaria siempre concluye en la heladería.

Sentados en la misma mesa de siempre se besan como todos los sábados pasados.

Ya no se dan la molestia los encargados de preguntarles a esos cariñosos clientes que desean y solo llevan, sonrientes, los vasitos con el cremoso helado de fresa.

Tomoyo miro de reojo como su acompañante comía el helado como si no hubiera un elixir mejor.

― Eriol- empezó a hablar Tomoyo agarrando la cucharita con dos dedos-, lo decían otra vez.

― ¿Qué cosa?- trato de sonar indiferente pero sintió que le había salido un poco sospechoso el tono.

Pero Tomoyo alzo la mano en ademan distraído y los ojos de Eriol se dilataron al percibir una marca sospechosa.

Y Tomoyo palideció cuando Eriol señalo su muñeca desnuda.

Las suaves cicatrices que con tanto rencor se había hecho Tomoyo vieron la luz.

Dulces marcas de ira.

Sombras del miedo.

Soy una chica
uso tacones
de plástico

Meilin se escondió.

Meilin se abrazo.

Meilin tomo aliento, escapar de la realidad cansa.

No limpio sus lágrimas ni tapo su rostro porque nadie miraba.

Y ahora sabía que solo debía esperar un poco para que Syaoran la encontrara.

Un poquito para que su mundo se desgarrara.

Huele mi cuello
es aroma de rosas
y nuez

Los clientes salían asustados del local.

Los gritos de la pareja más dulce que se había visto pasar llenaban la banqueta de curiosos.

Los sacaron del local siendo empujados por los meseros.

― Entonces, ¿la amas?- pregunto arreglándose el pasador del vestido.

― Si.

Cuando llego a casa
junto a la ventana
puedo ver tu cara de lejos

Meilin había llegado a casa.

Recordó cuando ilusionada la nombraba su casa.

Subio las escaleras. Sus piernas ardían de dolor.

Tropezó.

Estaba tirada en el suelo de ajedrez.

No podía levantarse, ni quería.

Debía de recoger sus cosas e irse.

Debía de recoger los pedazos de ilusiones regados en los azulejos blancos y negro y largarse.

La luz de la rendija de la puerta de sus sueños rojos la deslumbro cuando levanto la cabeza decidida a irse.

Se levanto.

El dolor de sus piernas le era indiferente.

Era mucho más grande, mucho más importante, mucho más torturante el de su corazón.

Cuando llego a casa
miro como el día termina

"Yo siempre me tape los ojos…

Yo siempre quize pensar que eran rumores...

Que no era verdad…

¿Por qué acabaste con este simple sueño?

Varios murmuraban a mis espaldas todos los días: "Pobre tonta."

Creí que eras sincero…

Creí que no era una pobre tonta...

¿No pudiste haber sido un actor mediocre?

¿Por qué engañaste tanto?

¿Por qué me engañaste tan bien?"

Tomoyo observaba el reloj, puesto ingrato en su muñeca.

Tomoyo lo retiro y observo su reflejo.

Y el espejo
es toda la realidad
que triste entender
como ellas no puedo ser

Meilin de reojo miro su cuidada figura.

De reojo también vislumbro un peluche en la cama.

Asombrada de que Syaoran tuviera un juguete de crio en su recamara se acerco.

Pero cuando lo tomo entre sus dedos y las alas de tela plateada brillaron por el reflejo de la luz de un auto en el espejo, recordó.

La primera vez que Syaoran había vuelto de Japón el osito era su acompañante.

Con pocas explicaciones había entendido que era regalo de Sakura.

Otro auto paso, la luz ilumino el cuerpo de la intrusa.

Meilin volteo a verse en ese cristal embustero.

Con odio toco su cabello azabache y su delgada figura.

Hiciera lo que hiciera.

Cirugías.

Trasplantes.

Actuaciones.

Una flor no es una fresa.

Ni las lagrimas de rabia bajaban.

Y el espejo
nunca miente
no puedo soltar mi labial

Maquillarse es ponerse linda.

Eso le había explicado su mamá;

Tomoyo desde la secundaria se maquillaba y maquillaba.

Quería verse linda.

Pero hoy, toco el frio cristal con su blanquecina mano; a pesar del maquillaje no le parecía linda a la persona por la cual se maquillaba.

En este atardecer no era linda.

Las cremas, los polvos, los frascos de perfumes caros centellaban.

Lo malo es que me llamo Saúl
y
el mundo no lo quiere entender

Arranco con odio la cabeza de peluche.

Lo malo es que me llamo Saúl
y el mundo yo lo vivo al revés...

Tiro todos esos frascos mentirosos los portarretratos de corazón en los que aparecía con Eriol.

Y entre sus manos estaba el último portarretrato.

Sakura y ella.

No solo él le había mentido.

Con la gracia de una moribunda, estampo su puño contra el cristal, enterró entre sus nudillos parte del vidrio.

Con la gracia de una sádica desenterró los pedazos de vidrio…

los enterró en su muñeca.

Para los ociosos como yo les recomiendo leer solo la canción xD Diría yo q es una crítica para la sociedad homofóbica… la verdad, quien sabe qué querrá decir!

Hice un esfuerzo muy grande para solo centrarme en que Tomoyo y Meilin fueran las protagonistas así como ha pasado en estos dos capítulos los one-shots se trataran de la historia de cómo llega al Sol Syaoran; únicamente habrá dos protagonistas en cada uno de los capítulos (no me importaría si me dan ideas sobre cual dúo de personajes utilizar).

Sobre las canciones, yo recomendaría escucharlas para que se ideen del porque del rumbo del one-shot.