Trixie contemplaba el cielo azul de la mañana mientras iba galopando tirando de su carreta, no sabía que tan lejos estaba de Baltimare ni lo que iba a hacer, pero un sentimiento de autosatisfacción recorría su cuerpo, imaginando su brillante futuro e ignorando la realidad, sin embargo, las cosas no iban a ser tan fáciles como ella pensaba.

Luego de unas horas llego a Filly Delphia, aquella gran ciudad contrastaba enormemente con el pueblo donde había sido criada, con el poco dinero que tenía compro algo que comer, luego fue a una plaza pública y empezó a hacer pequeñas presentaciones de magia, muchos le prestaron atención a su show y le dieron algunas monedas, esa noche se quedó a dormir en su carreta.

Luego de unos pocos días, aunque no había recolectado mucho dinero ya había ganado un poco de fama, todo parecía ir bien, hasta que un día algo la interrumpió mientras hacia su show.

- ¿Quieres ver unos cuantos trucos más de la gran y poderosa Trixie? – La ovación del público le dijo que sí.

- Por favor, ¿En serio pagan por ver a esta aficionada? – Grito una voz en medio del público.

- ¿Escuche bien?, ¿Alguien duda de las habilidades de la gran y poderosa Trixie?

- El magnífico Tom lo hace – Respondió un unicornio morado de crin azul.

- La gran y poderosa Trixie toma eso como un reto – Respondió Trixie, quien acto seguido hechizo una cuerda para que atrapara al unicornio y lo dejara colgando.

- Supéralo – Lo reto. Tom convirtió la cuerda en una boa e hizo que atrapara a Trixie, luego le puso una manzana en la boca.

- ¡Ja! Eso fue fácil – Trixie intento contraatacar, la guerra de hechizos continuo hasta que Trixie perdió.

- En esta plaza solo hay lugar para un gran hechicero, vete – Le dijo Tom, Trixie se fue bastante triste y avergonzada.

Aquel unicornio se había apoderado de su lugar, pero Trixie no iba a darse por vencida, tenía suficiente dinero como para comer unos 3 días, en los cuales se dedicaría a perfeccionar su magia, el resto del día estuvo practicando y leyendo en la biblioteca, no era fácil, Tom conocía magia bastante avanzada y ella dudaba de poder aprenderla pronto.

- ¿Cómo está la gran y desdichada Trixie? – Se burló Tom, quien acababa de llegar a la biblioteca.

- La gran y poderosa Trixie no se rinde tan fácilmente, pronto volveré y te venceré.

- Pues mira, mañana hay un concurso de magia en el teatro de Filly Delphia, deberías inscribirte, será divertido volver a humillarte otra vez delante de más gente – Tom le mostro el folleto, donde decía que el ganador seria reconocido en toda la región.

- ¡¿Mañana?! – "Es imposible, no puedo llegar a hacer magia de ese nivel para mañana, y menos sabiendo que va a haber más concursantes" – Pan comido.

- Te espero entonces, ¡ya quiero que sea mañana! – Se fue, Trixie pensó en escapar, pero finalmente, luego de ver la fotografía de su madre, decidió quedarse, paso toda la noche en vela perfeccionando su magia. Esa era la oportunidad, sabía que no podía desperdiciarla, "El ganador será reconocido en toda la región", un simple pasó para ser reconocida en toda Equestria.

"Esto es por ti, mamá" Siendo casi el amanecer se quedó dormida, ni siquiera en sus sueños pudo descansar, pues soñó que seguía entrenando.