Capitulo 11 Las Ruinas de Alhaja

Al entrar a la Cámara Estelar, se volvió a encontrar con aquella esfera color celeste que estaba sobre su cabeza, había sin embargo algo diferente, en la primera torre pudo ver cinco puertas con unos extraños símbolos grabado, esta vez solo había cuatro. Ark lo relaciono con la activación de la primera torre, la misteriosa esfera descendió lentamente y Ark la toco con ambas manos. Una vez más sintió aquella fuerza que comenzaba a elevarlo y transportarlo a otro lugar, pero sabía a qué lugar estaba yendo. Aquel lugar era el mundo exterior donde él, sería el principal y único espectador del renacer del mundo.

Noah había llegado a la entrada de la torre, mientras bajaba los escalones de piedra comenzó a sentir un molesto ardor en las palmas de las manos, algo que no había notado por las continuas batallas que había tenido, decidió detenerse y se sentó en uno de los escalones, a continuación saco el botiquín que Duran había preparado para las emergencias, de el saco unas vendas y un ungüento que servía para las quemaduras, unto un poco en cada palma y luego las junto para que la pasta se esparciera por toda la mano, luego se coloco las vendas.

– ¿Cuánto tiempo se demora en salir de la Cámara?

– Siendo esta su segunda vez, pienso que no debería tomar mucho tiempo, respondió Yomi.

– Cuando me descongele en Krysta, pasaron fácilmente unas cinco horas hasta que llegue a la torre a buscarlo ¿Por qué esta vez será diferente? Yomi lo observo un momento y luego aterrizo donde estaba el.

– Eso es porque ahora no está herido. La respuesta de Yomi, le hizo recordar algo muy importante a Noah. (Es verdad, Ark estaba gravemente herido cuando lo encontré)

– Por lo tanto la transición de la cámara estelar no debería durar tanto, en la primera torre estaba inconsciente por lo que fue la torre la que lo trajo de vuelta y no el mismo. Continúo Yomi.

– Entonces después de activar la torre, ¿tiene que buscar la salida por su cuenta?

– ¡Exacto! Respondió. Noah finalmente asintió

– Entonces solo quedara esperarlo, espero que llegue pronto.

Había de todas formas algunos cabos sueltos, para empezar Ark tiene la lanza de diamante y su poderosa habilidad curativa ¿Qué fue lo que le paso que le impidió usar su lanza antes de entrar a la Cámara? Luego observo a Yomi, (Creo que Yomi me oculta algo… sobre lo que paso en la primera torre, dudo que me quiera decir más, es bueno esquivando los temas) Finalmente decidió esperar hasta encontrarse con Ark para poder preguntarle, acerca de lo que paso cuando estaba solo y también sobre aquel hombre, Tenbinza.

Pasaron unos minutos, mientras que Noah y Yomi continuaban en la entrada de la torre cuando un sonido que provenía del interior se hizo cada vez más intenso. Alertados por el fenómeno, Noah y Yomi se alejaron unos cuantos metros de la torre, de pronto una intensa columna de luz se apodero de la torre, esta luz que tenía un color ámbar comenzó a adquirir distintos tonos cuando las almas que estaban dentro comenzaban a salir moviéndose hacia la cima de la torre y después bajando rápidamente en espiral, también el azul cristal hacia su aparición el cual viajaban en sentido opuesto pero siempre a la par como si fuera una verdadera danza. Noah no podía evitar su impresión al ver tan bello espectáculo, lamentaba sin embargo no poder estar con Ark para verlo.

Paso cerca de una hora cuando el sentido de Yomi se activo y percibió la llegada de Ark, le indico a Noah que iba aparecer en el pórtico de la torre. Noah llego al lugar indicado cuando noto la ruptura del aire que se comenzaba a abrirse, Noah sintió un ruido que provenía de la grieta era Ark que sonaba como si estuviera forcejeando con algo y de improviso el cuerpo de Ark salió disparado chocando su cabeza con la de él. Ambos cayeron al suelo sobando sus frentes.

– Aun no domino esto, decía Ark mientras se incorporaba con dificultad. Noah quien seguía en el suelo comenzó a reír.

– Bueno, ¿partimos? Sugería Yomi.

– Es verdad, aun nos queda por avanzar, decía Ark quien después de reojo miro a su compañero – Noah ¿te encuentras bien? Tienes las manos vendadas.

– ¡No te preocupes! Es solo como precaución, hace tiempo que no manipulaba una espada, dentro de poco me acostumbrare. Ark levanto el cejo, le extraño mucho. Sabía que Noah llevaba tiempo si usar una espada, pero el que más entrenaba en el pasado era él y sus manos jamás sufrieron heridas, tal vez el arma sea difícil de manejar… Se conformo con esa respuesta y no siguió insistiendo, a continuación, convoco la caja de pandora y de ella saco el Atlas Mágico.

– Bien, el mapa ha generado gran parte del terreno explorado, la pregunta ahora es ¿Hacia Donde nos dirigimos?

– Es verdad, es Sabio nos dijo que solamente llego hasta acá, el resto tendremos que descubrirlo.

Luego tanto Ark como Noah recordaron otro problema, que el camino por el cual llegaron se encuentra bloqueado por un rio de lava.

– ¿Que vamos hacer Noah? el camino…. Decía Ark cabizbajo.

– Es verdad, tendremos que buscar otra alternativa, decía Noah, después se acerco donde su compañero, esta vez fue él quien le dio una palmada en la espalda. – Vamos Ark, en este tipo de situaciones tu eres el ultimo en darte por vencido, ten confianza, estoy seguro que encontraremos otra forma. El comentario de Noah le dio ánimos para volver a ser el mismo.

Mas motivado, lo primero que hizo fue señalar hacia un cerro que estaba hacia el norte.

– Pienso que podremos tener una mejor panorámica de la zona, además las torres son grandes, puede que podamos divisar la próxima torre desde las alturas.

Todos asintieron y comenzaron la marcha, llegaron a los pies del cerro y comenzaron a escalar. El cerro que no era muy alto pero tenía en su superficie variados tipos de cristales incrustados que al reflejarse con la luz del núcleo central generaba un bonito juego de colores, estas protuberancias les eran útiles a los viajeros ya que a medida que el camino iba empinándose usaban estos cristales para apoyarse y así llegar a la cima.

Con la altura a su favor lograron divisar lo que se encontraba más lejos, no lograron ver alguna torre en el perímetro, por lo que comenzaron a buscar una ruta para salir de donde estaban. Enfocaron su vista hacia el sur, luego, en las dos montañas que atravesaron las cuales el magma bloqueaba el camino de retorno, siguieron la cadena de montañas y notaron que la segunda torre estaba rodeado ella, eso solo significaba una cosa, como había una entrada entre los cerros, debería haber una salida. A continuación comenzaron a seguir la ruta del rio de lava que se había formado y notaron hacia el noroeste había un tramo que estaba en elevación impidiendo el transcurso de la lava. Mas allá no se alcanzaba a divisar, una extraña niebla gris dejaba aquel terreno como inhóspito.

– Creo que no nos queda de otra que llegar hasta ese lugar, decía Ark.

El grupo comenzó a descender y luego iniciaron la marcha hacia el noroeste. Durante el recorrido no hablaron mucho, estaban cansados y ya comenzaban a tener hambre pero a medida que se acercaban el calor producido por los ríos de magma y el terreno irregular no les permitía hacer pausas. Ya habían cruzado el rio y a medida que seguían avanzando comenzaban a notar que las temperaturas descendían pero el viento traía consigo cenizas volcánica la cual dificultaba la exploración.

– Esta debe ser la niebla que vimos desde aquel cerro, reclamaba Yomi.

– Es verdad, tal vez lo mejor sea buscar algún refugio, al menos hasta que se pueda ver mejor. Decía Noah quien apenas podía divisar a Ark.

– Tienes razón lo mejor será que… ¡arhg! Exclamaba al chocar con una pared de piedra.

– ¡Ark! ¿Te encuentras bien? Preguntaron Yomi y Noah.

– Si, me encuentro bien, solo que no había visto esta muralla, luego todos se fijaron que lo que había ahí no era una muralla si no un pórtico.

– ¿Sera esta la tercera torre? Decía Noah con la diestra sosteniendo la funda de su espada. En ese momento el viento ceso y la ceniza comenzó a caer lentamente. Cuando se despejo el grupo pudo confirmar que no era una torre.

– ¿Qué es este lugar? Se preguntaba Ark

– Definitivamente no es una torre, más bien… parece una cuidad. Decía Noah.

– Es como dice Noah, decía Yomi mientras descendía. – volé para poder ver de qué se trataba, es una ciudad, corroboro, más bien los restos de una cuidad.

– ¿A qué te refieres?

– Esta todo en ruinas, lo que se ve más adelante son casas pero están en muy mal estado, decía Yomi.

El grupo comenzó a explorar la zona, de pronto Noah señalo un grabado en piedra que se encontraba cerca de un viejo pozo.

– ¿A…Alhaia? Trataba de pronunciar Ark.

– Creo que esa letra es una "j" por lo que se lee "Alhaja" corregía Noah.

– ¿será el nombre de este pueblo? Preguntaba Yomi.

– ¿Eso significa… que este lugar era un pueblo? ¡Noah! tal vez de aquí es donde provenimos, ¿No lo crees?

– Puede ser, será mejor que investiguemos. El grupo asintió y comenzaron a explorar.

Ark se encontraba fascinado con las ruinas tal vez podría conocer algo más de su pasado. Noah por su parte no mostraba tanto interés, hace tiempo que para el Krysta era su pueblo natal. Paso alrededor de una hora pero no había signos de gente, luego volvieron al lugar donde encontraron el letrero. La luminosidad del núcleo central se estaba agotando y dando el aviso que la noche se asomaba.

– No hay mucho para ver, decía Ark algo resignado. Noah noto el desconforme de su amigo.

– Bueno, solo hemos explorado parte de estas ruinas. Ark, ¿Qué te parece si buscamos algún refugio aquí? ya está oscureciendo y nos vendría bien comer y descansar antes de llegar a la tercera torre.

– ¡Buena Idea! Tal vez encontremos algo en estas viejas casas. Pusieron su plan en marcha, Noah trato de buscar un refugio que fuese amplio para preparar el campamento, busco por un buen rato hasta que encontró una vieja casa que por el diseño que tenia, aunque estaba en ruinas parecía una herrería. En ese momento Noah no se percato solo se alegro de encontrar una casona con el techo completo, puesto que las otras casas no tenían su techo en su lugar.

Ark mientras tanto estaba recolectando leña para la fogata, utilizando las vigas de los edificios caídos, luego con la lanza comenzaba a hacerles un uniforme corte acumulando varias piezas, seguía sin embargo muy atento a su alrededor, en caso de encontrar evidencia de su pasado estaría alerta.

– Te noto entusiasmado Ark, decía Yomi. Mientras el joven seguía en su faena, luego levanto la vista hacia el pozo, donde estaba el letrero.

– No puedo negar que estoy contento, la verdad es que siempre he querido saber sobre mi pasado.

– Bueno, creo que encontraremos más cosas cuando haya luz, ahora lo veo difícil. Además tengo hambre, ya es hora de comer ¿No crees?

Ambos comenzaron a reír y luego se encontraron con Noah informándoles que encontró un lugar para pasar la noche.

Ya los tres ubicados comenzaron a armar el campamento, Ark convoco su caja de pandora y saco la enorme bolsa que Noah le pasó a Ark antes de salir de Krysta. En ella el joven comenzó a separar cada ítem. Había un rollo de cuero, al desenrollarlo había un set de variadas herramientas, eran los oficios de Noah con el cual confeccionaba las armas para los entrenamientos, también creaba herramientas nuevas, ya sea invenciones propias o mejoras en las antiguas. Era muy buen artesano, el escritorio de Ark en su habitación era creación de Noah. En el estuche, Noah saco un cuchillo de mano y un pedernal, junto los leños recolectados por Ark e izo la fogata, con ella la casa quedo parcialmente iluminada, lo suficiente para comenzar a preparar la comida. Aparte de alimentos también habían dos sacos de dormir el cual Ark los ubico cerca de la hoguera. Ya estaba casi todo listo, solo faltaba la comida y ese era trabajo de Ark.

– No me explico cómo eres tan buen cocinero, tú jamás pudiste preparar pan conmigo en el molino. Decía Noah algo envidioso de la habilidad de su amigo.

– Bueno, he vivido en la casa de viejo por mucho tiempo y Nana siempre me hacia cocinar, era muy aburrido al principio ya que solo me hacia pelar patatas o lavar los platos, decía riendo, pero, continuo, a medida que pasaba el tiempo me pedía hacer otras cosas. Por eso cuando Salí hacia la primera torre no me preocupo el tema de comer, sabía que podría arreglármelas.

– Sin duda, pero en todo esto que hemos recorrimos no he visto ni un árbol o algún animal para cazar, pienso que tenemos que racionar estos alimentos.

– Tienes razón Noah, no sabes cuánto me alegro que estés acompañándome.

Ya habían terminado de comer pero no tenían sueño, Yomi ya más cansado se acerco a Ark.

– Estoy cansado asique dormiré, Ark convoca la caja. El joven obedeció.

– ¿Volar te cansa mucho Yomi? Preguntaba Ark con una mueca burlona.

– No molestes, hasta grandes criaturas como nosotros tenemos que descansar de vez en cuando, ¡me despiertan en la mañana!

Yomi entro en la caja, Ark y Noah quedaron sentados al abrigo del fuego, luego de un rato Noah rompió el silencio estirando sus brazos y pegando un pequeño bostezo.

– No habíamos tenido un campamento en años, decía sonriente. Ark lo miro y compartió su alegría.

– Es verdad, las circunstancias son destinas a cuando éramos niños, pero lo pase muy bien ahora. Noah asintió con la cabeza, luego le comento del fenómeno que él y Yomi contemplaron en la segunda torre, de cómo se genero una verdadera danza de luces. Ark escuchaba atentamente y muy sorprendido, el no tenía idea que tal cosa ocurría mientras él estaba en la cámara.

– ¡Vaya! Me hubiese gustado haber visto eso. Decía, luego Noah coloco más leños al fuego y a continuación comento;

– Lo que me recuerda, ¿Ark qué es lo que ves cuando entras en la Cámara Estelar?

Ark lo observo un momento, luego tomo una pequeña vara y con ella se puso a jugar con las brazas de la fogata, unas tenues chispas se elevaban en el aire, Ark dio un pequeño suspiro y comenzó a contarle las experiencias en ambas cámaras, acerca del lago más grande que ha visto jamás, de cómo la tierra emergía de estas aguas, de cómo al mirar hacia arriba, no había un reflejo de uno mismo si no que era un cielo tan azul como el mar que estaba bajo sus pies. Ark trataba de explicarlo lo mejor posible, aunque su narración era difícil de creer, más bien era difícil pensar que alguna vez existió un mundo sin techo.

– Sin duda es una experiencia única, ¿Me pregunto cómo será aquel lugar? Se preguntaba Noah.

– No lo sé, yo solo lo he visto como espectador, pero sin duda es un misterioso lugar.

– Ya lo creo.

Luego un silencio se presento, ya estaban más cansados y se acostaron pero a Noah aun le quedaba una pregunta por hacerle, acerca de Tenbinza lo encontró herido en la primera torre, pero finalmente la dejo para después ya que no sería la última noche que tendrían que acampar.

El Azul Cristal comenzó a descender lentamente del núcleo central convirtiendo a la noche en día. Noah abrió los ojos sintiendo un rico aroma, era Ark que estaba entusiasta preparando el desayuno.

– ¿Ya has despertado Noah?

– ¡Sí! Difícil quedarse dormido con tan tentador aroma, decía sonriente. Luego de eso Ark despertó también a Yomi para que los acompañaran.

Habían terminado de desayunar y Ark sugirió que antes de salir de estas ruinas exploraran un poco más puesto que ayer con la oscuridad no pudieron ver todo lo que había en ella. Comenzaron explorando en la bodega donde pasaron la noche, Noah tenía sus teorías las cuales al poco rato fueron contestadas.

– Este lugar era una herrería antiguamente, decía, – hay unas viejas herramientas y aquí antes había una chimenea para trabajar con el metal. Noah tenía razón, mientras miraba en los alrededores de la bodega Ark encontró un baúl con muchas armas, arcos, espadas, escudos y lanzas, lamentablemente en el estado que se encontraban no eran posible usarlas. Al paso de unos minutos comenzaron a guardar las cosas en la caja y apagaron la fogata.

Al salir de ese lugar comenzaron la marcha mirando que mas podían encontrar, sin mucho éxito llegaron a la salida de las ruinas, ahí vieron una estatua muy deteriorada.

– ¿Qué podrá ser? Pregunto Ark.

– Parece la silueta de una persona, decía Noah. la estatua tenia la forma de una persona, con su diestra se apoyaba con una lanza y la derecha apuntaba hacia adelante, pero ese brazo estaba cortado así como la cara de la estatua, no se podía distinguir el rostro.

– Hay algo en la base, decía Yomi.

– Es una placa, tiene algo escrito, puede que sea el nombre de la persona que representa la estatua. Argumento Noah. Ark le quito el polvo de ceniza volcánica como el oxido adurido a la placa y leyó en voz alta;

– ¿Dark Lanzer? ¿Lo habré pronunciado bien? Decía Ark.

– Si, eso es lo que dice ¿Qué significara?

En ese momento la Caja de Pandora entro en resonancia, generando un destello color azul profundo.

– ¡¿Qué ocurre?! Decía Ark alarmado. De pronto el brillo se concentro en un punto y proyecto un haz de luz hacia la estatua. Ark y Noah sacaron sus armas y quedaron alerta a lo que podría pasar. Una voz susurro levemente en sus oídos.

– Auxilio. Una mano casi etérea salió de la estatua como queriéndose aferra a algo. Noah sintió algo al escuchar la voz, era una voz de mujer y era una voz que había escuchando antes. Instintivamente extendió la mano para ayudarla a salir.

– Cuidado Noah puede ser peligroso, advertía Ark.

Noah tomo la mano etérea pero la sentía firme aunque muy fría, empleo un poco más de fuerza y finalmente la saco de la estatua.

Una silueta con un cabello muy largo y un vestido gris en contraste con una piel muy blanca apareció ante ellos.

– ¿Quién eres tú? Pregunto Noah. El ente espectral los observo y lentamente comenzó a pronunciar algunas palabras.

– Aluna, ese es mi nombre.

– ¿Por qué estabas en este lugar? Interrogo Ark.

– Yo... Estaba… Buscando… Algo… No, No logro recordar que es. Decía entre pausas.

– Eres un espíritu ¿no es verdad? Decía Yomi. Ark y Noah quedaron sorprendidos.

– ¿Te refieres que es un alma como las que encontramos en las torres?, pregunto Ark

– Así es, corroboro, fíjate en sus pies, no tocan el suelo y su apariencia es casi etérea. Noah levanto el cejo.

– Pero si fuese etérea yo no hubiese sido capaz de sacarla de la estatua. Decía el joven. Yomi lo observo y luego voló hacia donde se encontraba Aluna.

– Eso solo puede ser a que es un espíritu errante. Ahora fue Ark quien levanto el cejo.

– ¿A qué te refieres con eso Yomi?

– Un espíritu errante es alguien que no tiene un contenedor al cual volver, por contenedor me refiero a este caso su cuerpo.

– ¿Cómo puede ser? Se preguntaban mientras la observaban.

Era un espíritu pero su apariencia era la de una joven, de la edad de Ark o Noah, tenía un hermoso rostro pero tenía la mirada distante y apagada, solo permanecía ahí y no respondía a menos que le hablaran.

– Y ¿Qué le pudo haber pasado a su cuerpo? Preguntaron.

– No lo sé, pero no creo que sea de aquí, además no es una habitante de Krysta ¿verdad? Ambos negaron con la cabeza, Yomi continuo. – Toma al menos dos o tres años adquirir la forma que tiene ella ahora, además estaba dentro de esta estatua, es posible que su alma estuviera aquí hace mucho tiempo. Noah se puso serio y pensativo, Ark noto su gesto.

– Este, Aluna ¿verdad? El espíritu asintió. – ¿Puedes esperar aquí unos minutos? Noah, necesito hablarte.

Los dos se alejaron unos cuantos metros para conversar.

– ¿En que estas pensando Noah? pregunto muy serio.

– ¿A qué te refieres? Decía haciéndose el desentendido. Al ver la reacción de su amigo Ark simplemente respondió;

– Su voz es igual a la de Rina, es por eso que estas así ¿No es verdad? Noah aparto la mirada. Luego Ark se volvió hacia donde estaba ella.

– Todo esto es muy misterioso, primero las ruinas y ahora ella. Decía, posteriormente Noah toco su hombro.

– En eso estoy de acuerdo Ark, hay muchos misterios, luego también miro a Aluna. – No negare que estoy muy sorprendido, la voz de ella es igual a la de Rina así como alguna de sus facciones… pero sé que no es Rina, tranquilo Ark estoy bien. Su amigo se alegro

– Bien, primero preguntémosle que es eso que tanto busca, tal vez podamos ayudarla. Noah asintió.

Volvieron con Aluna y Ark trato de preguntarle acerca de lo que había perdido y si recordaba más cosas, pero el espíritu solo sabía que había perdido algo pero no recordaba nada más. A medida que pasaba el tiempo el espíritu comenzó a ser más fluida en las palabras y también comenzó hacer preguntas a sus liberadores.

– ¿Cuáles son sus nombres viajeros?

– Mi nombre es Ark y el es mi amigo Noah y este globo que vez aquí es nuestro amigo Yomi.

– ¡Mas respeto chico, no olvides que soy una entidad única y tienes que hablarme con respeto, decía Yomi mientras le golpeaba en la cabeza, Ark inmerso en el juego se puso a pelear también con el persiguiéndolo en círculos alrededor de ella. La joven sorprendida al principio luego soltó una carcajada.

– Son bastante peculiares ¿verdad? y ¿Por qué están en un lugar como este? Aunque la pregunta era de esperarse igual cambio un poco la cara de los jóvenes, aunque Aluna no sabía el porqué presentía que era algo importante. Ark comenzó a narrar la historia de el por qué de su viaje, le hablo de Krysta, la Caja de Pandora y de que como todo el pueblo quedo congelado y que a causa de este fenómeno Ark tuvo que emprender el camino hacia las torres. Al momento de mencionar esa palabra Aluna de inmediato tuvo una reacción, tanto Ark como Noah lo notaron.

– ¿Ustedes van hacia las torres?

– Aluna ¿Conoces las torres? Pregunto Ark. El espíritu asintió con la cabeza.

– No sé porque pero creo que he visto esas torres que me dices y creo recordar donde se encuentra cada una de ellas. Todos quedaron sorprendidos ante tal revelación.

– Probablemente Aluna estuvo vagando todo este tiempo, seguramente vio mas de alguna vez las torres y de alguna forma quedo atrapada en la estatua. Decia Yomi.

– Puede ser, ¿Aluna? ¿Conoces el camino por donde vinimos?, hacia el sur también hay una torre, ¿la recuerdas? Preguntaba Noah.

– Yo solo he visto tres torres. Respondía

– Debe ser como Yomi dice, Ark, veamos el Atlas. Ark lo convocó y todos se reunieron alrededor del mapa mágico.

– Bien, Cuando salimos de la segunda torre tomamos un curso hacia el noroeste, de ahí creería que avanzamos en esa dirección, después continuamos hacia el norte, eso nos tomo como una ¿media hora? Decía Noah mientras miraba a Ark para corroborar, este hizo un poco de memoria y finalmente asintió. – Entonces, continuo, llegamos a las Ruinas, luego miro a Aluna – esto es lo que tenemos, le mostro el mapa, ¿crees que podrías trazarnos una ruta? Pregunto. El espíritu observo a Noah unos segundos, eso provoco un nerviosismo en el joven, cuando la veía o escuchaba solo pensaba en Rina por lo que sonrojado aparto la mirada, luego la joven fantasma miro el mapa.

– Recuerdo que la torre se encuentra más hacia arriba, la joven no conocía las direcciones pero con el índice toco el mapa y dibujo una línea invisible hacia el norte y después su dedo se movió un poco a la derecha. – después hay una cadena de montañas pero en el centro hay un paso, justo ahí está la torre.

– ¡Perfecto! Exclamo Ark, entonces está decidido, debemos partir. Pero quedaba algo pendiente, Aluna. Ark la observo y después vio a Noah que su mirada enfocaba la nueva ruta a seguir.

– Aluna, ¿Quieres acompañarnos? Dijo el joven finalmente. Noah y Yomi se sorprendieron con el comentario, era cierto que no sabían qué hacer con el espíritu pero la decisión de Ark los tomo por sorpresa.

– Ark, ¿estás seguro de que quieres que nos acompañe? Pregunto Yomi.

– Lo estoy, Aluna conoce el camino a la tercera torre y si seguimos avanzando puede que recuerde donde quedan las otras dos restantes, además su alma sigue vagando, después miro su Caja de Pandora, la caja reacciono con ella, quien sabe, tal vez liberando otra torre encuentre su cuerpo o recupere la memoria. Yomi lo quedo mirando con una cara de sorpresa.

– Vaya Ark pensé que solo eras un bárbaro que servía para pelear, pero de repente tienes buenas ideas.

– ¡Que te has creído Yomi! Dijo el joven dándole un coscorrón en la cabeza.

Noah seguía pensativo, y pensaba que tal vez esta ente que se hacía llamar Aluna tenía una conexión con Rina, no tenía pruebas pero parte de el tenia la esperanza de que hubiera una lazo entre este espíritu y su fallecida novia. (Puede que no sea ella, pero si su voz y apariencia se parecen tanto a Rina, puede que el alma de ella haya hecho contacto con Aluna) Finalmente Noah acepto a la nueva integrante.

– Si Ark está de acuerdo, yo no tengo objeciones.

Aluna se encontraba algo aturdida con la oferta de Ark, ella pensaba que estaría vagando por mucho tiempo mas, pensó también que sería buena idea seguirlos, podría ser la única forma de recuperar su memoria perdida, finalmente la joven con una sonrisa acepto la propuesta. Hasta este punto el fantasma no había mostrado ni un gesto a excepción de una mirada fría y distante, la sonrisa tomo a los viajeros por sorpresa, Ark cada vez la encontraba igual a Rina, y vio como Noah la observaba inmerso.

– Entonces, ¿Partimos? Sugería Yomi.

El nuevo grupo partió hacia la salida de las ruinas pasaron la estatua del guerrero.

– ¿Por qué habrá sido que la caja reacciono con esta estatua? Se preguntaba Ark mientras la contemplaba. Aluna apareció a su lado.

– Ni yo misma lo sé, lamento no poder ayudarte, espero recordarlo pronto. Ark sonrió

– Contamos contigo Aluna.

En la quinta torre Tenbinza se encontraba en la entrada que daba a la cámara estelar, camino unos cuantos pasos cuando se encontró con una enorme criatura envuelta por las sombras.

– Ochidza, Sazari, la he encontrado, está en las Ruinas de Alhaja, atrápenla. Decía de manera telepática a sus dos subordinados.

– Entendido maestro, replicaba Ochidza.

El grupo estaba por salir de las ruinas cuando de pronto el aire se volvió tenso, siguieron caminando sin embargo cuando de pronto Aluna se estremeció.

– ¡Cuidado!

Dos poderosas oscilaciones atacaron a Ark y Noah pero gracias a la advertencia de Aluna lograron evitar el ataque.

– ¡Bah! El fantasma los ayudo… decía una voz. Ark y Noah trataron de ver de dónde provenía pero no lograban divisar a su agresor.

– Puede ser pero de todas maneras tienen buenos reflejos, de todas formas ya han liberado dos torres. Decía otra voz.

– Es verdad, el maestro dijo que no debíamos subestimarlos. Respondió.

Ark y Noah sacaron sus armas en posición de alerta.

– ¡¿Quienes son ustedes?! Decía Ark Irritado. De pronto dos sombras aparecieron delante de ellos.

– Soy Ochidza y el es Sazari. Ark apretó los dientes.

– ¡Los lacayos de Tenbinza! Decía molesto.

– Tranquilo, lo de antes fue solo un saludo, decía Ochidza – En realidad venimos por ella. Decía señalando a Aluna. Si quieren enfrentarnos los estaremos esperando en las torres.

– No tengo por qué ir a las torres, ¡pienso vencerlos ahora mismo! Ark pego la arremetida contra Ochidza, Noah trato de detenerlo pero fue inútil. Comenzó el ataque con el corte cuchilla, su adversario espero hasta que se acercara a una distancia más corta cuando se escucho el estruendo de dos armas chocando. Noah no pudo ver el ataque fue muy rápido, lo que si vio fue a Ark caer a sus pies, después miro a Ochidza quien tenía dos lanzas, una en cada mano.

– Se que estas con prisa niño, pero si tu arma es una lanza no podrás vencerme, porque yo las domino. Decía con una mueca confiada. Ark se incorporo rápidamente y se preparaba para atacarlo nuevamente. Noah noto que Sazari continuaba en su misma posición, tenia los brazos cruzados y estaba mirando a Aluna.

Ark ataco nuevamente pegando una punzada con su lanza pero Ochidza esquivo ágilmente el ataque apareciendo detrás del. El guerrero levanto sus dos lanzas e iba a asestar un corte paralelo a la espalda de Ark pero no pudo mover sus brazos puesto que estaban prisioneras en la corriente de aire generada por la espada de vórtices. El efecto duro muy poco pero fue lo suficiente para que Noah atacara, Ochidza aun de espadas detuvo el ataque de la espada formando una X con sus lanzas. Ark y Noah hicieron distancia también lo hizo Ochidza.

– ¡Me las pagaran! Iba a comenzar el ataque pero Sasari lo detuvo colocando su mano en su hombro.

– Es suficiente Ochidza, la misión es llevarnos al espectro.

– ¿Qué quieren con Aluna? Pregunto Noah. Sazari lo miro por unos momentos.

– ¿Quién eres tú? Pregunto, nuestro maestro dijo que solamente Ark estaba liberando las torres.

– Mi nombre es Noah.

– Nuestro maestro necesita al espectro, desconozco sus motivos, pero creo que tiene relación con lo que hay en la quinta torre.

– ¿A qué te refieres? Pregunto Ark.

– No tengo por qué dar explicación alguna, Ark si quieres avanzar hacia la próxima torre será mejor que no te interpongas, decía Sazari. Pero Ark no escucho la advertencia de su rival, en ves corrió donde estaba el y pego un gran salto y lo ataco. En ese momento la lanza de diamante izo impacto con otra arma, esta vez se trataba de una enorme espada que Sazari podía tomar con una sola mano. El impacto mando a volar lejos a su adversario.

– ¡Es increíble! No puedo acercarme a ellos, (Cuando vi a Tenbinza por primera vez no daba la impresión de ser alguien fuerte, pero si sus dos alumnos tienen ese poder no se qué tan poderoso sea el) pensaba Ark bastante frustrado.

– Ha sido suficiente platica, entregen al espectro.

Ark volvió a incorporarse y se puso en guardia, también lo hizo Noah.

– Nuestra respuesta es ¡No! Dijeron al mismo tiempo.

– Ya veo, dijo Sazari, – Entonces por la fuerza tendrá que ser, ¡Ochidza! Su compañero asintió. Se colocaron en posición de combate y asestaron un poderoso ataque combinado, Ark y Noah trataron de detenerlo pero todo esfuerzo fue en vano, ambos cayeron gravemente heridos.

Aluna y Yomi quedaron atónitos ante la rápida derrota de sus amigos. La situación se complicaba, pero Ark gracias a la lanza pudo incorporarse, sin embargo las heridas fueron severas y la lanza no podía sanar sus heridas tan rápido.

– No dejare que te lleves a Aluna, decía jadeando. Noah aunque estaba en el piso también murmuraba el nombre de la joven espíritu. Al contemplar esto la angustia de Aluna se convirtió en un llanto que emano una poderosa luz en su cuerpo.

Sazari contemplo en fenómeno y molesto coloco su enorme espada en su espalda.

– Parece que el espectro esta recordando su poder, dijo.

La luz que emanaba de Aluna se convirtió en una esfera color dorado, envolvieron a Ark, Noah, Yomi y la misma Aluna y de un momento a otro desaparecieron.

– ¿Qué hacemos Sazari? Se escaparon.

– No creo que estén lejos, de todas formas la espectro sabe donde están las torres, además les dije que la respuesta la encontraran en la quinta torre, así que ellos vendrán a nosotros. Ark por la misión que debe cumplir y el espectro que cada vez que recuerde algo querrá más que nunca ir a la quinta torre.

– Bueno, aun así no pasaran de la tercera torre y esa yo la resguardo. Decía Ochidza. Sazari lo observo.

– No te confíes tanto, mira tú lanza, ese chico, Noah te la agrieto. Ochidza examino su lanza y efectivamente estaba agrietada. Una mueca burlona apareció en su casa.

– Parece que encontraste un rival Ochidza. Bueno, volvamos debemos informar al maestro.

Al abrir los ojos y se levanto, la prisa izo que se mareara un poco, después miro a su amigo quien seguía en el suelo.

– ¿Dónde estamos? Pregunto mientras atendía a Noah.

– Estamos en la entrada de las ruinas, Aluna nos trajo a este lugar. Decía Yomi

– ¿Cómo puede ser posible?

– Son espíritus, para ellos es fácil transportarse, lo increíble es que nos haya transportado a todos.

– Después nos preocuparemos de eso, ahora hay que atender a Noah. Pero eso también estaba complicado, su herida era profunda y fue hecha por la lanza de Ochidza. Ark estaba nervioso no sabía cómo tratar a su amigo, pero de pronto vio su propio cuerpo, el corte en diagonal que le hizo Sazari en el pecho ya había desaparecido y todo gracias a la lanza de diamante.

– ¡eso es! Voy a utilizar la lanza. Comenzó de inmediato, coloco su lanza a la mano de Noah pero esta tuvo una reacción contraria, la lanza de Ark salió volando de la mano del joven. Ark confundido volvió a intentarlo pero era inútil. Luego Aluna lo detuvo.

– Ark, el arma no hace resonancia con el alma de Noah, lo que quieras que estás haciendo no funcionara. Ark estaba aun más angustiado.

– ¿Pero qué puedo hacer? Esta arma siempre sana mis heridas, ¿Por qué con Noah no da resultado? Aluna acerco sus manos a Ark.

–Tranquilo, aun no todo está perdido. Por alguna razón el alma de la lanza no vincula con el alma de Noah. Era verdad el arma tenía un alma también, cuando Ark abrió la caja de pandora la lanza estaba prisionera en ella. – entonces ¿Qué podemos hacer? Pregunto.

– Yo entrare en la lanza y serviré de catalizador, de esta forma no entrara en conflicto. Ark no entendió ni la mitad de la conversación pero hizo caso a las palabras de Aluna y esta entro en la lanza. Al poco tiempo después este coloco una vez más el arma en la mano de Noah y como había dicho la joven, el efecto curativo de la lanza entro en acción.

La noche volvió a invadir Alhaja y el grupo se encontraba en el centro de las ruinas, el silencio y una fogata estaban presentes.

– No hay mucho que discutir, decía Ark – pondremos un nuevo plan en marcha.

– Ark tiene razón, nuestros enemigos son muy fuertes, decía Noah.

– Y ¿Cuál es el plan? Preguntaba Yomi.

– Para que funcione necesitamos dos cosas, primero es que Aluna nos acompañe, hay un secreto oculto en la quinta torre y solo ella puede ser la llave. Argumento Ark. Aluna asintió.

– Cuenten conmigo, yo también quiero saber sobre mi pasado.

– Y ¿La segunda? Decía Yomi.

– La segunda es quedarnos aquí una semana, decía Noah.

– Exacto, entrenaremos aquí una semana, cuando Noah se recupero me dijo que el lugar donde acampamos era un barracón de entrenamiento, buscando bien encontramos viejas armas y mecanismos que sirven para entrenar con espadas, además tengo en mente una nueva técnica y quiero perfeccionarla.

Se pusieron en marcha y comenzaron el entrenamiento, Ark se quedo una vez más contemplado la estatua y sentía una extraña energía que provenía de él, como si de alguna manera le apoyaría en este pesado entrenamiento.

Proximo Capitulo, La Tercera Torre.