Capitulo 2

Malas noticias

Bella POV

Bien aquí estoy yo, en un restaurante cinco estrellas tratando de entablar una conversación que no me resultara aburrida con Jacob y sinceramente estaba logrando todo menos eso.

—Por enésima vez Jake ¿Podemos hablar de otra cosa que no sea de tus responsabilidades y de que por fin se cumplió tu sueño de ser vicepresidente en la compañía de tu familia? –le dije en un tono de resignación.

—Es que no entiendes Bella esto es motivo de celebración, estoy tan feliz de que mis logros al fin den frutos… –respondió dándome una encantadora sonrisa.

Bla bla bla, aquí vamos de nuevo, se supone que estábamos celebrando nuestro tercer año de noviazgo, pero ¿Por qué tiene que hablar sobre el banco central de la ciudad?, estoy harta de que cancele nuestras citas por negocios, que se la pase hablando por teléfono mientras está conmigo, que le preste atención a otras cosas que no sea yo, ya sé que es un poco egoísta pero ¡Dios! nunca lo he visto celarme siquiera, para colmo de males ¿tengo que aguantarlo hablar sobre los contratos, prestamos y demás cosas este día? precisamente ¡NUESTRO DÍA!

—Jacob Black hablo en serio si no terminas ahora mismo de hablar de negocios me iré en este mismo instante –amenace haciendo como si me paraba de la silla.

—Espera amor no tienes que precipitarte, ya tienes toda mi atención –dijo sujetándome de la mano para que no me fuera.

¡Wow! ¿En serio?

—Me deje llevar por el momento es todo, lo que quería decir en realidad era que ahora me siento preparado para ti y a darte todo lo que tú quieras…

-¡ohh oh! Esto ya me huele mal –inmediatamente me puse estado de alerta.

—Bella –me quede estática cuando vi que Jacob metía la mano en su bolsillo para sacar algo y me miraba muy serio –Solo estaba esperando este momento para poder mirarte a los ojos y decirte… Bella ¿Te casarías conmigo? –puso ante mí un anillo de compromiso y se quedo esperando mi respuesta – ¿Y? ¿Qué dices?

¡¿QUE, QUE DIGO? Esto no puede estar pasándome a mí, es decir, quiero a Jacob pero no lo veo como ¡mi esposo! Cielos si apenas tengo 20 años ¿Qué mojigatería es esta?, no quiero ni pensarlo ¡NOO!

—Esto… Jake yo… –comencé en tono algo titubeante.

—Si ya se, ya sé que es muy pronto pero es algo que ya he discutido con tu padre antes.

¡Como es la cosa! – ¿Qué dijiste? –dije sorprendida y enojada.

—Tu padre ya me dio su aprobación, dijo que podríamos casarnos cuando quisiéramos y hasta que organizadores podríamos contratar, solo faltaba decirte y fijar la fecha.

— ¿Cuál es mi color favorito?

— ¿Disculpa?

— ¡¿Cuál es mi color favorito JAKE? –dije bien molesta ahora.

—Pues… el… el azul- dijo dudoso.

Mierda acertó! No, no es el azul ¡Jake! Veamos que tan seguro esta de eso...

— ¿Pero qué tiene que ver todo esto con lo que te estoy proponiendo Bells?

— ¡Tiene todo que ver! se nota que no me conoces Jake, este no es otro de tus negocios, estas pidiéndome que pase el resto de mis días contigo además de que es algo apresurado es una idea loca porque yo solo tengo 20 años además ¿Cuándo pensabas consultarme? al parecer lo tenias bien planeado con mi padre, ¿Sabes qué? tengo una idea ¡¿POR QUÉ MEJOR NO TE CASAS CON ÉL?

Me pare de la silla y salí de ahí a toda prisa sentí como Jake me seguía, claro, el me trajo pero de ningún manera pensaba regresarme con él, no quería hablar más del asunto y mi decisión estaba tomada. Llegue a recepción y le pedí a la recepcionista que llamara un taxi en eso sentí como me tomaban del brazo.

—NO, no te irás, tenemos que hablar… ¿Estás dejándome Bella?

—Eso está más que claro Jake –me zafé de su agarre y me dirigí a las fuera del restaurante.

—Pero si tú me amas, tú eres mía y somos el uno para el otro.

—No, te equivocas eso se acabo, tú y yo no somos nada, no soy uno más de tus negocios Jacob, ¡no soy algo que puedas tomar a la ligera!

El taxi llego y abrí la puerta para entrar pero una vez más los brazos de Jacob me sujetaban con fuerza ya no quería estar ahí, quería huir, no volver a verle la cara, entonces no se cómo ni porque pero moví mi brazo para liberarme y una vez que me soltó estampe mi mano contra su cara.

— ¡Déjame ir Jacob!- le grite, ya no podía seguir allí…

Y así me marche dejando solo a Jacob con cara de enfado. Esa noche casi no dormí, entre llantos y gritos de rabia por lo ocurrido, tal vez me precipite pero yo no estaba dispuesta a casarme, me di cuenta que no amaba a Jacob para nada, solo me gustaba y para mí eso no basta para entregarle prácticamente mi vida.

Al día siguiente a primera hora de la mañana estaba frente a la puerta de la oficina de mi padre dispuesta a gritarle a todo pulmón, mira que saber lo que se traía propuesto Jacob y no contarme era un descaro de lo más grande, con razón estaba tan feliz en estos días, me preguntaba cómo estaba todas la mañanas y como estuvo mi día en las noches ya sabía yo que algo raro pasaba.

—Buenos días Bella ¿Cómo estás? –me saludo Jessica, la secretaria de mi padre.

—No le pases llamadas a mi padre Jessica –Jessica me veía con cara de desagrado cuando pase a su lado, pero no le di importancia y entre mal humorada por la puerta.

— ¡Bells! ¿Qué te trae por acá querida? esta mañana no te levantaste a desayunar parece que la celebración tardo más de lo que esperaba, siempre te levantas tarde cuando te acuestas a altas horas de la noche.

Solo se percato de mi llegada pero aún no veía mi cara de enfado, claro si solo le prestaba atención a sus pales igual a Jacob como detestaba eso.

— ¿Qué pretendías planeando mi boda con Jake a mis espaldas? ¿Por qué no me lo contaste?

—Bella pequeña, la responsabilidad de contarte era de Jacob.

— ¡OK! Entonces ¿Por qué él no me lo dijo a mí primero en vez de estar planeando cosas que me incumben a mí contigo?

— ¿Todo este berrinche quiere decir que no aceptaste su propuesta?

— Pero por supuesto que no acepte, él te pregunto a ti no a mí, él no me conoce, no me toma en cuenta, solo tengo 20 años por Dios y no lo amo, definitivamente ¡no lo amo!

Charlie me miro con decepción una vez más, odiaba esa mirada, siempre me miraba así cuando no hacia lo que él esperaba o lo que él quería, pero... ¿Qué podía hacer yo cuando tratan de imponerme cosas que no quiero hacer? soy una persona no un muñeco.

—Sabes lo que esto significa ¿verdad?

Me puse alerta ya estaba en "modo ejecutivo" –así le digo cuando me ordena y no me deja otra salida que aceptar lo que se propone-.

— ¿A qué te refieres?

—Pospuse lo del viaje a Inglaterra solo porque sabía que Jacob iba a pedirte matrimonio y pensaba dejar aplazar tus estudios al menos unos años pero ya que no vas a casarte no veo porque haya que esperar.

Estaba en shock no podía creer lo que estaba escuchando, pensé que iba a desistir de esa idea si yo ya estaba bien adelantada en mis estudios, ya me había graduado de Licenciatura en los Negocios Internacionales ahora quería que fuera a Inglaterra a estudiar Administración de empresas, ok por mí no hay problema en estudiar y no es que me guste mucho que digamos, el problema estaba en que quería mandarme a ¡INGLATERRA! ¿Por qué allá, por qué?

—Papa ¿Estás dándome a elegir entre estudiar en Inglaterra o casarme con Jacob? Porque déjame decirte que eso es lo que estoy pensando.

—No, para nada hija, solo te estoy diciendo que mis antiguos planes siguen en pie nuevamente, sabes que quiero que te hagas cargo del negocio familiar y no estaré tranquilo si no puedes manejar lo bien.

— ¿Y qué te hace pensar que no puedo con esta empresa? nunca me has puesto a prueba, he presenciado cada negocio, todos los movimientos que haces desde que tengo 17 años y nunca, ¡nunca! me has preguntado si creo si algo es conveniente o si acaso este trabajo me gusta.

—Todo a su tiempo aún no estás lista. Prepara tus cosas te irás dentro de dos días.

Y así dio esta conversación por cerrada, el siempre con la última palabra y yo insatisfecha con la situación. Salí de News Magazine con la furia calentándome la sangre, espere hasta estar en la limosina para poder llorar, no me gustaba que me vieran llorar, solo pocas personas han tenido ese privilegio, mi madre René que murió cuando yo tenía tan solo 10 años y mi padre de pura casualidad y mayormente de rabia. Yo no tengo hermanos con los que puedo contar cuando más los necesito y los amigos que tengo no son precisamente esos de los que guardan secretos. Al ser la hija única de Charles Swan y heredera de la mejor revista del país con más de 20 sucursales repartidas por todo el mundo, las personas con las que convives solo quieren un pedazo de ti, te usan para adquirir fama, ya estaba cansada de todo eso, necesitaba una amiga de verdad.

Miraba por la ventana muy entretenida, el día estaba hermoso y yo no podía disfrutarlo, o eso era lo que pensaba, ya tenía una idea en mente y estaba dispuesta a realizar mi jugada, mire al conductor por unos segundos y cuando se detuvo en una señal de transito abrí la puerta y salí disparada por la calle como loca, solo pude escuchar como el chófer me llamaba para que regresara, pero eso era algo que no estaba dispuesta hacer.

Después de perder de vista la limosina me escondí por un rato en un parque atestado de gente, me encontraba sentada en un columpio al lado de una niña que se quedó mirándome como si fuera un pecado que alguien de mi edad se columpiara un momento, me sentía libre al poder sentir la brisa entre mi cabello, por primera vez en días estaba sonriendo plenamente. Di varias vueltas en los alrededores hasta que me encontré con un restaurante de comida rápida "Delicious" me reí un poco del nombre al pensar que si la comida era mala el nombre no tendría sentido pero tampoco le di mucha importancia, entre y el lugar estaba repleto, de casualidad puede encontrar una mesa cerca de la ventana, me senté a meditar en lo que sería mi vida de ahora en adelante mientras esperaba que me atendieran.