Muchisimas gracias por los Review *-* me han hecho muy feliz y con muchas ganas de seguir adelante *-*! cuando tenga mas experiencia os contestare todos *-* gracias por los animos!
Capitulo Dos.
Como dije anteriormente, esto es nuevo para mí. Soy una adicta a los FanFiction de KorrAsami, leo y leo todos los días, espero que os guste mi fic :c y eso *-* los dejo con el segundo capítulo.
"Esa extraña sensación"
Después de haber pasado un tiempo en el satomovil, aquella morena que aún se encontraba abrazando a su compañera, una idea vino a su mente, quizás si iba a ser muy apresurado pero, quería cuidarla, quería curar ese labio roto por los golpes que le habían dado. La morena decide romper el abrazo para quedar frente a esos hermosos ojos que le dedicaban una mirada de tristeza.
-Bueno sé que es muy apresurado pero, quieres que vayamos a mi casa. Debemos curar ese labio y es ya muy tarde para que te vayas a tu casa- dijo la morena.
-Gracias, eso me encantaría- contesto Asami.
Ya saliendo del satomovil la morena decidió tomar su mano con algo de nerviosismo cosa que las dos se sonrojaron ante aquel acto luego de eso decidieron tomar rumbo hacia el hogar de aquella. Una cuadra era más o menos la distancia entre el bar y el hogar, ya en la puerta del hogar de la morena esta deja abrir la puerta y le cede el paso a su acompañante, la cual sin pensar solo se aventuró adentro de la casa oscura. La morena encendió la luz y Asami pudo apreciar el buen gusto que tenía aquella morena que le había salvado la vida. Un hermoso sofá color negro de 3 piezas, una mesa de centro, el color en las paredes eran celestes con algunas terminaciones blancas, la cocina estaba en conjunto con el comedor, una mesa y cuatro sillas a su alrededor, observo la escalera al costado de la puerta de entrada, debajo de las escaleras se encontraba una puerta que ella dedujo que podía ser el baño, las paredes adornadas con fotografías y entre otras cosas ya más tecnológicas.
-Siéntete con en casa princesa- dijo la morena.
-Gracias…eh…- quedo sin palabras, ya que aún no sabía el nombre de aquella persona que la había salvado de ser atacada.
La morena noto el nerviosismo.
-Korra, mi nombre es Korra. Mucho gusto…- Korra también se había dado cuenta que no sabía el nombre de su acompañante, no tuvieron momentos para preguntar el nombre de ambas.
-Asami, muchas gracias Korra por todo, estaré siempre muy agradecida contigo- le limito a sonreír pero lo único que consiguió fue hacer una mueca de dolor.
-Iré por el botiquín, siéntate vuelvo en seguida. Bueno y también te traeré algo de ropa para que te pongas cómoda- Korra corrió al cuarto de baño. Luego volviendo con el botiquín y un cambio de ropa.
Korra se acercó para poder curar el labio de Asami la cual no se alejó, solo dejo que Korra la curara.
-Woh sí que eres valiente Asami yo hubiera llorado- se reía.
-Oh gracias pero, tú también estas lastimada- la miraba con preocupación percatándose de las heridas de la morena.
-Esto no es nada, todo está bien, ven sígueme necesitas una ducha- finalizo la morena.
Korra la tomo de la mano y esta la guio hasta el cuarto de baño, Asami sintió como sus mejillas se comenzaban a encender, comenzó a mirar detalladamente esos esculpidos brazos morenos, brazos llenos de músculos después de eso se perdió en la espalda de aquella morena. Su vista se fue hasta sus pies cuando escucho su nombre salir de los labios de Korra.
-Hemos llegado. Entra y bueno cuando termines vas en mi busca- sonreía la morena- ¿Bueno?
-Está bien y gracias- dicho esto Asami se adentró en el cuarto y detrás de ella cerró la puerta.
Observo cada espacio de aquel cuarto. Unos hermosos azulejos celestes, una hermosa tina que prácticamente cabía una persona recostada, un lavamanos celeste y sus ojos se posaron en un espejo de cuerpo completo. Se miraba a sí misma, su labio roto con sangre seca cerca de el, una blusa sin botones desgarrada, unos ojos hinchados y unas manchas moradas en su mejilla.
-Eres un asco- se seguía reprochando así misma.
Dicho eso se comenzó a desvestir dejando toda esa maldita ropa de lado, no quería tener más contacto con aquellas prendas tan horribles. Se encamino a la ducha, ya con haber regulado la temperatura de la ducha se adentra, comienza a recorrer todo su cuerpo tan bien definido pero, solo lagrimas podían salir de sus ojos aun sentía esas malditas manos en sus senos, esas manos intentando entrar en su intimidad.
-¿Por qué?... ¿por qué todo tiene que ser así?, ¿porque no puedo ser feliz?- Asami rompió en llanto-¿Por qué no puedo ser perfecta como ellos quieren?, ¿porque no pude ser perfecta para ella…? ¿Por qué?
Por lado mientras Korra tomaba una taza de café escucho unos llantos provenientes del cuarto de baño solo corrió hacia la puerta.
-Asami – golpeaba la puerta- Asami ¿puedo pasar?
Tras no escuchar respuesta alguna abrió la puerta y se adentró al cuarto. Encontrándose a una Asami desnuda sentada en el suelo con su cabeza apoyada sobre sus rodillas. Korra solo reacciona a tomarla entre sus brazos y abrazarla.
-Tranquila princesa… todo mejorara, estaré contigo pase lo que pase-dijo la morena- dime ¿qué pasa ahora?
-Korra no soy perfecta, soy un asco, quiero morir, quiero dejar de existir. Ya no aguanto nada, solo quiero desaparecer, dejar de ser el estorbo de mi padre. Yo no soporto este dolor, esta carga- dijo Asami sollozando.
-Calma princesa yo te ayudare, necesito que te pongas ropa y me acompañes ¿bueno?- finalizo la morena y salió del cuarto.
Korra no sabía que pasaba, no sabía nada con respecto a quien era Asami, que era lo que le pasaba pero algo le decía, en su interior que ella era especial, podía sentir una extraña sensación de protección hacia la chica que recién había conocido. Pasaron 20 minutos de haber dejado a Asami en el cuarto, Korra al ver salir a aquella chica se aproxima.
-¿Mejor?- le sonríe a la joven de tez blanca.
-Creo que si, gracias- Asami alzo su mirada y esta se perdió en esos hermosos ojos azules.
-Vamos entonces a descansar ¿vale?- al finalizar eso, Korra tomo la mano de la joven Sato lo cual hizo nuevamente sonrojarse ambas, para así dirigirse al dormitorio.
Se encaminaron hacia las escaleras, Korra dejo que Asami subiera primero. Pero al verla subir vio como esta le temblaban las piernas, Korra solo reacciono a sujetarla por la cintura para que así no pudiera caer. Llegando Korra abre una puerta.
-Bueno adelante este es mi cuarto- le dirigió una sonrisa.
La joven de tez blanca de adentro en el cuarto, notando solo una cama individual, unas paredes de color azul, un cubre piso celeste, un escritorio, un estante de libros, documentos por todos lados, ropa por todo el piso pero, algo inquieto a la joven Sato.
-Korra ¿en dónde dormiré yo?- dijo con tono de preocupación.
-Princesa usted dormirá en mi cama y yo dormiré en el piso- dijo la morena.
Asami se dirigió hasta la cama abrió sus ropas y se acostó en la cama dándole la espalda a la morena, Korra fue por unas mantas extra para ponerle encima a Asami.
-Gracias- Asami le dirigió una sonrisa.
-De nada- ya finalizado el acto, Korra se intenta girar pero algo la sostuvo de la muñeca al darse la vuelta era nada más y nada menos que la mano de la joven Sato.
-Por favor, sé que es raro pero, quédate a mi lado por favor-con la mirada entristecida.
Korra solo le sonreía al instante para luego ir a apagar las luces y recostarse al lado de Asami con su brazo puesto en la cabeza se disponía a dormir.
-Korra…- dijo susurrando Asami.
-Dime-le responde.
-Abrázame… por favor- dijo Asami en voz baja.
Korra ante tales palabras solo la abrazo y la apego a ella para por fin quedarse dormidas. A la mañana siguiente Asami abrió sus ojos y se percató que estaba sola, en un dormitorio en el cual no conocía nada. Se levantó de golpe que fue interrumpido por una punzada en su sien que la hizo volver a recostarse, comenzó a observar más a su alrededor y no había nada que ella conociera a excepción del reloj de la pared que ya indicaba pasada las 10:30 de la mañana, tenía prendas para dormir que no eran suyas y como un flash, recordó por imágenes lo que había ocurrido la noche anterior. Intento incorporarse esta vez más lento, llevando su mano hacia su labio que un mantenía hinchado y morado.
-Oh dios, esto no será bueno- se dijo así misma.
En el momento en que dijo eso, sintió como la puerta de la habitación se comenzaba a abrir, mostrando a una morena en polera sin mangas pero ajustada a su abdomen tan bien marcado, unos pantalones holgados, se acercó a Asami y le dedico una sonrisa.
-Buenos días princesa, te he traído el desayuno- dicho eso le entrega una bandeja con una taza de café sobre ella, un sándwich, un vaso de agua y unas pastillas para la desinflamar el labio y disminuir el dolor de cabeza.
-Bueno, gracias Korra eres una excelente persona- le sonrió a la joven morena. Pero a la vez con unas mejillas encendidas por como vestía Korra, esos brazos tan definidos y su abdomen tan marcado.
Asami comenzó tomándose las pastillas para luego comer y tomar el desayuno que la joven morena le había dedicado a hacer. Ya finalizado el desayuno la joven Sato se levanta pero la mano de la morena la detiene.
-Asami para ¿dónde vas?- le dijo la morena con una mirada de preocupación.
-Debo irme Korra, mi padre debe estar esperándome- mentía a sí misma.
-Oh está bien, te acompañare a tu satomovil ¿bueno?- le dedico una sonrisa a la joven de tez blanca
Asami se dirigió hacia el baño para retocarse, pero se percató que no llevaba nada con ella aparte de esas malditas prendas de la noche anterior, ni su maquillaje de urgencia, ni su cartera ni su teléfono ya que todas sus cosas la había dejado en el satomovil por si algún idiota intentaba asaltarla. Al darse cuenta de eso solo salió del cuarto del baño y se dirigió a la morena.
-¡Korra necesito que me prestes tu ropa y prometo que te la devolveré por favor!- dijo Asami con voz alterada.
-Cálmate Asami, sé que no nos conocemos del todo pero, de hecho creo que aún no es el momento de hablar de lo sucedido pero…-en ese momento Korra vio el cambio de rostro de Asami a uno de tristeza.
-Tranquila Korra sé que es raro también lo siento pero, no quiero hablar de ese tema aun, te agradezco la ayuda pero, no volveré a traerte problemas-finalizo la joven Sato.
-Asami no me trajiste problemas creo que fue al contrario, gracias por darme la oportunidad de conocerte-le dedico una sonrisa.
Asami la abrazo y le pidió que se fueran. Llegando al satomovil, Asami se adentró rebuscaba por todos lados hasta que lo encontró, su rostro cambio tan drásticamente a uno de horror.
-Asami ¿estás bien?- pregunto una inquietante Korra.
-C-claro- dijo entrecortado.
Korra vio como intentaba fingir una sonrisa. Asami la abrazo lo cual la morena correspondió al abrazo, era extraño abrazar tanto a una mujer que había conocido hace tal solo algunas horas, pero algo quería en su interior seguir en contacto con aquella joven de tez blanca, deshizo el abrazo para hablarle.
-Asami ¿m-me podrías dar tu numero? Para que podamos seguir en contacto- dijo la morena algo nerviosa.
-Claro- contesto una alegre Asami.
Korra saco su móvil y comenzó a notar el número que Asami le iba indicando, ya anotado Korra guarda su móvil en sus bolsillos, y Asami lo tira dentro del auto en el asiento del copiloto.
-Gracias Asami, espero que nos veamos pronto y bueno hablemos más en mejores circunstancias- le dedico una sonrisa a la joven de tez blanca.
-Bueno Korra, claro que estaremos en contacto pero, por ahora debo marcharme, cuídate y nos vemos- le dedica una sonrisa y le da un pequeño beso en la mejilla. Lo cual hizo que ambas de sonrojaran.
Korra solo miro a Asami sin decir nada mientras que esta de adentraba en el satomovil para luego solo verla alejarse en el. Asami se quedó observando a Korra por el espejo retrovisor hasta dar vuelta, su cara cambio de nuevo. Volvió a tomar su teléfono y decidió marcar al número de sus únicas llamadas perdidas pero, en el instante su padre la llamaba.
-H-hola papá- dijo con nerviosismo.
-¡Cuantas veces te he dicho que debes ser responsable de tus actos Asami y no me llames papá!- gritaba el hombre del otro lado.
-L-lo siento señor Sato…-dijo Asami.
-¡Teníamos una junta importante para sacar a flote más satomoviles al mercado con otros países y tu maldita escoria humana no apareciste, sabes que por llevar mi apellido tienes unas tantas acciones de MI EMPRESA!- seguía gritando el hombre.
-L-lo siento yo perdí la noción del tiempo y no pensé…- antes de terminar la última palabra se vio interrumpida.
-¡Cállate maldita buena para nada, todo por andarte revolcando con mujeres en eso se te fue el tiempo, que diría tu madre si estuviera aquí pero claro tú te encargaste de que ella se fuera!- seguía el hombre a través del móvil.
Eso a Asami le dolió más que a nada que le nombrara su madre.
-Está bien… yo voy directo a la industria- tratando de controlar las lágrimas que combatían por salir a frote.
-No- dijo tajante-Ya hoy no te necesito basura, no quiero ver tu cara por aquí hoy- dicho eso se cortó la llamada.
Asami solo tiro su teléfono y se dirigió a su casa que se encontraba en las afueras de "Ciudad Republica". Ya llegando cerca del océano se encontraba su hogar, se estaciono afuera de la gran puerta, apago el satomovil y golpeo el manubrio de aquel.
-Maldita seas Asami, maldita seas…- rompió en llanto.
Abrió la puerta de su satomovil, se dirigió a la puerta de su gran casa y esta la abrió, dejando una gran sala de estar, grandes sofás color rojo, unos grandes ventanales que le daban una vista hermosa en dirección a la playa, unos hermosos cuadros de diferentes pintores entre ellos fotografías de cuando su familia aún estaba unida. Asami cerró la puerta tiro su bolso y se dirigió al su recamara. Al llegar a esta abrió la puerta y un amplio y hermoso cuarto con cortinas burdeos, una cama de 2 plazas solo para ella, en un costado se encontraba una gran biblioteca con muchos libros, un escritorio lleno de hojas, planos. A un costado se encontraba una puerta por lo cual ella se dirigió hacia ella. Era su baño personal el cual era amplio, con azulejos color blanco con rojo, una hermosa tina amplia que prácticamente podían cabe personas, un lavamanos negro y un gran espejo que era prácticamente una pared.
Asami ya al estar dentro solo se observó en el espejo para luego sacarse la ropa y meterse en la tina. Ya había pasado una hora desde que se encontraba dentro, el agua se puso fría por lo que prefirió salir, se puso ropa cómoda y salió rumbo a la ventana. Una vez ahí solo sonreía al ver un ambiente tan tranquilo con las olas chocando ese era su ambiente favorito pero, las palabras de su padre le retumbaban en la mente, ya no quería pensar más era una simple tortura para ella, se dirigió a una mesita al lado de su cama en donde se encontraban varios frascos con pastillas, decidida a tomar unas cuantas ya que las necesitaba a diario.
Ya sintiendo el efecto de aquellas se dispuso a dormir para haber si en su mundo onírico ella podía ser feliz aunque fuera unas par de horas y poder olvidarse tanto del incidente de la noche anterior y las palabras de su padre.
Por otro lado Korra estaba preocupada de la mujer que había conocido hace tan pocas horas, quería llamarla, quería mandar un mensaje, hablar en línea pero, sabía que muy rápido, Asami debía sentirse mal, o quizás no ya que había dicho que se iba a juntar con su padre. Korra después de haber dejado a Asami en su satomovil comenzó a caminar sin rumbo, no tenía que trabajar y eso para ella era lo mejor descansaría de sacar borrachos escandalosos del bar.
En su caminata se encontró con un puesto de libros, revistas, periódicos y bueno en parte comida. Era un poco pasada las 2:00 de la tarde y su estómago comenzaba a crujir, ya comprando un pequeño snack comenzó a observar las revistas y una en especial le llamo la atención. Una con una portada de una chica con ojos color verde esmeralda, una piel hermosa nívea, y unos labios con su hermoso labial rojo. Tomo la revista y observo más detalladamente, sus ojos se abrieron.
-Oh dios…- dijo la morena.
La revista si, estaba la imagen de la hermosa Asami, pero eso no fue lo que llamo la atención de la morena si no el apellido "Sato". Ya leyendo eso se dispuso a comprar la revista y se dirigió en dirección al parque para poder comer y leer la revista, ya sentada la abrió y comenzó a leer la biografía.
"Asami Sato, Hija del gran CEO de Industrias futuro, Hiroshi Sato, podemos ver a esta señorita tan hermosa como siempre, tan delicada. A su tan corta edad de tan solo 22 años ha logrado inventar y más bien mejorar los satomoviles, haciendo aquellos menos contaminantes para el medio ambiente es capaz de reparar y mejorar vehículos de recurso limitado pero, también ha sido parte de grandes donaciones caritativas a personas de escasos recursos. Esta hermosa ingeniera y mecánica es tan misteriosa y a la vez tan transparente que quizás por eso aun ella esta soltera, ningún hombre ha sido digno de tal belleza. Varios hombres se le han insinuado pero todos obtienen el mismo resultado el RECHAZO, Asami Sato es una hermosa joya que es intocable"
Korra abrió la boca no podía creerlo la hermosa mujer que había salvado anoche era nada más y nada menos que la heredera de los Sato, no lo creía no podía, al instante saco su móvil pero, la pensó mil veces antes de hacerlo; "¿y si está ocupada?,¿ y si no quiere hablar ahora conmigo?, ¿quizás no quiera tener comunicación conmigo?,¿ quizás esto está siendo muy apresurado?,¿ y si mejor espero?" mil preguntas que se hacia la morena pero, ella quería salir de la duda, quería saber más de aquella chica, ya decidida continuo a marcar el número de Asami. Tras el tercer tono escucho una voz somnolienta que le contestaba.
-Hola, Asami al habla diga-
-Hola Asami soy yo Korra, disculpa por molestarte no pensé que ibas a estar durmiendo pensé que estabas con tu padre ya sabes eso fue lo que me dijiste esta mañana-
Asami se sorprendió al saber que era aquella morena que la había salvado, espero saber de ella pero no el mismo día, era raro pero, le gustaba.
-Ah sí, hola Korra, bueno esto surgió un problema y me retire a mi casa, ¿pasa algo?-
-Bueno Asami esto, iba caminando después de haberte dejado y bueno me encontré un quiosco pero me sorprendió leer algo… ¿tú eres Asami Sato?- pregunto la morena.
Al otro lado del teléfono Asami se sorprendió, ella al conocer personas nuevas nunca decía su apellido ya que le cargaba que la trataran como la niña rica y se acercaran más a ella por conveniencia.
-Bueno este. Si Korra soy Asami Sato hija del CEO de industrias futuro y bla bla- con tono de sarcasmo.
-Woh Asami eso es nuevo para mí ósea yo te vi como una hermosa mujer indefensa pero eres la hija del gran ingeniero Hiroshi- una emocionada Korra se escuchaba.
-Korra, para… por favor, sé que nos conocimos hace tan solo horas pero no quiero hablar de ese tema a su momento lo hablaremos y todo, ahora estoy muy cansada tengo que ir a descansar he intentar olvidar ese maldito incidente- contesto una molesta Asami- cuídate y hasta pronto.
Finalizo la llamada, Korra quedo algo sorprendida a la reacción de la joven heredera.
-Korra eres una imbécil- se reprochó a sí misma.
Continuara…
Bueno he aquí el segundo cap :c como os dije es el primer fic u_u y cosas haha eso :cc espero que os guste, disfrútenlo :3
